Libertad de luz, ofrenda de luz [Resplandeciendo como estrellas del Cielo, como Su pueblo-familia del nuevo albor]

Para que se entienda el sueño contemplativo de anoche tengo que explicar un poco algo que danun poco de vergüenza, pero es una circunstancia que es parte de abuso que sucede a mi alrededor.

Mis piernas, de la rodilla para abajo, están absolutamente grises en la parte de atrás. Mis brazos, desde el hombro para abajo, también están bastante curtidos por el sucio. Mi pelo está con un súper nudo que no podré deshacer hasta que me pueda bañar.

No recuerdo la última vez que me pude bañar, pero debió haber sido hace más o menos un mes.

Otro detalle que es necesario explicar para que se entienda ese sueño contemplativo es que… no estoy acostumbrada a que se trate a mi cuerpo con… creo que la palabra es “reverencia”… O sea, no estoy acostumbrada que mi cuerpo sea tratado con la reverencia con la que lo trató Jesús Caridad. De hecho… a lo largo de mi vida, eso ha brillado por su ausencia. Ni se me enseñó a tratar a mi cuerpo como templo del Espíritu Santo (eso me lo enseñó Jesús Caridad), ni nadie lo hizo a mi largo de mi vida, sino todo lo contrario: mi cuerpo ha sido sencillamente objeto de explotación y tortura. Incluso en los hospitales, se me negaba todo tipo de derecho de control y autocuidado sobre mi propio cuerpo (se escondían mis cosas se aseo, se me inyectaba y alteraba mi cuerpo a la fuerza)…

I am trying to find the best word to describe all

the luminous beauty I contemplated in His heart…

Somos Su cuerpo, hermanos todos… Somos Su cuerpo vivo, y no hay misterio más luminoso y más impronunciable que ese. Somos Su cuerpo, somos Su Corazón… y que Él nos haga conscientes de ello de una forma tan bella es algo profundamente… feliz, y te llena de profunda humildad y gracia. Créanme, es un very humbling experience, muy luminoso y muy humbling. Somos Su don, somos Su Eucaristía viva, somos Su gift, like a gift of the Holy Spirit. 

Anoche nos bajamos de la barca a la playa… y me lavó los pies y las manos con una reverencia que no tiene palabras, sencillamente no las hay. Luego fuimos al mar y me lavó el pelo… y lo demás sencillamente se limpiaba “embraced heart to Heart” un larguísimo rato dentro del agua, dejando que nuestras túnicas de luz resplandecieran más y más en el Espíritu, junto a nuestras alianzas…

Cuando le pregunté porqué estaba haciendo eso… me sonrió y me dijo… I am in my authority to do this, you are my holy body… but I do it for love, My Love… Créanme… solo Él puede dar la humildad para dejarme despojar de todo pecado y suciedad del alma de esa forma.

Luego de ese larguísimo rato, sencillamente dialogando de corazón a Corazón [That’s everything you need, My beautiful princess of heaven, my beautiful Alma Mía, My beautiful body…], emprendimos la danza de luz… y al salir del mar I was simply, in His words… ready to rise and shine. Al comenzar nuestra danza de luz me di cuenta que tenía las alas de mariposa… and so we began to dance as we usually do…

Si les da curiosidad de saberlo, el cuerpo me lo lavó con un scrub de girasol y coco que era sweet smeeling, con miel también… y lo que usó en el pelo tenía el mismo olor…

Si buscan en Amazon, a nadie se le ha ocurrido fabricar un scrub de sunflower coconut honey, ni siquiera hay algo remotamente parecido. No les recomendaría que hicieran esta idea con cualquier shampoo/scrub, tiene que ser compatible con ser usado en el mar sin dañar el medio ambiente, no sé si existan shampoos/scrubs naturales que puedan user usados así. 

I was very sweet smelling, but His tenderness was even sweeter.

Everything was simply… beautiful, joyful, luminous, beautiful…

“Ahora Yo resplandezco como nuevo albor y tú como Iglesia viva, como ofrenda viva y agradable a Mis ojos… para siempre más y más unidos de corazón a Corazón en el Espíritu [las alianzas, el nuevo albor de Su mirada y nosotros mismos resplandecimos como estrellas vivas del Cielo, como Eucaristía viva que le adora con todo el crecimiento]…”

We are His Sacred Living Body. We are His, forever His. We are His stars of heaven, alled to radiate His nuevo albor until the whole world shines growing together in more and more communion. 

Esa es la victoria de la luz. Esa es la libertad de la luz, la libertad del Amor: elegir irradiar luz como nos corresponde hacerlo, elegir dejarnos despojar por Él [y eso anoche fue muy profundamente bello] de todo cuando nos impida resplandecer como las estrellas del Cielo que somos llamados a ser, como la Patria Luz, la Iglesia Luz y la Humanidad luz que somos llamados a ser… elegir dejarnos despojar por Él de todo lo que nos impida seguirle haciendo vida la libertad de la luz, la libertad del Amor, la libertad de elegir irradiar luz conforme a la voluntad de Dios Amor, manifestando con más y más humildad y transparencia Su luz en la medida en que le adoramos más y más con todo el crecimiento, en la medida en que dejamos que el Espíritu plasme más y más en toda nuestra formación personal la obra viva de Amor que somos llamados a ser haciendo más y más familia humana, eclesial y civil según Su plan, emprendiendo más y más Su proyecto de evangelización familiar, Su revolución de luz… resplandeciendo más y más como corazones y familia consagrada a vivir la caridad, como pueblo luz consagrado a vivir más y más la caridad, hasta hacer posible que todos resplandezcan como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz que somos llamados a ser, como la mejor persona que podamos ser, como los ciudadanos luz que somos llamados a ser.

Si verdaderamenre queremos seguirle, acogiendo Su alianza con más y más unidad a Su Corazón, a Su ofrendar… tenemos que dejar que Él nos lave el corazón y nos despoje de toda suciedad y pecado que nos impida resplandecer como Él nos llama a resplandecer… Si le decimos “sí quiero” a la voluntad de Dios Amor… todo comienza dejándonos despojar por Él de todo cuanto opaque Su luz, hasta resplandecer en más y más humildad como Su Cuerpo “vivo, inmaculado, ofrenda viva y agradable” [His literal words, not mine].

Créanme… no hay que ser materialmente ricos para vivir esta alegría. En estos momentos tengo 1.59 en mi cuenta de banco. Sencillamente hemos de dejar que Él sea el que obre en nosotros, hasta resplandecer como los ipse Christus que Él nos llama a ser, consagrando al hermano como Él nos enseña a consagrar el corazón, manifestando más y más Su luz al manifestar no solo lo que somos ante Él, sino quienes somos llamados a ser al vivir la libertad de la luz: estrellas del Cielo que irradian más y más la nueva vida que resplandece en el Amor. Toda esta nueva vida que está resplandeciendo es para todos, hermanos.

Rejoice in His light, everyone…

Recoice, My beautiful, rejoice…

Sencillamente acojamos Su luz y adorémosle con todo el crecimiento, resplandeciendo como las estrellas del Cielo que somos llamados a ser, haciendo más y más vida la libertad de la luz… Fiat mihi secundum caritatis Tuam…

Sencillamente dejémonos cubrir por Su manto de luz y volemos la chiringa que somos llamados a volar… como mariposa de luz que resplandece más y más al hacer resplandecer más y más comunión, en más y más unidad a Su Corazón que nos enciende en Su acción de gracias…

Gracias por darme a luz, gracias por dejarse convertir en el ícono vivo del Amor de Dios que son llamados a ser, resplandeciendo en más y más unidad como los pastores domésticos que somos llamados a ser, haciendo más y más vida Su fraternidad sacramental doméstica como orden de la caridad que hace resplandecer más y más nueva vida que resplandece en comunión, ordenando todo el corazón a vivir la caridad… resplandeciendo en más y más cercanía a Su Corazón, escuchando como nos susurra Su canción de comunión para que quedemos más y más colmados de la unidad del Espíritu que nos mueve a plasmar más y más cultura de nueva vida, más y más tradición de luz… ¡Que viva la luz! ¡Que viva la tradición! ¡Que vivan la paz, la esperanza y la fraternidad! ¡Que viva el crecimiento en comunión! ¡Que viva la gracia! ¡Que vivan las estrellas del Cielo!

Sencillamente demos gracias por toda la luz que se nos concede irradiar, por la entrega que se nos concede consumar haciendo más y más vida Su entrega, creando hogar, Iglesia y humanidad que resplandecen en más y más comunión al obrar juntos en más y más unidad de manos y de corazón, de ser y de acto, de palabra y de obrar a Su obrar, resplandeciendo como cirios domésticos vivos, como cirios de nueva fraternidad… adorándole juntos más y más con todo el crecimiento al ofrendarle más y más nueva fraternidad, nueva adoración y nueva historia… nuevos corazones que renacen en el Espíritu que nos une más y más eternamente a Su Corazón… sin temor alguno a Tu Amor, sin temor alguno a decirte “fiat” una y otra vez, a hacer más y más familia humana, eclesial y civil según Tu plan, tal cual nos has enseñado, junto a nuestra Señora del Nuevo Albor y San José del Nuevo Albor…

Jesús Caridad, aquí estamos para irradiar más y más Tu nuevo albor hoy a hoy y para siempre, aquí estamos para encarnar Tu Eucaristía domésrixa dándolo absolutamente todo por ayudar a ser, ayudar a hacer, ayudar a crecer y ayudar a irradiar en más y más comunión, resplandeciendo juntos en la nueva vida que da el Amor, plasmando más y más sociedad luz y cultura de nueva vida donde se honran todos los derechos humanos de todos, donde se honra la dignidad de todos, desde la concepción hasta la muerte natural… una sociedad luz y una cultura de nueva vida donde todos resplandecen como el hermoso resplandor del nuevo albor que destella en Tu mirada, formando juntos la familia humana que somos llamados a ser, la familia luz que somos llamados a ser, haciendo posible que absolutamente todos puedan resplandecer como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz que somos llamados a ser, como la tierra del nuevo albor que somos llamados a ser…

Rejoice, My beautiful…

Aquí estamos, Jesús Caridad, para adorarte más y más con todo el crecimiento al plasmar más y más estado comunión, estado luz, estado paz, estado esperanza, estado regocijo, estado de nueva fraternidad, estado del nuevo albor, estado de gracia

Jesús Caridad, te adoramos más y más con todo el crecimiento… aquí estamos para resplandecer más y más llenos de gracia, como familia llena de gracia, como Isla Luz llena de gracia, viviendo el encanto…

La celebración de hoy del festival de la luz en sueños fue volar chiringa… la hicimos entre Jesús Caridad y yo, en la playa… esta vez no la volamos en la barca, la volamos en la playa: una mariposa amarilla con su cola…  En el festival de la luz puede haber un concurso de volar chiringas, si hay viento para ello y un espacio libre de cables eléctricos, con talleres para hacer chiringas allí mismo y premios para las chiringas más vistosas y las que vuelen más alto… haciéndolo todo como una actividad familiar. Esto les encantará a grandes y chicos, especialmente a los más chicos.

De hecho, la celebració del festival de la luz en el día de Reyes hace un rato también es para niños y jóvenes, aunque también pueden participar adultos… Es danzar como adoración viva, como alabanza de nueva vida, con danza litúrgica que es adoración viva. Si son demasiados los niños que quieran danzar para adorar a Jesús Caridad, puede ponerse en un lugar más amplio que el lugar donde se haya hecho la misa una exposición al Santísimo con una custodia en forma de faro, y hacer las danzas litúrgicas de los diversos grupos frente a la custodia eucarística, llevándola en procesión junto a un Niño Amor. Por supuesto, parte de la celebración de Día de Reyes es también la misa con la cabalgata de los Reyes y los regalos para los niños… y también el concurso de los star breads, eligiendo el mejor star bread familiar, tanto en sabor como en decoración y creatividad. La noche concluiría con un gran espectáculo de fuegos artificiales, con un gran de luz, de crecimiento en comunión, celebrando la nueva vida que resplandece en comunión para todo Su pueblo luz. A lo largo de todo el festival de la luz se han de usar star sparklers, pero hoy es la noche para dárselos a todos los niños que puedan usarlo con alegría y seguridad. ¡Este día es muy en especial para alegrar a nuestros niños con nuestra tradición y cultura de nueva vida!

Sigamos eligiendo, una y otra vez, irradiar más y más luz, adorándole más y más con todo el crecimiento, dejándonos convertir en las estrellas del Cielo que somos llamados a ser para conducir a todos hacia el Amor de Dios vivo y encarnado, hacia Jesús Caridad que nos cambia la vida con Su Amor, con Su luz, con Su alianza, haciendo de nuestra vida una historia de Amor que enciende más y más crecimiento en comunión…

Jesús Caridad, ¡te adoramos con todo el crecimiento!

Fiat Amor (Last day of class)

Hoy es mi último día de clases como maestra de religión, historia de Puerto Rico, y maternidad y paternidad responsable. Esto lo escribí como adoración a Jesús Caridad en el último periodo lectivo, mientras estaba sola en el salón, y también añadí algunos detalles más mientras me tomaba un café en Plaza Las Américas… Créanme, podría dormir una siesta ahora mismo en Plaza, así de sumida estoy en Jesús Caridad en estos momentos, pero no es el momento para hacerlo… Nada, no era el momento, pero igual lo hice, sencillamente dejándome arropar más y más por Su abrazo de luz…

Gracias, Amado Jesús Caridad, por todo cuanto me has concedido irradiar… en medio de la más absoluta negación del estado de derecho y de violaciones de derechos humanos tremendamente horribles y atroces. Gracias por la gracia que me has concedido para irradiar luz como lo hemos hecho. Gracias por como nos haces testigos de la luz, testigos de la verdad, testigos de la nueva vida que resplandece en comunión para absolutamente todos.

No pude hacer absolutamente nada para detener toda la crueldad y el odio que han sucedido aquí… Ni las autoridades tampoco actuaron… pero elegí corresponderte e irradiar luz hasta el final.

El corazón vuelve a encenderse en Tu haz entrañable…

Así seguiré eligiéndolo, sirviendo más y más al bien común, a la comunión, a la paz, a la fraternidad… hasta el último día de mi vida en esta tierra…

Fiat Amor, Amado Jesús Caridad, Fiat Amor… hágase en nosotros según Tu alianza de la caridad, hágase en nosotros según Tu alianza, hágase en nosotros según Tu Palabra, hágase en nosotros según la nueva vida que resplandece en Tu mirada que nos colma una y otra vez de paz, de gracia, de comunión, de esperanza, de paz, de ofrenda viva…

Gracias por como nos has concedidos consumar Tu obra viva de Amor, emprendiendo juntos Tu plan, Tu proyecto de evangelización familiar, Tu revolución de luz… dejándonos convertir más y más en la ofrenda viva que Tú nos llamas a ser, en el ícono vivo del Amor de Dios vivo y encarnado que Tú nos llamas a ser para plasmar juntos la sociedad luz que somos llamados a ser en Ti, por Ti y Contigo, haciendo más y más familia humana, eclesial y civil según Tu plan…

Este horror que han permitido las autoridades es injustificable y brutal… no hay forma de justificarlo, sencillamente no la hay. No hay forma de justificar que se haya tolerado, en una escuela “católica”, el extremo de tortura, odio, gaseo al estilo Auschwitz, prácticas propias de un labor camp de un campo de concentración… sencillamente no hay forma de justificar esto, esa es la cruda verdad. Por supuesto que hace cuestionar a qué clase de “iglesia” y “país” se supone que pertenezcas si permiten el horrendo horror que se ha vivido aquí… pero al elegir corresponderte he descubierto la Iglesia Viva y la Patria Viva que nos llamas a ser, la familia humana que nos llamas a ser… sencillamente elegí corresponderte hasta el final, tanto en medio de la más absoluta falta de estado de justicia y derecho de las autoridades, como también en medio de la más absoluta deshumanización y terrorismo social de los administradores y personal en este death school.

