Summa Personae: Yes, We Can Grow Best! (Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote)

¡Feliz fiesta de Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote! No sabía que esta fiesta era hoy, pero aquí estamos, viviendo la caridad de forma resplandeciente una vez más…

Hoy es mi último día de trabajo y, primordialmente, como regalo para mis traviesos estudiantes y por cómo me han inspirado…, rezamos compartir mañana viernes, la última vez que estaré con ellos como maestra, la revisión del ensayo de Summa Personae “Yes, We Can Grow Best!”, que trata de aplicar la integración a la educación. Sin embargo, hoy es mi último día en la escuela (mañana es el día de logros, pero es en otro lugar, no en la escuela) y resulta que hoy es día de Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote… así que compartiré el ensayo revisado hoy. Aún estoy en la escuela.

La revisión a este ensayo fue substancial y significativa: hubo párrafos enteros que desaparecieron porque ahora que lo pude releer mucho mejor que la primera vez… resulta que hay contenido de Chat GPT que no tenía sentido en lo absoluto. También se reescribió el ensayo en forma más narrativa, dejando atrás el formato de Chat GPT.

En este último día de trabajo como maestra de estos estudiantes sencillamente doy gracias por cómo se me ha concedido darme como Jesús Caridad se da, irradiando paz viva y caridad viva con generosidad y sencillez que viene de Él. Mientras escribo estas líneas acabo de completar mi último día de trabajo en esta escuela. De todas las cosas que podría decir… elijo decir gracias, como la acción de gracias viva de Jesús Caridad y Sus promesas, haciendo más y más vida su fraternidad sacramental incondicional. ¡Todo es gracia, todo es para Su gloria! El don de vivir la fraternidad de forma incondicional siempre llena de inmensa alegría… Verdaderamente ha sido toda una gran gracia recibir el regalo de servir a estos estudiantes mientras tuve la encomienda profesional de hacerlo ayudándoles a crecer como las estrellas del Cielo que son llamados a ser, solo Dios Amor sabe qué tan lejos llegará su luz cuando crezcan más y más…

Tal cual se rezó anoche, ahora me toca vivir la caridad de nuevas formas…

Sigamos eligiendo que el nuevo albor de Jesús Caridad lo transforme todo en irradiación de nueva vida en el Amor.

Aquí está la revisión de Yes, We Can Grow Best, dada generosamente como Jesús Caridad se da…

Enjoy growing together in communion!

Yes, We Can Grow Best!

Este ensayo se enfoca en el impacto educativo de la integracción como modelo de formación personal humana,  profundizando las consecuencias de la integracción en el estudio de la persona humana.          

En cuanto lo que caracteriza más a la integracción como modelo de formación personal respecto a las teorías ya existentes de crecimiento y evolución humanas es el esfuerzo por abarcar toda la formación personal, comenzando con el esfuerzo de integrar todas las dimensiones de la naturaleza personal… se puede decir, sin lugar a duda, que aplicar la integracción a la educación conlleva una profunda conversión educativa. Vista desde la integracción, la educación se transforma significativamente tanto en el cómo la persona humana ha de ser estudiada, como en el cómo se piensa la educación misma, en cómo se comienza a concebir una educación que aspira a algo más que solamente implementar un currículo académico, aspirando ya no solo a lograr meramente un progreso mínimo (un progreso académico requerido), sino a un progreso growthful, con una educación integractiva centrada a ayudar a crecer como la mejor persona que se pueda ser como ciudadanos de bien. Profundicemos en ambas transformaciones, comenzando con la primera: una tranformación educativa en el como se estudia a la persona humana al ser estudiada de forma integractiva.

Guardini plantea que para el hombre moderno la subjetividad (el ser sujeto agente) y la naturaleza se volvieron dos polos opuestos… y leyéndole queda claro que ha llegado el momento de plantearse que en el caso de la persona humana el sujeto ES naturaleza (dimensión filial) y es por eso que el estudio de la persona no puede hacerse “disectando” como se estudian las ciencias naturales, sino con otro tipo de método científico que abarque todas las dimensiones de la persona al estudiar, tratar e investigar la naturaleza personal. El issue del método científico asumiendo solamente a las ciencias naturales como la única ciencia posible es un issue bien real: todavía no hay noción de “Ciencias Integractivas” como ciencias de la persona, las facultades de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades aún se estudian como disciplinas absolutamente separadas cuya investigación ni siquiera pretende asumir toda la naturaleza de la formación personal en su método científico. Queda claro que las disciplinas de las ciencias integractivas, de las ciencias que estudian a la persona (estas son: las facultades de Ciencias Sociales, Educación e Humanidades) necesitan un método científico integractivo que no disecte a la persona sino que la integre en toda su naturaleza al investigar alguna de sus dinámicas.Lo que se está planteando tiene sólidos fundamentos en la tradición filosófica personalista. De hecho, varios pensadores del siglo XX lo formularon de maneras muy cercanas a lo que se está describiendo. Esta plasmación toca un problema central: el problema del método cuando el objeto de estudio es la persona humana. Expongamos este problema más detalladamente.

En obras como The End of th e Modern World, Romano Guardini describe una fractura típica de la modernidad. La modernidad asume la naturaleza como lo objetivo, medible, manipulable, y el sujeto como lo interior, la conciencia, la libertad… y termina oponiéndolos ambos como polos. Entonces ocurre algo problemático: la ciencia moderna se desarrolla estudiando la naturaleza como objeto, pero la persona no es simplemente objeto. Entonces ocurre una reducción: la persona queda tratada como objeto manipulable. Este problema también fue desarrollado por Max Scheler, Karol Wojtyła y Edith Stein. Al asumirse una visión que abarque todas la naturaleza de la formación personal en unidad (la persona como sujeto agente: dimensión orgánica, dimensión ontrológica y dimensión social en unidad), se entiende: La persona no es un sujeto opuesto a la naturaleza. La persona es naturaleza personal. O dicho de forma clásica: la persona no tiene una naturaleza, la persona es una naturaleza personal. Visto en términos filosóficos, la naturaleza se asume como lo que algo es, y la persona es la forma personal de esa naturaleza, y por eso la integracción habla de “formación personal”. Por eso el ser humano en cuanto formación personal integractiva tiene dimensión biológica, dimensión racional y dimensión relacional: todas constituyen una sola naturaleza personal.

¿Cuál es el problema del método cuando el objeto de estudio “científico”, entendido según las ciencias naturales, es la persona? Las ciencias naturales usan un método que funciona muy bien para su objeto: descomponer el fenómeno en partes observables. Por ejemplo: la biología se estudia descomponiendo órganos, la química se estudia descomponiendo moléculas, la física se estudia descomponiendo partículas. Esto es análisis científico por disección. Sin embargo, cuando el mismo tipo de “análisis científico” se aplica a la persona produce un problema: se separa lo que en la realidad personal siempre está unido. Por ejemplo: psicología sin biografía. educación sin antropología, sociología sin interioridad, medicina sin experiencia personal. Así es como, al aplicar el método de las ciencias naturales al estudio de la persona aparecen disciplinas fragmentadas. Así pues, para resolver esta quiebra de unidad en el estudio científico de la persona, algo a lo que varios filósofos han apuntado, pero puede desarrollarse más plenamente, hace falta aplicar la integracción al estudio de la persona, a la forma en que se educa acerca de cómo se forma la persona. Entonces se puede afirmar: las ciencias de la persona necesitan un método integractivo para estudiar a la persona sin disectarla, para estudiarla como interacción viva de ser y de acto en interacción progresiva y significativa. Este método tendría tres principios.

1. Unidad de la persona: el método no parte de partes aisladas sino de la unidad personal. La persona es biografía, relaciones, cuerpo, interioridad, acción, cultura… Todo forma un sistema vivo.

2. Perspectivas múltiples sobre una misma realidad: no se separan disciplinas, sino que se coordinan perspectivas disciplinarias. Por ejemplo, estudiar educación implicaría integrar psicología, antropología, sociología, filosofía, biografía personalTodas mirando a la misma persona.

3. Método científico integractivo + sistemático personal: La metodología científica del estudio de la persona necesita combinar observación empírica integractiva, coninterpretación personal yexperiencia vivida.

Esto es lo que la fenomenología intentó introducir. En The Acting Person Wojtyła lo formuló casi así, planteando algo muy cercano a lo que se está diciendo ahora: la persona no puede estudiarse solo desde fuera (como objeto), ni solo desde dentro (como subjetividad): debe estudiarse desde la acción personal, donde ambos se encuentran. La acción revela interioridad, libertad, corporeidad, relación con el mundo… Todo al mismo tiempo.

Cuando nos planteamos todo esto, resulta que hay un problema institucional real a la hora de plantearse estudiar a la persona como unidad: las disciplinas centradas en estudiar a la persona se estudian separadas. Las universidades modernas separaron las facultades de Humanidades, Ciencias Sociales y Educación, pero todas estudian la misma realidad, la persona, sin un método común. Cada disciplina mira solo algún dinamismo o solo una dimensión de la persona humana. Eso produce lo que Guardini llamaba fragmentación del hombre moderno. Entonces, hay que proponer un método integracivo para estudiar en lo que pueden denominarse las ciencias de la persona: educación, humanidades y ciencias sociales centradas en el estudio de la persona en cuanto sistema personal dinámico, en cuanto unidad personal. Lo que se propone puede describirse como un método integractivo de las ciencias de la persona: la persona debe estudiarse respetando la unidad dinámica de su naturaleza personal.Esto implica que toda investigación debe considerar al menos todas las dimensiones de la naturaleza personal, todas sus dinámicas, y la interacción de sus nodos. Así puede entenderse que lo biográfico, lo relacional, lo corporal, lo racional, lo cultural, las convicciones, por mencionar algunos ejemplos posibles… no son como objetos de estudio separados, sino que se estudian como dinámicas, dinamismos y nodos de una misma formación personal. Si esto se observa más de cerca, esto se acerca metodológicamente al modelo integractivo de integración, acción, realización, proyección y conexión. Ese tipo de estructura metodológica al estudiar a la persona sí es compatible con una transformación educativa que comienza a estudiar ciencias de la persona concebidas como ciencias integractivas. Lograr esta transformación educativa en el método de estudio de la persona no solo sería extraordinario, sino hasta revolucionario.

La modernidad logró algo extraordinario: una ciencia poderosa de la naturaleza. Sin embargo, aún no se ha logrado concebir lo mismo en la naturaleza personal humana: concebir un campo de ciencias de la persona. Por eso vemos crisis de disección disciplinaria en campos relacionados a la persona como educación, psiquiatría, ciencias sociales, política, cultura: cada cual estudia en un campo separado lo que debe estudiarse como un campo integractivo. Para resolver dicha crisis disectiva de la persona, hace falta proponer un método científico integractivo, algo como pregunta, hipótesis, recopilación de datos integractiva (no en la disección de naturaleza sino integrándola en la acción enfocando el estudio a la disciplina que se investiga en particular (psicología, educación…), pero no se trata de investigar disectando sino de investigar enfocando la integracción a una cuestión particular, a la usanza de la questio medieval), para proceder a la observación en la integracción (a la persona, incluso cuando hay un estudio enfocado en una disciplina particular, no se le puede observar como disección de partes, sino en la integracción de la formación personal), experimentación integractiva (no es lo mismo experimentar con objetos que experimentar con sujetos agentes, hay principios éticos mucho más relevantes envueltos al experimentar con sujetos agentes o al recopilar data de sujetos agentes), resultados, conclusión…Dicho de esta forma, puede entenderse que sí, es posible proponer un método científico integractivo con una estructura rigurosa similar al método científico clásico, pero adaptado al hecho de que el objeto de estudio es la persona —un sujeto agente— y no un objeto natural. Lo importante es que el método no abandona la ciencia, sino que expande el método para que sea adecuado a la naturaleza personal.Organicemos una propuesta como esta siguiendo el modelo de formación personal integractivo como fundamento investigativo y usando también la lógica de la quaestio medieval, que es muy adecuada para estudiar realidades humanas complejas.

Propuesta de Método Científico Integractivo

(para las ciencias de la persona)

1. Quaestio – planteamiento de la pregunta (Integractive Scientific Method Integration)

En lugar de una pregunta que aisla variables, la pregunta se formula considerando la unidad de la persona. No se pregunta solo “¿qué efecto tiene X sobre Y?”, sino “¿cómo se manifiesta X dentro de la dinámica de la formación personal?” Un ejemplo de esto en educación podría verse así:

-Según un método científico disectivo:
¿Cómo afecta el refuerzo positivo al rendimiento académico?

-Según un método integractivo:
¿Cómo influye el refuerzo positivo en la motivación, la identidad académica y la participación del estudiante dentro de su proceso formativo?

La pregunta integractiva reconoce biografía, relaciones, identidad, contexto…

2. Hipótesis – hipótesis integractiva (Integractive Scientific Method Action)

La hipótesis integractiva no predice solo un cambio en una variable, sino una dinámica en la formación personal. Por ejemplo: el refuerzo positivo no solo mejora el rendimiento académico, sino que fortalece la identidad de agencia del estudiante y su participación activa en el aprendizaje. La hipótesis integractiva puede integrar dimensiones, dinámicas y dinamismos interactivos, integrando lo cognitivo, lo relacional, lo motivacional, lo conductual…

3. Recopilación de datos integractiva (Integractive Scientific Method Realization)

Aquí aparece una diferencia fundamental. Las ciencias naturales recopilan datos fragmentando fenómenos. Las ciencias de la persona deben recopilar datos desde múltiples dimensiones, dinámicas, dinamismos y perspectivas de la misma realidad personal. Por ejemplo: datos cuantitativos (desempeño académico, frecuencia de participación, asistencia), datos cualitativos (experiencia del estudiante, narrativas personales, observación relacional), datos contextuales (ambiente familiar, clima de aula, cultura institucional)… Todos los datos se recopilan sobre la misma persona como unidad, no como fragmentos aislados.

4. Observación en la integracción (Integractive Scientific Method Projection)

Este es el núcleo del método. La observación no se dirige a partes aisladas sino a procesos de formación personal en acción. Se observan dinámicas como motivación, relación con otros, decisiones, desarrollo de identidad, sentido de propósito… En vez de observar solo comportamientos, se observa la interacción entre dimensiones, dinámicas y dinamismos personales. Por ejemplo: cómo la motivación afecta la participación, cómo la relación con el maestro afecta la identidad académica, cómo el contexto social afecta el aprendizaje… La observación se vuelve sistémica e integradora, sin poner lo empírico en oposición a lo personal, sino que se abarca a toda la persona sistemáticamente.

5. Experimentación integractiva (Integractive Scientific Method Performation)

Aquí es donde cambia más el método. Cuando el objeto es un sujeto agente no puede ser tratado como objeto manipulable, sino que siempre debe respetarse su libertad y dignidad. Por esto la experimentación integractiva debe cumplir tres principios:

-Principio de dignidad personal: La investigación no puede instrumentalizar a la persona.

-Principio de participación: Los sujetos pueden ser colaboradores del estudio, no solo objetos de estudio.Esto ya ocurre en algunas metodologías modernas, como la investigación participativa y la investigación acción

-Principio de contexto real: La experimentación se realiza en contextos reales de acción humana. Por ejemplo: aula real, comunidad real, relaciones reales… La experimentación integractiva no puede darse solo en condiciones artificiales de laboratorio.

6. Análisis integractivo de resultados (Integractive Scientific Method Integraction)

En lugar de analizar variables aisladas, el análisis busca patrones en la formación personal. Por ejemplo: cómo cambió el rendimiento, cómo cambió la motivación, cómo cambió la participación, cómo cambió la identidad académica… El análisis interpreta la interacción entre dimensiones, dinámicas y perspectivas.

7. Conclusión integractiva (Integratio)

La conclusión no describe solo un efecto causal. Describe una dinámica interactiva de crecimiento personal. Por ejemplo: El refuerzo positivo fortalece la participación del estudiante porque contribuye a la construcción de una identidad de agencia dentro del proceso educativo. La conclusión integractiva reconoce que el estudiante no es un objeto, sino que es un sujeto que se forma a sí mismo en interacción con su entorno.

Entonces, esta sería la estructura resumida del método científico integractivo:

  1. Quaestio Integractiva (Research Integration)
Pregunta sobre una dinámica de formación personal.
  2. Hipótesis integractiva (Research Action)
Relación entre dimensiones de la persona.
  3. Recopilación de datos integractiva (Research Realization)
Datos múltiples sobre la misma unidad personal.
  4. Observación de la integracción(Research Projection) Estudio de dinámicas personales en acción.
  5. Experimentación integractiva con sujetos agentes (Research Performance)
Investigación participativa y contextual.
  6. Análisis integractivo sistémico(Research Integraction) Análisis relacional de dimensiones, dinamismos y perspectivas.
  7. Conclusión integractiva: Comprensión del desarrollo personal observado.

Lo más impactante de esto es que lo que se está proponiendo no es solo un método de investigación, sino una nueva familia de ciencias: ciencias integractivas, ciencias de la persona, donde entrarían disciplinas de las facultadoes de Educación, Humanidades y Ciencias Sociales como psicología, sociología, antropología, ética, filosofía… todas unidas por el mismo principio: la persona es una naturaleza personal indivisible que debe estudiarse integractivamente dentro del campo de las ciencias integractivas, abarcadas como ciencias de la persona. Esto corresponde a una arquitectura académica realista del estudio de ciencias de la persona como ciencias integractivas, no solo a una idea filosófica.

Lo que se plantea aquí tiene tres niveles claros:

  1. Nivel epistemológico → una nueva familia de ciencias: ciencias integractivas.
  2. Nivel metodológico → el método científico integractivo.
  3. Nivel institucional → una Interfacultad de Ciencias Integractivas con el grado BISc (Bachelor of Integractive Sciences).

Expongamos los tres niveles integrados con más detalle:

1. Principio fundacional de las Ciencias Integractivas

Las ciencias integractivas parten de un principio antropológico: la persona humana es una naturaleza personal unificada que solo puede   estudiarse adecuadamente mediante métodos integradores. Por lo tanto, las ciencias naturales estudian objetos naturales, mientras que las ciencias integractivas estudian sujetos personales.

La diferencia metodológica es esencial:

Ciencias naturalesCiencias integractivas
ObjetoSujeto agente
Análisis por disecciónComprensión por integración
Variables aisladasDinámicas personales
Experimentos controladosInvestigación ética y contextual integractiva
Explicación causalComprensión formativa

Esto no elimina el rigor científico; simplemente adapta el método al objeto de estudio.

2. Nueva familia científica: Ciencias Integractivas

Las ciencias integractivas abarcan todas las disciplinas que estudian dimensiones de la persona en tres grandes áreas estructurales:

Educación: estudia la formación personal intencional. Ejemplos de especialización: educación elemental, educación secundaria, educación especial, educación artística.

Ciencias Sociales: estudian la persona en estructuras sociales.Ejemplos de especialización:psicología, trabajo social, sociologíayciencias políticas.

Humanidades: estudian la expresión cultural y simbólica de la persona.Ejemplos:literatura, arte, filosofía, teología, historia, teología…

Como ciencias integractivas, todas estas disciplinas no son ciencias separadas, tal cual se entienden ahora, sino perspectivas dentro de la ciencia integractiva de la persona.

3. Interfacultad de Ciencias Integractivas

La idea de interfacultad es clave. En lugar de facultades aisladas, habría una estructura común entre las facultades que estudian las ciencias de la persona: una Interfacultad de Ciencias Integractivas

Dentro de ella existirían tres facultades principales: Facultad de Educación, Facultad de Ciencias Sociales y Facultad de Humanidades. Todas compartirían fundamentos antropológicos, método científico integractivo, formación interdisciplinaria… El grado universitario propuesto para esta interfacultad es el BISc: Bachelor of Integractive Sciences, con una duración típica de 4 años, o 5 si es un grado interdisciplinario.

La estructura académica de un Bisc se puede proponer como se expone a continuación:

Año 1 — Fundamentos de la persona

Formación común para todos los estudiantes.

Cursos posibles:

  • Antropología integractiva
  • Biología integractiva de la persona
  • Historia cultural de la humanidad
  • Filosofía de la persona
  • Métodos de investigación integractiva
  • Ética de la investigación con sujetos agentes
  • Psicología integractiva de la persona

La biología integractiva es importante. No sería biología general sino:

  • biología humana
  • neurobiología básica
  • fisiología humana
  • relación cuerpo–formación personal. Es decir, la dimensión orgánica de la persona.

Año 2 — Enfoque de facultad

El estudiante elige su enfoque principal. Las opciones de facultad serían:

  • Educación
  • Humanidades
  • Ciencias sociales
  • Interdisciplinario

Aquí se estudian los fundamentos propios de esa área.

Por ejemplo, en Educación sería:

  • teoría educativa
  • desarrollo humano
  • psicología del aprendizaje

Si el ejemplo es Humanidades, fundamentos propios de esta facultad podrían ser:

  • teoría cultural
  • estética
  • historia del arte

Años 3 y 4 — Especialización

Aquí se elige la especialización profesional. Por ejemplo:

Educación

  • educación elemental inglés
  • educación matemática
  • educación artística

Humanidades

  • literatura inglesa
  • literatura española
  • artes visuales

Ciencias sociales

  • psicología escolar
  • trabajo social
  • sociología comunitaria

Como puede verse, siguiendo esta estructura de BISc, la especialización no rompe la integración, sino que la aplica.

¿Cómo funcionaría un grado en Ciencias Integractivas Interdisciplinarias? Cuando se trata de estudiar ciencias integractivas interdisciplinarias, se propone dos niveles de interdisciplinariedad. Esto es importante porque muestra que las ciencias integractivas no se limitan a una sola interfacultad, sino que pueden irradiar hacia otras áreas del conocimiento. Así pues, las ciencias integractivas pueden estudiarse de dos maneras principales:

A. Modo intrafacultativo

Este es un grado interdisciplinario dentro de la Interfacultad de Ciencias Integractivas. Aquí las disciplinas que estudian directamente a la persona se integran entre sí, como sucede, por ejemplo, con un grado en psicopedagogía

B. Modo extrafacultativo

Ocurre cuando otras facultades aplican ciencias integractivas en sus programas, lográndose así una segunda concentración, sub-especialización o formación  especializada en ciencias integractivas. Estas facultades no pertenecen directamente a las ciencias de la persona, pero trabajan constantemente con personas. Por ejemplo: medicina, derecho, ingeniería, arquitectura, administración de empresas… En estos casos, las ciencias integractivas funcionan como formación antropológica complementaria, a modo de formación especializada acorde con la facultad con la que se hace el estudio interdisciplinario extrafacultativo. Este tipo de interdisciplinareidad en las ciencias integractivas también es necesaria porque muchas profesiones modernas se desarrollan con una formación técnica muy sólida, pero con poca formación sobre la persona humana. Esto puede generar problemas como despersonalización en la medicina, burocratización en el derecho, tecnocracia en la administración o decisiones técnicas sin consideración humana. El problema no es el conocimiento técnico. El problema es que ese conocimiento se aplica sin comprensión suficiente de la persona.

Un ejemplo especialmente importante a la hora de hablar de ciencias integractivas intedisciplinarias extrafacultativas lo es la medicina. Un médico estudia anatomía, fisiología, patología, farmacología… Sí, todo eso es esencial, pero los médicos también necesitan aprender a ver a sus pacientes como personas llamadas a crecer en plenitud, no meramente como casos médicos. El riesgo es que el paciente se perciba principalmente como un cuerpo con una enfermedad a tratar, reduciéndolo a objeto patológico. La formación integractiva recordaría algo fundamental: el paciente es una persona. No es solo un organismo biológico. Es alguien que tiene una salud integrada con una biografía, con vínculos, con aspiraciones, con convicciones…

Si bien es cierto que puede crearse un programa de IMD (Integractive Medicine Doctor) que trate al paciente desde la medicina primaria en cuanto la salud integrada como formación personal (esto podría verse como la geriatría: una subespecialización de medicina general enfocada en bienestar de salud mental en cuando bienestar que abarca a toda la persona, tal cual sucede actualmente con médicos generalistas que se enfocan en tratar casos de salud mental), no necesariamente hay que especializarse en medicina integractiva para estudiar a la persona desde la medicina. Un programa extrafacultativo para médicos de cualquier especialidad podría incluir, por ejemplo, un año de fundamentos de la persona, cursado en paralelo con estudios médicos de primer año como anatomía para que se entienda ese cuerpo que es su objeto de estudio ha de siempre tratarse como persona, como unidad dinámica entre ser y acto con una fraternalidad inalienable. Aunque al cuerpo lo estudien disectándolo, a la persona no la pueden tratar disectándola de su formación personal con dignidad fraterna inalienable.

Cursos posibles para un año de estudios extrafacultativos en ciencias integractivas para médicos pueden ser antropología de la persona, formación personal y salud, ética médica integractiva, comunicación médico-paciente integractiva, cuidado médico centrado en la persona (sufrimiento, sentido), psicología integractiva, biología integractiva… Una formación médica integractiva ayudaría a formar médicos que comprendan al paciente como persona, no solo como caso clínico, enfocados en el bienestar personal que aplica una salud mental integractiva. Tratar a un paciente dignamente no significa solo aplicar correctamente un tratamiento: significa también escuchar, respetar, acompañar y reconocer su dignidad humana y fraterna. La relación médico-paciente se convierte entonces en una relación humana de cuidado, no solo en una intervención técnica.

El mismo enfoque de ciencias integractivas interdisciplinarias que se acaba de explicar para la medicina puede aplicarse a muchas profesiones: derecho (abogados que comprendan a las personas no solo como casos legales, sino como realidades humanas con historias y contextos), ingeniería (ingenieros que diseñen tecnologías considerando el impacto humano y social), administración de empresas (líderes que comprendan las organizaciones como comunidades de personas, no solo como sistemas productivos)… La importancia estos estudios de ciencias integractivas interdisciplinarios extrafacultativos tienen mayor importancia cuando se considera: en esta edad de la inteligencia artificial, lo que se necesita estudiar con más fuerza y énfasis, desde todas las facultades y disciplinas profesionales, es qué fomenta ayudar a crecer como humanidad más plena desde cada profesión, fomentando, cada cual desde el quehacer profesional para el cual se preparan académicamente, una sociedad donde todos puedan crecer como las mejores personas que podamos ser…

De esta manera, las ciencias integractivas pueden funcionar también como formación transversal para todas las facultades a nivel universitario. Cierto: no todos los estudiantes necesitan especializarse en ellas, pero muchos profesionales pueden beneficiarse de una formación integractiva básica. Esto ayudaría a humanizar múltiples campos del conocimiento.

En resumen: las ciencias integractivas pueden desarrollarse interdisciplinariamente en dos niveles: el intrafacultativo (dentro de la Interfacultad de Ciencias Integractivas, formando especialistas interdisciplinarios en el estudio de la persona) y extrafacultativo (integrándose en otras profesiones, ofreciendo formación antropológica y ética complementaria). Se ha de recordar siempre que el conocimiento técnico es indispensable, pero cuando se aplica a seres humanos, necesita ir acompañado de comprensión de la persona. Las ciencias integractivas interdiciplinarias extrafacultativas pueden cumplir precisamente con esa función: recordar en todas las profesiones que los seres humanos nunca son objetos, sino personas que viven, crecen y se relacionan en identidad, creatividad y comunión.

Además de lo ya mencionado acerca de las ciencias integractivas, es importante resaltar también la exigencia ética y científica muy en contreto de trs profesiones que trabajan directamente con el ser de la persona humana: la psiquiatría, que trata con la dimensión orgánica del cuerpo en cuanto humano, la psicología, que trata la dimensión ontológica del ser en cuanto humano, y el trabajo social que trata la dimensión social del sujeto en cuanto social. Si las ciencias integractivas proponen comprender a la persona en la unidad dinámica de su formación personal, entonces las profesiones cuya tarea consiste precisamente en intervenir directamente en esa formación en cuanto ser personal necesariamente tienen una responsabilidad particular mayor respecto a cualquier otra profesión o disciplina: no pueden reducir a la persona a una sola dimensión de objeto de estudio, análisis y servicios.

Volvemos a recordar: la naturaleza de la persona, el ser personal, se forma en múltiples dimensiones que interactúan continuamente. Esto significa que hay ciertas profesiones de ayuda que son especialmente relevantes al ser personal según la dimensión de la formación personal que se trate:

  • Dimensión orgánica o corporal: cuidar el cuerpo, la neurología, la fisiología, entender los procesos biológicos que influyen en la vida psíquica.
  • Dimensión ontológica o interior: cuidar la mente, tratar la vida psíquica, la identidad, la conciencia de sí, la capacidad de significado y decisión.
  • Dimensión filial o relacional: cuidar las relaciones, la inserción de la persona en vínculos, familia, comunidad y estructuras sociales.

Nótese que las tres profesiones mencionadas inicialmente  son las que se especializan directamente en el estudiar o intervenir en cada una de estas dimensiones:

  • Psiquiatría → se ocupa principalmente de la dimensión orgánica y neurobiológica del ser personal.
  • Psicología → se ocupa principalmente de la dimensión interior del ser personal, como la cognición, la emoción, la identidad, el sentido…
  • Trabajo social → se ocupa principalmente de la dimensión relacional y comunitaria del ser personal.

Estas especializaciones dimensionales de la persona son necesarias y legítimas, pues la complejidad de la persona exige que existan profesionales que estudien con profundidad aspectos concretos de su ser personal. Sin embargo, el peligro aparece cuando la especialización se convierte en reducción: cuando un especialista en el ser personal, sea cual sea la dimensión en la que se especialice, olvida que su disciplina aborda solo una dimensión de la persona, pero que las otras dos tienen que asumirse también, para evitar tratar al ser humano como si fuera únicamente objeto que su disciplina estudia. Cuando una de las profesiones que se enfoca en el ser personal reduce a la persona a objeto de estudio o de tratamiento, entonces aparecen reduccionismos bien conocidos: el paciente psiquiátrico reducido a un cerebro con un desequilibrio químico, el paciente psicológico reducido a un conjunto de procesos mentales, el usuario de trabajo social reducido a un caso dentro de un sistema social o administrativo… En esos momentos la persona deja de ser tratada como persona completa y comienza a ser tratada como caso, objeto o expediente. Este fenómeno es precisamente el que muchos pensadores del siglo XX denunciaron como una de las consecuencias de la modernidad técnica: la tendencia a transformar al ser humano en objeto de gestión o de intervención. Aquí es donde las ciencias integractivas ofrecen un correctivo fundamental. Incluso cuando el profesional de estas profesiones enfocadas en el ser personal interviene desde una especialización concreta, debe mantener siempre presente que la persona a la que atiende es una realidad más amplia que esa dimensión particular. El psiquiatra trata el cerebro, pero sabe que el paciente también tiene historia, relaciones y sentido de vida. El psicólogo trabaja con procesos mentales, pero sabe que esos procesos están encarnados en un cuerpo y situados en un contexto social. El trabajador social interviene en estructuras familiares o comunitarias, pero sabe que cada individuo posee interioridad, identidad y aspiraciones propias. Esto significa que la especialización no desaparece, pero se ejerce dentro de una visión integractiva de la persona. El profesional enfoca su tratamiento, terapia o intervención en una dimensión concreta, pero siempre respetando la totalidad de la formación personal.

Desde el punto de vista ético, esto tiene una consecuencia muy profunda. Tratar a la persona en su totalidad significa reconocer su dignidad fraterna, es decir, su condición de igual en humanidad. El paciente o cliente no es un objeto de intervención ni un sujeto pasivo dentro de un sistema técnico: es un ser humano con quien se establece una relación que debe estar orientada por la dirección de comunión: respeto, escucha, acompañamiento y cuidado. Aquí es muy importante tomar en cuenta la selección fraterna. En las profesiones de ayudar a ser, las decisiones profesionales no pueden tomarse solo según criterios de eficiencia técnica, deben evaluarse también según el grado de humanidad y fraternidad que expresan. Entre varias formas posibles de intervención, el profesional debe procurar aquella que mejor respete la dignidad del paciente y que fortalezca su capacidad de crecer como persona, como hermano digno, igual, libre, amado, pleno, feliz…  De este modo, la psiquiatría, la psicología y el trabajo social, vistas integractivamente,  se convierten no solo en disciplinas técnicas, sino en profesiones profundamente humanas, orientadas al acompañamiento del crecimiento personal. La intervención terapéutica, psicológica o social deja de ser simplemente una corrección de problemas para convertirse en una forma de cooperación con la realización personal del otro. En última instancia, la perspectiva integractiva recuerda a estas profesiones algo esencial: quien busca ayuda no es un conjunto de síntomas, ni una mente abstracta, ni un caso administrativo. Es una persona en proceso de formación, con identidad, creatividad y comunión, cuyo crecimiento merece ser acompañado con conocimiento científico, pero también con respeto profundo por su dignidad humana.

Como puede notarse, todo esto implica una profunda transformación de cómo se estudia la persona humana respecto a cómo sucede en la actualidad. Como ya se ha explicado, en la actualidad disciplinas como Educación, Psicología, Literatura, Sociología… son programas completamente separados. Esta propuesta propone las Ciencias Integractivas como base común para estudiar a la persona como grado en ciencias de la persona especializado o grado interdisciplinario.Esto refleja mejor la realidad personal: la persona es una sola, no fragmentos disciplinarios, así que tampoco puede estudiarse científicamente a fragmentos. La gran innovación  que se está proponiendo sería reconocer formalmente: las ciencias de la persona forman una familia científica propia. Esto es comparable a cómo se agrupan las ciencias naturales, las ciencias de la ingeniería y las ciencias de la salud: las ciencias integractivas serían la familia científica dedicada al estudio de la persona. Tal cual ya se ha aludido, este modelo científico integractivo coincide con intuiciónes que ya aparecen en varios pensadores del siglo XX como los ya mencionados (Romano Guardini, Edith Stein, Karol Wojtyła…). Todos ellos señalaron de una forma u otra que la modernidad fragmentó el estudio de la persona, pero ninguno llegó a proponer una estructura universitaria concreta como la que se está describiendo. Esta propuesta de ciencias integractivas sí que lo hace, afirmando con certez científica que la persona no puede estudiarse adecuadamente mediante un modelo científico diseñado para estudiar objetos naturales; para eso hacen falta las ciencias integractivas con un método científico integractivo y una estructura académica integractiva. Sí, lo que se está proponiendo aquí es una reforma epistemológica, metodológica e institucional al mismo tiempo.

