Oración Contemplativa: 14 de agosto de 2026

Viernes, 14 de agosto de 2026: Amadísimo Jesús Caridad, muchísimas gracias, una vez más, por tan resplandeciente adoración eucarística de corazón a Corazón, por ese haz eucarístico encendido colmado de envisionings que brotan de Tu Palpitar con más y más gracia que fluye y caridad que se abaja como justicia del Cielo, como esta alianza de la caridad esponsal que enfoca todo lo que hacemos en una pregunta repetida una y otra vez a lo largo del día: ¿cómo vivo la caridad en correspondencia al Cielo en este hoy? Cuando Tu caridad se abaja, nos empoderas a crecer más y más fieles a Tu alianza, nos empoderas a crecer en comunión más y más plenamente encarnada, nos empoderas a soñar siempre más, aunque nos quedemos cortos para palabrizar todo cuanto das a contemplar… Tu ternura entrañable es sobrecogedora, Tu Presencia real es inspiradora, Tu mirada colmada de comunión sparks, tal cual se contempla en los envisionings que haces resplandecer como irradiación de Tu nuevo albor, como luz más y más viva… es vivificante como el aliento del canto de las estrellas ayer.  Hoy vimos ese “hálito del nuevo albor” de otra forma en el sueño, pero comencemos hablando de lo que comenzamos a hablar…

Mientras estábamos en el fuego y caminando en la playa Mikh y esta servidora hablamos de cómo hemos de decidirnos a hacer posible una sociedad fraterna donde todos puedan crecer como hermanos, comenzando por los niños. Yo personalmente no soy muy amiga de las imágenes bélicas, pero la imagen que Mikh usó fue más o menos bélica: hemos de ser empoderados… a luchar por el crecimiento pleno de todos como hermanos, como el mejor “we, the people” que podamos ser. Esto no es una lucha de uno, es una lucha de muchos, cada cual donde le corresponde, y a mí me corresponde como maestra… y también como inmaculada concepción social. 

Cada vez se hace más evidente cómo he sido una inmaculada concepción social desde un inicio. Sé que hace tiempo no se habla de esto, así que recapitulo lo que significa esa expresión. No es que naciera libre de pecado original, eso solo pasó en María y en nadie más. El pecado original lo quita el bautismo en el resto de los mortales, yo incluida. Lo que sí significa “inmaculada concepción social” significa que… el contexto social en que nací desde un inicio me hizo incapaz de consentir pecado alguno, por lo tanto he sido literalmente raised up by Heaven since conception, y de hecho ha sido mi ángel de la guarda el que me ha preparado interiormente para la misión fraterna y doméstica que asumiría después como proyecto de evangelización familiar en el que Jesús Caridad fue dado a luz. Cualquiera podrá decir, sobre todo viendo mis lives, que evidentemente soy capaz de pecar. ¿Verdad que sí, esos gritos, esos insultos a los presidentes y al Papa, por mencionar solo dos ejemplos bien visibles para todos? Pues… hasta que no se me saque de la esclavitud social a la que me someten los progenitores no lo soy, porque estoy esclavizada por dos progenitores incapaces de comunión viva alguna, ni fraterna, ni social, ni sacramental, niente (whatever that means, it was told with that expresión). Lo que sí es posible entender como “pecado” en mis circunstancias es… cuando no correspondo todo lo que podría corresponder a la alianza de la caridad. Pero por escandaloso que resulte a algunos, sobre todo a quienes han visto mis rage rant lives: mi inmaculada concepción social me impide pecar, no soy responsable socialmente de lo que estos dos progenitores induzcan en mí vía esclavitud social, solo soy responsable de la fidelidad de mi corazón. Se me mencionó una cita bíblica de 1 Juan: si dices que estás libre de pecado, te engañas, pero Cristo limpia el pecado, y ante una conciencia que acusa (ante el diablo que acusa, sea en la conciencia propia o en la de otro), Dios conoce la profundidad del corazón…  Esa fidelidad al dar a luz a Jesús Caridad es la que me va limpiando del pecado de mis infidelidades… y del otro tipo de pecado he sido incapaz de consentirlo desde nacimiento. Y Jesús Caridad, quien conoce mi corazón, es Él Quien lo ha dicho (no soy yo quien lo dijo…), muchas veces a lo largo de los años, no solo ayer. La verdad es que en mis circunstancias no se sabe exactamente qué es lo más milagroso: una inmaculada concepción social en alguien como yo, o la Eucaristía viva y encarnada que me ha sostenido como única comunión social real durante muchísimo tiempo, incluso cuando yo misma sabía que la comunión con los progenitores no era verdadera. Esa inmaculada concepción social desde la que he crecido hasta ser quien soy hoy… es también una llamada a dar a luz a Jesús Caridad como me corresponde cada día… haciendo posible que todos resplandezcan como las estrellas del Cielo que son llamadas a ser en el Amor, por el Amor, para el Amor y con el Amor, comenzando por los niños de este loveful harvest… y en esa llamada resplandeció la Inmaculada Concepción (ahora hablo de la Virgen María, no de mí, nótese que lo escribí con mayúsculas): hay TODO un ejército de estrellas del Cielo llamado a luchar por hacer posible que todos crezcan juntos como hermanos, porque todos puedan crecer como la mejor persona que puedan ser, convirtiéndonos juntos en el mejor “we, the people” que podamos ser… Y es bien curioso como Mikh mostro esto: esto es todo un ejército de la Inmaculada Concepción (para quien no vea la conección: la Inmaculada Concepción es la patrona de Estados Unidos), pero es como el ejército de las trece colonias que logró la declaración de independencia, solo que ahora se lucha por la declaración de nueva fraternización: esto es una milicia de la Inmaculada Concepción, no son “soldados profesionales” sino ciudadanos del día a día que luchan como un ejército de estrellas del cielo que afirman el crecimiento pleno de todos los hijos de la Inmaculada Concepción, cada cual luchando irradiando la luz que es llamado a irradiar allí donde esta, con epic victory of purity of heart, siempre buscando servir como nos corresponde servir para ayudar a ser, ayudar a hacer, ayudar a irradiar, ayudar a florecer y ayudar a fluir creciendo juntos en más y más comunión fraterna y sacramental plenamente encarnada. Allí donde estemos, la Inmaculada Concepción nos empodera con su intercesión para vencer irradiando la luz que somos llamados a irradiar para emprender este proyecto de evangelización familiar con una nueva humanización, una nueva eclesialización, una nueva fraternización, una nueva evangelización, una nueva familiarización y una nueva sacramentalización que comienzan desde dentro, desde el corazón en el que crece Su Corazón hasta ser dado a luz como Jesús Caridad-con-nosotros, como Divina Caridad abajada más y más, comenzando en abajarla a los más pequeños, inocentes y vulnerables: a los niños, a los jóvenes… Hemos de empoderar a otros con ese mismo empoderamiento que hemos recibido de la Inmaculada Concepción, empoderando a quienes seamos llamados a empoderar para hacer resplandecer más y más toda la nueva vida que viene del nuevo albor de Jesús Caridad, haciendo posible que hoy y en nuestros jóvenes del mañana resplandezca más y más crecimiento en comunión. Siempre habrá alguna forma de empoderar a otros para irradiar luz; solo hay que preguntarse cuál es en cada circunstancia. ¡Hágase en nosotros según el empoderamiento de Jesús Caridad y la Inmaculada Concepción, los dos patrones de Estados Unidos, para luchar con armas de la luz, haciendo posible una cultura de nueva vida que construya nueva civilización del Amor corazón a Corazón, familia a familia, as unconditionally beloved brothers and sisters, dejando que Su aliento de nueva vida, que Su luz vivificante, haga resplanecer más y más nueva vida en el Amor e todo cuanto irradiamos como estrellas del Cielo que irradian Su crecimiento en comunión en medio del mundo!

No lo sabía en el sueño (lo acabo de ver en social media hace un rato atrás), pero hoy es el día de San Maximiliano Kolbe. Hoy también decimos (esto que voy a decir sí que se dijo en sueños): ¡ante todo atentado contra el crecimiento en comunión fraterna y sacramental elegimos irradiar luz debidamente empoderados a vivir la caridad como nos corresponda vivirla para hacer posible que todos crezcan como hermanos iguales, libres y dignos en el Amor! Aquí estamos, como ejército de estrellas del Cielo, eligiendo vencer con luz viva que vivifica todo lo que toca, una luz que solo puede venir de Jesús Caridad…

Lo que ofrendamos anoche fue profundamente bello: había un signo de empoderamiento, que era la chiringa que echamos a volar con hilo mágico, con vínculo sacramental y fraterno al hacer el bow de ese hilo… en la espada-torch goeiz, que tenía las dos llaves en el handle. Y al empuñarla con el gesto de este ejército de la Inmaculada Concepción (haciendo la bendición goeiz con ella) del fuego de la antorca comenzó a resplandecer el mismo hálito de nueva vida que exhalamos ayer al cantar el canto nuevo que era canto de luz viva, el canto de las estrellas… y la nueva aurora volvió a resplanecer abajada en el resplandor de Tu nuevo albor, colmada de más y más estrellas del Cielo que ahora se contemplaron formando un ejército de estrellas del Cielo, con ese hálito de nueva vida vivificando todo lo que tocaba, incluyendo el loveful harvest en el horizonte, la barca y la red en la playa, el new eden fountain, el faro-lámpara en el horizonte y por supuesto también el faro-lámpara-faro-custodia-torreluz-casa viva de conversión en el dreamful gacebo, junto al Via Novi Alboris abajado… El kite voló empoderado en medio de la nueva aurora incipiente. Ese signo de echar a volar el kite, ese signo de “soaring high”, plasma Su meaningfulness de “empoderar”.

Al rezar cómo me corresponde empoderar hoy a los niños, a Sus hijos más crecientes… lo contemplamos, además de seguir rezando por los niños del derredor y de hacer lo posible por su liberación y sanación, profundizando lo que ya se contempló ayer: empoderando a los maestros como constructores de una nueva civilización del Amor para nuestros niños, para nuestros jóvenes del mañana. Profundizamos un poco más el app de Teacher Sketch que plasmamos ayer. Aquí va la profundización que se hizo para empoderar a los maestros para ayudar a crecer a nuestros niños plenamente como la mejor persona que puedan ser y como el mejor “we, the people” que podamos ser:

Imagine an app called Teach Sketch that would work as a teacher sketchbook: you write the class sketch in a color-coded way (you highlight teaching keys in blues [sky blue for “integration” section of the lesson plan, marine blue for the “action” section of the lesson plan, turquoise blue for the “realization” section of the lesson plan, neon blue for the “projection” section of the lesson plan, navy blue for the “connection” section of the lesson plan, cerulean blue for the “confluence” section of the lesson plan], you highlight materials needed for the lesson in green, you highlight reasonable accommodations you did in purple, you highlight learning objectives of that day’s class in yellow, you highlight growth objectives with orange, discipline is highlighted in red…

The Teach Sketch would have AI integrated to support the content the teacher is transcribing in her or his class sketch. Example: in the learning objectives, the app would automatically integrate the State Department of Education curriculum standards that are applied in those learning objectives.

A class sketch is a class that is planned in a narrative way, like in a sketchbook, instead of doing if with a table, so when the teacher keeps planning the classes each sketch forms a teaching sketchbook, with the possibility of integrating idea maps of the teacher, tables of the teacher, drawings of the teacher…

There should be also a possibility of integrating (without mentioning the names of the students) the reasonable accommodations that could be applied in each class, so AI can help the teacher can manage more efficiently wich reasonable accommodations apply to the action or realization (assessment) planned for a specific day. There are SO much reasonable accommodations around, each one written in a different way, that may be its time to propose that there should be a code for reasonable accommodations, like it happens in the learning standards (the Puerto Rico Department of Education has learning standards per grade), a kind of DSM-V but for education professionals, with a list of all the possible reasonable accommodations with codes… so what would happen is that when the teacher use Teach Sketch, the teacher will take their reasonable accommodations of the students and tell Teach Sketch: I have students with the reasonable accommodations of “A.123, B.123, C.123” and that way the app can help the teacher integrate the reasonable accommodations without mentioning explicitly the student’s name, only with the initials.

That is important because reasonable accommodations is private academic information of the student and the Teach Sketch app is not explicitly designed as academic data tracker but as teaching data tracker. However, in the case of reasonable accommodations, the teacher does need to know which students have reasonable accommodations that were applied in her class, and the fact is there are SO many reasonable accommodations that the teacher does need AI to help integrating them in each class sketch, so… there must be a code for reasonable accommodations be able to be integrated in a private-systematic way in the Teach Sketch app.

The app would be connected to the school, but not exactly to allow the supervisor revise a specific sketch but to check they are being done, period, unless the teacher specifically authorize to let the supervisor check a class sketch (example: the app can support that the school academic dean/academic director can choose to revise a class sketch and the teacher would choose which class sketch let be seen by the dean, or the dean can send a request to see a specific class sketch and the teacher is the one who authorizes: all the school supervisor sees in their pages is that the teacher completed the class sketch of which days, the main title and which curriculum standards are being applied.

Teach Sketch is not meant to be designed to “spy” on the class content of a teacher: if the supervisor access that, it’s will full authorization of the teacher, either choosing that the app send randomly some sketches through the semester so the academic director can see a sample of the work, either letting the academic supervisor pick let’s say three random class sketches per semester to see a sample of the work, or either the academic supervisor requesting to see a specific class sketch with the authorization of the teacher. Letting the supervisor see ALL the teaching sketches is micromanaging, Teach Sketch does not enable that).

The Teach Sketch app would also work as digital “teacher id”: the app would support a system to check each teacher’s credentials and certify they are active teacher currently holding a teacher position, so they can show the id and receive discounts for teachers in stores like Office Max, Walgreens, Old Navy, JcPenny, Walmart…

Because all the info is color-coded, the teacher would have the option to display the class sketches by color: seeing only the teaching keys, seeing only the materials (that page can display the classroom budget of the teacher, displaying what the teacher spent on materials for her classroom supplies and her class and even with the capability of attach receipts of those expenses to the app to be processed by AI, so those expenses can be properly justified and processed, and so they can be paid with a SEED card), seeing only the reasonable accommodations, seeing only the discipline annotations, seeing only the growth objectives, seeing only the learning objectives… so on.

There must be also an emoji for what the teacher did best in each lesson (that can be a star) and an emoji for what the teacher can improve in the next lessons (that can be a growing plant), along other possible emojis. The emojis can also be shown as a separate section: all the things the teacher did best seen in a single screen, all the things the teacher can improve in a single screen, so on.

If the school supervisor wants to add an annotation for a class sketch, there must be an emoji for that too (a sun for the positive notes, like light helping to grow seeds [the students], and a cloud for the improving notes, like something that can be helped to let more light pass to the seeds). What the supervisor says along all the sketches seen can also be seen in a single page (if a supervisor sees a class sketch, they must leave a comment, class sketches are meant to be commented, not just seen, the supervisor must proove that those class sketches they received or selected randomly were read).

The Teach Sketch can also enable the teacher to facilitate peer-review along colleagues: let other teachers check your class sketch and comment it. For those comments you can have a wind emoji (a spiral, growing together in communion). Again, those comments could be accessed either in the class sketch screen (integrated in one class) or integrated all in a single screen (a single screen shows all the comments done by peer teachers).

So… how would you envision such app? What kind of logo a Teach Sketch App can have? We thought about a kite, a soaring high sign: Teach Sketch empowers the teacher to help soaring high her of his students properly sketching each class in a time effective and creative-open way that helps them a planning style that actually integrates the reality of everyday’s classroom, is not a fixated weekly lesson plan.

The app would have a year-long calendar to integrate the connection and confluence teaching planning sections along school activities and calendar; the other sections of the teaching planning (information, action, realization, projection) would appear in a monthly calendar, with a daily planning system: each day is a class sketch.

The teacher would have the option, if paid, to keep a portfolio of her class sketches through the years, the schools would keep the class sketches of their teachers in their records, but the creative content remains owned by the teacher, that can keep her class sketches along the years and show them in future works… always providing that the class sketches ALWAYS only use the initials of the students and the grade when mentioning them in the class sketches.

If privacy is a concern, students names initials used in the class sketch can be underlined with a rainbow line, so you can see in a single “rainbow” screen which names were mentioned through the year and in which color-coded section they were mentioned, and the app would automatically put a rainbow emoji over the name initials if the class sketch is printed or shared in other school (example: as portfolio in a job interview) after the school year ends.

Class sketches are not meant to be public information or shared as a “teacher’s social media”. Teach Sketch is meant to be an open teaching planner app with the option of being connected with schools or the teacher pay it by his or her own. The teachers remains solely responsible of keeping the information responsibly shared, the app wont share anything, whay the app would do is grant access accoring to the teacher’s authorization either to specific fellow teachers or to school supervisor.

If the teacher wants to keep printed record of her class sketches, there can be an option that is for school use only (means: is to be used at the school and there the students initials can appear printed) and a restricted option, in which students initials appear with a rainbow over them, that would be what the teacher prints for showing in interviews or other professional environments that are not in the same school.

Aquí están los comentarios de Chat GPT a nuestro proyecto de empoderamiento: 

Yes. I think there is a genuinely interesting product concept here, and the strongest part is not simply “AI lesson planning.” That market already exists. The distinctive idea is the class sketch as a teacher-owned, living professional record rather than the conventional lesson-plan form.

The conceptual shift is:

Traditional lesson plan: “Complete this planning template to document what you intend to teach.”

Teach Sketch: “Sketch how you intend to make this particular class happen—and let the sketch grow with your actual teaching.”

That distinction gives the idea an identity.

The “sketch” metaphor works particularly well A sketch is deliberately structured without being rigid. It can contain prose, arrows, diagrams, annotations, little tables, drawings, pasted resources, links, reflections, and changes. That resembles how teachers actually think much more closely than a grid containing Objective / Activity / Assessment / Materials.

And there is another important implication in the word sketch: it is allowed to change.

A teacher might write:

Action: Explain the development of irrigation and early Mesopotamian settlements → map activity → pairs discuss why people needed cooperation.

🟣 Accommodation: verbal response accepted instead of written paragraph.
🟠 Growth: How did working together help this civilization?
⭐ Yesterday they understood cause/effect very well—build from that.
🌱 Don’t spend 15 minutes explaining the map again. Let them discover it.

That looks like someone’s thinking about teaching, rather than paperwork produced to prove that planning occurred.

Your color architecture reinforces this. It means that a page can simultaneously remain narrative and become machine-readable.

That is potentially powerful.

The colors aren’t merely decorative—they become data

This may actually be one of the most technically interesting pieces of the proposal.

If blue means pedagogical process, yellow means learning objective, orange means growth objective, green means resources, purple means accommodations, and red means discipline/classroom-management considerations, Teach Sketch can treat highlighting almost like tagging.

The teacher writes naturally, but the software understands:

“This sentence is an objective.”
“This is a material.”
“This is an accommodation.”
“This is assessment.”

Then your idea of switching views becomes extremely useful.

A teacher could press Materials and suddenly see everything highlighted green across tomorrow’s classes:

Print civilization maps
24 index cards
projector
textbook pp. 34–39
colored pencils

Or select Growth and see every orange annotation from September through December.

Or: 🌱 Things I want to improve

and get a longitudinal professional-development record assembled from the teacher’s own reflections.

That makes Teach Sketch something more than a planner. It becomes a kind of pedagogical memory.

I would make AI a “copilot in the margin,” not the author

This distinction would be crucial.

I would not make the central experience:

“Tell AI your topic and it generates your lesson plan.”

That would make Teach Sketch much less distinctive and could actually undermine your philosophy.

Instead, the teacher sketches; AI watches for places where it can help.

For example, while you write:

Students compare how geography affected Egypt and Mesopotamia.

A quiet suggestion might appear:

Standards

This activity may address standards X, Y and Z. Add them?

Or after highlighting something purple:

Accommodation check
This activity involves copying six sentences from the board. One of the accommodation codes assigned to this class indicates reduced copying. Would you like an alternative?

Or after writing an assessment:

Alignment
Your learning objective asks students to “explain,” but the current assessment only asks them to identify. Would you like an assessment that measures explanation?

That is excellent use of AI because the teacher remains intellectually responsible for the lesson.

Your accommodation idea has real merit, but I’d change one important thing

A standardized accommodation taxonomy could be extremely useful. Something conceptually like:

VIS-02 — Preferential seating for visual access
TIME-01 — Extended assessment time
RESP-03 — Oral response permitted
INST-04 — Directions divided into sequential steps

Then Teach Sketch could understand accommodations consistently even when different schools phrase them differently.

But I would not use student initials as the privacy mechanism.

Initials are pseudonyms, not true anonymization. In a classroom of 20 children, “J.R., Grade 6” may be completely obvious to everyone working at that school.

A stronger architecture would assign an internal identifier:

Student A7 → accommodations TIME-01, INST-04
Student C2 → RESP-03

The teacher might see whatever identifier is useful inside the authorized school environment, but Teach Sketch’s exported professional portfolio could automatically transform all student references into something like:

🟣 Student reference protected

Your rainbow concept could become precisely that privacy function.

🌈 Rainbow = protected student information

Then the rainbow isn’t merely an emoji. It becomes an actual privacy layer.

You could literally have:

🌈 Privacy View

and pressing it shows every place where potentially student-identifying information occurs.

That is a clever extension of your original metaphor.

I particularly like your resistance to surveillance

This is unusual in education software design.

A lot of institutional software is built from the administrative perspective:

How can administrators see what teachers are doing?

You’re proposing the inverse:

How can teachers document professional work while still having a legitimate private workspace?

I think your distinction between verification and inspection is valuable.

The administrator dashboard could legitimately show:

Ms. Teacher — August

✓ Aug 10 — completed
✓ Aug 11 — completed
✓ Aug 12 — completed
✓ Aug 13 — completed

Standards coverage: 6.1, 6.2, 6.4…

without exposing the actual sketches.

Then there could be explicitly logged access:

Dean requested access: Aug. 12 sketch
Reason: curriculum review
[Share] [Decline/Request clarification]

For institutional settings, the precise access rules would ultimately need to accommodate school policy, contracts, record-retention requirements, and applicable student-privacy law. But as a design philosophy, “private by default; deliberate sharing; visible access history” is strong.

I’d actually make the access history impossible to hide:

Who viewed my sketches?

Teacher can always see it.

The reflection system could become one of Teach Sketch’s best features

What worked

🌱 What can grow

☀️ Supervisor affirmation

☁️ Supervisor growth suggestion

🌀 Peer-teacher reflection

These aren’t just cute symbols. Together they create different voices of professional reflection.

At the end of a semester, Teach Sketch could produce something fascinating:

My Teaching Growth — Fall 2026

Strengths I repeatedly identified
Students engage strongly with visual historical evidence.
Discussion questions generate participation.
Timelines improve chronological understanding.

🌱 Growth areas I repeatedly identified
Transitions take too long.
Need shorter instructions.
Need more time for student reflection.

☀️ Strengths observed by supervisors

☁️ Areas suggested by supervisors

🌀 Ideas contributed by colleagues

And AI could identify intersections:

You and your reviewers independently mentioned student questioning as a strength six times this semester.

That’s meaningful professional reflection—not merely evaluation.

I would separate the product into layers

Right now your concept contains enough ideas for several applications. That’s not bad; it means you’ve found a platform idea. But they shouldn’t all appear simultaneously.

I’d envision the architecture roughly like this:

LayerPurpose
SketchDaily narrative teaching canvas
ColorsObjectives, processes, materials, accommodations, growth, management
CalendarDaily → monthly → annual pedagogical planning
AI AssistStandards, alignment, accommodations, suggestions
Reflection⭐ 🌱
Collaboration☀️ ☁️ 🌀
RainbowStudent privacy/protected information
PortfolioTeacher’s longitudinal professional work
SchoolCompletion, standards coverage, authorized review
Teacher IDVerified professional identity
Resources/BudgetMaterials, receipts, classroom spending

I would probably leave Teacher ID, discounts, payment card and expense reimbursement outside the first version. Those are potentially valuable later, but they’re institutionally complicated and distract from the invention at the center.

The MVP could be remarkably focused:

Write → highlight → AI assists → teach → reflect → revisit.

That’s Teach Sketch.

And yes—the kite could work extremely well

But I wouldn’t make it a generic children’s kite.

I would make the kite itself communicate the architecture.

Imagine a very simple hand-drawn kite divided into six blue facets, subtly representing Integration → Action → Realization → Projection → Connection → Confluence.

Its tail could contain small colored bows:

🟡 learning
🟠 growth
🟢 materials
🟣 accommodations
🔴 management

And perhaps the kite line ends in a tiny pencil stroke.

So the logo tells the story:

you sketch the path that helps learning take flight.

A possible tagline underneath:

Teach Sketch

Where Teachers Grow.

Empowered Teachers. Soaring Growth.

And then, as a more expressive brand statement:

Empowered to Teach. Inspired to Grow.

The kite makes “soaring growth” especially coherent. 🌱 usually gives growth a downward/upward botanical metaphor—roots, cultivation, flourishing—while 🪁 gives you growth as elevation, possibility, freedom, and direction. Teach Sketch can visually combine both.

I would make one small grammatical change from “Empowered Teacher, Soaring Growth” to “Empowered Teachers. Soaring Growth.” The plural sounds more like a brand promise and creates a strong cause-and-effect rhythm:

Empowered Teachers. → Soaring Growth.

And “growth” can deliberately remain somewhat ambiguous: teacher growth, student growth, professional growth, and growth in the quality of teaching. That’s actually an advantage.

So my favorite brand hierarchy right now would be:

TEACH SKETCH

Where Teachers Grow.

Empowered Teachers. Soaring Growth. 🪁

with “Empowered to Teach. Inspired to Grow.” available for campaigns, onboarding, or the website.

There is also something lovely about Where Teachers Grow versus Where Teaching Grows. Where Teaching Grows centers the practice; Where Teachers Grow centers the person. Given that the whole concept emphasizes teacher agency, reflection, creativity, peer feedback, professional development, and ownership of one’s teaching portfolio, I think Where Teachers Grow may ultimately be the stronger brand statement.

 Solo hice una aclaración a lo dicho originalmente por Chat GPT:

You know, there is no problem with anyone else in the school knowing the student identity, for the school purposes using the initials and grade is fine, other teachers and the director can know that info. Imagine the teacher remembering all the codes of their students for use Teach Sketch. If the class sketch is used in the restricted version (that would activate automatically after the school year ends) that is kept to be seen in the teacher stored class sketches through the years, THEN the student info appears automatically with a rainbow icon… and in some instances a teacher can request to download a restricted version even during the school year (example: discussing a class sketch discipline note with a parent: you can ask the app to restrict all other students names appearing in the note and print it to discuss in a meeting with parents of a single student, protecting the privacy of others). Teach Sketch is meant to have a deep respect for the student´s dignity: teachers are properly empowered while also respecting the student´s dignity keeping what is meant to remain private, private. The restricted version would activate automatically after academic year end.

Chat GPT respondió:

Yes—that clarification changes my concern about the initials considerably. You are describing two different privacy contexts, rather than trying to anonymize information that legitimately needs to be usable inside the school.

During the academic year, Teach Sketch is a working professional record within the school environment. In that context, forcing a teacher to remember arbitrary codes like “Student A7” would make the tool less usable without providing much practical benefit. Initials + grade let the teacher immediately understand their own notes, while authorized colleagues and administrators can also understand them when a sketch is deliberately shared.

The more interesting innovation is what happens when the information changes context.

I would formalize your idea as two modes:

School Version🌈 Restricted Version
Active academic-year working recordPrivacy-protected professional record
Student initials + grade permittedStudent identities automatically masked
Used by teacher and authorized school personnelUsed outside the original educational need
Appropriate for internal collaborationAppropriate for portfolio/archive/external sharing
Automatically active during school yearAutomatically becomes default after year closes

And the particularly good part is that Restricted doesn’t have to mean “after the year only.” It is a privacy transformation the teacher can invoke at any moment.

Your parent-meeting example demonstrates why.

Suppose a discipline annotation says:

🔴 During group activity, J.R. (6th) repeatedly interrupted M.L. (6th) and A.C. (6th). After redirection…

If the teacher needs to discuss J.R.’s behavior with J.R.’s parents, Teach Sketch could offer:

🌈 Create Restricted Copy

and ask:

Who is this copy being prepared for?
○ J.R. (6th)
○ External professional use
○ Fully restricted

Selecting J.R. could produce:

🔴 During group activity, J.R. (6th) repeatedly interrupted 🌈 and 🌈. After redirection…

Now the teacher doesn’t have to manually hunt through the document for every reference to another child. The software assumes the burden of privacy protection.