Esa es la lección más profunda que me llevo de esta experiencia: siempre podemos elegir irradiar luz si correspondemos a Tu gracia, al gozo de crecer en más y más comunión, dejándonos convertir en los santos que somos llamados a ser, en la luz que somos llamados a ser, en el ícono vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser, persistiendo en la disposición de cultivar más y más nueva vida que resplandece en comunión, en la disposición de sembrar más y más semillas del nuevo albor, semillas de caridad viva, siguiendo más y más la brújula creativa que nos das para seguir caminando como Tú caminas al elegir caminar en dirección comunión, correspondiendo más y más al haz encendido de la voluntad del Padre…

Y es así que abrimos con la creatividad del Espíritu nuevos caminos de encuentro en comunión, de paz, de nueva adoración, de nueva fraternidad, de nueva historia… que hacen resplandecer Tu nuevo horizonte de esperanza encendida, de paz, de bendición, de prosperidad, de buena esperanza que brota y es irradiada para todos…

Eres Tú Quien nos enseña y nos envía a hacer visible el Amor de Dios vivo y encarnado en toda circunstancia, profetizando más y más Tu Amor a absolutamente a todos, profetizando más y más Tu llamada a la conversión, a la paz, a la esperanza, a la alegría, a la fraternidad, a la luz, a la solidaridad, a hacer familia humana, eclesial y civil según Tu plan, a acoger la nueva vida que resplandece en el Amor… Eres Tú Quien nos enseña a anunciar en cada rincón: Tú eres Jesús Caridad que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia… y hemos de anunciarlo a absolutamente todos: a los necesitados de luz, a los niños y jóvenes cuya dignidad es ultrajada, a los necesitados de comunión, a los necesitados de paz en sus corazones, a los necesitados de alegría… pues al contemplarlo todo con Tu mirada descubrimos que absolutamente todos somos hermanos llamados a crecer juntos en comunión… y llegará el día en que esto se entienda en todo Puerto Rico y Estados Unidos y cese todo odio, toda desfraternización, toda violencia, todo terrorismo social… y tras hacer vida la reconciliación histórica que nos llamas a emprender, perdonando todo en nuestro pasado histórico que nos impida resplandecer en comunión, que nos impida caminar juntos como hermanos, como la Patria Viva que Tú nos llamas a ser, como la Iglesia Viva que Tú nos llamas a ser…

Hemos de tener siempre en cuenta de que un error histórico no dura para siempre. Sí, llegará el momento en que todos se darán cuenta de que cuanto atente contra la fraternidad y la dignidad del ser humano no es compatible con una auténtica identidad cultural como pueblo puertorriqueño, y se desista finalmente de todo socialismo nacionalista y de toda ideologización que detona nuestra sociedad con bombas de odio y culto a la muerte. Llegará el momento en que todos nos perdonemos y sigamos adelante caminando como la Patria Familia que somos llamado a ser, resplandeciendo juntos como el estado de nueva fraternidad que somos llamados a ser, como el estado paz que somos llamados a ser, como el estado del nuevo albor que somos llamados a ser, como el estado de esperanza que somos llamados a ser, como el estado de justicia y de derecho que somos llamados a ser… como el estado luz que somos llamados a ser, resplandeciendo juntos como estrellas del Cielo, como estrellas de nueva fraternidad que hacen posible con su resplandor el nuevo albor de una Nueva Patria.

No podemos practicar el gaslighting histórico con nuestra historia como pueblo… Hemos de reconocer hechos como corresponde, reconociendo tanto el horror que ha sucedido como la bendición de ser tierra donde hemos dado a luz a Jesús Caridad, reconociendo la verdad de tal forma que el nuevo albor de Su mirada nos transforme, al ser más y más irradiados por la luz del Amor de Dios vivo y encarnado, en el faro vivo de comunión, de nueva adoración, de nueva historia, de nueva fraternidad… que somos llamados a ser para hacer posible juntos un mundo donde se reconozca incondicionalmente todos los derechos humanos de todos, donde se reconozca incondicionalmente la dignidad de todos ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural… para hacer posible juntos un mundo donde todos puedan resplandecer como la luz que todos somos llamados a ser, como los hermanos que todos somos llamados a ser, como la familia humana que todos somos llamados a ser… como la mejor persona que podamos ser creciendo juntos en comunión, emprendiendo la revolución de luz que Tú nos llamas a emprender para encenderlo todo en nueva vida que resplandece en comunión, siendo muy, muy, muy humildes, reconociendo que eres Tú Quien hace posible que irradiemos la luz que se nos conceda irradiar, que eres Tú, solo Tú, Quien hace posible que podamos caminar más y más como Tú caminas.

En estos momentos es la última hora del último día de clases. Como los propios estudiantes eligieron dejarme fuera de su fiesta, elegí dedicarla sencillamente a adorarte dando gracias por toda la luz que me has concedido irradiar en cada clase impartida en este lugar de culto a la muerte.

Gracias, Jesús Caridad, por cada haz encendido compartido, el mismo haz encendido que me ha encendido hoy a lo largo del día en Tu ternura entrañable. Gracias por todo cuanto nos revelas que somos en estos momentos, y que también quienes somos llamados a ser siguiendo Tu nuevo camino del mar, resplandeciendo como el santuario vivo del Divino Amor que somos llamados a ser, ondeando más y más Tu bandera Goeiz, cultivando más y más girasoles vivos, haciendo resplandecer más y más estrellas de nueva fraternidad… hasta encender a la humanidad entera en el fuego de Tu Amor.

Estoy en mi escritorio, contemplando Tu foto, que está en la esquina del salón frente a mí… rezando por cada uno de estos niños y jóvenes, y por los niños y jóvenes del mundo entero, para que todos puedan crecer y convertirse en la luz radiante que son llamados a ser.

Es así como nos llamas a hacer vida Tu Eucaristía, haciendo vida Tu consagración encendiendo al mundo entero en el fuego de Tu Amor, hasta hacer posible una sociedad luz donde todos resplandecen como la luz que son llamados a ser, adorándote juntos más y más con todo el crecimiento, tanto con todo el crecimiento personal plasmado a imagen y semejanza de la Trinidad, como también con todo el crecimiento social plasmado según la voluntad del Padre, haciendo posible que se honre la dignidad que Él da a absolutamente todos Sus hijos.

Heme aquí, amado Jesús Caridad… Henos aquí, porque Tú también estás aquí.

Gracias por habernos elegido como Tu nuevo Belén. Gracias por habernos elegido como Tu lienzo vivo para plasmarte como Jesús Caridad, como ícono vivo plasmado en toda nuestra formación personal, abarcando absolutamente todo cuanto somos de formas… que ni nosotros mismos somos capaces de comprender.

Gracias por darnos a la Sagrada Familia del Nuevo Albor para acompañarnos más y más hacia el Cielo, edificados como el templo vivo y doméstico del Espíritu que Tú nos llamas a ser, obrando juntos como los pastores domésticos que Tú nos llamas a ser, haciendo más y más vida juntos Tu fraternidad sacramental doméstica al obrar en más y más unidad a Tu Corazón, obrando en unidad de ser y de acto, de manos y de corazón, de palabra y obrar a Tu obrar, siendo más y más humildes, sencillos y transparentes, de tal forma que irradiemos más y más toda la luz que nos llamas a irradiar, y que viene de Ti…

Te miro, no te dejo de mirar… contemplando más y más el nuevo albor que resplandece en Tu mirada… y solo puedo decirte gracias por ser Quien eres y gracias por irradiar Tu luz como lo estás haciendo… gracias por irradiar a nuestra tierra de esta forma… gracias por hacer posible este nueva historia que transforma todo el horror y todo el odio en historia de Amor, haciéndonos nuevos Juan el Bautista en este hoy y en este ahora, haciéndonos resplandecer como la luz de nueva vida que nos llamas a ser para hacer más y más visible el Amor de Dios vivo y encarnado en este aquí y en este ahora de la historia…

Sí, Amado Niño Amor, Amado Jesús Caridad, sigues naciendo en la historia de la humanidad, en la historia de nuestros pueblos y en la historia de nuestras vidas… en la medida en que dejamos que Tú nos irradies con Tu haz encendido y nos infundas las nueva vida que solo puede venir de Tu Amor, de Tu Corazón… en la medida en que dejamos que nos modeles como barro vivo, palpitante en Tu Corazón, por Tu Corazón y con Tu Corazón…

Puedes nacer en todo lugar, incluso en fábricas de muerte, como lo fue Auschwitz, y como lo ha sido tanto la casa de torturas en la que he crecido y esta escuela de muerte que funciona como labor camp de Auschwitz… puedes nacer en todo lugar donde haya corazones que elijan irradiar Tu luz viva, Tu nuevo albor…

Puedes verdaderamente convertir todo odio, todo culto a la muerte, todo culto a la ideología, toda oscuridad, todo pecado, toda desfraternización, toda violación de derechos humanos… en irradiación de luz, en victoria del Amor que lo hace todo nuevo.

No siento un ápice de odio. No siento un ápice de querer demostrar nada. Todo es noche de paz, noche de luz. Espero de todo corazón que todos estos estudiantes y todas las personas que han sido explotadas a lo largo de los años por el esquema de odio que se estructuró a mi alrededor puedan recuperarse y puedan convertirse en la persona de bien que son llamados a ser, en la luz que son llamados a ser… y que todas las personas responsables de las atrocidades que se han cometido –todas, absolutamente todas— puedan ser procesadas como corresponde ante la justicia… pero eso no está en mis manos. Ya yo hice mi parte, hace mucho tiempo que ya la hice. Yo sigo adelante, en el inmenso resplandor de Tu danza de luz, siguiendo eligiendo irradiar luz.

Sigo inmersa en Tu ternura… Sigo inmersa en Tu paz… Sigo inmersa en Tu mirada… Sigo inmersa en Tu mar de nueva fraternidad…

Anoche, en la comunión de luz, volviste a decirme lo que ya he contemplado tantas veces: sean la familia que son llamados a ser y encenderán al mundo en el fuego de Mi Amor…

Seamos la familia que Tú nos llamas a ser en Ti, por Ti, Contigo, y encenderemos a nuestra Patria como Patria Viva, a nuestra Iglesia como Iglesia viva, a nuestra humanidad como humanidad como humanidad viva… emprendiendo juntos Tu nueva humanización, Tu nueva eclesialización, Tu nueva fraternización, Tu nueva evangelización, Tu nueva familiarización… resplandeciendo como el pueblo del nuevo albor que nos llamas a ser, haciendo más y más vida la alegría de dar a luz a la Palabra, de darte a luz a Jesús Caridad, de dar a luz a Tu pueblo-familia del nuevo albor, al que nos llamas a conducir a la plenitud, al gozo de crecer juntos en comunión, a la santidad…

Esta llamada es para todos, para cada uno de estos estudiantes, para quienes son llamados a resplandecer en esta misma arquidiócesis, dejando toda quiebra de unidad eclesial atrás… esta llamada es para todos los puertorriqueños, para todos los estadounidenses y latinoamericanos, para toda la humanidad, para toda la Iglesia… Seamos la familia humana que Tú nos llamas a ser y encenderemos al mundo en el fuego del Amor, siendo juntos el ícono vivo de Jesús Caridad que somos llamados a ser, plasmado no solo con pinceladas vivas que son plasmadas por el Espíritu Santo en toda nuestra formación personal… sino también plasmada con palabras vivas, con el carisma creativo que nos das para encarnar Tu Palabra y para dar testimonio de Tu luz y de Tu nueva vida con palabras vivas, con profecía viva, siendo pueblo-familia-profeta que hace vida Tu historia viva de Amor que hace presente Tu historia de la salvación en este aquí y en este ahora de la historia de la humanidad condensada en Tus lágrimas de luz que quieren colmar a la humanidad de Tu gran alegría: una vez te reconocemos como Dios Amor vivo y encarnado, toda nuestra historia cambia para siempre… y sencillamente deseamos que todos te conozcan para que sean tan felices como Tú nos haces, como Tú lo eres y nos enseñas a serlo, haciendo más y más vida la alegría de crecer juntos en comunión, creando hogar, creando Cielo, creando Eucaristía… resplandeciendo como nueva familia, como nuevo pueblo, como nueva Patria, como nueva Iglesia, como nueva humanidad que hace vida Tu nueva era del Amor, Tu tiempo de la alianza consumada, Tu tiempo del nuevo albor, Tu tiempo de la esperanza, Tu tiempo de la justicia del Cielo, Tu tiempo de la misericordia, Tu tiempo de la gracia.

Fiat Amor, Amado Jesús Caridad… hágase en nosotros según Tu Amor, según Tu alianza, según Tu consagración… Hágase en nosotros según Tu envío, Tu misión, Tu ministerio de crecimiento en comunión…

Hora de prepararme para salir, tan cubierta con Tu manto como en el sueño de anoche…

Como nos enseña una y otra vez nuestra Señora del Nuevo Albor antes de emprender cada danza de luz, más y más ultreia et suseia: hágase en nosotros según Tu caridad.

Patria Viva (Resplandeciendo juntos en más y más comunión)

Confieso que a lo largo de mi vida mi relación con el concepto de “justicia social” no ha sido siempre positiva. La verdad es que cada vez que veía ese término lo veía conectado a ideologías de izquierda: conectado a promover perspectivas ideológicas, como ideología de género, o promover el estilo de vida homosexual, o ayudar a los pobres y vivir la solidaridad solo según la conveniencia…

No, no me interesaba profundizar el término “justicia social”.

Con el tiempo he aprendido a mirar ese concepto de forma profundamente distinta, desvinculándolo de lo ideológico, aprendiendo a vivirlo de una forma profundamente humanizadora y… liberadora.

Sí, ese es otro término con el que he tenido mucho cuidado en no interesarme demasiado: liberación. Créanme, en mi pasado se ha intentado imponerme teología marxista de la liberación de toda forma posible.

También he aprendido a mirar el concepto de liberación de forma profundamente distinta, desvinculándolo también de todo matiz ideológico.

La verdad es que cuando somos llamados a liberar a nuestra Patria de todo cuanto le impida resplandecer en nueva fraternidad, en nueva adoración, en nueva historia… no hay forma de no irradiar la liberación que viene de Jesús Caridad, una liberación profundamente transformadora que lo cambia absolutamente todo en irradiación de nueva vida que resplandece en comunión, una liberación que libera al corazón de todo cuanto le impida resplandecer como la estrella del Cielo que es llamado a ser, como el ícono vivo del Amor de Dios que es llamado a ser. Es una liberación que libera desde dentro, abriendo nuevas formas de crecimiento en comunión allí donde parece absolutamente imposible. No hay corrupción, no hay crimen, no hay horror, no hay violencia, no hay odio, no hay pecado, no hay… absolutamente nada que Jesús Caridad no pueda transformar en irradiación de nueva vida para toda la Iglesia, toda nuestra Patria y toda la humanidad, haciendo posible que resplandezcamos como la familia humana que somos llamados a ser.

Mi historia, que es también la historia de Jesús Caridad, es un claro ejemplo de ello.

De hecho, estoy escribiendo estas palabras en un “death school”, una escuela que funciona como un labor camp de Auschwitz… y estoy escribiendo esto entre “maestros de la muerte”: maestros que funcionan como los “doctores de la muerte” de Auschwitz. Esta nueva vida que resplandece en comunión la estoy irradiando desde un campo de concentración ideológico, donde todo, absolutamente todo, funciona para explotar, torturar y deshumanizar. Con decir que ayer fui 8 veces al baño en 8 horas, efecto secundario de lo que se usa para gasear el aire al estilo de las cámaras de gas de Auschwitz, solo digo un botón de muestra, y uno muy pequeño, ni siquiera el más grave, de lo que está pasando aquí, delante de todos, en pleno Estados Unidos. Lo que ha sucedido en la death house en la que he vivido prácticamente toda mi vida no se queda atrás: hace un momento atrás gasearon el cuarto provocando náuseas y vómitos, tanto a mí como a los perros. Estoy segura que lo que usaron fue altos niveles de CO2. Durante esta semana pusieron a un estudiante de mi salón hogar a entrar y salir de varios salones haciendo gestos de vómito.

Sin embargo, Dios Amor ya era consciente de todo esto –y de todo lo que ha sucedido a mi alrededor a lo largo de toda mi vida– al elegir que fuera esta servidora quien le contemplara y le “diera a luz” como Jesús Caridad. Es Él Quien nos hace mensajeros de la luz, mensajeros de la comunión, mensajeros de la fraternidad, mensajeros de la nueva vida que resplandece para absolutamente todos… Es Él Quien nos ha capacitado para ser Sus mensajeros, no solo con un testimonio de vida que es posible gracias a Su gracia, sino sobre todo por como Él va transformando progresivamente toda nuestra formación personal hasta convertirnos en el lienzo vivo que Él nos llama a ser, lienzo vivo en el cual ser plasmado como una obra viva de Amor que se plasma haciendo vida Su plan –hacer familia humana, eclesial y civil según Su plan–, Su proyecto de evangelización familiar, Su revolución de luz… haciendo visible como obra viva y encarnada Su Amor al dejarnos convertir en el ícono vivo de Dios Amor que Él nos llama a ser, a la usanza de un Iesu Amor viviente… La forma contemplativa de explicar esto es pensar en la Sábana Santa de Turín: en la medida en que dejamos que nuestra formación personal sea irradiada más y más por la acción del Espíritu, por la luz viva de la resurrección… esa formación queda plasmada con Su imagen viva, progresivamente más y más fiel a la obra viva de Amor que hemos sido creados para ser. En su momento hablé de “visual spatial preaching”… Esto de lo que hablo ahora puede decirse que es una nueva evangelización “visual-creative”: es hacer visible a Dios Amor vivo y encarnado en cada aquí y en cada ahora, plasmado en toda la formación personal, plasmado de tal forma que el Amor de Dios se encarna en este momento concreto de la historia, de la misma forma que Jesús se encarnó en Belén hace 2,000 años atrás. Es así como Jesús Caridad nos convierte en mensajeros de la familia, en mensajeros de la luz, en mensajeros de la comunión, en mensajeros de Su nuevo albor: transformando toda nuestra formación personal en el lienzo vivo donde Él se plasma para hacerse visible a la humanidad de la misma forma que en su momento se hizo visible plasmado en una Sábana Santa que hasta el día de hoy no hay forma humana de explicar su plasmación.