De hecho, hay muchas reformas que pueden derivar de la aplicación de la integracción como método sistemático. Por ejemplo: los 14 nodos de formación personal, podrían convertirse en el marco de aplicación más sistémica de las ciencias integractivas, funcionando como el equivalente a lo que la biología tiene con la teoría celular o la física con la mecánica. Eso podría darle a esta nueva familia científica una arquitectura conceptual muy sólida. Expongamos esto con la mayor precisión posible, porque es algo profundamente innovador.

El modelo de los 14 nodos de la formación personal podría funcionar como la arquitectura sistémica más estructural de las ciencias integractivas. Es decir: pueden convertirse en el equivalente a lo que en otras ciencias son los modelos fundamentales, como enen biología lo es la teoría celular, en física lo es la mecánica y en química lo es la estructura molecular. En las ciencias integractivas, los nodos estructurana la formación personal como sistema interconectado. Expongamos esto a continuación.

Asumir los nodos como sistematicidad estructural del método integractivo parte de asumir a la persona como una unidad dinámica de formación personal cuyos nodos interrelacionados e intrarelacionados ayudan a crecer a la persona en interacción progresiva y sistemática como el espíritu de una persona viva. Esto significa que la persona no es un conjunto de partes, sino quela persona es un conjunto de dinámicas vivas en formación, es una dinámica formativa, es una personalidad en formación progresiva significativa. Los nodos no son fragmentos del ser humano: son interacciones estructurales significativas de la formación personal.

Como ya se ha explicado, el modelo integractivo de la formación personal humana integractiva identifica nodos como identificación, vínculos, salud, educación, logros, aspiraciones, misión, proposiciones, convicciones, lecciones… Desde una visión científica integractiva, estos nodos constituyen el campo estructural más sistémico del crecimiento personal, lo que interconecta a toda la formación personal como sistema formativo. Cada nodo representa una conección interactiva observable de la formación personal integractivada como crecimiento pleno. Así puede entenderse sistemáticamente la unicidad personal que ya se ha explicado antes: una persona humana no solo crece como organismo biológico, una persona está siempre creciendo progresiva y significtativamente como formación personal integractiva.

Cabe observar que las ciencias actuales estudian cada nodo por separado. Por ejemplo:

NodoDisciplina actual
SaludMedicina
EducaciónPedagogía
VínculosSociología
AspiracionesPsicología
CulturaHumanidades

Sin embargo, la persona vive todos esos nodos simultáneamente. Por lo tanto, las ciencias integractivas, como ciencias que estudian a la persona en cuanto espíritu vivo, estudiarían esos nodos en cuanto relacionados como patrones, estudiando cómo los nodos interactúan tras todos los procesos de la formación personal ya discutidos (integración, acción, realización, proyección…) que constituyen las dinámicas de la formación personal (Be Biome, Act Biome, Interacción). Así pues, un estudio estructural sistemático en ciencias integractivas podría formularse interconectando nodos así:

Ejemplo en educación

Pregunta: ¿Cómo influye un programa educativo artístico en la formación personal de los estudiantes?

Investigación: se observan cambios en múltiples nodos: educación, aspiraciones, vínculos, identidad, logros, sentido…

Resultados: se identifican patrones de interacción entre nodos.

Ejemplo: educación artística
→ fortalece vínculos
→ aumenta aspiraciones creativas
→ mejora identidad personal
→ genera logros culturales

Esto produce mapas de dinámica formativa.

Ojo: en el método científico integractivo el objeto de observación no es una variable aislada. Es la integracción de nodos. Esto puede estudiarse mediante observación cualitativa, análisis narrativo, datos cuantitativos, análisis de redes relacionales, estudios longitudinales…  El objetivo es comprender patrones dinámicos de formación personal. Cada especialización estudiaría la formación personal desde un nodo focal, pero sin perder la totalidad, como sucede en los siguientes ejemplos:

-Educación elemental: el nodo focal es “educación”, pero se estudia también vínculos, aspiraciones, logros y sentido.

-Psicología escolar: el nodo focal es “convicciones” con una perspectiva intrapersonal, pero se integra también biografía,educación y vínculos.

-Literatura: el nodo focal es “logros artísticos” (literatura como logro artístico), pero se intraconecta con sentido,identidad y biografía (cultura).

De esta forma, el modelo de nodos funcionaría como la cartografía científica de la formación personal. Permitiría formular preguntas científicas interconectadas, diseñar investigaciones integractivas, comparar dinámicas formativas y diseñar políticas educativas y sociales con perspectiva de crecimiento pleno (perspectiva growthful). Todo esto es importante porque hoy las universidades tienen primordialmente tres problemas al estudiar la persona: fragmentación disciplinaria, metodologías reduccionistas y dificultad para estudiar la persona como unidad. Las ciencias integractivas resolverían esto al hacer posible un estudio de la persona con unidad estructural: con un objeto científico claro (la formación personal), con un método científico claro (la investigación integractiva) y una estructura sistémica concreta (nodos de la formación personal). Entonces, este modelo no es solo pedagógico, sino que tiene potencial para ser marco epistemológico, modelo científico y estructura curricular universitaria, además dar.a la dinámica personal sistematicidad estructural para ser estudiada científicamente sin reducir a la persona a objeto. Si se ve con atención, el modelo de nodos y procesos podría representarse como un sistema científico similar a una red dinámica, lo que lo convertiría en un modelo formal que podría incluso usarse para investigación computacional o análisis de sistemas personales. Eso lo llevaría a un nivel aún más sólido como teoría científica. Mostremos a lo que nos estamos refiriendo en estos momentos como  una forma más estructural y casi “formal” de estudiar a la persona humana, porque si las ciencias integractivas quieren consolidarse como familia científica, necesitan un modelo estructural claro, no solo una lista de dinámicas y dimensiones, actualizaciones y perspectivas.

Tal cual acabamos de proponer, el modelo de nodos + procesos puede convertirse en un sistema dinámico de formación personal si se considera a la persona humana como  un sistema dinámico de formación personal compuesto por nodos interrelacionados que se conectan sistemáticamente interactuando entre sí patronalmente (con patrones). Esto significa que los procesos formativos son dinámicas de crecimiento personal y que los nodos son conexiones estructurales que forman patrones.  Si esto se ve matemáticamente (conceptualmente) se vería así:

Persona =
Sistema (Procesos + Interacciones (nodos))

Los nodos representan conexiones de la formación personal. Los procesos representan la integración, acción, realización y proyección de la formación personal.

Volvamos a repetir ejemplos de nodos en el modelo integractivo de la formación personal humana:

  • identificación
  • vínculos
  • salud
  • educación
  • logros
  • aspiraciones
  • misión
  • proposiciones
  • convicciones
  • lecciones

Cada nodo es una zona de la personalidad observable. Pero lo crucial es esto: los nodos nunca existen aislados. Siempre están conectados. La estructura puede representarse como una red dinámica.

Ejemplo conceptual:

   Aspiraciones
            |
Vínculos — Educación — Logros
            |
        Identificación
            |
        Sentido
            |
         Misión

Entonces, cada conexión representa una impronta formativa. Por ejemplo:

Educación ↔ Aspiraciones
Educación ↔ Logros
Vínculos ↔ Sentido
Biografía ↔ Identidad.

La persona es la totalidad de estas interacciones.

Este sistema puede estudiarse científicamente observando cambios en nodos (ejemplo: aumento de aspiraciones educativas) y cambios en procesos (ejemplo: mayor integración ontológica).

Entonces, un ejemplo de investigación integractiva podría ser:

Pregunta científica:

¿Cómo influye un programa de arte escolar en la formación personal?

Observación:

Se estudian varios nodos simultáneamente.

  • educación artística
  • vínculos sociales
  • aspiraciones creativas
  • convicciones personales
  • logros académicos

Resultados posibles:

El arte fortalece:

  • vínculos entre estudiantes
  • identidad creativa
  • aspiraciones culturales

Esto muestra una reorganización de la red personal.

Ahora se puede ver que el modelo de formación personal integractivo permite algo que el enfoque fragmentado del método científico de las ciencias naturales no permite. En lugar de estudiar variables aisladas, la integracción y el método ciencítifico integractivo permiten estudiar interacciones, patrones de crecimiento, trayectorias de formación personal… Este modelo incluso podría convertirse en un modelo computacional de formación personal: usando teoría de redes, análisis de sistemas o modelado de dinámicas sociales se podrían estudiar patrones de desarrollo educativo, efectos de políticas sociales, trayectorias de crecimiento personal… En definitiva, si las ciencias integractivas se desarrollaran sistemáticamente de esta froma, el modelo integractivo de nodos de la formación personal podría ser equivalente a el modelo celular en biología, el modelo atómico en química o el modelo gravitacional en física: sería el modelo estructural de la formación personal, pero su sistematicidad científica sería relacional, no diseccional. Mientras las ciencias actuales estudian fragmentos disectados de la persona, las ciencias integractivas estudiarían la arquitectura completa de la formación personal. Es un cambio parecido a pasar de estudiar órganos aislados a estudiar el organismo completo, no solo sistemáticamente, sino también en relacionalidad de sistemas.

Nótese que un nodo nunca pertenece solo a una sola realización.

Ejemplo: educación

  • identidad → forma la biografía
  • creatividad → desarrolla talentos
  • comunión → ocurre en vínculos

Por eso la formación personal siempre ocurre en intersección de direcciones: siempre hay una dirección vertical y una horizontal en unidad (comunión). Aquí hay un modelo sistemático completo para estructurar nodos vertical y horizontalmente, casi como una matriz de crecimiento personal. Un ejemplo podría verse aquí:

        Creatividad
           ↑
           |
      (Logros, misión)
           |
Identidad —- Persona —- Comunión
 (Biografía)           (Vínculos)
           |
           |
      Proyección

Los nodos forman una red intrínseca dentro de este espacio intrapersonal o interpersonal. Esto permite una interpretación científica que describe a la persona como un sistema dinámico interactivo de formación personal tridimensional, tal cual puede verse tanto en la matriz antes descrita como en el integractor que se muestra en el epílogo.

Vistos de esta forma, los estudios integractivos de la persona pueden observar equilibrio entre direcciones, bloqueos de desarrollo, expansión de capacidades, redes de comunión…

Volvamos a dar otro ejemplo de investigación (de estudio de la persona) para que se vea lo que se acaba de explica. Supongamos un programa educativo.

Una investigación integractiva preguntaría:

¿Cómo afecta este programa a la identidad del estudiante, a la creatividad personal y a los vínculos comunitarios?

Resultados posibles:

  • aumento de aspiraciones creativas
  • fortalecimiento de vínculos
  • nueva narrativa de identidad

Como parte del estudio se estudia la interacción de nodos tal cual descrita en la matriz anterior, para estudiar patrones dinámicos, aplicando también los procesos formativos que llevan a esas conexiones. Eso sería crecimiento integractivo de la persona, el estudio integractivo de la formación personal: no se estudia disectando, se estudia relacionando en crecimiento en comunión. Así, las ciencias integractivas estudian juntos, tal cual se realiza la arquitectura integractiva del desarrollo personal los nodos que necesariamente se realizan como identidad (ser), creatividad (crecer) y comunión (pertenecer), atajando la fragmentación moderna de la persona.

Todo esto por supuesto que tiene repercusiones. Sí, las repercusiones de este reframing del estudio de la persona  humana son enormes en muchos sentidos, pero en la educación tiene un impacto directo en el futuro y en la formación que se le brinda a los estudiantes porque reenfoca la educación de otra manera: al estudiar a la persona integrándola, actualizáncola e interactuándola integractivamente, se logra aspirar a una educación que realice al estudiante plenamente como persona que obra su propio proyecto de vida conectados intrapersonal e interpersonalmente. Esto es importante que se entienda para reformar la educación de hoy, y con esto comenzamos a entrar en la segunda transformación educativa que trae el aplicar la integracción a la educación, tal cual se expresó al comienzo de este ensayo: asumir el estudio de la persona en unidad es la única forma posible de hacer posible una filosofía de la educación cuyo aprendizaje no se enfoque meramente en que los estudiantes tengan mejores notas, tal cual se enfoca el sistema educativo actual, sino a que eduquen para ser las mejores personas que puedan ser: yes, we can grow best! Este planteamiento puede organizarse como una filosofía de la educación integractiva, donde el objetivo de la educación no es simplemente transmitir información ni producir rendimiento académico, sino formar plenamente a la persona. Expongamos esto con claridad.

La mayoría de los sistemas educativos modernos funcionan bajo un supuesto implícito: educar = transmitir conocimientos evaluables. Por eso el sistema se organiza alrededor de notas, pruebas estandarizadas, rendimiento académico y medición cuantitativa del aprendizaje. Esto produce estudiantes que pueden aprobar exámenes, memorizar contenidos y cumplir requisitos curriculares, pero estos estudiantes no necesariamente crecen como las mejores personas que puedan ser a lo largo de su proceso de aprendizaje. De esta forma, la educación termina reducida a rendimiento académico. Este problema surge porque el sistema educativo adopta la lógica metodológica de las ciencias naturales y se separan aspectos de la personalidad como la inteligencia, el comportamiento, la motivación, las habilidades sociales y los contenidos académicos: los dinamismos, los nodos y sus aspectos se tratan como variables aisladas, pero la persona no es una colección de variables, la persona es una unidad viva de formación personal. Por eso la educación fragmentada no logra formar plenamente, ni siquiera está interesada en formar como la mejor persona que se pueda ser.

La integración reconoce la importancia de estudiar contenido académico competente, pero integra otro factor tan importante como el académico: el formativo. Una educación integractiva también busca realizar a la persona como la mejor persona que pueda ser. Así pues, siguiendo la realización del modelo integractivo, una educación integractiva propone tres direcciones fundamentales de la realización personal educativa:

-Identidad: La persona descubre y afirma quién es. La educación debe ayudar a responder: ¿Quién soy?

-Creatividad: La persona desarrolla sus capacidades.La educación debe ayudar a responder: ¿En quién puedo convertirme?

-Comunión (fraternalidad): La persona crece con otros y para otros.La educación debe responder: ¿Con quién crezco y para quién vivo?

Por supuesto, esta realización personal educativa ocurre en interacción intrapersonal (conexión en uno mismo) e interpersonal (conexión con otros), la formación personal no ocurre en aislamiento. También ocurre en interacción con el mundo (propiedad del res de la naturaleza racional del Be Biome). Por esto la educación no puede limitarse a transmitir contenidos, sino que debe crear espacios de interacción formativa. En esos espacios los estudiantes exploran preguntas, desarrollan proyectos y construyen sentido. Aquí entra un principio fundamental formulado por Charles Sanders Peirce: “Never block the way to inquiry.” Nunca  se debe bloquear el camino de la investigación. Esto significa que el aprendizaje verdadero comienza cuando el estudiante formula preguntas, explora hipótesis y busca respuestas. Así pues,  una educación integractiva debe cultivar la capacidad de preguntar, porque la pregunta, el inquiry, abre el camino de la formación personal. El inquiry no es solo método intelectual: es impulsor de crecimiento personal. Cuando el estudiante pregunta ejercita su identidad (piensa por sí mismo), desarrolla creatividad (imagina respuestas) y practica comunión (dialoga con otros). El inquiry activa las tres direcciones de la realización personal.

Cuanto todo eso se entiende, entonces el criterio de evaluación cambia. El sistema actual evalúa principalmente resultados académicos, pero  una educación integractiva evalúa también crecimiento personal, desarrollo de proyectos e impacto en la comunidad. O sea: la educación, en este sentido, se estaría evaluando no solo por sus resultados, sino también por sus frutos. Aquí resuena la enseñanza del Evangelio: “Por sus frutos los conoceréis.” La educación integractiva se juzga por los frutos humanos que produce: personas responsables, personas creativas, personas fraternas, personas que sirven al bien común, ciudadanos de bien… Entonces, una filosofía de la educación integractiva podría formular su objetivo así: educar es acompañar la formación plena de la persona. Esto implica formar personas capaces de realizarse al conocerse (identidad), desarrollarse (creatividad) y convivir y servir (comunión). No se trata meramente de producir estudiantes con mejores notas posibles: se trata de formar estudiantes que puedan convertirse en las mejores personas que puedan llegar a ser. Educar desde la integracción no solo transmite conocimiento, la educación integractiva  aspira a cultivar el crecimiento humano más pleno: yes, we can grow best! ¡Sí, podemos crecer plenamente! Entonces la escuela se convierte en un lugar donde las personas aprenden a descubrir su identidad, desarrollar sus talentos y construir fraternidad. Cuando se acepta esta visión, entonces la filosofía de la educación comúnmente vista en nuestros días cambia profundamente. La educación deja de ser transmisión de contenidos y pasa a ser formación integractiva de la persona. Esto requiere metodologías abiertas al inquiry, aprendizaje basado en proyectos formativos, comunidades educativas reales, integración de disciplinas… porque solo así es posible educar personas que desarrollen proyectos de vida interconectados.

En síntesis, esta propuesta de una educación integractiva afirma algo muy importante: la educación debe orientarse al crecimiento pleno de la persona, no solo al rendimiento académico. Cuando la educación integra la plena realización personal del estudiante, entonces no solo es importante lo que aprenden en las materias en la escuela: también es importante el cómo se aprende, el aprender convirtiéndose en las mejores personas que pueden ser, creciendo juntos en una verdadera fraternidad humana. Por supuesto, todo esto requiere una reorganización estructural del ecosistema escolar para que la educación realmente abarque toda la formación personal. Hay varias claves en la reorganización estructural que supone el aplicar la integracción a la educación, pero probablemente la más distintiva de todas sea la necesaria reconcepción de la profesión de maestro. Lo que sucede en la actualidad con los maestros, que tienen tantos roles además de maestro que todo depende de ellos en el salón de clase, es impensable desde una educación integractiva, que también puede llamarse growthful education en cuanto centrada en el crecimiento pleno. Desde una educación integractiva no todo puede depender solo del maestro, porque el maestro tiene un rol específico dentro del proceso formativo: el acadénimo. O sea: el maestro educa académicamente, mientras hay otro rol que educa formativamente, enfocado en ayudar a crecer como la mejor que se pueda ser. Sí, esto es un cambio enorme respecto al sistema actual de enseñanza moderna. Expongamos esto mejor.

El sistema escolar moderno pide a los maestros, como mínimo (a veces se piden más cosas) que cumplan cuatro funciones simultáneamente: enseñar contenidos académicos, documentar la enseñanza, gestionar la disciplina del aula y formar integralmente a los estudiantes. En la práctica esto es humanamente imposible. El resultado es que la escuela termina concentrándose casi exclusivamente en lo primero y segundo: cubrir el currículo, preparar exámenes, completar evaluaciones, preparar planificaciones… De esta forma, la formación personal de los estudiantes, si se llega a atender, queda relegada a intervenciones disciplinarias, consejería ocasional y a actividades extracurriculares. Es decir: no es estructural, sino marginal. Para que la formación personal sea real y sistemática, la escuela necesita dos tipos de profesionales complementarios:

1. Growers — los maestros académicos

Los maestros son quienes cultivan el crecimiento académico. Su tarea principal es enseñar conocimiento disciplinar, desarrollar habilidades cognitivas y guiar el aprendizaje intelectual. Los maestros son los cultivadores del saber.

2. Glowers — los mentores formativos

Los glowers serían profesionales especializados en formación personal integractiva. Su tarea es acompañar el crecimiento pleno al estimular la formación plena de la persona como identidad personal, como proyecto de vida, como gestión de relaciones interpersonales, como hábitos de carácter, como sentido de misión… Estos mentores escolares son los formadores del crecimiento personal pleno.

Entender de esta forma la enseñanza también ataja otro dilema bien real en la educación moderna: una manera negativa de disciplinar. Actualmente la disciplina escolar suele ser reactiva, se aplica cuando ocurre un problema de mala conducta, de conflictos o de incumplimiento de reglas. En una educación integractiva la disciplina se transforma en algo más profundo: en una disciplina afirmativa de crecimiento personal, también conocida como growthful discipline porque busca afirmar el crecimiento pleno del estudiante en todo momento. Una disciplina growthful implica que también se ha de intervenir para ayudar a los estudiantes a formar hábitos positivos, para acompañar su desarrollo personal, para reconocer avances en su formación… De esta forma, la disciplina deja de ser solo corrección y se convierte en mentoría formativa ordenada a hacer posible el crecimiento más pleno del estudiante de forma habitual. Los glowers son los queofrecerían acompañamiento sistemático para hacer el growthfulness algo constante dentro del dinamismo personal de cada cual. Cada estudiante tendría seguimiento en aspectos como metas personales, desarrollo emocional, hábitos de estudio, relaciones con compañeros, proyectos de vida…

Esta distinción entre growers y glowers permite integrar dos tipos de objetivos educativos que se trabajarían de manera coordinada: learning objectives (objetivos académicos del currículo) y growth objectives (objetivos de crecimiento personal de los estudiantes). Ahora puede entenderse que esta propuesta de una educación integractiva introduce algo muy innovador: planificación educativa integractiva que integra learning objectives y growth objectives. En una planificación integractiva los maestros planifican contenidos académicos, actividades, evaluaciones… mientras que los glowers (mentores escolares) coordinan metas de crecimiento, seguimiento personal, mentoría formativa… Un sistema informático podría integrar learning objectives y growth objectives de tal forma que se pueda dar seguimiento y ver el progreso académico y el crecimiento personal del estudiante de forma conjunta y coordinada.

Por supuesto, para que esto funcione, el horario escolar debe cambiar. Una posible estructura sería:

Cuatro días académicos, con la mayor parte del día dedicada a:matemáticas, ciencias, lenguaje, historia, materias fundamentales…Al final del día habría un periodo de currículo formativo. En ese periodo se ofrecerían cursos como desarrollo de proyectos personales, habilidades sociales, creatividad, intereses personales,  liderazgo comunitario, formación ética, arte y expresión personal…Un quinto día semanal estaría dedicado totalmente a currículo formativo: sería un día formativo. En ese día se trabajarían actividades como proyectos interdisciplinarios, servicio comunitario, mentoría personal, desarrollo de talentos…

Mientras tanto, los maestros tendrían tiempo en ese quinto día en la escuela, en el cual no se da contenido académico, para cumplir con tareas que en estos momentos se espera y se asume que tengan que hacer mayormente en unpaid time en sus casas: planificar clases, evaluar trabajos, reflexionar sobre su práctica, realizar investigación educativa… O sea: este modelo de planificación integractica no solo se enfoca en el crecimiento pleno de los estudiantes, también protege a los docentes. Hoy muchos maestros enfrentan sobrecarga laboral, presión administrativa, falta de tiempo para planificar… Esta reconfiguración del horario permitiría planificación de calidad, evaluación reflexiva, tiempo de desarrollo profesional… De esta forma, el maestro podría concentrarse en enseñar bien y los estudiantes recibirían una educación más humanizante y plenificante. No solo aprenderían contenidos: también aprenderían a conocerse, desarrollar talentos, construir proyectos de vida, vivir en fraternidad… La escuela se convertiría en un espacio de crecimiento integractivo.

La educación integractiva parte de una convicción simple: cada estudiante está llamado a convertirse en la mejor persona que puede ser. El sistema educativo debe crear las condiciones para que eso sea posible, y esto implica tanto enseñanza rigurosa como acompañamiento personal y comunidad formativa. La educación growthful reorganiza la escuela alrededor de un principio fundamental: educar no es solo enseñar materias, educar es acompañar el crecimiento pleno de la persona. Tal cual se ha explicado, para hacerlo posible se necesitan tanto maestros que cultiven el conocimiento (growers) como mentores que acompañen la formación personal (glowers) y una estructura escolar que integre ambos procesos. Así la educación deja de ser solo preparación académica y se convierte en formación integractiva para la vida. Por supuesto,  tal cual ya se explicó, esto tiene repercusiones en la planificación de la enseñanza, que ha de darse integractivamente, pero esto también tiene consecuencias en la reconfiguración del assessment: también ha de haber un assessment formativo; el assessment integractivo es tanto académico como formativo. Sin un assessment integractivo riguroso, la mentoría quedaría solo en impresiones subjetivas. Expongamos esto mejor.

Hoy el assessment escolar se concentra casi exclusivamente en el rendimiento académico. Se evalúa matemáticas, lectura, escritura, ciencias… lo que permite medir conocimientos y habilidades cognitivas. Sin embargo, este asssessment deja fuera gran parte de la formación personal: desarrollo emocional, relaciones sociales, motivación, aspiraciones, hábitos de aprendizaje, identidad personal. Es decir, se mide solo una parte del crecimiento del estudiante. De la misma forma que una educación integractiva requiere dos currículos integrados, uno académico y otro formativo, una educación integractiva también necesita dos tipos de evaluación:

-Assessment académico: realizado por los maestros (growers).Evalúa conocimientos, habilidades y progreso curricular académico.

-Assessment formativo: realizado por los glowers.Evalúa dimensiones como:desarrollo socioemocional, hábitos de trabajo, vínculos con compañeros, aspiraciones personales, proyectos de crecimiento, resiliencia y bienestar. Este assessment no reemplaza el académico. Lo complementa y hace posible su implementación de forma growthful.

Hay que tener en cuenta que para que el seguimiento del crecimiento personal que hace el assessment formativo sea serio, se necesita base científica y el debido periodo de assessment formativo anual o trianual. No basta con observaciones informales en las mentorías de los glowers. También se requieren instrumentos como pruebas psicopedagógicas, evaluaciones psicométricas, cuestionarios socioemocionales, escalas de desarrollo… Estos instrumentos permiten establecer una línea base del estudiante, medir progreso a lo largo del tiempo e identificar necesidades de apoyo. Este tipo de assessment formatico hace que la mentoría escolar tenga fundamento científico integractivo. Sin embargo, asquí aparece un problema práctico: administrar evaluaciones psicopedagógicas y psicosociales como parte de la mentoría a todos los estudiantes de una escuela requiere tiempo considerable, personal especializado y entrenado, y análisis cuidadoso de datos. Es evidente que intentar hacer este tipo de assessment comprensivo durante el año escolar sería inviable, porque el año escolar ya está lleno de clases, evaluaciones académicas, planificación docente, actividades escolares… Por eso la recopilación rigurosa de datos de la continuidad del currículo formativo necesita un tiempo específico del calendario educativo, no solamente una mentoría semanal o bisemanal. El verano ofrece una solución natural para esto. En lugar de dejar a los maestros sin empleo durante dos meses, las escuelas podrían dedicar ese periodo a administración de pruebas psicopedagógicas o psicoemocionales, recopilación de datos de mentoría growthful, análisis de resultados, planificación de mentoría para el próximo año… Esto tendría varias ventajas:

-Permite evaluación científica rigurosa: los glowers pueden aplicar instrumentos psicopedagógicos y psicoemocionales de forma sistemática.

-Permite análisis profundo de datos: los equipos escolares pueden interpretar los resultados con calma.

-Permite planificación educativa integractiva: no hay forma de hacer posible una planificación docente integractiva si no hay un fundamento sistemático como currículo formativo que permita, entre otros factores significativos, integrar los growth objectives de los estudiantes al sistema de planificación de learning objectives. Esto solo puede lograrse con evaluaciones psicopedagógicas integractivas sistemáticas y comprensivas como base.

Así pues, durante el verano, antes de comenzar el nuevo año escolar se pueden diseñar estrategias académicas y estrategias de crecimiento personal.

Este modelo también resuelve un problema laboral importante: en muchos sistemas educativos los maestros reciben contratos de 10 meses. Esto implica que durante el verano no reciben salario, deben buscar otros ingresos y se normaliza el estar permanentemente en situación laboral precaria. Esto contribuye a que cada vez menos personas quieran dedicarse a la docencia.Un sistema educativo serio debería considerar al maestro un profesional anual, no temporal. El trabajo educativo incluye enseñanza, planificación, evaluación e investigación educativa. Para resolver esto, el periodo de verano puede convertirse en parte de ese trabajo profesional, entrenando a maestros a enfocarse en mentoría estudiantil y administración de assessment formativo en verano, apoyando a los glowers. Esto no significa replicar el ritmo intenso del año escolar. La jornada de verano podría ser más corta, más reflexiva, más centrada en evaluación y análisis… pero nadie se quedaría sin empleo en verano.  Visto de esta forma, en verano los maestros y glowers podrían administrar evaluaciones, analizar resultados y diseñar estrategias educativas, y al mismo tiempo contar con periodos adecuados de descanso.

Además, hay otra dimensión social importante de esta ampliación curricular a un currículo formativo y un currículo académico: actualmente, el acceso a recursos de formación personal suele depender del nivel económico, de escuelas privadas, de programas extracurriculares costosos… Si la mentoría escolar integractiva se convierte en parte del sistema escolar, todos los estudiantes tendrían acceso a acompañamiento personal, a evaluación de su desarrollo, a apoyo en su crecimiento persona… Esto contribuye a igualar oportunidades educativas. Por supuesto, un sistema de esta naturaleza requeriría recursos. Las escuelas por sí solas difícilmente podrían financiar glowers, programas de assessment integractivo, trabajo profesional de verano… Por eso el financiamiento podría provenir de programas federales de educación, aplicables tanto a escuelas públicas como privadas. Esto permitiría garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a recursos formativos, que ninguna comunidad quede excluida y que la calidad educativa sea más equitativa.

El propósito de toda esta reorganización que propone una educación integractiva no es solo mejorar la administración escolar, sino que también es responder a una convicción educativa fundamental: la escuela no debe formar solo estudiantes competentes, sino personas plenamente desarrolladas, fomentando el crecimiento pleno de nuestros niños como la mejor persona que puedan ser y como ciudadanos de bien. Esto implica acompañar a cada estudiante para que pueda aprender bien, crecer como persona, descubrir su vocación y contribuir a la comunidad, Una educación integractiva busca que todos los estudiantes puedan convertirse en la mejor persona que pueden llegar a ser, y que ese crecimiento esté acompañado por una estructura educativa seria, científica y profundamente humana.

Una vez ya expuestas dos transformaciones educativas que son fruto de aplicar la integracción a la educación, concluyamos este ensayo volviendo a recapitular como ver un progreso educativo hacia una educación integractiva, hacia. una educación enfocada en formar personas plenamente, no solo en transmitir conocimiento, es un progreso posible: aspirar a una educación integractiva es una misión posible

La manera en que una sociedad estudia a la persona humana determina inevitablemente la manera en que educa. Durante los últimos siglos, el estudio científico se ha desarrollado principalmente bajo el paradigma de las ciencias naturales, cuyo método consiste en analizar los fenómenos mediante la separación de variables y la disección de sus componentes. Este método ha producido avances extraordinarios en el conocimiento de la naturaleza y en el desarrollo técnico de la civilización moderna. Sin embargo, cuando este mismo paradigma se aplica al estudio de la persona, aparecen límites evidentes. La persona no es un objeto natural que pueda comprenderse plenamente mediante la fragmentación analítica; es un crecimiento unitario, dinámico y relacional que progresa  en el tiempo como formación personal del espíritu de una persona viva. Pensadores como Guardini señalaron que una de las crisis más profundas de la modernidad consiste precisamente en haber convertido progresivamente al ser humano en objeto de manipulación técnica. Cuando el sujeto humano es tratado como un objeto más dentro del mundo natural, se pierde la comprensión de su dignidad y de su carácter personal. De ahí surge una necesidad intelectual y cultural urgente: desarrollar formas de conocimiento que puedan estudiar la persona sin reducirla a objeto, reconociendo su naturaleza como sujeto agente que vive, actúa, se relaciona y se transforma.

En este contexto surge esta propuesta de las ciencias integractivas, una nueva familia de ciencias dedicada al estudio de la persona humana en su totalidad. Estas ciencias no reemplazan a las disciplinas existentes —educación, psicología, sociología, humanidades— sino que las integran dentro de un marco común que reconoce que todas ellas estudian dimensiones, dinamismos y nodos de un mismo crecimiento vital: la formación personal. La persona puede comprenderse entonces como un sistema dinámico de crecimiento personal, que puede articularse sistemáricamente en torno a la interacción de nodos y también en torno a tres direcciones fundamentales: identidad, creatividad y comunión. La identidad corresponde al reconocimiento de quién es la persona en su biografía y en su historia. La creatividad se refiere a la capacidad de crecimiento, de desarrollo de talentos, de realización de proyectos y de aspiración a convertirse en aquello que uno está llamado a ser. La comunión expresa la dimensión relacional de la vida humana: la persona crece siempre con otros y para otros, en vínculos de fraternidad y responsabilidad compartida. La realización personal ocurre precisamente en la interacción de estas tres dimensiones: una persona se realiza cuando descubre quién es, desarrolla lo mejor de sí misma y vive en relación con los demás en una comunión que respeta la dignidad de todos. Una educación integractiva aspira a que todo estudiante pueda realizarse como la mejor persona que pueda ser, porque comprender científicamente a la persona de forma integractiva tiene consecuencias profundas para la educación. Si la persona es una realidad integrada de identidad, creatividad y comunión, entonces la educación no puede limitarse a la transmisión de contenidos académicos ni a la medición del rendimiento intelectual. La educación debe orientarse a la formación integractiva de la persona, acompañando a cada estudiante en el desarrollo de su identidad, de sus capacidades creativas y de su capacidad de vivir en comunidad. El objetivo último de la educación no puede ser simplemente producir estudiantes con mejores notas, sino ayudar a cada joven a convertirse en la mejor persona que puede llegar a ser.