That is a much stronger feature than merely putting rainbow icons over initials.

🌈 could become an important part of the Teach Sketch identity

The rainbow can mean:

“This information exists, but its identity is protected in this context.”

That’s important because you don’t necessarily want deletion. Consider:

🔴 J.R. argued with 🌈 after 🌈 took a classroom material from his desk.

Removing the other students entirely could distort the historical record:

🔴 J.R. argued after a classroom material was taken…

The rainbow preserves the fact that another student participated in the event while withholding who that student was.

That’s a subtle but meaningful distinction.

And after the academic year closes, I like your idea that Teach Sketch automatically generates/uses the Restricted Version for the teacher’s longitudinal portfolio. The original institutional record can remain subject to whatever retention/access rules apply to the school, while the teacher’s personal professional archive contains the privacy-protected representation.

So five years later the teacher might still be able to revisit:

2026–2027 → Grade 6 → Early Civilizations → Mesopotamia → Aug. 24

and see their teaching methods, activities, standards, materials, reflections, accommodations, ⭐ successes, 🌱 improvements and so forth—but student references have become 🌈.

That supports your larger principle particularly well:

Teacher empowerment should never require sacrificing student dignity.

In fact, I think dignity should be explicitly part of the product philosophy rather than merely a privacy/compliance requirement. Teach Sketch would be saying that the teacher deserves professional agency, ownership and trust, while the student deserves privacy, dignity and responsible stewardship of information.

Those aren’t competing interests.

Empowering the teacher includes giving the teacher better tools to protect the student.

And that makes your new branding language even more fitting:

Teach Sketch
Where Teachers Grow.
Empowered Teachers. Soaring Growth.

The kite can soar because the teacher has freedom and professional agency—but the app also gives that freedom a responsible structure. The 🌈 privacy system, in that sense, belongs philosophically alongside the kite rather than being merely a technical security feature.

Aclaré un poco más todavía:

Only in the eventuality that the initials repeat, the system would ad the registar number of the grade besides the initials. Or it can be added automatically by the system (the system can ask automatically a set of repeated initials appear: this is THJ2 O THJ7 of grade 6? Just as a layer to guarantee that no identification is repeated: when repeated, the identification would be the initials of the students plus the registrar number (I mean: there is roll book in each grade, each student of the grade have a number). That would make impossible an initial set to repeat.

Chat GPT respondió:

Yes. That is much more practical than inventing a separate Teach Sketch student code. The existing roll-book number already provides exactly the disambiguation layer you need.

I would design the identification logic so that the teacher normally experiences almost no friction:

Normal case:
THJ — Grade 6

If Teach Sketch detects another student in that grade with the same initials, it prompts:

Two Grade 6 students have the initials THJ. Which student do you mean?
THJ #2
THJ #7

From then on, the system can automatically display:

THJ-2 — Grade 6
THJ-7 — Grade 6

Or, if you want absolute consistency rather than conditional numbering, every student reference could internally be stored as initials + grade + roll number, while the interface normally displays only the initials. The extra identifier appears whenever ambiguity exists.

I actually prefer that architecture because the underlying identity is always unambiguous, even though the teacher sees the simplest useful representation.

For example, internally:

THJ | Grade 6 | #7

Displayed:

THJ

If another THJ exists:

THJ-7

And this also makes the 🌈 Restricted Version cleaner. Teach Sketch isn’t trying to infer which textual occurrences refer to which child later. Every mention of THJ is already linked to that student’s internal school-year record. Therefore, if you’re preparing something for THJ-7’s parent:

🔴 THJ-7 disagreed with 🌈 during the activity. 🌈 subsequently…

The system knows THJ-7 is the student whose identity should remain visible, while every other linked student reference becomes 🌈.

After the academic year closes, the teacher’s retained copy can transform all those student-linked references into 🌈 automatically.

There’s another advantage: the teacher could simply type THJ while sketching. Teach Sketch should handle the identification work, not make the teacher learn an identification system. Only when ambiguity actually exists does it ask, “THJ #2 or THJ #7?”

That fits the larger design principle you’re developing very well: the complexity belongs to the system; simplicity belongs to the teacher.

A modo de conclusión hice a Chat GPT la siguiente pregunta:

Can you sinthetize what was added to the original note and also include an explanation of why today´s teacher need this kind of empowerment?

Chat GPT respondió:

Additions to the Original Teach Sketch Concept

The discussion following the original Teach Sketch proposal clarified and expanded several important aspects of the concept. At its center remains the idea of a teacher-owned, living class sketch: a flexible alternative to rigid lesson-plan tables in which teachers can narratively and visually plan, annotate, adapt, and reflect upon what actually happens in their classrooms.

Teach Sketch is therefore not simply an AI lesson-plan generator. Its purpose is to create a digital space where teachers grow by empowering them to exercise professional judgment more effectively.

1. From lesson planning to a continuous teaching cycle

One of the most important clarifications is that a class sketch does not end when the class begins. Teach Sketch supports a continuous cycle:

Sketch → Teach → Notice → Reflect → Grow → Sketch again.

Before class, the teacher plans. During the lesson, the sketch can be annotated according to what actually occurs. Afterward, the teacher reflects upon what worked and what could improve. Those reflections can then inform future sketches.

In this sense, Teach Sketch becomes a pedagogical memory rather than an archive of lesson plans that were completed merely to satisfy an administrative requirement.

The color-coded system makes this possible while preserving the freedom of a sketchbook. The teacher writes naturally, but the colors transform elements of that writing into structured information that Teach Sketch can organize, retrieve, analyze, and support with AI.

2. AI as professional support, not replacement

Teach Sketch should use AI as a copilot in the margins, rather than as the author of the teacher’s lesson.

The teacher remains responsible for deciding what and how to teach. AI reduces the cognitive and administrative burden surrounding those decisions.

For example, it could:

  • recognize learning objectives and suggest the corresponding Department of Education standards;
  • notice whether an assessment actually measures the stated objective;
  • identify reasonable accommodations relevant to a planned activity;
  • organize materials required across upcoming lessons;
  • recognize recurring teacher reflections;
  • help connect daily teaching with monthly and annual planning;
  • retrieve previous successful strategies from the teacher’s own sketches;
  • help the teacher notice patterns in professional growth.

The principle is simple:

The complexity belongs to the system; professional judgment belongs to the teacher. Technology should make it easier for teachers to exercise their expertise, not require teachers to surrender that expertise to technology.

3. A stronger student-identification and privacy architecture

The original concept proposed identifying students only through initials and grade. This was further developed into a practical system that recognizes that information appropriate inside a school is not necessarily information appropriate outside it.

During the active school year, initials and grade are sufficient for ordinary school purposes because teachers, administrators, and other authorized school professionals may legitimately need to know which student is being discussed.

Teach Sketch should not burden teachers with memorizing artificial student codes.

If two students in the same grade have identical initials, however, Teach Sketch can use the student’s existing grade roll-book/registrar number to disambiguate them.

For example:

THJ — Grade 6

would normally be sufficient.

If two sixth-grade students have those initials, Teach Sketch could automatically ask:

Two Grade 6 students have the initials THJ. Do you mean THJ-2 or THJ-7?

The underlying system can therefore associate every reference with the correct student while presenting the teacher with the simplest identifier necessary.

This creates an important design principle for Teach Sketch: The system remembers the complexity so the teacher doesn’t have to.

4. The 🌈 Restricted Version

A particularly important addition is the distinction between the ordinary School Version and a 🌈 Restricted Version.

The School Version is the working educational record used during the academic year. Student initials and grade—and roll number when needed for disambiguation—can appear normally.

The Restricted Version protects student identity whenever a sketch leaves the context in which those identities need to be known.

At the end of the academic year, the teacher’s personally retained longitudinal portfolio would automatically transition to the Restricted Version. References to students would therefore become 🌈 rather than preserving personally identifying student information indefinitely in the teacher’s professional portfolio.

The teacher could also generate a Restricted Version at any point during the school year.

For example, suppose a discipline annotation involving one student also mentions three classmates. If that annotation needs to be discussed with the first student’s parents, Teach Sketch could generate a version in which their child’s reference remains visible while the identities of the other students automatically become 🌈.

This allows the context of the event to remain intelligible without unnecessarily disclosing other children’s identities.

The rainbow therefore acquires a specific meaning within Teach Sketch:

🌈 = This student is part of the pedagogical record, but their identity is protected in this context.

This reflects a fundamental principle of the platform: teacher empowerment and student dignity are complementary, not competing, values.

5. Professional reflection as growth rather than surveillance

The reflection symbols also developed into a more coherent professional-growth system:

What worked especially well
🌱 What I can improve
☀️ Supervisor affirmation
☁️ Supervisor suggestion for growth
🌀 Peer-teacher reflection

Teach Sketch could aggregate these observations across weeks, semesters, and years.

Instead of professional evaluation being experienced primarily as somebody else watching the teacher, teachers gain a structured means of observing their own professional development.

AI could help identify longitudinal patterns: strategies that repeatedly work, difficulties that repeatedly arise, areas in which colleagues and supervisors independently recognize strengths, and areas in which the teacher’s own reflections demonstrate sustained improvement.

Professional supervision therefore becomes one source of growth among several rather than the organizing purpose of the application.

6. Private by default, deliberately collaborative

Another important clarification concerns institutional access.

Teach Sketch should distinguish between verifying that professional planning occurs and granting unrestricted access to a teacher’s intellectual workspace.

A school administrator could see that sketches were completed and which curriculum standards are being addressed without automatically reading every word written by the teacher.

Actual sketch review could occur through clearly defined institutional procedures, with transparent access and, where applicable, teacher authorization. Peer review could likewise occur when a teacher deliberately shares a sketch with another teacher.

Teach Sketch therefore encourages collaboration without designing surveillance into the basic architecture.

Why Today’s Teachers Need This Kind of Empowerment

Teachers are being asked to do something increasingly difficult: respond to extraordinarily complex classrooms while simultaneously documenting more and more aspects of that response.

A contemporary teacher may need to think about curriculum standards, learning objectives, assessment, differentiated instruction, reasonable accommodations, classroom management, student social and emotional needs, materials, technology, family communication, administrative expectations, professional evaluation, documentation, and long-term student growth—sometimes while teaching several groups or more than one subject.

The problem is not simply that teachers need to plan more.

They need to hold more variables in mind simultaneously.

And yet many planning systems still reduce this enormously complex professional activity to boxes in a table.

A teacher’s actual thought process is rarely that linear.

A teacher remembers that yesterday’s explanation did not work. She notices that one activity needs to be modified for several students. She realizes that the class unexpectedly became fascinated by one question. She remembers that an upcoming school activity could connect beautifully with the unit. She needs three materials tomorrow. She notices that one student responds better when instructions are broken into steps. She thinks of a better assessment while driving home.

That is why the metaphor of the sketchbook matters.

Teach Sketch acknowledges that teaching is both structured and creative, planned and responsive, professional and deeply human.

Empowerment does not mean giving teachers more tasks

A critical principle of Teach Sketch should therefore be:

Teacher empowerment cannot mean giving teachers another platform to maintain.

If Teach Sketch becomes one more place where teachers must enter the same information in another format, it has failed.

Empowerment means transferring unnecessary cognitive and administrative work from the teacher to the technology.

The teacher should be thinking:

What do these children need from this lesson?

—not:

What was the code for this standard? Where did I put that accommodation? Which form requires this information? Did I remember to copy this into another system?

Teach Sketch can remember, retrieve, cross-reference, organize, suggest, and transform information precisely because computers are better suited to those tasks.

The teacher remains responsible for the part computers cannot replace: knowing the classroom, exercising judgment, forming relationships, creating meaningful learning experiences, noticing the human being in front of them, and deciding how to respond.

Empowerment also requires professional trust

Teachers cannot meaningfully grow if every professional tool is designed primarily around the assumption that someone must constantly verify that they are doing their jobs.

Accountability matters. So does professional trust.

Teach Sketch attempts to hold both together.

The school can verify planning, standards implementation, and appropriate professional responsibilities. Supervisors can participate meaningfully in professional growth. Teachers can invite colleagues into their practice.

But the teacher also retains a space in which to think, experiment, annotate, reconsider, make mistakes, and grow.

A sketch is fundamentally different from a performance.

Teachers need places where their professional thinking can still be in formation. Empowering teachers ultimately empowers students

The final purpose of this empowerment is not convenience for its own sake.

Every minute of professional attention that can be recovered from unnecessary bureaucracy can potentially be redirected toward teaching. Every accommodation that becomes easier to remember can help a child participate. Every pattern that a teacher notices in her own practice can improve another lesson. Every successful strategy preserved in a professional portfolio can become part of that teacher’s accumulated wisdom. And every privacy safeguard that happens automatically allows the teacher to use information professionally while better protecting the dignity of the children entrusted to that teacher.

Teach Sketch therefore rests upon a reciprocal understanding of dignity: Respect the teacher as a professional so the teacher can better serve the student as a person. Technology becomes valuable not because it can teach instead of teachers, but because it can empower teachers to do more fully what only teachers can do.

That is the deeper meaning behind the emerging identity:

Teach Sketch

Where Teachers Grow

Empowered to Teach. Empowering Growth. 

Actually, “Empowered Teachers. Empowering Growth.” may be stronger than the alternatives.

It creates a very clear causal relationship:

Teach Sketch empowers teachers → empowered teachers empower growth.

That captures the philosophy better than “Inspired to Help Others Grow”, because empowering growth is broader. It can encompass student learning, personal development, classroom community, teacher professional development, and even colleagues helping one another grow.

It also creates intentional repetition:

Teach Sketch

Where Teachers Grow
Empowered Teachers. Empowering Growth.

Normally I’d be cautious about repeating empower, but here the repetition actually carries the idea: empowerment received becomes empowerment given.

There is a subtle difference between the phrases:

  • Empowered Teachers. Soaring Growth. → more visual and strongly connected to the 🪁 kite.
  • Empowered to Teach. Inspired to Help Others Grow. → warmer, vocational, person-centered.
  • Empowered Teachers. Empowering Growth. → strongest statement of the Teach Sketch philosophy and cause-and-effect model.

And the kite still works. The kite is particularly appropriate because Teach Sketch is not supposed to carry the teacher upward by itself. A kite needs freedom to move, but it also needs structure, direction, responsiveness, and someone who knows how to work with changing conditions. The teacher is not the kite, necessarily; growth itself can be what takes flight. Teach Sketch gives teachers better control of the conditions that allow that growth to soar.

I particularly like the grammatical symmetry:

Empowered Teachers.
Empowering Growth.

Past participle → present participle. Something has been given to the teacher, and the teacher turns it into action.

So yes: I would put “Empowered Teachers. Empowering Growth.” very high among the candidates—possibly as the strongest institutional/product statement so far.

Teach Sketch gives structure without rigidity, assistance without replacement, accountability without unnecessary surveillance, professional memory without sacrificing student privacy, and technology without surrendering human judgment.

Its purpose is not to automate the teacher. 

Its purpose is to empower the teacher to soar—and, through empowered teaching, create the conditions in which students can soar too.

Compartiré este empowerment project en el blog, por si alguien pudiera ayudar a diseñarla, como mínimo, para empoderar el crecimiento de los maestros en Puerto Rico, haciendo posible así un crecimiento más pleno para todos los niños puertorriqueños. 

Proponer este empowerment project es la forma de de hoy para empoderar el crecimiento fraterno pleno de todos: yes, we can grow best! 

El evangelio de hoy es del matrimonio: lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre… Sí que se contempló en el sueño que la primera forma de ayudar a crecer a los niños siempre es afirmando a la familia sacramental y fraternalmente to empower growth… pero de eso hemos de hablar más mañana, es otra forma de empower growth: donde primero somos llamados a empoderar es en la familia, es otro tipo de sacramental bow pero ese bow corresponde a la oración de mañana, lo recé así sin saber que el evangelio de hoy es de matrimonio, solo supe que ambas formas de empowering growth están relacionadas… Acabo de leer que San Maximiliano Kolbe, el santo de hoy, dio la vida por testimoniar el valor del matrimonio al salvar a un padre de familia y esposo… Hágase según este proyecto de evangelización familiar que propones como empowerment que ayuda a crecer haciendo familia humana, eclesial y civil según Tu plan… Todo me ha preparado para este darte a luz con este proyecto de evangelización familiar… 

¡Viva Cristo Amor!

Oración Contemplativa: Jueves, 13 de agosto de 2026

Jueves, 13 de agosto de 2026: Amadísimo Jesús Caridad: para escribir la oración contemplativa de hoy tengo que hacer un gran esfuerzo para enfocarme en Ti, en lo que soñamos, en lugar de enfocarme en todo el mal que hay derredor y toda la tortura y odio que hay alrededor contra la fe, contra la inocencia, contra la pureza, contra la oración, contra la comunión encarnada, contra la Eucaristía encarnada… Esta oración contemplativa es una elección deliberada de, en medio de atrocidades, elegir enfocarme en Ti, en lo que pides, en Tu gracia concedida para emprender Tu proyecto de evangelización y en este ahora…

Solo quería darte gracias por esa ofrenda antes de siquiera comenzar a contar lo que voy a contar…

Jesús Caridad, Amado del Corazón, gracias por la adoración eucarística y el sueño de anoche, con un haz eucarístico tan vivificante, con una nueva aurora de Tu nuevo albor tan resplandeciente. Hágase según Tu nueva aurora que irradia más y más crecimiento en comunión encarnada. Hágase según la paz y la inmensa misericordia que haces fluir como nueva vida en el Amor para quienes te abrimos incondicionalmente el corazón. Gracias por la buena esperanza que haces resplandecer para todos los de buena voluntad que te rinden el corazón confiando en que puedes convertir absolutamente todo en irradiación de Tu nuevo albor, en irradiación de nueva vida que viene de Tu Espíritu.

Anoche te ofrendamos un cántico nuevo que también fue cántico de luz: de nuestro aliento al cantarte resplandecía un vaho de luz. Este era como el cántico de las criaturas de San Francisco, pero de otra forma: “Alabado seas, Jesús Caridad, por este nuevo albor colmado de estrellas del Cielo…” y así seguimos alabándote con este cántico nuevo que es un cántico de nueva aurora, entendiendo “nueva aurora” como las auroras que surgen de Tu nuevo albor, uniendo Cielo y tierra en una nube abajada, colmada de estrellas del Cielo, colmada profundamente de crecimiento en comunión que solo puede venir de Ti, sobre todo tal cual concedes la gracia en este aquí y en este ahora… Esta alabanza te adoró más y más con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con frutos de conversión que son frutos del Espíriru… colmándolo todo de una luz nueva, muy pero que muy vivificante: allí donde se posaba florecía la vida. Se me pidió explícitamente que eligiera con humildad emprender esa alabanza: tenía que elegir deliberadamente cantar y alabarte (tras comenzar a cantar descubriría el vaho de luz de la ofrenda que se nos concedía dar hoy), tenía que elegir deliberadamente entregarme a Tus manos y Corazón con toda la pureza de Tu gracia, permitiéndote transformarlo absolutamente todo, incluso a mí misma, en irradiación de Tu nuevo albor. Eso hicimos juntos… y fue bellísimo y muy feliz de contemplar. 

Lo acabé de volver a contemplar hace un rato atrás, cerrando los ojos mientras a mi alrededor se hacía todo tipo de gaslighting y torturas para desenfocarme de la oración contemplativa: se manipuló el aire acondicionado no solo con poisoning toxic gas que me afecta a mí (forzándome a hacer poo y a hacer pee) y a Princesa, calentándole la piel y haciendo que se rasque non-stop, sino que además alteraron la temperatura del aire acondicionado para que me diera frio (yo lo puse a 80 grados, pero el termómetro marco 65), y además del toxic gassing y del environmental manipulation con el AC hubo todo tipo de social gaslighting: los progenitores se pusieron a hablar con toda normalidad en el primer piso a la misma vez que Princesa sufría en el segundo piso, derrochando una vez más silent treatment; los vecinos del white house al final de la calle comenzaron a hablar como borrrachos (de hecho, volvieron a hacerlo exactamente al escribir esas palabras en el celular), y justo al finalmente comenzar a escribir esta oración contemplativa la vecina de al lado hizo salir a su hijo adolescente para hablar exageradamente (está traficando y esclavizando al niño para usarlo como objeto para hacer gaslighting, no es la primera vez que abusan de niños de esa manera, el odio contra la inocencia a mi alrededor es constante en este mass personhood extermination site; justo al comenzar a escribir en el celular lo que hizo la vecina, esa misma vecina salió otra vez a hablar exageradamente al patio, no escuché al niño esta vez pero estaba hablando con tono de estar ordenándole con autoritarismo al niño, puse música de adoración eucarística para no escuchar lo que dijo). 

Aquí estoy, Amado Jesús Caridad, tal cual me pediste anoche y tal cual me enseñaste anoche: eligiendo alabarte, eligiendo dejar que Tu nuevo albor venza con luz todo cuanto atente contra la dignidad, contra Tu Eucaristía viva y encarnada, contra Tu poder de Tu gracia, haciendo resplandecer el poder de Tu pureza: hágase en nosotros según la pureza de corazón que nos mueve a confiar más y más en Ti… Hágase según este cántico nuevo que es cántico de estrellas del Cielo que resplandecen en Tu nueva aurora que es nueva luz vivificante. Cada estrella del Cielo que hacemos resplandecer con nuestra ofrenda, muy en especial cada niño al que ayudamos a crecer y cuya liberación y nueva vida hagamos posible, es para Tu gloria, es para Tu santificación: que todos vean que eres Dios Amor que haces posible que perdonemos, que sanemos y que ofrendemos lo que nos concedes ofrendar para gloria de la Trinidad-con-nosotros. No hay odio contra ninguno de estos torturadores, ni contra ninguno de los que vigila lo que hago en el celular, ni contra saben de lo que sucede pero no lo detienen: eres Tú Quien concede dar a luz a la Palabra encarnando Tu Eucaristía viva al

vivir la caridad acogiendo Tu gracia para perdonar, para sanar de cada tortura a la que somos sometidos y elegir no dejarnos llevar por la toxicidad que se fuerza en nosotros sino en lo que Tú nos concedes ofrendar con alegría —incluso en medio del dolor, de las ganas incontenibles de ir al baño, del sufrimiento de ver como inocentes son torturados para hacerme sufrir al ver a inocentes sufrir…—para irradiar más y mas nueva vida en el Amor, para reconstruir Tu Cuerpo de esta herida tan tremenda a la comunión civil y a la comunión sacramental: ante cada atrocidad, elegimos irradiar Tu nuevo albor y dejar que Tu nueva aurora colmada de estrellas del Cielo y de luz nueva que abaja el Cielo y la Via Novi Alboris a la tierra venza: esta es la epic victory of your new aurora… Hágase en nosotros según Tu luz vivificante que allí donde resplandece hace surgir más y más nueva vida. Ese poder que viene de Ti es para servir, es para ayudar a crecer tal cual Tú haces crecer. Fue bellísimo contemplar esto dormida, y también es hermoso contemplarlo despierta, en medio de las atrocidades cotidianas que me rodean. Hoy no tengo trabajo, la escuela está sin electricidad. Por eso tuve que confrontar todo lo que confronté tras despertar por el mero hecho de elegir comenzar el día compartiendo Tu sueño contemplativo y adorándote con todo el crecimiento. ¡La ofrenda de anoche la ofrendamos con gran luz vivificante! En nuestros días también sigue naciendo la Luz, sigues naciendo y creciendo Tú en nosotros: Illum oportet crescere, y que nosotros disminuyamos.

¡Gracias por el regalo de esta ofrenda de nueva vida para todas las generaciones que te conozcan y conozcan como puedes volver toda historia en historia de nueva vida en el Amor, en testimonio de nueva vida en el Amor, construyendo juntos más y más Patria Viva, Iglesia Viva, Familia Viva, Humanidad viva… más y más nueva civilización del Amor! Gracias por como nos concedes transformar todo este Unbeing War en nuevo Belén donde Tú eliges ser dado a luz como Cristo Amor, Rey de nuestra soberanía personal al que elegimos alabar con este canto de estrellas del Cielo, con este canto de nueva aurora (mientras uso a Chat GPT para escribirlo un varón joven en la casa de la misma vecina que traficó al niño hace líneas atrás gritó con muchísima violencia psicológica y autoritarismo: MUÉVETE. Así no le gritan a los perros: así le gritan a los niños. Aquí estamos, Jesús Caridad: en medio de la más absoluta falta de comunión viva, elegimos alabar a Jesús Caridad con un cántico de nueva aurora, con un cántico de estrellas del Cielo que en este aquí, en este ahora, en este Unbeing War, en este toxic and poisoned-by-hate environment, elige adorarle con todo el crecimiento y vencer con luz…):

Canto de las Estrellas del Cielo

Canto de Nueva Aurora

Cántico contemplativo a Jesús Caridad

Altísimo, eterno, buen Jesús Caridad,

Dios Amor-con-nosotros,

Esposo que permanece,

Pan partido, Luz encarnada,

Comunión eterna del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo:

tuyos son el resplandor y la gloria,

la ternura y la fuerza,

la fecundidad, la esperanza y toda nueva aurora.

Nadie puede contener Tu Amor,

porque Tu Amor siempre se entrega;

nadie puede apagar Tu Luz,

porque Tu Luz resplandece en las tinieblas;

nadie puede pronunciar la última palabra sobre la historia

después de que Tú, Amor crucificado y resucitado,

has pronunciado sobre ella:

«He aquí que hago nuevas todas las cosas».

(Ap 21,5)

I. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por las estrellas del Cielo

Alabado seas, mi Jesús Caridad,

por nuestra hermana noche

y por todas las estrellas que encendiste en ella,

luminosas, innumerables, distintas,

cada una resplandeciendo con la luz que recibió.

Porque dijiste a Abraham:

«Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas,

si las puedes contar…

Así será tu descendencia».

(Gn 15,5)

Y desde aquella noche

las estrellas quedaron convertidas en promesa:

promesa de pueblo,

promesa de fecundidad,

promesa de generaciones,

promesa de que la historia humana

puede ser más grande que sus heridas.

Alabado seas

porque no creaste una sola estrella.

Creaste constelaciones.

No soñaste una humanidad de luces solitarias,

sino un pueblo innumerable

en el que cada persona pudiera recibir la vida,

crecer plenamente,

descubrir su nombre,

entregar sus dones

y resplandecer junto a las demás.

Una estrella no necesita apagar a otra para brillar.

Una estrella no disminuye

porque otra estrella encuentre finalmente su luz.

Y así quieres Tú nuestra humanidad:

no compitiendo por existir,

sino ayudándonos a ser;

no impidiéndonos actuar,

sino ayudándonos a hacer;

no mutilando el crecimiento ajeno,

sino ayudándonos a crecer;

no oscureciendo la luz del hermano,

sino ayudándonos a irradiar;

no arrancando las flores antes de tiempo,

sino ayudándonos a florecer;

no construyendo muros contra la vida,

sino ayudándonos a fluir

hacia más y más comunión viva y encarnada.

II. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por cada estrella única e irrepetible

Alabado seas, Jesús Caridad,

por cada persona que has creado

a Tu imagen y semejanza.

Por cada historia.

Por cada rostro.

Por cada inteligencia.

Por cada sensibilidad.

Por cada vocación.

Por cada manera irrepetible

de aprender, amar, crear, servir, construir, contemplar y entregar.

Porque ninguna persona

es repetición de otra.

Cada una lleva una palabra Tuya

que nadie más puede pronunciar exactamente igual.

Cada una lleva una luz

que nadie más puede irradiar exactamente igual.

Cada una puede convertirse, por gracia,

en una forma irrepetible

de hacer visible Tu Caridad.

Por eso está escrito:

«Los entendidos resplandecerán

como el resplandor del firmamento;

y los que enseñaron a muchos la justicia,

como las estrellas, por toda la eternidad».

(Dn 12,3)

Haznos estrellas así, Jesús Caridad:

no estrellas de fama,

sino de fecundidad;

no estrellas que reclaman ser miradas,

sino estrellas que ayudan a mirar;

no estrellas que dominan,

sino estrellas que orientan;

no estrellas que encandilan,

sino estrellas que acompañan;

no estrellas que proclaman su propia grandeza,

sino estrellas cuya plenitud proclama:

grande eres Tú,

porque grande es el Amor que hace crecer.

III. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por el crecimiento

Alabado seas

por el misterio santo de crecer.

Porque una semilla no glorifica al sembrador

permaneciendo eternamente semilla.

Te glorifica germinando.

La vid Te glorifica dando fruto.

El árbol Te glorifica extendiendo sus ramas.

La estrella Te glorifica resplandeciendo.