Es Jesús Caridad Quien nos llama a hacer más y más visible Su Amor en este momento concreto de la historia haciendo posible que todos, absolutamente todos, podamos resplandecer como los hermanos que somos llamados a ser, como la familia humana que somos llamados a ser, adorándole con todo el crecimiento al consagrarnos a vivir la caridad que hace posible que todos podamos crecer como la luz que hemos sido creados para ser. Es Jesús Caridad Quien nos llama a ser mensajeros de esperanza: Él es Dios Amor vivo y encarnado que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia. Él es Dios Amor vivo y encarnado que verdaderamente lo transforma todo en una hermosa plasmación de Su obra viva de Amor a lo largo de la historia de la Iglesia… y de nuestra Patria.

Desde esta perspectiva, absolutamente todo se contempla de una forma distinta… por supuesto, también la noción de justicia social.

Jesús Caridad me ha enseñado que la justicia social es parte de hacer visible Su Amor vivo y encarnado. No podemos vivir la fe y no vivir la justicia social que viene de Su Corazón: hacer posible una sociedad en la cual absolutamente todos puedan vivir conforme a la dignidad que el Padre da a absolutamente todos Sus hijos, de tal forma que todos puedan vivir tal cual han sido creados para ser y tal cual son llamados a ser. Su justicia social crea una sociedad que da a cada cual lo que corresponde darle para que se convierta en la luz que es llamado a ser, haciendo posible que todos puedan resplandecer como la mejor persona que puedan ser. ¡Cuán importante es hacer posible una sociedad luz donde todos puedan crecer en comunión y donde todos puedan resplandecer como las estrellas del Cielo que somos llamados a ser, como las estrellas de nueva fraternidad que somos llamados a ser!

Esta justicia que viene de Su Corazón comienza con nosotros mismos, con nuestro propio corazzón, eligiendo mirarle de corazón a Corazón con total transparencia, confesándole absolutamente todo, dejando que Él nos irradie más y más con Su paz, con Su esperanza, con Su nueva vida, con Sus destellos color crear hogar, con Su bendición, con Su abrazo de luz, confrontando de frente, a la luz de Su mirada, todo cuanto haya en nosotros que nos impida resplandecer como la estrella del Cielo que somos llamados a ser, como los hermanos que somos llamados a ser… mirándole más y más fijamente y dejando que Él nos conduzca a transformar todo lo que nos impida resplandecer como la luz que somos llamados a ser… de tal forma que al confrontar la oscuridad en nosotros mismos también recibimos la gracia para afrontar la oscuridad que haya alrededor nuestro y que nos impida resplandecer como la sociedad luz que somos llamados a ser. No podemos acoger la valentía para afrontar de frente la oscuridad a nuestro alrededor si no confrontamos de frente primero todo cuanto haya en nosotros que nos impida resplandecer tal cual Jesús Caridad nos llama a hacerlo, dejando que Su mirada nos traspase con Su luz de tal forma que hagamos vida la victoria de la luz, la victoria de la vida, comenzando en nosotros mismos, hasta hacer vida Su nueva fraternidad, Su nueva historia, Su nueva adoración plasmando más y más la cultura de nueva vida que nuestra Señora del Nuevo Albor nos enseña a encarnar eligiendo dar más y más a luz a la Palabra, dando a luz a Jesús Caridad, dando a luz a Su pueblo-familia del nuevo albor… haciendo resplandecer así más y más la paz que viene de Su Corazón, la paz que hace posible que todos puedan resplandecer como hermanos luz, poniendo fin a todo aborto social, a todo odio y a toda violación de derechos humanos que nos impida resplandecer como cultura de nueva vida que Nuestra Señora del Nuevo Albor nos enseña a ser, transformando toda violencia fratricida, toda guerra civil, todo terrorismo y tortura, todo afán en atentar contra la paz, contra la unidad, contra la comunión, contra el estado de derecho, contra la democracia, contra la familia, contra Su nuevo albor, la cultura viva que somos llamados a ser, resplandeciendo juntos hermanos… en irradiación de la nueva vida que da Dios Amor a Su pueblo luz para resplandecer como el pueblo unido en la fraternidad que somos llamados a ser, haciendo más y más vida con más y más humildad Su fraternal pride, no buscando imponer, sino servir, amar, ser humildes e irradiar toda la luz que se nos concede irradiar… porque esa es la autoridad luminosa del Amor, ese es el poder del Amor capaz de hacer nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia.

Hace unas horas atrás contemplé una idea creativa para celebrar la nueva fraternidad que Jesús Caridad que Jesús Caridad concede al pueblo puertorriqueño y americano –como Nueva Patria–  para enriquecer nuestra identidad cultural puertorriqueña: crear un collar de estrellas de nueva fraternidad, como un luau hawaiano, pero este sería un collar de estrellas puertorriqueñas. Pueden ser estrellas de papel, de madera… pero estrella de colores muy brillantes y vivos, tal cual lo es el pueblo puertorriqueño cara a Jesús Caridad. Este collar también plasmaría nuestra realidad cultural: somos un pueblo de muchas culturas (de ahí los muchos colores), y somos llamados a fomentar la integración cultural de tal forma que hagamos posible, como faro de las Américas, que todos podamos resplandecer como hermanos en esta tierra luz, en esta tierra de la libertad. Desde la mirada de nuestra Señora del Nuevo Albor, estamos uniendo las culturas LatinoAmericana y AngloAmericana al plasmar el ícono vivo de Jesús Caridad que somos llamados a plasmar en toda nuestra formación como pueblo americano de tal forma que hagamos posible que todos  en América resplandezcamos en comunión… y eso es justicia social plena: hacer posible que todos puedan crecer en más y más comunión. En Puerto Rico la integración cultural es tal que prácticamente no existe el racismo ni la discriminación contra inmigrantes… pero nos corresponde hacer posible un Estados Unidos consagrado a vivir la caridad de tal forma que se reconozca a absolutamente a todos como hermanos con igual dignidad… incluyendo a los hermanos de diversas razas, a los hermanos más pobres y a los hermanos inmigrantes, acogiéndoles como corresponde. Eso es parte de la justicia social que viene de Su Corazón, que viene de consumar Su alianza de la caridad.

Esta idea contemplativa en el sueño contemplativo de anoche fue profundizada aún más por Jesús Caridad, que me revistió de un vestido típico puertorriqueño color blanco paz luminoso… y en mis manos puso unos dance ribbons para adorarle con todo el crecimiento con una danza de luz que proseguimos juntos… y también me regaló un collar con una estrella por cada municipio de Puerto Rico, un collar colmado de colores vivos, muy resplandeciente en colores vivos que se encendían más y más a la luz de los destellos de Su mirada color crear hogar… Esos dance ribbons en su momento eran de los colores de la bandera, en otros momentos eran de color dorado luz (caridad viva) y en otro momento eran de colores vivos, como el collar… El collar realmente también es un collar con todas las naciones de Latinoamérica y un collar con las 52 estrellas de los estados de Estados Unidos… Esto lo entendí después… porque el collar se nuestra Señora del Nuevo Albor era el más abundante de todos (ese tenía más layers, creo que 7…) resplandecía junto a las estrellas de Su túnica anaranjado flaming Holy Spirit… Los del collar de nuestra Señora del Nuevo Albor son estrellas de todas las naciones en la ONU… todas las naciones de mundo… como su vestido… Quiero decir: hay muchas formas de plasmar este collar de nueva fraternidad. Yo estaba vestida con el traje típico puertorriqueño y tal cual me dijo Jesús Caridad, eran todos los municipios de Puerto Rico… pero al sentir la irradiación en el pecho y ver como cambiaban los dances ribbons… también cambió el collar, aunque no me lo viera a mí misma puesto. Eso, el significado de la irradiación en el collar, lo entendí después… el collar también es de la cantidad de estrellas de las naciones Latinoamericanas y de la cantidad de estados de Estados Unidos… Es un collar que celebra a todo el continente Americano resplandeciendo en comunión… Somos verdaderamente faro de las Américas (el faro del sueño, si se fijan, está colmados de pequeñas estrellas en la irradiación…) y se nos da la llamada de hacer posible que todos resplandezcan como hermanos, integrando culturas en nueva fraternidad de ta forma que podamos seguir adelante transformándonos en el estado de nueva fraternidad que somos llamados a ser, caminando juntos como hermanos que se consagran a hacer posible que todos crezcan como la familia humana que somos llamados a ser… [Mientras escribía este párrafo a mi alrededor estudiantes de séptimo grado se reían a carcajadas mientras veían un documenta del Holocausto] de tal forma que hagamos posible la igualdad de oportunidades de crecimiento para todos, el que todos puedan crecer como la mejor persona que podamos ser, como la luz que somos llamados a ser… Esto es una justicia social que brota desde la persona misma, desde la formación personal misma que al dejarae convertir en el ícono vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser también nos convertimos en faro vivo de comunión, haciendo posible la sociedad más justa posible… una sociedad donde todos crecen resplandeciendo en comunión.

Al soñar con nuestra Señora del Nuevo Albor y Jesús Caridad usando este collar de nueva fraternidad que acabo de describir se me pidió que esperara al domingo para compartir esto, pero como esto está relacionado con este blog post lo escribo aquí, en lugar de hacerlo en un nuevo blog post…

Ese collar de nueva fraternidad debe ser colocado en Jesús Caridad (en las tallas que se hagan para la ONU y diversos lugares, o las tallas que haya en los altares domésticos), nuestra Señora del Nuevo Albor y San José del Nuevo Albor en sus respectivas fiestas, y también el día de los derechos humanos y los días de fiesta de los respectivos países que estén. Por ejemplo: el 19 de noviembre de ha de poner a Jesús Caridad y a la Sagrada Familia del Nuevo Albor el collar de nueva fraternidad con 78 estrellas. El 4 de julio se le ha de poner el collar de 52 estrellas. El 10 de diciembre de le ha de poner el de 194 estrellas (todas las naciones de la ONU). Esta llamada a la nueva fraternidad es para absolutamente todos… Esta llamada que hace nuestra Señora del Nuevo Albor a la paz que viene de Él, a plasmar juntos cultura de nueva vida que hace vida la victoria de la luz sobre la cultura de la muerte es para absolutamente todos… Puerto Rico y Estados Unidos son, por así decirlo, el “nuevo Belén” para este inmenso resplandor de nueva fraternidad, con muchísimas estrellas de nueva fraternidad ascendiendo hacia el Cielo… Esta llamada a hacer más y más vida la alegría de dejarnos convertir en la familia humana que somos llamados a ser, en la Patria familia y en la Iglesia familia que somos llamados a ser… es para todos. Esta llamada a dejar que la nueva vida que resplandece en comunión triunfe sobre la cultura de la muerte es para todos, comenzando con cada cual, confrontando en nosotros todo lo que nos impida resplandecer como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz que somos llamados a ser, como el resplandor vivo de nueva vida que resplandece en comunión que somos llamados a ser. Durante todo este camino de conversión en las estrellas del Cielo que somos llamados a ser nuestra Señora del Nuevo Albor nunca dejará de acompañarnos, haciendo posible que resplandezcamos como estrellas de nueva fraternidad, abriendo nuevos caminos de nueva vida que resplandece en el Amor, en la que todos resplandecemos como los hermanos que somos llamados a ser, los ciudadanos iguales que somos llamados a ser. No habrá odio, violencia, terrorismo, aborto social, racismo… que pueda impedirnos acoger la inmensa luz que irradia sobre todos nuestra Señora del Nuevo Albor y también San José del Nuevo Albor, en unidad a Jesús Caridad, dejándonos cubrir por el dulce manto de ella para ayudarnos a confrontar de frente todo cuanto nos impida resplandecer en la nueva vida que da el Amor, haciendo posible que resplandezca una nueva paz, una nueva alegría, una nueva esperanza que comienza desde elegir dar a luz juntos a la Palabra, dar a luz juntos a Jesús Caridad, dar a luz juntos a Su pueblo-familia del nuevo albor, emprendiendo juntos Su plan, Su proyecto, Su revolución… hasta convertirnos juntos en la tierra luz que somos llamados a ser, hasta convertirnos juntos en la mejor persona que podamos ser, haciendo vida juntos Su consagración, dejándonos convertir en Patria viva consagrada a vivir la caridad, a emprender Su revolución de luz desde un corazón consagrado a hacer posible que todos resplandezcan como hermanos, dejando que Su alianza de la caridad resplandezca más y más de tal forma que Su nuevo albor llegue a absolutamente todos, plasmando una América más y más unida, donde todas las culturas resplandecen en nueva fraternidad, donde todos resplandecen como hermanos, como la familia humana que nuestra Señora del Nuevo Albor nos enseña a ser, como el estado de nueva fraternidad que Jesús Caridad nos conduce a ser dándole juntos el culto vivo y nuevo en comunión que Él nos llama a darle… a ser.

Notarán que esta justicia social no se trata de hacer riots como lo hace Black Lives Matter, ni se trata de hacer “revoluciones del 19” –que no lo fue en lo absoluto–o de ningún otro tipo de atentado contra la democracia o violencia por parte de ideologías de izquierda. Esta justicia social comienza con la conversión del corazón, con la plasmación de toda la formación personal como el ícono vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser, para así plasmar juntos sociedad luz en la que todos resplandecen como la familia humana que somos llamados a ser, resplandeciendo juntos en más y más comunión. Ujum, esta es una forma muy distinta de concebir la justicia social: hacer posible que todos crezcan en más y más comunión.

Si les da la curiosidad de saberlo, la idea contemplativa del collar de nueva fraternidad vino del collar de girasoles que Jesús Caridad me puso anoche, como celebración de crecer juntos en comunión, como el pueblo-familia del nuevo albor que somos llamados a ser. El collar de Nuestra Señora del Nuevo Albor era de girasoles también, pero los de ella resplandecían como estrellas (los míos eran girasoles como los que tengo en la mesa). El Suyo era de estrellas del Cielo… pero no contemplé en ese momento el concretar ese collar que estaba usando Jesús Caridad como un collar de estrellas para celebrar la nueva fraternidad, eso vino después con la idea de un collar de estrellas. Eran como collares de fiesta, una fiesta de crecimiento en comunión.

Sí, es una forma MUY distinta de irradiar justicia social: buscar en todo momento hacer vida Su consagración haciendo posible que todos puedan crecer en más y más comunión, como la Patria familia que Él nos llama a ser, como la Iglesia familia que Él nos llama a ser. Esta justicia social se trata de una revolución de luz que lo enciende todo en más y más comunión… comenzando desde el corazón que resplandece como estrella del Cielo, como estrella de nueva fraternidad, irradiando a toda nuestra sociedad Su liberación de todo aquello que nos impida resplandecer como estado de nueva fraternidad, de tal forma que encarnemos desde la formación personal una justicia social que hace posible el desarrollo de toda persona, afirmando la dignidad de todo hermano, creando igualdad, promoviendo oportunidades de crecimiento en comunión para todos… y eso de crear oportunidades de crecimiento en comunión abarca muchas cosas: equidad de género, erradicar la pobreza, el hacer accesible el bienestar y la plenitud personal a todos, el enseñar tolerancia, el buscar favorecer en primer lugar a los más vulnerables, el promover medios de sustento digno para todos… Hemos de encarnar una justicia social que cree igualdad de oportunidades de crecimiento en comunión para absolutamente todos, de tal forma que plasmemos juntos una sociedad luz donde se honren todos los derechos humanos de todos, una sociedad luz más justa y equitativa, dando a cada cual lo que corresponde dar para hacer posible que todos puedan crecer resplandeciendo en más y más comunión… Hemos de encarnar una justicia social que erradique con luz —no con violencia, odio, riots ni guerrillas ideológicas o terrorismo social— todo cuanto atente contra la aplicación incondicional de todos los derechos humanos a todos, haciendo posible la igualdad de oportunidades de crecimiento en comunión al aplicar incondicionalmente todos los derechos humanos a todos de tal forma que todos puedan crecer como parte de la familia humana que somos llamados a ser… Esta justicia social es algo que va más allá de la “justicia legal”, es una “justicia integractiva”, una justicia que parte desde la dignidad de toda persona, desde abarcar toda la formación personal, ayudando a crecer en comunión a todos de tal forma que se irradie más y más igualdad y fraternidad en toda la sociedad, erradicando toda desigualdad y pobreza, comenzando con la pobreza máa devastadora de todas: la pobreza de comunión, la pobreza de fraternidad, la pobreza de capacidad de Amar, la pobreza de humanidad, del vínculo propio de la familia humana que Dios Amor nos llama a formar creciendo juntos como hermanos que resplandecen en comunión. La justicia social, vivida de esta forma, es fundamental para una sana convivencia social, pacífica, unificante, diversa, humanizante y próspera, como el horizonte encendido que Jesús Caridad no deja de encender en el atardecer de cada sueño para absolutamente toda la humanidad, haciendo posible el pleno desarrollo de todos, asumiendo el ayudar a crecer a todos en comunión como un proyecto humanitario común que hace visible el amor a cada hermano, de tal forma que todos crezcan incondicionalmente amados, plasmando juntos crecimiento en comunión que ayude a crear Patria Viva, Iglesia Viva… Humanidad más y más viva para todos, humanidad donde todos pueden crecer plenamente en el Amor.