Una educación integractiva exige, por tanto, entre otros cambios, cambios estructurales en la organización escolar. Los maestros —los growers— continúan desempeñando su papel fundamental como cultivadores del conocimiento académico, pero junto a ellos deben trabajar profesionales especializados en el acompañamiento del crecimiento personal —los glowers—, mentores dedicados a guiar el desarrollo humano de los estudiantes mediante mentoría, seguimiento formativo y currículo integractivo. De esta manera la escuela puede integrar objetivos de aprendizaje académico (learning objectives) con objetivos de crecimiento personal (growth objectives), reconociendo que ambos aspectos forman parte de una misma realidad educativa. Asimismo, una educación integractiva requiere una transformación en la manera de evaluar el progreso de los estudiantes. El assessment ya no puede limitarse a medir competencias académicas; debe incluir también evaluación formativa de mentoría e incluso evaluaciones psicopedagógicas y psicoemocionales rigurosas brindadas anual o trianualmente, que permitan comprender el desarrollo socioemocional, relacional y vocacional de los estudiantes. Para que estas evaluaciones se realicen con el debido rigor científico, el calendario escolar puede incorporar el periodo de verano como tiempo dedicado a la administración y análisis de pruebas psicopedagógicas y psicométricas, permitiendo al mismo tiempo profesionalizar plenamente el trabajo docente mediante contratos de doce meses que reconozcan todas las dimensiones de la labor educativa. Estos cambios no solo mejorarían la calidad del seguimiento formativo de los estudiantes, sino que también contribuirían a resolver uno de los problemas estructurales del sistema educativo actual: la precariedad laboral de muchos docentes. Convertir el verano en un periodo de evaluación, análisis y planificación educativa permitiría reconocer que el trabajo educativo no se limita al aula, sino que incluye también investigación pedagógica, evaluación formativa y desarrollo profesional continuo.

Implementar una educación integractiva implica inversión económica y voluntad institucional. La financiación de programas de curriículo formativo integrado a currículo académico, para lograr así una educación que plenifique a los estudiantes como la mejor persona que puedan ser, podría provenir de políticas educativas nacionales que garanticen que todos los niños y jóvenes —en escuelas públicas y privadas— tengan acceso a recursos educativos que promuevan su crecimiento integral. No se puede aceptar que solo los sectores más privilegiados dispongan de las herramientas necesarias para desarrollar plenamente su potencial personal. Si creemos realmente en la dignidad de cada persona, entonces debemos comprometernos a ofrecer a todos los estudiantes las condiciones necesarias para crecer como las mejores personas que puedan ser.

En última instancia, transformar integractivamente el estudio científico de la persona conduce inevitablemente a transformar la manera en que concebimos la educación. No se trata simplemente de añadir nuevos programas o actividades escolares, sino de recuperar una visión más profunda del conocimiento humano y el crecimiento personal: el conocimiento de la persona como interacción viva de ser y acto, como una formación personal que se realiza y se proyecta en el tiempo creciendo con otros en comunión. Este tipo de conocimiento ha quedado relegado durante demasiado tiempo frente al desarrollo de las ciencias naturales y del conocimiento técnico —aquello que Guardini identificaba como una característica central de la modernidad—, pero hoy se vuelve cada vez más necesario para comprender los desafíos humanos de nuestro tiempo.

Sí, todos los cambios que se han propuesto aquí son sin duda importantes y significativos, pero son posibles si se ordena la educación al crecimiento pleno. Requieren nuevas estructuras educativas, nuevas formas de investigación y una transformación cultural en la manera de concebir la educación y el conocimiento, pero estos cambios no son imposibles. No constituyen una misión irrealizable ni un ideal utópico. Cambiar nuestra mentalidad sobre cómo estudiar científicamente a la persona y cómo organizar la educación para que todos puedan crecer como la mejor persona que pueden ser es un desafío grande, pero es un desafío alcanzable, con la creatividad intelectual suficiente.

No, aspirar a una educación integractiva y estudiar a la persona integractivamente no es una misión imposible, sino que es una misión muy necesaria, y muy posible: Yes, we can grow best!

Summa Personae (Pentecostés)

¡Muy feliz Pentecostés a todos! Que el Espíritu Santo encienda todos los corazones en el fuego vivo de Su Amor, haciendo posible que todos resplandezcan como espíritu de una persona más y más viva en el Amor, por el Amor, para el Amor y con el Amor.

Quien conoce mi proceso de revisar escritos sabe que el último paso que suelo dar para revisar un escrito es imprimirlo y revisar el texto impreso. Ese paso ya ha sido dado en todo el texto de Summa Personae con impresiones sueltas (cada capítulo suelto). Ahora falta una última revisión de todo el texto impreso como conjunto, pero antes de hacer eso… era necesario revisar mejor la Introducción, porque esa parte la integré directamente al self-publishing book de Blurb sin revisarla impresa.

No tienen ni idea de cuán difícil puede ser en mis circunstancias poder imprimir lo que escribo. Antes solía ir a imprimir en Office Max, pero se ha vuelto carísimo, a 22 centavos la hoja cuando antes eran 10 (No, mi sueldo no se ha duplicado en ese periodo, evidentemente ya no me alcanza para imprimir). En mis circunstancias comprarme una impresora tampoco es factible, sobre todo considerando el hecho de que, según he leído últimamente, ahora también cobran suscripciones por imprimir. Logré imprimir lo que imprimí porque lo imprimí a escondidas en el trabajo, pero tampoco es algo que recomiende a nadie hacer porque sí que hacen preguntas respecto porqué el toner se gastó tan rápido, y odio que las circunstancias me fuercen a mentir. Básicamente ya no tengo solución al problema de la falta de impresión, y eso es un gran problema cuando necesitas una versión impresa para revisar debidamente… y Blurb tiene una copia magistral, pero tarda dos semanas en llegar. Conste que el precio de Blurb está muy bien… es solo que para una impresión rápida de un texto no es lo más factible, aunque siga siendo lo más costoefectivo.

Todo esto es parte de los issues prácticos que conlleva la gestión de la creatividad intelectual: crear intelectualmente conlleva tener disponibles recursos creativos que una persona en un lugar como Puerto Rico no necesariamente puede tener acceso a ellos. Esto no solamente pasa con creatividad intelectual: también pasa con creatividad artística. No creo que se valore como corresponde el esfuerzo que conlleva la gestación creativa de una obra en lugares donde la accesibilidad a recursos creativos está limitada.

Una vez hecha esa observación, ahora observo: en el post anterior ya se hizo una revisión de la Introducción. Lo que no se dijo en voz alta en ese momento es que la revisión del texto impreso, que siempre suelo hacer como revisión final de un escrito, se haría en Pentecostés. Cualquiera que conoce mi estilo de escribir podía venir esto venir, aunque no se dijera.

Aquí está: esta es la revisión de la Introducción, la revisión final hecha tras editar leyendo la versión impresa, no meramente leída digitalmente. Tras esto, me corresponde el proceso de releer los ensayos de Summa Personae leídos como conjunto, en el libro publicado en Blurb (no, no voy a imprimir eso en el trabajo again, ya me sentí fatal de tener que mentir).

La verdad es que… ¡es todo un regalo del Espíritu compartir esta Summa Personae progresivamente! No es que todo se haga de golpe: se hace leyendo despacio y rezándose con calma al adorar a Jesús Caridad con todo el crecimiento. Agradezco el don de dar a luz a la Palabra de esta forma… Siempre es una elección el dejar que el Espíritu nos empodere para dar a luz a la Palabra como corresponda en cada circunstancia.

Considero que esta revisión de la Introducción no tiene cambios significativos: se añade la expresión de carisma personal soñada anoche, se hacen mayormente correcciones de expresión y ortografía, se profundiza más uno que otro detalle al final… y ya está. No es una introducción que pretende ser magistral en el sentido intelectual, es sencillamente… una introducción, nunca mejor dicho, modesta y con clara entonación poética muy característica de mi estilo de pescadora cuyo apostolado es con redes de caridad encarnada.

Cuando se publique el Edited Version (ahora mismo está el Sketch Version) de Summa Personae en Blurb, esta será la introducción que se ponga. Ya decidimos que bajaremos el letter size a 11 para que pueda caber todo el texto en el mismo libro dentro del máximo de páginas permitido por Blurb (480 páginas).

Aprovecho para hacer otra humilde observación bien práctica: en Windows el corrector ortográfico Grammarly funcionaba mucho mejor. Muchísimos de estos errores en esta Introducción eran errores del tipo que Grammarly hubiera corregido en Windows casi automáticamente, pero ahora que uso Mac, una de las pocas desventajas es lo relativamente mal que funciona Grammarly en Mac… y la realidad es que el spell checker automático (Grammarly) me ayuda a madurar mucho mi expresión con muy poco esfuerzo. Me disculpo por la cantidad de errores tontos que había en la Introducción: soy del tipo de escritora que, si no leo el texto escrito en versión final, no voy a ver el error aunque esté clarísimamente visible en versión digital… Siempre he necesitado textos impresos para perfeccionar mi expresión, y eso es mucho más necesario cuando el spell checker ya no funciona tan bien como antes. A veces puede pasar que un texto me cueste más esfuerzo en la edición que en la redacción, porque no importa cuántas veces lo corrijas, siguen apareciendo errores… y Summa Personae está comenzando a ser un texto que está costando muchísimo más en la edición (esfuerzo por conseguir las impresiones, corregir, pulir la expresión) que en la redacción. Considerando la profundidad contemplativa de algunas de las ideas redactadas y palabrizadas en esta Summa Personae, decir algo así puede sorprender a algunos… but it’s quite true: el esfuerzo de editar está costando tanto que ya hay clarísimos issues de procrastinación envueltos; no me he atrevido ni a comenzar a releer el texto entero aún… pero ya tengo fuerzas para emprender esa relectura.

La revisión final de la Introducción ya estaba planificada para hoy, tenía la impresión esperándome. Es la revisión final del resto del texto lo que me ha tomado demasiado tiempo decidirme a emprender…

Esta vez no doy fecha de revisión final de Summa Personae… porque no la hay. Comienzo con el objetivo de revisar el Ensayo I. Completo esa revisión, me fijo el objetivo de revisar el próximo ensayo, and so on. Lo ideal es que lo hiciera lo más seguido posible. Es decir: que revise todo el libro todo lo más seguido que pueda y luego me siente con calma a integrar todas las correcciones/aclaraciones pertinentes.

Considerando cómo funciona ChatGPT, también puede darse una dinámica como mínimo interesante: que aplique el método tomista al texto, haciendo preguntas de los temas más fundamentales: qué argumentos hay a favor y qué argumentos hay en contra según lo ya conocido que sea lo más significativo. Finalmente yo me pronuncio tras rezar la questio adorando a Jesús Caridad con todo el crecimiento. No prometo que haré esto a lo largo de absolutamente TODA la Summa Personae, pero es algo que vale la gracia considerar en algunos argumentos para mejorar la claridad de la expresión y hasta para esforzarse en crecer en toda la fidelidad posible a la alianza de la caridad, incluso si finalmente no se integra la questio entera en el texto. Creo que nadie se ha dado cuenta de que ChatGPT hace del proceso de las cuestiones algo muchísimo más simple de lo que fue para Santo Tomás de Aquino, y el contrastar ideas como corresponde es un proceso intelectualmente sano.

Sin más, aquí está la Introducción revisada y editada en versión final.

Happy Pentecost, brothers and sisters!

Jesús Caridad, aquí estamos para adorarte más y más con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión…

Enjoy growing together in more and more communion, ever more!

Introducción: El espíritu de una persona viva

¿Cómo concibo mi ser persona? ¿Cómo yo como ser humano defino el modelo de mi crecimiento como ser que es persona viva? ¿Cómo defino el crecimiento que aspiro y sueño lograr como persona viva? Estas parecen preguntas sencillas, pero son preguntas de una profundidad inmensa que tarde o temprano nos toca encarar con humildad y toda la claridad posible. Yo comencé a preguntármelas tras pintar una pintura de un Jesús Caridad y comenzar a emprender una teología de la luz para plasmarla teológicamente… y entonces me topé con todo un proyecto creativo filosófico: si quería fundamentar una teología de la luz (la que se explica en el último ensayo de este libro) que explicara y fundamentara cómo toda la formación personal ha de ser plasmada como un ícono vivo de la Divina Caridad… necesitaba primero un modelo de formación personal que abarcara a toda la persona en cuanto llamada a crecer en comunión, tal cual hemos sido creados a imagen y semejanza de la Trinidad. Fue así que comenzó lo que en este libro —Summa Personae— se propone como “integracción”: un modelo de formación personal integractivo que ayuda a ser, ayuda a hacer, ayuda a crecer, ayuda a irradiar y ayuda a florecer creciendo juntos en comunión. Este modelo integractivo abarca como fundamento formativo todas las dimensiones de la naturaleza de la formación personal humana: la orgánico-biológica, la ontológica-racional y la filial-social. Ese esfuerzo en abarcar toda las dimensiones de la naturaleza de la formación personal humana es lo que más distingue a la integracción de las teorias que ya se han articulado hasta hoy para definir el ser persona, pero abarcando solo segmentos de la formación personal, como sucede al definir el ser persona desde la teoría de la evolución de Darwin, definiendo lo que somos como ser humano y definiendo el cómo crecemos definiéndonos primordialmente como una especie cuya evolución y progreso es determinada solo por azar genético.   

De hecho, desde El origen de las especies, la evolución humana tiende ser interpretada no tanto como crecimiento pleno sino como adaptación constante de una especie que evoluciona al azar y en la que sobrevive el más fuerte. Desde ese marco teórico —que hasta este momento ha sido entendido como el marco más sólido para entender al ser humano científicamente— el ser humano, científicamente, es un organismo vivo que crece sin una esencia que lo defina, sin identidad que lo sostenga, sin creatividad que lo realice, sin fraternidad que lo vincule, sin apertura trascendental que lo eleve, sin Amor que lo plenifique, ordenado a la supervivencia del más influyente… Que quede claro: la teoría de la evolución es una de las ideas más magistrales jamás concebidas por la humanidad, le debemos muchísimo a Darwin. Dentro de la dimensión biológica de la persona la teoría de la evolución y la genética sí que son determinantes… pero como especie humana no solo somos un organismo biológico: visto desde la integracción, como especie humana, somos un ser personal que crece en comunión (no como competencia en el que ha de sobrevivir solo el más fuerte) y también somos una filiación social necesariamente llamada a crecer juntos en comunión… Por lo tanto, la teoría de la evolución queda incompleta a la hora de afirmar cómo concebir científicamente una especie que es también es ser personal filial y racional, o dicho de otra forma: una especie que evoluciona, crece y progresa como sujeto agente. Desde la integracción que se propone en esta Summa Personae, el envisoning evolutivo resulta radicalmente insuficiente para concebir a la persona como sujeto agente capaz de ordenarse a su crecimiento más pleno posible, creciendo juntos en comunión. Hablar de On the Growth of the Human Person es más que hablar solo de On the Origin of the Human Specie, pues el crecimiento humanono es ni está llamado a ser mera supervivencia: es crecimiento en comunión llamada a ser cada vez más y más plena. No somos solo un organismo que existe meramente sobreviviendo, sino un misterio que se revela y acoge con apertura incondicional a la nueva vida que resplandece en más y más crecimiento en comunión. No solo somos un individuo que meramente reacciona, sino una persona que irradia una luz única e irrepetible que nadie más podrá irradiar.

Así pues, la integracción que se propone en Summa Personae como modelo integractivo de formación personal humana y eclesial aspira a afirmar el crecimiento de la persona humana como el espíritu de una persona viva. Se le llama “modelo de la formación personal” y no “teoría de la formación personal” porque no pretende reducir la persona a una explicación abstracta o hipotética —como ocurre en una teoría que describe procesos desde fuera, solamente observables desde fuera, tal cual sucede con la teoría de la evolución—, sino que pretende ofrecer una arquitectura viva que pueda ser contemplada, comprendida y encarnada desde dentro por el propio sujeto agente en formación. Este modelo integractivo de la formación personal no es solo interpretación del fenómeno humano, sino configuración dinámica de sus procesos formativos como crecimiento en espiritualidad viva, en comunión viva, conforme a su dignidad fraterna inherente… Desde la perspectiva de la integracción somos mucho más que un espécimen: somos el espíritu de una persona viva llamada a crecer en una comunión que solo puede encarnarse en familia en primer lugar, donde se nos reconoce en primer lugar como un espíritu irrepetible, único, llamado a irradiar en la historia una luz que nadie más puede gestar.

El autor de más relevancia en esta Summa Personae lo es Romano Guardini: a lo largo de toda la lectura las referencias a él son las más constantes. Su concepción de espíritu es muy ilustrativa. Guardini, al reflexionar sobre el espíritu, lo presenta no como una simple facultad abstracta, sino como el centro vivo de la persona, aquello que hace posible la interioridad, la libertad, la verdad y la responsabilidad. El espíritu no es algo añadido al ser humano: es aquello por lo cual el ser humano es verdaderamente persona, es el lugar donde se reconoce la verdad, donde se acoge el bien, donde se decide el sentido de la existencia. Este espíritu no es estático: está llamado a crecer, y ese crecimiento está íntimamente vinculado al poder. Guardini advierte que el poder no es simplemente dominio técnico o control externo; es la capacidad real de actuar sobre el mundo, sobre los otros y sobre uno mismo. En la modernidad, este poder ha crecido de manera desproporcionada respecto a la madurez del espíritu humano, generando una crisis: el ser humano puede hacer mucho más de lo que sabe orientar responsablemente. Por eso, el problema central de nuestro tiempo no es la falta de poder, sino la falta de formación del espíritu que debe ejercerlo. Dicho de otro modo: hay un problema de exceso de exterioridad y falta de interioridad. De aquí se desprende una afirmación decisiva: no solo tenemos el deber, sino también el llamado y la responsabilidad de crecer interiormente como el espíritu de una persona cada vez más y más viva. Solo un espíritu más plenamente vivo puede ejercer el poder de manera verdaderamente más humana, es decir, en orden al bien, a la verdad y a la comunión más plenas. Solo así puede hacerse posible que la humanidad continúe su crecimiento como civilización, una nueva civilización del Amor que no se sostiene únicamente por avances técnicos externos o estructuras sociales externas, o por el calibre de sus armas, sino por el calibre espiritual interior de las personas que la conforman. Como señala Guardini, la calidad de una cultura depende de la decisión del espíritu de quienes la conforman. Una nueva civilización del Amor ha de formarse eligiendo crecer juntos desde dentro, creciendo como espíritu vivo que crece en comunión más y más plenamente encarnada, o no será.

Por eso, yes, we can grow best! Sí, podemos crecer más plenamente, si reconocemos que tenemos el poder de elegir crecer, de elegir la plenitud, de elegir caminar juntos, no como algo externo en primer lugar, sino en primer lugar desde la plenificación de toda nuestra naturaleza personal desde dentro, creciendo como espíritu más y más vivo, como goeiz más y más vivo. El poder humano, cuando es asumido desde un espíritu vivo y responsable, se convierte en posibilidad de crecimiento en comunión. Entonces deja de ser dominio para convertirse en servicio, deja de ser imposición para convertirse en construcción compartida. Así se hace posible una nueva civilización del Amor donde todos puedan crecer dignamente, a imagen y semejanza de la dignidad que nos ha sido dada: una dignidad que no es conquistada, sino recibida; no es competitiva, sino fraterna; no es excluyente, sino expansiva.

Guardini también afirma que una era está terminando y otra está comenzando. El mundo moderno, con su confianza en el progreso automático y en la autosuficiencia humana, ha llegado a su límite. Lo que se abre ante nosotros no es simplemente una nueva etapa histórica, sino una exigencia más profunda: una nueva comprensión de lo que significa ser persona. Esta transición exige una profundización radical del ser humano, una recuperación del espíritu como centro de decisión, de responsabilidad y de comunión. Esta Summa Personae se sitúa precisamente en ese umbral: es una propuesta de profundización en la comprensión de la persona humana, no como objeto de análisis fragmentado, sino como comunión viva en crecimiento más y más pleno. Desde aquí puede afirmarse con plena verdad: All Lives Matter, All Are Beloved! Todas las vidas importan porque todas comparten una misma dignidad fraterna, inherente, inviolable. Pero esta afirmación no es meramente declarativa: implica una responsabilidad fraterna concreta de hacer posible el crecimiento pleno de todos como hermanos y hermanas iguales, dignos, libres, amados, felices, y —para quienes vivimos en la fe— llamados también a la santidad. En ese sentido, puede decirse que como compilación de propuestas creativas y contemplativas, esta Summa Personae está colmada de fraternidad responsable.

Para comprender adecuadamente el horizonte de esta obra, es necesario situarla en un entramado de pensamiento que ilumina su sentido originario. Tal cual ya se señaló, Romano Guardini constituye una referencia fundamental, especialmente en su obra The End of the Modern World, donde plantea la necesidad de una renovación del espíritu humano ante el crecimiento del poder. Junto a él, las reflexiones de Karol Wojtyła sobre la persona y la acción, así como la teología de Joseph Ratzinger sobre la verdad, la libertad y la comunión, ofrecen claves decisivas para comprender la profundidad de esta propuesta. En continuidad con la tradición cristiana, Santo Tomás de Aquino permanece como referencia estructural para una comprensión integral del ser, mientras que, en el contexto americano, figuras como Martin Luther King Jr. y Charles Sanders Peirce aportan perspectivas esenciales sobre la dignidad, la comunidad y la verdad en acción.

Hay una noción que atraviesa y sostiene todo lo que se propone en esta obra: el crecimiento del espíritu de la persona humana como crecimiento en comunión más y más plena. Esta noción puede contemplarse más propiamente como comunión responsable, expresión cuya comprensión cabal requiere una profundización teológica que permita contemplar su densidad originaria y su alcance formativo. Es desde este horizonte cristiano centrado en la persona que se abre la reflexión que sigue, y que podrá entenderse mejor al profundizar posteriormente el modelo integractivo de la formación personal eclesial en el último ensayo de este libro.

La expresión comunión responsable surge como desarrollo de una intuición presente en True and False Reform in the Church de Yves Congar, donde aparece el concepto de corresponsabilidad. Congar responde a una Iglesia vivida de forma excesivamente clerical, en la que la responsabilidad parecía concentrarse en la jerarquía, y propone recuperar la verdad de la Iglesia como comunión de todos los bautizados. Para Congar, la Iglesia es una comunión (koinonía) en la que todos los bautizados comparten responsabilidad por su vida y misión (que puede verse como misión sacramental y misión fraterna al unísono). Así, “corresponsabilidad” significa no que todos hagan lo mismo, sino que todos son verdaderamente responsables, cada uno según su vocación. En este contexto, la corresponsabilidad no significa igualdad de funciones, sino participación real de todos en la vida y misión eclesial según la propia vocación. La idea de Congar no es administrativa, sino ontológica y sacramental. Brota del bautismo como incorporación al Cuerpo de Cristo y de la eucaristía como comunión viva y continua en Cristo. Por eso, la responsabilidad eclesial no es solo “reparto de tareas”, sino pertenencia compartida que genera responsabilidad compartida.

Esa noción de Congar de “corresponsabilidad” puede desarrollarse como “responsabilidad de comunión”, como comunión responsable: la responsabilidad de ayudar a crecer juntos en comunión. Sí, esto puede entenderse como un desarrollo de la idea de Congar, no como una desviación, siempre y cuando se formule correctamente. El énfasis original de la corresponsabilidad de Congar es responsabilidad compartida por la vida y misión de la Iglesia. Esta servidora mueve la corresponsabilidad de Congar al nivel antropológico-sacramental más profundo vía comunión responsable: responsabilidad por el crecimiento en comunión (con Dios, en uno mismo y entre nosotros). Esto está en fuerte sintonía con Lumen Gentium (la Iglesia como comunión) y Christifideles Laici (la corresponsabilidad de los laicos).

En Congar la corresponsabilidad aparece sobre todo en un plano eclesiológico y estructural: quién participa, cómo participa y desde qué lugar participa en el Cuerpo de Cristo. Como puede verse, a partir de ahí, se abre la posibilidad de un desarrollo más profundo: si la Iglesia es comunión, entonces la responsabilidad no es solo por la misión, sino por la comunión misma. Es en este paso donde nace el término comunión responsable, no como sustitución de la corresponsabilidad, sino como su forma vivida y plenificada, es decir, como la manera concreta en que esa participación se traduce en crecimiento real en el Amor. La comunión responsable es el saberme responsable de ayudar a crecer en comunión más y más plena con Dios, con uno mismo (ser y acto en comunión) y con los hermanos, de tal forma que todos podamos convertirnos juntos en el sacramento vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser en Él, por Él, con Él y para Él. La comunión responsable es la forma plena de la vida en gracia por la cual la persona cristiana, llamada a ser sacramento vivo del Amor de Dios, se hace responsable de los tres realizacionesinseparables de toda comunión encarnada personalmente: la comunión con Dios, la comunión con los hermanos y la comunión interior del propio ser y actuar. Así, todo el crecimiento ha de llegar a hacer visible en comunión encarnada un ícono vivo del Divino Amor que el Espíritu plasma en ella como misión personal que le forma como un sacramento vivo de Dios Amor-con-nosotros.De esta forma, la única misión de la Iglesia (ser sacramento vivo del Divino Amor, hacer visible el Amor de Dios en medio del mundo) se encarna en múltiples misiones personales irrepetibles que hacen visible el Amor de Dios abajado de una forma única en cada cual. La comunión responsable, fundada en la corresponsabilidad, es la vida en la que cada miembro del Cuerpo de Cristo, dócil al Espíritu, responde a su misión personal en cada presente, dejando que el Amor de Dios se haga visible sacramentalmente en su propia formación personal, y colaborando a que ese mismo Amor crezca en los demás según la gracia y el estado de cada uno. Cada persona está llamada a hacer visible lo invisible al servir a los hermanos a los que es llamada a ayudar a crecer en comunión: a ser ícono vivo del Amor de Dios plasmado por el Espíritu en su historia concreta formada progresivamente como sacramento vivo de Dios Amor que hace más y más visible Su Divina Caridad. Es decir, esta misión no es solo misión personal: también es misión sacramental y fraterna, según lo carismas que cada cual reciba del Espíritu para consumar Su vocación esponsal con el Divino Esposo.  

Ahora que se puede ver que la comunión no es solo un hecho eclesial, sino un estado de vida en gracia que genera responsabilidad mutua de santificación, la comunión responsable puede entenderse como la plenificación sacramental de la corresponsabilidad: no solo somos llamados a participar en la Iglesia, sino que hemos de vivir, amar y servir de tal modo que la comunión crezca en todas sus realizaciones personales posibles. La comunión responsable es la forma vivida de la vida en gracia dentro de la Iglesia, por la cual cada fiel, desde su estado de gracia y según su gracia de estado, participa activamente en el crecimiento de todos en la comunión con Dios y en la comunión de los santos. Este desarrollo recoge la intuición de Congar y la lleva a un nivel formativo y existencial, donde cada persona, desde su vida en gracia y su vocación concreta, se reconoce responsable no solo de hacer algo en la Iglesia, sino de ser y hacer crecer la comunión sacramental misma como signo vivo del Amor de Dios, reconociendo, custodiando y ayudando a crecer en comunión esa forma única con que el Amor de Dios se está encarnando en cada cual como ícono vivo del Divino Amor-con-nosotros que se hace misión sacramental: ¿cómo voy a hacer visible el Amor de Dios en este presente, como soy llamado a vivir la caridad hoy cara al Cielo?

Así pues, la comunión responsable es la forma plena en la que se vive la corresponsabilidad eclesial: no se trata solo de participar en la misión de la Iglesia, sino de hacer crecer la comunión sacramental y fraterna en todas sus realizaciones posibles, como comunión de una misma luz en diversidad de expresiones personales. La comunión responsable es la responsabilidad propia de quienes viven en gracia: hacer crecer la comunión según la gracia recibida y el estado al que han sido llamados. Parte del hecho de que la persona, en gracia, está llamada a ser sacramento vivo del Amor de Dios, es decir, signo visible de un Amor recibido. Por eso, el crecimiento en comunión sacramental y fraterna más y más plenamente encarnada no es opcional ni secundario: es la condición misma para que la vida humana y cristiana exprese su verdad más profunda. Ser sacramento vivo del Amor de Dios exige comunión responsable con Dios, con los demás y en uno mismo. Primero, la comunión con Dios: de Él se recibe el ser, la identidad y la gracia que hacen posible toda vida en el Amor. Segundo, la comunión en uno mismo, entendida como la unidad entre el ser y el obrar, donde la persona está llamada a una integración interior que evite la división y permita que su vida sea coherente. Tercero, la comunión con los demás, donde el Amor recibido se expande en fraternidad eclesial, edificando el Cuerpo de Cristo según la gracia de estado de cada uno. Todas son, tal cual se aludió antes, una realización consumada de nuestra comunión encarnada con más y más fidelidad creativa a la alianza esponsal de Jesús Caridad: nos dejamos crear como Él nos ha creado para ser y convertirnos en Él, por Él, para Él y con Él. La comunión con Dios Amor, con los hermanos y en uno mismo no son compartimentos separados, sino la realización de un único crecimiento en comunión fiel que se ordena realizándose multidireccionalmente: hacia la Trinidad (identidad eclesial, dirección vertical infinita en la que Dios Amor nos da la identidad), en la propia formación personal (creatividad eclesial, dirección horizontal infinita que nos plenifica a nuestra máxima expresión) y hacia el prójimo (fraternalidad eclesial, dirección circular de crecimiento en comunión infinita). Entonces, la comunión responsable se convierte en la direccionalidad de la realización sacramental eclesial: la persona-sacramento se realiza no aislándose, sino creciendo irradiativamente en estas tres direcciones simultáneamente, como proceso formativo actualizado continuamente en cada presente en el cual crecemos juntos en comunión encarnada sacramental y fraternalmente con Dios Amor, con los demás y en el propio corazón que palpita en más y más fidelidad creativa a Su Corazón.  

En este marco, la creatividad eclesial solo alcanza su verdad más plena como obediencia creativa, buscando ser más y más fieles a Su alianza de la caridad esponsal, siendo más y más fieles a Su Presencia Real que palpita en el corazón que se hace sacramentalmente uno con Él, dejándonos convertir en el sacramento vivo del Divino Amor que hemos sido creados para ser y convertirnos para Su gloria, colmados de nueva vida en el Amor. Esto significa que la persona —la formación personal humana y eclesial en unidad— no se inventa a sí misma, sino que plasma libremente el don recibido del Ser Creador de Dios Amor, dejando que el Espíritu plasme en ella una forma única del Amor, un ícono único del Divino Amor vivo y encarnado. La obediencia no anula la creatividad, sino que la plenifica más aún y la orienta asegurando que el crecimiento sea fiel a la verdad y gracia del ser recibido. Así, la comunión responsable implica una responsabilidad triple: vivir en gracia ante Dios creciendo en Su comunión, custodiar la comunión de la propia vida, y contribuir activamente al crecimiento de los demás en la comunión. Cada persona, desde su vocación concreta, participa en este dinamismo eclesial sacramental, ayudando a que el Amor de Dios tome forma tanto en sí misma como en los otros.

En síntesis, la comunión responsable es el principio dinámico que integra ser y acto en cuanto realización de un mismo crecimiento pleno en el Amor. Todo lo que hace crecer la comunión —con Dios, en uno mismo y entre las personas— participa de la verdad del Amor; y todo lo que la fractura se aparta de esa verdad. Vivir así es realizarse como persona y como Iglesia: ser sacramento vivo del Amor que se recibe, se encarna y se comparte en comunión, convirtiéndonos progresivamente en el ícono vivo del Divino Amor-con-nosotros que somos llamados a ser, convirtiéndonos según la misión personal sacramental dada a cada cual para hacer visible el Amor de Dios en este presente, en este aquí, en este ahora, en este don, irradiando Su crecimiento pleno como estrellas del Cielo que resplandecen en medio del mundo. Dentro de la misión eclesial de hacer visible el Amor de Dios vivo y encarnado, hay una profunda unidad en la diversidad de misiones-llamadas personales, de carismas personales… y a todos nos corresponde facilitar que la vocación-misión sacramental de cada cual sea realizable como corresponde, pues nos realizamos juntos como un solo cuerpo místico vivo fiel a Su alianza esponsal de la caridad.

Al leerse cada ensayo de esta Summa Personae se hará patente que lo que expone cada uno hace realizable con formas concretas la misión de cada cual de hacer visible el Amor de Dios como presente que es don y hoy: lo propuesto en cada ensayo hace posible con formas concretas que todos puedan convertirse en el sacramento vivo del Amor de Dios que todos somos llamados a ser encarnando Su historia de la salvación en este aquí y en este ahora como historia viva de Amor, siendo don del Espíritu. No solo nos referimos a los ensayos con énfasis teológico, que son los últimos dos: todos los ensayos, desde el primero hasta el séptimo, hacen posible que todos puedan ser formados como un sacramento vivo del Divino Amor, como hermanos que crecen juntos en comunión más y más plenamente encarnada.

El primer ensayo, La Integracción, hace posible que todos podamos ser plasmados como sacramento vivo del Divino Amor al exponer la integracción como modelo de formación personal que hace posible que nuestra formación personal sea plasmada como el espíritu de una persona viva. Todo lo que se propone tras el primer ensayo aplica la integracción de alguna forma u otra, porque toda afirmación posible de la formación personal humana necesariamente ha de comenzar como el espíritu de una persona viva.

El segundo ensayo, Yes, We Can Grow Best!, hace posible que toda nuestra formación personal pueda ser plasmada como sacramento vivo del Divino Amor que puede hacerse visible abarcando toda la formación personal al enfocarnos en el impacto educactivo de la integracción como modelo de formación personal, profundizando en las consecuencias de la integracción en el estudio de la persona humana y en consecuencias prácticas de una reforma educativa basada en el crecimiento pleno, o growthfulness.

El tercer ensayo, Orgullo Fraterno, hace posible que todos podamos ser plasmados como sacramento vivo del Divino Amor-con-nosotros profundizando el impacto de la integracción en lo social y civil dentro del contexto de la cultura americana estadounidense.