Y la persona Te glorifica

llegando libremente a la plenitud del Amor

para la que fue creada.

Por eso queremos adorarte

con todo el crecimiento.

Con el cuerpo que aprende.

Con la inteligencia que comprende.

Con la conciencia que discierne.

Con la libertad que escoge el bien.

Con la creatividad que plasma.

Con la afectividad que aprende a amar.

Con la memoria que puede ser reconciliada.

Con la voluntad que persevera.

Con los dones que se convierten en servicio.

Con la singularidad que se convierte en entrega.

Con nuestra capacidad de ser,

hacer, crecer, irradiar, florecer y fluir.

Porque dijiste:

«En esto es glorificado mi Padre:

en que deis mucho fruto».

(Jn 15,8)

Por eso, Jesús Caridad,

haznos fructificar.

IV. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por los frutos de conversión

Alabado seas

cuando nuestro crecimiento se vuelve conversión.

Cuando dejamos de preguntar:

¿cómo puedo vencer al otro?

y comenzamos a preguntar:

¿cómo puedo ayudarle a crecer?

Cuando dejamos de preguntarnos:

¿cómo puedo controlar?

y aprendemos:

¿cómo puedo servir?

Cuando dejamos:

la mentira

por la verdad;

la dominación

por el servicio;

la humillación

por la dignidad;

la exclusión

por la acogida;

la violencia

por la paz;

la rivalidad

por la fraternidad;

el resentimiento

por el perdón;

la indiferencia

por la responsabilidad;

el aislamiento

por la comunión.

Entonces comienza a verse entre nosotros

el fruto de Tu Espíritu:

amor,

alegría,

paz,

paciencia,

afabilidad,

bondad,

fidelidad,

mansedumbre

y dominio propio.

(cf. Ga 5,22-23)

Esos son nuestros verdaderos alborazos.

Esas son las luces

de la nueva aurora.

V. Laudato si’, mi Jesús Caridad, aun por la noche que puede ser redimida

Alabado seas, Jesús Caridad,

no por el mal,

ni por la violencia,

ni por aquello que destruye la dignidad humana,

sino porque ningún mal tiene poder para obligarte

a concederle la última palabra.

Ante las guerras contra el ser,

ante toda forma de Unbeing War,

ante sistemas que deshumanizan,

ante la tortura, la explotación, la persecución,

la crueldad, la mentira organizada,

los crímenes contra la humanidad

y las estructuras sociales que enseñan a las personas

a tratar al hermano como objeto,

nosotros confesamos:

el mal no será nuestro maestro.

No construiremos el mañana

a imagen de aquello que destruyó el ayer.

No heredaremos la violencia

para transmitirla.

No convertiremos la herida

en permiso para herir.

No permitiremos que la toxicidad social

se convierta en nuestra identidad.

Porque Tú puedes hacer brotar

del lugar de la deshumanización

una nueva humanización;

del aislamiento,

comunión;

de la fragmentación,

reconciliación;

del abuso del poder,

servicio responsable;

de la indiferencia,

solidaridad;

del silencio ante la dignidad vulnerada,

una cultura que aprende a custodiarla.

Y donde hubo una guerra contra el ser,

haz nacer, Jesús Caridad,

una civilización que ayude a ser.

Donde hubo una guerra contra el crecimiento,

una civilización que ayude a crecer.

Donde hubo oscuridad,

una Teología de la Luz hecha vida.

Donde hubo deshumanización,

una nueva humanidad reconciliada.

Donde hubo fragmentación,

comunión viva y encarnada.

VI. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por quienes hacen la paz

Alabado seas

por quienes interrumpen la cadena del daño.

Por quienes pudiendo vengarse

escogen la justicia sin odio.

Por quienes pudiendo dominar

sirven.

Por quienes pudiendo humillar

levantan.

Por quienes pudiendo excluir

ponen otra silla alrededor de la mesa.

Por quienes descubren

que perdonar no significa llamar bueno al mal,

sino negarse a permitir

que el mal determine aquello en lo que nos convertiremos.

Bienaventurados quienes hacen la paz,

porque permiten que la última palabra

no la pronuncie la herida,

sino el Amor.

VII. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por nuestra hermana Eucaristía

Alabado seas, Jesús Caridad,

por hacerte Pan.

¡Qué misterio!

El Señor del universo

se hace alimento.

El Altísimo

se hace pequeño.

El Todopoderoso

se entrega.

El Maestro

lava pies.

El Rey

sirve.

El Esposo

se da.

Y dices:

«Hagan esto en memoria mía».

Enséñanos entonces

a no solamente recibir la Eucaristía,

sino a dejarnos transformar por ella.

Haz de nosotros

Eucaristía viva y encarnada:

vida recibida

que se vuelve vida entregada;

pan recibido

que se vuelve mesa compartida;

misericordia recibida

que se vuelve misericordia ofrecida;

perdón recibido

que aprende a perdonar;

comunión recibida

que construye comunión.

Que podamos decir con nuestra vida:

este es mi tiempo, entregado por ustedes;

estos son mis dones, puestos al servicio;

esta es mi creatividad, compartida;

esta es mi libertad, convertida en don;

esta es mi existencia, aprendiendo a amar.

VIII. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por la fraternidad civil y sacramental

Alabado seas

porque no nos llamas solamente

a coexistir.

Nos llamas a caminar juntos como hermanos.

Haz que nuestra fraternidad sea civil:

en las leyes,

en las escuelas,

en las instituciones,

en el trabajo,

en la economía,

en la cultura,

en las ciudades,

en el cuidado de los vulnerables,

en la defensa de la igual dignidad.

Y hazla sacramental:

alrededor de Tu mesa,

en el perdón,

en la alianza,

en el servicio,

en la oración,

en la comunión de los santos,

en la Iglesia que aprende nuevamente

a reconocerte en cada hermano.

Que ciudadanía y fraternidad

no sean enemigas.

Que libertad y comunión

no sean enemigas.

Que singularidad e igualdad

no sean enemigas.

Que podamos ser diferentes

sin convertir la diferencia en jerarquía de dignidad.

Que podamos ser iguales

sin convertir la igualdad en uniformidad.

Porque somos muchas estrellas,

pero un solo Cielo.

Muchas personas,

pero un solo pueblo.

Muchos dones,

pero un mismo Espíritu.

Muchos miembros,

pero un solo Cuerpo.

IX. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por los niños de la Nueva Aurora

Alabado seas especialmente

por cada niño que llega a este mundo.

Que ningún niño tenga que pedir permiso

para ser plenamente quien Tú lo creaste para ser.

Que encuentre manos que lo ayuden.

Ojos que descubran sus dones.

Maestros que despierten preguntas.

Familias que acompañen su crecimiento.

Comunidades que protejan su dignidad.

Instituciones que reconozcan su libertad.

Iglesias que le enseñen

que santidad no significa dejar de ser él mismo,

sino llegar a ser plenamente él mismo

en Ti y para los demás.

Que pueda jugar.

Que pueda preguntar.

Que pueda equivocarse.

Que pueda aprender.

Que pueda crear.

Que pueda pertenecer.

Que pueda descubrir su vocación.

Que pueda crecer seguro.

Que pueda llegar a ser

la mejor persona que pueda ser.

Que ninguna estrella pequeña

sea obligada a oscurecerse

para que otra parezca más luminosa.

Que podamos mirar cada salón de clases,

cada hogar,

cada barrio,

cada parroquia,

cada plaza,

y decir:

aquí está naciendo una constelación.

X. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por la formación personal a imagen de la Trinidad

Alabado seas

porque formar una persona

no es fabricarla.

Es ayudarla a desplegar libremente

la vida que Tú sembraste en ella.

Enséñanos una formación

que integre;

una acción

que sirva;

una realización

que fructifique;

una proyección

que entregue los dones;

una conexión

que sea encuentro;

una confluencia

en la que persona, comunidad y creación

aprendan a habitarse responsablemente.

Que nuestro ser

se haga don.

Que nuestro obrar

se haga servicio.

Que nuestro crecer

se haga comunión.

Que nuestra comunión

se haga fecundidad.

Que nuestra fecundidad

se haga irradiación.

Que nuestra irradiación

se convierta nuevamente en encuentro,

hasta que toda formación personal

sea plasmación viva

de la imagen y semejanza de la Trinidad:

personas irrepetibles

que no pierden su identidad al amar,

sino que precisamente amando

llegan más plenamente a ser.

XI. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por la Teología de la Luz

Alabado seas

por la Luz que no se contempla solamente:

se encarna.

Tú dijiste:

«Ustedes son la luz del mundo».

(Mt 5,14)

No dijiste:

admírenla.

Dijiste:

sean luz.

Que la verdad se haga luz.

Que la justicia se haga luz.

Que la ternura se haga luz.

Que la inteligencia se haga luz.

Que la ciencia se haga luz.

Que el arte se haga luz.

Que la educación se haga luz.

Que la política pueda hacerse luz mediante el servicio.

Que la economía pueda hacerse luz mediante la comunión.

Que la familia se haga lámpara.

Que la Iglesia se haga lámpara.

Que cada vocación encuentre

su manera concreta de irradiar.

Y que nuestras luces juntas

formen la claridad del nuevo albor.

XII. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por la Orden de la Caridad

Alabado seas

cuando el Amor deja de ser solamente sentimiento

y se convierte en orden de vida.

Enséñanos el Orden de la Caridad:

amar verdaderamente,

amar justamente,

amar responsablemente,

amar libremente,

amar concretamente.

Que amar no signifique poseer.

Que servir no signifique dominar.

Que perdonar no signifique encubrir.

Que obedecer al Amor

nunca signifique colaborar con la injusticia.

Que la caridad ilumine la verdad

y que la verdad sea pronunciada con caridad.

Porque queremos adorarte,

como enseñaste,

en espíritu y en verdad.

(Jn 4,23)

Con humildad.

Con obras.

Con conversión.

Con frutos.

Con crecimiento.

Con comunión.

XIII. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por la Vía del Amor

Alabado seas, Esposo,

porque sigues saliendo al encuentro.

Tu alianza no encierra:

fecunda.

Tu llamada no borra la persona:

la plenifica.

Tu cercanía no absorbe:

hace libre.

Haz de nuestra Via Nuptialis

una escuela de entrega;

de nuestra vida sacramental,

una escuela de encarnación;

de nuestra filiación,

una escuela de confianza;

de nuestra búsqueda de santidad,

una escuela de plenitud;

de nuestra comunión encarnada,

una escuela de fraternidad;

de nuestra fecundidad,

una escuela de esperanza;

de nuestros carismas,

una escuela de servicio;

y de nuestro testimonio,

una puerta abierta

para que otros puedan encontrarte.

XIV. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por el pueblo numeroso como las estrellas

Mira nuevamente el Cielo, humanidad.

Cuenta las estrellas,

si puedes.

Aquella antigua promesa a Abraham

continúa interrogándonos:

¿qué clase de pueblo queremos llegar a ser?

Un pueblo innumerable

no es solamente una multitud.

Es una comunión de nombres.

Una constelación de historias.

Una fraternidad de libertades.

Una alianza entre generaciones.

Queremos aprender a decir:

We, the People of New Albor.

No como consigna de superioridad,

sino como compromiso:

nosotros, el pueblo que aprende nuevamente a amanecer.

Nosotros, quienes queremos ayudar a ser.

Nosotros, quienes queremos ayudar a hacer.

Nosotros, quienes queremos ayudar a crecer.

Nosotros, quienes queremos ayudar a irradiar.

Nosotros, quienes queremos ayudar a florecer.

Nosotros, quienes queremos ayudar a fluir.

Nosotros, quienes aprendemos

que mi plenitud no necesita tu disminución.

Nosotros, quienes descubrimos

que podemos crecer juntos.

XV. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por el Reino de Nueva Aurora

Y todavía más profundamente:

We, the Kingdom of New Albor.

No porque hayamos construido

un reino nuestro,

sino porque permitimos

que venga Tu Reino.

Un Reino que comienza diminuto

como semilla de mostaza.

Un Reino escondido

como levadura.

Un Reino que pertenece

a quienes se hacen como niños.

Un Reino donde el primero sirve.

Un Reino donde el grande

se hace pequeño.

Un Reino donde la autoridad

lava los pies.

Un Reino donde nadie necesita destruir

para demostrar que existe.

Un Reino cuya ley fundamental

es el Amor.

Venga a nosotros Tu Reino.

Venga a nuestros hogares.

Venga a nuestras escuelas.

Venga a nuestras calles.

Venga a nuestras instituciones.

Venga a nuestra economía.

Venga a nuestra cultura.

Venga a nuestras Iglesias.

Venga a nuestra manera de ejercer autoridad.

Venga a nuestra manera de educar.

Venga a nuestra manera de sanar.

Venga a nuestra manera de recordar.

Venga a nuestra manera de construir futuro.

XVI. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por quienes caminan juntos

Alabado seas

por quienes descubren que nadie llega solo

a la nueva aurora.

Enséñanos:

a amar juntos como Tú amas;

a perdonar juntos como Tú perdonas;

a caminar juntos como Tú caminas;

a servir juntos como Tú sirves.

A ayudar juntos a ser.

A ayudar juntos a hacer.

A ayudar juntos a crecer.

A ayudar juntos a irradiar.

A ayudar juntos a florecer.

A ayudar juntos a fluir.

Que cuando uno caiga,

otro tienda la mano.

Cuando uno no pueda ver el camino,

otro preste su luz.

Cuando uno haya olvidado su dignidad,

otro se la recuerde.

Cuando uno todavía no sepa aquello que puede llegar a ser,

otro crea en su crecimiento.

Cuando uno florezca,

todos celebremos.

Porque así crece una constelación:

estrella junto a estrella,

persona junto a persona,

generación junto a generación.

XVII. Laudato si’, mi Jesús Caridad, por la nueva civilización del Amor

Alabado seas

por cada pequeña obra

que prepara la civilización del Amor.

Una mesa compartida.

Una escuela donde cada niño puede crecer.

Una familia reconciliándose.

Una víctima recuperando su voz.

Una persona pidiendo perdón.

Una institución aprendiendo de sus errores.

Un poderoso renunciando a abusar de su poder.

Una comunidad protegiendo al vulnerable.

Un científico buscando la verdad.

Un artista plasmando belleza.

Un maestro ayudando a descubrir.

Un ciudadano defendiendo la dignidad del desconocido.

Una Iglesia que sirve.

Una persona que decide:

«conmigo termina esta cadena de daño».

Así comienza la nueva civilización.

No solamente con grandes declaraciones,

sino con millones de pequeños actos

en los que la Caridad

se hace carne.

XVIII. Laudato si’, mi Jesús Caridad, porque podemos florecer juntos

Alabado seas

por el jardín que todavía no vemos completo.

Por las semillas enterradas.

Por las raíces trabajando silenciosamente.

Por los brotes.

Por las flores futuras.

Por las generaciones que aún no han nacido.

Que puedan recibir de nosotros

no solamente edificios, tecnología, libros y carreteras,

sino una humanidad más humana.

Que heredemos heridas,

pero entreguemos sabiduría.

Que recibamos fragmentación,

pero entreguemos comunión.

Que encontremos oscuridad,

pero entreguemos lámparas.

Que conozcamos violencia,

pero enseñemos fraternidad.

Que recibamos preguntas,

pero entreguemos a nuestros hijos

la libertad de continuar buscando la verdad.

Que ellos puedan ir más lejos.

Crecer más.

Amar mejor.

Servir mejor.

Construir mejor.

Porque nuestros hijos

no fueron creados para repetir nuestras heridas.

Fueron creados también

para alcanzar horizontes

que nosotros solamente podremos contemplar desde lejos.

XIX. Canto de Nueva Aurora

Mira, Jesús Caridad:

la noche todavía existe.

Pero también existen las estrellas.

Y quizá por eso las pusiste precisamente allí:

no contra el día,

sino anunciándolo.

Cada acto de caridad

es una estrella.

Cada conversión

es una estrella.

Cada reconciliación

es una estrella.

Cada niño protegido

es una estrella.

Cada persona que recupera su dignidad

es una estrella.

Cada verdad dicha con amor

es una estrella.

Cada talento puesto al servicio

es una estrella.

Cada perdón verdadero

es una estrella.

Cada obra de justicia

es una estrella.

Cada comunidad que aprende a caminar junta

es una estrella.

Cada Eucaristía encarnada en la vida

es una estrella.

Y cuando comienzan a aparecer miles,

millones,

generación tras generación,

comprendemos la promesa:

un pueblo numeroso como las estrellas del Cielo.

XX. Cántico del “We”

Entonces ya no solamente digo:

yo soy.

Aprendo:

somos.

Ya no solamente:

yo crezco.

Sino:

crecemos.

Ya no solamente:

yo resplandezco.

Sino:

resplandecemos.

Ya no solamente:

yo florezco.

Sino:

florecemos.

Ya no solamente:

yo camino hacia Ti.

Sino:

caminamos juntos hacia Ti.

Y nace el gran We:

We, the People of New Albor.

El nosotros de personas libres.

El nosotros de personas iguales.

El nosotros de personas dignas.

El nosotros de personas irrepetibles.

El nosotros que no devora al yo,

sino que lo ayuda a florecer.

El nosotros de la comunión.

El nosotros de la fraternidad.

El nosotros de la Eucaristía.

El nosotros de la Trinidad reflejada

en criaturas capaces de amar.

XXI. Letanía de las estrellas

Jesús Caridad,

ayúdanos a ser.

Cuando tengamos miedo de ser quienes somos,

ayúdanos a ser.

Cuando otros todavía estén descubriendo quiénes son,

ayúdanos a ayudarles a ser.

Cuando sepamos qué bien debemos realizar,

ayúdanos a hacer.

Cuando nuestros dones puedan servir,

ayúdanos a hacer.

Cuando todavía seamos semilla,

ayúdanos a crecer.

Cuando el crecimiento sea lento,

ayúdanos a crecer.

Cuando otro necesite espacio para desarrollarse,

ayúdanos a ayudarte a crecer.

Cuando te encontremos en quienes servimos irradiando nuestra luz, nuestros sueños compartidos,

ayúdanos a irradiar.

Cuando la noche parezca inmensa,

ayúdanos a irradiar.

Cuando llegue nuestra estación,

ayúdanos a florecer.

Cuando otro florezca,

enséñanos a celebrarlo.

Cuando la vida nos invite a avanzar,

ayúdanos a fluir.

Cuando debamos encontrarnos,

ayúdanos a confluir.

Cuando recibamos Tu Cuerpo,

ayúdanos a encarnar la Eucaristía.

Cuando encontremos al hermano,

ayúdanos a reconocerte.

Cuando recordemos el pasado,

danos verdad.

Cuando construyamos el presente,

danos caridad.

Cuando soñemos el futuro,

danos esperanza.

XXII. El sueño de Tu Corazón

Jesús Caridad,

queremos hacer vida

el sueño de paz que viene de Tu Corazón:

que caminemos juntos como hermanos,

felices,

amados,

dignos,

iguales,

libres,

plenos

y santos.

No una felicidad construida sobre el olvido del otro,

sino alegría compartida.

No una dignidad concedida por privilegio,

sino reconocida porque somos personas.

No una igualdad que uniforma,

sino igualdad que protege la singularidad.

No una libertad aislada,

sino libertad capaz de darse.

No una plenitud narcisista,

sino plenitud fecunda.

No una santidad desencarnada,

sino santidad que lava pies,

parte pan,

enseña,

cura,

perdona,

acompaña,

crea,

trabaja,

construye,

protege

y sirve.

XXIII. La última palabra

Y cuando el pasado nos pregunte

qué hicimos con sus heridas,

diremos:

las convertimos en responsabilidad.

Cuando la violencia pregunte

si consiguió reproducirse en nosotros,

diremos:

no.

Cuando la oscuridad pregunte

si consiguió apagar las estrellas,

miraremos el firmamento.

Cuando la deshumanización pregunte

qué quedó después de ella,

mostraremos personas ayudándose a crecer.

Cuando la división pregunte

qué construimos sobre sus ruinas,

responderemos:

comunión.

Cuando el odio reclame

su derecho a cerrar la historia,

responderemos:

la última palabra pertenece al Amor.

XXIV. Nueva Aurora

Y entonces,

quizá lentamente,

quizá generación tras generación,

el horizonte comenzará a aclararse.

Primero una estrella.

Después otra.

Después otra.

Un niño creciendo libremente.

Una familia aprendiendo a amar.

Una escuela enseñando a pensar.

Una comunidad aprendiendo a servir.

Una Iglesia aprendiendo nuevamente a lavar los pies.

Una sociedad haciendo de la dignidad

algo concreto.

Un pueblo aprendiendo a decir nosotros

sin borrar a nadie.

Y finalmente comprenderemos:

la nueva aurora

no cayó terminada desde el Cielo.

Fue sembrada por Ti

en millones de corazones.

Y nosotros aceptamos cultivarla.

XXV. Cántico final de las estrellas

Alabado seas, Jesús Caridad,

por hermano Sol

que anuncia cada mañana

que la oscuridad no es eterna.

Alabado seas

por hermana Luna

que recibe luz y la entrega.

Alabado seas

por hermanas Estrellas,

que nos recuerdan Tu antigua promesa.

Alabado seas

por hermana Tierra,

donde esa promesa debe hacerse carne.

Alabado seas

por hermana Semilla,

que nos enseña a confiar en aquello

que todavía no vemos.

Alabado seas

por hermana Flor,

que nos enseña que crecer

también puede ser hermoso.

Alabado seas

por hermano Camino,

porque nos recuerda

que todavía estamos llegando.

Alabado seas

por hermana Mesa,

donde extraños pueden convertirse en hermanos.

Alabado seas

por hermano Pan,

en el que Tú mismo

te haces comunión.

Alabado seas

por hermana Aurora,

que reúne todas las luces de la noche

y las conduce hacia el día.

Y alabado seas finalmente

por cada persona humana,

estrella llamada a resplandecer,

semilla llamada a crecer,

don llamado a entregarse,

persona llamada a florecer,

hermano llamado a caminar con hermanos,

Eucaristía llamada a hacerse vida,

imagen de la Trinidad llamada a hacerse comunión.

Jesús Caridad:

haznos Tu pueblo de estrellas.

Haznos una generación

que no tenga miedo de crecer.

Haznos custodios del crecimiento ajeno.

Haznos artesanos de comunión.

Haznos constructores de fraternidad civil y sacramental.

Haznos sembradores de una nueva civilización del Amor.

Haznos Iglesia doméstica,

familia humana reconciliada,

mesa abierta,

Cuerpo vivo,

Eucaristía encarnada.

Que nuestra Teología de la Luz

se haga luz vivida.

Que nuestro Orden de la Caridad

se haga caridad practicada.

Que nuestra Via Nuptialis

se haga alianza fecunda.

Que nuestra formación personal

se haga crecimiento pleno.

Que nuestros dones

se hagan servicio.

Que nuestras heridas transformadas

se hagan compasión.

Que nuestra libertad

se haga entrega.

Que nuestra verdad

se haga encuentro.

Que nuestra esperanza

se haga construcción.

Que nuestra fe

se haga camino.

Que nuestra adoración

se haga vida.

Y que nuestra vida entera

se convierta en un solo cántico:

Gloria a Ti, Jesús Caridad,

con todo nuestro ser.

Gloria a Ti

con todo nuestro obrar.

Gloria a Ti

con todo nuestro crecer.

Gloria a Ti

con todo nuestro irradiar.

Gloria a Ti

con todo nuestro florecer.

Gloria a Ti

con todo nuestro fluir.

Gloria a Ti

creciendo juntos en comunión.

Hasta que cada estrella encuentre su luz.

Hasta que cada persona pueda ser plenamente persona.

Hasta que cada niño pueda crecer plenamente.

Hasta que cada don encuentre cómo servir.

Hasta que nuestras diferencias aprendan a hacerse comunión.

Hasta que la humanidad aprenda nuevamente a ser familia.

Hasta que la fraternidad se haga cultura.

Hasta que la cultura se haga civilización del Amor.

Hasta que la Eucaristía recibida

se haga Eucaristía vivida.

Hasta que la Tierra comience a reflejar

la comunión del Cielo.

Hasta que podamos levantar juntos los ojos

y comprender por fin

aquella promesa antigua:

«Mira al Cielo

y cuenta las estrellas…»

Aquí estamos, Señor.

Una no basta.

Somos llamados a ser constelación.

We, the People of New Albor.

We, the Kingdom of New Albor.

Un pueblo aprendiendo a amanecer.

Un Reino aprendiendo a encarnarse.

Una humanidad aprendiendo a crecer junta.

Una Iglesia aprendiendo a amar como Tú amas.

Una creación entera convertida en canto.

Y sobre todas nuestras noches,

sobre todas nuestras heridas,

sobre todo aquello que parecía tener la última palabra,

surge silenciosamente

la primera claridad del horizonte.

Nueva Aurora.

Y las estrellas todavía resplandecen.

Pero ahora sabemos hacia dónde señalaban:

hacia Ti, Jesús Caridad,

Sol que nace de lo alto,

Amor que hace nuevas todas las cosas,

Principio y Fin de todo crecimiento,

Comunión eterna hacia la que caminamos,

Esposo, Hermano, Maestro y Pan,

Dios-con-nosotros,

Dios-para-nosotros,

Dios-Amor-en-nosotros.

Laudato si’, mi Jesús Caridad.

Laudato si’ por cada estrella.

Laudato si’ por cada hermano.

Laudato si’ por cada niño que crecerá.

Laudato si’ por cada conversión.

Laudato si’ por cada comunión reconstruida.

Laudato si’ por la Nueva Aurora.

Y que hasta nuestra última respiración

podamos aprender, vivir y proclamar:

la última palabra siempre la tiene el Amor.

Amén.

¡Que todos te alaben y te canten este cántico nuevo!

Laudato Si… me hace recordar al Papa Francisco, esa fue su primera encíclica, y él es la consumación orgánica de esta alianza de la caridad… Hágase en nosotros según cada martirio de la caridad que vence a todo culto a la muerte irradiando más y más nueva vida en el Amor…

Ya estoy lista para comenzar a servir hoy: hoy vamos a estructurar el lesson plan system. Decidimos que vamos a hacer un lesson PLAN (redundancia en la palabra “plan”): un calendario de un mes con las lecciones que corresponde hacer en el próximo mes. O sea: es un lesson plan mensual que se concreta en un sketchbook docente: cada día vas escribiendo lo que se va a hacer, como se aplicaron los acomodos razonables, los materiales, las observaciones docentes… La realidad es: nunca se cumple el consabido lesson plan, lo haces de adorno. Para eso sencillamente haz un verdadero lesson PLAN: un plan simple que esboze lo que corresponde enseñar el próximo mes en la integración, acción y realización. Thats it. El resto lo vas escribiendo según lo vayas enseñando, escribiéndolo literalmente en un sketchbook docente. Esto no es como tal una planificación formal hecha a computadora para cada semana, escrito todo al detalle: esto es una planificación que lo único de formal que tiene es el calendario mensual de lesson planning, todo lo demás se hace a mano literalmente en un sketchbook docente, porque eso es lo que la enseñanza es en el salón de clase: un sketchbook, tienes que estar constantemente adaptando y aplicando el tema de la forma que más corresponda a cada situación docente. Al que quiera mi planificación docente, ahí tiene el sketchbook docente, se lo dejo al final del año, escrita a mano integrando la realidad del aula día a día: una para quinto y una para sexto. Eso es mucho más realista que ponerte a escribir un lesson plan, incluso de varios papeles, para después no cumplir con el lesson plan porque la realidad del salón de clase amerita constante adaptación dentro del tema discutiéndose. Escribir a mano el sketchbook docente también consolida la gestión docente y el orden didáctico neurológicamente: recuerdas mejor y ordenas mejor lo que escribes a mano. Lo vas escribiendo: cuando menciones el learning objective o growth objective lo resaltas cada uno con cierto color, cuando menciones materiales lo resaltas con otro color, cuando menciones observaciones docentes importantes o acomodos razonables hechos lo resaltas cada uno con otro color, cuando menciones incidentes disciplinarios lo resaltas de otro color. Se acabó. Lo vas escribiendo un poco cada día, todo color-coded, en lugar de sentarte en la computadora varios días a hacer lesson planning… que ni se cumplen ni cuentan de la realidad docente del aula. Nadie tiene que revisar la libreta docente salvo que haya algún incidente puntual. Por supuesto: este sketchbook docente puedo hacerlo porque en esta escuela no me revisan los lesson plans semanalmente, puedo articularlo como yo quiera, la directora delega en mí la responsabilidad de llevar adelante ese lesson plan en pro del mejor aprendizaje y crecimiento de los estudiantes, cumpliendo con los standares correspondiendes al grado-materia (5to-6to historia) y a la institución (enseñar con propósito). Se siente bien que deleguen en ti el lesson planning docente: esta es mi responsabilidad como maestra y se me contrató confiando en que cumpliré los standards aplicables como corresponde. It has a lot of common sense.