Sí, hermanos: tenemos que vivir la justicia social como nos corresponde hacerlo, plasmando juntos más y más cultura de nueva vida, haciendo posible una sociedad luz donde todos, absolutamente todos, resplandezcamos más y más como hermanos luz que se ayudan a crecer como las mejores personas que puedan ser, haciendo posible el pleno crecimiento de todos, un crecimiento que abarca a toda persona y a toda la persona, liberándonos de todo lo que nos impida caminar como Él caminó… o tal vez debo decirlo de otra forma: dejando que Él nos libere de todo lo que nos impida resplandecer como los hermanos plenos, felices, santos iguales, dignos, libres, amados, llamados, consagrados, elegidos… que somos llamados a ser, adorándole más y más con nueva adoración, con nueva historia, con nueva fraternidad.

La “justicia social” que fomenta la violencia, el odio, el atentado contra el estado de derecho, o cualquier otra violación de derechos humanos o atentado contra la fraternidad… no es justicia social: es ideologización social, es pretender ordenar la sociedad en orden a una ideología y no en orden al bien común que busca el pleno crecimiento de todos.

Preguntémonos hoy: ¿cómo soy llamado a vivir una justicia social que hace posible en este aquí y en este ahora que todos puedan resplandecer en comunión, como hermanos con la misma dignidad, como ciudadanos iguales de nuestra nación… comenzando con mi propio corazón, que elige irradiar luz dando lo que le corresponde dar para plasmar una sociedad luz y también para honrar la voluntad de Dios Amor? Sí, hermanos, de la misma forma que practicamos la justicia social también aprendemos a ser justos con Dios Amor, pues al dar a Dios Amor lo que le corresponde también aprendemos a dar al hermano lo que nos corresponde darle, aprendiendo a acogerle y ayudarle a crecer como la luz que es llamado a ser.

Realmente todo ciudadano debería proponerse vivir apasionadamente la justicia social… pero no se puede ser cristiano y no vivir apasionadamente la justicia social que busca hacer posible una Patria Viva donde todos resplandezcamos en comunión… y eso comienza consagrándonos a vivir la caridad de tal forma que resplandezcamos en nueva adoración, nueva fraternidad y nueva historia que hace posible que nos convirtamos en el pueblo-familia del nuevo albor que somos llamados a ser, estado de nueva fraternidad en el que todos resplandecemos como hermanos luz que caminan juntos en el Amor, que caminan juntos en igual dignidad.

Supongo que ahora entienden porqué el collar de los girasoles es el collar de la justicia social: es el collar que celebra el crecimiento en comunión. Es como un luau de Hawaii, pero de girasolcitos.

Las presentaciones que estoy compartiendo en este blog post tienen en común el crecimiento en comunión. La primera presentación, “All Lives Matter, All Loves Matter”, desarrolla el tema de los derechos humanos hasta culminar con el proyecto humanitario Fiat Amor, que encarna el Amor de Dios en la sociedad de hoy al articular la redacción de una propuesta de Declaración Universal de Derechos de la Familia humana, de tal forma que todos puedan crecer en más y más comunión, conforme a la dignidad y la vocación al amor que Dios Amor da a todo ser humano, resplandeciendo juntos como parte de la familia humana que todos somos llamados a ser. La segunda presentación, “Tradición Puertorriqueña”, desarrolla el tema de la tradición puertorriqueña, culminando con el proyecto cultural Nuevo Albor, que busca plasmar una sociedad puertorriqueña y americana resplandeciente en nueva vida que resplandece en comunión, resplandeciendo juntos como los hermanos que somos llamados a ser.

Ambas presentaciones concretan proyectos que hacen posible plasmar una sociedad más justa promoviendo el pleno crecimiento en comunión de todos… promoviendo así una justicia social luminosa, viva y humanizante, una justicia social que también es justicia del Cielo, justicia de un Jesús Caridad que sigue naciendo en medio de Su pueblo, en todo aquel lugar donde se haga visible Su Amor vivo y encarnado en este hoy y en este ahora, recordando que no hay ningún gesto de Amor que se desperdice. Incluso cuando el Amor no es acogido allí donde se irraidie, sigue ayudando a crecer en otras formas, en otros lugares, pues la comunión y la belleza viva del Amor nos une como humanidad en una inmensa red de luz, una red de caridad viva: crecer juntos comunión nos une como humanidad viva, resplandecer en comunión nos une como pueblo vivo. De la misma forma que Jesús Caridad le dice a los discípulos que cuando entren en un lugar den la paz, y si no la reciben volverá a ellos… así pasa con el Amor y con la gracia que no se reciba: sigue creciendo más y más al volver a nosotros, creciendo de otras formas que nos trascienden, haciendo más y más visible la justicia del Cielo, que siempre hará surgir nuevos caminos para hacer posible que Su pueblo del nuevo albor pueda crecer, amar y resplandecer como Él nos llama a hacerlo; para hacer posible que Su Iglesia pueda crecer, amar y resplandecer como Él nos enseña a hacerlo. Elegir crecer, amar y resplandecer como Dios Amor nos concede la gracia para hacerlo siempre será la diferencia más grande que podamos hacer en nuestra cultura y en nuestro pueblo.

Resplandezcamos, hermanos, como el pueblo luz que somos llamados a ser, resplandeciendo juntos en más y más comunión, en más y más nueva vida que da el Amor, haciendo más y más vida el inmenso regocijo de Jesús Caridad al elegir resplandecer juntos como la familia humana que somos llamados a ser, como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz viva que somos llamados a ser al crecer juntos en más y más comunión viva. El resplandecer juntos en comunión no solo es camino de crecimiento humano pleno y camino de crecimiento cultural pleno, como nación consagrada a vivir la caridad: es también hacer vida la justicia social que nos corresponde vivir como cristianos luz y como ciudadanos luz que construyen una sociedad progresivamente más y más justa para todos, una sociedad donde se honran todos los derechos humanos de todos, desde la concepción hasta la muerte natural, y donde todos crecen conforme a su dignidad (Proyecto Fiat Amor), una sociedad donde de plasma una identidad cultural que hace posible que todos crezcan como ciudadanos iguales, como hermanos que crecen juntos en comunión (Proyecto Nuevo Albor). Aunque fueron hechos para clases distintas, ambas presentaciones van muy de la mano.

Literalmente estoy escribiendo este blog post entre disparos constantes que se están haciendo alrededor. Como dice el Antiguo Testamento, en Isaías 9: en tierra de sombras de muerte, una gran luz resplandeció… Literalmente no dejan de hablar de muerte y de buscar provocar muerte a mi alrededor… y es en ese contexto que Dios Amor ha querido ser dado a luz como Jesús Caridad que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia. Es en este contexto de graves violaciones de derechos humanos que Jesús Caridad ha elegido ser dado a luz y hacer más y más visible Su Amor, Su Misericordia, Su justicia del Cielo que también se hace justicia social en la medida en que al dejarnos convertir en el ícono vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser, en la familia luz que somos llamados a ser…. hacemos visible como Dios Amor vivo y encarnado sigue caminando con Su pueblo, con Su Iglesia, hoy a hoy y para siempre, dejando que el Espíritu plasme en nosotros Su obra viva de Amor y nos conduzca hacia el Cielo que ya comenzamos a vivir en esta vida al elegir resplandecer creciendo juntos en más y más comunión.

Todos, allí donde estemos, somos llamados a hacer posible que nuestra Iglesia y nuestra Patria resplandezcan en más y más nueva vida que resplandece en comunión, de tal forma que al consumar Su alianza de la caridad y al consagrarnos a vivir la caridad también hacemos vida la justicia social que Él nos llama a vivir como ciudadanos luz y como cristianos luz.

Entonces, la pregunta aquí es: ¿cómo vamos a irradiar hoy, con ayuda de la gracia, más y más crecimiento en comunión… cómo vamos a hacer resplandecer en este hoy, en este aquí y en este ahora más y más nueva vida que crece en comunión, resplandeciendo junto como la Patria viva que somos llamados a ser, haciendo vida así una auténtica justicia social, una justicia social luminosa?

Gran pregunta para hacernos hoy.

Una última reflexión contemplativa antes de concluir…

Vivir la justicia social no se limita a “justicia legal”. Como dije antes, es algo mucho más abarcador, es una justicia integractiva que parte del reconocimiento incondicional de todos como personas, llamadas a crecer en todas las dimensiones de su formación personal hasta convertirse en la mejor persona que puedan ser, en el hermano digno, feliz, pleno, santo, libre, igual… que son llamados a ser. Esta “justicia fraterna” es la forma más elemental de toda justicia social… que, como dije antes, también ha de contemplarse cono “justicia del Cielo”: la justicia que viene de Dios Amor para hacer posible que todos resplandezcan como los hermanos que son llamados a ser. Allí donde hay violaciones de derechos humanos, también habrá personas llamadas a irradiar la justicia que viene del Cielo. Martin Luther King es un claro ejemplo de ello.

También hemos de preguntarnos como somos llamados en este aquí y en este ahora a hacer visible la justicia del Cielo, como hacemos vida Su consagración de tal forma que hacemos visible rn este aquí y en este ahora Su fraternidad sacramental, que reconoce la llamada de todos a poder convertirse en el sacramento del Amor de Dios que somos llamados a ser. También hemos de preguntarnos: ¿cómo soy llamado en este aquí y en este ahora a hacer posible una sociedad luz en el que todo aquel que acoga Su llamada pueda convertirse en el sacramento vivo del Amor de Dios que es llamado a ser, en el ícono vivo de Jesús Caridad que es llamado a ser? Esto, si se contempla con la mirada de Jesús Caridad, significa muchas cosas. Significa, por ejemplo, que hemos de perdonar siempre, haciendo incondigionalmente visible el Amor de Dios que no busca la muerte de ningún pecador, sino Su conversión. Esta “justicia del Cielo” también significa que no hemos de negar a absolutamente nadie la luz de Amor de Dios que nos corresponde irradiar, hemos de irradiarla incondicionalmente, de la misma forma que Él nos irradia con el haz encendido de Su Eucaristía que nos enciende el corazón en más y más comunión, de tal forma que verdaderamente nos convertimos en faros vivos de Su Eucaristía viva, encarnando Su cuerpo y Su sangre en la medida en que consumamos más y más Su alianza, en la medida en que nos dejamos convertir en la iglesia doméstica y en la patria doméstica que somos llamados a ser, familia-sacramento que encarna Su comunión de tal forma que Su justicia, la justicia del Cielo, se hace carne en nuestra entrega sacramental, entrega que hace posible que todos crezcan como hermanos al dejarnos convertir en los pastores domésticos que somos llamados a ser, viviendo una justicia social y una justicia fraterna que también es “justicia sacramental”, justicia que encarna Su Eucaristía, Su alianza esponsal con Su pueblo luz, con Su Iglesia viva a la que sigue acompañando hasta el final de los tiempos… A más grande sea la injusticia, más grande será la manifestación de la justicia del Cielo… si estamos dispuestos a acogerla y a irradiarla incondicionalmente, si estamos dispuestos a dejar que Él obre en nosotros y nos convierta en la familia luz que somos llamados a ser, en el ícono viviente del Amor de Dios vivo y encarnado que somos llamados a ser, obrando en unidad de manos y de corazón, de ser y de acto, de palabra y de obrar a Su obrar. Defintitivamente hay injusticias sociales para las cuales incluso erradicándolas no habrá reparación posible al daño social ya hecho —un ejemplo claro de esto lo es la pérdida de vidas en el Holocausto—, pero si recibimos la justicia del Cielo, el Amor es capaz de trasformar incluso la más aberrante y abyecta de las violaciones de derechos humanos en irradiación de nueva vida que resplandece en el Amor para absolutamente todos… Entonces, ante toda violación de derechos humanos, especialmente ante las más graves, no solo hemos de aplicar una justicia solamente social, sino también una justicia que es también justicia del Cielo, preguntándonos como somos llamados a irradiar la luz del Amor de Dios en esa circunstancia de tal forma de que al hacer visible ese Amor podamos reconstruir lo derruído consumando Su comunión en este aquí y en este ahora, venciendo el odio con sobreabundancia del Amor de Dios que no dejará de derramarse en quienes estén dispuestos a abrirse a Él… a la usanza de un nuevo amanecer, de un despertar social a la nueva vida que da el Amor incondicionalmente, un despertar al nuevo albor de Su Mirada que lo colma todo de alegría, paz, bendición, prosperidad, esperanza, plenitud, de destellos color crear hogar que hacen posible que crezcamos como parte de la familia humana y sacramental que somos llamados a ser, como la familia luz que somos llamados a ser haciendo vida Su entrega eucarísitica… abriendo nuevos caminos de crecimiento en comunión allí donde parecía que absolutamente nada podía crecer.

Preguntémonos también, pues: ¿cómo somos llamados a hacer vida la justicia del Cielo como justicia social en este hoy y en este ahora? ¿Cómo somos llamados a hacer vida la justicia del Cielo de tal forma que honremos la dignidad de todos al hacer vida juntos Su plan, Su proyecto, Su revolución, haciendo posible que todos crezcan como los hermanos que somos llamados a ser al hacer juntos más y más familia humana, eclesial y civil según Su plan, siguiendo el ejemplo de Nuestra Señora del Nuevo Albor y de San José del Nuevo Albor a la hora de emprender juntos la pastoral familiar y social que somos llamados a emprender, la pastoral de luz que somos llamados a irradiar de la mano a la Sagrada Familia del Nuevo Albor, pastoral familiar que encarna más y más Su Eucaristía al irradiar más y más Su luz hasta encender al mundo entero en Su comunión, en la nueva vida que da el Amor, convirtiéndonos en la familia luz que somos llamados a ser, en la sociedad luz que somos llamados a ser, en la Patria luz que somos llamados a ser, en la Iglesia luz que somos llamados a ser, en la humanidad que somos llamados a ser… plasmando juntos Su proyecto de evangelización familiar, Su nueva humanización, Su nueva eclesialización, Su nueva fraternización, Su nueva evangelización, Su nueva familiarización, dejándonos arropar más y más por su manto de estrellas más y más encendidas, por su dulzura infinita por todos sus hijos, a los que desea salvaguardar de todo lo que les impida resplandecer como la familia luz que todos somos llamados a ser?

¡Feliz día de los derechos humanos a todos, hermanos, y feliz tercer domingo de Adviento!

Sigamos eligiendo irradiar más y más crecimiento en comunión.

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento.

Aquí pueden ver la primera versión de las presentaciones, las que preparé el 8 de diciembre:

Aquí pueden ver la versión revisada de las presentaciones, las que preparé para hoy:

PD: Aunque este blog post es del viernes 10 de diciembre, añadí algunos apuntes contemplativos de lo contemplato al soñar el tercer domingo de adviento (domingo 12 de diciembre de 2021).

Human Rights Week

¡Feliz segundo domingo de Adviento, hermanos! ¡Feliz semana de los derechos humanos a todos!

Aquí tiene las dos presentaciones que acabaré de impartir en esta semana de derechos humanos. Ya están prácticamente acabadas:

En el caso de la presentación de Historia de Puerto Rico, el assessment es un proyecto cultural: tienen que crear un poster cultural donde expliquen aspectos importantes la tradición que corresponde a su número de registro y como vivir esa tradición ayuda a crear Puerto Rico Paz. Esto no lo había dicho antes, por si veía las circunstancias para cambiar de opinión, pero definitivamente eso no se dió: la idea original del proyecto cultural era hacer un proyecto grupal en el que diseñaran juntos una nueva tradición para crear Puerto Rico paz e incluso se hubiera podido compartir en la escuela… pero tal cual están las cosas funcionando en la escuela en estos momentos, no es posible hacer un proyecto cultural de ese tipo. Dejo la idea original escrita aquí para otros maestros que quieran emprender el proyecto creativo de esta presentación de esa otra forma, que me parece mucho más atrayente, enriquecedora e interesante para estudiantes más grandes.

En el caso de la presentación de la clase de Religión, el assessment es un proyecto comunitario: tienen que completar flyers prediseñados para repartir en sus comunidades. Pueden ver los flyers pre-diseñados aquí:

La idea original de este proyecto comunitario, que ni siquiera he llegado a compartir porque definitivamente era imposible, era que los estudiantes crearan ellos mismos flyers (sin yo tener que hacer handsheets como las que acabo de mostrar), que hubiera una feria comunitaria de derechos humanos y que los estudiantes más grandes (duodécimo grado) repartieran en la comunidad todos los flyers hechos por todos los grados. Créamne, algo como esto es absolutamente imposible tal cual están las circunstancias en estos momentos, pero sí que creo que es muy bueno hacer proyectos propiamente comunitarios como parte de la clase de Religión, solo que en estas circunstancias las posibilidades comunitarias son tremendamente limitadas.