El cuarto ensayo, Fraternidad Responsable, posibilita nuestra realización como sacramento vivo del Divino Amor aplicando la integracción a la ética desde la ontología, lo social (socioética) y lo biológico (bioética).

El quinto ensayo, Una Revolución del Amor, hace realizable la misión de cada cual a hacer visible el Amor de Dios aplicando la integracción a la economía y al capitalismo integractivo, o integractivismo.

El sexto ensayo, Summa Personae, que es el que da nombre a este libro, hace posible plasmar toda la formación personal como sacramento vivo del Divino Amor, aborda la integracción como modelo formativo de la formación personal abordándolo desde las humanidades: desde la filosofía y la teología.

Finalmente, el séptimo ensayo, Una Nueva Civilización del Amor, empodera nuestra realización como un sacramento vivo y encarnado del Divino Amor-con-nosotros, plasmado en toda nuestra formación personal por el Espíritu Santo, al aplicar la integracción a la teología y pastoral.

Todo lo plasmado en esta Summa Personae ha aspirado a plasmarse con toda la obediencia creativa posible a la alianza entre Cristo Amor y nosotros, Su Iglesia viva y creciente, incluso en las ocasiones en las que ha sido necesario exponer plasmaciones que contradicen al Magisterio actual o que ni siquiera existen en estos momentos en Magisterio vigente, haciéndolo con la máxima humildad posible, buscando siempre crecer en fidelidad a Su alianza de la caridad en cuanto alianza esponsal: somos Iglesia-Esposa, somos Iglesia-Madre, somos Eucaristía viva y encarnada llamada a irradiar más y más crecimiento en comunión más y más plena, como una torreluz que irradia más y más conversión en medio del mundo como testimonio vivo de Su resurrección, de la nueva vida que viene del Amor…

En este sentido, toda esta Summa Personae puede resumirse como un testimonio vivo del Amor de Dios encarnado en cuanto plasmado en este hoy, en este presente, como testimonio que se hace conversión personal que también es nueva evangelización encarnada: ¡He visto al Señor! Es Jesús Caridad que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia, es Cristo Amor al que el Espíritu y la Iglesia nos dicen ven haciendo vida en este hoy y en este don Su envío misionero (Mt 28, 19-20):  Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Incluso cuando se pronuncie lo que se pronuncie en Summa Personae partiendo solo desde la formación personal humana, sin aludir directamente a lo teológico, lo pastoral o lo sacramental, todo lo escrito en este escrito lleva irremediablemente a la comunión responsable vista con envisioning de fe viva, de fraternidad sacramental viva: todo lleva a posibilitar a todo aquel que quiera resplandecer como espíritu de una persona viva el ser capaz de dar razón de su esperanza dando el testimonio vivo y luminoso del Amor de Dios que somos llamados a dar dejándonos convertir en el ícono vivo de la Divina Caridad que somos llamados a ser, en el sacramento vivo del Divino Amor que somos llamados a ser, en la obra de Dios Amor que somos llamados a convertirnos dejando al Espíritu plasmar toda nuestra formación personal como lienzo vivo que testimonia Su resurrección a la usanza de la Sábana Santa de Turín, para así irradiar la nueva vida que viene del Amor, que comenzó a ser irradiada en la resurrección y que seguirá siendo irradiada sacramentalmente y fraternalmente hasta el fin…

Sí, crecer juntos en comunión responsable es lo que nos ha movido a plasmar en esta Summa Personae diversas formas para hacer posible el hacer visible el Amor de Dios hoy desde la formación personal misma, plasmada como espíritu de una persona viva, formada a imagen y semejanza de la Trinidad, de tal forma que cada cual quede empoderado para dar el testimonio único de nueva vida que todos somos llamados a dar, plasmados juntos como un sacramento vivo del Amor de Dios al crecer juntos en más y más comunión plena, emprendiendo juntos un proyecto de evangelización familiar que encarna no solo una nueva fraternización con una nueva era de nueva fraternidad… No, no es solo eso. También hemos de emprender juntos una nueva evangelización encarnada, acogiendo la llamada de Jesús Caridad a la conversión a la comunión encarnada: a ser cristianos que dejan al Espíritu plasmar en toda la formación personal un ícono vivo de la Divina Caridad que se plasma adorándole en espíritu y verdad, adorándole con espíritu más y más vivo que le adora con todo el crecimiento, adorándole juntos como pastores domésticos que caminan juntos como Él camina al ofrendar a Dios Amor más y más crecimiento pleno, haciendo familia humana, eclesial y civil según Su plan al dejar al Espíritu plasmar toda nuestra formación personal encarnando más y más Su Eucaristía viva…

Emprendamos, pues, esta Summa Personae, como si estuviéramos derramando perfume a Sus pies, como si estuviéramos ofrendándole nuestra mejor ofrenda, emprendiendo juntos este On the Growth of the Human Person para que todos puedan crecer en más y más comunión, compartiéndola a la usanza del primer testimonio de la resurrección: “He visto al Señor…” Sí, fiat Amor: hemos visto a Jesús Caridad que hace todo nuevo, hemos visto cómo el Divino Amor vivo y encarnado crece más y más en nosotros al darle a luz místicamente al dejarnos formar eucarísticamente. Hemos visto como la persona es formada de tal forma que Él crece más y más en nosotros como comunión sacramental y fraternalmente encarnada, ayudándonos a crecer como sacramento vivo del Amor que se plasma en toda nuestra formación personal plasmada por el Espíritu, formados como espíritu de una persona más y más viva, formada imagen y semejanza de la Trinidad, creciendo juntos en comunión como una nueva civilización del Amor en donde al crecer juntos como la mejor persona que podamos ser, como el mejor “we, the people” que podamos ser y como el “we, the kingdom of new albor” más pleno en que podamos convertirnos… le adoramos más y más con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, con humildad y con más y más frutos de conversión que son frutos del Espíritu que nos forma como el espíritu de una persona más y más viva en Él, por Él, con Él y para Él, más y más asombrados ante todas Sus gracias que nos colman de más y mas nueva vida en el Amor.

Sí, Jesús Caridad, eres Cristo Amor, Rey de nuestra soberanía personal, Divino Amor vivo y encarnado que no deja de dar razón a nuestra esperanza dando con Tu Buena Nueva nuevas respuesta a nuestras preguntas más profundas, ayudándonos a crecer como el espíritu de una persona viva por el Amor, con el Amor, para el Amor y en el Amor…

Desde esta Ciudad de la Bendición que es también Ciudad del Bendito

Puerto Rico, USA

Pentecostés, 24 de mayo de 2026

Summa Personae (Día Internacional de la Familia)

¡Muy feliz Día Internacional de la Familia!

Ya he comenzado a releer Summa Personae. No voy a tener la relectura completa para Pentecostés… pero ya he comenzado la revisión de la Introducción.

Al publicar Summa Personae en Blurb, como lo hice, se tiene la limitación de que no se puede pasar de 479 páginas. O sea: esta introducción editada, aunque solo haya cambiado añadiendo una sola página extra, ya no cabe en el libro de Blurb, porque sería la página 480. Además de eso, en este blog el espacio de storage ya está lleno, así que tampoco puedo adjuntar el Word o PDF con el texto.

Así pues, sencillamente adjunto aquí un copy paste de cómo voy en la revisión de la Introducción de Summa Personae en este fin de semana del Día Internacional de la Familia, al comienzo de la novena de Pentecostés.

¡Jesús Caridad, te adoramos más y más con todo el crecimiento, en espíritu y verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión que son frutos del Espíritu!

Enjoy growing together in more and more communion, ever more!

Aquí va el texto revisado:

Introducción: El espíritu de una persona viva

¿Cómo concibo mi ser persona? ¿Cómo yo como ser humano defino el modelo de mi crecimiento como ser que es persona viva? ¿Cómo defino el crecimiento que aspiro y sueño lograr como persona viva? Estas parecen preguntas sencillas, pero son preguntas de una profundidad inmensa que tarde o temprano nos toca encarar con humildad y toda la claridad posible. Yo comencé a preguntármelas tras pintar una pintura de un Jesús Caridad y comenzar a emprender una teología de la luz para plasmarla teológicamente… y entonces me topé con todo un proyecto creativo filosófico: si quería fundamentar una teología de la luz (la que se explica en el último ensayo de este libro) que explicara y fundamentara cómo toda la formación personal ha de ser plasmada como un ícono vivo de la Divina Caridad… necesitaba primero un modelo de formación personal que abarcara a toda la persona en cuanto llamada a crecer en comunión, tal cual hemos sido creados a imagen y semejanza de la Trinidad. Fue así que comenzó lo que en este libro —Summa Personae— se propone como “integracción”: un modelo de formación personal integractivo que ayuda a ser, ayuda a hacer, ayuda a crecer, ayuda a irradiar y ayuda a florecer creciendo juntos en comunión. Este modelo integractivo abarca como fundamento formativo todas las dimensiones de la naturaleza de la formación personal humana: la orgánico-biológica, la ontológica-racional y la filial-social. Ese esfuerzo en abarcar toda las dimensiones de la naturaleza de la formación personal humana es lo que más distingue a la integracción de las teorias que ya se han articulado hasta hoy para definir el ser persona, pero abarcando solo segmentos de la formación personal, como sucede al definir el ser persona desde la teoría de la evolución de Darwin, definiendo lo que somos como ser humano y el cómo crecemos definiéndonos primordialmente como especie cuya evolución personal es determinada por azar genético.   

De hecho, desde El origen de las especies, la evolución humana tiende ser interpretada no tanto como crecimiento pleno sino como adaptación constante de una especie que evoluciona al azar y en la que sobrevive el más fuerte. Desde ese marco teórico —que hasta este momento ha sido entendido como el marco más sólido para entender al ser humano científicamente— el ser humano, científicamente, es un organismo vivo que crece sin una esencia que lo defina, sin identidad que lo sostenga, sin creatividad que lo realice, sin fraternidad que lo vincule, sin apertura trascendental que lo eleve, sin Amor que lo plenifique, ordenado a la supervivencia del más influyente… Que quede claro: la teoría de la evolución es una de las ideas más magistrales jamás concebida por la humanidad, le debemos muchísimo a Darwin, y dentro de la dimensión biológica de la persona la teoría de la evolución y la genética sí que son determinantes… pero como especie humana no solo somos un organismo biológico: visto desde la integracción, como especie humana somos un ser personal que crece en comunión (no como competencia en el que ha de sobrevivir solo el más fuerte) y también somos una filiación social necesariamente llamada a crecer juntos en comunión… Por lo tanto, la teoría de la evolución queda incompleta a la hora de afirmar cómo concebir una especie que es ser personal filial, o dicho de otra forma: una especie que crece como sujeto agente. Desde la integracción que se propone en esta Summa Personae, el envisoning evolutivo resulta radicalmente insuficiente para concebir a la persona como sujeto agente capaz de ordenarse a su crecimiento más pleno posible, creciendo juntos en comunión. Hablar de On the Growth of the Human Person es más que hablar solo de On the Origin of the Human Specie, pues el crecimiento humanono es ni está llamado a ser mera supervivencia: es crecimiento en comunión llamada a ser cada vez más y más plena. No somos solo un organismo que existe, sino un misterio que se revela y acoge con apertura incondicional a la nueva vida que resplandece en más y más crecimiento en comunión. No solo somos un individuo que meramente reacciona, sino una persona que irradia una luz única e irrepetible que nadie más podrá irradiar.

Así pues, la integracción que se propone en Summa Personae como modelo integractivo de formación personal humana y eclesial aspira a afirmar el crecimiento de la persona humana como el espíritu de una persona viva. Se le llama “modelo de la formación personal” y no “teoría de la formación personal” porque no pretende reducir la persona a una explicación abstracta o hipotética —como ocurre en una teoría que describe procesos desde fuera, solamente observables desde fuera, tal cual sucede con la teoría de la evolución—, sino que pretende ofrecer una arquitectura viva que pueda ser contemplada, comprendida y encarnada desde dentro por el propio sujeto agente en formación, no solo observable desde fuera. Este modelo integractivo de la formación personal no es solo interpretación del fenómeno humano, sino configuración dinámica de sus procesos formativos como crecimiento en espiritualidad viva, en comunión viva, conforme a su dignidad fraterna inherente… Desde la perspectiva de la integracción somos mucho más que un espécimen: somos el espíritu de una persona viva llamada a crecer en una comunión que solo puede encarnarse en familia en primer lugar, donde se nos reconoce en primer lugar como un espíritu irrepetible, único, llamado a irradiar en la historia una luz que nadie más puede gestar.

El autor de más relevancia en esta Summa Personae lo es Romano Guardini: a lo largo de toda la lectura las referencias a él son las más constantes. Su concepción de espíritu es muy ilustrativa: Guardini, al reflexionar sobre el espíritu, lo presenta no como una simple facultad abstracta, sino como el centro vivo de la persona, aquello que hace posible la interioridad, la libertad, la verdad y la responsabilidad. El espíritu no es algo añadido al ser humano: es aquello por lo cual el ser humano es verdaderamente persona. Es el lugar donde se reconoce la verdad, donde se acoge el bien, donde se decide el sentido de la existencia. Este espíritu no es estático: está llamado a crecer, y ese crecimiento está íntimamente vinculado al poder. Guardini advierte que el poder no es simplemente dominio técnico o control externo; es la capacidad real de actuar sobre el mundo, sobre los otros y sobre uno mismo. En la modernidad, este poder ha crecido de manera desproporcionada respecto a la madurez del espíritu humano, generando una crisis: el ser humano puede hacer mucho más de lo que sabe orientar responsablemente. Por eso, el problema central de nuestro tiempo no es la falta de poder, sino la falta de formación del espíritu que debe ejercerlo. Dicho de otro modo: hay un problema de exceso de exterioridad y falta de interioridad. De aquí se desprende una afirmación decisiva: no solo tenemos el deber, sino también el llamado y la responsabilidad de crecer interiormente como el espíritu de persona cada vez más y más viva. Solo un espíritu más plenamente vivo puede ejercer el poder de manera verdaderamente más humana, es decir, en orden al bien, a la verdad y a la comunión más plenas. Solo así puede hacerse posible que la humanidad continúe su crecimiento como civilización, una nueva civilización del Amor que no se sostiene únicamente por avances técnicos externos o estructuras sociales externas, o por el calibre de sus armas, sino por el calibre espiritual interior de las personas que la conforman. Como señala Guardini, la calidad de una cultura depende de la decisión del espíritu de quienes la conforman. Una nueva civilización del Amor ha de formarse eligiendo crecer juntos desde dentro, creciendo como espíritu vivo que crece en comunión más y más plenamente encarnada, o no será.

Por eso, yes, we can grow best! Sí, podemos crecer más plenamente, si reconocemos que tenemos el poder de elegir crecer, de elegir la plenitud, de elegir caminar juntos, no como algo externo en primer lugar, sino en primer lugar desde la plenificación de toda nuestra naturaleza personal desde dentro, creciendo como espíritu más y más vivo, como goeiz más y más vivo. El poder humano, cuando es asumido desde un espíritu vivo y responsable, se convierte en posibilidad de crecimiento en comunión. Entonces deja de ser dominio para convertirse en servicio, deja de ser imposición para convertirse en construcción compartida. Así se hace posible una nueva civilización del Amor donde todos puedan crecer dignamente, a imagen y semejanza de la dignidad que nos ha sido dada: una dignidad que no es conquistada, sino recibida; no es competitiva, sino fraterna; no es excluyente, sino expansiva.

Guardini también afirma que una era está terminando y otra está comenzando. El mundo moderno, con su confianza en el progreso automático y en la autosuficiencia humana, ha llegado a su límite. Lo que se abre ante nosotros no es simplemente una nueva etapa histórica, sino una exigencia más profunda: una nueva comprensión de lo que significa ser persona. Esta transición exige una profundización radical del ser humano, una recuperación del espíritu como centro de decisión, de responsabilidad y de comunión. Esta Summa Personae se sitúa precisamente en ese umbral: es una propuesta de profundización en la comprensión de la persona humana, no como objeto de análisis fragmentado, sino como comunión viva en crecimiento más y más pleno. Desde aquí puede afirmarse con plena verdad: All Lives Matter, All Are Beloved! Todas las vidas importan porque todas comparten una misma dignidad fraterna, inherente, inviolable. Pero esta afirmación no es meramente declarativa: implica una responsabilidad fraterna concreta de hacer posible el crecimiento pleno de todos como hermanos y hermanas iguales, dignos, libres, amados, felices, y —para quienes vivimos en la fe— llamados también a la santidad. En ese sentido, puede decirse que como compilación de propuestas creativas y contemplativas, esta Summa Personae está colmada de fraternidad responsable.

Para comprender adecuadamente el horizonte de esta obra, es necesario situarla en un entramado de pensamiento que ilumina su sentido originario. Tal cual ya se señaló, Romano Guardini constituye una referencia fundamental, especialmente en su obra The End of the Modern World, donde plantea la necesidad de una renovación del espíritu humano ante el crecimiento del poder. Junto a él, las reflexiones de Karol Wojtyła sobre la persona y la acción, así como la teología de Joseph Ratzinger sobre la verdad, la libertad y la comunión, ofrecen claves decisivas para comprender la profundidad de esta propuesta. En continuidad con la tradición cristiana, Santo Tomás de Aquino permanece como referencia estructural para una comprensión integral del ser, mientras que, en el contexto americano, figuras como Martin Luther King Jr. y Charles Sanders Peirce aportan perspectivas esenciales sobre la dignidad, la comunidad y la verdad en acción.

Hay una noción que atraviesa y sostiene todo lo que se propone en esta obra: el crecimiento del espíritu de la persona humana como crecimiento en comunión más y más plena. Esta noción puede contemplarse más propiamente como comunión responsable, expresión cuya comprensión cabal requiere una profundización teológica que permita contemplar su densidad originaria y su alcance formativo. Es desde este horizonte cristiano centrado en la persona que se abre la reflexión que sigue, y que podrá entenderse mejor al profundizar posteriormente el modelo integractivo de la formación personal eclesial en el último ensayo de este libro.

La expresión comunión responsable surge como desarrollo de una intuición presente en True and False Reform in the Church de Yves Congar, donde aparece el concepto de corresponsabilidad. Congar responde a una Iglesia vivida de forma excesivamente clerical, en la que la responsabilidad parecía concentrarse en la jerarquía, y propone recuperar la verdad de la Iglesia como comunión de todos los bautizados. Para Congar, la Iglesia es una comunión (koinonía) en la que todos los bautizados comparten responsabilidad por su vida y misión (que puede verse como misión sacramental y misión fraterna al unísono). Así, “corresponsabilidad” significa no que todos hagan lo mismo, sino que todos son verdaderamente responsables, cada uno según su vocación. En este contexto, la corresponsabilidad no significa igualdad de funciones, sino participación real de todos en la vida y misión eclesial según la propia vocación. La idea de Congar no es administrativa, sino ontológica y sacramental. Brota del bautismo como incorporación al Cuerpo de Cristo y de la eucaristía como comunión viva y continua en Cristo. Por eso, la responsabilidad eclesial no es solo “reparto de tareas”, sino pertenencia compartida que genera responsabilidad compartida.

Esa noción de Congar de “corresponsabilidad” puede desarrollarse como “responsabilidad de comunión”, como comunión responsable: la responsabilidad de ayudar a crecer juntos en comunión. Sí, esto puede entenderse como un desarrollo de la idea de Congar, no como una desviación, siempre y cuando se formule correctamente. El énfasis original de la corresponsabilidad de Congar es responsabilidad compartida por la vida y misión de la Iglesia. Esta servidora mueve la corresponsabilidad de Congar al nivel antropológico-sacramental más profundo vía comunión responsable: responsabilidad por el crecimiento en comunión (con Dios, en uno mismo y entre nosotros). Esto está en fuerte sintonía con Lumen Gentium (la Iglesia como comunión) y Christifideles Laici (la corresponsabilidad de los laicos).

En Congar la corresponsabilidad aparece sobre todo en un plano eclesiológico y estructural: quién participa, cómo participa y desde qué lugar participa en el Cuerpo de Cristo. Como puede verse, a partir de ahí, se abre la posibilidad de un desarrollo más profundo: si la Iglesia es comunión, entonces la responsabilidad no es solo por la misión, sino por la comunión misma. Es en este paso donde nace el término comunión responsable, no como sustitución de la corresponsabilidad, sino como su forma vivida y plenificada, es decir, como la manera concreta en que esa participación se traduce en crecimiento real en el Amor. La comunión responsable es el saberme responsable de ayudar a crecer en comunión más y más plena con Dios, con uno mismo (ser y acto en comunión) y con los hermanos, de tal forma que todos podamos convertirnos juntos en el sacramento vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser en Él, por Él, con Él y para Él. La comunión responsable es la forma plena de la vida en gracia por la cual la persona cristiana, llamada a ser sacramento vivo del Amor de Dios, se hace responsable de los tres realizacionesinseparables de toda comunión encarnada personalmente: la comunión con Dios, la comunión con los hermanos y la comunión interior del propio ser y actuar. Así, todo el crecimiento ha de llegar a hacer visible en comunión encarnada un ícono vivo del Divino Amor que el Espíritu plasma en ella como misión personal que le forma como un sacramento vivo de Dios Amor-con-nosotros.De esta forma la única misión de la Iglesia (ser sacramento vivo del Divino Amor, hacer visible el Amor de Dios en medio del mundo) se encarna en múltiples misiones personales irrepetibles que hacen visible el Amor de Dios abajado de una forma única en cada cual. La comunión responsable, fundada en la corresponsabilidad, es la vida en la que cada miembro del Cuerpo de Cristo, dócil al Espíritu, responde a su misión personal en cada presente, dejando que el Amor de Dios se haga visible sacramentalmente en su propia formación personal, y colaborando a que ese mismo Amor crezca en los demás según la gracia y el estado de cada uno. Cada persona está llamada a hacer visible lo invisible al servir a los hermanos a los que es llamada a ayudar a crecer en comunión: a ser ícono vivo del Amor de Dios plasmado por el Espíritu en su historia concreta formada progresivamente como sacramento vivo de Dios Amor que hace más y más visible Su Divina Caridad. Es decir: esta misión no es solo misión personal: también es misión sacramental y fraterna, según lo carismas que cada cual reciba del Espíritu para consumar Su vocación esponsal con el Divino Esposo.  

Ahora que se puede ver que la comunión no es solo un hecho eclesial, sino un estado de vida en gracia que genera responsabilidad mutua de santificación, la comunión responsable puede entenderse como la plenificación sacramental de la corresponsabilidad: no solo somos llamados a participar en la Iglesia, sino que hemos de vivir, amar y servir de tal modo que la comunión crezca en todas sus realizaciones personales posibles. La comunión responsable es la forma vivida de la vida en gracia dentro de la Iglesia, por la cual cada fiel, desde su estado de gracia y según su gracia de estado, participa activamente en el crecimiento de todos en la comunión con Dios y en la comunión de los santos. Este desarrollo recoge la intuición de Congar y la lleva a un nivel formativo y existencial, donde cada persona, desde su vida en gracia y su vocación concreta, se reconoce responsable no solo de hacer algo en la Iglesia, sino de ser y hacer crecer la comunión sacramental misma como signo vivo del Amor de Dios, reconociendo, custodiando y ayudando a crecer en comunión esa forma única con que el Amor de Dios se está encarnando en cada cual como ícono vivo del Divino Amor-con-nosotros que se hace misión sacramental: ¿cómo voy a hacer visible el Amor de Dios en este presente, como soy llamado a vivir la caridad hoy cara al Cielo?

Así pues, la comunión responsable es la forma plena en la que se vive la corresponsabilidad eclesial: no se trata solo de participar en la misión de la Iglesia, sino de hacer crecer la comunión sacramental y fraterna en todas sus realizaciones posibles, como comunión de una misma luz en diversidad de expresiones personales. La comunión responsable es la responsabilidad propia de quienes viven en gracia: hacer crecer la comunión según la gracia recibida y el estado al que han sido llamados. Parte del hecho de que la persona, en gracia, está llamada a ser sacramento vivo del Amor de Dios, es decir, signo visible de un Amor recibido. Por eso, el crecimiento en comunión sacramental y fraterna más y más plenamente encarnada no es opcional ni secundario: es la condición misma para que la vida humana y cristiana exprese su verdad más profunda. Ser sacramento vivo del Amor de Dios exige comunión responsable con Dios, con los demás y en uno mismo. Primero, la comunión con Dios: de Él se recibe el ser, la identidad y la gracia que hacen posible toda vida en el Amor. Segundo, la comunión en uno mismo, entendida como la unidad entre el ser y el obrar, donde la persona está llamada a una integración interior que evite la división y permita que su vida sea coherente. Tercero, la comunión con los demás, donde el Amor recibido se expande en fraternidad eclesial, edificando el Cuerpo de Cristo según la gracia de estado de cada uno. Todas son, tal cual se aludió antes, una realización consumada de nuestra comunión encarnada con más y más fidelidad creativa a la alianza esponsal de Jesús Caridad: nos dejamos crear como Él nos ha creado para ser y convertirnos en Él, por Él, para Él y con Él. La comunión con Dios Amor, con los hermanos y en uno mismo no son compartimentos separados, sino la realización de un único crecimiento en comunión fiel que se ordena realizándose multidireccionalmente: hacia la Trinidad (identidad eclesial, dirección vertical infinita en la que Dios Amor nos da la identidad), en la propia formación personal (creatividad eclesial, dirección horizontal infinita que nos plenifica a nuestra máxima expresión) y hacia el prójimo (fraternalidad eclesial, dirección circular de crecimiento en comunión infinita). Entonces, la comunión responsable se convierte en la direccionalidad de la realización sacramental eclesial: la persona-sacramento se realiza no aislándose, sino creciendo irradiativamente en estas tres direcciones simultáneamente, como proceso formativo actualizado continuamente en cada presente en el cual crecemos juntos en comunión encarnada sacramental y fraternalmente con Dios Amor, con los demás y en el propio corazón que palpita en más y más fidelidad creativa a Su Corazón.  

En este marco, la creatividad eclesial solo alcanza su verdad más plena como obediencia creativa, buscando ser más y más fieles a Su alianza de la caridad esponsal, siendo más y más fieles a Su Presencia Real que palpita en el corazón que se hace sacramentalmente uno con Él, dejándonos convertir en el sacramento vivo del Divino Amor que hemos sido creados para ser y convertirnos para Su gloria, colmados de nueva vida en el Amor. Esto significa que la persona —la formación personal humana y eclesial en unidad— no se inventa a sí misma, sino que plasma libremente el don recibido del Ser Creador de Dios Amor, dejando que el Espíritu plasme en ella una forma única del Amor, un ícono único del Divino Amor vivo y encarnado. La obediencia no anula la creatividad, sino que la plenifica más aún y la orienta asegurando que el crecimiento sea fiel a la verdad y gracia del ser recibido. Así, la comunión responsable implica una responsabilidad triple: vivir en gracia ante Dios creciendo en Su comunión, custodiar la comunión de la propia vida, y contribuir activamente al crecimiento de los demás en la comunión. Cada persona, desde su vocación concreta, participa en este dinamismo eclesial sacramental, ayudando a que el Amor de Dios tome forma tanto en sí misma como en los otros.

En síntesis, la comunión responsable es el principio dinámico que integra ser, acto en cuanto realización de un mismo crecimiento pleno en el Amor. Todo lo que hace crecer la comunión —con Dios, en uno mismo y entre las personas— participa de la verdad del Amor; y todo lo que la fractura se aparta de esa verdad. Vivir así es realizarse como persona y como Iglesia: ser sacramento vivo del Amor que se recibe, se encarna y se comparte en comunión, convirtiéndonos progresivamente en el ícono vivo del Divino Amor-con-nosotros que somos llamados a ser y convertirnos según la misión personal sacramental dada a cada cual para hacer visible el Amor de Dios en este presente, en este aquí, en este ahora, en este don, irradiando Su crecimiento pleno como estrellas del Cielo que resplandecen en medio del mundo. Dentro de la misión eclesial de hacer visible el Amor de Dios vivo y encarnado, hay una profunda unidad en la diversidad de misiones personales… y a todos nos corresponde facilitar que cada misión sacramental de cada cual sea realizable como corresponde, pues nos realizamos juntos como un solo cuerpo místico vivo fiel a Su alianza esponsal de la caridad.

Al leerse cada ensayo de esta Summa Personae se hará patente que lo que expone cada uno hace realizable con formas concretas la misión de cada cual de hacer visible el Amor de Dios como presente que es don y hoy: lo propuesto en cada ensayo hace posible con formas concretas que todos puedan convertirse en el sacramento vivo del Amor de Dios que todos somos llamados a ser encarnando Su historia de la salvación en este aquí y en este ahora como historia viva de Amor, siendo don del Espíritu. No solo nos referimos a los ensayos con énfasis teológico, que son los últimos dos: todos los ensayos, desde el primero hasta el séptimo, hacen posible que todos puedan ser formados como un sacramento vivo del Divino Amor, como hermanos que crecen juntos en comunión más y más plenamente encarnada.

El primer ensayo, La Integracción, hace posible que todos podamos ser plasmados como sacramento vivo del Divino Amor al exponer la integracción como modelo de formación personal integractivo que hace posible que nuestra formación personal sea plasmada como el espíritu de una persona viva. Todo lo que se propone tras el primer ensayo aplica la integracción de alguna forma u otra, porque toda afirmación posible de la formación personal humana necesariamente ha de comenzar como el espíritu de una persona viva.

El segundo ensayo, Yes, We Can Grow Best!, hace posible que toda nuestra formación personal pueda ser plasmada como sacramento vivo del Divino Amor que puede hacerse visible abarcando toda la formación personal al enfocarnos en el impacto educactivo de la integracción como modelo de formación personal, profundizando en las consecuencias de la integracción en el estudio de la persona humana y en consecuencias prácticas de una reforma educativa basada en el crecimiento pleno, o growthfulness.

El tercer ensayo, Orgullo Fraterno, hace posible que todos podamos ser plasmados como sacramento vivo del Divino Amor-con-nosotros profundizando el impacto de la integracción en lo social y civil dentro del contexto de la cultura americana estadounidense.

El cuarto ensayo, Fraternidad Responsable, posibilita nuestra realización como sacramento vivo del Divino Amor aplicando la integracción a la ética desde la ontología, lo social (socioética) y lo biológico (bioética).

El quinto ensayo, Una Revolución del Amor, hace realizable la misión de cada cual a hacer visible el Amor de Dios aplicando la integracción a la economía y al capitalismo integractivo, o integractivismo.

El sexto ensayo, Summa Personae, que es el que da nombre a este libro, hace posible plasmar toda la formación personal como sacramento vivo del Divino Amor, aborda la integracción como modelo formativo de la formación personal abordándolo desde las humanidades: desde la filosofía y la teología.

Finalmente, el séptimo ensayo, Una Nueva Civilización del Amor, empodera nuestra realización como un sacramento vivo y encarnado del Divino Amor-con-nosotros, plasmado en toda nuestra formación personal por el Espíritu Santo, al aplicar la integracción a la teología y pastoral.

Todo lo plasmado en esta Summa Personae ha aspirado a plasmarse con toda la obediencia creativa a la alianza de Cristo Amor y a Su Iglesia, incluso en las ocasiones en las que ha sido necesario exponer plasmaciones que contradicen al Magisterio actual o que ni siquiera existen en estos momentos en Magisterio vigente, haciéndolo con la máxima humildad posible, buscando siempre crecer en fidelidad a Su alianza de la caridad en cuanto alianza esponsal: somos Iglesia-Esposa, somos Iglesia-Madre, somos Eucaristía viva llamada a irradiar más y más crecimiento en comunión más y más plena, como una torreluz que irradia más y más conversión en medio del mundo como testimonio vivo de Su resurrección, de la nueva vida que viene del Amor…

En este sentido, toda esta Summa Personae puede resumirse como un testimonio vivo del Amor de Dios encarnado en cuanto plasmado en este hoy, en este presente, como testimonio que se hace conversión personal que también es nueva evangelización encarnada: ¡He visto al Señor! Es Jesús Caridad que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia, es Cristo Amor al que el Espíritu y la Iglesia nos dicen ven haciendo vida en este hoy y en este don Su envío misionero (Mt 28, 19-20):  Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Incluso cuando se pronuncie lo que se pronuncie en Summa Personae partiendo solo desde la formación personal humana, sin aludir directamente a lo teológico, lo pastoral o lo sacramental, todo lo escrito en este escrito lleva irremediablemente a la comunión responsable vista con envisioning de fe viva, de fraternidad sacramental viva: todo lleva a posibilitar a todo aquel que quiera resplandecer como espíritu de una persona viva el ser capaz de dar razón de su esperanza dando el testimonio vivo y luminoso del Amor de Dios que somos llamados a dar dejándonos convertir en el ícono vivo de la Divina Caridad que somos llamados a ser, en el sacramento vivo del Divino Amor que somos llamados a ser, en la obra de Dios Amor que somos llamados a dejar al Espíritu plasmar en toda nuestra formación personal, para así irradiar la nueva vida que viene del Amor, que comenzó a ser irradiada en la resurrección y que seguirá siendo irradiada sacramentalmente y fraternalmente hasta el fin…

Sí, crecer juntos en comunión responsable es lo que nos ha movido a plasmar en esta Summa Personae diversas formas para hacer posible el hacer visible el Amor de Dios hoy desde la formación personal misma, plasmada como espíritu de una persona viva, formada a imagen y semejanza de la Trinidad, de tal forma que cada cual quede empoderado para dar el testimonio único de nueva vida que todos somos llamados a dar, plasmados juntos como un sacramento vivo del Amor de Dios al crecer juntos en más y más comunión plena, emprendiendo juntos un proyecto de evangelización familiar que encarna no solo una nueva fraternización con una nueva era de nueva fraternidad… También hemos de emprender juntos una nueva evangelización encarnada, acogiendo la llamada de Jesús Caridad a la conversión a la comunión encarnada: a ser cristianos que dejan al Espíritu plasmar en toda la formación personal un ícono vivo de la Divina Caridad que se plasma adorándole en espíritu y verdad, adorándole con espíritu más y más vivo que le adora con todo el crecimiento, adorándole juntos como pastores domésticos que caminan juntos como Él camina al ofrendar a Dios Amor más y más crecimiento pleno, haciendo familia humana, eclesial y civil según Su plan al dejar al Espíritu plasmar toda nuestra formación personal encarnando más y más Su Eucaristía viva…

Emprendamos, pues, esta Summa Personae, como si estuviéramos derramando perfume a Sus pies, como si estuviéramos ofrendándole nuestra mejor ofrenda, emprendiendo juntos este On the Growth of the Human Person para que todos puedan crecer en más y más comunión, compartiéndola a la usanza del primer testimonio de la resurrección: “He visto al Señor…” Hemos visto a Jesús Caridad que hace todo nuevo, hemos visto cómo el Divino Amor crece en nosotros más y más, hemos visto como la persona es formada de tal forma que Jesús Caridad crece más y más en nosotros, ayudándonos a crecer como sacramento vivo del Amor que se plasma en toda nuestra formación personal plasmada por el Espíritu, formados como espíritu de una persona más y más viva, formada imagen y semejanza de la Trinidad, creciendo juntos en comunión como una nueva civilización del Amor en donde al crecer juntos como la mejor persona que podamos ser, como el mejor “we, the people” que podamos ser y como el “we, the kingdom of new albor” más pleno en que podamos convertirnos… le adoramos más y más con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, con humildad y con más y más frutos de conversión que son frutos del Espíritu que nos forma como el espíritu de una persona más y más viva en Él, por Él, con Él y para Él, más y más asombrados ante todas Sus gracias que nos colman de más y mas nueva vida en el Amor. Sí, Jesús Caridad, eres  Divino Amor que no deja de dar razón a nuestra esperanza dando con Tu Buena Nueva nuevas respuesta a nuestras preguntas más profundas, ayudándonos a crecer como el espíritu de una persona viva por el Amor, con el Amor, para el Amor y en el Amor

Desde esta Ciudad de la Bendición que es también Ciudad del Bendito

Puerto Rico, USA

Día Internacional de la Familia, 15 de mayo de 2026.