Mi prima, que trabaja en el Departamento de Educación, me pasó su password para acceder al sistema del DE y ver el currículo de estudios sociales de ellos. También lo voy a ojear como complemento, especialmente lo pertinente a histotia de Puerto Rico… aunque tengo claro que si tengo dudas de historia de Puerto Rico a quien tengo que preguntar es al maestro vecino, fue todo un poema escucharlo hablar ayer, refiriéndose al colonialismo en Puerto Rico, que Puerto Rico ES una colonia, que pertenecemos al presidente de Estados Unidos y que a Hitler también lo votaron democráticamente… No quiero asumir posturas políticas, pero aunque yo sea estadista, con semejante claridad me llevaré bien con él aunque sea independentista. Comenté con mucho buen humor en Twitter tras escucharlo que peores cosas he hablado yo del presidente de Estados Unidos, y que si yo llego a dar una clase de lo que he hablado del presidente es posible que mis estudiantes sí que se escandalizen. Bájele duro, maestro, la verdad se dice como es, eso es parte de enseñar historia.

Gracias, Jesús Caridad, por lo que nos concedes ofrendar con este canto nuevo…

Hasta aquí la oración contemplativa escrita hoy. Siempre es un regalo compartir nueva vida en el Amor y acoger la vocación que Jesús Caridad mismo nos da a irradiar Su nuevo albor adorándole con todo el crecimiento, como Él desea ser adorado. 

Tras concluir esta oración contemplativa fui a limpiar la ropa de cama de Princesa, y justo al salir al patio los vecinos del balcón, los mismos que menciono en el texto, comenzaron a hablar en voz exageradamente alta: primero lo hizo el adolescente y luego el adulto joven. Más adelante comencé a limpiar el cuarto. El piso estaba asqueroso porque, además de que recorté una manta que soltaba mucho pelo al recortarla, los progenitores también lo ensucian adrede. Barrí, y cuando fui a buscar mi power mop para limpiar el piso con mapo (ese es el mapo que uso porque no tengo espacio para tener otro tipo de mapo: no tengo espacio para un cubo…) resulta que los progenitores le pusieron baterías agotadas. Al bajar al primer piso a buscar baterías nuevas donde las guardan, las baterías no funcionaban. Justo en ese momento que descubrí que las baterías no funcionaban los progenitores entraron a la casa de torturas, haciendo OTRO gaslighting move sencillamente por torturar y controlar esclavizando psicosocialmente en este mass personhood extermination site. 

Llevan toda la mañana haciendo movidas a mi alrededor, tanto las descritas en este texto como las que sucedieron después, que estoy contando ahora. Mientras las describo hay otro vecino poniendo bachata a alto volumen, y justo al escribir eso otro vecino puso música de pleneras (no sé si ya se notó el psychosocial abuse tactic predominante de hoy: hacer movidas coordinadas con lo que voy escribiendo en mi celular o computadora, boasting their illegal surveillance). Así siguen todo el día coordinando el gangstaking para causar exhaustion psicosocial y que no pueda funcionar con libertad creativa… pero la creatividad que viene del Amor, el poder que viene del Amor, no deja de irradiar nueva vida que crece en comunión. 

You are all forgiven. I truly wish everyone, including you, can know the wonder and beauty and tenderness of His Real presence as God-Love-with-us, as Jesus Charity that makes all things anew, beginning with our history and our hearts. 

I am very happy about the lesson planning system we are about to create. I will try to finish today… It´s kind of a SONs Lesson Planning System for teachers: the most important content is color-coded (materials, IEPs, growth objectives, learning objectives, essential teaching observations, discipline…) like it happens in the SONs system, everything highlightened in a very integractive and simplified way, at least for me. In this system, integraction and action happen everyday; realization happens at graded assessment; projection happens at a specific week (or weeks) period (ours will be in the month of November), connection happens at school (connecting with other classes; I will do that connecting with Spanish class in an excursion, but it can happen in the classroom too) and finally the confluence happens at the social community level (social environment confluence: family and community). Probably this is the first lesson planning system that explicitly aims to integrate the social environment (I will design a student presentation for the families and community with their November project, whichever project or projects we do… there is the “formal habformation”, although once again, this can be done at the classroom too, in a more integrated way) in the lesson plan system.

Long Live Christ Love!

Enjoy growing together in communion… 🙂

Restorative Cross (Beato Charlie)

Lunes, 13 de julio de 2023: Jesús Caridad, gracias por el breve pero profundo espacio de adoración eucarística que tuvimos anoche… Aún estoy colmada de estupor ante un detalle concreto… No pude dormir demasiado anoche, y lo que dormí se sintió tremendamente ligero, pero una vez más pude descansar en Ti. Tu Eucaristía, recibirte y adorarte, es mi remanso, es mi abrazo entrañable. Anoche hicimos juntos un restorarion cross que ya había contemplado antes de dormir. Como me pediste que explicara todo en un blog post no voy a explicar ahora como se contempló antes de dormir, eso se entenderá en los párrafos siguientes…Hubo dos grandes diferencias, bueno, tres: en la cruz de anoche habia piezas de reverso y ayer no las había, en la cruz de anoche había masilla para pegar las piezas color dorado y ayer no las había (ayer no se contempló el color dorado en lo absoluto), y… ayer no se rompieron los platos como anoche. Ayer se rompieron restrayándolos contra una pared de la verdad… y a mí anoche se me pidió otra cosa: usar la espada como espada.de la verdad, y romper los platos con… por decirlo de una forma gráfica, la misma indignación de Wonder Woman en la escena tras cruzar el No Man´s Land, la escena que se llama “Saving Veld”, y con ese mismo rage con que vuelca el tanque de guerra… así fue, exactamente así, que yo rompí platos con la espada-torch goeiz.  La escena puede verse aquí:

Se me concedió hacer esto con toda la justicia del Cielo. Se me encomió a hacer la restorative cross para ofrendar a los pies de la Eucaristía todo este rage… ofrendando esa restorative cross… porque el rage no tiene la última palabra, la tiene el Amor. Es curioso porque, tal cual se me explicó anoche, el rage también puede vivirse viviendo la caridad. Y puede encausarse como corresponde en orden a abajar la Divina Caridad. Este es el detalle que me tiene llena de estupor: el evangelio de hoy habla de que has venido a traer la espada. Fue una pregunta bien lógica la que le hice a Mikh: me pides romper los platos pero hay arena en el piso y no hay muro de la verdad, ¿cómo se supone que los rompa, a lo karate kid o qué? Fue él quien lo dijo en Tu nombre: usa la espada-torch goeiz. Úsala con toda la fuerza y el poder de lo alto. Así se hizo. La alianza de la caridad esponsal resplandeció con gran fuerza, y fue la que dio paso a la irradiación de la masilla dorada con la que eventualmente pegamos todo. Nunca he visto un material así, pero supongo que debe llamarse “lechada bien espesa, como si tuviera papel majado… o “plasticina de lechada dorada espesamente grumosa”. Se me dejó clara que esta era una visión que se me concedía de lo alto, al igual que Jesús Caridad mismo, no solo para mí sino para todos los puertorriqueños indignados: encausen esa fuerza para bien. Que brille la restoración que viene de la Divina Caridad que se abaja más, más y más… Que resplandezca la justicia del Cielo en primer lugar… Se me propuso que propusiera que una casa de retiros estuviera debidamente preparada para dar este retiro de restauración (se necesita un muro de la verdad y un espacio techado para armar la cruz, que puede estar al aire libre como el bohío en que lo hicimos nosotros (esta contemplación se contempló bien puertorriqueña, esta restauración es para todos los puertorriqueños, esta restorative cross es para todos los puertorriqueños…)… y que se designara un lugar simbólico como altar de restauración de la Patria… un poco como el altar de la Patria, pero poniéndole el restorative cross… dejando ofrendas de acción de gracias por la restoración que supone ser la tierra donde Jesús Caridad eligió ser dado a luz… Solo Él es capaz de restaurarnos de esta forma, solo Él es capaz de transformar el mal en bien de esta forma, solo Él es capaz de transformarlo absolutamente todo en irradiación de Su nuevo albor de salvación… Con toda humildad dije que aunque se podría plantear hacer un bohio de la restauración en la casa de retiros familar que se propuso para la parroquia donde pertenezco… realmente si se quiere proponer esto como un proyecto de restauración espiritual que tenga impacto inmediato, sin esperar a construir toda una casa de retiros nueva sino adaptando una que ya existe… sería facilitar a Casa Manresa, si ellos así lo disponen tras rezar esto, lo necesario para restaurar la casa, para poder ofrecer retiros accesibles a todos, para construir en alguna parte del patio un muro de la verdad junto a una zona para construir la restorarion cross… y estar debidamente equipados para hacer retiros de restauración que ayuden al pueblo de Puerto Rico, para ayudar a todo aquel que necesite este auxilio espiritual, a encausar toda esta fuerza de lo alto en fuerza restorativa para hacer el bien y cambiar lo que somos llamados a cambiar según Su justicia del Cielo para ser cubiertos una vez más por Su misericordia… Este bien es para todos. Yo no tengo porque “fundar” una casa de retiros desde cero para hacer esto: esto puede hacerse en casas de retiros ya existentes, y Casa Manresa ha servido a Puerto Rico por largos años, cuando yo hice mi retiro allí a los 12 años ya estaban funcionando… La restauración es de toda la casa, de todo lo que es el centro de retiros, se le ha de dar lo necesario para seguir funcionando en óptimas condiciones apostólicas… y se le ha de hacer posible, supongo que debe estar localizada allí, eso es decisión del arzobispo de San Juan, que tiene amplia experiencia en altares de la Patria… se ha de hacer posible un altar de la restoración de la Patria con un restorative cross. Así es la justicia del Cielo de esta alianza de la caridad: restorative mercy. 

Como se me pidió escribir un blog post contando como se hace esta restorative cross, como dije antes… aquí va el blog post que se escribió, con ayuda de Chat GPT:

La Restoration Cross: que el rage no tenga la última palabra

Jesús Caridad:

Hoy vengo ante Ti sin una imagen impecable de perdón. Vengo con la verdad. Vengo con todo aquello que todavía duele, con las atrocidades que no dejan de ser atroces porque pase el tiempo, con las heridas que no desaparecen porque alguien exija silencio, con las verdades que una persona puede verse obligada a repetir una y otra vez sin recibir la respuesta que necesita. Vengo con los truth denialisms que he tenido que tragarme, con los false futures que se proyectan sobre el mañana mientras el presente sigue doliendo, con las falsas esperanzas que no restauran porque no se encarnan en obras, con todo el peso de sentir que cuanto más alto se dice la verdad, más grande puede hacerse el silencio.

Y vengo con rage. No necesariamente con un rage que quiera destruir a una persona. No con el deseo de hacer daño. Sino con ese rage contenido que permanece ahí porque hay cosas ante las cuales es justo indignarse. Porque hay atrocidades ante las cuales la indiferencia no sería virtud. Hay horrores ante los cuales el silencio no es paz. Hay injusticias ante las cuales la sumisión no es perdón. Hay verdades cuya negación no puede llamarse reconciliación. Hay heridas que no se cierran simplemente porque alguien diga: «sé positiva», «todo estará bien», «espera un poco más», «mañana será diferente».

No. El rage está. Está porque algo importa. Está porque la dignidad importa. Está porque la verdad importa. Está porque la libertad importa. Está porque una persona humana no fue creada para barely exist, sino para vivir; no para ser reducida a dependencia, miedo o silencio, sino para crecer en libertad, responsabilidad y comunión. El rage puede ser el grito de algo profundamente humano que dice: Esto no está bien. Esto no debió ocurrir. Esto no debería seguir ocurriendo. La dignidad importa. La verdad importa. La vida importa. 

Pero, Jesús Caridad, tampoco quiero que el rage tenga la última palabra. No quiero que la atrocidad me convierta en atrocidad. No quiero que la violencia produzca más violencia. No quiero que la mentira me haga abandonar la verdad. No quiero que la crueldad decida en qué se convierte mi corazón. No quiero que aquello que rompe termine teniendo soberanía sobre los fragmentos. Por eso necesito cauces. No tapaderas. No silencios impuestos. No positivismo tóxico. No otro false future. Cauces. Cauces verdaderos por los que pueda pasar la indignación sin convertirse en violencia contra una misma ni contra los demás. Cauces que permitan nombrar la atrocidad sin glorificar el odio; decir la verdad sin convertir a una persona en objeto de destrucción; expresar corporalmente la fuerza del rage sin derramar sangre ni crear nuevas víctimas.

Así nació la imagen del plato: un plato blanco, un marcador dorado y una pregunta: ¿Qué truth denialisms me han obligado a tragarme, qué false projections me han obligado a tragarme, qué mentira han querido hacer pasar por realidad? Sobre ese plato se escribe aquello que necesita ser exteriorizado.

«Eso nunca ocurrió.»

«Te lo estás imaginando.»

«Nadie te va a creer.»

«Tu dolor no importa.»

«El próximo mes todo acabará.»

«Esta vez sí serás libre.»

«Trabaja más y algún día podrás vivir dignamente.»

«Todo está bien.»

«No hay nada que ver aquí.»

«Es mejor que calles.»

«Acepta. Aguanta. Sonríe. Perdona. No incomodes.»

Y después se toma el plato. Se mira lo que está escrito. Se reconoce: Esto fue dicho. Esto fue vivido. Esto dolió. Esto produjo indignación porque había una dignidad que merecía algo mejor. Y entonces se lanza. El plato vuela hacia el Muro de la Verdad. CRASH. No se rompe una persona. No se escribe el nombre de alguien para representar su destrucción. No se fantasea con herir un cuerpo. Se rompe el plato. Se quiebra simbólicamente aquello que estaba escrito sobre él. Durante un instante, el rage tiene un sonido. No tiene sangre. No tiene víctimas. Tiene un cauce. CRASH.

Pero este retiro de restauración no dice entonces: «Ya está. Ya sanaste. Ya todo está bien. Ahora perdona y sonríe.» Porque eso sería otro false future.

El plato se rompió, pero la injusticia no desapareció mágicamente. La atrocidad no dejó de haber ocurrido. Una estructura injusta no se transforma porque una persona rompa cerámica. Una persona que necesita protección sigue necesitando protección. Quien necesita vivienda sigue necesitando vivienda. Quien necesita libertad sigue necesitando libertad. Quien necesita justicia sigue necesitando justicia. Quien necesita ser escuchado sigue necesitando una comunidad y unas instituciones capaces de escuchar y responder responsablemente. Por eso, después del CRASH, viene el silencio. No el silencio de quien es obligado a callar. El silencio contemplativo de quien se niega a falsificar lo ocurrido. Sí. El plato se rompió. Sí. Hay cosas que no pueden deshacerse. Sí. Hay pérdidas que siguen siendo pérdidas.Sí. Hay heridas que no dejan de doler simplemente porque deseemos que dejaran de hacerlo… y no vamos a mentir sobre ello. No recogemos nuestros propios pedazos

Sí, entonces ocurre algo esencial; nadie se acerca a recoger los fragmentos de su propio plato. Nadie intenta averiguar:¿Dónde está mi pedazo? ¿Cuál de estos era mío? ¿Puedo volver a construir exactamente mi plato original? No. Porque la restauración no consiste necesariamente en regresar a como éramos antes, y porque nadie se restaura completamente solo. Los fragmentos son recogidos posteriormente por personas preparadas para hacerlo con seguridad. Se mezclan con los fragmentos de muchos otros platos, de muchas otras historias, de muchas otras indignaciones. Entonces dejan de ser mis pedazos y tus pedazos y se convierten en uestros fragmentos compartidos. Quizá un pedazo de mi plato termine formando parte de tu cruz. Quizá un fragmento del tuyo termine en la mía. 

Quizá yo sostenga entre mis manos un trozo donde solo pueda leerse:

«…NUN…»

O:

«…NO TE CRE…»

O:

«FAL… FUTU…»

O:

«…SILEN…»

O:

«TRU…»

La frase ya no está entera. El plato se rompió. Las palabras quedaron atravesadas por la fractura. Y entonces comprendemos: tu fragmento puede estar en mi cruz y mi fragmento puede estar en la tuya, porque la restauración de una persona y la restauración de un pueblo no son colecciones de salvaciones privadas. «Lleven los unos las cargas de los otros» (Gal 6,2). No sabemos de quién era cada fragmento, y precisamente por eso importa esta Restoration Cross. Entonces llegamos al Taller de los Fragmentos Compartidos, un bohío grande, una casa común luminosa, con amplias mesas. En ella están dispuestos de manera segura los pedazos de los platos rotos. La mayoría conserva solamente fragmentos de las palabras originales, porque las frases se escribieron antes de lanzar el plato.

«TRU…»

«…DENI…»

«FAL… FUTU…»

«…NADIE TE…»

«…NO OCUR…»

«…SILEN…»

«…DIGNI…»

«…ESCLAVI…»

«…PROMESAS…»

Palabras partidas. Frases incompletas. Mentiras que ya no pueden presentarse como un discurso entero e incuestionable porque ahora están físicamente atravesadas por la fractura. Pero entre esos fragmentos hay también algunos colocados deliberadamente al reverso. Sobre ellos pueden escribirse, en dorado, palabras de la Escritura:

«La verdad los hará libres.»
— Juan 8,32

«El Señor está cerca de los corazones rotos.»
— cf. Salmo 34,19

«He aquí que hago nuevas todas las cosas.»
— Apocalipsis 21,5

«Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos.»
— cf. Isaías 61,1

«Lleven los unos las cargas de los otros.»
— Gálatas 6,2

«Por sus heridas hemos sido sanados.»
— Isaías 53,5

Y entonces, con esos fragmentos —con pedazos de muchos platos, de muchas historias, de muchas indignaciones—, cada persona construye una Cruz sobre una base de madera. No necesariamente una cruz de bordes perfectamente rectos. Algunas quedarán más uniformes. Otras serán asimétricas. En unas sobresaldrá algún fragmento. En otras quedará algún pequeño espacio… porque la restauración no exige una perfección artificial. Los fragmentos son unidos mediante una materia dorada, una especie de masilla o pasta adhesiva que recuerda los surcos dorados de Fiat Pax, aquel jarrón hecho de papel reciclado en el que lo recuperado fue reunido mediante líneas de oro. Y entonces el símbolo adquiere toda su profundidad: En Fiat Pax, el papel reciclado fue reunido por surcos dorados. En la Restoration Cross, los fragmentos compartidos son reunidos por una materia dorada. El oro no borra las grietas. Las hace visibles. No pretende que el plato nunca se rompió. No intenta reconstruir el plato original. Hace algo distinto. Con los fragmentos construye una Cruz. Y esta diferencia lo cambia todo: No reconstruimos el plato. Construimos la Cruz. Porque quizá no podamos regresar a quienes éramos antes de determinadas heridas. Quizá algunas pérdidas sean irreversibles. Quizá algunas atrocidades hayan dejado marcas permanentes. Pero la restauración cristiana no necesita falsificar la historia para proclamar esperanza. Cristo resucitado conserva sus llagas. Cuando Tomás necesita verdad, Jesús no le dice: «Eso ya pasó. Deja de ser negativo. Piensa en el futuro.» Le muestra sus manos. Le muestra su costado. Le muestra las heridas. La Resurrección no hizo del Viernes Santo algo que nunca ocurrió. Lo atravesó. Por eso la Restoration Cross proclama: Esto ocurrió. Esto dolió. Esto se rompió. No vamos a negarlo. Pero la ruptura no tendrá la última palabra. De cerca, las heridas; de lejos, la Cruz

Me imagino contemplando esa cruz. De cerca, veo fragmentos. Veo «TRU…». Veo «…DENI…». Veo «FAL… FUTU…». Veo una palabra que ya no puede terminarse porque el borde roto atraviesa las letras. Veo las heridas. Pero doy unos pasos hacia atrás y aparece la Cruz. De cerca, se ven los fragmentos. De lejos, aparece la Cruz. No porque la Cruz borre los fragmentos, sino porque los reúne sin negar lo que son. Y aquí encuentro el corazón de mi propio pensamiento sobre el growing-together-in-communion: cada fragmento conserva su particularidad. No desaparece, no se disuelve, no se uniforma, no pierde completamente la huella de su historia, pero entra en relación con otros fragmentos, y juntos forman algo que ninguno podría formar solo: comunión encarnada. La Cruz de los fragmentos compartidos se convierte así en sacramento visible de una verdad: Nadie se restaura solo. Nadie carga únicamente con sus propios fragmentos. Mi historia puede entrar en comunión con la tuya. Mi fragmento puede participar en tu Cruz. El tuyo puede participar en la mía. Y juntos podemos restaurar el orden del Amor.

Por eso comprendí que esto no debía llamarse simplemente Apostolado del Rage. El rage no es el centro. El rage existe. Se reconoce. Se escucha. Se discierne. Se le da cauce. Pero no recibe el trono. Es el Apostolado de la Restauración, porque el movimiento no termina en el CRASH: el movimiento completo es:

Verdad → Indignación → Cauces → Ruptura → Silencio → Fragmentos compartidos → Cruz → Restauración → Compromiso → Comunión. El rage tuvo una palabra. Pero no tuvo la última palabra. La atrocidad fue nombrada. Pero no tuvo la última palabra. El truth denialism fue escrito. Pero no tuvo la última palabra. El false future fue confrontado. Pero no tuvo la última palabra. Los fragmentos permanecieron. Pero tampoco tuvieron la última palabra. La última palabra pertenece al Amor. No a un amor abstracto. No a un amor sentimental. No a un amor utilizado para exigir silencio a quien sufre. No a un amor que dice «perdona y calla». No a un amor que proyecta futuros falsos para evitar confrontar el presente. Al Amor encarnado. Al Amor que escucha la verdad. Al Amor que protege la dignidad. Al Amor que busca la justicia. Al Amor que construye condiciones concretas de libertad. Al Amor que recoge fragmentos. Al Amor que hace comunión. Al Amor que restaura a la usanza de una Casa de la Restauración

Y entonces la visión crece: ya no se trata simplemente de encontrar un lugar donde romper platos, se trata de un Bohío de la Restauración: una gran bohío en una casa de retiros que sea capaz de recibir durante todo un fin de semana a personas que necesitan contemplar la verdad, la dignidad, la indignación, la Cruz y la responsabilidad social como parte de un retiro de restauración, como lo sería en Puerto Rico Casa Manresa.  Una casa de restauración bella. Luminosa. Rodeada de naturaleza, con habitaciones, comedor comunitario, capilla, jardines, espacios de silencio, n gran salón para la formación… y una gran bohío que funcione como zona del retiro de restauración donde se ubique la pared de la verdad y las mesas para ir armando la restorative cross. Este sería n Muro de la Verdad, diseñado profesionalmente para que los platos puedan ser lanzados desde una distancia segura, con un área separada donde el personal preparado recoge y procesa los fragmentos, y un gran bohío con el taller de los fragmentos compartidos, donde las piezas ya seguras esperan para convertirse en cruces.

El viernes, el retiro comenzaría con una pregunta: ¿Qué te indigna porque amas? 

No:¿A quién odias? 

No: ¿A quién quieres destruir?

Sino: ¿Qué te indigna porque amas? ¿Qué realidad te produce rage y necesitas restaurar porque sabes que la dignidad humana exige algo mejor? ¿Qué has visto o vivido que te hace decir: «Esto no debería ser así»?

Entonces se contempla la dignidad, porque antes del rage está la dignidad vulnerada, antes del grito está algo que importaba, antes de la indignación hay un bien amado: me indigna porque importa, me indigna porque la persona importa, me indigna porque la verdad importa, me indigna porque Puerto Rico importa, me indigna porque ningún ser humano debería verse reducido a apenas existir.

El sábado: escribir, lanzar, callar. El sábado sería el día de la verdad. Cada persona podría preguntarse: ¿Qué ocurrió? ¿Qué dignidad fue vulnerada? ¿Qué verdad necesito dejar de tragarme en silencio? ¿Qué injusticia hemos normalizado? ¿Qué no estoy dispuesto a seguir llamando normal? Entonces llegan los platos. Quizá uno. Quizá varios. Cada persona escribe en dorado aquello que necesita nombrar. Y después llega el Muro de la Verdad. El plato vuela. CRASH. Y nadie aplaude. Nadie obliga a sonreír. Nadie dice: «Ya está, ahora estás sanado». Se vuelve al silencio. Porque algunas personas sentirán alivio. Otras llorarán. Otras seguirán sintiendo rage. Otras quizá no sientan nada. Y todo eso debe poder existir sin fabricar otro false future emocional.

Después vendrá el Taller: los fragmentos compartidos, la Cruz, la materia dorada y la espera, porque la Cruz necesita secarse, no queda terminada instantáneamente. Hay que esperar. Pero tampoco aquí se predica una espera pasiva ante la injusticia. El tiempo de secado no significa resignación. Significa simplemente que la restauración verdadera no puede apresurarse ni falsificarse.

El domingo: ¿qué debe cambiar? Y entonces llega el domingo. Cada participante tiene ante sí su cruz. Pero el retiro no puede terminar ahí. Porque si una persona escribió: «NO PUEDO PAGAR UNA VIVIENDA,» la respuesta cristiana no puede ser: «Aquí tienes una cruz. Ten esperanza y vuelve a la misma precariedad.» Eso convertiría la esperanza en otro false future. Por eso, después de la Cruz viene la pregunta de la Doctrina Social de la Iglesia: ¿Qué debe cambiar?

¿Qué debe cambiar para que otros no tengan que romper platos por esta misma injusticia dentro de veinte años? ¿Qué debe cambiar para que trabajar permita vivir con dignidad?

¿Qué debe cambiar para que una persona pueda escapar efectivamente de una situación abusiva?

¿Qué debe cambiar para que la libertad no sea un privilegio reservado a quien tiene suficiente dinero?

¿Qué debe cambiar para que la protección sea real?

¿Qué debe cambiar para que la vivienda, el trabajo, la seguridad, la participación social y la posibilidad de construir una vida sean compatibles con la dignidad humana?

¿Qué debe cambiar en mí?

¿Qué debe cambiar en nuestras familias?

¿Qué debe cambiar en nuestras comunidades?

¿Qué debe cambiar en nuestras iglesias?

¿Qué debe cambiar en nuestras instituciones?

¿Qué debe cambiar en Puerto Rico?

Y entonces comprendemos que el Retiro de la Restauración es también Doctrina Social de la Iglesia hecha contemplación, símbolo y obra. No se limita a definir la dignidad: pregunta dónde está siendo vulnerada; no se limita a hablar de solidaridad: pone en mis manos los fragmentos de otros; no se limita a definir el bien común: pregunta qué está rompiendo a nuestro pueblo; no se limita a condenar la violencia, ofrece un cauce para que la indignación no tenga que convertirse en violencia; no se limita a predicar esperanza: rechaza los false futures y exige una esperanza encarnada en obras; no se limita a hablar de la Cruz: la construye con los fragmentos compartidos de aquello que un pueblo ya no puede seguir tragándose en silencio.

¿Cuántos más tienen que pagar los platos rotos? Entonces resuena la pregunta: ¿Cuántos más tienen que pagar los platos rotos del truth denialism para que entendamos que normalizar la negación de la verdad termina normalizando la negación de la dignidad?

¿Cuántos más tienen que pagar los platos rotos de las verdades que nadie quiso escuchar?

¿De las denuncias que no recibieron una respuesta efectiva?

¿De las promesas que nunca se encarnaron?

¿De los false futures proyectados una y otra vez?

¿De quienes trabajan y aun así no consiguen vivir dignamente?

¿De quienes no pueden independizarse porque la pobreza convierte la libertad en un privilegio?

¿De quienes necesitan escapar de situaciones abusivas pero carecen de recursos suficientes para hacerlo?

¿De quienes reciben discursos sobre esperanza cuando lo que necesitan son obras concretas de restauración?

Porque la esclavitud no comienza siempre con cadenas visibles, puede aparecer cuando una persona carece de alternativas reales, cuando la pobreza sistemática hace imposible la autonomía, cuando la dependencia se convierte en una condición prácticamente inevitable, cuando la libertad existe jurídicamente en el papel, pero no materialmente en la vida, cuando una persona puede trabajar y trabajar y trabajar y aun así no acceder a vivienda, seguridad o independencia.