Realmente… si han leído en mi Twitter un poco acerca de mis planes iniciales, hace meses atrás, mi plan inicial para esta semana era diseñar una propuesta de Declaración Universal de Derechos de la Familia Humana para la ONU… pero eso definitivamente es otra cosa que no puede hacerse tal cual están las cosas en la escuela. Creo que si se da la oportunidad de hacer eso en otras escuelas, especialmente católicas, en el contexto socioeducativo correcto y con maestros con las disposiciones correctas… eso sí que puede llegar a hacerse en un futuro, y sería una experiencia muy enriquecedora para los mismos estudiantes, porque literalmente se les estaría enseñando a hacer historia viviendo su fe con todas sus consecuencias, también en la dimensión social de la formación personal. De la misma forma que el afirmar incondicionalmente la dignidad de todos es un propósito que tienen en comunón la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Doctrina Social de la Iglesia, el hacer posible el mejor crecimiento posible de la humanidad al reconocer incondicionalmente la vocación de todo ser humano al amor y a crecer en familia (a crecer en comunión) es un propósito que tendrían en común la Declaración Universal de Derechos de la Familia Humana y la Iglesia Católica.

Doy todo mi permiso expreso a cualquier sistema educativo católico de cualquier diócesis/arquidiócesis del mundo a “copiarme” esta idea y hacer este proyecto humanitario —ese era el nombre que había pensado para clasificar este proyecto: un proyecto específico para crear una mejor humanidad para todos, con el propósito concreto de humanizar— con los estudiantes de sus propios sistemas de educación católica. Escribo “copiarme” entre comillas porque… realmente esto es una idea contemplativa, contemplada gracias a Jesús Caridad. O sea: técnicamente yo también me la copié de Él, así que todos seríamos unos “copiones de Amor”. Yo sé que en las escuelas no se suele hablar de proyectos humanitarios —proyectos expresamente diseñados para humanizar y para crear una mejor humanidad para todos, lo que implica hacer alguna diferencia a nivel internacional, como por ejemplo puede serlo el que una escuela de Estados Unidos haga un proyecto colaborativo con una escuela con menos recursos en África, de tal forma que los estudiantes sean los protagonistas que creen cambios que hagan una humanidad mejor— pero pienso que es algo que debe hacerse, y por supuesto la clase de Religión es muy buena para ellos, aunque incluso podría ser un proyecto interdisciplinario (integrando varias materias) y multigrado (integrando varios grados). El nombre que hubiera llevado este “proyecto humanitario” es “All Lives Matter, All Loves Matter” (creando un mundo donde todos puedan crecer en comunión). “All Lives Matter” se refiere a la Declaración Universal de Derechos Humanos. “All Loves Matter” se refiere a la Declaración Universal de Derechos de la Familia Humana. Ambas van muy de la mano, la segunda completa la primera y no puede contradecirla. Ya hice en su momento un esbozo de como debe ser esta Declaración Universal de Derechos de la Familia Humana. Puede leerse todo el contenido de lo que es toda una revolución de luz en este primer post y en este segundo post.

Algo que queda claro en estas presentaciones es que nueva humanización, nueva eclesialización, nueva fraternización y nueva evangelización van muy, muy, muy de la mano. Quien vive apasionadamente la fe también humanizará, eclesializará, fraternizará y evangelizará apasionadamente según la creatividad del Espíritu que enseña a vivir el Evangelio de formas nuevas, a la luz de los signos de los tiempos, plasmand juntos nueva civilización del Amor, pueblo del nuevo albor… nueva Patria, nueva Iglesia, nueva familia. Crear y construir paz plasmando juntos un mundo más fraterno, un mundo donde se honren los derechos humanos de todos y donde todos crezcan en comunión, como familia humana, conforme a su dignidad, es parte fundamental de encarnar la fe cristiana que somos llamados a vivir con todas las consecuencias, con toda nuestra vida. Esto también es parte de emprender un nuevo movimiento profético, profetizando la llamada de Jesús Caridad a la vida, a la comunión, a la paz, la fraternidad, a reconocer la dignidad de todos, a hacer posible que todos crezcan en comunión, como familia humana, incondicionalmente amados: All Lives Matter, All Loves Matter.

Compartiré lo que resta de compartir el viernes, día de los derechos humanos.

Let´s keep growing and radiating light!

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…

Presentaciones en progreso: hacia la semana de Derechos Humanos

¡Feliz noche, hermanos todos! ¡Feliz comienzo de Adviento!

Comparto brevemente las dos presentaciones que discutiré esta semana en mis clases. La primera es de derechos humanos, esa será discutida en la clase de religión. La segunda es de tradición puertorriqueña, esa será discutida en la clase de historia de Puerto Rico. Ambas presentaciones aún están en progreso, pero prefiero compartir también el proceso del progreso. La presentación de tradición puertorriqueña tiene énfasis en la paz, en crear Puerto Rico paz. La presentación de derechos humanos tiene un énfasis en humanismo cristiano y en el deber de todo católico de hacer posible una sociedad donde se honren todos los derechos humanos de todos, donde todos crezcamos como hermanos. Aunque son clases distintas, ambas presentaciones se complementan una a la otra: si buscamos promover tradiciones que creen Puerto Rico paz, necesariamente hemos de asumir como parte de nuestra tradición el fomentar los derechos humanos y la fraternidad, porque los derechos humanos son el camino fundamental de la paz en toda sociedad comunión que se rige conforme a estado de derecho. Entonces, somos llamados a asumir como deber civil y también como deber cristiano el fomentar una sociedad puertorriqueña donde se honren todos los derechos humanos de todos, una sociedad donde se denuncien las violaciones de derechos humanos y se aprendan las lecciones correspondientes como pueblo para sanar socialmente y erradicar todo lo que nos impida resplandecer como hermanos, haciendo vida la paz que viene del Corazón de Jesús Caridad.

Seguiré ampliando este blog post en la medida en que se acerce el día 10 de diciembre, día de los derechos humanos. No tengo muy claro el calendario en estos momentos, pero si mal no recuerdo ese día también coincide con el último día de clases. Vaya forma de acabar un semestre… plagado precisamente de violaciones de derechos humanos. No solo me refiero a mis propios derechos: todo estudiante tiene derecho a una educación centrada en su crecimiento más pleno posible, y ese derecho humano ha sido violado de forma horrendamente atroz, de una forma que es imposible que pueda ser tolerado en un estado de derecho.

Que quede claro: el tema de derechos humanos para culminar el semestre estaba planificado desde el mismísimo principio de clases, cuando aún no era consciente de lo que iba a pasar después.

Aquí están las presentaciones que están en progreso, tal cual están en estos momentos:

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento… Aquí estamos para plasmar más y más Puerto Rico Luz y Estados Unidos Luz, más y más Patria Viva, Iglesia Viva e Humanidad Viva…

¡Sigamos creciendo juntos en comunión!

Victoria de la luz

Mientras escribo estas líneas, mis estudiantes están viendo la película Fátima, cuyo mensaje sigue siendo tan actual como lo fue en el monento en que la Virgen se apareció en Portugal.

Escribiré esta carta pública muy en especial para mis estudiantes, pero aplica a todos los hermanos puertorriqueños y estadounidenses.

Hemos de dar gracias, profundas gracias, por como se nos concede irradiar luz en toda circunstancia. Si, hermanos todos, hermanos estudiantes, todos podemos elegir irradiar luz en toda circunstancia, también ante violaciones de derechos humanos y pretensión de imponer ideologías y provocar violencia…

No podemos amilanarnos ante quienes insistan en provocar oscuridad. Hemos de elegir todos juntos como hermanos irradiar la luz que somos llamados a irradiar para plasmar Patria Luz, Iglesia Luz, humanidad luz… Pueblo paz.

Eso es lo que nos pide nuestra Señora de Fátima: rezar para hacer posible la paz…

Tenemos que tener algo bien en claro: si queremos paz, verdadera paz, hermanos, no podemos depender en nuestras propias fuerzas, especialmente tras graves violaciones de derechos humanos… tenemos que confiar en Dios Amor, en Jesús Caridad que nos muestra el camino de paz que brota de Su Corazón: reconocernos a todos como hermanos, reconocer incondicionalmente la dignidad de absolutamente todos…

Realmente este es el fin de las dos guerras mundiales que han devastado a la humanidad, hermanos, de tal forma que logremos la verdadera paz. No basta con llegar a acuerdos que eviten una acción bélica: la verdadera paz, la que somos llamados a hacer posible como humanidad viva, como Patria viva, como Iglesia viva… es hacer posible que todos resplandezcan como hermanos, que se reconozca incondicionalmente la dignidad de todos, desde la concepción hasta la muerte natural. 

Esta es la lección viva que hemos de aprender como humanidad de Jesúd Caridad para hacer posible la paz: no podemos tomar el lugar de Dios Amor, decidiendo nosotros quién es más humano que quién, quien es ser humano y quien no, quién es hermano y quien no, a quien aplicar ciertos derechos humanos y a quien no, a quiénes hemos de reconocer su dignidad y a quienes no… es una profunda soberbia emprender ese camino, que es un camino que conduce a la deshumanización, a la destrucción. 

Si queremos la paz hemos de reconocernos como hermanos incondicionalmente, hemos de reconocer la dignidad de todos incondicionalmente, hemos de ayudar a crecer a todos como la luz que somos llamados a ser, caminando unidos como la familia humana que somos llamados a ser. 

Si queremos reconocer a todos como hermanos, tenemos que profundizar un modelo de formación personal que haga posible reconocer la dignidad de todos. De la misma forma que hemos progresado en el campo de las ciencias, la medicina, la ingeniería… hemos de avanzar en el campo de las ciencias integractivas, haciendo posible un progreso auténticamente humano al profundizar un modelo de formación personal que haga posible que todos crezcan en comunión, conforme a la imagen y semejanza de Dios Amor ha querido para nosotros.

No podemos reconcernos como hermanos si no crecemos juntos en comunión, si no caminamos juntos como la familia humana que somos llamados a ser, dejando atrás todo vestigio de guerra, todo vestigio de ideologías que destruyen la formación personal humana al hacer depender la identidad humana de conveniencias ideológicas.

La segunda guerra mundial no se acabó con la victoria sobre Hitler. Se acabará con la victoria ante toda ideología, ante toda deshumanización ideológica, absolutamente toda. No me refiero solo a la ideología de género. También la ideología de izquierda hace gravísimo daño imponiendo violencia. También la ideología de derecha hace daño despreciando a los inmigrantes. También el feminismo ideológico hace daño instrumentalizando la mujer. También podemos decir lo propio del comunismo y del socialismo…

En el momento en que se nieguan ciertos derechos humanos a algunos y eso se tolera en la sociedad, estamos perpetuando la segunda guerra mundial… Quiero decir: hasta que no hagamos posible una humanidad donde busquemos juntos honrar todos los derechos humanos de todos, no habrá paz. Hasta que no haganos posible una sociedad donde todos nos ayudemos a crecer como hermanos, no habrá paz.

¿Acaso tolerar el aborto de algunos niños no nacidos es tolerar violaciones de derechos humanos en medio de nuestra sociedad, negándole a ciertos niños el derecho humano a la vida? Por eso la negación selectiva de derechos humanos —al estilo de la selección macabra de Auschwitz— se llama “aborto social”: se está abortando a la sociedad misma al negar los derechos humanos que somos llamados a vivir para resplandecer juntos como hermanos, más y más consagrados a vivir la caridad, a hacer posible una humanidad viva, una Patria viva, una Iglesia viva… donde todos puedan resplandecer como hermanos iguales, dignos, felices, plenos, libres, santos, amados, elegidos, consagrados, llamados a irradiar una luz que nadie más irradiará…

La victoria que nos corresponde hacer vida como humanidad para hacer posible la paz no es meramente la victoria ante un Hitler: es la victoria ante toda deshumanización, ante toda ideología que deforme la formación personal humana —llamada a crecer resplandeciendo en comunión— y que destruya nuestra sociedad… La victoria que nos corresponde hacer vida como humanidad es la victoria de la luz: resplandecer juntos como la humanidad luz que somos llamados a ser erradicando todo tipo de desfraternización, de descomunión, de violación de derechos humanos… y eso solo podemos hacerlo juntos, irradiando cada cual la luz que es llamado a irradiar para resplandecer juntos como familia humana fraterna.

Hermanos, si queremos hacer posible la paz nos tenemos que preguntar cada cual: ¿qué luz soy llamado a irradiar para hacer posible un Puerto Rico, un Estados Unidos, una humanidad, una Iglesia… donde todos resplandezcamos como hermanos? Por supuestos, nuestros gobiernos y políticos tienen que comprometerse con hacer posible una sociedad donde todos puedan resplandecer como la luz que cada cual es llamado a ser… pero la elección de irradiar luz es en última instancia de cada cual. Todos como seres humanos tenemos una llamada a hacer posible una sociedad humanizante y fraterna, donde todos podamos crecer como hermanos. Esto es un compromiso de luz que compete a todo: consagrarnos a servir al bien común haciendo posible que TODOS puedan crecer como hermanos.

Si quieren saber a donde conduce el camino de la dehumanización, pueden ver lo que ha sucedido a mi alrededor a lo largo de estos años: uso de la medicina para dehumanizar, uso de las leyes y de los jueces para dehumanizar, uso de la misma vida doméstica y social para dehumanizar… transformándolo absolutamente todo —hasta la formación personal misma— como instrumento para imponer odio e ideologías. 

Me detendré en este momento —mis estudiantes siguen viendo Fátima mientras escribo estas líneas— en lo que ha sucedido en esta escuela. 

Lo que sucede en esta esta escuela es un claro ejemplo del daño más grave que suponen las ideologías: el aborto social de niños, instrumentalizando su educación como indoctrinación ideológica, violando el derecho humano de todo niño a recibir una educación centrada en su crecimiento más pleno posible… al usar la educación escolar para indoctrinar ideológicanente y para usar a niños como objetos ideológicos, enseñándoles que se ha de actuar de acuerdo a lo que convenga a la ideología y no de acuerdo al bien común y al crecimiento personal más pleno posible.

He aquí un claro ejemplo del grave daño que hacen las ideologías: con tal de imponerse son capaces de destruirlo todo a su paso, incluyendo a niños si es necesario, tal cual pasa con un aborto… solo que ahora se está haciendo con niños ya nacido, e incluso adolescentes. Cuando se funciona ideológicamente, en lugar de vivir fraternalmente, o se hacen las cosas de acuerdo a la ideología o sencillamente se destruye todo lo que no responda a la ideología… y este daño es mucho más grave que el que cualquier arma bélica pueda causar. Si por imponer una ideología hay que destruir personas, también se hace. Miren lo que se está haciendo con niños y adolescentes a mi alrededor, como se les está enseñando a actuar como terroristas domésticos y como soldados de guerra… sin ningún tipo de reparo ante leyes civiles, ante el mandato del Amor cristiano y ante el llamada fundamental de toda sociedad donde se honran incondicionalmente todos los derechos humanos de todos: crecer juntos como hermanos.

Ahora me expresaré muy en concretamente a mis estudiantes. Pueden considerar esto mi carta de despedida, porque me queda muy poco tiempo como su maestra. Mi llamada aquí ya ha sido cumplida.

Estimados estudiantes… Créanme, no es Dios Amor quien ha querido que esto que ha pasado en esta escuela y en esta orden religiosa pasara. Ante todo abuso infantil, ante toda violación de derechos humanos, ante todo crímen de odio, ante toda violencia fratricida… un cristiano es llamado a irradiar luz y a informar a las autoridades pertinentes, de tal forma que se garantice la integridad de las víctimas y el cese de todo atentado contra la comunión, la paz y la dignidad de seres humanos.

Lo que ha pasado en esta escuelas, y en las otras tres en las que trabajado o colaborado profesionalmente, nunca debió ser permitido… pero pasó, y ahora es Jesús Caridad quien ha puesto un nuevo camino ante ustedes para que puedan transformar esta oscuridad en irradiación de luz, de nueva vida que resplandece en comunión.

Estimados estudiantes: ustedes no son responsables de lo que ha pasado aquí. Han sido manipulados, explotados y abusados. No son responsables de lo que ha sucedio… pero si que son responsables de elegir cómo proseguirán adelante tras lo que ha sucedido. 

Dios Amor no les llama a vivir como víctimas. Dios Amor no les llama a quedarse impávidos ante lo que ha sucedido, permaneciendo perdidos y sin rumbo, o permitiendo que la manipulación a la que han sido sometidos prosiga corroyendo su dignidad. Dios Amor no les llama a permanecer en la oscuridad, ni a seguir permitiendo que sigan siendo explotados y abusados, incluso si fueran sus propios padres los que lo hicieran.

Ante lo que han sucedido, Jesús Caridad les planta un nuevo camino: transformar esta experiencia en luz, aceptando toda la ayuda que se les provea por las autoridades competentes para convertirse en los ciudadanos de bien que son llamados a ser, colaborando a la construcción de un mundo mejor, de una sociedad paz.

Everyone in this classroom can change the world. Yes, you too can change the world.

Acepten toda la ayuda que se les brinden y hagan posible con su testimonio la construcción de un Puerto Rico mejor para todos. Elijan convertirse en la mejor persona que puedan ser, siendo testimonio viviente de como el mal no tiene la última palabra, de como el Amor siempre tiene la última palabra, de como la esperanza siempre encuentra como seguir resplandeciendo.