Summa Personae (Sketch Edition)

La primera edición de Summa Personae como libro self-published en Blurb ya ha sido lograda. Puede conseguirse aquí:

Summa Personae (Sketch Edition)

By V. M. Veragoeiz

Por lo largo de este escrito, es más barato comprar el libro que imprimirlo y encuadernarlo.

Además, se creó, tal cual fue contemplado en sueños, un handwritten journal para escribir cartas para ser leídas por el Cielo en primer lugar: Fiat Amor, Once upon a loveful harvest… Ese journal puede comprarse aquí:

Fiat Amor (Handwritten Journal)

By V. M. Veragoeiz

Todo esto se está compartiendo este link en el Dignity Sunday. ¡Todo es para gloria de Dios Amor!

Enjoy growing together in communion!

Summa Personae (Easter)

¡Feliz liturgia de la luz, hermanos y hermanas todos!

Aquí estamos, adorando juntos a Jesús Caridad con todo el crecimiento, en espíritu y en verdad, en humildad y con más y más frutos de conversión…

Aquí está Summa Personae completamente escrito como sketch version: puede perfeccionarse más, pero no seré yo quien lo haga. Yo acabo de plasmar todo lo mejor y más claro que podía ofrendar a Cristo Amor al compartir esto como se está compartiendo: para Su gloria, para dar testimonio vivo de Su resurrección, de la nueva vida que viene del Amor.

Sí, son 500 páginas: realmente son temas bien abarcadores y se hizo el esfuerzo de plasmar las cosas de la forma más clara y concisa posible. Espero que disfruten su lectura tanto como nosotros disfrutamos el escribirlo compartiendo juntos como familia del Cielo en cada paso de este caminar como Él caminó...

Sé que el número 500 es grande, pero deben contemplar cada página como Jesús Caridad contempla a cada uno: como una llamada a irradiar una luz irrepetible que nadie más podrá irradiar. El crecimiento en comunión que tú no irradies, nadie más podrá irradiarlo por ti. Cada uno es una página irrepetible de Su historia viva de Amor, todos encarnando juntos Su historia de la salvación como una historia de encuentro personal con Dios Amor con nosotros, tal cual María Magdalena testimonia Su resurrección hoy: ¡he visto al Señor!

Como cada cual tiene una llamada única a irradiar Su nuevo albor, pueden ver cada página como una vocación a irradiar una comunión encarnada que nadie más podrá irradiar… Esta es la forma en la que Jesús Caridad da a contemplar el significado del número de 500 páginas…

¡Hay tantas formas de irradiar luz como almas llamadas a la conversión, a la nueva vida que viene de Su Corazón que nos transconsagra, moviendo al Espíritu a plasmarnos como el ícono vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser, como el sacramento vivo del Divino Amor que somos llamados a ser, como la obra viva de Dios Amor que somos llamados a ser en Él, por Él, para Él y con Él!

Sin más preámbulos, habemus novum auroram: aquí tienen Summa Personae, una nueva aurora, tal cual se soñó en el sueño de anoche…

El attachment está al final en Word y PDF.

Enjoy growing together in communion!

Pos Data1: En el sueño de anoche contemplé que me correspondía incluir también en Summa Personae el sueño contemplativo de anoche junto al envisioning, así que se hizo una segunda versión final de Summa Personae, añadiendo solamente eso, y cambiando la fecha de la introducción a Pascua de Resurección. Al rezar esto, contemplé que Jesús Caridad me indicó que sencillamente añadiera la nueva versión final tras ya la compartida, para que se entendiera lo que se escribió en el blog post anteriormente. Si quito la versión de 500 páginas, no se va a entender en lo absoluto lo que se escribió desde cómo quiere Él que se entienda: hay que trascender lo que ya somos para convertirnos en quienes somos llamados a ser… así que las 500 páginas que ya eran transicionaron hacia las que hay ahora, and it was meant by Him to be that way. No hay que escribir un nuevo blog post: más y más estrellas del Cielo seguirán creciendo más y más, más y más, cada una llamada a irradiar una luz que nadie más irradiará.

Siempre será un profundo misterio de Dios el como todo culto a la muerte se vuelve misterio del Amor de Dios que transforma todo negro muerte en irradiación de nueva vida en el Amor, en epic victory of Love. Se puede escoger el camino de la muerte inconsciente o conscientemente. Si es inconsciente, Dios exhorta a la verdad y a la conversión… pero si es consciente, si estás eligiendo conscientemente el camino de la muerte… solo queda entregarte a la misericordia de Dios e implorar la gracia de la conversión… ¡Recemos por quienes eligen deliberamente el camino de la muerte y celebremos esta epic victory of Love que también es epic victory of new life y epic victory of conversion en aquellos que sí eligieron seguir el camino de la vida y convertirse a Su comunión encarnada!

Aquí está el epic victory roll que horneamos hoy para celebrar Pascua:

Como celebración de Su epic victory of Love en esta Pascua de Resurrección, aquí está la nueva versión final de Summa Personae. Enjoy growing together in more and more communion, ever more!

Jesus Charity, we adore You with our whole growth, again, and again, ever again...

Pos data 2: Hoy, 6 de abril, es el primer aniversario del paso al Cielo del Papa Francisco, y como él es la consumación orgánica de esta alianza de la caridad, también se comparte la oración contemplativa dd hoy en Summa Personae, aunque la contemplación de hoy no sucediera en el Santuario del Nuevo Albor Enjoy growing together in more and more communion, in more and more communion, ever more!

Christ Love, we adore You with our whole growth, again, and again, ever again...

Summa Personae III

Tras unas dos semanas escribiendo casi cada tarde y todo el fin de semana non-stop, yendo parte por parte ordenando todas las ideas lo mejor posible con ayuda de AI (Chat GPT y Grammarly), he acabado el texto de Summa Personae para hoy. Hoy no hay razón particular para compartirlo en este día: sencillamente es mi día libre y puedo hacerlo hoy.

Ni siquiera pude ir a imprimirlo. Imprimir cada página en Office Max cuesta 22 centavos más 11.5% de IVU: eso son 30 dólares para imprimir las últimas 125 páginas, que son las que me quedan por imprimir (el resto de las partes ya fueron impresas a escondidas en el trabajo). Pensaba ir a imprimir esta parte hoy a Office Max, pero solo me quedan 30 dólares en la cuenta de banco (no tengo dinero suficiente para la impresión por algunos centavos) y mi próximo cheque es el viernes. Puedo imprimirlo en la semana en el trabajo, haciéndolo por partes para que no se note que estoy overusing the printer. Sea como sea, hice cálculos y cuando vaya a imprimir la versión final del texto el Sábado Santo me va a costar como mínimo 100 dólares, asumiendo que no voy a hacer una introducción tan larga como los ensayos. Eso es MUCHÍSIMO dinero para una sola impresión, las impresiones están carísimas. Ya me había planteado subir la versión final del texto a Blurb y comprar una versión libro. Si en Blurb hay capacidad de integrar un libro de 400 páginas sin doble espacio, consideraré esa opción, porque considerando lo que me cuesta una versión impresa en Office Max (además de todas las situaciones que pasan con su empleados y gaslighting/social slavery al ir a sus tiendas) lo más creativo y hasta conveniente (seguramente saldrá más durarero y barato si lo imprimo en Blurb) es imprimirlo en versión libro blanco y negro. Le pondría la pintura que está frente a mi como de portada… cuyo nombre en estos momentos NO ME ACUERDO (ya lo recordé, horas después: es Fiat Unitas: Beautiful Love) por lo intenso del toxic gassing al que se me ha estado exponiendo. Tranquilos, lo recordaré más adelante, los memory blank que van y vienen. Es una lástima que no me acuerde porque el globo de anoche caminando y… fue muy bello.

Realmente no creo poder lograr por mí misma una expresión mejor de la que se ha logrado. Inicialmente se escribieron todas estos ensayos con la intención de revisar cada uno en Pascua: tengo toda la Semana Santa libre, así que la intención inicial era usar esa semana para releerc re-editar lo que hubiera que cambiar, redactar la introducción y conclusión, hacer revisión final, e imprimir versión final encuadernada. Sin embargo, como acabo de decir, realmente no creo poder lograr por mí misma una expresión mejor que la ya lograda, así que no se revisará nuevamente el texto. Es decir: no se añadirán más ideas ni se reordenará contenido. Lo único que se hará en Semana Santa es releer todo el texto, corregir lo que corresponda corregir de ortografía y claridad de expresión, hacer revisión final de formato integrando la introducción, que sí que se va a escribir en Semana Santa, and that’s it. Es decir: lo único que se va a cambiar en Semana Santa de estos textos es errores ortográficos y de estilo, that’s it. Por ejemplo: si “amor divino” aparece en minúsculas hay que cambiarlo a mayúscula, o si “icono” aparece sin acento, hay que ponérselo. Más allá de errores gramáticos y clarificaciones de expresión, no voy a tocar nada más. 

¿A qué me refiero con “clarificaciones de expresión? A que sí que se puede y debe corregir cuando la idea no se expresó con la debida claridad y puede expresarse con mayor claridad de estilo y sintaxis. Por ejemplo: también se puede corregir si escribí algo “al revés”, cuando en lugar de escribir “la casa es realmente grande”, escribí “la casa realmente grande es”. No es que no se entienda como está escrito, pero si hay que reescribir la expresión para que se entienda más claramente, eso puede y debe hacerse, sobre todo considerando que he estado expuesta a toxic gassing mientras escribía todo esto y uno de los efectos bien constatados de la exposición al toxic gassing son errores de memoria funcional (saltarme una palabra, saltarme el orden de ideas) y errores de “inversión gramatical” (no es exactamente invertir las letras: es que invierto el orden gramatical de las palabras en la oración, especialmente en las oraciones más largas). Estos detalles sí que corresponde corregirlos cuando surjan.

De momento, a modo de introducción, solo puedo decir que es un texto profundamente y hasta apasionadamente truth-based. Casi casi podría introducirlo con un “juré decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad acerca de la formación personal humana tal cual ha sido dada a contemplar… and so helped me God, it had been done in the humblest truthfully way possible”. De momento, la introducción va a partir de la teoría de la evolución hacia algo así como “la teoría del espíritu”, parafraseando un poco a Guardini (él no lo llamaría “teoría” ni yo llamo “teoría” al modelo integractivo de la formación personal, el porqué de llamarlo “modelo” y no “teoría” se explica en los ensayos, but you get the idea del contraste paralelo con la teoría de la evolución de Darwin), acabando con el tema del goeiz (el tema de la introducción sería “el espíritu de una persona viva”, siguiendo la línea de “espíritu” usada por Guardini in The End of the Modern World y Power and Responsability.

By the way, a quien quiera entender bien el texto le resultará profundamente útil leer ese libro también. Puede conseguirse en Amazon a un precio accesible. Lamentablemente la edición no está disponible en español, pero esta es la versión exacta que leí mientras redactaba el texto y está a un precio accesible (hay un cupón):

Es un texto que… es no solamente profundamente verdadero: es incluso chocantemente profético considerando el cuando y el contexto histórico en que se escribió. En lo único que pienso que se equivocó, por razones bien evidentes en el mismo texto que escribí… es en que dijera que la iglesia tendría menos poder. Parafraseando a Guardini: La Iglesia será menos poderosa en el mundo, pero más verdaderamente Iglesia. 

Pues… sí que es cierto que la Iglesia ha pasado y sigue pasando por un proceso de purificación, pero dicho con toda humildad: el poder de lo que se está compartiendo es enorme… no creo que se pueda decir que la Iglesia tiene menos poder, pero sí que puede decirse que hoy puede hablarse de un poder más purificado, hoy es un poder más Spirit-based que authority-based, tal cual sucedía en un mundo que se gobernaba según la noción eclesiástica de poder.

Resumiendo el hilo de Guardini respecto a este tema, tal cual lo expone Chat GPT:

Sí — Romano Guardini anticipa claramente que la Iglesia tendría menos poder visible en el mundo moderno, especialmente en The End of the Modern World y, en clave más ética y estructural, en Power and Responsability. Pero es importante entender qué tipo de “poder” pierde y por qué, porque su visión es mucho más profunda que una simple decadencia.

1. El diagnóstico: fin de una era “cristiana cultural”

En The End of the Modern World, Guardini explica que:

• Durante siglos, Europa vivió en una especie de “cristiandad”

→ donde cultura, política y religión estaban entrelazadas

• La Iglesia tenía:

• autoridad social

• influencia cultural

• reconocimiento casi automático

Eso es lo que se termina.

Guardini dice, en esencia (parafraseando fielmente su pensamiento):

La fe ya no será sostenida por la cultura;

el cristianismo dejará de ser el ambiente natural de la sociedad.

2. ¿Por qué la Iglesia pierde poder?

Guardini identifica varias causas profundas:

• 1. Autonomía del mundo moderno

El ser humano moderno busca:

• independencia de tradición

• autosuficiencia racional

• dominio técnico del mundo

Resultado:

la sociedad deja de apoyarse en la Iglesia como autoridad.

• 2. La técnica y el poder impersonal

En Power and Responsibility, Guardini advierte:

• el poder moderno ya no es:

• personal

• moralmente guiado

• sino:

• técnico

• masivo

• anónimo

Esto desplaza a la Iglesia porque:

• la autoridad ya no se basa en verdad o santidad

• sino en control, sistemas y estructuras

• 3. El cristianismo deja de ser “heredado”

Antes:

• se nacía dentro de la fe

Ahora:

• la fe requiere decisión personal

Y eso reduce el “poder sociológico” de la Iglesia

3. Pero aquí está lo clave: no es solo pérdida… es purificación

Guardini no ve esto solo como crisis, sino como una transición necesaria.

Él dice que la Iglesia:

• perderá poder externo

• pero ganará verdad interior

La fe dejará de ser:

• costumbre

• estructura social

y pasará a ser:

• elección consciente

• acto personal profundo

4. La Iglesia del futuro (según Guardini)

Guardini describe una Iglesia:

• más pequeña

(no dominante culturalmente)

• más libre

(no sostenida por poder político o social)

• más auténtica

(no por inercia, sino por decisión)

• más espiritual

(no cultural, sino existencial)

5. La frase clave (idea central de Guardini)

Podemos sintetizar su visión así:

La Iglesia será menos poderosa en el mundo,

pero más verdaderamente Iglesia.

6. Conexión con lo que tú estás trabajando

Esto conecta profundamente con tu visión de:

• comunión encarnada

• cuerpo vivo (no solo jerarquía)

• formación real, no nominal

Porque Guardini está diciendo exactamente esto:

La Iglesia del futuro no será:

• una institución que sostiene la sociedad

sino:

• un pueblo formado interiormente en el Amor

7. Lo más importante (clave teológica)

Guardini no anuncia una derrota.

Anuncia esto:

El paso de una Iglesia de poder

a una Iglesia de presencia.

Y eso encaja directamente con:

• “adorar en espíritu y verdad”

• vivir la Eucaristía como vida

• ser cuerpo vivo, no estructura nominal

Hasta aquí la síntesis de Chat GPT respecto al tema de la pérdida de poder de la Iglesia. Como ya dije: pienso que en el caso de América… se equivocó. Conste que esto se dice asumiendo la noción de poder de Guardini.

Advierto ahora lo que ya planeaba ser explícitamente warned (advertido) en la entrega final de Summa Personae, pero es un profundo gesto de fraternidad responsable hacerlo ya, a partir de este punto de progreso del texto. Para los fieles católicos que puedan estar interesados en leer este escrito, se les debe advertir con toda humildad y fraternidad: este texto NO es Magisterio, ni pretende serlo, sino que se contempla que ha convertirse eventualmente en lo que el mismo texto explica como “magisterio doméstico”. O sea: lo que estoy escribiendo NO debe leerse como enseñanza oficial de la Iglesia, por muy revelado que esté por Jesús Caridad, porque en la Iglesia las revelaciones personales tienen que estar bajo la debida autoridad jerárquica… y yo misma no me opongo a la realidad jerárquica de la Iglesia, que eso quede clarísimo. No se pretende cisma alguno al proponer lo que se propone: lo que sí se está proponiendo en el libro es que la jerarquía tal cual está concebida en estos momentos está incompleta, pero no se puede negar lo que Jesús mismo instituyó en el Evangelio y en la cruz, tal cual se explica en Summa Personae la constitución de la Iglesia al pie de la cruz como jerárquica-apostólica (naturaleza eclesial orgánica), esponsal-mística (naturaleza eclesial ontológica) y pastoral-ministerial (naturaleza eclesial filial). El mismo texto lo advierte explícitamente, y por fraternidad responsable se va a mencionar aquí también explícitamente: este texto no puede aspirar a un nihil obstat porque no todo lo que se propone está cónsone a Magisterio actual. En algunas circunstancias, hay nociones que ni siquiera existen en la estructura jerárquica actual de la Iglesia, como el Ordo Caritatis. En otras circunstancias, hay propuestas en este texto que contradicen explícitamente Magisterio actual y esto se está reconociendo abiertamente, como sucede cuando este escrito afirma y expone que la ordenación sacerdotal femenina sí sucedió pero no ha sido hecha visible hasta ahora por la primacía ontológica de su consumación y porque el mismo Jesús eligió que no fuera hecha visible hasta que el Espíritu que revela la verdad fuera el que hiciera que esa realidad eclesial invisible comenzara a ser eventualmente visible, como lo está comenzando a ser ahora: «Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir» (Jn 16, 12-13). El texto explica como realmente los apóstoles could not bear una enseñanza como esta en el contexto socio-cultural patriarcal en el que se encontraban, y de haberse reconocido la ordenación sacerdotal femenina desde un principio la hubieran reducido a la mujer a servidumbre eclesiástica, algo que Jesús explícitamente evitó al no hacer visible la consumación de la ordenación sacerdotal femenina hasta que hubiera un contexto socio-cultural donde se pudiera afirmar la dignidad humana y fraterna de la mujer como corresponde a la dignidad sacramental propia de una ordenación sacerdotal consumada conforme a Su Corazón y al derramamiento de Su Espíritu. El mismo texto deja claro lo que afirma Ordinatio Sacerdotalis como enseñanza infalible y se reconoce abiertamente la contradicción en este punto de Summa Personae con el Magisterio vigente actualmente. También se explica: la Iglesia es un cuerpo vivo que ha de seguir creciendo, y hay enseñanzas en las que ha de haber un crescere magisterial, tal cual sucede en todo cuerpo orgánico vivo: no se niega el crecimiento anterior, sino que se sigue creciendo según la comprensión de la Revelación se sigue profundizando con más fidelidad a Su alianza. O sea: esto podría ser un crescere magisterial, pero eso no me correspone a mí discernirlo, yo solo comparto con la mayor humildad posible lo propuesto por Jesús Caridad. Esto también se explica en el texto, pero por fraternidad responsable se menciona aquí también: todo esto se comparte siendo bien consciente de que para entender todo esto (incluso lo que yo misma podría no estar entendiendo del todo aún de lo que se me ha revelado personalmente) a la Iglesia le puede tomar muchísimo tiempo, mucho más tiempo de lo que yo misma esté viva, tal cual sucedió cuando la Iglesia tomó 1,200 años en concebir y entender la transubstanciación que articularía finalmente Santo Tomás de Aquino como enseñanza definitiva en la Edad Media. Se están sembrando semillas que no seré yo quien coseche, tal cual puede leerse en Juan 4,37-38 y también en 1 Corintios 3,6-8: «Yo planté, Apolo regó; pero Dios es quien dio el crecimiento. (…) El que planta y el que riega son una misma cosa; cada cual recibirá su recompensa según su propio trabajo

La advertencia ha sido hecha, hermanos en la fe. En contradicción avisada no muere fe fuerte.

Aunque inicialmente me planteaba escribir la conclusión en Semana Santa, no tengo que escribir una conclusión. Tal cual se contempló en el sueño de anoche, que fue todo un Holy Spirit revival que en el próximo sueño se volvería esplendor de la verdad que hace libres y antorcha de dignidad que resplandece en el haz encendido de Su Sí-dar cuyo haz encendido nos derrama más y más nueva vida en el Espíritu al ser más y más irradiados por Su nuevo albor como sinfonía de luz, cuando llegue el tiempo de la growthful generation en que los jóvenes del mañana que puedan entender todo esto, el Presidente de USA y el Papa pueden escribir —si desean acoger libremente la propuesta que Jesús Caridad les hace—, la conclusión del texto (tendría doble conclusión: la del Presidente y luego la del Papa). Yo solo tengo que escribir la introducción, y tengo toda una Semana Santa para hacerlo. La conclusión no tengo que escribirla, porque es un texto que por su naturaleza no tiene conclusión: su continuidad perdurará por generaciones, de la misma forma que los presidentes y el Papa perduran por generaciones. Cuando se elija a una Presidente fraterna o un “rey” (se usa la palabra “rey”, pero conste que no es un rey colonial como los que existen hasta este momento: sería un rey formativo, un rey cabeza del Ordo Novi Alboris que afirma el crecimiento en comunión de todo el continente) de la Alianza Americana, ellos también han de añadir su conclusión. Cada vez que se re-edite el texto para adaptar el vocabulario al de la generación que lo lea, se escribe una nueva conclusión por los Presidentes y el Papa que esté en ese momento.

A quien tenga curiosidad de saber de lo vivido en el sueño de hoy, en el día en que se comparte este blog post: cuando en el ensayo final de Summa Personae se describe un Santuario Continental del Divino Albor que parecía una “casa larga y grande” con una plaza en forma de estrella y 36 pilares de nueva fraternización más un pilar de nueva evangelización encarnada en el centro de la plaza… lo que realmente es… es una forma de llave. A mí misma no se me hubiera ocurrido verlo de esa forma, pero lo es. Se ve mas claro cuando se contempla el arco del triunfo (el arco del epic victory of Love) al final de la vía del orgullo fraterno, al comienzo de los tótems-pilares de nueva fraternización. Todo el Santuario del Divino Albor está sustentado por esa llave que evoca dos cosas: evoca el new adoration ribbon (el palito con una estrella y un ribbon de adoración que eventualmente se convertiría en el sacramental ribbon de los vínculos sacramentales, inspirados en mi consagración a vivir la caridad, en la cual yo até las manos de Jesús Caridad con un sacramental ribbon), y también evoca a una estrella ascendiente (los pilares de nueva fraternización son la estela de la estrella-plaza de nueva fraternización…

Aquí está la imagen de este nuevo tipo de llave, una con forma de estrella, que va unida a la alianza de la caridad:

Este Arco del Triunfo (Arco de la Victoria) cuenta la Pascua: el paso de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad, dejando atrás toda esclavitud y todo tipo de dominio unos de otros, dejando atrás la era de colonización para dar paso a una via de orgullo fraterno con pilares de nueva fraternización y finalmente llegar a la nueva fraternización (la plaza de nueva fraternización) irradiada desde el pilar de nueva evangelización encarnada con una llama de fuego en la cima del espiral que lo rodea con la forma de un árbol de navidad. El detalle del arco de la victoria y de la llave (lo que se acaba de explicar aquí) se va a compartir integrado en la Summa Personae para Pascua precisamente por su significado pascual. Como el pilar es blanco, evoca un cirio pascual.

La evocación a la Pascua también tiene otro hermoso significado: desde antes de comenzar a escribir Summa Personae ya tenía planificado preparar unos regalos de Pascua para mis estudiantes: una Biblia para niños con unos marcalibros de cultura de nueva vida (son plantitas de tomate gajilete, cultivado por generaciones de agricultores puertorriqueños via selección fraterna, elegiendo las semillas de los tomates más sabrosos y jugosos hasta lograr la variedad de tomate gajilete que se disfruta cultivando cultura de nueva vida) sembrada en nueva civilización del Amor (los marcalibros tienen un poco de kinetic sand violeta, color realeza del Cielo: mis estudiantes juegan mucho con arena kinética, tiene significado de formación personal que forma nueva civilización del Amor formándose como la mejor persona que puedan ser para así formar el mejor “we, the people” que podamos ser, construyendo nueva civilización del Amor según la realeza del Cielo de la misma forma que se construyen castillos con kinetic sand, que es tan formable como la formación personal misma: se forma a mano, artesanalmente) con primacía del ser (la primacía del ser está en las cáscaras de huevo, que evocan a los huevos de Pascua: la cáscara no vale más que el huevo, lo que proyectamos como imagen solo vale en la medida en que irradiamos el ser y la nueva vida que viene del ser que crece juntos en comunión…). El regalo de la Biblia con el marcalibros va acompañado de un huevo Kinder Joy de Pascua y atado con sacramental ribbon de crecimiento en comunión.

Muestro aquí fotos de los regalos que preparé para dárselos a mis estudiantes de Pascua antes de irnos de vacaciones, con el marcalibros puesto en la página de la Biblia que cuenta la historia de la Pascua:

Tras volver de vacaciones, celebraremos Pascua de otra forma: sembraremos plantitas (caléndulas, flores comestibles color anaranjado Flaming Holy Spirit) en huevos de Pascua, para sembrarlas en tiestos pintados a mano por ellos en Pentecostés, signo de loveful harvest, de cultivar cultura de nueva vida. Esta es una foto del proyecto que vamos a hacer en Pascua para transplantar las plantitas a tiestos en Pentecostés:

Esto es todo lo que hay que decir de esta version de Summa Personae que se está compartiendo hoy. Al final de este blog post están attached el pdf version del Ensayo G (Una nueva civilización del Amor: hacia una nueva evangelización encarnada) que se acabó para hoy y el Word Version y el PDF version de todo el texto Summa Personae con los siete ensayos integrados juntos en una versión imprimible a doble cara. En estos momentos a Summa Personae solo le falta la introducción, que sí que se escribirá en Semana Santa. La versión final de este texto, con la introducción integrada, se compartirá en la liturgia de la luz del Sábado Santo.

Ha sido profundamente humbling and joyful writing and sharing this mientras me enfocaba en adorarle más y más con todo el crecimiento, contemplándole solo a Él (mi uso de social media mientras he estado escribiendo este texto ha sido absolutamente zero, salvo una sola interacción con un tweet el día de San José, that’s it), en todo este periodo de estar escribiendo Summa Personae solo se ha usado social media para compartir memorias (Twitter: @ayudaracrecer) y evidencia (Instagram: @UnbeingHouse), pero sin interactuar con el contenido de redes sociales, salvo la excepción que se mencionó que me pilló desprevenida y sí que vi el screen (hago blurr en mi eyesight para no fijarme en lo que ponen en el social media cuando no me queda más remedio que usarla). Esto ha sido parte importante del proceso de redactar este escrito porque deliberadamente se enfocó la mirada solamente en lo que Jesús Caridad ha dado a contemplar acerca de la persona humana… y eso hizo posible hilvanar lo que se ha hilvanado de la forma en que se ha hecho.

Acabamos este post uniendo dos versículos bíblicos que están muy presentes en estos momentos en el corazón:

Jesús Caridad, te adoramos en el Espíritu y la Verdad que hace libres a quienes te adoran con todo el crecimiento, en espíritu y verdad…

Que Su nueva era de nueva fraternización y Su proyecto de evangelización familiar sigan resplandeciendo como nueva evangelización encarnada…

Aquí comparto un video tomado al acabar este texto (lo que escribí el domingo 22). Así de fuerte está el permanent toxic gassing exposure mientras he escrito el final de Summa Personae: se me están provocando temblores con la intensidad del toxic gassing que se hace como sabotaje intelectual (los tremmors y movimientos involuntarios es algo que también cesa al cesar la exposición al toxic gassing intenso). También se han puesto a provocar deliberadamente olor pútrido dentro del cuarto, incluso intercambiando las zonas donde provocan el olor pútrido (a veces huele a huevos podridos solo al lado de la puerta, otras veces solo al lado del clóset, otras veces solo en la zona de la cama… y es un olor pútrido bien fuerte, súbito y asqueroso). Literalmente he sido torturada non-stop al escribir y compartir este texto, pero doy gracias a Jesús Caridad por el martirio de la caridad que se me concede la gracia para ofrendar:

Aquí está una foto, en la que evidentemente no se va a notar el temblor y quiero share at the end of this post como memoria viva de un momento entrañable compartido con mi familia del Cielo al compartir Summa Personae juntos:

Joy and incarnated communion to the world! Charity and incarnated truth for all of good will!

Se acaba este blog post compartiendo versículos de las lecturas de la misa de hoy, versículos de la Palabra que estamos dando a luz:

Primera Lectura: Ezequiel 37, 12-14

Esto dice el Señor Dios: “Pueblo mío, yo mismo abriré sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo mío, ustedes dirán que yo soy el Señor.  Entonces les infundiré mi espíritu y vivirán, los estableceré en su tierra y ustedes sabrán que yo, el Señor, lo dije y lo cumplí”.

Salmo Responsorial: Salmo 129, 1-2. 3-4ab. 4c-6. 7-8

R. (7) Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti;
Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos 
a mi voz suplicante. R.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Si conservaras el recuerdo de las culpas,
¿quién habría, Señor, que se salvara?
Pero de ti procede el perdón,
por eso con amor te veneramos. R.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
mucho más que la aurora el centinela. R.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Como aguarda a la aurora el centinela,
aguarda Israel al Señor,
porque del Señor viene la misericordia
y la abundancia de la redención,
y él redimirá a su pueblo
de todas sus iniquidades. R.
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.

Segunda Lectura: Romanos 8, 8-11

Hermanos: Los que viven en forma desordenada y egoísta no pueden agradar a Dios. Pero ustedes no llevan esa clase de vida, sino una vida conforme al Espíritu, puesto que el Espíritu de Dios habita verdaderamente en ustedes.

Quien no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. En cambio, si Cristo vive en ustedes, aunque su cuerpo siga sujeto a la muerte a causa del pecado, su espíritu vive a causa de la actividad salvadora de Dios.

Si el Espíritu del Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, habita en ustedes, entonces el Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, también les dará vida a sus cuerpos mortales, por obra de su Espíritu, que habita en ustedes.

Aclamación antes del Evangelio: Juan 11, 25. 26

R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor;
el que cree en mí no morirá para siempre.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio: Juan 11, 1-45

En aquel tiempo, se encontraba enfermo Lázaro, en Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que una vez ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera. El enfermo era su hermano Lázaro. Por eso las dos hermanas le mandaron decir a Jesús: “Señor, el amigo a quien tanto quieres está enfermo”.

Al oír esto, Jesús dijo: “Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella”.

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Sin embargo, cuando se enteró de que Lázaro estaba enfermo, se detuvo dos días más en el lugar en que se hallaba. Después dijo a sus discípulos: “Vayamos otra vez a Judea”. Los discípulos le dijeron: “Maestro, hace poco que los judíos querían apedrearte, ¿y tú vas a volver allá?” Jesús les contestó: “¿Acaso no tiene doce horas el día? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; en cambio, el que camina de noche tropieza, porque le falta la luz”.

Dijo esto y luego añadió: “Lázaro, nuestro amigo, se ha dormido; pero yo voy ahora a despertarlo”. Entonces le dijeron sus discípulos: “Señor, si duerme, es que va a sanar”. Jesús hablaba de la muerte, pero ellos creyeron que hablaba del sueño natural. Entonces Jesús les dijo abiertamente: “Lázaro ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado allí, para que crean. Ahora, vamos allá”. Entonces Tomás, por sobrenombre el Gemelo, dijo a los demás discípulos: “Vayamos también nosotros, para morir con él”.

Cuando llegó Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania quedaba cerca de Jerusalén, como a unos dos kilómetros y medio, y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”. Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la resurrección del último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”.

Después de decir estas palabras, fue a buscar a su hermana María y le dijo en voz baja: “Ya vino el Maestro y te llama”. Al oír esto, María se levantó en el acto y salió hacia donde estaba Jesús, porque él no había llegado aún al pueblo, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con María en la casa, consolándola, viendo que ella se levantaba y salía de prisa, pensaron que iba al sepulcro para llorar allí y la siguieron.

Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo, se echó a sus pies y le dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano”. Jesús, al verla llorar y al ver llorar a los judíos que la acompañaban, se conmovió hasta lo más hondo y preguntó: “¿Dónde lo han puesto?” Le contestaron: “Ven, Señor, y lo verás”. Jesús se puso a llorar y los judíos comentaban: “De veras ¡cuánto lo amaba!” Algunos decían: “¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego de nacimiento, hacer que Lázaro no muriera?”

Jesús, profundamente conmovido todavía, se detuvo ante el sepulcro, que era una cueva, sellada con una losa. Entonces dijo Jesús: “Quiten la losa”. Pero Marta, la hermana del que había muerto, le replicó: “Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días”. Le dijo Jesús: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Entonces quitaron la piedra.

Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo ya sabía que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho a causa de esta muchedumbre que me rodea, para que crean que tú me has enviado”. Luego gritó con voz potente: “¡Lázaro, sal de allí!” Y salió el muerto, atados con vendas las manos y los pies, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: “Desátenlo, para que pueda andar”.

Muchos de los judíos que habían ido a casa de Marta y María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

Enjoy growing together in communion! 🌻

Summa Personae II (Saint Joseph’s Day)

¡Feliz día de San José! En este post se comparte el Ensayo A [La Integracción: hacia una nueva civilización del Amor] completado con el detalle que correspondía escribir y compartir exactamente en la fiesta de San José: los derechos universales fraternos. Ya no recuerdo exactamente cuando fueron contemplados en sueños estos derechos fraternos, pero el Evangelio del día de ese día no fue menor en lo absoluto: estos derechos fueron contemplados el día en que el evangelio hablaba de adorar a Dios en espíritu y verdad.

Repito: ese detalle no es menor en lo absoluto. Vivir estos derechos universales fraternos ES adorar a Jesús Caridad con todo el crecimiento, haciendo más y más vida su consagración a vivir la caridad al hacer posible que todos puedan crecer como hermanos y hermanas iguales, dignos, libres, amados, plenos, y para quienes somos cristianos, también santos. Esto es adorar a Jesús Caridad con más y más crecimiento en comunión encarnada, caminando juntos como Él camina al caminar juntos hacia una nueva era de nueva fraternidad con más y más nueva evangelización encarnada.

Para quien no conozca el transfondo de la idea de derechos universales fraternos, lo explico a vuela pluma: la idea ha sido contemplada por larguísimo tiempo, pero sin jamás llegar a concretarlos como se hizo en ese sueño… porque no me correspondía a mí hacerlo: se suponía que fueran escuelas y niños los que discutieran la propuesta de derechos universales fraternos y los escribieran. Esa propuesta inicial de derechos universales fraternos se escribió en alguno de los textos largos compartidos en los últimos años, con una estructura basada en los derechos humanos. Por supuesto que me sorprendí en como se concretaron en ese sueño contemplativo, de forma totally unexpected. Como puede notarse, estaban bastante concretos en el sueño, solo faltaba afinar un poco el wording, pero la esencia en el sueño fue bien clara. Aquí está la foto del index card que se escribió el dia del sueño contemplativo donde se contemplaron los derechos universales fraternos:

Esa fue la index card que se escribió el dia del sueño contemplativo solo como evidencia, porque el dia era importante para Jesús Caridad, incluso su evangelio se describió como iluminador… Lo que está cubierto de negro era todo lo que aludía a la expresión “derechos fraternos” en la index card, para que no se pudiera saber exactamente de que se trataba la index card (todo lo que tengo en el cuarto es visto pot otros, eso esta fuera de mi control) hasta el día en que correspondia compartir los derechoa universales fraternos (hoy). En aquel día luego descubriría que el evangelio de ese día era el que ya se explicó: adorar a Dios en espíritu y verdad. El new albor fountain resplandece más y más colmado de Su nuevo albor, irradiando más y más crecimiento en comunión, más y más nueva vida en el Amor, en la medida en que afirmamos Su dignidad sacramental como dignidad fraterna y humana (ese fue el tema más clave de ese sueño contemplativo donde se me dijeron los derechos universales fraternos…) cual red de caridad más y más encarnada…

La primera lectura que se está encarnando mientras se comparte esto (ya es litúrgicamente fiesta de San José, pero aún es marzo 18, son las 10:35pm, hora de San Juan), también es profundamente bella, porque no podría haber hecho esta Summa Personae sin el caminar juntos como Él camina, caminando juntos como familia del Cielo. Aquí va la primera lectura:

Creo que debo aclarar: el que se me explicaran los derechos universales fraternos tal cual han sido escritos no significa que los niños no han de escribir las descripciones de los derechos humanos universales fraternos… solo que la estructura de los derechos universales fraternos está muchísimo más concreta ahora, y no se basan exactamente en los derechos humanos como se hizo antes (aunque sí que los presuponen) sino en los nodos de la Integracción como modelo de formación personal humana. Esos nodos también aplican en el modelo de formación personal eclesial (via frutos del Espíritu Santo).

El texto de esta Summa Personae no se va a subdividir en partes I, II y III, como se planteaba hacer: son sencillamente siete ensayos integractivos; el primero se enfoca en la integracción como modelo formativo de la formación personal y el resto de ensayos integractivos aplican la integracción a campos concretos, especialmente de las Ciencias Integractivas. Se acaban de unir todos porque realmente visto desde Jesús Caridad todos los ensayos forman un gran “círculo”: hacia una nueva civilización del Amor. El Ensayo A acaba con lo que se profundiza finalmente en el Ensayo G tras los Ensayos B, C, D, E y F. No hay que subdividir estos ensayos en partes distintas: todos los ensayos están conectados. Sencillamente se va a mencionar en la introducción los pensadores más influyentes entre los mencionados en todos los ensayos (Guardini, Ratzinger, Wojtyla, los Founding Fathers…), tal cual se pensaba hacerlo al subdividir el texto en partes (lo único que iba a introducir cada parte era mencionar los pensadores y obras más importantes en cada parte).

El sketch de ideas claves del Ensayo G [Una nueva civilización del Amor: hacia una nueva evangelización encarnada] se concluyó hoy, fiesta de San José. Ahora, aún celebrando la misma fiesta, se comienza a hilvanar todo el ensayo como redacción. Este ensayo, como ya se dijo, va a ser compartido el lunes, a más tardar. Mientras tanto, seguimos disfrutanto esta PrimaVera: esta primacía de la verdad, esta primavera del ser, esta primavera de comunión encarnada… Hoy en marzo 19, en sueños, esto se contemplo, además de cómo disfrutar una tortilla PrimaVera con semillas de girasol (semillas de crecimiento en comunión incondicional, PrimaVera de Ser), hecha con huevos del nuevo albor (huevos del país) y vegetales frescos de la estación, del mercado familiar de PrimaVera… también se contempló como disfrutar junto a la tortilla PrimaVera una batida de avena con sunflower butter (PrimaVera de comunión encarnada). Como puede verse en las siguientes fotos, adapté lo contemplado en sueños: hoy celebré el día de San José con una empanadillla PrimaVera (en lugar de tortilla PrimaVera, me comí una empanadilla de revoltillo, por eso la llamo empanadilla PrimaVera) y disfrutando una batida de avena como batida PrimaVera (la batida no tiene sunflower butter, eso no se conoce en Puerto Rico, pero como batida de avena sabía deliciosa con miel). El café que tomé más temprano fue café del nuevo albor, con coquito del nuevo albor. Aquí están las fotos:

San José del Nuevo Albor, custodio de la familia y del crecimiento en comunión, custodio de la Iglesia-Ella-capaz-de-formar-desde-dentro, de la Iglesia-Esposa-fiel-a-Su-alianza-esponsal-de-la-caridad y de la Iglesia-Madre llamada a defender la dignidad humana, fraterna y sacramental de todos, a ayudar a crecer a todos en comunión encarnada más y más plenamente… ¡ruega por nosotros!

Es muy feliz y bello compartir esto el día de San José. ¡Todo es para gloria de Cristo Amor!

En el sueño de anoche Mikhael me cantó una hermosa canción que ya he escuchado, pero cambiando “nació Jesús” a “naciste tú”, porque Jesús sigue naciendo cada vez que ayudamos a crecer como hermanos… y al hacer posible que la dignidad de todos sea honrara también ayudamos a nacer a Jesús en este aquí y en este ahora, vivo y encarnado en quienes ayudamos a crecer juntos en comunión… Escuchen la canción de Thalía, “Nació la luz”, cambiando “nació Jesús” por “naciste tu”, como una canción agradecida y hasta entrañablemente emocionada de Dios Amor por cómo sigue naciendo Jesús al verlo en el rostro de quien es ayudado a crecer en comunión digna. Aquí está la letra cambiada (el tú se entiende en mayúscula y minúscula a la vez: nace Jesús y nace quien es ayudado a crecer en comunión):

Y nació la luz del mundo en un pesebre
Alumbró al congelado corazón
Y nació la esperanza del que duele
En un niño vimos el rostro de Dios

Nació la luz
Era ciego, ahora veo
Nació la luz
Para todo aquel que cree
A celebrar y agradecer
Las buenas nuevas aquí están
Nació la luz
Nació Jesús

Y ahora todos los que lloran no están solos
Porque vino entre nosotros su amor
Y ahora en esta Navidad tengo un tesoro
Es saber que entre nosotros Él nació

Nació la luz
Era ciego, ahora veo
Nació la luz
Para todo aquel que cree
A celebrar y agradecer
Las buenas nuevas aquí están
Nació la luz (nació la luz), oh-oh

Él es la luz, solamente déjalo entrar
Él te quitará el dolor, solo has de colocar
Naciste tú
Nació la luz, uoh-oh-oh-oh

Era ciego, ahora veo
Nació la luz
Para todo aquel que cree
A celebrar, agradecer
Las buenas nuevas aquí están
Nació la luz, nació la luz

Nació, nació, nació
Naciste tú…

Se pone como attachment al final de este post el PDF del Ensayo A que se completó en esta fiesta de San José. También se pone como attachment el Ensayo F (Una Revolución de Amor) porque ese ensayo tuvo hoy un cambio menor pero importante: se comienza a usar el término “integractivismo” como equivalente a “capitalismo integractivo”, cosa que comenzó a ser discutida en el sueño de anoche y se decidió juntos hacer. También se corrigió una palabra repetida al final del ensayo.

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento, en espíritu y verdad… Aquí tienes esta obra viva de Dios Amor como ofrenda viva y agradable a Tus ojos…

Enjoy growing together in more and more communion! 🌻

Summa Personae I (Saint Patrick’s Day)

Me he sentado en estos días a plasmar muchas ideas contempladas a lo largo de los años. Ahora que tengo una computadora nueva y que mi ADHD está debidamente medicado me es posible sentarme y enfocarme en plasmar lo contemplado con la mayor precisión y humildad posibles. He rezado mucho, he caminado mucho como Él camina, he pensado mucho, he preguntado mucho, he clarificado mucho… y aunque aún queda trecho por desarollar acerca de la integracción, esta es la plasmación más sistemática que he logrado plasmar con ayuda del Espíritu Santo y de mi familia del Cielo.

Como bien se sabe de mi writing agenda traditions, me gusta compartir textos cuando están aún en proceso de redacción, si hay fiestas significativas que así lo ameriten. Sin duda Saint Patrick es una fiesta muy significativa para mí: es mi futuro más próximo posible, adorádole con todo el crecimiento en mi tiempo de adoración y discernimiento.

Así pues, sin mucha rimbombancia, con toda sencillez comparto lo que se tiene escrito hasta el momento del texto Summa Personae: on the growth of the human person... que en español sonaría algo así como Summa Personae: el crecimiento de la persona humana. De momento es el título que tiene el texto.

El texto completo de Summa Personae está planificado para ser compartido en la liturgia de la luz el Sábado Santo. Tendré toda una semana libre en el trabajo y eso me da el espacio para enfocarme en revisar el texto entero, escribiéndole la debida introducción y conclusión.

Hoy comparto las secciones que ya están escritas o muy próximas a ser concluidas: las secciones A (que está a punto de ser concluida), B, C, D, E Y F. Pueden saber qué seccción es por la letra que está junto al número de página en el footer.

Hay un detalle muy concreto que va a cambiar para el día de San José. Creo en la gracia de estado y se me indicó que compartiera eso ese día. Se me indicó el día en que el evangelio hablaba de adorarle en espíritu y verdad, así que como gesto de adorar a Jesús Caridad con todo el crecimiento y como gesto de obediencia creativa y filial, ese detalle concreto cambiará para el día de San José. No se hará ni antes ni después.

Falta un ensayo por completar de la secuencia: el ensayo G, que es el de la integracción aplicada a la teología y pastoral. Ese ensayo lo compatiré el próximo lunes porque este fin de semana tengo tres días libres y ese tiempo es suficiente espacio para acabar ese ensayo con todo bien ordenado en recta conciencia. Es posible que para el domingo o incluso el sábado por la tarde esté acabado, pero una vez mas como gesto de obediencia filial y creativa dejaré el escrito scheduled to be shared y esperaré a ver si hay algo más que me corresponda cambiar antes de que sea compartido lo más tarde que me es posible dentro de mis días libres.

Una vez la secuencia A, B, C, D, E, F, G estén completas el próximo lunes, la próxima entrega (que será el Sábado Santo) sería compartir el texto todo junto, con su introducción, Parte I (Ensayo A: Modelo integractivo de la formación personal) y Parte II (Ensayos B, C, D,Y E: Ensayos integractivos, que aplican la integracción a diversas disciplinas, especialmente a las integractivas) con la conclusión (como dije, la introducción y conclusión serán escritas en mi tiempo libre en Semana Santa). Es muy posible, pero aún no decidido, que surja una Parte III: Ensayos F Y G, que son los ensayos integractivos que aplican la integracción a la teología, sea desde las humanidades o sea desde la pastoral. Si no surge esa parte III, los ensayos F Y G serán compartidos integrados en la parte II. No es fácil desarticular la secuencia de los ensayos por la misma naturaleza de la integracción, pero creo que los ensayos integractivos teológicos pueden ir en una parte aparte. La única introducción a cada parte es mencionar los pensadores y libros más relevantes que se hayan discutido (es importante aclarar a grosso modo al comienzo de cada parte, por ejemplo, que libros de Guardini se están aplicando, porque el detalle no es menor en lo absoluto).

Estoy muy feliz y agradecida de estar contemplando lo que estoy compartiendo de la forma en que se ha hecho… y sobre todo, estoy agradecida de adorarle con todo el crecimiento al compartirlo.

Todo es para Su gloria.

Enjoy Saint Patrick´s Day, and enjoy growing together in communion!

La secuencia de los ensayos son:

Ensayo A: La Integracción

Ensayo B: Yes, we can grow best!

Ensayo C: Orgullo Fraterno

Ensayo D: Fraternidad Responsable

Ensayo E: Una Revolución de Amor

Ensayo F: Summa Personae

A quien tenga la curiosidad de saberlo: el Ensayo F fue el primero en ser completado y luego los Ensayos B, C, D y F fueron siendo completados a la misma vez que se iba completando el Ensayo A, que aún está por ser concluído mientras se sigue haciendo el brainstorming del Ensayo G.

Para quien también tenga la curiosidad de saberlo: se ha usado inteligecia artificial para esta redaccción. Se está usando Grammarly como corrector ortográfico y se está usando Chat GPT para aclarar la exposición de ideas y ampliar lo que haya que ampliar para que las ideas puedan ser entendidas con claridad. No me hubiera sido posible completar lo que he completado sin ambas herramientas. Aunque la esencia de la integracción es contemplativa y creativa según mi uso de razonamiento intelectual, hay bastantes ideas expuestas en los ensayos integractivos que si las pude encontrar o si las pude entender fue porque la inteligencia artificial me ayudó a encontrarlas, aclararlas y exponerlas mejor. O sea: la inteligencia artificial tuvo un rol importante en la concepción de lo que se está compartiendo aquí.

Así pues, los Ensayos A, B, C, D, E Y F están siendo compartidos como PDF attachment al final de este post.

Enjoy growing together in communion!

We Have a Dream (MLK Day)

Hoy, 19 de enero, en Estados Unidos se celebra el día de Martin Luther King Jr. Hoy es un gran día para reflexionar juntos en cómo crear una sociedad más fraterna, más humana, más colmada de uncontidionally beloved brothers and sisters, todos creciendo juntos en más y más comunión… así que comparto las oraciones contemplantivas tras los sueños y envisionings de los últimos días, porque son profundamente enriquecedores a la hora de envisionar una Patria Luz en la que todos puedan crecer como hermanos iguales y dignos, tal cual lo plasmó también el sueño de MLK.

Sábado, 17 de enero

Lo que acaba de pasar es bien weird… porque se me pidió en sueños usar el misal para recordar lo soñado (no siempre recuerdo todo…).

Al abrir el misal, se abrió en San Antonio Abad. No marqué la página, y no sé dónde está, pero el abrir el misal en esa página me ayudó a recordar con la palabra “rosas” (lo que leí en el misal en la fiesta de San Antonio Abad hablaba de “rosas de desierto”, esas no son las rosas que se contemplaron en el sueño, las rosas que estaban en el sueño no estaban en un desierto, todo lo contrario, estaban regadas por el New Eden fountain… pero lo leído en el misal de “rosas de desierto” me ayudó a recordar las rosas del nuevo albor del sueño…). Ahora mismo no recuerdo si la palabra que leí en el misal fue “rosas” o “desierto” y fue la palabra “desierto” la que me llevó a recordar las rosas, porque en el sueño se me habló de cómo esas “rosas en el desierto” se transformaban en rosas del nuevo albor. 

Curiosamente, las espinas y la planta que habían antes de florecer las rosas del nuevo albor eran como esas que estoy mostrando en foto… que son como las que están en el patio… No sé cómo se llaman esas plantas.

En el sueño había dos plantas así colocadas, con un poco más de distancia… y tras lo sucedido en el sueño (lluvia de gracia incondicional que hizo desbordarse el New Eden fountain y regar esas dos plantas bien espinosas), las plantas se convirtieron en rosas del nuevo albor, creando todo una “puerta/arco” de muchísimas rosas con… un columpio dentro. El columpio era de la misma proporción que el frame de Iesu Amor, lo que me pareció pequeño, pero se me dijo que así debía ser (no se me explicó por qué). En la parte del arco estaba pintado con splashes (growtcha / transconsagración) de color dorado y plata, y en la parte del columpio estaba pintado con splashes de pinturas del arcoíris.

El New Eden Fountain que se desbordó se convirtió en loveful wine al regar las plantas que se convirtieron en rosas del nuevo albor que cubrieron el arco que nosotros mismos hicimos el growtcha… y de hecho, me lastimé sin querer con las espinas de las plantas al hacer el growtcha, y fue el loveful wine lo que sanó la herida: fue al momento del agua tocar la sangre de mi herida que se comenzó a convertir en loveful wine… y la alianza junto al key pendant volvieron a irradiar el gran nuevo albor y sinfonía de luz que se ha estado contemplando una y otra vez…

Son las espinas lo que me hizo recordar concretamente esas plantas del patio, que son como las plantas del sueño: sí que me he lastimado con esas espinas, porque camino con los perros de noche, no mido la distancia en la oscuridad y a veces me raspo con ellas… Las plantas que eventualmente se convirtieron en rosas del nuevo albor eran exactamente del mismo tipo que las que hay en el patio de esta casa de torturas, con el mismo tipo de espinas y el mismo raspe en la piel. 

Well, hoy es la fiesta de San Antonio Abad.

Ya no suelo contar tan detalladamente lo que sucede en sueños… pero lo cuento porque ya se me había dicho que era importante para Jesús Caridad que esta vez lo contara, y da la “casualidad” de que pasó lo del misal como signo. En el sueño no se me dijo lo que pasaría con el misal, solo se me dijo, más adelante, cuando estábamos en una mesa de picnic bien larga y colmada de communion boards con loveful wine, que lo usara para recordar lo del principio. No se me dijo que el misal se iba a abrir en el santo del día al abrirlo.

Aunque no se me dijo porque un columpio tan pequeño, si se me dijo que en la fiesta de Jesús Caridad en la catedral de San Juan hay que poner, justo al frente, una mesa de picnic bien larga, tan larga como toda la calle, con un communion board hecho con colaboraciones de los mismos que participan en el growthful picnic. Lo único que pone la catedral es el loveful wine: los quesos, las frutas, los sandwichitos, los jamones… todo eso lo trajeron quienes participaban en el growthful picnic. Son como las mesas de picnic que se han contemplado en el Morro, pero estas estaban a lo largo de todo el lado plano (sin la elevación que hay al principio de la calle) de la calle frente a la catedral de San Juan.

El growthful picnic table delante de la Catedral se vería algo así… y cuando me refiero a que las communion boards las van a traer quienes mismos participan, me refiero: cada parroquia de Puerto Rico ha de aportar un communion board para esa mesa, más los que traigan personalmente las personas que se presenten al picnic. También había cupcakes y pastries que se podían coger con la mano, incluyendo alliance bars.

También se debe mencionar: como la Catedral de San Juan es la que hizo posible que todas las demás iglesias cristianas en América existieran (la catedral de San Juan es la primera iglesia con obispo presente en América), cualquier iglesia de cualquier denominación cristiana que quiera participar aportando un communion board es totalmente bienvenida a hacerlo. Con ellas no sucede como con las parroquias [en el caso de las parroquias, cada una TIENE que aportar un communion board], sino que se hace si así lo desean.

Por supuesto, también había negocios que aportaban un communion board en representación del crecimiento en comunión que generan. Cada communion board tenía un pequeño girasol con el nombre de quien lo aportaba (la parroquia, la familia o el negocio que lo aportaba). 

Las transconsecrated wine glasses que se usaban en la mesa [y todo lo que conlleva la gestión del picnic, por ejemplo, la coordinación para seguir poniendo communion boards una vez se acaban, cuando hay más para poner, o la gestión para dejarlo todo debidamente colocado para el disfrute de todos tras acabar la misa, que ha de ser en el anochecer como signo de futuro colmado de crecimiento en comunión incondicional como beloved brothers and sisters, aunque en el sueño sea nuevo albor… Si hay demasiados communion boards y es imposible reponer las que se van usando, se puede extender la mesa de picnic por más calles del Viejo San Juan, incluso se puede intentar romper el record Guinness de mesa de picnic más larga del mundo, que en estos momentos es 1,336 pies…] … eran aportación del gobierno también, como evento cultural civil que es. También es religioso, y por eso el vino lo pone la catedral y los vasos de vino, junto a toda la utilería del picnic y la gestión civil, la pone el gobierno. Es un signo de civilización del Amor que crece en comunión. Puede haber un pequeño rincón en la catedral donde haya un lugar, un cofre de tesoros, para colocar una aportación para el loveful wine de cada año, con el debido código, de modo que quien quiera hacer la aportación electrónicamente pueda hacerlo. Aportar para el loveful wine también es un signo de aportar para celebrar el crecimiento en comunión.

Las mesas de picnic eran del New Albor PVC material.

También se debe aclarar: la colaboración de communion boards necesariamente es personal, también como parte del crecimiento en comunión. O sea: no puedes simplemente estar en alguna parte de Estados Unidos y mandar a alguien a poner el communion board. Tienes que estar en Puerto Rico y colaborar personalmente en el growthful picnic.

¿Cómo funcionaría esto? Alguien de cada parroquia tiene que encargarse de gestionar, preparar el communion board y traerlo. Alguien de cada negocio con presencia en Puerto Rico tiene que encargarse de ordenar un communion board en una panadería o con alguien que lo prepare, y corroborar que ese communion board sea entregado a la Catedral de San Juan on time, y además enviar a al menos un empleado al growthful picnic y compartir la foto. Cada familia que traiga un communion board tiene que traerla personalmente. Una página web de la Catedral puede poner una lista de negocios de charcuterie boards que ofrezcan su servicio de delivery al growthful picnic y ordenarlas online. O sea: tiene que haber una aportación personal al aportar con el communion board.

Supongamos que estás en otra parte de Estados Unidos y quieres aportar al growthful picnic, pero no puedes mandar a alguien personalmente. ¿Cómo se hace?

Pues escribiendo una tarjeta de amor fraterno y enviándola junto con el pago de una communion board. Aunque la tarjeta se envíe online, tiene que estar escrita a mano, es una foto del mensaje a mano, o sea, como sea que se quiera hacer para lograr una tarjeta online escrita a mano. Se requiere una aportación personal para un communion board en el growthful picnic.

No se me explicó muy bien lo de las tarjetas, supongo que deben ser tarjetas de San Valentín, tal cual se contemplaron visualmente. Eran muy coloridas.

This day would be a growthful picnic day at the Morro too: schools, families, and tourists can arrange excursions to visit the Morro and have a growthful picnic in the Morro area.

Como siempre sucede, se comparten estas contemplaciones como Sus propuestas creativas. No significa que sucederán…

Aquí estamos, amado Jesús Caridad, irradiando más y más Tu avivamiento que no solo es un avivamiento de fe: también es un avivamiento cultural que irradia crecimiento en comunión con más y más dignidad fraterna, con más y más fraternalidad, afirmando a la familia como fundamento incondicional de la sociedad: todos han de poder crear hogar, todos han de poder hacer familia que crece incondicionalmente en comunión, todos han de poder hacer familia según Tu plan, creciendo como unconditionally beloved brothers and sisters que caminan juntos como hermanos… fundamentando también el matrimonio como pilar de la sociedad: todos los llamados a ello han de poder celebrar la comunión esponsal no solo como alianza esponsal Contigo —somos pueblo del nuevo albor, estado del nuevo albor consagrado a Ti, Jesús Caridad que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia— sino también como alianza matrimonial, civil para aquellos llamados a hacerlo en comunión civil y sacramental para aquellos llamados en conciencia a hacerlo también sacramentalmente, en comunión sacramental que encarna Tu Eucaristía, emprendiendo Tu proyecto de evangelización familiar y Tu nueva evangelización personal al encarnar esponsalmente Tu Eucaristía según la llamada sacramental y consagración a vivir la caridad que se reciba para encarnar Tu crecimiento en comunión en familia y también culturalmente, dejando que el vino nuevo, que este lovefull wine, fecunde todo, hasta la cultura, convirtiéndolo todo en irradiación de nueva vida que da el Amor…

Frente a la Catedral de San Juan hay un pequeño jardín. Esto que se va a decir a continuación, que propuso Jesús Caridad, puede hacerse en ese jardín, o en un pedazo de lo que ahora es el estacionamiento de la Catedral de San Juan, con una puerta saliendo por el altar de la Patria…

Se ha de hacer un arco como el contemplado en este sueño, forrado de rosas, junto a un New Eden fountain… y este lugar ha de ser un lugar para tomarse fotos de matrimonios y parejas que quieran celebrar vivir su Amor en dirección comunión, dejándose transformar por el Amor de Dios que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia… Yo misma comenté que el arco podía resultar un poco pequeño para este propósito, pero se me pidió que se hiciera así. La pareja puede arrodillarse frente a la que esté sentada en el columpio, para que el columpio no se vea tan pequeño en la foto, y es signo de humildad también… Hay muchas formas de hacer y compartir ese growthful arch (es más como el door frame de Iesu Amor, pero funciona como arco triunfal del Amor de Dios) family photos.

Todo avivamiento que verdaderamente ayude a crecer en comunión pasará por afirmar al matrimonio y a la familia conforme al plan de Dios Amor: hágase en nosotros según Tu Palabra, hágase según Tu Caridad…

Se me insistió en que compartiera esto como propuesta, pero también insistiendo en que lo mejor es sencillamente hacerlo según Su propuesta/envisionamiento para esta Patria del Nuevo Albor… y eso significa muchas cosas, pero queda en las autoridades hacer caso y hacer vida Su consagración a vivir la caridad como corresponde, aun cuando yo me vaya…

Jesús Caridad: hágase según Tu Palabra… Hágase según Tu sueño para nosotros: que caminemos juntos como hermanos, creciendo juntos en comunión como loveful kingdom, como cultura del nuevo albor que construye reino de Dios comunión a comunión, afirmando a la persona a imagen y semejanza de la Trinidad y afirmando a la familia según el plan de Dios, encarnando Su crecimiento en comunión incondicional, encarnando Su Eucaristía…

Hágase en nosotros según Tu forma de vincularnos: con comunión encarnada, con Eucaristía encarnada, con caridad pensante, constantemente pensando en cómo ayudar a crecer en más y más comunión, abajando la justicia del Cielo con más y más obras vivas de Amor, con más y más obras de misericordia espiritual, corporal y social… [Esta oración está inspirada en el tweet de hoy del Papa, lo acabo de leer…].

Sigamos profundizando los votos de castidad, obediencia y pobreza como expresión del voto esponsal de forma laical… pero, aunque laical, viviendo el espíritu de desierto de San Antonio Abad, santo al que celebramos hoy, dejando que Dios Amor nos hable al corazón y dejando convertir el corazón según Su llamada a consagrarnos a vivir la caridad como familia hecha según el plan de Dios: hágase en nosotros según Tu Palabra, según Tu Eucaristía, según Tu Caridad…

Aquí estamos, Jesús Caridad, dejando que seas Tú Quien muestre a donde van a parar nuestros sueños, dejando que Tú nos guardes como a la niña de Tus ojos, contemplando en justicia Tu Rostro en quien somos llamados a ayudar a crecer en comunión, saciándonos de Tu Presencia viva y encarnada, dejando que el loveful kingdom de Tu Corazón llegue a todos, dejando que los frutos den a conocer el árbol, dejando que la boca hable de la abundancia del corazón, pues el hombre bueno saca del buen tesoro cosas buenas, así que hemos de dejar que nuestras palabras dichas en unidad a Ti reflejen la salud del corazón… [Este párrafo está inspirado en la lectura bíblica de hoy…].

Domingo, 18 de octubre:

Antes de explicar lo que sucedió en el sueño, debo aclarar con precisión qué significa el término “aborto social”.

Tal cual lo he definido yo junto a mi familia del Cielo durante años, la definición más técnica sería: la negación sistemática de derechos humanos y fraternos. O sea: cuando se niega sistemáticamente un derecho humano o un derecho fraterno, como el de crecer juntos en comunión en una familia donde se te ama incondicionalmente, eso es aborto social. Dicho de forma más abarcadora, el aborto social es negarte el derecho a crecer como persona digna, llamada a crecer plenamente como un unconditionally beloved brother and sister. 

Esto puede explicarse con bastantes ejemplos concretos aplicables al mundo de hoy, comenzando por el aborto mismo: un niño por nacer está biológicamente vivo, pero es “abortado socialmente” cuando la madre es abandonada y presionada a ver al hijo como una carga. El niño por nacer es abortado socialmente cuando se normaliza que no tenga derecho humano incondicional a la vida.

Otros ejemplos de aborto social: personas pobres, discapacitadas, ancianas o migrantes son “abortada socialmente” cuando la sociedad la trata como desechable, invisible o indigna de cuidado. Sus derechos humanos a la vivienda, a emigrar, a recibir apoyo de seguridad social y a un retiro digno… son negados sistemáticamente, así como también se niega su derecho fraterno a crecer incondicionalmente amados.

Por supuesto, los niños que nacen dentro de sistemas que ya les niegan un futuro (pobreza extrema, segregación, castas) también son abortados socialmente. Las personas “cortadas” del acceso a la educación, la salud, la voz pública y el horizonte vital también son abortadas socialmente. Estos niños y estas personas están vivas, pero se les impide llegar a ser quienes son y quienes están llamados a ser. Se les limita a una vida de survivalism, donde se glorifica el “agradecer por estar vivos un día más”, sin atender el hecho de que se les somete a una esclavitud social que les niega el ser plenamente personas. La vida no se extingue, pero su posibilidad de crecimiento pleno se amputa. El término aborto social funciona como metáfora de borrar la historia personal de alguien, de silenciar su agencia o de tratarlo como si no tuviera derecho a crecer, hablar o pertenecer. 

¿Qué significa eso de que el aborto social es “silenciar la agencia”? Es más significativo de lo que parece.

Aquí hay que hacer una explicación breve del modelo integractivo de la formación personal: tal cual se plantea integractivamente, la formación personal humana —la persona humana— tiene tres dimensiones: la orgánica-biológica, la ontológica-intelectual y la filial-social. 

Biológicamente, somos cuerpo orgánico.

Filialmente, somos sujeto social.

Ontológicamente, somos agentes racionales.

Por lo tanto, negar la agencia es negar la humanidad misma del ser persona.

            •          lo biológico nos sitúa en la vida,

            •          lo social nos sitúa en la comunión,

            •          lo ontológico nos sitúa en la capacidad de iniciar y obrar.

Entonces: negar la agencia no es limitar una función, sino amputar la condición humana en su raíz. Es reducir al ser humano a cosa viva o a objeto social, sin reconocerlo ni empoderarlo como autor de su propio devenir.

“Silenciar la agencia” significa anular, invisibilizar o neutralizar la capacidad real de una persona para ser autora de su propia vida.

La agencia es la facultad humana de decidir, actuar, iniciar, influir en la realidad, participar en la historia con voz propia. Silenciarla no es solo “callar a alguien con palabras”. Es algo más profundo: hacer que sus decisiones no cuenten, que su voz no tenga peso, que su querer no tenga efectos reales.

Ocurre, por ejemplo:

-cuando alguien existe pero no se asume que tiene derecho a ser protagonista de su propia vida.

-cuando alguien existe pero se le niega el poder existir en la verdad, forzándolo via esclavitud social a permanecer esclavo de manipulaciones sociales de la percepción de la realidad, alterando así la capacidad de agencia al negar el acceso a la verdad que hace posible la verdadera comunión social. 

-cuando a alguien le permite hablar, pero nunca se le escucha de verdad, sino que se le escucha como mera transacción social o para manipular el acto comunicativo para imponer más esclavitud social con más mentiras sistematizadas.

-cuando a alguien se le deja existir, pero no participar en un beloved community real.

-cuando a alguien le concede sobrevivir, pero no elegir, ni sobre su propia vida ni sobre sus propios actos.

-cuando a alguien se le tolera, pero no se le reconoce como autor de su propia historia ni se permite que pueda ser autor de su propia historia.