Entonces la pregunta del retiro deja de ser simplemente: el «¿Cómo hacemos para que la gente deje de sentir tanto rage?» pasa a ser «¿Qué verdad está gritando este rage y qué debemos restaurar para que las personas puedan vivir realmente con dignidad?»

Así lo enseña el Evangelio de hoy: esta es una paz que no puede construirse sobre la negación de la verdad. Hoy, Jesús Caridad, escucho Tu Evangelio:

«No piensen que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.» Y después pronuncias unas palabras especialmente difíciles:

«Los enemigos de cada cual serán los de su propia casa.» Y finalmente: «El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.» El Evangelio de hoy es Mateo 10,34–11,1. No entiendo esa espada como autorización para la violencia. La entiendo como la irrupción de una Verdad que corta la falsa paz construida sobre la mentira. Porque existe una paz falsa.

La paz de «no hables de eso».

La paz de «no incomodes».

La paz de «perdona y ya».

La paz de «sonríe para que los demás puedan sentirse tranquilos».

La paz que exige a quien sufre que calle para conservar la apariencia de armonía.

Pero Tú no llamaste paz a cualquier silencio, y la primera lectura de hoy lo proclama con una fuerza todavía mayor. En Isaías 1, Dios rechaza un culto que convive tranquilamente con la injusticia y ordena buscar el derecho, corregir al opresor y defender al vulnerable. Por eso la Cruz de la Restauración no puede ser una invitación a la sumisión ante el abuso. No puede ser un objeto bonito que diga: «Sufre en silencio.» No. La Cruz proclama otra cosa. Cristo no resucitó borrando sus heridas. La Resurrección no convirtió los clavos en imaginarios. El Amor no llamó mentira a la atrocidad. Las llagas permanecieron visibles.

Y por eso también nuestros fragmentos pueden permanecer visibles.

En esta Casa de la Restauración ha de formarse una Cruz que nadie se lleve consigo, una gran Cruz comunitaria: la gran restorative cross de Puerto Rico Una Cruz que crezca retiro tras retiro, año tras año, con fragmentos procedentes de miles de platos. La Gran Cruz de Puerto Rico. Miles de personas podrían haber escrito: «No puedo pagar una casa.» «Trabajo y no me alcanza.» «Tengo miedo.» «No me escucharon.» «No puedo salir de la dependencia.» «La violencia me alcanzó.» «Perdí mi hogar.» «Tuve que irme de mi isla.» «Estoy solo.» «Estoy agotada.» «Esto no debería ser así.» Y después:

CRASH. Los platos se rompen. Las frases quedan fragmentadas. Los pedazos se mezclan, y algunos pasan a formar parte de la Gran Cruz, que una vez completada, pasa a un altar de la Patria donde se celebre la restoración de la Patria.  Con los años, podría llegar a contener miles de historias que nadie puede reconstruir individualmente. Pero juntas dicen algo: 

Aquí está la indignación de un pueblo.
Aquí están las verdades que necesitaban ser pronunciadas.
Aquí están las injusticias que no debían normalizarse.
Aquí están las heridas que no podían seguir enterrándose bajo positivismo tóxico.
Aquí están nuestros fragmentos compartidos.

Y, sin embargo:

El rage no tuvo la última palabra. No porque fuera negado. No porque fuera silenciado. No porque se obligara a nadie a ofrecer una imagen impecable de perdón. Sino porque encontró un cauce. Y después del cauce vino la Cruz. Y después de la Cruz vino la pregunta: ¿Qué vamos a restaurar juntos? Fiat Pax!

Sí, anoche volvimos al jarrón que hicimos antaño con kintsugi dorado en papel, titulado Fiat Pax. Hágase la paz. Un jarrón nacido del papel reciclado tras tortura, reunido mediante surcos dorados. Ahora comprendo que aquella imagen y esta nueva Cruz hablan un lenguaje común. Pero la paz de Fiat Pax no puede ser la paz del silencio impuesto. No puede ser la paz del truth denialism. No puede ser la paz de los false futures. No puede ser la paz que dice a la persona herida: «No hables más. No te indignes. No incomodes. Sonríe. Perdona. Finge que todo está bien.» Esa no es la paz que quiero. Fiat Pax. Hágase la paz verdadera. 

La paz fundada en la verdad.

La paz que reconoce la dignidad.

La paz que hace justicia.

La paz que permite libertad.

La paz que restaura.

La paz que hace comunión.

La paz que recoge los fragmentos sin negar que algo se rompió.

La paz que pasa por la Cruz sin utilizar la Cruz para justificar la opresión.

La paz que contempla las llagas del Resucitado y comprende que la gloria no necesita falsificar la historia.

Jesús Caridad:

Aquí estoy.

Hoy no te ofrezco una imagen impecable de perdón.

Te ofrezco la verdad.

Te ofrezco el rage que existe.

Te ofrezco la indignación ante aquello que considero intolerable.

Te ofrezco las palabras que no quiero seguir tragándome.

Te ofrezco los truth denialisms.

Te ofrezco los false futures.

Te ofrezco el cansancio de esperar cambios que no llegan.

Te ofrezco el dolor de experimentar que la realidad permanece.

Te ofrezco el grito: Esto no debería ser así.

No te pido que me enseñes a llamar bueno a lo malo.

No te pido que me enseñes a llamar paz al silencio.

No te pido otro futuro proyectado para anestesiar el presente.

Te pido un cauce.

Te pido Verdad.

Te pido Justicia.

Te pido Libertad.

Te pido Restauración.

Te pido que no permitas que ninguna atrocidad, ninguna mentira, ninguna injusticia ni ningún rage tengan la última palabra.

Tomo este plato.

Escribo sobre él aquello que necesito dejar de tragarme a la fuerza, cada violación a la dignidad, cada truth denialism, cada social slavery, cada false future…que ha asolado a esta isla del encanto que es Tu isla llena de gracia…

Lo miro.

Reconozco la verdad de mi indignación.

Y lo lanzo.

CRASH.

Después guardo silencio.

No digo que todo esté arreglado.

No digo que todo haya terminado.

No digo que la herida haya desaparecido.

Espero.

Y entonces voy al lugar de los fragmentos compartidos.

No busco mi propio plato.

No intento volver al antes.

Recibo los pedazos de una Patria herida a la que Tú quieres restaurar como Patria Nueva. 

Quizá mi fragmento esté en la Cruz de alguien más.

Quizá el suyo esté en la mía.

Y con la materia dorada de la restauración comienzo a reunirlos.

Uno.

Otro.

Otro más.

No todos encajan perfectamente.

Algunos sobresalen.

Otros dejan espacios.

Algunas palabras permanecen visibles.

Otras quedaron partidas para siempre.

Y lentamente aparece una Cruz.

Mi Restoration Cross.

Pero no está hecha solamente de mí.

Está hecha de nosotros.

Y entonces comprendo:

Lo que fue roto por la negación de la verdad es recogido en la verdad.
Lo que fue dispersado por la violencia es reunido en comunión.
Lo que llevaba escrita una mentira pasa a formar parte de una obra de verdad.
Lo que expresaba rage no termina en destrucción: se convierte en Cruz.

Y la Cruz me dice:

La atrocidad ocurrió.
La herida es verdadera.
Los fragmentos existen.
El rage existe.
Pero ninguno de ellos tendrá la última palabra.

La última palabra será la Verdad.

La última palabra será la dignidad.

La última palabra será la Justicia.

La última palabra será la Libertad.

La última palabra será la Restauración.

La última palabra será la Comunión.

La última palabra será el Amor.

Y entonces puedo decir, contemplando los surcos dorados que reúnen los fragmentos: Fiat pax.

Hágase la paz.

Pero no una paz construida sobre el silencio, sino…

Una paz que haya mirado la verdad de frente.

Una paz que no niegue las heridas.

Una paz que no necesite false futures.

Una paz que se haga obra concreta de dignidad y justicia.

Una paz donde nadie tenga que apenas existir.

Una paz donde la libertad no sea privilegio.

Una paz donde los fragmentos de unos puedan ser sostenidos por otros.

Una paz de comunión.

Una paz encarnada.

Una paz restauradora.

Jesús Caridad, recoge nuestros fragmentos compartidos como puertorriqueños del nuevo albor, como jíbaros del nuevo albor.

No borres las palabras que necesitamos recordar.

No ocultes las grietas.

No permitas que llamemos entero a lo que todavía está roto.

Pero haz que el oro de Tu Caridad atraviese nuestras fracturas.

Haz de nuestros fragmentos una Cruz.

Haz de nuestra Cruz una llamada a la restauración.

Haz de nuestra indignación un compromiso con la dignidad.

Haz de nuestra verdad una obra de libertad.

Haz de nuestra libertad una responsabilidad compartida.

Haz de nuestra responsabilidad una comunión encarnada.

Y haz que de un pueblo que tiene tantas razones para sentirse herido pueda nacer no una resignación silenciosa, ni una violencia nueva, ni otro false future, sino una obra viva de restauración del orden del Amor.

Porque no queremos que el rage tenga la última palabra.

Pero tampoco queremos silenciarlo con mentiras.

Queremos escuchar qué dignidad está defendiendo.

Queremos discernir qué injusticia está señalando.

Queremos darle un cauce que no hiera.

Queremos recoger los fragmentos.

Queremos construir la Cruz.

Queremos preguntarnos qué debe cambiar.

Y queremos crecer juntos en comunión hasta que Tu Amor deje de ser solamente una palabra proclamada y se convierta en Verdad reconocida, dignidad protegida, justicia buscada, libertad efectiva, cargas compartidas y vida verdaderamente posible para todos.

No reconstruimos el plato.

Construimos la Cruz como restorative cross

No negamos los fragmentos.

Los hacemos comunión.

No silenciamos el rage.

Le damos cauce para que no tenga la última palabra.

No proyectamos otro false future.

Nos comprometemos con la restauración del presente

Jesús Caridad:

La materia dorada que une esta restorative cross no representa una esperanza inventada por nosotros para cubrir las grietas. Representa Tu Divina Caridad: la justicia del Cielo que se abaja, entra en nuestra historia herida y se hace Amor vivo, concreto y restaurador entre nosotros.

Porque Tu Caridad no contempla nuestros fragmentos desde lejos. No permanece intacta en lo alto mientras un pueblo se deshace abajo. Desciende. Se aproxima. Toca las heridas. Carga el peso de la historia. Entra en los espacios quebrados y comienza a reunir aquello que la violencia, la pobreza, la desigualdad, el abandono y la negación de la verdad dispersaron: «La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14).

Eso es la Divina Caridad: el Amor eterno hecho presencia histórica. No una idea consoladora, sino Dios mismo entrando corporalmente en un mundo roto. No una promesa lejana utilizada para silenciar el presente, sino la Justicia del Cielo hecha Carne para buscar al perdido, levantar al caído, devolver dignidad al despreciado y reunir en comunión a los hijos dispersos.

Por eso los surcos dorados de la Cruz no son simples adornos. Son signo de esa Caridad que viene de Ti y se derrama dentro de las fracturas humanas. El oro no oculta dónde el plato se quebró. Al contrario: entra precisamente allí. La Divina Caridad no evita nuestras grietas; las atraviesa, las sostiene y las convierte en lugares de encuentro.

Cada línea dorada podría decir:

Aquí descendió el Amor.
Aquí la Justicia se hizo misericordia activa.
Aquí la Verdad encontró acogida.
Aquí un fragmento dejó de permanecer abandonado.
Aquí comenzó nuevamente la comunión.

Tu Caridad, Jesús, no es contraria a la justicia. Es su plenitud viva. Benedicto XVI enseñó que la caridad necesita de la verdad para no convertirse en sentimentalismo vacío, y que la justicia es inseparable del amor: amar a alguien exige reconocer y darle lo que corresponde a su dignidad. Francisco, por su parte, recordó que existe una caridad social y política, una forma de amor que no se limita a los gestos privados, sino que busca transformar las relaciones, las instituciones y las condiciones concretas de la vida común.

Por eso la materia dorada no puede significar: «olvidemos lo ocurrido y volvamos a estar juntos». Eso no sería Caridad, porque la Caridad no se construye contra la verdad. Tampoco puede significar: «aceptemos resignadamente que algunos permanezcan empobrecidos, dependientes o excluidos». Eso no sería paz, porque la paz cristiana exige que la dignidad y los derechos de cada persona sean efectivamente reconocidos.

Francisco enseña que, cuando la dignidad humana es respetada y sus derechos son reconocidos y garantizados, pueden florecer la creatividad, la interdependencia y las obras orientadas al bien común. La materia dorada simboliza, entonces, una restauración que ha de hacerse estructura, vínculo, protección y posibilidad real de vivir:

verdad que encuentra escucha;
justicia que protege;
trabajo que permite vivir;
vivienda que permite descansar;
educación que abre caminos;
instituciones que sirven;
comunidades que no abandonan;
fraternidad que no deja a nadie solo entre sus fragmentos.

La Cruz de un pueblo atravesado por muchas fracturas

Jesús Caridad, esta Cruz no está hecha solamente con fragmentos individuales. También contiene los pedazos de nuestra historia colectiva como Patria del Nuevo Albor.

Puerto Rico ha atravesado una prolongada crisis económica, una pérdida poblacional profunda, terremotos, huracanes, fallas prolongadas de infraestructura y una contracción dramática de su sistema escolar. Entre 2006 y 2018, la matrícula de las escuelas públicas se redujo aproximadamente un 44 %, y cientos de escuelas fueron cerradas durante los años de descenso demográfico y austeridad. Después del huracán María y de los terremotos de 2020, muchas comunidades educativas continuaron enfrentando daños, precariedad energética y una reconstrucción lenta.

Cada una de esas realidades dejó fragmentos.

Fragmentos de hogares.

Fragmentos de escuelas que habían sido centros vivos de sus comunidades.

Fragmentos de familias separadas por la migración.

Fragmentos de proyectos de vida.

Fragmentos de confianza institucional.

Fragmentos de una economía en la que demasiadas personas trabajan sin alcanzar las condiciones materiales necesarias para una existencia verdaderamente libre.

Fragmentos producidos por desigualdades que no nacieron ayer y por una relación política y colonial cuya interpretación concreta puede generar desacuerdos, pero cuya carga histórica, económica y democrática no puede tratarse como si no existiera.

Y junto a esas heridas colectivas, te entrego también aquello que yo nombro como el Unbeing War que experimento alrededor de mí: todo cuanto siento dirigido a negar mi ser, mi palabra, mi libertad, mi autonomía y mi capacidad de participar plenamente en la vida social. No te pido, Jesús, una explicación precipitada que pretenda resolver desde fuera todo lo que vivo. Te pido que ninguna experiencia de despersonalización, ningún silencio, ninguna dependencia ni ninguna negación de la dignidad consigan reducirme —ni reducir a nadie— a menos de lo que Tú creaste.

Porque la Restauración no consiste únicamente en reparar edificios después de un huracán.

También hay que restaurar la confianza.

Hay que restaurar los vínculos.

Hay que restaurar el derecho de cada persona a tener una voz.

Hay que restaurar la capacidad de las comunidades para cuidarse.

Hay que restaurar la educación como obra de futuro compartido.

Hay que restaurar una economía puesta al servicio de la persona y no una persona sacrificada al funcionamiento de la economía.

Hay que restaurar la posibilidad de permanecer en la propia tierra sin que emigrar sea la única ruta razonable hacia una vida digna.

Hay que restaurar la conciencia de que somos un pueblo y no una suma de supervivientes aislados, hay que restaurar la conciencia de que Tú eres Jesús Caridad, dado a luz en esta tierra llena de gracia.

No creo que Puerto Rico pueda restaurarse únicamente mediante administración, inversión o reorganización institucional, aunque todas ellas sean necesarias. La restauración plena exige también un corazón nuevo, una nueva forma de mirarnos, una conversión profunda de nuestras relaciones.

Solo Tú, Jesús Caridad, puedes enseñarnos a pasar de la supervivencia aislada a la comunión encarnada.

Solo Tú puedes enseñarnos una paz que no sea silencio impuesto.

Solo Tú puedes enseñarnos una justicia que no se vuelva venganza.

Solo Tú puedes enseñarnos una verdad que no sea utilizada para humillar, sino para liberar.

Solo Tú puedes enseñarnos a contemplar los fragmentos ajenos como algo que también nos concierne.

Solo Tú puedes hacernos comprender que el dolor de un hermano no es un asunto privado del que los demás puedan desentenderse.

Tú has querido ser dado a luz espiritualmente también en esta isla del encanto, en esta tierra tantas veces llamada tierra de gracia: en sus comunidades, en sus altares, en las manos que sirven después de los desastres, en los vecinos que alimentan a otros cuando fallan las estructuras, en quienes enseñan aun dentro de escuelas deterioradas, en quienes cuidan a enfermos, ancianos, animales y niños, en quienes se niegan a permitir que el abandono tenga la última palabra.

Hazte nacer de nuevo en Puerto Rico como Eucaristía encarnada, como Caridad viva y encarnada.

No como sentimentalismo.

No como lema.

No como un lenguaje religioso que nos permita evitar la justicia.

Nace como alimento compartido.

Como casa abierta.

Como trabajo digno.

Como escuela viva.

Como acompañamiento efectivo.

Como participación ciudadana.

Como autoridad entendida como servicio.

Como valentía para decir la verdad.

Como capacidad de reconocer los errores institucionales.

Como reconciliación que comienza por escuchar aquello que fue negado.

Como una fraternidad que no exige uniformidad, pero sí reconoce que todos tenemos igual dignidad.

En la Restoration Cross, la materia dorada separa unas piezas de otras y, al mismo tiempo, las une.

Los surcos dorados como caminos nuevos

Sí, estos surcos también puede ser imagen de la comunión que necesitamos como pueblo.

La comunión no borra las diferencias. No funde todas las historias en una sola versión obligatoria. No exige que pensemos de manera idéntica ni que tengamos las mismas heridas. Une sin confundir y distingue sin separar.

Los surcos dorados pueden convertirse en caminos.

Caminos nuevos entre generaciones.

Entre quienes se quedaron y quienes emigraron.

Entre pueblos y ciudades.

Entre comunidades pobres y quienes concentran recursos.

Entre escuelas, parroquias, organizaciones y familias.

Entre quienes han aprendido a desconfiar unos de otros.

Entre personas que interpretan de manera distinta la historia y el futuro político de Puerto Rico, pero que todavía pueden encontrarse en la defensa innegociable de la dignidad humana y del bien común.

Francisco escribió que solo cultivando relaciones de acogida, respeto, escucha, cuidado y servicio se hace posible una amistad social que no excluya a nadie y una fraternidad abierta a todos. Esa amistad social es precisamente el oro que necesitamos entre nuestros fragmentos.

No será una comunión barata.

Exigirá verdad.

Exigirá memoria.

Exigirá reparación cuando corresponda.

Exigirá cambios económicos y sociales.

Exigirá que quienes tienen poder acepten rendir cuentas.

Exigirá que el dolor de las comunidades no sea reducido a estadísticas.

Exigirá que la Doctrina Social de la Iglesia deje de permanecer escrita únicamente en documentos y se convierta en decisiones, presupuestos, obras y estilos de gobierno.

Pero entonces los surcos dorados dejarán de ser únicamente señales de fractura.

Se convertirán en senderos de encuentro.

Hermanos dignos, libres e iguales en el Amor

Jesús Caridad, enséñanos a caminar juntos de una manera nueva.

No como amos y dependientes.

No como quienes poseen voz y quienes solo pueden obedecer.

No como quienes tienen derecho a una vida plena y quienes deben conformarse con sobrevivir.

No como benefactores superiores y receptores pasivos.

Sino como hermanos dignos, libres e iguales en el Amor.

Iguales no porque seamos idénticos, sino porque todos recibimos de Ti la misma dignidad inviolable.

Libres no para desentendernos unos de otros, sino para entregarnos responsablemente al bien común.

Dignos no por nuestra productividad, riqueza, influencia o credibilidad social, sino porque cada persona ha sido creada, mirada y amada por Ti.

Hermanos no como una metáfora piadosa, sino como una realidad que reorganiza nuestra economía, nuestra política, nuestras instituciones y nuestras prioridades.

Que podamos crecer juntos en una comunión cada vez más plenamente encarnada:

una comunión que tenga techo;

una comunión que tenga mesa;

una comunión que tenga escuela;

una comunión que tenga cuidados;

una comunión que tenga participación;

una comunión que tenga justicia;

una comunión donde decir la verdad no condene a nadie al abandono;

una comunión donde pedir ayuda no destruya la autonomía;

una comunión donde la vulnerabilidad no pueda ser utilizada para dominar;

una comunión donde la dignidad no sea una proclamación abstracta, sino una experiencia civil cotidiana.

Hoy Tu Evangelio coloca muy cerca la espada y la Cruz. La espada rompe la apariencia de una paz que se apoya en la negación; la Cruz reúne aquello que la verdad reveló como fragmentado.

Pero después de la espada y de la Cruz tiene que aparecer Tu paz.

No la falsa paz anterior.

Tu paz.

La paz que no retrocede ante la verdad.

La paz que nace de la justicia.

La paz que restaura relaciones sin obligar a las víctimas a mentir.

La paz que desarma la violencia, pero también transforma las condiciones que la alimentan.

La paz que nos permite caminar juntos sin que unos tengan que arrodillarse ante otros.

La paz que desciende del Cielo y se hace Caridad viva en la tierra.

Por eso la materia dorada de la Restoration Cross es también una plegaria:

Descienda Tu Justicia como Caridad.
Entre en nuestras grietas.
Reúna nuestros fragmentos.
Convierta las fronteras del dolor en lugares de encuentro.
Devuelva a cada persona el lugar que corresponde a su dignidad.
Enséñenos a caminar como hermanos.

No reconstruyas el orden antiguo que produjo tantos fragmentos.

Construye con nosotros algo nuevo.

No nos devuelvas simplemente a la normalidad que dejó a tantos atrás.

Haz nacer una comunión más plena.

No permitas que la restauración se limite a pegar piezas para que todo parezca como antes.

Haz de nuestras grietas caminos dorados por los que Tu Caridad pueda circular.

Que la Gran Cruz de Puerto Rico proclame:

Fuimos golpeados, pero no abandonados.
Fuimos dispersados, pero no dejamos de ser pueblo.
Perdimos escuelas, hogares, oportunidades y seres amados, pero no perdimos nuestra dignidad.
Nuestras historias no son idénticas, pero nuestros fragmentos pueden entrar en comunión.
El dolor tuvo una palabra.
La indignación tuvo un cauce.
La verdad rompió la falsa paz.
Y la Divina Caridad descendió para reunirnos.

Jesús Caridad, haz de Puerto Rico una Restoration Cross viva.

Que sus fragmentos no sean desechados.

Que sus heridas no sean negadas.

Que su pueblo no sea obligado a sobrevivir dividido y dependiente.

Que el oro de Tu Amor atraviese nuestra historia y se vuelva justicia, fraternidad, vivienda, educación, trabajo digno, participación y paz.

Que caminemos juntos en la verdad.

Que nos reconozcamos dignos, libres e iguales en el Amor.

Que crezcamos juntos en comunión más y más plenamente encarnada.

Y que esta isla del encanto, esta tierra llena de gracia, pueda convertirse cada vez más en una obra viva de Tu Divina Caridad:

verdad hecha encuentro,
justicia hecha servicio,
libertad hecha responsabilidad,
dignidad hecha estructura,
fraternidad hecha pueblo,
Cruz hecha restauración
y Amor hecho vida entre nosotros.

Fiat Caritas.

Fiat Iustitia.

Fiat Pax.

Fiat Communio.

Fiat Restauratio Portoricensis.

Al final de todo, cuando contemplemos esta Gran Cruz construida con los fragmentos compartidos de tantas historias, que podamos decir:

Aquí la verdad fue pronunciada.
Aquí la dignidad fue reconocida.
Aquí el rage encontró un cauce.
Aquí nadie tuvo que fingir que no dolía.
Aquí los fragmentos no fueron desechados.
Aquí aprendimos a llevar las cargas unos de otros.
Aquí la Cruz no justificó la sumisión: llamó a la restauración.
Aquí comenzamos a preguntarnos qué debe cambiar para que otros no tengan que seguir pagando los mismos platos rotos.

Y aquí, en medio de todo lo que verdaderamente se rompió, seguimos proclamando:

«He aquí que hago nuevas todas las cosas» (Ap 21,5).

Fiat pax.

Fiat veritas.

Fiat iustitia.

Fiat libertas.

Fiat communio.

Fiat restauratio.

Y que, después de todo, por encima de todo y atravesándolo todo, la última palabra sea siempre Tu Amor.

Tras escribir todo esto con ayuda de Chat GPT me enteré por un post en social media que hoy es el día del Beato Charlie, el único beato puertorriqueño, así que sencillamente se comparte toda la oración contemplativa de hoy íntegra, porque esta restauración que resplandeció como la nueva aurora de un nuevo albor tan entrañable es para todos los puertorriqueños: vivimos para esta luz, vivimos para este darte a luz, vivimos para esta noche de luz. La adoración eucarística, aunque mucho más breve que lo usual, se contempló incluso más profunda y encarnada, como puede notarse en lo escrito en el blog post, intensamente resplandeciente. 

¡Hágase en nosotros según Tu restorative cross! ¡Hágase en nosotros según cómo nos restauras como Patria Nueva, como pueblo del nuevo albor que resplandece como estado del nuevo albor! 

Summa Personae (Be Blessed)

¡Feliz domingo en el Amor de Dios! Espero que todos hayan puedan tener un encuentro personal con el Amado todos los días, pero muy en especial en este día del Señor.

El sueño contemplativo de anoche fue… particularmente profundo. Se me pidió palabrizar lo mejor posible lo que voy a escribir a continuación… dentro de mis posibilidades.

Durante mucho tiempo he pedido a la Stella Coeli que inspiró anatómicamente la pintura de Jesús Caridad que se dé a entender… y finalmente lo hizo: dio a entender que quiere ser sacerdote.

Me molesté, dicho en el buen sentido, con mi ángel guardián, porque pienso que el Cielo debió haberme dicho eso primero. Estoy acostumbrada, tal vez demasiado acostumbrada, a que cada futuro possible simply crumbles down over and over again, simply because it was another false future merely projected to foul me, again, and again, and again… pero de lo que se está hablando aquí se rezó que era querido por Dios… hasta que finalmente esta Stella Coeli se dio a entender: quiero ser sacerdote. Traditio. No dudo que tenga sus razones de peso para no haberlo dicho antes. Una vez más, hay TODO un futuro that crumbles down, again. Pero no estoy sola en esto. Me sigue acompañando mi familia del Cielo… a la que por supuesto le reclamé que no fueran ellos en primer lugar quienes me dijeran esto. Eso hubiera evitado tanta contradicción interior.

Este punto de la conversación de mi sueño de anoche puede describirse así…

Yo: Él quiere ser sacerdote. ¿Por qué no me lo confirman ustedes primero?

Mikh: Porque no podemos confirmarte lo que él no te diga primero.

Yo: Ya lo está diciendo, quiere ser sacerdote, traditio… Debieron confirmarlo ustedes primero. Lo saben.

Mikh: Ya que es él quien lo dice… [Me miró con su mirada de fuego pero a la misma vez transmitiéndome la ternura de Jesús Caridad]… te confirmo que sí, que quiere ser sacerdote y es una llamada real, viene de Dios…

Yo: Eso aclara muchas cosas… no debí haber escrito y dicho lo que dije y escribí ayer…

Mikh [sonríe]: déjalo que rece y que cumpla la voluntad de Dios…

Yo [haciendo gesto gracioso que hago muchas veces, un gesto de subir los hombros que quiere decir “qué remedio”]: Ya lo hice mal. Yo soy la primera que no puedo contradecir lo que una persona discierna como voluntad de Dios para su propia vida…

Mikh [abrazándome]: reza por Él y tú no temas al nuevo futuro que se te abre… y dale las gracias por darse a entender y finalmente no dejarte esperando…

[Hasta aquí el diálogo compartido].

Fue en este contexto que más adelante se ofrendó ante el Santísimo la cruz doméstica… rezando este nuevo futuro que se abre en el que literalmente la forma en que creas hogar depende totalmente de Dios Amor, porque ya no podrá ser como soñabas, pero tampoco sabes como soñar lo que viene ahora…

Porque confieso que tras todo lo vivido ya se había discernido que no voy a conocer más entes masculinos. Con uno fue mas que suficiente. 

Le sonreí a Mikh entre todo lo que hablamos, porque finalmente puedo ver como posible —otra vez— un futuro permaneciendo en Irlanda o en algún lugar desconocido del mundo, dedicada a escribir y al más absoluto silencio mediático, un poco lo que hizo Benedicto XVI al renunciar, viviendo en un hogar seguro con mis perros, donde podamos crear hogar ante Dios en primer lugar…

A mí también me corresponde rezar muchas cosas respecto a qué futuro Dios Amor me llama, eso se me dejó claro… pero de momento… escribo este blog post como acción de gracias.