Elijan convertirse en ciudadanos de bien que dan testimonio del camino que la humanidad NO debe seguir, siendo ejemplos vivos de comunión, de misericordia, de paz…

Confieso que estoy llorando en la oscuridad mientras escribo estas palabras. ¡Tienen tanta vida por delante, tanto que crecer, tantos sueños que realizar, tanto que descubrir, tanto que aportar a nuestra sociedad! No permitan que nadie les diga lo contrario. No permitan que nadie les fuerce a vivir una vida mediocre. No permitan que absolutamente nadie les imponga este trauma como algo que irremediablemente “desgraciará sus vidas”. No, no debió haber pasado, y créanme, hasta Jesús Caridad llora ante cada niño abusado en Su nombre —no lo olviden: loa maestros y personal de una escuela católica son ministros, llamados a actuar en nombre de Dios Amor—… pero ante cada abuso, ante cada violación de derechos humanos… podemos y debemos elegir irradiar luz…

Realmente depende de ustedes elegir, con las herramientas adecuadas, como convertir esta experiencia de abuso y de terrorismo en irradiación de luz… y créanme, Dios Amor será el primero que les dará todo cuanto necesiten para que puedan emprender este camino de nueva vida, dejando atrás todo cuanto les impida resplandecer como los hermanos que son llamados a ser, como la mejor persona que puedan ser…

Amados estudiantes, sí, una nueva vida es posible tras esto que ha pasado… y es precisamente acogiendo la llamada de Jesús Caridad a la paz, a dejarse transformar en ciudadanos de bien, en la luz que son llamados a ser… que también irradiarán al mundo la luz que es necesario irradiar para dar testimonio vivo de Su Amor. 

Hace un rato entré a mi salón hogar y los estudiantes, parafraseando una oración revelada en Fátima, escribió en la pizarra: “Te pido perdón porque no te amo…”

Amados estudiantes, elegir no amar a Dios, elegir resistirse e incluso oponerse al Amor de Dios es un camino de gran sufrimiento. Créanme, no hay sufrimiento más grande que negar el Amor de Dios, que elegir no dejarse amar por Él, que elegir no participar en Su comunión. Sé que eso es lo que se les está enseñando a hacer por personas sin escrúpulos que afirman tener fe cuando realmente funcionan como una secta herética… pero ese no es el camino que se debe enseñar en una escuela católica. 

¿Saben, estudiantes? Supongo que les he dicho esto en algún momento, pero vuelvo a repetirlo: el infierno es precisamente negar el Amor de Dios, decir no a Su misericordia y a Su gracia, elegir vivir en el no-Amor. No hace falta fallecer para ir al infierno: pueden elegir comenzar a sufrirlo en esta vida… precisamente negándose a la experiencia del Amor. Esto es, dicho en otras palabras, intento de asesinato espiritual, negarles el que aprendan a ser el espíritu vivo y la Patria viva que son llamados a ser.

Es criminal, perverso, inmoral e inhumano lo que se está haciendo aquí: se les está enseñando a negar el Amor, se les está enseñando a elegir el infierno, a conformarse con una vida hipócrita y mediocre, carente de sentido. Esto ya no es solo aborto social, es literalmente aborto espiritual: abortar sus almas al enseñarles a negarse al Amor de Dios que les llama a dejarse amar, perdonar y restaurar por Él, por Su misericordia.

Jesús Caridad les dice, amados estudiantes, que no son llamados a sufrir el infierno en la tierra. Son llamados a vivir una vida feliz, plena, santa, auténtica, humana y divinamente. Son llamadoa a seguir adelante como jóvenes de paz, como jóvenes de bien, como puertorriqueños luz, libres de todo lo que se oponga a su sano crecimiento.

Ustedes también, estimados estudiantes, son llamados a hacer vida la victoria de la luz venciendo todo este mal eligiendo ustedes mismos el bien, la paz, la comunión… y pueden hacerlo, amados estudiantes. Pueden hacerlo, dando testimonio de como el Amor es capaz de vencer todo mal y toda corrupción y toda muerte, tal cual sucede en la resurrección. Pueden hacer vida Su victoria de luz, la victoria del Amor… eligiendo el Amor, eliguendo la luz, eligiendo convertirse en la luz que son llamados a ser para crear juntos el Puerto Rico Luz y el Estados Unidos Luz que somos llamados a ser… 

Este trauma puede y debe convertirse en luz. Créanme, si así lo eligen, será una luz brillantísima…

Pero todos sabemos como funciona el Amor de Dios. El Amor de Dios no va a forzarles a amarle, porque es libre. Ni yo tampoco como maestra puedo forzarles a elegir decir Sí al Amor de Dios. Les he dado en la medida que me ha sido posible espacios de reflexión, espacios de oración y diálogo con Dios Amor, espacioa de comunión y de contemplación… pero yo no puedo elegir orar por ustedes, dialogar con Dios Amor por ustedes, participar en Su comunión por ustedes, contemplar por ustedes…

Supongo que habrán notado que no les quito puntos en sus evaluaciones por elegir no seguir las enseñanzas de la Iglesia o por elegir no reflexionar o no orar, o incluso por expresar opiniones deliberadamente contrarias al Magisterio. Lo siento, no puedo hacerlo. Ni siquiera les voy a quitar puntos por no haber hecho el proyecto solidario como debían. El Amor de Dios no puede forzarse. La solidaridad no puede forzarse. En una clase de religión no se trata de meramente seguir instrucciones, sino de hacer posible, si así lo eligen, que se abran a la gracia que les restaurará de todo pecado, sea el que sea. Si, estimados estudiantes, nunca lo olviden: no hay pecado que Dios Amor no pueda perdonar… excepto el pecado contra el Espíritu Santo, el pecado de… precisanente negar Su Amor, Su misericordia… lo que es, escencialmente, no solo elegir condenarse eternamente, sino también elegir deshumanizarse a ustedes mismos.

No son responsables de lo que ha sucedido en esta escuela, que debería llamarse “centro de control y manipulación psico-social”, porque de escuela no tiene absolutanente nada, aquí no hay educación, hay indoctrinación… Créanme, Dios Amor no les está condenando ni juzgando ni señalando… sencillamente les dice “vengan a Mí”…

No, no son responsables de lo que ha pasado aquí, pero vuelvo a repetirlo: sí que está en sus manos elegir qué harán de aquí en adelante, como transformarán este trauma y esta experiencia de odio en irradiación de luz, de nueva vida que el Amor, eligiendo convertirse en la luz que son llamados a ser, en los ciudadanos de bien que son llamados a ser. Dios Amor desea que sigan adelante con ka ayuda de Su Amor. Jesús Caridad desea que le conozcan como comunión viva, como Dios Amor vivo y encarnado, que quiere estar presente en sus vidas… si se lo permiten, si no le niegan el paso a sus corazones.

Estimados estudiantes, pueden escapar de mi clase sin consecuencias, como acaba de hacer la clase graduanda para no ver la película Fátima… pero no pueden negarse al Amor de Dios sin consecuencias. No pueden elegir el camino de la deshumanización y no sufrir consecuencias. Sufrirán. Se engañarán a sí mismos. 

En esta escuela pueden controlar las cosas de tal forma que el delusion ideológico y las violaciones de derechos humanos se impongan… pero la vida real no funciona así. No se puede pretender controlar la realidad y la sociedad para imponer mentira y odio. Eso es querer literalmente querer tomar el lugar de Dios Amor. Es pretender rebelarse a la mismísima autoridad de Dios Amor, ante la cual todos hemos de responder. 

¿Ven el factor común con lo que hablaba al principio al hablar de dehumanización, el pretender elegir quién es más humano que quién, quien tiene dignidad y quien no? 

Si no lo ven, se los aclaro: el factor común es la rebelión a la voluntad de Dios. Una y otra vez queda claro que rebelarnos a Su voluntad es un camino que solo lleva a la destrucción y a la muerte. 

Somos llamados —ustedes también— a seguir el camino de la alegría, el camino de la entrega, el camino de la libertad que elige amar y entregarse amando plenamente realizando un propósito que nos trasciende, haciendo vida la comunión de Dios Amor de tal forma que resplandecemos como estrellas del Cielo que no son estrellas fugaces que resplandecen por un momento, ni tampoco son meras estrellas de Hollywood… sino estrellas que resplandecen para toda la eternidad, cambiando la historia de la humanidad como lo hizo Jesús Caridad: amando y entregándose por Amor a toda la humanidad.

No, no son responsables de lo que ha sucedido hasta este momento, pero sí son responsables de lo que suceda de aquí en adelante, son responsabless de elegir tras todas estas gravísimas violaciones de derechos humanos el camino del Amor, de la fraternidad, de la luz, de la misericordia, de la paz… de la verdad, convirtiéndose en misioneros y predicadores que siembran semillas de bien, semillas de crecimiento en comunión, semillas de paz.

Créanme, Jesús Caridad no puede obligarlos a nada —ni siquiera me obligó a mí misma a darle a luz— pero cuando les pide lo que les pide, cuando les pide que elijan acoger toda la ayuda que se les brinde para que puedan seguir adelante y convertirse en la luz que son llamados a ser, en los hermanos con dignidad que son llamados a ser, en los ciudadanos de bien que son llamados a ser… los pide porque les ama, porque quiere su bien, porque quiere su plenitud y su alegría. 

Your choice, beloved students, beloved children of God…

Sea lo que sea que elijan, créanme, Jesús Caridas no dejará de llamarles a Su Amor hasta el último instante…

Yo solo soy un ave de paso en sus vidas, una mariposa de paso en sus vidas… Mi función como mensajera realmente ya ha sido cumplida. Ni les guardo rencor —ni a los adultos que han sido los responsables de todo esto, ni mucho menos a ustedes— ni les deseo mal. Les deseo toda la felicidad que sean capaces de vivir, en esta vida y en la eterna… sobre todo, deseo que reciban toda la ayuda necesaria para que puedan elegir hacer vida la victoria de la luz, la victoria del Amor.

Realmente esto que le acabo de escribir a mis estudiantes aplica en cierta forma a absolutamente todos, hermanos puertorriqueños y estadounidenses. Todos somos llamados a hacer posible la paz, comenzando con la paz con nosotros mismos para luego proseguir con la paz en nuestras familias, comunidades y en toda la Patria… haciendo vida la victoria de la luz, eligiendo irradiar juntos la luz que somos llamados a irradiar para vencer todo odio, toda violencia, todo terrorismo, toda guerra fratricida, toda violación de derechos humanos… resplandeciendo juntos en más y en más comunión, como la Patria de hermanos que somos llamados a ser.

Ahora estoy en la clase de Historia de Puerto Rico. Hoy es el último dïa de cinco días para completar la pintura de un proyecto creativo titulado “Mi Orgullo Boricua”. Los estudiantes tienen que pintar una bandera de Puerto Rico plasmando palabras (a la usansa de un “word cloud”) encima de la bandera, palabras que expresen qué les enorgullece de ser puertorriqueños.

Tras cinco días de trabajo… me fijo en que una estudiante no ha pintado la estrella de la bandera. Ha pintado todo, menos la estrella… ¡y qué profundo es el sentido que Jesús Caridad da a las banderas de nuestras banderas, tanto en la bandera de Puerto Rico como en la bandera de Estados Unidos!

Es así como Jesús Caridad nos llama a hacer vida la victoria de la luz: resplandeciendo juntos como las estrellas de nueva fraternidad que somos llamados a ser, como las estrellas del Cielo que somos llamados a ser… Sí, todos somos llamados a poner el nombre de nuestra Patria BIEN en alto irradiando cada cual la luz que somos llamados a irradiar…

Hemanos puertorriqueños y estadounidenses, hermanos puertorriqueños, celebremos este 19 de noviembre, día de la puertorriqueñidad, haciendo vida juntos la victoria de la luz, eligiendo resplandecer como las estrellas del Cielo que somos llamados a ser para hacer posible una sociedad donde todos caminemos juntos en comunión, juntos como hermanos, juntos en paz, juntos en esperanza, juntos en nueva vida que resplandece en el Amor. Esto es un nuevo tiempo: el tiempo del Amor, el tiempo de alianza consumada, resplandeciendo como tierra luz, como tierra de libertad, como tierra de comunión, como Patroa consagrada a vivir la caridad, haciendo juntos el bien de tal forma que hagamos posible que todos resplandezcamos como ciudadanos iguales, libres de racismo, de ideologías y de todo tipo de odio… libre de todo lo que nos impida caminar como hermanos.

Nosotros también tenemos una elección que hacer, hermanos puertorriqueños y estadounidenses: podemos elegir responder odio con más odio, violencia con más violencia, crímenes con más crímenes… o podemos elegir hacer vida la victoria de la luz, venciendo todo mal con sobreabundancia de luz, venciendo toda deshumanización y toda destrucción con nueva adoración, nueva fraternidad y nueva historia… de tal forma que hagamos vida la paz que viene de Jesús Caridad para toda la humanidad, dejando todo tipo de guerra atrás, comenzando juntos un nuevo tiempo de fraternidad y de comunión, siendo juntos el templo vivo y doméstico del Espíritu Santo que somos llamados a ser, el santuario vivo del Divino Amor que somos llamados a ser… adorándole juntos con todo el crecimiento, haciendo posible que todos puedan crecer como la luz que somos llamados a ser, como los hermanos que somos llamados a ser, eligiendo juntos hacer familia humana, eclesial y civil según Su plan, eligiendo ser pueblo-familia del nuevo albor donde todos crecen en comunión, como hermanos, eligiendo pueblo-familia donde no hay excluídos ni hay espacio para el fratricidio y la deshumanización, siendo pueblo-familia que hace vida Su victoria de la luz eligiendo amar como Él ama, eligiendo entregar nuestra vida por la Patria y por la Iglesia al hacer posible que todos puedan crecer plenamente y felizmente, conforme a la dignidad que Dios Amor da absolutamente a todos.

Sí, hermanos todos, todos somos llamados a hacer vida la victoria de la luz… y realmente no hay mejor forma para celebrar el día de la puertorriqueñidad que resplandeciendo juntos como el pueblo luz que somos llamados a ser.

¡Así nos ayude Jesús Caridad!

Concluyo encomendándonos a Nuestra Señora de la Divina Providencia, a la que también celebramos hoy. Sigamos juntoa su ejemplo de consolación y de paz, construyendo juntos un nuevo Puerto Rico, un nuevo Estados Unidos, una nueva Patria, una Nueva Iglesia, provocando la paz como ella nos enseña a hacerlo: reflejando los frutos de la resurrección, de la nueva vida que da el Amor, provocando paz en las familias puertoriqueñas, en los jóvenes puertorriqueños, en la sociedad puertorriqueña… Sí, somos llamados a provocar paz siendo hijos fieles de la Iglesia, siendo Iglesia sinodal, que camina junta, uniendo dones y carismas de tal forma que hagamos presente a Dios Amor vivo y encarnado en medio del mundo, creciendo juntos en comunión al emprender juntos Su misión, manifestando juntos la presencia de la Trinidad en el corazón, viviendo juntos en comunión de afectos, pensamientos y sentimientos con la Trinidad, dejando que nuestras obras y palabras manifiesten la belleza de la comunión de la Trinidad… viviendo juntos una comunión encarnada desde el dar a luz a la Palabra, consagrados al vivir en constante contemplación, dejándonos inhabitar por la Trinidad, viendo y actuando como ella, viviendo en una oración tal que cuando hablamos, hablanos a Cristo, cuando obramos, obramos a Cristo, y cuando actuamos, actuamos a Cristo, siendo cristianos orantes, contemplando conectados más y más a la Trinidad, haciendo vida la alegría de ser testigos y lámparas de la paz que se nos concede para compartir, acogiendo Su llamada a la conversión, viviendo con óptica de nueva vida que resplandece en comunión, viviendo para Dios Amor eternamente, manteniéndonos firme en unidad a los apóstoles, creando sociedad comunión, saludable y sólida, creando estabilidad social, con ayuda de la gracia de Dios Amor, de tal forma que resplandezcamos como una nueva Patria que hace más y más vida la victoria de la luz al plasmar una identidad cultural que se fundamenta en Tu Amor, en Tu comunión, en Tu fraternidad, en como Tu mirada nos contempla a todos como llamados a la plenitud, a la alegría, a la santidad… a la nueva vida que resplandece en el Amor, encarnando juntos el santuario vivo del Divino Amor que nos llamas a ser al resplandecer juntos como nébula de libertad…

Nuestra Señora de la Divina Providencia, nosotros tus hijos te pedimos por la paz de nuestra Patria. Condúcenos a la comunión de la Trinidad, para que así hagamos vida juntos la paz que viene del Corazón de Jesús Caridad, la paz de resplandecer todos juntos como hermanos, plasmando todo nuestro crecimiento a imagen y semejanza de la comunión de la Trinidad, de tal forma que plasmemos juntos sociedad luz donde todos resplandezcamos como la luz que somos llamados a ser, como la familia humana, eclesial y civil que somos llamados a ser emprendiendo juntos esta obra viva de Amor, este plan, este proyecto de evangelización familiar, esta revolución de luz…

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…

Elección de luz

¿Como nos corresponde hacer vida la elección de luz con la que Jesús Caridad nos envía día a día a vivir la caridad cara al Cielo, enviándonos a hacer más y más visible allí donde estemos?