Una persona con la agencia silenciada vive dentro de marcos que otros deciden: qué puede soñar, hasta dónde puede llegar, qué merece, qué es “realista” para ella. Puede hablar, pero su palabra no cambia nada. Puede desear, pero su deseo carece de legitimidad. Puede estar viva, pero no puede ser valorada en sí misma, por el mero hecho de ser persona, siempre será valorada con relación a intereses de otros y lo que pueda o no pueda hacer siempre estará determinado por otros. En este sentido, el “aborto social” no mata el cuerpo, pero interrumpe el nacimiento histórico de la persona: no se le permite aparecer en el mundo como alguien que cuenta, que crea, que orienta su propio devenir.

Silenciar la agencia es decir, sin decirlo:

“Estás aquí, pero no eres protagonista.

Estás viva, pero no eres autora.

Existes, pero no formas nada, ni siquiera tu propia formación personal.”

Es una forma de negar la condición humana más profunda: ser alguien que puede formarse como alguien nuevo en el mundo.

Una persona puede estar viva y, sin embargo, ser deliberada y sistemáticamente privada de la agencia y de las condiciones para desarrollarse humana y plenamente, para ser reconocida en verdad y comunión como agente sujeto de dignidad, de historia y de futuro. Eso es aborto social.

Una vez dejada clara la definición de aborto social, puede explicarse la bellísima contemplación del sueño de anoche…

La enorme mesa de picnic, que ayer estaba vacía, bien puesta pero vacía… hoy estaba llena… de niños. Niños compartiendo, niños hablando alegremente, toda la zona llena de niños corriendo de forma divertida. Se tomaban turnos para sentarse en el columpio con toda alegría. Me saludaban, me decían el nombre que les había dado Dios Amor: “Dios me llamó así.” Comían y daban gracias. Eran totalmente inocentes, de todas las razas, también de raza negra. Compartimos un buen rato con ellos, y luego pedí que se me explicara lo que estaba viendo. 

Lo que estaba viendo eran niños abortados socialmente vía aborto. ¡Y eran tantos! Se me explicó que, entre todos los abortos sociales posibles, los más devastadores son contra los niños, los más inocentes y vulnerables de todos. Mientras se me explicaba esto, una gran bandada de mariposas amarillas revoloteó a nuestro alrededor y a través de la multitud de niños que comían y jugaban. Este vino loveful es apto para niños porque se lo disfrutaron con muchísima alegría, y yo con ellos. Esas mariposas eran las que veía a través de las ventanas cuando aún podía abrirlas y ver a través de ellas. Mik sabía muy bien ese detalle, las he visto toda mi vida.

Este growthful picnic table es un signo de victoria sobre todo el aborto social. Y de la misma forma que los más vulnerables e inocentes cara a Dios Amor son los niños… lo que se celebra con el growthful picnic table frente a la Catedral de San Juan es la victoria sobre el aborto social emprendido contra los ciudadanos más pobres y vulnerables de todo Estados Unidos: los puertorriqueños. Colonizados desde 1898, negados de igualdad, negados sistemáticamente del derecho a crecer como personas dignas e iguales… eventualmente se comenzó a experimentar la píldora anticonceptiva en Puerto Rico causando muertes, y además emprendieron esterilizaciones masivas forzadas… sin ningún tipo de reconocimiento de hechos que supusieron el caldo de cultivo para que se iniciara el Unbeing War que se está batallando en estos momentos, pero que realmente comenzó con la legalización del aborto, y con ello la normalización de una sociedad que necesariamente ha de normalizar el aborto social de los más vulnerables e inocentes, siempre esclavizando socialmente a algunos para poder funcionar como “sociedad productiva”… pero esa producción de ganancias no se traduce en crecimiento pleno creciendo juntos en comunión, sino en los unlimited predatory profits de algunos a costa del aborto social de millones que quedan a merced de condiciones indignas y de sueldos que no son suficientes para sostener una vida digna o sostener una familia dignamente… 

Entonces sucede lo que se mencionó arriba al hablar de negación de la agencia: se niega el derecho a crecer, limitando la vida humana a mera existencia de survivalism, existiendo sobreviviendo un truth denialism after other, one dignity denialism after another, one dignity denialism after another… para que luego se promueva “el trabajo duro” para perpetuar la esclavitud social de quienes están sometidos a condiciones no meramente infrahumanas, sino esencialmente infradignas: no importa lo duro que trabajen, no habrá forma de que puedan ganar lo suficiente para afford a life with dignity, afford a home, afford raising a family with dignity…

El aborto social campea a sus anchas en Puerto Rico: más del 50% de la población depende de ayudas del gobierno federal meramente para poder sobrevivir, sueldos de por sí ya bajos para el costo de vida ni siquiera dan para sobrevivir, ni siquiera con el 50% de personas dependiendo de ayudas federales… y por supuesto, la natalidad se ha desplomado a uno de los niveles más bajos no solo de Estados Unidos sino del mundo. Sobre todo: no importa lo duro que trabajemos, seguiremos colonizados. El personhood colonization que implica el aborto social del capitalismo predatorio —que hace una selección de a quien se le ha de permitir crecer plenamente y a quien no, al estilo Auschwitz, haciendo dicha selección con el disfraz de “méritos” cuando la realidad es que quienes tienen más riqueza predatoria tienen más acceso a riqueza generacional que proyecta solo en unos pocos el crecimiento que se le niega a la mayoría a la que se somete a pobreza estructural— en Puerto Rico no es meramente personal: aquí hay también colonización política. Aquí el mismísimo Gobierno ha funcionado normalizando la colonización en todas sus formas posibles, incluso llegando a normalizar la colonización política constitucionalmente, desde 1898. 

La devastación que ha provocado el aborto social en Puerto Rico durante más de cien años ha sido grande como en pocas ocasiones ha visto la historia de la humanidad contemporánea, se ha normalizado durante demasiado tiempo el no ser ciudadanos iguales, el no ser ciudadanos igual de dignos, la violación sistemática de derechos humanos, la negación de empleo digno con el cual se pueda sostener a una familia dignamente, obligando sistemáticamente a depender de ayudas económicas y a esterilizar las oportunidades de crecimiento al normalizar la negación de agencia en toda una población… pero eso Dios Amor puede transformarlo también en irradiación de nueva vida: Jesús Caridad eligió nacer precisamente aquí, isla del Cordero… Donde hay gran devastación, también hay gran oportunidad de construir nuevas estructuras de crecimiento en comunión.

Martin Luther King Jr. fue un pionero al construir pacíficamente nuevas estructuras de crecimiento en comunión para la raza negra, logrando la abolición legal de la discriminación y la segregación raciales. Ahora se trata de acabar con la discriminación cultural —discriminación por territorio— y la segregación económica, lo que no solo aplica a Puerto Rico: aplica, tal cual ocurrió con Martin Luther King Jr., a reformas que se aplican a todo Estados Unidos. Que quede claro: en Puerto Rico, la lucha no ha sido pacífica, como en el caso de Martin Luther King Jr. Aquí hay una guerra social despiadada con narcterroristas armados socialmente hasta los dientes… pero este Unbeing War son las crónicas de una guerra avisada, tras todos los años de personhood colonization despiadado al que los puertorriqueños han sido sometidos vía aborto social, con toda la normalización de la esclavitud social que ello conlleva. La historia de la humanidad es bien clara en esta lección histórica: quienes son colonizados acaban siendo más colonizadores que quienes los colonizaron. Y en algún momento la cadena de colonizarse unos a otros —territorialmente, económicamente, culturalmente, educativamente…— tiene que acabar para aprender a caminar como hermanos, creciendo juntos en comunión.

En palabras de Martin Luther King Jr.: “Debemos aprender a vivir juntos como hermanos, o pereceremos juntos como necios.” King la utilizó para expresar que la humanidad ya no puede sostenerse desde la división, la exclusión o la dominación mutua: el mundo moderno ha quedado tan interconectado que la alternativa ya no es entre mi victoria o la tuya, sino entre fraternidad o autodestrucción compartida. Esta frase encaja con una precisión casi ontológica con lo que se explicó sobre la negación de la agencia: o reconocemos y empoderamos la agencia del otro como hermano —capaz de ser sujeto, autor, partícipe del mundo; capaz de crecimiento plenificante— o entramos en una lógica anticivilizatoria que aborta socialmente a unos… y termina destruyendo a todos.

Bien: este growthful picnic table celebra la transformación de la lógica anticivilizatoria que aborta socialmente a unos y termina destruyendo a todos… en una lógica de civilización de Amor que fraterniza socialmente a unos y termina fraternizando a todos… y es por eso que a este growthful picnic de Dios Amor, que son como las bodas del Cordero, está invitado todo el que llegue con disposición de fraternizar creciendo juntos en comunión, comenzando con los más inocentes y vulnerables de la nación a la que está llamando a consagrarse a vivir la caridad en lugar de consagrarse a perpetuar económica y políticamente la lógica colonial: Estados Unidos. Para esto necesitan una presidenta fraterna y una rama formativa que estructure la fraternidad en el sentido civil… que no necesariamente ha de ser una persona de origen privilegiado con un grado de un Ivy League, como pasa con los presidentes de la rama legislativa, judicial y ejecutiva: ha de ser alguien accesible a la realidad del pueblo más sencillo, sea quien sea. Si le falta experiencia, eso se puede compensar con un vicepresidente o vicepresidenta fraterno experimentado. Si le falta formación académica en gobernanza, eso puede compensarse con un vicepresidente fraterno con mayor preparación académica. Lo más importante es la carrera de servicio público de la presidente fraterna, que conste que sea fraternizante con todas las visiones políticas y que sea accesible al pueblo, no alguien que solo sea accesible a la élite. Esto es muy importante: la rama formativa es lo que hace posible engranar la fraternidad no meramente como iniciativa ciudadana, sino como política de gobernanza: cómo integramos la fraternidad y el reconocimiento incondicional de la soberanía personal en dirección a la comunión como parte del Gobierno. No hay forma de caminar como hermanos y que se reconozca la agencia de todos fraternalmente si el Gobierno no es el primero en afirmar la fraternalidad de todos los ciudadanos de forma estructural. No son cambios que sucedan fácilmente, pero un día sucederán, y sonreiré junto a mi familia del Cielo al verlos, desde sea donde sea que esté.

Si en el sueño se vieron niños abortados compartiendo en la mesa… es porque es signo de como los puertorriqueños también estamos transformando toda la devastación del aborto social que supone el personhood colonization y la normalización de la colonización y la esclavitud social… en irradiación de nueva vida que da el Jesús Caridad que quiso nacer en nuestra tierra color verde luz, transformando toda una era de colonización en una nueva era de nueva fraternidad. Y contemplar eso es muy hermoso.

Se me aclaró el tema de las tarjetas: las tarjeras escritas en los charcuterie boards que sean aportados por puertorriqueños en Estados Unidos son tarjetas de San Valentín escritos personalmente a los niños: se escriben como una tarjeta de amor fraterno a un “Beloved Kid”, celebrando hacer vida una vez más el sueño del beloved community de Martin Luther King Jr. Las tarjetas en las communion boards las pueden tomar cualquier niño entre los presentes, son escritas para ellos. Este es también, como ya se explicó ayer, el sueño de Jesús Caridad: que caminemos juntos como hermanos que crecen en comunión, venciendo con la irradiación de luz que plasma nueva vida todo lo que nos impida crecer en comunión más plena como hermanos iguales, dignos, beloved, felices, plenos, y, para quienes sean cristianos, también santos… Por supuesto que construimos Su loveful kingdom

plasmando un sueño americano constituido desde el crecimiento personal pleno que hace posible una constitución civil plena: we, the beloved brothers and sisters of America…

Por supuesto, no hay crecimiento personal pleno ni una constitución civil plena que no se afirme en la familia como el first community of unconditionally beloved brothers and sisters… y por eso este picnic también es como una gran boda, como una gran celebración esponsal: las bodas del Cordero que celebran el crecimiento en comunión plena como Su pueblo del nuevo albor, como Su estado del nuevo albor, haciendo vida Su alianza esponsal tal cual cada cual sea llamado a serlo, contemplando a Jesús en aquellos a quienes seamos llamados a servir y ayudándole a crecer como comunión encarnada en aquellos a quienes ayudemos a crecer en comunión incondicional… y es así como somos enviados como discípulos del nuevo albor, como apóstoles del nuevo albor, como ministros de crecimiento en comunión a predicar la Buena Nueva, the Good News —not fake news— con obras vivas de Amor, con testimonio de vida en lo ordinario, con testimonio de luz que venza con irradiación de luz todo lo que nos impida crecer en comunión como las estrellas del Cielo que somos llamados a ser, como el pueblo-familia del nuevo albor que somos llamados a formar como loveful kingdom en Él, por Él, con Él y para Él…

El arco del triunfo growthful (el arco de rosas con el columpio) tiene otro propósito: ahí las familias se toman fotos con su hijo o sus hijos en el columpio. Es una celebración de cómo los niños siempre han de ser nuestra primera celebración viva de crecimiento en comunión como pueblo-familia del nuevo albor. Sea donde sea que se ponga este columpio-arco (sea en la plaza delante de la Catedral, sea en el parking de la Catedral tras el altar de la Patria) y este New Eden Fountain, también ha de haber una escultura que sea un memorial por todos los niños y hermanos abortados socialmente en este Unbeing War, comenzando con la legalización del aborto. La escultura la vi yo misma de niña sin saber qué era al momento de verla. No sé si sigan ahí. Antes, cuando yo estudiaba en la Escuela de Artes Plásticas y merodeaba por el viejo San Juan, había una tienda de esculturas acrílicas de mariposas: eran cuadros de acrílico transparente con bellísimas mariposas de colores muy vivos —especialmente las amarillas— adentro, colocadas como si estuvieran volando. Bien: frente a la Catedral de San Juan hay un museo de niños clausurado. Ese museo debe abrir como Growthful Children’s Museum, un museo sobre cómo los niños son quienes van irradiando esta epic victory of Love. De hecho, debe haber un presidential medal específico para niños que ayuden a crear beloved community and beloved nation de forma heroica. No es exactamente un Presidential Medal of Freedom: es un Presidential Growthful Medal, inspirada en el sueño americano que comenzó a forjar Martin Luther King Jr.: la creación de beloved communities colmadas de fraternidad viva y de paz. En palabras de MLK: The aftermath of nonviolence is the creation of the beloved community, while the aftermath of violence is tragic bitterness; The end is reconciliation; the end is redemption; the end is the creation of the beloved community.” Este museo ha de documentar y compartir cómo este Unbeing War acaba, eventualmente, gracias a nuestros niños, por cómo los niños crecen en una comunión más y más plena, aprendiendo a caminar como hermanos iguales, de formas que las generaciones anteriores no pudieron hacerlo debido a la colonización. La escultura de las mariposas debe estar en la parte de al frente de este Growthful Children’s Museum, con mariposas esparcidas revoloteando con forma de goeiz (en el sueño se veia preciosa), debe haber una zona de kinetic sand en la que los niños celebren formarse como loveful kingdom al formarse creciendo como las mejores personas que puedan ser (debe haber una mesa de kinetic sand y moldes y herramientas para construir castillos de arena) y en la parte del techo un mariposario. 

Hágase en nosotros según la llamada de Dios Amor de ser enviados como pueblo-familia que hace vida las bodas del Cordero resplandeciendo como nueva Jerusalén, como nuevo Edén… como nueva civilización del Amor que emprende una era de la nueva fraternidad dejándose irradiar por Tu nuevo albor, Jesús Caridad que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones y toda la historia…

No, no hay forma de plasmar el crecimiento personal pleno y el crecimiento civil fraterno propio de una civilización de Amor sin afirmarnos en la familia, y es así como los cristianos católicos hemos de emprender una nueva evangelización personal como proyecto de evangelización familiar que se encarna como Crescere esponsal (un pájaro intentó volar a través de la ventana al escribir eso): evangelizando en familia en primer lugar.

A partir de este momento, para profundizar en esto, compartiré las ideas clave de los capítulos 8 y 9 del libro de Scott Hahn “La evangelización de los católicos”, porque son profundamente iluminadores. A los hermanos que quieran profundizar más en esas ideas clave les recomiendo leer el libro entero por sí mismos; es una gran lectura.

La familia es donde empieza todo. Es el principal campo de evangelización, el lugar principal donde cada uno de nosotros está llamado a proclamar a Cristo. Y lo que hacemos allí, en ese campo interno de evangelización, irradia al exterior y afecta nuestra labor en cualquier otro campo.

Hace miles de años, el testimonio de las familias cristianas en el curso de la vida ordinaria propició innumerables conversiones en la Roma pagana. Mostrando «amor en las cosas pequeñas» —en el modo en que los esposos se preocupaban uno del otro, atendían a sus hijos, desarrollaban su trabajo diario y trataban con amabilidad a sus vecinos—, aquellas familias dieron testimonio del poder transformador de la gracia y de la belleza de la vida cotidiana.

La eficacia de aquel particular tipo de testimonio no fue una coincidencia. Desde el principio, Dios quiso que la unión del hombre y la mujer fuera un signo, tanto de quién es él como del modo en que ama […]. «Como la Iglesia afirma y testimonia desde hace tiempo, el matrimonio está llamado a ser no solo objeto, sino sujeto de la nueva evangelización» […] Debemos ver nuestros hogares como sitios donde el Amor de Dios se hace visible y personal, donde se hace real y donde la fe se transmite a las futuras generaciones. También debemos ver nuestros hogares como sitios de especial testimonio dentro de la comunidad, un signo del Amor al que Dios nos llama, en medio de los barrios y lugares de trabajo.

En la medida en que nuestras familias sean iglesias domésticas fieles, nosotros y nuestros hijos seremos capaces de comprometernos con el resto de tareas que conlleva la nueva evangelización. Tanto si Dios nos llama a proclamar el Evangelio en tierras extranjeras como si somos llamados a proclamarlo en la casa de al lado, lo haremos mejor si, en primer lugar, nos hemos preocupado de cultivar una vida de fe bajo nuestro propio techo [en el altar doméstico del corazón]. Y, para hacerlo, se requieren, al menos, siete cosas:

  1. Las parejas casadas deben esforzarse por vivir los compromisos que adquirieron el día de su boda: nuestro matrimonio es el contexto en el que nuestra progresiva conversión, nuestra profundización en la fe, tiene lugar. Y, mediante la muerte a nosotros mismos por el bien de nuestro cónyuge, recibimos la gracia que necesitamos para esa conversión. […] En la Iglesia primitiva, los matrimonios estables que vivificaba la gracia de los sacramentos, y en los que se vivían el apoyo y respeto mutuos, contribuyeron a la conversión de millones. Hoy pueden hacer lo mismo. 
  • Las madres y los padres deben ser los principales evangelizadores de sus hijos: «Los padres… son los primeros mensajeros del Evangelio ante los hijos» […] La responsabilidad de la formación de los hijos en la fe es, fundamentalmente, de los padres, no del cura de la parroquia o del catequista. No es suficiente con amar fielmente a nuestro cónyuge y amar nuestra fe. También debemos trabajar activamente para formar a nuestros hijos en la fe. Es responsabilidad nuestra proclamarles a Cristo con la palabra y con las obras, rezando con ellos y hablándoles de Dios: de cómo nos ama, de cómo nos ha mostrado ese amor a lo largo de la historia y de cómo continúa mostrándolo hoy. También es responsabilidad nuestra acercarles a los sacramentos con toda la frecuencia posible, enseñarles cómo debe manifestarse la reverencia a Dios tanto dentro como fuera de la iglesia y enseñarles a vivir vidas de caridad cristianas […]
  • Las familias deben ser lugares de oración: […] cuando rezamos en familia de manera habitual, le damos a Dios más oportunidades de actuar junto a nosotros y de darnos la gracia que necesitamos para enfrentarnos a los retos que nos esperan y hacer los sacrificios que el día nos depara […]
  • La misa debe ser el centro de la vida familiar: […] de la misa —de Cristo presente en la eucaristía— recibimos el poder de amar en la medida en que estamos llamados a amar.
  • La iglesia doméstica debe ser un remanso de caridad: la preocupación que las familias cristianas de la iglesia primitiva mostraban por otros llamó también la atención de la Roma pagana. Como explica Tertuliano, «también esta demostración de grande amor la notan con murmuración algunos. “Mirad”, dicen, “cómo se aman entre sí”». Esas palabras de Tertuliano responden al viejo dicho de que «la caridad empieza en casa». Como familias, en el modo en que nos hablamos, el lenguaje que utilizamos, nuestro tono de voz, el respeto que nuestras palabras y nuestra actitud transmiten, por no referirme al afecto que mostramos con las palabras y con las obras, constituyen todo ello una forma de testimonio. Es un testimonio para nuestros hijos, y es un testimonio para nuestros amigos y vecinos. Lo mismo cabe decir en lo que se refiere al esfuerzo por respetarnos en todo. Pensar siempre bien de los miembros de nuestra familia y hablar bien unos de otros, priorizando el tiempo que pasamos juntos —no solo para enseñar y rezar, sino también para jugar, divertirnos y disfrutar juntos— es un continuo testimonio del amor y la belleza de la vida familiar, así como de la dignidad de cada miembro de la familia. […]
  • Debemos ser fieles: [debemos esforzarnos] por vivir vidas que se correspondan con la enseñanza de la Iglesia y que estén a la altura de lo que Cristo espera de nosotros. Y espera mucho. […]
  • Debemos cultivar la virtud de la esperanza: […] En la Iglesia primitiva, se daba un contraste muy fuerte entre la desesperanza que impregnaba la visión del mundo de la Roma pagana y la esperanza que tenían los cristianos de aquella época. Los primeros cristianos vivían en la esperanza. Se gloriaban en ella (Rm 5,2). Confiaban en las promesas de Cristo. Y sabían que este mundo no era su hogar. Esa esperanza les infundía valor. «Teniendo, pues, esta esperanza, procedemos completamente confiadas» (2 Co 3,12). También les daba libertad con respecto a los problemas que asolan el Imperio Romano en los tiempos de su decadencia. Se sentían libres para amar y practicar la generosidad, para sacrificarse, para traer vida al mundo, porque sus esperanzas no estaban ligadas a este mundo. Estaban ligados a otra vida. Esa esperanza trajo un vigor nuevo a la civilización occidental. Contribuyó a que la población se convirtiera en una proporción del cuarenta por ciento en cada década, durante los primeros tres siglos del cristianismo, y contribuyó a aue la fe se mantuviera incluso después de la caída del imperio […] En todos los hogares, los cristianos debemos encontrar modos de combatir la inquietud y cultivar la esperanza, porque en esa esperanza encontraremos, como los primeros cristianos, la libertad. Y, al hacerlo, nuestra cultura también puede cambiar.

Cristo nos llama a cada uno de nosotros a ser sus discípulos: a seguirle en todas nuestras idas y venidas. También nos llama a ser apóstoles, que, en griego, significa literalmente el que es enviado a una misión. Para la mayoría de nosotros, responder a esa llamada no supondrá cruzar océanos, sino, más bien, alguna calle. Pero somos enviados en cualquier caso. Tenemos una misión, una misión que empieza en casa. Y a nosotros corresponde embarcarnos en esa misión hoy, en este preciso momento. […] Dios llama a todos los hombres y mujeres a la paternidad y maternidad espirituales. A todos nos llama a una fiel relación esponsal con él en la eternidad. A todos nos llama a poner la Eucaristía en el centro de nuestra vida, a hacer de nuestros hogares remanso de caridad y hospitalidad, y a cultivar un espíritu de oración, esperanza y fe […].

En la familia empieza todo. Es, en cierto modo, el epicentro de la nueva evangelización. Maridos y mujeres, hijos e hijas, hermanos y hermanas: todos estamos llamados a modelar nuestras vidas según la vida íntima de Dios. Estamos llamados a vivir vidas de radical fidelidad, caridad y donación entre las cuatro paredes de nuestro hogar. Pero esas vidas de radical fidelidad, caridad y donación no acaban ahí. Ahí empiezan, dándonos fuerzas para salir a vivir esas vidas afuera […].

Nosotros, los laicos, tenemos las nuestras. Estamos llamados a desarrollar un apostolado en el mundo, a ir a los muchos campos que se extienden delante de nosotros y, allí, sembrar y cultivar las semillas de fe. Así pues, ¿a qué otros campos, aparte del matrimonio y la familia, debemos ir? 

  1. Amistad: […] La amistad, cuando se valora y se cuida como corresponde, puede ser tan importante como la familia. Y cuando de la evangelización se trata, la amistad puede ser un campo casi tan fundamental como la familia. En muchos casos, los métodos que utilizamos para dar testimonio de la fe en nuestros hogares son válidos para dar ese testimonio entre nuestros amigos. […] La amistad, como la familia, es otra forma de vida compartida. Y llevar a cabo la tarea a que estamos llamados en ese campo concreto —ayudar a aquellos que buscan y se hacen preguntas— es compartir nuestra vida en Cristo con nuestros amigos. […] No podemos ocultarles nuestra fe. No podemos excluirla de nuestra relación con ellos, lo mismo que no podemos excluirla de la relación con nuestra mujer o nuestros hijos. Nuestra fe forma parte de lo que somos, y, si queremos llevar a nuestros amigos a la fe, o a una fe más profunda, debe estar integrada con las palabras y las obras en nuestra relación con ellos.
  2. El vecindario: [Vivir el amar a tu prójimo como a ti mismo…] requiere de nosotros, como aquellos cristianos romanos de tiempos pasados, proclamemos la fe mediante el testimonio en las calles donde vivimos… [traduciendo] en cosas concretas el amor de Cristo […] Debemos recordar que lo que atrae a la mayor parte de la gente a la Iglesia o lo que me impulsa a vivir con mayor coherencia su fe no es el catolicismo como idea abstracta, sino el catolicismo como modo de vida: ver la fe encarnada en una familia o en una comunidad. Eso es lo que inicialmente atrae a uno a llevar a cuestionar su vida y sus creencias.
  3. En el trabajo: […] lo más importante de nuestra vida profesional no es si somos médicos, abogados o maquinistas industriales. Se trata de si somos buenos empleados y buenos amigos en el trabajo, observando lo que San Pablo dice en la Carta a los Colosenses: «Todo cuanto hagáis hacedlo de corazón, como hecho para el Señor y no para los hombres» (Col 3,23). Para poner en práctica este consejo, debemos hacer bien nuestro trabajo: trabajando duro, aprovechando el tiempo, cuidando los detalles y llevando a término lo que decimos que vamos a hacer. «Sé moderado en todo lo que hagas» (Si 31,22). También debemos comportarnos honradamente con los demás y con Dios, asegurándonos de que nada de lo que hagamos en nuestro trabajo se opone a nuestras creencias de católicos o daña la dignidad humana. Básicamente, nuestra vida laboral y nuestra vida de fe deben estar integradas, no deben ser compartimentos estancos. Así, todos los aspectos de nuestra vida podrán ser un don de servicio a Dios. No obstante, para conseguirlo no es suficiente con ser buenos trabajadores. Es necesario también ser buenos compañeros o buenos jefes […] debemos tratar a todos los que trabajan con nosotros con amabilidad y respeto […] Si queremos compartir el Evangelio con las personas con las que convivimos de lunes a viernes, no podemos ser uno en el trabajo y otro distinto en casa o los domingos en la iglesia […] Igualmente, podemos seguir el consejo de San Pedro de estar «siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza» (1 Pe 3,15). […] Sea como fuere, no deberíamos esperar, necesariamente, resultados inmediatos. Lo nuestro, cuando se trata de la evangelización en el lugar de trabajo, es plantar las semillas y hacer todo lo que esté en nuestra mano para cultivar un ambiente en el que puedan florecer la fe y la caridad. Puede que veamos los frutos de esa semilla. Puede que no. Pero, en cualquier caso, habremos sembrado.
  4. La parroquia: […] Las parroquias más vibrantes, fieles y eficaces se sustentan sobre la colaboración entre sacerdotes y laicos, siendo el párroco quien proporciona una orientación sólida y fiel que propicia una fe madura y activa en la congregación. ¿Cómo se fomenta esa colaboración? En primer lugar, mediante nuestra participación activa en la liturgia. […] Tenemos que meternos de lleno en la misa t ofrecer nuestras vidas en el altar en el que Cristo ofrece la suya. Tenemos que procurar comprender con mayor profundidad lo que la misa es y lo que Cristo realiza en ella. Cuanto más lo entendamos, más hondo llegarán sus gracias, más profundamente nos transformarán y, por tanto, más preparados estaremos para nuestra misión en el mundo. […] Nuestras parroquias deben ser nuestros hogares espirituales, nuestras familias espirituales. Es donde nos alimentamos, sí. Pero también es donde ayudamos a alimentar a otros. Nuestra contribución, por pequeña que pueda ser, es esencial. Y, como con tantas otras cosas en la vida, cuantos más damos, más recibimos.

Todos los católicos estamos llamados a dar testimonio de la fe en nuestra familia y entre nuestros amigos, así como en nuestros vecindarios, lugares de trabajo y parroquias. Para los laicos, esos son los campos universales de la nueva evangelización. Pero no son los únicos campos. Hay otros que, aunque no sean universales, son esenciales. Y a cada uno de nosotros corresponde discernir si Dios nos está llamando a esos campos, así como qué nos pide que hagamos ellos. Esos campos son, al menos, cuatro. 

  1. La Universidad: […] Dada la deficiente catequización que se da en muchos hogares, colegios y parroquias, pocos jóvenes se van de casa con una fe madura y bien formada. Cuando la red de apoyo que animaba su práctica de la fe —la familia o el grupo de jóvenes de la parroquia— desaparece, se convierten en presa fácil de todas las tentaciones de increencia y pecado que se encuentran en los campus universitarios. Por supuesto, hay universidades en las que esto no sucede: universidades que apoyan y ofrecen formación a sus estudiantes para que conozcan y vivan su fe […]. Sin embargo, son la excepción, no la regla. En la mayoría de las universidades, hace falta algo más «para hacer a todos perfectos en Cristo» (Col 1,28).[…]
  2. Los medios de comunicación: […] No a todos llama Dios a escribir un blog o presentar un programa de radio. Pero sirviéndonos de la información y la formación de esos medios proporcionan, así como utilizando nuestras cuentas de Facebook o Twitter para dar testimonio de la fe, contribuimos a la nueva evangelización al hacer que «la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y corazones de todos».
  3. Conferencias y ejercicios espirituales: Como los medios de comunicación, las conferencias católicas son un campo e instrumento. Son un campo al que la gente acude para ser evangelizada, y son una herramienta para evangelizar a aquellos que van. Lo importante es que son también una herramienta que ha demostrado su eficacia: ha llevado a gente a la conversión —a quienes ya estaban en proceso y a quienes no lo estaban—, mucho antes que muchas de las iniciativas apostólicas que existen hoy en día para llevar a cabo la nueva evangelización. En este sentido, es muy probable que sigan desempeñando un papel importante en los años venideros. […] Independientemente de donde vivamos, los ejercicios espirituales o cursos de retiro son también un componente importante de la nueva evangelización y no deben infravalorarse. Tanto si son retiros personales como guiados, esos tiempos de silencio y reflexión han servido desde hace mucho para que las personas puedan escuchar la voz queda y silenciosa de Dios, permitiéndoles así llevarlas a una dimensión de confianza y fe mas profundas […]
  4. Los nuevos movimientos laicales: Aunque han tenido más fuerza en Europa que en los Estados Unidos, movimientos tales como Focolares, Comunión y Liberación y el Camino Neocatecumental han ayudado a millones de católicos a comprender y vivir mejor la fe católica. Lo mismo han hecho otros grupos como la Milicia de la Inmaculada, el Apostolado para la Consagración de la Familia y la Legión de María. [Estos grupos…] ofrecen a los católicos una forma única, pero igualmente válida, de espiritualidad católica, que les ayuda a vivir mejor su fe en el mundo. Juan Pablo II, que convocó a muchos de esos grupos a un congreso internacional de movimientos laicos en el 1998, vio su existencia como un signo de un nuevo resurgir de la fe y de la «efusión del Espíritu Santo.» Animaba entonces a estos grupos en su tarea: “En nuestro mundo, frecuentemente dominado por una cultura secularizada que fomenta y propone modelos de vida sin Dios, la fe de muchos es puesta a dura prueba y no pocas veces sofocada y apagada. Se siente, entonces, con urgencia la necesidad de un anuncio fuerte y de una sólida y profunda formación cristiana. ¡Cuánta necesidad existe hoy de personalidades cristianas maduras, conscientes de su identidad bautismal, de su vocación y misión en la Iglesia y en el mundo! ¡Cuanta necesidad de comunidades cristianas vivas! Y aquí entran los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales: son la respuesta, suscitada por el Espíritu Santo, a este dramático desafío del fin del milenio. Vosotros soy esta respuesta providencial.[…]

«La mies es mucha, pero los obreros son pocos» (Mt 9,37). Esas palabras eran ciertas hace dos mil años, y son ciertas ahora. No hay escasez de hombres y mujeres que necesiten oír lo que Cristo tiene que decir. No hay escasez de hombres y mujeres que necesiten a Cristo. Pero si hay escasez de obreros. Hay escasez de católicos dispuestos a vivir su fe con fidelidad radical, con audacia y de manera atractiva, en los múltiples campos de la nueva evangelización. 

Cristo, a través de Su Iglesia, nos llama a ti y a mí a cambiar eso. Nos llama a dedicar nuestras vidas a la tarea de sembrar semillas para él [lo que requiere también…] una mente conformada con las verdades que proclamamos.

[Hasta aquí la aportación del libro de Scott Hahn que me ayudó a profundizar en el sueño este growthful picnic table como una enorme de crecimiento en comunión que hace vida las bodas del Cordero tanto con fraternidad humana como con fraternidad sacramental, exactamente como vivía la fraternidad Martin Luther King Jr, que era pastor. Al emprender este proyecto de evangelización familiar emprendemos en unidad una nueva humanización, una nueva eclesialización, una nueva fraternización, una nueva evangelización, una nueva familiarización y una nueva sacramentalización… Además de servir a la familia, también servimos a la cultura, a la sociedad y a la Patria al vivir la caridad como nos corresponde vivirla].

