¡Muy feliz día en el Amor de Dios!
He estado prosiguiendo la revisión de Summa Personae. Hoy, día de San Efrén, llegué a revisar hasta la página 420. Completé el ensayo VI mucho más rápido de lo esperado y la revisión del último ensayo está en progreso.
Estoy en la biblioteca de Dorado, sentada, enfocada, dando gracias a Jesús Caridad por cómo se me concedió adorarle con todo el crecimiento hoy, siempre eligiendo irradiar nueva vida en el Amor, haciéndolo de la forma en que más corresponda a Su alianza de la caridad esponsal.
En estos momentos ya es razonable afirmar lo que yo misma veía como imposible: esta revisión de Summa Personae será completada para la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.
Sé que esto es bien evidente para todos, sobre todo por todo lo que he compartido en social media y la magnitud de los memory disfunctions y cognitive dysfunctions que he tenido… pero, por si acaso, lo afirmo con sencillez: soy humildemente consciente de que no podría siquiera tener la capacidad neurológica para hacer lo que estoy haciendo si no fuera por la gracia que se me concede para acabar la revisión de este escrito como lo estoy haciendo. Cualquiera puede ver que alguien con la magnitud de los dysfunctions que he tenido… acabar lo que estoy acabando es un milagro de nueva vida.
Así pues, sencillamente comparto lo que comparto dando lo que doy con la mayor transparencia posible, de tal forma que sea el poder del Espíritu Santo el que resplandezca… Sé que hay quienes podrían escribir esto mucho mejor que yo: sencillamente busco ofrendar a Jesús Caridad lo mejor que puedo ofrendarle adorándole como el desea ser adorado, con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión…
Se discernió compartir este texto hoy por ser día de San Efrén, leí un poco de él e incluso lo incluí en el ensayo VII por como aplica el tema de la luz en su teología… Aquí estamos, eligiendo hacer la luz, no solo siendo luz que irradia Su Luz sino también eligiendo hacer la luz, eligiendo hacer posible que Su nuevo albor resplandezca más y más encarnadamente…
Lo he dicho muchas veces y lo vuelvo a decir en medio de todos los dysfunctions cognitivos y corporales que estoy sobrellevando por el tipo de persecución que estoy sobrellevando por elegir vivir la fe como me corresponde hacerlo: jamás me arrepentiré de haber dicho sí a dar a luz a Jesús Caridad… y esto proseguirá toda mi vida, encarnando más y más Su memoria, especialmente cuando la mía propia no pueda funcionar debido a la tortura a la que he sido expuesta…
From my first neural beat to my last neural beat, I will live to glorify Him and to adore Him with our whole growth…
Aquí está la última revisión que se compartirá antes de la revisión final.
Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…
Enjoy growing together in communion!