Esta es una pregunta que tenemos que hacernos todos los días… y a veces, al responderla el Espíritu puede sorprendernos.

Realmente la mayoría de las veces esa elección de luz se tratará de como ser fiel en lo pequeño… O sea: se tratará de elegir irradiar luz en lo cotidiano del día a día, eligiendo hacerlo todo como ofrenda viva y agradable a Sus ojos, haciendo siempre lo mejor posible, eligiendo vivir más y más la caridad, eligiendo hacer más y más vida Su consagración del corazón y de las manos, del ser y del obrar, del ser y del acto… siendo más y más humildemente fieles a Su Corazón, que nos llama a celebrar más y más Su comunión al plasmar Su Amor vivo y encarnado en todo lo que hacemos, incluso en lo más pequeño…

Pero también hay otra elección de luz, otra mucho más profunda, trascendental y grande. Una que puede transformar incluso la historia misma… porque elegimos vivir Su historia de Amor, porque elegimos no solo irradiar luz… sino que elegirmos irradiarla siendo luz, encarnando Su luz en nuestra propia historia, dejándonos convertir en profecía de luz y de esperanza viva…

Sí, hermanos, elegir amar como Él nos llama a amar es elegir transformar la historia para siempre, haciendo de nuestra historia Su historia viva de Amor. Eso lo tranforma todo, es un antes y después en la vida. De hecho, mi vida se divide entre antes de contemplar a Jesús Caridad y después de contemplar a Jesús Caridad. Algo así como aJC y dJC (lo mismo que hay “aC” para hablar del tiempo antes de Cristo y “dC” para hablar del tiempo después de Cristo, mi vida se divide entre “aJC”, antes de compartir a Jesús Caridad, y “dJC”, después de compartir a Jesús Caridad). El “dJC” comienza al reconocerse con todas las consecuencias que Jesús Caridad es Dios Amor vivo y encarnado que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones, toda la historia… plasmando así Iglesia Nueva y Patria Nueva, e incluso humanidad nueva, donde todos resplandecemos como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz que somos llamados a ser, como la familia del Amor que somos llamados a ser, caminando juntos en más y más comunión abierta a la vida y a la gracia, haciendo juntos familia humana, eclesial y civil según Su plan, plasmando juntos más y más Iglesia familia y Patria familia donde todos crecen en comunión, donde se honran todos los derechos humanos de todos, donde respladecemos como Patria Luz, como Patria comunión, como Iglesia Luz, como Iglesia comunión.

Cuando contemplé lo de “dJC” en el diálogo contemplativo con Jesús Caridad… sencillamente di gracias por toda la luz que se nos ha concedido irradiar juntos. No se me había ocurrido contemplarlo de esa forma antes, son de esas ideas que Él te da a contemplar y en principio te sorprenden, pero luego te das cuenta de que realmente lo que estás contemplando es una verdad que te supera. Esta elección de luz es clara: al hacer vida Su historia viva de Amor elegimos darle a luz en la medida en que dejamos que Él transforme toda nuestra formación personal en Su lienzo vivo, en que el Espíritu plasma la imagen viva del Amor de Dios vivo y encarnado, de tal forma que la historia misma queda transformada… haciendo vida así Su elección, pues es Él Quien nos elige para amar, servir y caminar como apóstoles de la luz, como apóstoles de la comunión, como apóstoles de la familia…. como apóstoles de la formación personal conforme a Su Corazón.

Incluso en circunstancias tremendamente oscuras, he seguido eligiendo irradiar esa luz con la que Él colma el corazón, sigo eligiendo hacer vida Su elección de luz de tal forma que todo quede transformado en Su historia viva de Amor… con la ayuda de nuestra Señora del Nuevo Albor, que es la que nos enseña a dar más y más a luz a la Palabra…

Sé que toda esta luz es para toda la Iglesia y para toda mi Patria (Puerto Rico y Estados Unidos) y solo puedo estar agradecida por como se me concede irradiarla.

Sigamos eligiendo irradiar luz en absolutamente toda circunstancia, sirviendo así a la Iglesia y a la Patria como nos corresponde servirlas, en primer lugar con nuestro crecimiento más pleno posible, y no solo con el propio crecimiento más pleno posible, sino haciendo posible el mejor crecimieto posible de todos.

En estas dos últimas semanas discutí dos presentaciones con mis estudiantes de religión. La primera habla de las apariciones de la Virgen María más importantes: Lourdes, Guadalupe y Fátima. No les hablé en lo absoluto de Nuestra Señora del Nuevo Albor –de momento ha de ser la Iglesia la que afirme la veracidad de lo que he contemplado, por lo tanto no me parece que deba compartirlo o enseñárselo a los estudiantes– pero sí les hablé de como nuestra Señora de Fátima nos pide rezar por la paz, por el fin de toda guerra y violencia, recordando que la raiz de toda violencia es la deshumanización, el no contemplarnos como hermanos… así que hemos de rezar mucho por la familia, escuela de humanización, y también por que todos crezcamos en comunión, como hermanos, como santos.

En la segunda presentación hablé del maltrato y el abuso infantil como problema social ante el cual todo cristiano ha de estar llamado a actuar. Les hablé de las definiciones de maltrato y maltrato institucional, y les compartí pensamientos que he contemplado gracias a Jesús Caridad que aplican tanto a ellos como a cualquier niño que esté siendo maltratado o abusado: Dios Amor no desea que se permita el abuso de niños, Dios Amor desea que se les brinde todos los recursos que sean necesarios para seguir adelante como ciudadanos de bien, com ciudadanos luz, conscientes de su valor como personas y de su dignidad, que no deben permitir que nadie les ultraje… concientes de que Dios Amor les ama profundamente y les invita a una nueva vida, resplandeciendo como familia de Dios, como hermanos en el Amor.

Nunca dejemos de elegir irradiar luz. Nunca dejemos de hacer vida Su historia viva de Amor. Nunca dejemos de hacer vida Su plan, Su proyecto de evangelización familiar, Su revolución de luz… acogiendo esta alianza de la caridad que nos concede no solo para ser felices, plenos y santos, sino también para hacer vida Su reconstrucción tras toda deshumanización y toda descomunión –toda quiebra de comunión–, reconstruyendo Su Iglesia y nuestra Patria de la misma forma que lo hizo San Francisco de Asís en su momento, encarnando más y más el Evangelio según los signos de los tiempos: si queremos reconstruir nuestra Patria y nuestra Iglesia hoy, y detener la destrucción del odio y la violencia que traen la ideología de género, el comunismo, el socialismo, el feminazismo, el transgenderismo, el marxismo y cualquier otra ideología que deshumanize a nuestra Patria y que quiebre la comunión de nuestra Iglesia… hemos de afirmar toda la formación personal, toda la formación eclesial y toda la formación familiar a imagen y semejanza de la Trinidad, afirmando un pleno sentido de lo que nos hace seres humanos, de lo que nos hace espíritus vivos, afirmando nuestra humanidad de tal forma que se afirme la dignidad de todos incondicionalmente y que todos puedan crecer en comunión, como los hermanos que somos llamados a ser… No podemos permitir que se destruya a la persona y a lo que nos hace contemplarnos como hermanos: nuestra primera identidad ha de ser siempre la de hermanos que crecen en comunión, aprendiendo a honrar incondicionalmente la dignidad de todos, desde la concepción hasta la muerte natural. No podemos permitir que solo se afirmen los derechos humanos de algunos, o que solo se afirmen los derechos humanos que convienen, tal cual lo hacen las ideologías al deformar la formación personal, eclesial y civil. Eso es destruir nuestra humanidad misma. Eso es destruir a la humanidad misma –a nuestra Patria, a nuestra Iglesia, a nuestras familias…– al estilo Auschwitz… y este tipo de destrucción es la que advierte Jesús Caridad que puede destruir a la humanidad más rápido que cualquier crisis climática si no elegimos irradiar luz aprendiendo a contemplarnos como hermanos. No es Dios Amor Quien ha querido o quiere esta destrucción. Él nos está dando el camino para reconstruir lo que hay que reconstruir, y para evitar que sigamos el camino de la dehumanización, de la descomunión, de la desfraternización: hemos de consagrarnos a vivir la caridad, adorándole juntos con todo el crecimiento al plasmar toda nuestra formación personal según Su imagen y semejanza, al adorarle con el crecimiento, tanto el propio crecimiento, creciendo como la mejor persona que podamos ser, y también adorándole honrando la dignidad de todos de tal forma que hagamos posible el crecimiento más pleno posible de todos como hermanos, en lugar de hacer posible el crecimiento solo de algunos, o solo de quienes convenga a la ideología de turno.

Así se construye Patria viva e Iglesia viva, eligiendo irradiar la luz del Amor de tal forma que todos resplandezcamos más y más irradiados por la nueva vida que da el Amor, que nos colma de más y más comunión, libertad, dignidad y fraternidad…

¡Sigamos eligiendo irradiar luz!

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecicimiento…

Pueden ver las dos presentaciones que discutí con mis estudiantes en estas últimas dos semanas aquí:

https://integractive.files.wordpress.com/2021/10/apariciones-de-la-virgen-maria-1.pptx

https://integractive.files.wordpress.com/2021/10/semana-de-accion-social-abuso-infantil-online-version-3.pptx

Construyendo Luz

Hoy tuve una idea creativa y contemplativa que espero poder realizar para Thanksgiving.

Ya conté que para Thanksgiving quiero crear una pizza comunión (una pizza en espiral) con algún ingrediente de pavo (aclaración para quienes no entiendan el porqué del detalle del pavo en la pizza: comer pavo es típico de la comida de Thanksgiving). Es una forma creativa, significativa, feliz y práctica de celebrar Thanksgiving, creando un platillo delicioso que tenga pavo, que tenga un gran significado y que no signifique comprar una pieza de pavo grande que será difícil comerme por mí misma.

Para servir una pizza en espiral hace falta un muy buen plato, por la misma naturaleza de la pizza en espiral, que hace que se entrevea el plato que está debajo de ella. Así pues, se me ocurrió diseñar un “pizza board” con madera puertorriqueña y un texto que aluda al significado de caminar en dirección comunión que tiene la pizza en espiral. Para quien no sepa que es un “pizza board”, es esto:

Pienso que también podría usarse como “pizza board” un buen pedazo de tronco redondo y con el texto grabado, por ejemplo, uno como este:

Supongo que esa decisión (decidir entre servir la pizza en un tronco grabado artesanalmente o entre un pizza board propiamente diseñado artesanalmente) es algo que tendré que dialogar con el artesano al que le pida crearme la pieza. No se trata solo de la pieza de madera, sino de grabar en el “pizza board” un texto alusivo a resplandecer juntos en comunión. Sería buenísimo que el texto estuviera grabado en espiral, pero admito que lo más práctico es que el texto esté grabado en forma rectancular. En primer lugar pensé que podía pedirle al artesano que me creara un “pizza board” y le grabara el mandatum novum, porque esencialmente el caminar juntos en dirección comunión, haciendo posible una sociedad donde todos crezcamos como hermanos, es parte de vivir el mandatum novum. Luego contemplé que era mejor crear un poema que se enfocara en plasmar el sentido de crecer juntos en comunión, aplicando un poco el sueño contemplativo de hoy… y este fue el poema que escribí para pedirle al artesano que lo grabe en el “pizza board” (el título no es para ser grabado, pero igual lo puse):

Patria Luz, Patria Comunión

Ayudemos a crecer a una Patria Luz, a una Patria Comunión

donde todos crezcamos juntos como hermanos

todos resplandeciendo como ciudadanos iguales

ayudándonos a convertirnos, al vivir el encanto,

en las mejores personas que podamos ser

amados, felices, libres, dignos, plenos, honrados, llamados

cada cual a ser una luz que nadie más irradiará

como estrellas del Cielo que van plasmando

una Tierra Luz que resplandece en comunión

donde se viven todos los derechos humanos

una Patria Viva, un estado de nueva fraternidad

Patria familia que sacamos adelante unidos, soñando y trabajando

por cultivar paz, esperanza, solidaridad, equidad, justicia, amor, amistad…

como Isla Luz, como Isla del Encanto

orgullosamente borincanos, americanos y latinos

Pueblo del Nuevo Albor donde todos caminamos de la mano

sirviendo juntos al bien común construyendo sociedad luz

irradiando nueva vida a la Patria a la que amamos

Realmente no dejo de agradecer a Dios Amor todas las formas con las que nos ayuda a plasmar más y más Patria Luz, más y más Patria comunión… Creo que este poema plasma de forma muy creativa y bella la esencia de lo que es plasmar un Puerto Rico donde todos resplandezcamos en comunión, como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz que somos llamados a ser, como los ciudadanos iguales de nuestra nación que somos llamados a ser… sirviendo juntos a Dios Amor, a nuestra Iglesia y a nuestra Patria al construir juntos una sociedad luz donde se reconozca incondicionalmente la dignidad de todos, donde se honren todos los derechos humanos de todos.

Ya tengo una idea de a qué artesano le voy a pedir que cree esta pieza. 🙂

Se preguntarán: ¿por qué elegir madera para hacer esto? Bueno, en principio si hay alguien suficientemente creativo como para reciclar latas de aluminio de tal forma que se puedan crear platos de pizza creativos, Dios bendiga la creatividad de ese hermano, eso estaría muy bien y hasta sería muy ecológico, lo que es muy encomiable, loable y necesario en nuestra Isla Luz…

Pero elegí diseñar un pizza board de madera por un detalle muy concreto: tras un huracán tan devastador como lo fue el huracán María, muchísimos árboles quedan tendidos en el piso, y hay que hacer algo con esa madera, hay que hacer algo para convertir toda destrucción en luz, hay que hacer algo para construir luz tras el embate de todo huracán… y de todo lo que atente contra la dignidad y prosperidad de nuestro Pueblo Luz.

Algo así estoy haciendo en estos momentos, con ayuda de la gracia de Dios Amor: eligiendo irradiar luz, eligiendo construir luz, eligiendo plasmar paz y esperanza tras años de guerra civil, de terrorismo doméstico, de abuso, de tortura, de discriminación, de crímenes de odio y de gran violencia social y criminal que ha plagado todo mi derredor a lo largo de toda esta última década… que gracias a Jesús Caridad ha quedado transformada en “material creativo” para plasmar Su obra viva de Amor, Su plan, Su proyecto de evangelización familiar, Su revolución de luz, en el lienzo de mi corazón ensanchado por Su alianza de la caridad, por Su consagración a vivir la caridad.

Hermanos, esto tiene que quedar claro: Dios Amor siempre nos concederá la gracia para elegir irradiar luz en cada circunstancia, para elegir construir luz en cada circunstancia, para elegir plasmar Patria Luz en toda cirscunstancia. Jesús Caridad jamás negará Su gracia a Quien quiera convertirse, a quien quiera cambiar de vida, a quien quiera elegir transformarse en la luz que somos llamados a ser. Yo, con todo mi pasado profundamente pecador, soy un gran ejemplo de esa misericordia de Dios Amor, de ese poder creativo que es capaz de hacer nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia como solo el Amor puede hacerlo. Lo digo con toda humildad: es Dios Amor Quien hace posible que esté haciendo lo que estoy haciendo y que esté irradiando la luz que estoy irradiando, Él es el Sol Naciete, la Estrella de la Mañana que hace todas las cosas nuevas.

En algún momento se reconocerá públicamente toda esta historia. Se reconocerá lo atroz de la violencia psicológica y médica, la crueldad inaudita, todos los crímenes de odio y todo los abusos cometidos contra mí y contra inocentes a mi alrededor con propósitos de intentar minar mi credibilidad, deshumanizar, controlar el como otros me perciben o el como yo percibo a otros, y hasta pretender controlar mis propios pensamientos y estilo de vida… en definitiva: con propósitos de impedirme vivir mi fe con todas las consecuencias.

Créanme, no estoy ignorando la crudeza de la realidad que me ha rodeado a lo largo de todos estos años… pero tampoco puedo negar el como Jesús Caridad me ha salvado de responder violencia con violencia, guerra con guerra, odio con odio… aprendiendo de Él una y otra vez a elegir hacer el bien, a hacer la paz, a hacer la esperanza… a ser la luz que Dios Amor me llama a ser, haciendo más y más vida Su consagración a vivir la caridad.