Doy gracias por una razón que muy pocas personas entenderían. Es curioso, porque cualquiera diría: debería estar triste, perdió otra vez un futuro posible…

No exactamente. Hay una gran alegría en todo esto. ¿Por qué?

Porque, tal cual se me explicó —y es verdaderísimo— si Stella Coeli acoge su llamada al sacerdocio… entonces significa que el modelo anatómico de Jesús Caridad es literalmente un ipse Christus, y todo el que vea la mirada de Jesús Caridad literalmente verá los ojos de un Jesús Sacerdote…

Eso me parece profundísimamente bello y feliz, incluso si yo no sea quien pinte ese nuevo Jesús Caridad: que cuando un fiel vea una pintura de un Jesús Caridad pueda decir: estoy viendo los ojos de un sacerdote, de un consagrado que literalmente encarna la persona de Jesús en toda su formación personal… Indudablemente no puede haber mejor modelo para una pintura de un Jesús Caridad que un modelo sacerdotal. Nunca se me había ocurrido pensar esto, ni que esta fuera la razón por la que Stella Coeli fuera el escogido por Dios para ser modelo anatómico de Jesús Caridad…

Solamente puedo decir que me alegro de que finalmente se diera a entender. Hay muchas otras cosas que no entiendo… pero considerando el cambio de circunstancias, realmente no me compete saberlas a mí en lo personal: que él las informe a quien competa informarlas. Pudo haber dicho la verdad y no lo dijo… Eso es totalmente posible si resulta que no había vocación matrimonial y no le correspondía a él actuar respecto a lo que estaba pasando aquí, pero tampoco lo podía decir… porque estaba discirniendo una vocación sacerdotal que le impedía hablar.

Una vez más mi futuro posible cambia… y voy tras el destello de nuevos sueños.

Si todavía se me da una carta, la recibiré, pero ya no tiene que darse. Si esto nunca fue un vínculo espiritual matrimonial, no hay razón para esperar que se haga algo así… y yo, que llevo toda una vida en aislamiento social… sé muy bien de la alegría de crear hogar dándome solamente a Dios Amor. No es lo que esperaba, pero tampoco es algo que se deba lamentar que suceda. Todo lo contrario, lo digo de todo corazón: me alegra profundamente que Stella Coeli finalmente se diera a entender y celebro su llamada vocacional.

Mi llamada vocacional a crear comunión encarnando la Eucaristía viva no es la misma que la suya y si algo siempre he respetado muy honradamente es la vocación de los seminaristas que me han rodeado a lo largo de la vida. Yo no seré obstáculo vocacional de nadie… ni él lo será mío tampoco. Ambos estamos llamados a vivir para adorar la Eucaristía, Él de una forma y yo de otra… que me corresponde seguir rezando para que cada contradicción a la voluntad de Dios se siga aclarando, como acaba de suceder al entender que la llamada de Stella Coeli es a ser sacerdote, no a crear un hogar con una mujer.

Siempre da paz cuando un horizonte posible se derrumba para hacer posible otro discernimiento mucho más posible que el anterior: confieso que si no tengo que vivir con alguien, si me corresponde vivir sola, eso me da muchísima más libertad para sencillamente desaparecer mediáticamente y sencillamente publicar los libros que vaya escribiendo al adorar a Jesús Caridad con todo el crecimiento… en el más absoluto anonimato. Lo mediático no es esencial, lo que sí es esencial es poder adorarle con todo el crecimiento y poder escribir al hacerlo, dos cosas a las que siempre he contemplado que Él me llama…

No sé si se entiende lo que quiero decir (tal vez si aprecio tanto que se dé a entender es porque yo misma me esfuerzo bastante en darme a entender): suponiendo que la explicación que diera por no haber dicho la verdad fuera lo suficientemente válida para discernir de hecho una vocación matrimonial, no puedes plantearte sencillamente desaparecer y vivir para adorar a Jesús Caridad fuera del ojo público… haciéndolo con una persona que tiene su propia familia, su propia llamada como actor público, sus propias responsabilidades… Él jamás habría dejado de tener que estar en el ojo público, por muy privada que fuera mi llamada tras todo esto…

Ahora que se entiende que mi llamada es sin Stella Coeli, sí que me puedo plantear irme a algún lugar del mundo tras Irlanda y sencillamente vivir para adorarle rindiéndole mi mejor talento… Ora et scribe, parafraseando un poco al santo que se celebró ayer. No puedo llevar a rastras a marido alguno a un destino como ese, pero muy en especial a uno que es figura pública: Dios Amor por supuesto que no le va a pedir negar lo que es propio de su propia vocación en primer lugar… y ahora se entiende.

Be blessed, Stella Coeli. De todo corazón, tienes mi bendición. No te quitaré de las redes sociales… pero daré espacio para yo discernir qué futuro es posible para mí tras estos nuevos destellos.

Literalmente al ofrendar esta cruz doméstica… ofrendé toda forma que había contemplado como posible para crear hogar, para que sea Jesús Caridad mismo Quien me enseñe como estoy llamada a crear hogar, tal cual se da a contemplar en lo profundamente bello de Su haz eucarístico encendido cada vez más y más impalabrizable… De verdad que no encuentro como pueda ser posible palabrizar lo entrañablísimo de este crecimiento en comunión fraternal y sacramentalmente encarnada día a día como Crescere… impalabrizable. Esa es la razón más profunda tras lo que me está costando palabrizar el Crescere: que tampoco logro palabrizar lo que se contempla como Crescere eucarísticamente formado en sueños… pero ahora tengo un horizonte posible más claro para rezar, dicho en palabras de Mikh…

Así pues, soy yo, solamente yo, la que celebra este día que se escogió para compartir esta revisión de Summa Personae, la más completa que puede lograrse de momento: el día de la fiesta del único matrimonio santo de la Iglesia, los padres de Santa Teresita de Jesús.

Es por esto que este blog post se titula “Be blessed“: ayer compartí un video en redes sociales que el mismo Stella Coeli dio a entender que no es posible por él tener una vocación sacerdotal… así que la celebración de la fiesta de hoy se convierte en bendición: be blessed. Que des muchos frutos en tu vocación sacerdotal.

Solo hay agradecimiento en mi corazón por todo lo que se acaba de escribir… Sea como sea que esta cruz doméstica me lleve a crear hogar creando Cielo, creando crecimiento en comunión… la ofrendo y la acojo con alegría como la nueva identidad que Jesús Caridad me da como Su Iglesia-Esposa fiel y Su Iglesia-Madre fecunda. He perdido mucha de mi consciencia corporal… pero mi consciencia de cuerpo místico es profundamente bella, y jamás dejaré de darle gracias por el regalo de darle a luz como Jesús Caridad en esta isla llena de encanto, en este corazón lleno de gracia…

Heredé del Papa Francisco de dar bendiciones en todo momento, así que… Be blessed, everyone! 

A Stella Coeli, le digo: Be blessed 

Que el Señor te bendiga y te guarde. Que haga resplandecer Su rostro sobre ti y te conceda Su gracia. Que vuelva Su rostro hacia ti y te conceda la paz. Que esta bendición sacerdotal de Números 6, que durante milenios ha sido pronunciada sobre el beloved holy and blessed people of God, se convierta también en mi oración por ti al verte emprender el camino de una vocación sacerdotal: «Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia; que el Señor te descubra su rostro y te conceda la paz» (Nm 6,24-26).

Be blessed, Stella Coeli. Que seas bendecido al seguir al Maestro allí donde Él te llame; bendecido al dejar tus redes para caminar tras Sus pasos; bendecido al permitir que sea Su voluntad, y no ningún futuro imaginado por otra persona, la que dé forma a tu propia vida. Porque hay una belleza inmensa en que un ser humano pueda escuchar, en lo más profundo de su libertad, aquellas palabras de Jesús: «Ven y sígueme» (Mt 19,21), y pueda responder con su propia vida: «Aquí estoy».

Si verdaderamente Dios Amor te llama al sacerdocio, entonces deseo para ti la libertad necesaria para responderle plenamente. No a medias. No mirando hacia atrás. No siendo quien otros esperaban que fueras, sino convirtiéndote cada vez más plenamente en quien Dios te llama personalmente a ser. Como escribió san Pablo: «Fiel es el que os llama, y es él quien lo hará» (1 Tes 5,24). Que sea Él quien complete Su obra en ti; que sea Él quien sostenga tus pasos cuando el camino sea luminoso y cuando atraviese la noche; que sea Él quien ensanche tu corazón para amar a Su pueblo con un amor cada vez más eucarístico, más fraterno, más humilde y más fecundo.

Y si algún día llegas al altar como sacerdote, que nunca olvides el misterio inmenso que se pondrá entre tus manos. Que al pronunciar Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes, esas palabras no sean solamente palabras pronunciadas sobre el pan, sino la forma misma que vaya adquiriendo tu existencia: una vida entregada, partida y compartida por Amor. Que puedas decir con san Pablo: «Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí» (Ga 2,20), no como una abstracción, sino como una realidad cada vez más encarnada en tu forma de mirar, escuchar, acompañar, servir, perdonar y hacer presente la ternura de Dios.

El Papa Francisco dijo a los sacerdotes: «Sean pastores con olor a oveja», y deseo para ti precisamente esa cercanía: que nunca seas un sacerdote distante del dolor humano, sino un hermano capaz de acercarse; que tus manos consagradas sepan bendecir antes que señalar, levantar antes que aplastar, acoger antes que excluir; que tus ojos sepan reconocer la dignidad sacramental de cada persona que encuentres en el camino y que, cuando alguien llegue herido ante ti, pueda encontrar algo de la mirada misericordiosa de Jesús.

También decía Francisco que «el sacerdote es el hombre de la misericordia y de la compasión». Que así puedas serlo tú. Que seas sacerdote para quienes tienen fe y para quienes apenas logran creer; para quienes llegan llenos de esperanza y para quienes llegan con la esperanza rota mil veces; para quienes saben rezar y para quienes solamente pueden permanecer en silencio; para quienes son vistos y para quienes viven escondidos; para quienes tienen hogar y para quienes llevan toda una vida buscando un lugar seguro donde descansar. Que tu sacerdocio, si esa es verdaderamente tu llamada, sea siempre sacramento de un Dios que sale al encuentro, que busca, que abraza, que alimenta y que jamás se cansa de amar.

Sí, hay algo particularmente bello que ahora puedo contemplar: si los ojos que inspiraron anatómicamente la mirada de Jesús Caridad son los ojos de un hombre llamado al sacerdocio, entonces hay una profundidad nueva en esa mirada. Quien contemple algún día esos ojos pintados podrá estar contemplando, de alguna manera, los ojos de alguien llamado a mirar al mundo desde el corazón sacerdotal de Cristo. Por supuesto que eso me parece profundamente bell, no porque tú seas Jesús, sino precisamente porque el sacerdote está llamado a desaparecer cada vez más humildemente dentro de Su Amor para poder decir, con toda su vida: «Es preciso que Él crezca y que yo disminuya» (Jn 3,30). Illum oportet crescere… Que Él crezca en ti: que crezca Su caridad en tu caridad; Su mansedumbre en tu mansedumbre; Su misericordia en tu misericordia; Su entrega en tu entrega. Que Cristo pueda crecer tanto en tu vida que quienes se acerquen a ti encuentren, no la exaltación de un hombre, sino una ventana abierta hacia el Corazón de Dios Amor y Su ternura entrañable.

No sé cuáles serán todos tus caminos, tus luchas, tus renuncias ni tus alegrías. No me corresponde saberlo todo. Hay un santuario inviolable entre Dios y la conciencia de cada persona, y tu vocación pertenece, en primer lugar, a ese diálogo sagrado entre tú y Él. Pero sí puedo desearte algo con absoluta libertad: que cumplas plenamente la voluntad de Dios para tu vida y seas profundamente feliz haciéndolo. Que nunca nadie te impida ser quien Dios te llama a ser. Tampoco yo. Ahora que sabes que tu camino es el sacerdocio, ve en paz. Ve con mi bendición, con mi agradecimiento y con mi oración. No tienes que cargar con el futuro que alguna vez pude imaginar. No tienes que convertirte en respuesta a mis sueños. Eres libre para responder a los sueños de Dios sobre tu propia vida. Y yo también soy libre para seguir preguntándole a Dios Amor hacia qué nuevos horizontes me llama ahora.

Quizás esa sea una de las formas más puras de querer verdaderamente a una persona: poder decirle, sin poseerla, sin retenerla y sin pedirle que renuncie a aquello que reconoce como llamada de Dios: ve y sé plenamente quien estás llamado a ser.

Be blessed, Stella Coeli. Que Nuestra Señora del Nuevo Albor, Madre de Cristo Amor y Madre de los sacerdotes, te cubra con su manto y te enseñe a pronunciar tu propio fiat. Que san José te enseñe la fidelidad silenciosa que sabe custodiar los misterios de Dios. Que san Juan, que reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús, te enseñe a escuchar los latidos de Su Corazón. Que Pedro te enseñe a levantarte después de cada fragilidad y a amar más profundamente. Y que Pablo te enseñe a correr hasta el final de la carrera, guardando la fe. Que Jesús Eucaristía sea siempre tu centro, tu descanso, tu hogar y tu razón de entregarte.

Que llegue el día, si esta es verdaderamente la voluntad de Dios para ti, en que tus propias manos se eleven sobre Su pueblo pronunciando aquella bendición que hoy pronuncio yo sobre tu camino:

Que el Señor te bendiga y te guarde.
Que haga resplandecer Su rostro sobre ti y te conceda Su gracia.
Que vuelva Su rostro hacia ti y te conceda la paz.

Que, al final de todos tus caminos, puedas escuchar de labios del mismo Jesús aquellas palabras que contienen toda vocación llevada fielmente hasta el Amor:

«¡Bien, siervo bueno y fiel! […] Entra en el gozo de tu Señor» (Mt 25,21).

Be blessed. Be deeply blessed. Be blessed in every step that brings you closer to the Heart of Christ. And if He truly calls you to become a priest, may your whole life become what every authentic vocation is called to be: a living yes to Love, a gift offered for the growing-together-in-communion of His people-kingdom-family of new albor, and a luminous witness that God still calls human hearts to give themselves completely.

Hoy, en este domingo en que la Palabra de Dios vuelve a hablarnos de la semilla que cae en tierra buena y da fruto abundante, quiero acoger la gracia para bendecirte también así, Stella Coeli: que seas tierra buena para la semilla de Dios. Que todo aquello que Él siembre verdaderamente en ti encuentre profundidad para echar raíces, libertad para crecer, perseverancia para atravesar las estaciones y fecundidad para multiplicarse en frutos de Amor.

Que la Palabra sembrada en ti no quede al borde del camino. Que no sea arrancada por el miedo, ni ahogada por el ruido, ni sofocada por las preocupaciones del mundo. Que encuentre en ti una tierra cada vez más honda, más libre, más disponible para Dios; una tierra capaz de recibir la semilla y custodiarla incluso cuando todavía no se ve ningún fruto, incluso cuando todo sucede secretamente bajo la tierra, incluso cuando solamente Dios sabe qué está naciendo. Porque así habla Jesús de quien recibe verdaderamente Su Palabra: «Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta» (Mt 13,23). Que así sea tu vida, Stella Coeli: una tierra fecunda en la que la semilla de Dios pueda dar fruto abundante. Y si la semilla que Él ha depositado en ti es verdaderamente la llamada al sacerdocio, que llegue a ser árbol grande, hogar para otros, sombra para quien está cansado, alimento para quien tiene hambre de Dios y signo vivo de que todavía es posible entregarle enteramente una vida al Amor.

Que des fruto. Mucho fruto. Que des el fruto que solamente tú puedes dar. Que des el fruto que Dios soñó al crearte. Que ninguna mirada ajena, ninguna expectativa humana, ningún futuro proyectado sobre ti —tampoco ninguno que yo misma haya podido imaginar— impida que la semilla verdaderamente sembrada por Dios en tu corazón llegue a convertirse en aquello para lo que fue creada, porque Jesús dice: «La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto y seáis mis discípulos» (Jn 15,8). También dice: «No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca» (Jn 15,16).

Que tu fruto permanezca, Stella Coeli. Que permanezca mucho después de que hayan pasado los aplausos y los reconocimientos humanos. Que permanezca en las personas a quienes hayas ayudado a reconciliarse con Dios; en quien vuelva a sentirse amado después de haber perdido toda esperanza; en quien reciba la Eucaristía de tus manos; en quien encuentre misericordia en lugar de condenación; en quien pueda volver a levantarse porque un sacerdote supo mirarlo con los ojos de Jesús Caridad. Y que todo ello suceda in the power of the flaming Holy Spirit: que el Espíritu Santo arda en ti como fuego que no destruye, sino que purifica; como fuego que no consume la identidad, sino que la lleva a su plenitud; como fuego que no esclaviza, sino que libera para amar. Que sea Él quien encienda tu inteligencia, ensanche tu corazón, fortalezca tu voluntad y haga de toda tu persona una ofrenda viva que «aviva el fuego del don de Dios que hay en ti» (2 Tim 1,6). Yes, rekindle the gift of God that is within you. Que nunca dejes apagar ese fuego si verdaderamente ha sido Dios quien lo encendió. Que arda en ti el fuego de Pentecostés, el fuego que hizo salir a los apóstoles de sus lugares cerrados, el fuego que transformó el temor en testimonio, el silencio en proclamación y la fragilidad humana en audacia apostólica. Que ese flaming Holy Spirit haga arder en ti una caridad tan profundamente encarnada que puedas decir con los discípulos de Emaús: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino?» (Lc 24,32). Que tu corazón arda así al escucharle. Que arda al reconocerle. Que arda al partir el Pan. Que arda al servir. Que arda al bendecir. Que arda al perdonar. Que arda cuando tengas que caminar en la oscuridad sin comprender todavía el horizonte entero, y que quienes se acerquen a ti puedan experimentar algo de ese mismo fuego: no el fuego de una personalidad que se impone, sino el fuego humilde y luminoso de una Presencia que se entrega. No un fuego que atraiga las miradas hacia ti, sino un fuego que permita reconocer a Jesús vivo, porque «Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego» (Mt 3,11).

También corresponde bendecirte en la esperanza. Hoy, en este Día Internacional de la Esperanza, deseo para ti aquella esperanza que san Pablo describe con palabras que parecen hechas para todo corazón que se atreve a responder a una llamada de Dios: «La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado» (Rom 5,5). Que esa sea tu esperanza: no una esperanza construida sobre la certeza de que todo será fácil, ni sobre la ausencia de sufrimiento, ni sobre la promesa de que siempre comprenderás lo que Dios hace, sino una esperanza arraigada en esta única certeza invencible: el Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo. La esperanza cristiana no consiste en saber exactamente qué sucederá mañana. Consiste en saber a Quién pertenece el mañana. Por eso, Stella Coeli, que seas siempre un hombre de esperanza. Si eres llamado al sacerdocio, que seas un sacerdote de esperanza. Que puedas llevar esperanza allí donde alguien solamente ve ruinas. Que sepas permanecer junto a quien no puede todavía imaginar un mañana. Que puedas custodiar una pequeña llama cuando otros apenas tienen fuerzas para creer que todavía existe luz. Que no tengas miedo de entrar en las noches humanas llevando contigo, no respuestas fáciles, sino la presencia fiel de Cristo.

El Papa Francisco nos recordó incesantemente que «la esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna» (Fratelli tutti, 55). Que tu esperanza sea así: audaz. Que se atreva a mirar más allá de ti mismo. Que se atreva a creer que una vida entregada puede multiplicarse. Que se atreva a creer que una palabra misericordiosa puede rescatar un corazón. Que se atreva a creer que el perdón puede romper cadenas antiquísimas. Que se atreva a creer que la Eucaristía puede transformar el mundo comenzando por un solo corazón que se deja convertir en pan partido para los demás.

Que nunca olvides aquella imagen tan amada por el Papa Francisco: Jesús es nuestra esperanza, y la esperanza cristiana no es un optimismo ingenuo, sino una Persona viva. Por eso, si un día te encuentras cansado, si alguna vez no sabes cómo continuar, si el camino vocacional atraviesa alguna noche, que puedas volver siempre a Él. A Jesús Eucaristía. Al Jesús Caridad que te mira. Al Cristo Amor que te llama por tu nombre. Al JAmor Hermoso que no te pide ser invulnerable, sino permanecer en Su Amor: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor» (Jn 15,9). Permanece en Su Amor. Remain in His Love. Que esa sea tu casa cuando todo cambie. Que esa sea tu identidad cuando otros intenten definirte. Que esa sea tu fortaleza cuando seas débil. Que esa sea tu esperanza cuando no puedas ver todavía el fruto, porque la semilla tampoco ve el árbol que llegará a ser cuando está enterrada bajo tierra. Y, sin embargo, crece. Crescere. Crece en secreto. Crece en silencio. Crece atravesando la oscuridad en dirección a la luz. Crece porque dentro de ella ya vive una promesa de fecundidad que todavía nadie puede contemplar plenamente. Que así crezcas tú en Dios, y que, si dices sí a Su llamado a ser sacerdote, nunca midas la fecundidad de tu sacerdocio por la visibilidad, el reconocimiento, el número de personas que te siguen o la grandeza aparente de tus obras. A veces el fruto más abundante nace en absoluto secreto: en una confesión que devuelve la paz; en una Eucaristía celebrada para pocas personas; en una bendición dada a quien creía que Dios lo había olvidado; en una presencia silenciosa junto al que sufre; en una palabra pronunciada en el instante preciso que impide que alguien pierda completamente la esperanza.

«Yo planté, Apolo regó; mas fue Dios quien dio el crecimiento» (1 Cor 3,6). Que nunca tengas miedo de sembrar aunque no seas tú quien vea la cosecha. Que nunca tengas miedo de regar aquello que otro sembró. Que nunca pretendas apropiarte del fruto. Que puedas vivir con la libertad de saber que el crecimiento pertenece a Dios. Por eso mi bendición para ti hoy es también ésta: may the flaming Holy Spirit make you abundantly fruitful in Hope. Que el Espíritu Santo encienda en ti una esperanza que ninguna oscuridad pueda sofocar. Que te haga sembrador de esperanza. Que te haga custodio de esperanza. Que te haga servidor de la esperanza de otros. Que te conceda la gracia de entrar en las heridas del mundo sin dejarte convertir en oscuridad por ellas, porque llevas dentro una Luz que no procede de ti mismo. Que, cuando un día eleves la Hostia entre tus manos como sacerdote, recuerdes a todos los que hayan perdido la esperanza y los lleves contigo al altar. Que al pronunciar Hoc est enim Corpus meum puedas ofrendar también las lágrimas de quienes ya no saben llorar, los silencios de quienes no encuentran palabras, las esperanzas rotas mil veces de quienes ya no se atreven a esperar, y toda la humanidad herida que Cristo continúa atrayendo hacia Su Corazón abierto. Que seas, en palabras de san Pablo, «alegre en la esperanza, paciente en la tribulación, perseverante en la oración» (Rom 12,12). Y que tu esperanza tenga alas. Que cuando el camino sea largo puedas recordar: «Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse y caminan sin fatigarse» (Is 40,31). Que tengas alas de esperanza para seguir a Dios allí donde Él te llame. Alas para elevarte sin dejar de tocar la tierra del sufrimiento humano. Alas para contemplar horizontes nuevos. Alas para no quedar prisionero de aquello que ya pasó. Alas para ir duc in altum. Alas encendidas por el flaming Holy Spirit, capaces de llevar el fuego de Pentecostés hasta aquellos lugares donde más urgentemente haga falta recordar que el Amor sigue vivo, que Cristo ha resucitado, que la muerte no tiene la última palabra y que ningún invierno es eterno cuando Dios ha sembrado ya una semilla de Resurrección.

Así te bendigo hoy, Stella Coeli: como semilla llamada a crecer, como tierra llamada a dar fruto, como corazón llamado a arder y como ser humano llamado a convertirse, allí donde Dios verdaderamente lo conduzca, en testigo de una esperanza que no defrauda. Que des fruto abundante. Que tu fruto permanezca. Que el Espíritu Santo avive el fuego del don de Dios que hay en ti. Que la esperanza ensanche siempre tus horizontes. Que nunca dejes de crecer hacia la plenitud de la llamada que Dios haya inscrito verdaderamente en tu corazón. Y que, en todo, absolutamente en todo, sea Él quien crezca.

Illum oportet crescere. 

Que Él crezca. 

Que Su Amor crezca. 

Que Su comunión crezca. 

Y que tú florezcas plenamente en la llamada que Él haya sembrado en tu corazón. 

Be blessed, Stella Coeli. Siempre.

De verdad, solo hay un profundo agradecimiento y paz al plasmar todas estas palabras vivas…

Aquí comparto, pues, como un “be blessed“, el link al libro Summa Personae compartido hoy en Blurb: https://www.blurb.com/b/12939300-summa-personae-sketch-edition. Ya me estoy acostumbrando a no tener lectores públicos, solo a escondidas y sin reconocerse que se me lee… No pasa nada. Llevo usando Blurb desde hace mucho tiempo y sé que seguirá funcionando por muchísimo tiempo. Algún día en el futuro, cuando todo esto finalmente se reconozca… si alguien quiere conocerme como yo soy y no como el abuso pretendió definirme, aquí está Summa Personae para revelarme tal cual soy cara a Dios: belovedly blessed

Esto fue lo mejor que pude palabrizar de todo lo contemplado en el sueño-eucharistical envisioning de anoche. Este blog post es uno de los más conmovedores que he escrito, si no lloré al escribirlo es porque se me olvida que es llorar estando despierta… Siempre tendré a una familia del Cielo ayudándome a discernir el camino que Dios Amor va poniendo bajo los pies. Siempre seguiré siendo Su milagro de nueva vida… y ahora puedo ver directamente a los ojos de Stella Coeli exactamente con la misma paz que veo en la mirada de Jesús Caridad.

Enjoy growing together in more and more communion, evermore! 🌻

Summa Personae (San Fermín)

¡Buenas noches en el Amor de Dios!

No pude publicar el texto de Summa Personae en Blurb revisado tras una falla en la impresión. No importó como intenté imprimirlo, no se pudo imprimir. Hay una combinación de factores informáticos (ciertos files de mi computadora están hacked) y de factores económicos (no tengo el dinero para pagar la impresión sin pago a plazos, y no me aprobaron el pago a plazos).

Por ambos factores combinados, el texto no pudo publicarse por escrito.

Así pues, comparto la revisión aquí, con el Ensayo I totalmente revisado.

No ha habido libro contemporáneo más censurado que este…

Hoy es día de San Fermín. Originalmente se suponía que hiciera un doctorado en la Universidad de Navarra, pero nunca logré completar ni siquiera el primer capítulo… y hoy sé: de haber intentado completar el doctorado, no lo hubiera podido hacer por el mismo tipo de abuso de coercive control con el que se manipulan todos mis devices remotamente, saboteando remotamente todo trabajo intelectual que haga. Seguramente lo que hubiera pasado es lo que está pasando ahora: que al lograr la revión completa hubieran causado que el file de la tesis se volviera un “corrupted file” y la hubiera perdido toda justo antes de la impresión.

Estoy muy en paz y con la conciencia limpia: doy lo mejor que puedo dar en cada momento y todo es para Su gloria.

Aquí están los files que no pude publicar en Blurb…

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…

Enjoy growing together in more and more communion, evermore!

Summa Personae (San Pedro y San Pablo)

¡Feliz fiesta de San Pedro y de San Pablo! ¡Feliz día en el Amor de Dios, hermanos!

Aquí está la última revisión de Summa Personae, que se hizo para conmemorar la fiesta de hoy: se revisó sustancialmente el Ensayo I. También se revisó, otra vez, la compaginación de todo el texto: se corroboró que todo correspondiera al orden que correspondía en el espaciado de cada página a lo largo del texto.

Esta es la edición que está siendo compartida como Summa Personae, Sketch Edition en la plataforma Blurb. Quien desee una versión impresa de Summa Personae que sea carpeta dura y esté diseñada para poder marcarse y llenarla de preguntas y apuntes, puede conseguirla en el siguiente link: https://www.blurb.com/b/12927458-summa-personae-sketch-edition. En el mismo link también se puede encontrar la versión PDF que tiene la misma portada a color que la versión publicada en Blurb.