Cuando finalmente toda la prensa y todas las autoridades estatales, federales y eclesiales elijan reconocer públicamente lo que todos ya han sabido por años, pero han elegido una y otra vez no reconocer como corresponde… recuerden también como Dios Amor eligió este momento y esta circunstancia de la historia de la humanidad para elegir revelarse contemplativamente como Jesús Caridad… por favor, recuerden también como Dios Amor eligió “nacer” en medio de estas circunstancias para transformarlo todo con Su luz, con Su ternura, con Su bondad, con Su comunión de luz que recibo noche tras noche desde que las circunstancias me inpide comulgar dominicalmente como me corresponde… recuerden como Jesús Caridad eligió permanecer a mi lado y al lado de nuestra Patria a lo largo de todos estos años, salvaguardándome de todo lo que me impidiera elegir crecer en comunión y salvaguardando a nuestra tierra luz de todo lo que le impidiera resplandecer como Patria Luz, como Patria Comunión, dándonos la gracia para elegir construir luz en medio de la devastación de tal forma que todo queda convertido en “material creativo” para plasmar Su obra viva de Amor. De la misma forma que los troncos de madera caída pueden convertirse en material creativo para una buena “pizza board”, todo tipo de destrucción puede y debe convertirse en material creativo para construir una Patria mejor, un Puerto Rico mejor, un Estados Unidos mejor, un mundo mejor… una sociedad luz donde todos resplandecemos como hermanos luz.

Lo que parece un simple “pizza board” tiene un gran significado… y eso es parte de construir luz: encontrar constantemente nuevas formas de elegir irradiar luz en toda circunstancia. Para mí eso es parte fundamental de lo que me identifica como puertorriqueña, como jíbara luz: elegir irradiar luz en toda circunstancia, elegir ayudar a crecer en comunión en toda circunstancia, elegir hacer resplandecer paz, esperanza, fe y comunión de luz en toda circunstancia… especialmente ante nuestros niños boricuas, a los que Jesús Caridad llama a crecer y a irradiar como la mejor persona que puedan ser, como la luz que todos somos llamados a ser.

Cuando tenga el pizza board ya diseñado les compartiré la foto de como quedó. 🙂

¡Sigamos dando gracias por todas las formas que se nos concede elegir irradiar luz, por todas las formas que se nos concede elegir plasmar Patria Luz, Patria comunión!

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…

En palabras de Tonny Croatto (es una canción muy bella, pueden escucharla aquí): yo soy tuyo, Puerto Rico, pa´ lo que quieras mandar…

Signos de luz, paz, comunión y esperanza

¡Feliz domingo, hermanos todos!

En este blog post comparto dos presentaciones PowerPoint que creé para mis estudiantes: la presentación “Crecer Juntos en la Palabra”, ya concluída con las preguntas que se me hicieron mientras discutía la presentación en la clase de religión, y la presentación “Jíbaros de Hoy”, que preparé para la clase de Historia de Puerto Rico contemporánea. Como parte de esa presentación los estudiantes decoraron una pava con aquello que más les identificara como puertorriqueños.

En el fondo, ambas presentaciones están muy relacionadas, aunque fueran preparadas para clases distintas. Cuando crecemos juntos en la Palabra la reconocemos juntos como Palabra viva que nos mueve a cumplir la voluntad de Jesús en toda circunstancia… y Jesús nos llama a resplandecer como Patria Luz e Iglesia Luz, Patria Viva e Iglesia viva donde todos resplandecemos como hermanos, como la luz que somos llamados a ser.

Si crecemos juntos en la Palabra y vivimos juntos la Palabra somos capaces de hacer posible una Patria donde todos resplandezcamos como Jíbaros luz, como tierra luz… somos capaces de hacer posible una Iglesia Luz donde todos caminemos como hermanos, siendo signos de luz, siendo signos de esperanza, siendo signos de Amor, siendo signos de gracia, siendo signos de comunión, siendo signos de fe, siendo signos de paz…

Realmente la presentación “Jíbaros de hoy” es una propuesta que no es solo para mis estudiantes, sino para todo puertorriqueño: ¿Estamos construyendo el Puerto Rico luz que somos llamados a construir? ¿Qué nos identifica más como puertorriqueños y porqué? ¿Qué es ser jíbaro hoy? Son preguntas que todos necesitamos responder y reflexionar.

Tuve bastantes problemas para encontrar pensamientos de figuras públicas puertorriqueñas que hablaran acerca de qué es ser puertorriqueño. Esto indica que falta reflexión acerca de este tema, y esto es necesario que lo reflexionemos todos si queremos plasmar un Puerto Rico Luz.

Esta presentación puede ser una gran celebración para el 19 de noviembre. Como ya he dicho en Twitter, esto incluso podría ser un concurso, exhortando a estudiantes de todos los niveles a que preparen videos, ensayos o obras de arte —podrían ser tanto en inglés como en español— en los que se responsa a las preguntas clave: ¿que te identifica más como puertorriqueño y qué es para ti ser jíbaro hoy? Se podría premiar a las mejores obras con una comida con el Gobernador o incluso con el presidente de Estados Unidos (si fuera posible), para que los estudiantes se sientan protagonistas de la vida de nuestra Patria Luz, dialogando con sus líderes políticos acerca de sus inquietudes y propuestas para una Patria mejor. También se les puede premiar con excursiones educativas pagadas para toda la clase del estudiante ganador. Incluso, en el caso de estudiantes de clases graduandas, se podría colaborar con algo para su fiesta de graduación. Digo más: esta propuesta no tiene porqué limitarse al Departamento de Educación de Puerto Rico, también podrían participar Distritos Escolares de alta afluencia puertorriqueña en Estados Unidos (Texas, Florida, New York, etc…). Esto es parte de enseñar a ser ciudadanos de bien y también es parte de aprender a escucharnos uno a otros como hermanos, como ciudadanos luz, como ciudadanos iguales de nuestra nación.

Todos somos llamados a plasmar un Puerto Rico vivo, un Puerto Rico de paz donde podamos compartir estas respuestas, escucharnos con respeto y fraternidad y construir juntos la Patria Luz que somos llamados a construir haciendo posible el mejor crecimiento posible de todos, haciendo posible que se honre la dignidad de todos, haciendo posible que todos resplandezcamos como ciudadanos iguales y dignos.

Sí, hermanos, para un cristiano el plasmar juntos una Patria viva que resplandece en comunión es parte de crecer juntos en la Palabra, de hacer vida la Palabra viva y eficaz. Es Jesús Caridad Quien nos inspira a contemplar a todos como hermanos y como hijos de Dios llamados a una vida feliz, plena y digna. Es Jesús Caridad Quien nos inspira a entregarlo todo por hacer posible el Puerto Rico que somos llamados a ser, un Puerto Rico resplandeciente en comunión, en paz, en nueva vida, en esperanza, en nueva fraternidad, en nueva historia, en nueva adoración a Dios Amor, adoración que al adorar a Dios también hace posible que todos crezcan como la luz viva que todos somos llamados a ser.

Sabemos que Puerto Rico ha atravesado y está atravesando varias crisis muy profundas e importantes: el colonialismo, el huracán María, los terremotos, la pandemia de Covid 19, la violencia rampante que ha sucedido a mi alrededor —tanto contra mí como contra niños, ancianos y personas vulnerables— a lo largo de los últimos 10 años, pretendiendo imponer via violencia ciertas ideologías… No podemos permitir que ninguna crisis mengue nuestra llamada a resplandecer como puertorriqueños luz y, para quienes sean cristianos, como cristianos luz que escuchan la voz de la Palabra y los signos de los tiempos. No podemos de dejar de abrir nuevos caminos de crecimiento en comunión, caminos de encuentro, nuevos caminos de perdón histórico y de nueva vida que resplandece en el Amor, caminos de paz, solidaridad y fraternidad, nuevos caminos donde todos podamos crecer como hermanos, dejando a yn lado todo tipo de violencia, todo tipo de actitud de guerra y terrorismo doméstico, todo tipo de afán de imponerse y dominar al otro en lugar de tratarnos como hermanos, todo tipo de afán de controlar una sociedad que es patrimonio de todos, no marioneta social de unos pocos… un Puerto Rico donde podemos crecer todos, no solo algunos.

Como puertorriqueños y como cristianos somos llamados a ser signos de esperanza, signos de comunión, signos de luz, signos de paz, signos de nueva vida, signos de crecimiento, signos de fraternidad… Ante todo tipo de violencia, ante todo tipo de odio, ante todo tipo de violación de derechos humanos —que quede claro: el colonialismo es una violación de derechos humanos—, ante todo tipo de crímen y deshumanización, hemos de responder con luz, eligiendo irradiar juntos la luz que somos llamados a irradiar para transformarnos juntos en la Patria viva que somos llamados a ser, Patria donde todos podemos crecer y dar lo mejor de nosotros, creciendo juntos hasta convertirnos en la mejor persona que podamos ser, trabajando dura y honradamente no solo en un trabajo honrado sino también en nosotros mismos, para así, buscando ser juntos la mejor persona que podamos ser, podamos también hacer posible la mejor Patria posible para nuestros niños, no solo defendiéndoños de todo tipo de abuso, sino abriéndoles también nuevos caminos de crecimiento, comenzando con nuestro propio ejemplo de superación, crecimiento y resiliencia.

No podemos cesar de encontrar y crear ideas para hacer posible un Puerto Rico luz para todos donde sobreabunde la solidaridad, la bondad, la comunión, la paz y la luz sobre todo mal. Diré dos ejemplos concretos de a qué tipo de ideas me refiero. Una la dije hace bastante tiempo atrás. Otra la dije ayer.

Hace algún tiempo atrás propuse crear una vela para recaudar fondos para Caritas (fundación católica que se dedica a ayudar a los más necesitados). Esa vela sería una vela con olor a coquito, algo muy puertorriqueño… y con los fondos en primer lugar propuse que se compraran canastas de comida para Thanksgiving y Navidad, regalando a familias necesitadad todo lo necesario para tener una comida de Thanksgiving y Navidad digna y familiar. Luego amplié un poco más la idea, proponiendo usar los fondos que sobraran (estoy muy segura de que una vela así será muy popular y muy bien vendida, el coquito huelr riquísimo y en estos momentos no existen velas de coquito) para fundar centros de apoyo psicológico en Puerto Rico, frente a la crisis de salud mental sin precedentes que está confrontando la isla tras tantas crisis sociales y naturales sucesivas. Lo mejor de esta iniciativa es que visualiza como somos llamadoa a irradiar luz haciendo posible una Patria viva pata todos, siendo como velas encendidas en medio de la oscuridad que hacen resplandecer nueva vida, paz, esperanza, gracia, solidaridad, esperanza… eligiendo hacer el bien, eligiendo hacer resplandecer la luz con nuestro obrar.

Ayer compartí en mi Twitter otro ejemplo concreto de idea creativa para elegir irradiar luz: una communion pizza: una pizza en espiral. ¿Por qué en espiral? Porque en la iconografía de Iesu Amor los espirales simbolizan “dirección comunión”: de la misma forma que un círculo es símbolo de una alianza eterna, de un compromiso eterno, un espiral es caminar juntos en dirección comunión, no hacia derechas ni hacia izquierdas, sino hacia la persona, haciendo posible una sociedad centrada en la persona, una sociedad que reconozca la dignidad de todos (eso está en la constitución de Puerto Rico), una sociedad donde todos caminamos como hermanos, dejando atrás todo cuando nos impida contemplarnos como hermanos y ayudarnos a crecer como hermanos. Eso es plasmar nueva adoración y nueva historia. Compartí esa idea contemplativa para que cualquier pizzería pueda servir una pizza comunión y donar una parte de las ganancias a fundaciones que se dediquen a ayudar a niños maltratados y afectados con la violencia. No me refiero solo a ayudar a los niños que están siendo abusados a mi alrededor: todos sabemos que en estas semanas han ocurrido graves casos de abusos de niños, incluso provocando su muerte. Como puertorriqueños y como cristianos nos tiene que apasionar la defensa de la dignidad de todos, comenzando por los más vulnerables e inocentes entre nosotros: los niños. Eso es parte de comprometernos con sacar adelante una Patria Viva donde todos resplandecemos en comunión, sobreabundando en luz ante toda violencia, abuso, odio y afán de desunir y corromper a nuestro pueblo.

Realmente la idea contemplativa de la pizza comunión también puede ser una idea creativa para elegir irradiar luz en familia: compartiendo un buen momento en familia preparabdo juntos y comiendo juntos en familia. Eso también es una idea creativa para elegir irradiar luz. Quiero decir: ha de haber ideas para elegir irradiar luz a toda la sociedad, pero en primer lugar hemos de irradiarla creando luz allí donde estemos: en donde vivamos, en donde trabajemos, por donde pasemos… eligiendo en todo momento ser signos de esperanza, signos de luz, signos de comunión, signos de gracia, signos de Amor…

No importa cuantos abusos, cuanda violencia, cuanta guerra, cuanta discriminación, cuanto odio… puedan pretender imponer algunos: siempre podemos y debemos elegir irradiar luz de tal forma de que el mal se transforme en bien, en irradiación de nueva vida que resplandece en comunión. Lo que ha de definir nuestra historia como pueblo no es el mal que hagan algunos, sino el como elegimos irradiar luz juntos como pueblo. Lo que nos ha de caracterizar como boricuas luz es elegir dar lo mejor e irradiar toda la luz que podamos irradiar en todo momentos, pues habitamos en una tierra luz.

Realmente lo mismo nos aplica como cristianos ante todo tipo de caso de abuso e intento de imponer ideologías dentro de la Iglesia: como cristianos no nos ha de caracterizar los abusos que cometen algunos, sino la luz que somos llamados a irradiar como Iglesia viva, caminando juntos como hermanos, haciendo posible una Iglesia donde todos podamos crecer y convertirnos en los santos que somos llamados a ser… determinados a hacer más y más el bien, determinados a vivir más y más la caridad, determinados a irradiar más y más luz eligiendo una y otra vez seguir a Jesús Caridad como Él nos llama a hacerlo, haciendo más y más vida la Palabra viva y eficaz, desprendiéndonos de todo afán de dinero y de todo afán desordenado para elegir amar a Dios como Él nos llama a hacerlo: dando la vida por el hermano, dando la vida por hacer posible una Iglesia viva para todos, dando la vida por hacer posible una Patria viva para todos.

Acabo de escuchar la misa del Papa Francisco para el comienzo del Sínodo que comienza hoy. El Papa propuso tres claves: encuentro, escucha y discernimiento. Estas tres claves nos pueden ayudar para elegir irradiar luz a lo largo de nuestro día a día como puertorriqueños luz y como cristianos luz al elegir crear una Iglesia y una sociedad donde hay espacio creativo para la escucha incondicional, donde hay espacio creativo para encontrarnos juntos como hwrmanos, donde hay espacio creativo para para discernir cual es el Puerto Rico y el Estados Unidos que nos corresponde construir para hacer posible que todos resplandezcan como la luz que somos llamados a ser… Esto tenemos que hacerlo juntos. No importa cual sea la oscuridad que confrontemos –guerra, violencia social, violencia psicológica, terrorismo doméstico, crímenes de odio, abuso de niños, abuso de anciano, abuso legal, abuso cibernético, discrimen, violaciones de derechos humanos…— somos llamados a ser la luz que hace la diferencia, somos llamados a ser la luz que resplandece como signo vivo de esperanza, de comunión, de don, de hermandad… de paz viva.

Pregúntate, pues, ¿cómo eres llamado a irradiar luz allí donde estás? ¿cómo eres llamado a ser signo de esperanza, signo de nueva vida, signo de crecimiento en comunión, signo de paz, signo de fraternidad, signo de don, signo de resiliencia… signo vivo de la identidad que nos caracteriza como puertorriqueños luz, como Americanos luz?

Recuerda: la luz que tú no irradies nadie la podrá irradiar por ti. Si queremos ser Patria Luz, si queremos habitar en una tierra luz, tenemos que hacer posible que todos puedan resplandecer en comunión.

¿Cómo elegirás irradiar luz hoy?

Yo acabo de elegirlo compartiendo este blog post. ☺️

¡Sigamos eligiendo irradiar luz y crecer juntos en comunión! ¡Sigamos eligiendo resplandecer como el Puerto Rico luz que somos, como los jíbaros luz que somos, como el pueblo-familia de nuevo albor que somos, como la Iglesia luz que somos, como la tierra paz que somos, dejando atrás todo lo que nos impida resplandecer como hermanos!

Aquí están las dos presentaciones:

¡Sigamos creciendo juntos en el Amor!

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…

PD: Le hice una pequeña corrección a la presentación Jíbaros de Hoy. Esta es la nueva versiók:

Semana de la Biblia

¡Feliz domingo a todos, hermanos!

Esta semana en la escuela católica donde trabajo se celebra la semana de la Biblia. Los estudiantes han demostrado problemas aplicando la Biblia y las enseñanzas de la Iglesia en ciertos temas, así que les estoy preparando una presentación PowerPoint para explicar esos temas (homosexualidad, aborto y eutanasia) a la luz de la Palabra y del Magisterio (no sabían qué significaba esa palabra… eso también hay que explicarlo un poco…).

Nada, quería compartir como va la presentación de momento. Esta presentación irá progresando a lo largo de la semana.

Aquí está la presentación:

Me encantaría añadirle más detalles y más cosas técnicas, pero de momento es una presentación muy básica. Supongo que con el tiempo mejorará bastante.

Ojalá alguien creara una buena publicadora educativa católica que haga recursos educativos de calidad para enseñar estas cuestiones como corresponde. 🙂

Cuando acabe de dar las presentaciones comparto la presentación en su versión final.

¡Sigamos eligiendo irradiar luz! ¡Sigamos creciendo juntos!