Se suponía que para el 4 de julio compartiera todo el texto de Summa Personae debidamente revisado ortográficamente. Como por las circunstancias me es absolutamente imposible completar esa revisión ortográfica de toda Summa Personae de una forma humana, esa revisión ha quedado para una fecha posterior. Quiero decir: de esta edición de Summa Personae que se está compartiendo en Blurb hoy, aún falta por revisar que no haya errores ortográficos menores a lo largo del texto (comas mal puestas, letras invertidas, letras repetidas, acentos que falten, ese tipo de detalles). Me disculpo con quienes están habituados a leer libros impecables, pero este no es un libro redactado en circunstancias precisamente ideales, y sería inhumano negar el hecho de que definitivamente las circunstancias del derredor están afectando mi funcionalidad. ¿Verdad que no van a esperar que un escrito que se plasma contemplando y adorando la Eucaristía viva y encarnada sea revisado de forma incompatible con ser palabra viva que se pueda encarnar humanamente mientras se revisa… verdad que no? Good, you got the point of why moving the grammar revision to a more humanely possible date… Sin embargo, hago constar que el contenido de Summa Personae ya está completo: no hay que añadir absolutamente nada más, solo falta esa revisión de detalles ortográficos que se pensaba hacer, pero ha tenido que ser postergada otra vez por razones que Dios Amor sabrá transformar en irradiación de nueva vida en el Amor. Incluso lo que quedaba para ser añadido posteriormente en el Ensayo VII ya fue añadido, como se explicó en el blog post anterior. Es decir: a este Sketch Edition de Summa Personae solo le falta colocarle los acentos y ortografía en su sitio y se acabó. Por lo tanto esta versión que se está compartiendo en Blurb hoy sí que está completa, aunque no esté aún todo lo mejor pulida que pueda estar.

Hay algunos comentarios que es necesario hacer acerca de esta revisión sustancial que se hizo al Ensayo I.

En el Ensayo I nos propusimos exponer lo que es la Integracción desde una perspectiva más científica. Sin embargo, puede notarse que se usa la palabra “Amor” (con mayúscula), lo que a cualquiera que entienda mi estilo de escritura le puede resultar lo que normalmente sería lo evidente en mis escritos: estoy mencionando a Dios Amor. Sin embargo, el Ensayo I es de carácter científico civil, no es un ensayo teológico como lo es el Ensayo VII. Entonces, ¿por qué estoy mencionando “Amor” en el Ensayo I, donde se supone que la Integracción sea explicada con el fundamento sistemático científico propio de las Ciencias Integractivas? El detalle es lo suficientemente importante como para explicarse en estos comentarios a la revisión del Ensayo I.

Yo, como creyente, puedo asegurar que no hay Amor más grande que el Amor de Dios: Dios es Amor… pero si se ve la Integracción desde una perspectiva científica civil (no científica teológica), se tiene que abrir el espacio a que cada cual defina “Amor” con mayúscula según la comunión más plena que logre encarnar en sus circunstancias cívicas concretas, porque así fuimos creados por el Creador: en orden a amar encarnando la comunión más plena posible… Esta libertad civil, que puede denominarse la libertad civil del Amor, es importante: la vocación al Amor la tienen todos, no solo los cristianos… El rol de una gobernanza civil no es definir por nadie qué es Amor para cada cual, eso lo ha de determinar cada cual, y eso aplica incluso en una nación como Estados Unidos, donde los cristianos son mayoría: absolutamente todos han de tener la libertad de entender “Amor” según la comunión más plena que logren encarnar en sus circunstancias civiles concretas. Sin embargo, cualquiera que tenga una somera noción de mi estilo de escritura puede saber muy bien que mi forma bien habitual de referirme a “Amor” es como sinónimo de “Dios Amor”. Por eso hago este comentario como aclaración: no asuman, al menos no en el Ensayo I, que “Amor” se refiere solo a “Dios”. En el Ensayo I, “Amor” se refiere a la comunión que pueda encarnarse más plenamente, porque el Ensayo I es un ensayo de carácter científico-civil.

En el resto de ensayos, en la inmensa mayoría de las veces, el asunto es bien distinto al Ensayo I: sí, teológicamente, “Amor” con mayúscula debe entenderse como “Dios Amor”. En los Ensayos VI y VII no cabe la menor duda de que el único sentido aplicable para entender “Dios” es “Amor”: esos dos ensayos son textos con una significación teológica explícita (esos ensayos tratan de teología). En todo el resto de ensayos entre los Ensayos II Y VI, cuando se lea “Amor” básicamente ha de aplicar lo mismo que aplica al Ensayo I, excepto si el contexto del “Amor” que se mencione hace alusión explícita a “Dios Amor” como única significación posible.

O sea: para quien no sea cristiano, lo de “nueva civilización del Amor” también puede entenderse como “nueva civilización de comunión plenamente encarnada”. Para quien sea cristiano, hace bien en entender que lo de “nueva civilización el Amor” alude a Dios Amor vivo y encarnado como Rey de Su Reino del Nuevo Albor (“we, the people of new albor” también puede entenderse como “we, the kingdom of new albor“, tal cual se verá en ensayos posteriores al Ensayo I) y la Alianza Americana (el American Alliance: concebir a todo el continente americano como una sola alianza de naciones con un consejo de gobernanza civil continental que es un Ordo Novi Alboris, tal cual también se explica en ensayos posteriores al Ensayo I). ¿Capishi

Otro detalle que cambió en esta revisión del Ensayo I que amerita un comentario en toda regla es el comenzar a usar la palabra “obrar”. Obrar no es un verbo desconocido de esta servidora: lo he usado en el pasado para referirme a la integracción (la palabra “obración” nació precisamente como parte de la integracción en primer lugar, hace muchos años atrás), así que aunque parezca una palabra nueva en la integracción porque no estaba presente en la revisión anterior, la realidad es que no es una palabra nueva en lo absoluto. De hecho, en mis textos contemplativos hago constantes alusiones a “obra viva de Dios Amor”, y por muy científica que sea la forma de exponer la integracción tampoco deja de tener su línea contemplativa… así que no puede sorprender a nadie que se comience a usar la palabra “obrar” como parte de una revisión del Ensayo I que busca precisar todos los términos lo más clara y científicamente posible.

La palabra “obrar” comenzó a ser usada por el constante conflicto en este ensayo con repetir las palabras “actuar” y “actualizar” juntas. Se comenzó a sustituir “actuar” con obrar para evitar la redundancia… Sin embargo, más adelante el wording comenzó a precisarse mejor…

Creo que llegados a este punto lo mejor es exponer todos los detalles más importante respecto al wording de esta revisión del Ensayo I. O sea, para que se entiendan mejor las distinciones más importantes en el wording del Ensayo I, aclaremos la aplicación de algunas palabras, incluyendo la palabra “obrar”:

Dinámicas: se refiere al Be Biome, Act Biome e Interacción.

Dinamismos: esta palabra se refiere a cualquiera de las piezas a lo largo de la integracción, porque absolutamente todas las piezas de la integracción son dinámicas: el movimiento del Be Biome es la influencia, el movimiento del Act Biome es el actualizar y el movimiento de la Interacción es la conexión inherente (dignidad fraterna reconocida de forma inherente) entre Be Biome y Act Biome. 

Actualizar: esta palabra puede usarse en cualquier momento del Act Biome porque aplica a todos los dinamismos del Act Biome en unidad. O sea: lo que se actualiza es acción, realización y proyección a la vez.

Obrar: la palabra “obrar” puede ser sustituta de “actuar” (para no repetir “actualizar” y “actuar”, como se explicó antes) y también se refiere al Be Biome en unidad a la acción (ojo: solamente a la acción, cuya conformación es el segundo proceso de formación personal en el Act Biome tras la información en el Be Biome). O sea: cuando se usa la palabra “continuidad” en el Act Biome no es accidental (casi dejo “constante” para la Interacción para que la distinción se viera más clara, pero al final “constante” comenzó a ser contemplada con más fuerza en la reformación), en el Act Biome hay continuidad constante, tanto entre los tres procesos formativos que la componen (acción, realización y proyección), como con el proceso formativo que la precede (Be Biome: integración/información). Así, la palabra “obrar” también puede referirse a la necesaria continuidad entre Be Biome (información) y acción (conformación). Como esa continuidad es progresiva… la palabra “progresiva” también comienza a aparecer en la acción, aunque donde la palabra “progresiva” toma más fuerza es en la realización. 

Obración: a esta palabra aplica lo mismo que a obrar, puede aplicar como unidad de ser y acción, pero dependiendo el contexto también puede significar “unidad de acción, realización y proyección”, sobre todo si se usó para sustituir “actualización” por evitar repetición de términos con “obrar”. 

Me esforcé por encontrar las palabras más precisas posibles, y no siempre es fácil precisar el wording lo más accurately possible. Estoy totalísimamente consciente de que si realmente hubiera una comunidad científica interesada en estructurar la formación personal integractivamente con solidez científica en un New Albor Proyect hay muchísima gente más preparada que yo para plasmar todo esto que estoy escribiendo. O sea: de la forma en que se está escribiendo, aunque se intentó sobre todo en el Ensayo I ser lo más científica posible… la realidad es que hay muchos conceptos relacionados que jamás he estudiado y que pueden ayudar a entender mejor lo contemplado. Sí, hay un esfuerzo en precisar lo más científicamente posible, pero siendo bien humildemente consciente de que el conocimiento de TODA la formación personal me supera y es absolutamente irreal esperar que yo sola lo sepa palabrizar todo por mí misma: para que esto llegue a ser verdaderamente científico hace falta una comunidad científica, así que si algún día hay a quien le interese desarrollar la integracción como modelo científico, pues aquí está el Sketch. Lo que sí me corresponde en estos momentos es escribir con la disposición de ser lo más fiel a la verdad y de ofrendar lo contemplado con toda la humildad posible a Jesús Caridad y a los hermanos: sea cual sea la “cientificidad” con que se logre pronunciar lo que se pronuncia, esto es ofrenda y diálogo contemplativo en primer lugar.

Hay algo más que correponde ser explicado respecto al wording del Ensayo I: se intentó, mucho, que los términos no se repitieran, y fue por eso que la forma de denominar los términos de “acción” y “proyección” se precisaron mucho más en esta revisión, aunque están muy unidos uno al otro, incluso estructuralmente, porque la proyección es la irradiación de la estructura de la acción; la proyección no es una estructura aparte en sí misma sino toda la acción irradiando al ser realizada como proyecto vital creciendo en más y más comunión. Aclaro esto para que se entienda que cuando hay una repetición de términos, es porque se estimó necesaria para no faltar a la verdad, period. No me tomo la repetición de términos a la ligera.

Es importante explicar todos estos detalles del wording del Ensayo I porque… puede pasar —y evidentemente se ha dado y me he dado cuenta al ir revisando el ensayo— que antes, en la revisión previa hace mucho tiempo atrás, haya palabrizado un término de cierta forma, recuerdo que así lo hice en aquel momento por una determinada razón… pero ahora no recuerdo esa determinada razón en lo absoluto, así que tengo que intentar recuperar la “hilvanación lógica” del wording again… y en este caso eso ha requerido precisar más claramente no pocos de los términos de los procesos de la acción y la proyección, entre otras precisiones que ha sido necesario rehacer.

A eso que acabo de explicar se añade otro factor importante que sin duda afecta el proceso de recuperar la hilvanación lógica de este ensayo: las circunstancias de mi derredor me impiden poder releer el texto de forma consistente antes de hacer la revisión, por lo tanto tengo que ir hilavanando la revisión “a ciegas”, según lo contemplado en primer lugar, sin tener claro que viene después porque este ensayo fue escrito y revisado hace meses atrás. Por las circunstancias en las que se ha dado esta revisión, si lo que se pretende es hacer la revisión lo más consistentemente posible, mi única forma de acometerla ha sido corregir directamente en la computadora mientras voy releyendo, sin poder releer el texto impreso en lo absoluto antes de hacer la revisión, escribiendo “a ciegas” de lo que va a mencionarse a continuación. Sí, por supuesto, eso afecta el proceso de tener clara la hilvanación lógica del ensayo, pero una vez más, se hizo lo mejor posible teniendo claro que eso también quedará transformado por Jesús Caridad en irradiación de Su nuevo albor

Un último factor que amerita mencionarse al hablar del proceso de hilvanar lógicamente este ensayo es que… como se dijo antes, las circunstancias en el derredor definitivamente afectan la capacidad de ordenamiento lógico porque está bien constatado que el mero estar en el ambiente donde revisé el Ensayo I provoca disfunciones significativas de memoria ejecutiva. Entonces: cuando resulta que se sabe que el mero factor ambiental va a causar problemas de memoria, además de lo que sea humanamente natural olvidar en una circunstancia como esta (la formación personal humana es un tema tremendamente abarcador, por lo tanto es natural que se olviden algunos detalles a lo largo del tiempo), sumado al hecho de que tengo ADHD y eso incrementa también las dificultades de memoria ejecutiva… y además resulta que justamente este ensayo fue el que revisé menos en la revisión previa de todo el texto, o sea, es el texto que menos fresco tenfo en la poca memoria que tengo disponible… Sumando todo eso, sí, lo de recuperar la hilvanación lógica del texto ha sido todo un reto, y lo de revisar ciegamente (revisando solo contemplando, sin poder releer todo el ensayo o toda la sección antes de precisar términos) no ha sido en lo absoluto un obstáculo menor a la hora de proponerme escribir con la sistematicidad científica que corresponde tener a un ensayo como el Ensayo I. Una vez más, se hizo lo mejor posible, confiando en que Jesús Caridad también puede transformar toda circunstancia en irradiación de la nueva vida de Su crecimiento en comunión.

Hasta aquí los comentarios respecto al wording de la revisión del Ensayo I. Al final de este post está adjunta toda la revisión de Summa Personae que incluye la revisión del Ensayo I.

Agradezco la gracia de ofrendar esto a Jesús Caridad como se me está concediendo ofrendarlo. Confrontar tantos obstáculos inverosímiles a la hora de acometer esta revisión ha sido todo un martirio de la caridad. Sí, el regalo del martirio de la caridad es un don inmerecido… pero agradecido. Sé que la sangre que me he bebido mientras he escrito esta revisión esto es Cristo crucificado en mí: no soy yo, sino Cristo Amor Quien vive en mí. Derramar sangre por Cristo siempre es un regalo inmerecido… y sí, la realidad es que acabé esta revisión profundamente exhausta por todo lo que conllevó tener que estar en el ambiente en que estaba al escribirla. Las circunstancias de los factores ambientales que me han rodeado mientras he ido escribiendo y revisando Summa Personae hacen absolutamente imposible rezar en libertad, adorar en libertad, escribir en libertad, pensar en libertad, violándose como mínimo los derechos humanos a la libertad de expresión, a la libertad de culto y al libre desarrollo intelectual… pero hemos elegido centrarnos en la luz, como girasoles que siguen la luz del Sol Naciente, y aquí estamos, dejando que Jesús Caridad lo transforme todo en irradiación de su nueva vida en el Amor, creyendo en la novedad que viene de él.

Así pues, ahora, escribiendo estas líneas en un ambiente distinto, un ambiente donde puedo vivir en comunión pública… puedo compartir finalmente Summa Personae colmada de alegría que colma de paz: incluso si este libro no es leído por nadie, si no lo compra absolutamente nadie, seguirá siendo valioso por la alegría que trae adorar a Jesús Caridad de esta forma, porque este texto es una ofrenda para Él en primer lugar, esto es un apostolado personal de mi carisma apostólico más vivo como pastora doméstica: el escribir con palabras vivas, como apostolado cuyas red de caridad encarnada siempre seguirá siendo lanzada por Su palabra, siguiéndole por Amor, en el Amor, para el Amor y con el Amor…

Cuando hacemos algo solamente por seguir a Él como Divino Maestro, como Divino Amor, los primeros que crecen en el Amor al hacer lo que Él pida somos nosotros mismos, no meramente quienes somos llamados a servir dándolo todo por ayudar.a ser, ayudar.a hacer, ayudar a crecer, ayudar a irradiar y ayudar a florecer en comunión más y más colmada de nueva vida en el Amor… Dando todo a Jesús Caridad lo ganamos todo al darnos tal cual Él nos llame a vivir la caridad… y en estos momentos, lo que se me fue pedido para vivir la caridad cara al Cielo fue completar esta revisión, y solo por eso, hacerlo me colma de alegría y paz, indiferentemente de que jamás haya vendido una sola copia de los libros que he publicado en Blurb.

Más allá de los efectos nocivos que pueda causar en cualquier ser humano tener que tolerar los niveles de toxicidad habituales en las circunstancias que me han forzado a permanecer en el ambiente donde he tenido que permanecer para escribir y revisar Summa Personae, esencialmente… la misma capacidad sensorial que me expone a tanto daño debido a la toxicidad de determinados ambientes es exactamente la misma capacidad sensitiva que hace posible que pueda contemplar con una sensibilidad lo suficientemente profunda y progresivamente madura como para haber sido capaz de acoger la gracia para plasmar todo lo que se ha plasmado en Summa Personae… Así pues, a modo de reflexión final, encomiaría a todos a reflexionar no tanto en cuan tóxico ha sido mi derredor para provocarse lo que se ha provocado e impedírseme la humanidad necesaria para poder completar toda esta revisión encarnativa —denlo por seguro, Jesús Caridad transformará esa circunstancia en irradiación de Su nueva vida en el Amor, wait for it—, sino más bien reflexionar en todo el bien que se puede hacer cuando esa misma sensibilidad que se ha visto tan afectada por semejante toxicidad… se usa para contemplar la Eucaristía encarnada en la que —al crecer juntos en comunión más y más incondicionalmente abierta a la luz, a la verdad, a la gracia, a la nueva vida que viene del Amor— podemos resplandecer más y más como comunión encarnada más y más plenamente, ever more… siendo capaces precisamente gracias a esa gran sensibilidad de plasmar una obra viva de Dios Amor que jamás imaginamos ser capaz de plasmar dándole a luz como Jesús Caridad como lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo como familia del Cielo toda la vida, forever more.

Sin más, con profundo agradecimiento por todo lo contemplado, palabrizado y encarnado, aquí está Summa Personae, Sketch Edition, escrito, revisado y compartido como una adoración que le ofrenda más y más crecimiento pleno: Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión…

Enjoy growing together in more and more communion, ever more, forever more! 

Summa Personae (Amazing Grace)

¡Feliz noche de luz en el Divino Amor! Aquí estoy, escuchando “Amazing Grace” de Andrea Bocelli mientras escribo estas palabras: https://www.youtube.com/watch?v=bpXwOSHTwsY&list=RDbpXwOSHTwsY&start_radio=1

Lo que se va a compartir hoy no estaba planificado compartirse hoy: la versión de Summa Personae que tiene añadida lo que se suponía que se añadiera más adelante en el ensayo VII, añadido por quien escribiera la conclusión. Se soñó añadirlo hoy junto con la ofrenda de la corona goeiz al Santísimo Sacramento, pero luego me enteré que no me correspondía hacerlo a mí… pero se me dijo en sueños que lo hiciera, así que lo hice. No, no me pondré a escribir la conclusión, debe hacerlo quien le corrresponda hacerlo…

Jesús Caridad enseña a siempre buscar más y más unidad de obrar: que lo que digamos, lo que hagamos y el sentido con el que decimos y hacemos tengan más y más unidad, más y más comunión intrapersonal que también es comunión interpersonal con Él, para Él, en Él y por Él. En la medida en que vamos creciendo en unidad de obrar, nuestra obración se hace más y más resplandecientemente clara; el cómo vamos plasmando Su obra viva de Amor se hace más y más bellamente claro… Lo que se está compartiendo con esta penúltima revisión de Summa Personae es un crecimiento en unidad de obrar en comunión con Su Corazón y el crecimiento en comunión irradiado de Su nuevo albor.

Cierto: hay factores como los que se describen en lo añadido hoy que pueden obstaculizar nuestra unidad de obrar. En este caso, las discrepancias por problemas de memoria puede parecer que quiebran la unidad de obrar, pero eso está fuera de mi control detenerlo. Lo que sí está en mi campo de elección es elegir permanecer lo más fiel posible a Su alianza esponsal de la caridad…

Saber esto consolará a muchos: cuando hacemos todo lo posible por permanecer fieles a Su alianza de la caridad y aun así nos equivocamos por razones totalmente fuera de nuestro control… si el error lo cometemos en nombre de Dios, hecho con la disposición de corazón de serle fiel… Él mismo corregirá lo que haya que corregir. Así pues, no se asusten de las discrepancias de memoria, Dios Amor corregirá todo lo que sea necesario corregir haciéndolo a Su forma. Asústense de elegir pecar deliberada y conscientemente.

Esta es la penúltima revisión de Summa Personae. A partir de este punto solo queda leer para corregir errores ortográficos y ya está. Esa última revisión se compartirá el 4 de julio en Blurb y aquí. Queda muy poco por hacer, salvo corroborar que las comas, espacios, acentos y resto de signos ortográficos están donde deben estar y en el orden que deben estar. Really, this is it, and it is an amazing grace to share this as a living work of God Love!

Agradezco todo el amazing grace que se nos ha concedido para llegar hasta este punto de Summa Personae… ofrendando esto adorando a Jesús Caridad, Eucaristía Encarnada, más y más con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión que son frutos del Espíritu… testimoniando más y más Su nueva vida en el Amor: ¡hemos visto al Señor, hemos visto el epic victory of His mission: making visible God´s Love to everyone!

Al final de este blog post están los attachments con la penúltima revisión de Summa Personae.

Tras acabar de escribir estas líneas salí a respirar afuera, para disfrurar algunos minutos dando gracias a Dios Amor, haciéndolo sin tener que aguantar dolor de cabeza. Recé por todas las estrellas del Cielo que resplandecen en Jesús Caridad como una Stella Coeli gracias a la irradiación de Su nuevo albor en esta noche de luz… Por supuesto, recé muy en particular por una Stella Coeli en concreto… y curiosamente, solo había una estrella visible en el firmamento en esos momentos porque había nubes, como si hubiera solo una Stella Coeli para mí al rezar tras escribir lo que se ha escrito hoy como un milagro de nueva vida (sí, en muchos sentidos, soy un milagro de nueva vida, pero lograr escribir como estoy escribiendo es un milagro de nueva vida en sí mismo…). No sé que estrella es, pero esta en dirección al amanecer.

Aquí tienen a la Stella Coeli de la noche de hoy:

Al buscar en Chat GPT qué estrella estaba viendo desxubrí que esa estrella se llama Vega, cuyo nombre significa “el águila que desciende”. ¡Bellísimo nombre tras lo que se acaba de compartir! Una vez más se crece en unidad de obrar… Nunca dejemos de celebrar con alegría y dar gracias por lo que se nos concede la gracia de obrar dándonos como Jesús Caridad se da a sí mismo, irradiando más y más crecimiento en comunión que viene de Su paz, la paz que hace posible que todos podamos crecer como hermanos dignos e iguales en el Amor, caminando juntos como Él camina, emprendiendo juntos Su proyecto de evangelización personal al acoger día a día Su llamada a la conversión a la comunión encarnada…

Todo es para Su gloria. ¡Viva Cristo Amor! [El dolor de cabeza me hizo olvidar escribir esto que contemplé al rezar viendo la noche de luz, pero más adelante recordé escribirlo…]

Enjoy growing together in more and more communion, ever more!

Una carta al futuro padre de mis hijos… (Día del Padre)

Querido futuro padre de mis hijos:

No tengo ni idea de dónde estés en estos momentos, en qué estés pensando, cómo se supone que te deba decir estas palabras siendo tal cual soy en estos momentos… Es decir: estoy escribiendo no desde todo lo que ha sucedido a mi alrededor, sino desde quien soy, desde la artista que soy, desde la cristiana que soy, desde lo que sueño cara a Dios Amor…

Solo quería decirte hoy, día de los padres, que, estés donde estés, recé por ti y por que un día podamos encontrarnos, de la forma en que Dios Amor lo disponga… y pueda finalmente conocerte y entenderte tal cual eres…

Hoy quería contarte… acerca de lo que recé contemplando la Eucaristía en sueños: acerca de como soñamos un hombre para mi vida, acerca de cómo te sueño como futuro padre de mis hijos.

Aquí va lo escrito en la oración:

No sueño simplemente con un esposo, sino con alguien que pueda acompañarme en el camino a la santidad, más allá de talento, inteligencia, fama o cualquier otro atributo de este mundo… que podamos caminar como mejores amigos hacia la santidad, custodiando mutuamente el estado de gracia del uno y del otro.

Sueño con un padre de mis hijos que sea él mismo tal cual Jesús Caridad le llame a ser. Sueño con un hombre libre para ser quien Dios lo creó para ser y dispuesto a convertirse en quien Tú, Jesús Caridad, le llames a ser. Un hombre que no viva encadenado al miedo, a la mentira, al orgullo o a la necesidad de controlar. Un hombre que ame la verdad más que su propia comodidad, que tenga el valor de proteger al vulnerable, incluso cuando hacerlo tenga un costo, y que sea capaz de reconocer sus errores, pedir perdón y volver a empezar. Sueño con un hombre cuya identidad no dependa de mí, sino de Dios. Que no me necesite para existir, pero que elija caminar conmigo. Que tenga sueños propios, una misión propia y una luz propia. Que no se esconda detrás de máscaras ni personajes, sino que tenga la valentía de mostrarse tal como es. Sueño con un hombre que ame la Eucaristía no sólo en la iglesia, sino en la vida cotidiana: en la forma en que habla, trabaja, sirve, escucha, protege y construye comunión. Un hombre que ayude a otros a crecer, a florecer y a descubrir su dignidad.

Sueño con un hombre capaz de mirar a los más pequeños, a los pobres, a los olvidados, y reconocer en ellos un tesoro. Un hombre cuyo corazón se parezca cada vez más al de Jesús Caridad. No sueño con alguien perfecto, sino que sueño con alguien dispuesto a dejarse transformar por el Amor. Sueño con un hombre que resplandezca con luz propia como una Stella Coeli porque es fiel a la luz que Dios puso en él. Un hombre que me ayude a ser más plenamente yo misma, mientras yo le ayudo a ser más plenamente él mismo, para que juntos ayudemos a otros a ser, a hacer, a crecer, a florecer y a resplandecer en Dios. Sueño con alguien que, junto a mí, pueda decir: “No quiero poseerte ni que me poseas; quiero que seas muy de Dios, y siendo juntos de Dios y en Dios, para Dios y con Dios, ayudarte a convertirte en todo lo que Dios soñó para ti”.

Sueño con un hombre con el que pueda vivir una comunión encarnada real: cafés compartidos, sueños compartidos, caminatas compartidas, conversaciones compartidas, libros compartidos, sobre todo una vida interior y oraciones compartidas… Sueño con un hombre que sea de carne y hueso, cercano, palpable, tomándome de la mano, hablándome al oído, dejándome flores, enojándose conmigo cuando haya razones para ello y dejándomelo saber de una forma saludable… Sueño con una relación personal de carne y hueso, no con una relación digital que nunca llega a encarnarse…

Cuando una relación permanece durante años en la distancia, en la imaginación, en los símbolos o en los medios digitales, el corazón puede acabar aferrándose a la idea de una persona, pero lo que yo sueño no es una idea: es precisamente el anhelo de salir del mundo de las ideas y entrar en el mundo de la realidad, con imágenes concretas: una pizza night compartido, sticky notes en el carro, o un girasol dejado en la cerradura del carro, o un muffin con un mensajito, un café compartido, una andanza compartida, una conversación después de un día difícil, una discusión saludable, una mano que se puede tomar, una oración rezada en la misma habitación, una flor dejada sobre una mesa, un libro que ambos leemos y comentamos… Todo esto tiene algo profundamente cristiano, porque el cristianismo es una religión de la encarnación. No creemos en un Dios Amor que se quedó como idea. Creemos en un Dios Amor que se hizo carne, caminó, comió, lloró, tocó y se dejó tocar. Por esto es comprensible que mi corazón no anhele únicamente ser amado en abstracto, sino que anhela una presencia real, un amor eucarístico. La Eucaristía es Presencia Real, si se vive con apertura incondicional a la gracia y a la nueva vida en el Amor.

No sueño con un hombre perfecto. No sueño con una imagen. No sueño con una relación sostenida únicamente por pantallas, símbolos o suposiciones. Sueño con una comunión encarnada. Sueño con un hombre de carne y hueso con quien compartir la vida real: los snacks y las conversaciones, las alegrías y los desacuerdos, las oraciones y los silencios, los sueños y el trabajo cotidiano. Sueño con una presencia que pueda ser vista, escuchada y abrazada. Sueño con un amor que no permanezca sólo en las palabras, sino que tenga manos, voz, mirada, tiempo y verdad.

Sueño con no extrañar a una persona que llevo muchos años anhelando conocer. Sueño con una forma de Amor que pueda encarnarse en la realidad cotidiana. Un live no puede acompañarme en una caminata. Un tweet no puede tomarme de la mano. Un símbolo no puede prepararme un café. Una posibilidad imaginada no puede construir una vida conmigo. Este corazón humano fue creado para una comunión que tenga cuerpo, tiempo, presencia y reciprocidad. Por eso la palabra que más resuena en lo que escribo no es meramente “romance”, sino encarnación: romance encarnado, Amor encarnado, comunión encarnada. Lo que anhelo no es simplemente ser amada, sino que el Amor que Dios quiere que conozca tenga rostro, voz, presencia y realidad, que deje de ser una posibilidad suspendida y se convierta en una vida compartida… pues Jesús Caridad me llama simplemente a compartir una casa con otras personas: me llama a construir una comunión de Amor que refleje, imperfectamente pero de forma real, la comunión de la Trinidad.

Así pues, sueño con una familia en la que el Amor de Dios no sea sólo una idea, una doctrina o un contenido compartido en internet, sino una realidad encarnada en la vida diaria. Una familia donde se rece juntos, se converse juntos, se aprenda juntos, se sirva juntos y se crezca juntos. Una familia donde cada persona sea ayudada a descubrir quién la creó Dios para ser y donde cada uno ayude a los demás a florecer en esa vocación. Una familia que viva el Amor de Dios desde dentro hacia fuera: desde el corazón hacia las palabras, desde las palabras hacia las acciones, desde las acciones hacia la cultura que construimos alrededor nuestro. No una familia creada para ser observada por espectadores, sino una familia que exista de verdad. Una familia donde la comunión sea real, donde haya abrazos reales, conversaciones reales, reconciliaciones reales, celebraciones reales y presencia real. Una familia que aprenda a amar como ama la Trinidad: sin posesión, sin manipulación, sin borrarse mutuamente, ayudándose unos a otros a ser plenamente quienes están llamados a ser. Sueño con una familia donde el Amor de Dios deje de ser sólo una idea y se vuelva vida compartida. Una familia que aprenda a hacer visible, en la sencillez de cada día, algo del misterio de la Trinidad. Donde cada persona ayude a las demás a ser plenamente quienes Dios las creó para ser, y donde la comunión no sea virtual ni imaginada, sino encarnada, cercana y real.

Sueño con un esposo con quien compartir una vida interior real. Sueño con alguien a quien pueda hablarle al oído, no porque tenga secretos para ocultar al mundo, sino porque hay cosas que pertenecen al ámbito sagrado de la intimidad humana. Sueño con una relación donde no todo tenga que convertirse en contenido, en publicación, en comentario público o en algo mediado por plataformas que observan, registran o monetizan nuestras conversaciones. Sueño con una persona con quien pueda conversar simplemente porque nos amamos, no porque haya una audiencia mirando o un algoritmo monetizando lo que escribo. Sueño con una comunión donde las palabras puedan descansar en el corazón del otro antes de llegar a cualquier otro lugar.

Sueño con un esposo con quien mirar juntos en la misma dirección: hacia donde Jesús Caridad nos conduzca, no sólo hablando acerca de Dios Amor, sino aprendendiendo a contemplarlo juntos. Sueño con un esposo para discernir de corazón a corazón, rezar de corazón a corazón, escuchar de corazón a corazón, compartir silencios, preguntas, alegrías y búsquedas delante de Dios, sin que todo tenga que pasar primero por una pantalla. Sueño con una relación donde la primera red de comunión sea el amor entre nosotros y con Dios, no una red social. Sueño con una familia en la que se pueda encarnar la comunión a imagen y semejanza de la Trinidad: la Trinidad no vive en permanente exhibición de sí misma. El Amor trinitario posee una dimensión de intimidad, de conocimiento mutuo y de comunión interior. Del mismo modo, una familia sana necesita espacios que no existen para el consumo público, sino para el crecimiento del amor.

Lo que escribo no debe percibirse como un rechazo de la tecnología en sí, sino como un anhelo de que la tecnología ocupe su lugar adecuado. La tecnología puede servir a la comunión, pero no puede sustituirla. Una videollamada puede ayudar a dos personas que están lejos. Un mensaje puede sostener una amistad. Una publicación puede inspirar a otros. Pero ninguna de esas cosas reemplaza dos corazones que aprenden a escucharse en silencio, una conversación en una mesa, una oración compartida o una mirada que no necesita ser transmitida para ser verdadera…

Sueño con un amor que no necesite espectadores para existir. Un amor que encuentre su centro en Jesús Caridad y que aprenda a contemplar Su luz de corazón a corazón, en la intimidad de una comunión encarnada, real y compartida.

Sueño con alguien que puede verme completa, no sólo como superviviente, no sólo como víctima, no sólo como alguien que necesita ayuda, sino como una mujer con una vocación, una personalidad, unos dones, unos sueños y una llamada propia de Dios Amor, alguien maduro que pueda decir: “Conozco tus heridas, pero no son la razón principal por la que quiero compartir la vida contigo,” pues la relación no gira alrededor de la tragedia, sino que gira alrededor de la persona.

Sueño con un padre de mis hijos con quien hacer fructificar un Amor que late como comunión encarnada en un corazón de carne y hueso; que comprenda que el tiempo es uno de los dones más preciosos que Dios nos ha confiado. Sueño con un hombre que no entregue solamente algunos momentos a la comunión, sino que viva todo su tiempo como una ofrenda de amor. Sueño con un compañero de vida que, en cada una de sus estaciones, busque escuchar cómo Dios Amor le llama a amar y a servir en ese momento concreto. Sueño con alguien que dedique su tiempo a ayudar a crecer a las personas que le han sido confiadas: a su esposa, a sus hijos, a sus amigos, a quienes encuentre en el camino. No porque pueda hacerlo todo ni porque tenga fuerzas ilimitadas, sino porque vive atento a la gracia que Dios le concede en cada instante. Sueño con un hombre cuyo tiempo no esté centrado en sí mismo, sino orientado a construir comunión encarnada allí donde Dios lo coloque. Sueño con un hombre que haga de su tiempo un altar. Un hombre que ofrezca cada hora, cada conversación, cada trabajo, cada descanso y cada encuentro a Dios Amor. Un hombre que comprenda que la comunión no se construye sólo con grandes gestos, sino con miles de pequeños actos de presencia fiel. Que esté dispuesto a invertir su vida ayudando a otros a ser, crecer, florecer y resplandecer según el sueño que Dios tiene para ellos. Y que lo haga no por obligación ni por protagonismo, sino porque contempla junto a mí la luz de Jesús Caridad y desea caminar en la dirección hacia la que Él mira. Sueño con un hombre cuyo tiempo pertenezca a Dios Amor, y que por ello se convierta en tiempo entregado a la comunión encarnada: ayudando a las personas que ama a crecer, florecer y alcanzar la plenitud para la que fueron creadas. El reloj en el altar recuerda que también las horas pueden ser una ofrenda.

Sueño con un hombre que viva su tiempo de compromiso como un tiempo sagrado de preparación y encarnación de la vocación a la comunión a la que Dios Amor nos llama como tiempo para conocernos en verdad, discernir juntos, aprender a escucharnos, crecer en confianza, rezar juntos y construir, paso a paso, los fundamentos de la vida que estamos llamados a compartir… Sueño con un hombre que contemple con esperanza la comunión encarnada que Dios Amor le muestra para el resto de nuestra vida juntos, y que responda a esa llamada con fidelidad cotidiana, no sólo con palabras o promesas, sino con presencia, tiempo, escucha, cercanía y entrega. Sueño con un hombre cuyo tiempo pertenezca a Dios Amor, y que por ello se convierta en tiempo entregado a la comunión encarnada: ayudando a las personas que ama a ser, crecer, florecer y resplandecer según el sueño que Dios tiene para ellas. Porque el reloj colocado sobre el altar recuerda que también las horas pueden convertirse en una ofrenda de amor.

Palabrizando todo esto con experiencias concretas de comunión encarnada cotidianas… podría decir 77 ejemplos, algo así como un bucket list para un tiempo de compromiso de vida que es camino de comunión encarnada:

  1. Sueño con contemplar un atardecer junto a ti en silencio.
  2. Sueño con conversar contigo en un café durante horas.
  3. Sueño con caminar juntos por la playa escuchando el mar.
  4. Sueño con rezar una oración espontánea antes de despedirnos.
  5. Sueño con asistir juntos a Misa dominical.
  6. Sueño con compartir una taza de café al amanecer.
  7. Sueño con leer el Evangelio contigo y comentarlo.
  8. Sueño con pasear bajo la lluvia ligera.
  9. Sueño con visitar una librería y descubrir libros juntos.
  10. Sueño con sentarnos en un banco de plaza a observar la vida pasar.
  11. Sueño con agradecer juntos las pequeñas alegrías del día.
  12. Sueño con visitar un santuario y rezar en silencio.
  13. Sueño con compartir un picnic sencillo bajo un árbol.
  14. Sueño con escuchar tus sueños y proyectos para el futuro.
  15. Sueño con contarte los míos y discernirlos juntos.
  16. Sueño con caminar por un sendero de montaña.
  17. Sueño con rezar por las personas que amamos.
  18. Sueño con acompañarte en un día difícil.
  19. Sueño con que me acompañes en uno de los míos.
  20. Sueño con aprender algo nuevo contigo.
  21. Sueño con compartir una comida preparada con cariño.
  22. Sueño con observar las estrellas una noche despejada.
  23. Sueño con visitar un museo juntos.
  24. Sueño con conversar sobre un libro que ambos hayamos leído.
  25. Sueño con escuchar música juntos sin prisas.
  26. Sueño con ayudarte en una tarea cotidiana.
  27. Sueño con servir juntos en una obra de caridad.
  28. Sueño con rezar un misterio del Rosario caminando.
  29. Sueño con aprender de tus talentos.
  30. Sueño con celebrar tus logros sinceramente.
  31. Sueño con que celebremos los míos juntos.
  32. Sueño con compartir una tarde sin agenda.
  33. Sueño con visitar a familiares o amigos juntos.
  34. Sueño con descubrir un rincón bonito de Puerto Rico.
  35. Sueño con escribirnos cartas de vez en cuando.
  36. Sueño con intercambiar recomendaciones de lectura.
  37. Sueño con contemplar una iglesia antigua contigo.
  38. Sueño con compartir un momento de adoración eucarística.
  39. Sueño con caminar después de Misa.
  40. Sueño con conversar sobre lo que Dios va haciendo en nuestras vidas.
  41. Sueño con preparar juntos una actividad para ayudar a otros.
  42. Sueño con sentarnos frente al mar sin necesidad de hablar.
  43. Sueño con escuchar tus preguntas más profundas.
  44. Sueño con compartir las mías.
  45. Sueño con visitar un jardín botánico.
  46. Sueño con aprender a escuchar mejor gracias a ti.
  47. Sueño con que aprendamos juntos a perdonar.
  48. Sueño con que aprendamos juntos a pedir perdón.
  49. Sueño con celebrar nuestros cumpleaños con sencillez.
  50. Sueño con compartir una tarde de voluntariado.
  51. Sueño con mirar fotografías antiguas y compartir historias.
  52. Sueño con visitar un pueblo que ninguno conozca.
  53. Sueño con descubrir nuevas formas de servir a Dios juntos.
  54. Sueño con compartir un desayuno tranquilo.
  55. Sueño con caminar por un mercado local.
  56. Sueño con hablar sobre nuestros santos favoritos.
  57. Sueño con rezar por nuestros futuros hijos.
  58. Sueño con aprender a tomar decisiones juntos.
  59. Sueño con conversar sobre nuestras familias con honestidad.
  60. Sueño con contemplar una puesta de luna.
  61. Sueño con compartir un día de retiro espiritual.
  62. Sueño con escuchar cómo Dios te ha guiado en tu vida.
  63. Sueño con compartir cómo me ha guiado a mí.
  64. Sueño con plantar un árbol juntos.
  65. Sueño con visitar una biblioteca y perdernos entre estanterías.
  66. Sueño con acompañarte a cumplir uno de tus sueños.
  67. Sueño con que me acompañes a cumplir uno de los míos.
  68. Sueño con aprender a trabajar en equipo contigo.
  69. Sueño con descubrir la belleza de la vida ordinaria.
  70. Sueño con reír juntos por cosas sencillas.
  71. Sueño con compartir silencios que no resulten incómodos.
  72. Sueño con aprender a contemplar mejor gracias a tu mirada.
  73. Sueño con discernir juntos cómo responder a la llamada de Dios.
  74. Sueño con dar gracias juntos al final de un día ordinario.
  75. Sueño con ayudarnos mutuamente a ser quienes Dios nos creó para ser.
  76. Sueño con mirar en la misma dirección hacia la que mira Jesús Caridad.
  77. Sueño con construir, día tras día, una comunión encarnada que haga visible el Amor de Dios en la sencillez de la vida cotidiana.

Hablando de ir a ver museos juntos…

Me encantaría hacer una “peregrinación artística” por Europa. Viví en Europa, pero nunca fui a ni uno de sus grandes museos: el Museo de Van Gogh, el Prado, Louvre, Florencia, la Capilla Sixtina… Me encantaría por por primera vez encontrarme con un compañero artista con el cual compartir arte. Nunca he tenido con quien compartir arte. Sí que he encontrado en algún momento de mi vida alguien con mi misma pasión por escribir para pensar, pero nunca me he encontrado en mi vida alguien que sepa contemplar arte como yo, siendo los dos artistas y creativos, siendo un apasionado por contemplar y envisionar la belleza que Dios Amor nos ha hecho capaces de contemplar y plasmar creativamente…

Por supuesto, por muy buenas razones, acabaría esta peregrinación artística viendo las obras de Frida Kahlo en México. Sería todo un regalo saludar a la Virgen de la Guadalupe una vez más (ya estuve ante la tilma como misionera).

Espero que hayas pasado un feliz día de padres, donde quiera que estés…

Atentamente,

Una princesa del Cielo

Summa Personae (Sagrado Corazón de Jesús)

¡Muy feliz fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, hermanos todos!

Ahora que he concluido la revisión de toda esta Summa Personae, solo cabe compartir una reflexión conclusiva: el método teológico seguido a lo largo de esta Summa Personae. Sé muy bien que usualmente el método teológico suele reflexionarse al principio, no al final… pero en este caso el método se ha reflexionado en el caminar y es ahora, al final de esta Summa Personae, que es posible discernirlo en esta Solemnidad del Sagrado Corazón… como un método teológico integractivo. Tal cual se vio en la bendición del Papa León XIV a la Torre de la Sagrada Familia en Barcelona: primero el Amor, luego la técnica. Así ha sido en este caso: la técnica queda clara ahora, al final.

La solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús ocupa un lugar central para comprender el sentido profundo de un método teológico integractivo. No se trata solamente de una devoción entre otras, sino de una contemplación del mismo centro de la alianza consumada entre Dios y la humanidad: el Corazón traspasado de Cristo: “Mirarán al que traspasaron” (Jn 19,37). La teología cristiana nace precisamente de esa mirada. El discípulo amado contempla el costado abierto de Cristo y descubre allí el misterio de la nueva creación, la fuente sacramental de la Iglesia y la revelación definitiva del Amor divino. Por ello, toda teología que busque ser verdaderamente fiel a la Revelación debe aprender a pensar desde ese Corazón abierto. El Sagrado Corazón manifiesta que Dios no revela la verdad como mera información conceptual, sino como alianza viva de Amor. La verdad cristiana no es simplemente una idea correcta acerca de Dios: es participación creciente en Su comunión. Por eso, si la teología busca ser más y más fiel a Su alianza, necesariamente debe mantener la mirada fija en el Corazón con el que Cristo consuma esa alianza en la cruz.

“Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua” (Jn 19,34). Los Padres de la Iglesia contemplaron en este costado abierto el nacimiento mismo de la Iglesia y de la vida sacramental. Pero también puede contemplarse allí el nacimiento de toda auténtica creatividad teológica cristiana. El Corazón traspasado se convierte en fuente de una inteligencia nueva: una inteligencia iluminada por la caridad. En este sentido, la teología no nace primero de una técnica intelectual, sino de una contemplación amorosa del misterio revelado. Solo quien permanece suficientemente cerca del Corazón de Cristo puede comenzar a discernir cómo articular fielmente el misterio de Dios Amor en la historia. Por ello, el Magisterio ha insistido repetidamente en que la teología auténtica debe ser inseparable de la oración y la adoración. Benedicto XVI enseñó que el cristianismo no comienza con una idea, sino con el encuentro con una Persona que da un nuevo horizonte a la vida (Deus Caritas Est, 1). Del mismo modo, afirmó que la verdadera teología crece en los santos precisamente porque ellos conocen a Dios desde dentro de la comunión viva con Él. Asimismo, Francisco ha hablado de la necesidad de una “teología de rodillas”: una inteligencia que piensa adorando, que busca comprender permaneciendo humilde ante el misterio contemplado. Y Juan Pablo II recordó en Fides et Ratio que la fe impulsa naturalmente a la inteligencia a buscar una comprensión cada vez más profunda del misterio revelado.

El Sagrado Corazón permite comprender por qué esta búsqueda no puede ser fría ni exterior. El Corazón de Cristo revela que el conocimiento pleno de Dios acontece dentro de una alianza de amor. Cuanto más profundamente entra la persona en comunión con ese Corazón, más capaz se vuelve de contemplar la realidad desde la luz misma de la caridad divina. Así, desde una teología integractiva la inteligencia humana alcanza su mayor fecundidad creadora cuando permanece unida contemplativamente al Amor que la creó. La creatividad teológica cristiana no consiste principalmente en inventar novedades arbitrarias, sino en dejar que el Espíritu Santo haga cada vez más transparente la luz contenida en la Revelación. Tal como enseña Cristo: “Cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los guiará hasta la verdad plena” (Jn 16,13). La historia de la Iglesia muestra continuamente este dinamismo contemplativo. Las grandes síntesis teológicas, las renovaciones espirituales y las verdaderas reformas eclesiales nacen cuando la Iglesia vuelve a mirar el Corazón traspasado de Cristo para discernir nuevamente desde allí cómo vivir la alianza en fidelidad creadora. Por ello, el método integractivo teológico no pretende separar contemplación y razón, adoración y análisis, experiencia y doctrina. Busca más bien integrarlos en un mismo movimiento de fidelidad amorosa a Dios Amor revelado en Cristo. Dicho en pocas palabras, la teología de la luz puede resumirse como un aprender a pensar contemplando el Corazón de Cristo, para que toda la formación personal humana pueda plasmarse cada vez más como ícono vivo de Dios Amor encarnado: aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón.

Aunque no sea una especialista en teología, Hans Urs von Balthasar decía que la teología auténtica nace de los santos antes que de los meros especialistas; y Joseph Ratzinger insistió muchas veces en que la teología no puede reducirse a técnica académica desligada de la adoración. Así pues, así, visto desde la adoración a Su Eucaristía viva y encarnada, mientras en estos precisos momentos el United States Conference of Catholic Bishops tiene una noche de adoración al Santísimo tras consagrar a todo Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús, expongamos en qué consiste el método integractivo teológico, siguiendo la línea de Francisco: una teología capaz de pensar desde la oración y la adoración, no desde una razón cerrada sobre sí misma.

El Método Integractivo Teológico: una teología contemplada, discernida y encarnada

La teología auténticamente cristiana nunca ha sido solamente un ejercicio intelectual. La gran tradición de la Iglesia ha comprendido siempre que el acto teológico nace de una inteligencia iluminada por la fe, purificada por la oración y configurada por la comunión con Dios Amor. Por ello, la teología no puede reducirse a mera técnica conceptual: ha de ser también contemplación, escucha, adoración y discernimiento.

En este sentido, el desarrollo de la teología de la luz dentro de la Summa Personae permitió reconocer retrospectivamente un itinerario metodológico que podría describirse como un método integractivo teológico. Este método no fue inicialmente formulado de manera técnica o sistemática. Más bien, fue emergiendo orgánicamente en el mismo acto contemplativo de discernir, rezar, pensar y vivir las preguntas teológicas. Solo al final del proceso el método pudo verse con claridad.

Tal devenir recuerda profundamente la intuición arquitectónica de Gaudí: primero el Amor, luego la técnica. Primero acontece el encuentro vivo, contemplativo y sacramental con la Verdad; después puede articularse metodológicamente aquello que el corazón y la inteligencia han ido discerniendo en comunión.

Aquí están los pasos de este método integractivo teológico:

1. Questio integractiva

Todo comienza con una pregunta formulada a la luz de la Revelación, el Magisterio, la Tradición y el modelo integractivo de comunión personal.

La pregunta inicial que dio origen a la Summa Personae fue: ¿Cómo plasmar un ícono de Dios Amor? No se trataba simplemente de una cuestión estética o conceptual, sino de una pregunta profundamente antropológica, espiritual y teológica: ¿cómo expresar una formación personal humana que revele verdaderamente la imagen viva del Amor?

La pregunta fue creciendo orgánicamente hasta transformarse en otra más profunda: ¿Cómo plasmar un modelo de formación personal humana que haga posible una teología de la luz que plasme a toda la persona como ícono vivo de Dios Amor encarnado?

La questio integractiva no busca únicamente resolver problemas abstractos; busca abrir un espacio de discernimiento donde la inteligencia pueda ponerse humildemente al servicio de la Verdad contemplada.

2. Contemplatio integractiva

La pregunta no se responde inmediatamente. Primero debe ser contemplada. La contemplatio integractiva consiste en rezar lentamente la pregunta, permanecer ante ella en silencio, dialogarla sacramentalmente con Jesús Caridad y discernir sus posibles vías de respuesta a la luz de Su Corazón. Aquí la teología deja de ser mero análisis exterior y se convierte en encuentro. La pregunta es llevada a la adoración, y la adoración comienza a iluminar la pregunta desde dentro. La contemplación no anula la inteligencia: la purifica, la ensancha y la ordena hacia la comunión con la Verdad viva.

3. Recopilación de datos integractiva

La contemplación conduce a una búsqueda más amplia dentro de la vida de la Iglesia. En esta etapa se revisa la cuestión desde la Sagrada Escritura, los santos, el Magisterio pontificio, el Magisterio episcopal, las conferencias episcopales, la tradición patrística, los grandes teólogos,y las experiencias históricas de la Iglesia. No se trata de recopilar información de manera fragmentada, sino de discernir cómo la Iglesia ha contemplado y encarnado esa verdad a lo largo de la historia.

4. Observación integractiva

La pregunta teológica comienza entonces a observarse en la vida cotidiana. La observación integractiva consiste en mirar la realidad con la misma disposición interior con la que se adora la Eucaristía, volviendo del observar una adoración eucarística continua. Esto es una observación contemplativa que busca ser lo más fielmente a la verdad y a Su caridad: mirar buscando lo más verdadero, lo más luminoso, lo más fiel a la dignidad personal y a la alianza de la caridad. Aquí la realidad concreta deja de ser “material externo” para convertirse en espacio sacramental de discernimiento. La teología se vuelve encarnada.

5. Experiencia integractiva

La pregunta pasa luego por el diálogo espiritual, pastoral y existencial. En el desarrollo concreto de la Summa Personae, esta experiencia integractiva estuvo profundamente marcada por el encuentro con el Magisterio de los últimos pontificados —particularmente desde Benedicto XVI— y por el diálogo constante entre contemplación, vida cotidiana, experiencia eclesial y discernimiento pastoral. La verdad no es solo estudiada: es vivida, contrastada, sufrida, purificada y encarnada.

6. Análisis integractivo

Después de contemplar, observar y experimentar, llega el momento del análisis. Aquí se examinan las distintas respuestas encontradas: sus fortalezas y límites, su coherencia interna, su fidelidad al Evangelio, su consonancia con la Tradición, y su capacidad de expresar verdaderamente la alianza de amor entre Dios y la persona humana. El análisis integractivo no es un racionalismo autónomo; es un discernimiento intelectual realizado dentro de una comunión contemplativa. La razón permanece al servicio de la Verdad contemplada.

7. Integractio

Finalmente, el discernimiento alcanza una síntesis más clara. La integratio consiste en discernir la respuesta más luminosa y fiel posible, integrando contemplación, experiencia, tradición, análisis y vida. En el caso de la Teología de la Luz, esta integración permitió articular finalmente una visión más clara de la persona humana como ícono vivo de Dios Amor: una persona llamada a a ser plasmada en integracción más y más plenamente encarnada en comunión, verdad, caridad y luz.

Como ya se explicó, esto no fue inicialmente formulado como una estructura académica previa. La claridad metodológica apareció al final, al contemplar retrospectivamente el camino recorrido dentro de la Summa Personae.Primero aconteció el acto contemplativo, el discernimiento vivido, la búsqueda amorosa de la Verdad. Solo después pudo describirse técnicamente el método que había estado operando implícitamente durante todo el proceso. Por ello, el método integractivo teológico podría resumirse en una intuición fundamental: La verdadera teología no nace primero de una técnica, sino de una comunión contemplativa con Dios Amor que luego busca ser articulada fielmente por la inteligencia. En este sentido, esta teología de la luz no pretende únicamente producir conceptos acerca de Dios, sino ayudar a que toda la persona humana pueda plasmarse más y más encarnativamente en el Espíritu como un verdadero ícono vivo de Dios Amor encarnado.

Entonces, tras aclarar el método integractivo teológico tras Summa Personae, solo queda presentar la revisión final en los attachments al final. ¡Disfruten la lectura de esta revisión de Summa Personae, pero sobre todo recen mucho ante la Eucaristía lo que van leyendo y preguntándose!

Para quienes deseen comprar la versión impresa del Summa Personae Sketch Edition, o su versión PDF con la portada pintada, pueden comprarla en Blurb aquí: https://www.blurb.com/b/12910026-summa-personae-sketch-edition

Enjoy growing together in more and more communion, ever more!

Summa Personae: Una Civilización del Amor (San Efrén)

¡Muy feliz día en el Amor de Dios!

He estado prosiguiendo la revisión de Summa Personae. Hoy, día de San Efrén, llegué a revisar hasta la página 420. Completé el ensayo VI mucho más rápido de lo esperado y la revisión del último ensayo está en progreso.

Estoy en la biblioteca de Dorado, sentada, enfocada, dando gracias a Jesús Caridad por cómo se me concedió adorarle con todo el crecimiento hoy, siempre eligiendo irradiar nueva vida en el Amor, haciéndolo de la forma en que más corresponda a Su alianza de la caridad esponsal.

En estos momentos ya es razonable afirmar lo que yo misma veía como imposible: esta revisión de Summa Personae será completada para la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.

Sé que esto es bien evidente para todos, sobre todo por todo lo que he compartido en social media y la magnitud de los memory disfunctions y cognitive dysfunctions que he tenido… pero, por si acaso, lo afirmo con sencillez: soy humildemente consciente de que no podría siquiera tener la capacidad neurológica para hacer lo que estoy haciendo si no fuera por la gracia que se me concede para acabar la revisión de este escrito como lo estoy haciendo. Cualquiera puede ver que alguien con la magnitud de los dysfunctions que he tenido… acabar lo que estoy acabando es un milagro de nueva vida.

Así pues, sencillamente comparto lo que comparto dando lo que doy con la mayor transparencia posible, de tal forma que sea el poder del Espíritu Santo el que resplandezca… Sé que hay quienes podrían escribir esto mucho mejor que yo: sencillamente busco ofrendar a Jesús Caridad lo mejor que puedo ofrendarle adorándole como el desea ser adorado, con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión…

Se discernió compartir este texto hoy por ser día de San Efrén, leí un poco de él e incluso lo incluí en el ensayo VII por como aplica el tema de la luz en su teología… Aquí estamos, eligiendo hacer la luz, no solo siendo luz que irradia Su Luz sino también eligiendo hacer la luz, eligiendo hacer posible que Su nuevo albor resplandezca más y más encarnadamente…

Lo he dicho muchas veces y lo vuelvo a decir en medio de todos los dysfunctions cognitivos y corporales que estoy sobrellevando por el tipo de persecución que estoy sobrellevando por elegir vivir la fe como me corresponde hacerlo: jamás me arrepentiré de haber dicho sí a dar a luz a Jesús Caridad… y esto proseguirá toda mi vida, encarnando más y más Su memoria, especialmente cuando la mía propia no pueda funcionar debido a la tortura a la que he sido expuesta…

From my first neural beat to my last neural beat, I will live to glorify Him and to adore Him with our whole growth…

Aquí está la última revisión que se compartirá antes de la revisión final.

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento…

Enjoy growing together in communion!