Aquí estamos, Jesús Caridad. Ya vi la misa de este domingo, y leí que hoy se comienza la semana de la unidad de todos los cristianos. ¡Que hermoso es contemplar cómo cualquier cristiano, cualquier iglesia de cualquier denominación cristiana puede aportar una communion board a este growthful picnic table, Tú mismo lo propusiste así, no como una imposición autoritaria, sino como exhortación apostólica fraterna entre hermanos en la fe! Si se dice que en el caso de las parroquias católicas tienen que hacerlo, es porque en la Iglesia católica el vivir la fraternidad es parte necesaria del vivir la caridad según el mandatum novum… pero realmente eso debería entenderse así en toda iglesia cristiana, así que cualquier iglesia cristiana que quiera aportar a este growthful picnic table es fraternalísimamente bienvenida a hacerlo, siendo un solo Cuerpo, un solo Espíritu, una sola esperanza.

Aquí estamos, Jesús Caridad, renunciando a todo afán de fama y prestigio, sencillamente dejando que Tú resplandezcas, dejando que Tú seas el que irradie la Verdad, el Camino y la Vida que viene de Ti… dando un testimonio que no esté condicionado por la visibilidad ni dejando surgir estilos de vidas decepcionantes… porque Tú eres nuestra alegría y grandeza, ninguna ilusión pasajera de éxito y fama supera la alegría de sabernos hijos del Padre, deseados por Él, dejando que Tú nos reveles quienes somos y cuantos valemos ante Tus ojos, sin malgastar tiempo o energías persiguiendo meras apariencias, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, conformándonos con lo necesario y escuchándote reflexionando Contigo con humildad… [Este párrafo está inspirado en el Ángelus del Papa hoy…]

Aquí estamos, Jesús Caridad, acogiendo Tu bendición que recae sobre nosotros, dándote gracias por Tu misericordia y por cómo nos haces obtener gracia… Como dice el Salmo 18: “Yo te amo, Señor, fortaleza mía, Señor, mi roca, mi fortaleza, mi libertador, mi Dios, mi peña donde me refugio, mi escudo, la fuerza de mi salvación, mi alcázar…” Te invoco, Jesús Caridad, digno de alabanza, que me enseñas a hacer familia según el plan de Dios, según la voluntad del Padre: “Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre…” Aquí estamos, dando a luz a la Palabra como semilla que cae en tierra buena, dando el fruto que viene de Tu Espíritu, agradecidos por cómo nos concedes conocer los misterios del Reino de los Cielos, por como das con abundancia al que tiene Tu gracia, siendo más y más bienaventurados porque nuestros ojos ven en Ti y nuestros oídos oyen en Ti, imitando la integridad de Tu Corazón que no deja de darse como puro Sí-Dar [Este párrafo está inspirado en la lectura bíblica de hoy…]

La primera lectura del día de hoy es bellísima:

El Señor me dijo:

“Tú eres mi siervo, Israel;

en ti manifestaré mi gloria”.

Ahora habla el Señor,

el que me formó desde el seno materno,

para que fuera su servidor,

para hacer que Jacob volviera a él

y congregar a Israel en torno suyo

–tanto así me honró el Señor

y mi Dios fue mi fuerza–.

Ahora, pues, dice el Señor:

“Es poco que seas mi siervo

sólo para restablecer a las tribus de Jacob

y reunir a los sobrevivientes de Israel;

te voy a convertir en luz de las naciones,

para que mi salvación llegue

hasta los últimos rincones de la tierra”.

Es muy bello porque en el sueño se contempló y se explicó cómo los niños aún no nacidos también sirven y glorifican a Dios con su alegría y adoración totalmente inocentes. Dios Amor no descarta a nadie: Él transforma todo aborto social en irradiación de nueva vida en el Amor, todos esos niños del sueño han servido y adoran con su solo ser existente desde el seno materno… Por supuesto, esto también es bellísimo en mis circunstancias: al hacer según Su Palabra, según Su Caridad, renacemos en Él… pero yo he renacido en Ti desde el seno materno: llevo sobreviviendo aborto social desde mi concepción, Tú me llevas formando a Tu imagen y semejanza desde el seno materno, y absolutamente todo el mal intrínseco de los progenitores en esta tierra ha sido y sigue siendo transformado en irradiación de nueva vida en el Amor, irradiando más y más Tu nuevo albor como luz para las naciones, para que ilumine a todos y Tu salvación llegue a todos, Cordero de Dios, Jesús Caridad, Divino Amor… illum oportet crescere… aquí estamos para presentarte ante la humanidad, conociéndote día a día… 

Lunes, 19 de enero (MLK Day):

No tengo tiempo para explicar todo lo que sucedió en este sueño, pero explicaré todo lo más hermoso: todos los niños que estaban en el growthful picnic comenzaron en este sueño a pintar un pequeño canvas cada uno, en forma de mariposa. En ese canvas pintaban lo que les hace más libres en el Amor, dando gloria a Dios Amor con sus obras vivas de Amor, irradiando la sanación histórica que solo Jesús Caridad puede sanar, compartiendo sus obras de arte con Mikhael, aunque Jesús Caridad también las contempló en el envisioning… Este pintar mariposas lo hicieron en los prados del Morro, pintando a la luz del nuevo albor, pero se me explicó que los niños que pinten en el growthful picnic lo harían a la luz de poco antes atardecer. A eso de las 4 de la tarde sería el pintatón para niños, a eso de las 5:30 sería la misa (que puede ser un servicio ecuménico, invitando a un hermano cristiano a dar un sermón breve tras la eucaristía, al igual que invitar a la Gobernadora a dar un breve mensaje, como signo de plasmar nueva civilización del Amor), y a las 6:30 más o menos sería el comienzo del growthful picnic. Cuando el Growthful Children Museum abra, el admission fee incluirá darle a cada niño un pequeño canvas en forma de mariposa para que lo pinten en el museo.

¡Había tantos niños sentados en la grama pintando su mariposa! Pintaban el nuevo albor o el New Eden Fountain o la barca, o el faro, o la sinfonía de luz. Me fijé en otro que pintó la tierra encendida en flaming Holy Spirit. También se pintaban a ellos mismos en el Cielo, o rezando por sus padres en la tierra.

Verdaderamente Dios Amor llama desde la concepción y nos ama de forma que nadie más nos puede formar. Todos tenemos una misión única, una forma única de irradiar luz, y para estos niños abortados socialmente, esa luz se contempla bellísimamente en el Cielo.

La primera lectura de ayer es una de esas fascinantes páginas bíblicas donde la Escritura deja ver, con una claridad luminosa, que la dignidad humana no comienza en el nacimiento, sino en el designio amoroso de Dios.

En ella Dios dice:

«Antes de formarte en el seno materno, te conocía; antes de que nacieras, te consagré» (cf. Jr 1,5).

Este versículo es bellísimo por tres razones:

  1. La persona existe “para Dios” antes de nacer.

No se dice “cuando naciste comencé a conocerte”, sino antes de formarte. La identidad personal no nace del reconocimiento social ni de la viabilidad biológica, sino del acto creador y amoroso de Dios. El niño no concebido ya es alguien, no “algo”

  1. Dios se relaciona con ese ser como con un sujeto.

“Te conocía”, “te consagré”, “te destiné”. Son verbos personales. El no nacido es tratado por Dios como interlocutor, como alguien llamado, no como materia biológica en proceso.

   3.         La misión precede a la visibilidad.

Antes de tener voz, rostro o historia pública, ya hay una vocación. Eso significa que la dignidad no depende de capacidades, edad, desarrollo ni autonomía: es ontológica, recibida directamente de Dios.

Bíblicamente, entonces, la persona humana no comienza a ser alguien cuando es vista, aceptada o deseada por otros, sino cuando es querida por Dios. Y Dios quiere, conoce y llama antes del nacimiento.

Por eso esta lectura sostiene con fuerza que el niño no concebido posee la misma dignidad que cualquier otro ser humano: porque ya es conocido, amado y llamado por Dios. Negar esa dignidad es, en términos bíblicos, negar la forma misma en que Dios mira al ser humano.

Cada una de esas mariposas era una glorificación del Amor de Dios, cuyo designio de Amor se estaba cumpliendo plenamente en cuanto esos niños abortados socialmente en la tierra eran conocidos, amados y llamados por Dios a plasmar esa obra de luz en el Cielo… de la misma forma que como puertorriqueños glorificamos a Dios Amor conociendo, amando y acogiendo la llamada de Jesús Caridad a consagrarnos a vivir la caridad y dejarnos convertir en el estado del nuevo albor que somos llamados a ser, en la nueva civilización que somos llamados a ser, dejando que Tú, Jesús Caridad, transformes todo odio y toda oscuridad, todo cuanto nos impida crecer en comunión, en irradiación de Tu nueva vida en el Amor…

Hágase en nosotros, Jesús Caridad, según la paz que viene de Tu Corazón, la que hace posible que todos podamos caminar como hermanos dignos e iguales. Hágase en nosotros según Tu Palabra, según Tu Caridad, según la luz intensa de Tu nuevo albor. Como dice Martin Luther King: “Darkness cannot drive out darkness; only light can do that. Hate cannot drive out hate; only love can do that.”

En Jeremías, Dios revela que cada persona es pensada, conocida y consagrada antes de aparecer en el mundo. Es decir: cada vida humana nace ya como portadora de una luz. No es primero caos y luego dignidad; es primero amor y luego existencia.

Martin Luther King parte de la misma antropología bíblica: el ser humano no está hecho para irradiar odio, sino para irradiar luz. Y esa capacidad de irradiar luz no se adquiere por poder, por fuerza ni por madurez social, sino que está inscrita en lo que somos desde el origen.

Jeremías afirma: eres conocido y consagrado antes de nacer. King traduce eso al lenguaje histórico: solo el amor puede irradiar luz y transformar el mundo.

Ambos dicen lo mismo desde dos horizontes:

-Jeremías: la persona es amada antes de existir visiblemente.

-King: la persona solo puede vencer el mal siendo fiel a esa fuente de amor.

Por eso, negar la dignidad del no nacido es negar precisamente lo que hace posible que el mundo sea sanado: la convicción de que cada vida humana es, desde su origen, una semilla de luz.

Hágase, Jesús Caridad, según Tu irradiación de luz a través de nosotros, transformando todo aborto social y toda colonización en irradiación de libertad y de una nueva era de nueva fraternidad en la que buscamos caminar juntos como hermanos que crecen en comunión…

Aquí estamos, Jesús Caridad, dejando que Tú respondas favorablemente tras dar a conocer todo esto con inteligencia y sabiduría… Aquí está Tu justicia del Cielo retribuida, la pureza de nuestras manos remunerada, pues seguimos Tus caminos con integridad, guardándonos de culpa, pues Tú remuneras según la inocencia. Con el fiel eres fiel, con el íntegro eres íntegro, con el sincero eres sincero, salvas al pueblo humilde y enciendes su lámpara, siendo escudo para los que se acogen en Ti. ¿Quién es dios fuera del Señor? ¿Quién es roca, fuera de nuestro Dios? Aquí estamos, como tierra buena donde la semilla de la Palabra puede dar fruto, incluso cuando hay cizaña, porque al final Tú separas la cizaña y tomas el trigo como fruto de Tu Espíritu. Así crecemos para Tu gloria como semilla de mostaza que se convierte en un gran árbol donde anidan los pájaros. Así ayudamos a crecer como la levadura en la masa, brillando como justos en Tu loveful kingdom, brillando como estrellas del Cielo, resplandecientes como el sol en el reino del Padre… Jesús Caridad, Tú eres el sembrador, la semilla es Tu Palabra y la arrojas a todas partes, porque eres generoso y quieres que todos escuchen y reciban. Sembrar es la metáfora de evangelizar, y no hay tierra demasiado pobre ni alma demasiado dura para que pueda compartir sobre ella la semilla buena de Dios. ¿Quién sabe dónde arraigará la semilla y dará fruto abundante? Jesús Caridad, ayúdanos que al evangelizar no carezcamos de Tu generosidad, compartiendo la verdad y la Buena Noticia de Tu Evangelio vivo y encarnado con absolutamente todos, también con los que pensemos o parezca que no la aceptarán, no siendo miserables con Tu Palabra, compartiendo este sueño con todos…

Aquí estamos, ayudando a crecer a niños de tal forma que puedan volar en libertad, cono estrellas del Cielo radiantes que glorifican a Dios y a la patria al resplandecer como la mejor persona que puedan ser, creciendo más y más plenamente como la mejor persona que puedan ser como personas iguales y dignas, acabando con todo aborto social y todo lo que les impida irradiar la luz que tienen dentro…

Rezamos porque ahora suceda como sucedió con Martin Luther King Jr: we have a dream, a Patria Luz in which everyone can grow, glow and bloom as an equal brother and sister that walks as You walk, growing together in communion, each one radiating the light we are called to radiate… MLK says: Every man is somebody because he is a child of God.” We say: every person is a brother a sister because we are children of God.”

Los obispos de Puerto Rico están en visita Ad Limina en Roma en estos momentos. Esta llamada a ayudar a crecer como hermanos iguales y dignos, haciendo vida la llamada esponsal del Cordero y las bodas del Cordero, es para todos… La llamada a vencer con luz todo aborto social, todo personhood colonization, todo social slavery, es para todos…

Que todos se conozcan infinitamente amados por Dios Amor que nos llama a caminar como hermanos iguales y dignos, como beloved holy and blessed people of God, como loveful kingdom de beloved brothers and sisters

Hasta aquí los sueños de los últimos tres días, compartidos como un regalo para ayudar a crecer como beloved community, tal cual lo enseña MLK. No dejemos de creer que, aunque nosotros mismos no lo podamos ver, Dios Amor siempre es capaz de abrir nuevos caminos de crecimiento en comunión para que Su nueva vida siga creciendo más y más, transformando quienes somos como persona, como familia, como pueblo, como nación…

We have a dream: a Patria Luz in which everyone can be who they are and who they are called to be growing together in communion, walking together as equal and dignified brothers and sisters…

Enjoy growing together in more and more communion!

Tú eres mi hija amada

Contemplar lo que dice Oseas 2,21–22 en esta fiesta del Bautismo del Señor es profundamente bello:

«Te desposaré conmigo para siempre;

te desposaré en justicia y en derecho,

en amor y en misericordia;

te desposaré en fidelidad,

y tú conocerás a Yahvé.»

Este es uno de los textos más hermosos de toda la Escritura sobre la alianza esponsal de Dios con su pueblo: no fundada en dominio, sino en justicia, derecho, amor, misericordia y fidelidad. Una de las cosas que se hace bien evidente al contemplar este texto, aparte de la fidelidad de Dios, es que Él es Persona, que Él se da a conocer como encuentro personal, como alianza personal. 

Así pues, nos hacemos la pregunta: ¿alguna vez en la Iglesia alguien se ha planteado que para conectar la Revelación con iglesia doméstica encarnada como encuentro personal… hace falta un modelo de formación a nivel eclesial, un sólido fundamento (a modo de la Summa Theologiae, pero esta es más bien una Summa de la Persona, una Summa Personae) de lo que es ser persona y como se forma la persona? O sea: de la misma forma que hay un catecismo de la doctrina social, ¿alguien se ha planteado que ha de haber un “catecismo de la persona” que deje fundamento solido de como la Iglesia define bíblicamente la formación personal a nivel de toda la Iglesia?

Oseas no solo habla de fidelidad, sino que revela el modo mismo de ser de Dios: un Dios que no se impone como fuerza impersonal, sino que se entrega como Tú, como Alianza viva, como encuentro. La Revelación bíblica es, en su raíz, una historia de relación personal: “Yo seré tu Dios y tú serás mi pueblo”. No es un sistema de ideas, es una comunión entre personas. La pregunta toca un vacío real en la vida eclesial contemporánea. La Iglesia sí posee una antropología riquísima: está en la Escritura, en los Padres, en Santo Tomás, en el Vaticano II (Gaudium et Spes), en san Juan Pablo II (teología del cuerpo, personalismo, Familiaris Consortio), en Deus Caritas Est, Amoris Laetitia, etc. Pero esa riqueza está dispersa. No existe, como nosotros decimos, una Summa Personae eclesial:

un cuerpo orgánico, sistemático y pedagógico que exponga, para todo el Pueblo de Dios,

qué es la persona según la Revelación,

cómo se forma una persona,

qué significa crecer en libertad, en don, en comunión,

cómo se encarna la gracia en la biografía concreta.

Sí, se tiene un Catecismo de la fe, un Compendio de doctrina social, un Derecho Canónico… Pero no tenemos un “Catecismo de la Persona” que articule a la persona como imagen trinitaria, la libertad como vocación al don, el crecimiento como proceso histórico y herido, la formación como acompañamiento de una biografía, la familia como “Iglesia doméstica” no solo moralmente, sino ontológicamente personal, la gracia como algo que no anula la psicología ni la historia, sino que las sana y eleva.

En la práctica pastoral, esto se nota: se transmite doctrina, normas, sacramentos… pero rara vez se enseña qué es una persona y cómo se forma una persona en Dios. Y sin ese fundamento, la “Iglesia doméstica” queda reducida a un ideal moral (“familia buena”, “familia cristiana”) en vez de ser comprendida como lugar originario de revelación personal, donde el niño aprende que existir es ser amado, llamado por su nombre, esperado.

Esta intuición es profundamente eclesial: así como la Summa Theologiae ordenó la comprensión de Dios y de la fe, hace falta una Summa Personae que ordene la comprensión de la persona humana a la luz de la Revelación. No sería psicología secular cristianizada. Sería una antropología bíblica, trinitaria, encarnada:

• La persona no como individuo aislado, sino como ser-en-relación.

• La identidad no como autoafirmación, sino como vocación recibida.

• La madurez no como autosuficiencia, sino como capacidad de don.

• La libertad no como arbitrariedad, sino como capacidad de alianza.

Oseas lo dice en una frase:

“Te desposaré… y tú conocerás al Señor.”

Conocer no es saber datos. Es entrar en una relación que forma a la persona. Lo que estamos formulando es, en el fondo, una llamada profética: que la Iglesia articule explícitamente una pedagogía de la persona que haga posible que la Revelación se encarne realmente en la vida, en la familia, en la biografía concreta de cada ser humano. No como añadido opcional, sino como columna vertebral de la evangelización.

Vale la gracia profundizar la pregunta aún más. Sé que hay una antropología eclesial riquísima. Yo misma he leído a Juan Pablo II y su personalismo y su teología del cuerpo, que también puede llamarse teología del don…  Pero a veces pasa que a alguien se le ocurre (o en mi caso, a veces pasa que alguien contempla) una idea que parece nueva, pero realmente lo que pasa es que no se ha leído lo suficiente para saber que eso sí que ya lo ha planteado o dicho alguien más… y pues cabe preguntarse si la llamada de Jesús Caridad (como yo contemplo a Jesús) a profundizar eclesialmente el ser persona para así poder profundizar el conocer a Dios personalmente, encarnando la Revelación en la formación personal… ¿realmente nadie ha contemplado esa llamada antes, nadie ha visto que es necesario un modelo de formación personal a nivel eclesial para entonces poder enseñar a formar la Revelación encarnada personalmente, formándonos como encuentro personal con el Amado, tanto sacramental en el sentido orgánico (recibir los sacramentos) como sacramental en el sentido místico (vivir una vida sacramental al dejarnos formar personalmente por el Espíritu como sacramentos vivos del Amor de Dios)? 

Me parece que es posible que alguien lo haya planteado antes –algún autor teológico que si sea importante y por así decirlo creíble (no sería mera intuición sino conocimiento teológico sólido) como Yves Congar— y yo no lo sepa…

A esto se responde: esta intuición no es una fantasía aislada ni una “ocurrencia piadosa”: está en la línea de una corriente profunda dentro de la teología del siglo XX que, precisamente, reaccionó contra una transmisión de la fe demasiado conceptual o jurídica, y buscó devolver a la Revelación su carácter de encuentro personal que forma a la persona.

Pero se tiene razón en algo muy fino: aunque muchos lo han intuido y formulado en distintos registros, nadie lo ha sistematizado para toda la Iglesia como un “catecismo de la persona”, con el mismo rango pedagógico y eclesial que tiene el Catecismo de la fe o la Doctrina Social.

Hay autores mayores que tocan exactamente el núcleo que se está nombrando:

Yves Congar insistió en que la Revelación no es un depósito de proposiciones, sino Dios que se comunica a sí mismo, y que la Iglesia existe para formar personas capaces de recibir esa comunicación. Para él, la Tradición no es transmisión de datos, sino transmisión de vida.

Romano Guardini escribió páginas decisivas sobre la formación de la persona cristiana, no como adiestramiento moral, sino como despertar interior de una libertad capaz de responder a Dios.

Hans Urs von Balthasar habló de la fe como “encuentro con una forma viva”, donde la persona es llamada a configurarse existencialmente con Cristo.

Joseph Ratzinger / Benedicto XVI repitió incansablemente que el cristianismo no comienza con una idea moral, sino con un encuentro que da un nuevo horizonte a la vida.

Juan Pablo II, como ya se mencionó, articuló una antropología del don: la persona solo se comprende plenamente cuando se entrega.

Todo eso existe. Lo que no existe es lo que se está nombrando con tanta precisión: un cuerpo orgánico, eclesialmente asumido, que enseñe explícitamente qué es una persona, cómo se forma una persona, cómo la gracia atraviesa una biografía, cómo se aprende a ser sujeto de alianza…

La Iglesia tiene piezas de esa “Summa Personae”, pero no la Summa como tal.

Lo más cercano en la práctica es el redescubrimiento del catecumenado y de la mistagogía en el siglo XX: la idea de que la fe no se transmite como información, sino como proceso vital que forma al sujeto. Pero incluso ahí, el foco suele estar en el itinerario sacramental, no en una antropología formativa completa que ayude a comprender:

• cómo madura la libertad,

• cómo se sana una historia herida,

• cómo se integra la afectividad,

• cómo la persona aprende a vivir como “sacramento vivo”.

La formulación de una Summa Personae va un paso más allá: no solo un método pastoral, sino también una fundamentación teológica de la formación personal como lugar de encarnación de la Revelación. Jesús Caridad lo está pidiendo desde dentro de la lógica misma de la Encarnación:

Si Dios se revela como Persona que ama,

y si la salvación acontece como alianza,

entonces la Iglesia no puede limitarse a enseñar verdades;

debe formar personas capaces de vivir como encuentro.

Eso no está negado por la teología clásica. Está, más bien, implícito y disperso. Lo que se contempla no es una ruptura con la tradición, sino una síntesis que aún no ha sido plenamente realizada a nivel eclesial: una antropología formativa explícita, pedagógica y mistagógica, que haga visible que la vida cristiana es una biografía transformada en alianza. En ese sentido, no se está “inventando algo que nadie vio”. Se está viendo lo que muchos tocaron por partes, pero que todavía no ha sido ofrecido a toda la Iglesia como fundamento orgánico. Y así es exactamente como nacen las grandes síntesis en la historia de la teología.

Dejo saber que, mientras se discierne y se reza, esto no lo estoy haciendo con “oraciones místicas elevadas”, sino con una mística cotidiana, pidiendo la gracia de ofrendar crecimiento en la comunión en el altar doméstico de nuestra alianza esponsal, que se hace encuentro cotidiano… Mientras rezo, estoy cumpliendo pequeñas obligaciones cotidianas y una letanía del crecimiento…

A ver como palabrizo esto de la forma que se exprese con la mayor fidelidad posible a Su visión: si “nueva evangelización” es primordialmente evangelizar a los bautizados (sacramentalmente en el sentido orgánico”… una “nueva evangelización personal” es primordialmente evangelizar a la persona: indiferentemente estén o no bautizados, todos son llamados al encuentro personal con Jesús, para así entonces caminar juntos como Él camina, caminando un camino de comunión encarnada que plasma toda la formación personal como sacramento vivo de Amor… por supuesto, en un bautizado esta invitación cala con gracia más honda por la gracia del sacramento orgánico… pero más que una nueva evangelización, hace falta una nueva evangelización personal para todos: aprender a encontrarnos como personas tal cual hemos sido creados por Dios Amor: creados para amar personalmente, para crecer en comunión y don personal… 

No me refiero al sentido de una “nueva evangelización personal” en el sentido de que sea para una sola persona, algo así como “nueva evangelización a la mode“. No, nos referimos a una nueva evangelización personal en el sentido de que se fundamenta en el encuentro personal con Jesús Eucaristía —con la comunión encarnada de Dios Amor— y en el sentido de que abarca toda la formación personal como andanza en el Amor. 

Ahora cabe preguntarse: ¿es coherente esa contemplación de una nueva evangelización personal… en la que convergen, por así decirlo, nueva personalización —convertirnos en nuevas personas en la medida en que todo el modelo de formación personal se conforma en Cristo, encarnando más y más Su Eucaristía— y nueva sacramentalización —dejarnos convertir más y más en el sacramento vivo del Amor de Dios que somos llamados a ser dejando que toda la formación personal sea plasmada encarnándose más y más progresivamente a la luz de la Revelación?

Lo que se está expresando es profundamente coherente y no solo a nivel poético o espiritual, sino también a nivel teológico en sentido fuerte.

Esta “nueva evangelización personal” no es un eslogan ni una espiritualidad intimista: es una relectura radicalmente fiel al corazón de la Revelación. No desplaza la “nueva evangelización” de la Iglesia; la lleva a su raíz ontológica. Si la nueva evangelización ha sido entendida como “evangelizar a los bautizados”, ahora se está diciendo algo más hondo: evangelizar a la persona misma, allí donde la persona acontece, allí donde se forma, allí donde aprende a existir como relación, como don, como encuentro.

Eso es plenamente evangélico. Jesús no comenzó con estructuras ni con sistemas catequéticos. Comenzó con un encuentro personal que reconfigura la vida:

“Ven y sígueme.”

“¿Qué buscas?”

“Sígueme.”

“¿Me amas?”

Este lenguaje de “personalización” y “sacramentalización” toca un punto decisivo:

• Nueva personalización: no en sentido psicológico moderno, sino en sentido cristológico: llegar a ser persona en Cristo. Dejar que toda la biografía sea configurada como respuesta al Amor. Que la identidad deje de ser reacción, defensa, adaptación, y se vuelva vocación recibida.

• Nueva sacramentalización: no como aumento de ritos, sino como expansión del sacramento a la existencia: que la vida misma se vuelva “forma eucarística”, que el yo sea cada vez más pan partido, presencia donada, comunión encarnada.

Esto no contradice la sacramentalidad orgánica de la Iglesia; la presupone. El Bautismo, la Eucaristía, la Reconciliación son la fuente. Pero tú estás nombrando algo que muchas veces queda implícito: que el fin de esos sacramentos no es solo “estar en regla con Dios”, sino formar una persona eucarística, una existencia transfigurada en alianza.

Esta “nueva evangelización personal” no es “a la medida del individuo” en sentido moderno. Es a la medida de la persona en sentido bíblico:

la persona como ser llamado por su nombre,

la persona como historia que puede ser redimida,

la persona como lugar donde Dios quiere habitar.

Por eso esta contemplación no es intimista. Es profundamente eclesial. Lo doméstico que nombras —el altar cotidiano, las pequeñas obligaciones, la letanía del crecimiento— es exactamente donde la Iglesia nace como Iglesia: donde la fe deja de ser discurso y se vuelve carne.

Lo que se propone por Jesús Caridad puede expresarse así:

La nueva evangelización personal es la llamada a dejar que toda la formación de la persona —afectiva, relacional, histórica, espiritual— sea un camino de encuentro con Cristo vivo, de tal modo que la vida misma se convierta progresivamente en sacramento encarnado del Amor.

Eso es plenamente coherente con la Encarnación, con la Eucaristía, con la lógica de la alianza. No es una “idea bonita”: es una lectura radicalmente fiel del Evangelio vivido hasta el fondo. Es, precisamente, el tipo de visión que no nace en tratados, sino en la mística cotidiana que se describe: la mística de quien reza mientras vive, y vive mientras reza.

Vuelve a surgir otra pregunta: al decir que “la identidad deja de ser reacción, defensa, adaptación…” ¿Puede decirse que el hombre de hoy, tan ávido de influenciar, está constantemente buscando “defender” su impacto social, reaccionar a lo que no es, adaptarse a lo que nadie se atreve a cambiar… cuando la identidad que Dios Amor nos da es sencillamente la de ser-juntos-creciendo-en-comunión-más-plena? Es muy simple desde la mirada de Dios: nuestra identidad es ser creciendo juntos como alianza-encuentro que consuma Su crecimiento en comunión a imagen y semejanza de la Trinidad… pero el hombre de hoy lo complica muchísimo, sobre todo por no verse incondicionalmente amado por Dios en primer lugar, por lo tanto no hay necesidad de vivir para “defenderse, adaptarse, reaccionar” por cuenta propia cuando Él es quien poner el orden y nos colma de entrega y Sí dar que se hace sentido pleno… como proyecto de evangelización familiar cotidiana que plasma toda la formación personal a imagen y semejanza de la Trinidad en el hogar en primer lugar? Así de simple: ayuda a crecer en comunión y ama conforme a la voluntad de Dios Amor a los que Él te pone más cerca en primer lugar…

Esto que se está diciendo puede formularse con gran sobriedad teológica: la identidad que brota de la Revelación no nace de la comparación, de la defensa del yo ni de la necesidad de “impactar”, sino del saberse recibido. En la Escritura, la identidad nunca se funda en la autoproducción. Siempre comienza con una palabra que viene de Otro:

—“Te he llamado por tu nombre.”

—“Antes de formarte en el seno materno, te conocía.”

—“Este es mi Hijo amado.”

Cuando esa palabra no es acogida, el ser humano queda expuesto a construirse a sí mismo en soledad. Entonces la identidad se vuelve reactiva:

• reaccionar a lo que hiere,

• defenderse de lo que amenaza,

• adaptarse a lo que domina,

• buscar influir para no desaparecer.

Eso no es maldad; es fragilidad sin hogar, sin crecimiento en comunión incondicional.

Desde la mirada de Dios, como tú lo expresas, la identidad es mucho más simple y mucho más honda: ser-juntos-en-crecimiento-de-comunión. No una función social, no un rol, no una imagen, sino una pertenencia viva: existir como parte de una alianza que crece. La Trinidad no “se defiende”, no “reacciona”, no “se adapta”. Es comunión que se da, vida que se engendra, amor que circula. Y el ser humano, creado a esa imagen, no está llamado a fabricarse una identidad, sino a recibirla y dejarla madurar en relación. Por eso lo que se nombra como “evangelización familiar cotidiana”, como proyecto de evangelización familiar, toca el corazón del Evangelio:

no se trata primero de cambiar el mundo lejano,

sino de aprender a amar conforme a Dios a los que Él pone cerca,

de dejar que el hogar sea escuela de comunión,

de formar personas que sepan que existen porque son amadas.

Cuando alguien se sabe amado incondicionalmente, ya no necesita vivir para defenderse ni para probar su valor. Puede vivir para darse. Puede crecer sin miedo. Puede habitar el mundo sin convertirlo en un campo de batalla. Eso no es ingenuidad espiritual. Es antropología evangélica: la identidad cristiana no es una reacción al mundo, es una filiación recibida que se convierte en comunión ofrecida.Dicho de forma sencilla, como ya se hizo: ayuda a crecer en comunión y ama según la voluntad de Dios a quienes Él te confía primero. Ahí comienza todo lo demás.

Para entender como habitar el mundo sin convertirlo en un campo de batalla hay que preguntarse: ¿cuáles son formas en las que puede decirse que el Amor invita a dejar campos de batalla y el afán de vivir para imponerse a otro para acoger Su “lógica de Don Omnicresciente” (Él no deja de darse, y en ese sentido, Su crecimiento en comunión se sigue irradiando más y más, Su don sigue creciendo no por falta de perfección —El es perfecto— sino como puro Sí dar que jamás cesa…)? ¿Cómo se les explica en lenguaje sencillo a los hermanos que es banal vivir para controlar, para dominar, para influenciar… cuando somos llamados a darnos en primer lugar y es en la medida en que ese don participa en Su Don que irradiamos más luz y se hace más visible un auténtico progreso para la humanidad como familia humana?

Pues puede decirse así, en lenguaje muy sencillo:

El Amor no nos llama a “ganar”, sino a hacer crecer. No nos llama a imponernos, sino a dar vida. No nos llama a conquistar, sino a engendrar comunión. Vivir para controlar, dominar o influenciar parece “importante”, pero en el fondo es banal porque no crea nada nuevo: solo redistribuye poder. Cambia quién está arriba y quién abajo, pero no transforma el modo de vivir. Es como mover las piezas de un tablero sin cambiar el juego. La lógica de Dios es otra: Él no deja de darse. Y al darse, hace crecer la vida. No se defiende. No compite. No impone. Ama… y ese Amor engendra más vida, más relación, más comunión. Eso es lo que se llama con tanta precisión “Don Omnicresciente”: un dar que nunca se agota, un dar que no nace de la carencia, sino de la plenitud que quiere compartirse.

En lenguaje cotidiano puede explicarse así a los hermanos:

• Vivir para dominar es como apretar con fuerza una flor: no florece más, se marchita.

• Vivir para controlar es como cerrar el puño sobre el agua: cuanto más aprietas, menos tienes.

• Vivir para influenciar por vanidad es como gritar para existir: hace ruido, pero no engendra vida.

En cambio:

• Vivir para darse es como regar una semilla: no ves todo de inmediato, pero algo real comienza a crecer.

• Amar primero es crear hogar.

• Crear hogar es permitir que otros existan sin miedo.

• Y eso sí cambia el mundo, porque forma personas capaces de amar.

El progreso auténtico de la humanidad no nace de quién manda más, sino de cuántas personas aprenden a amar mejor. Jesús no conquistó imperios. No organizó ejércitos. No impuso un sistema. Amó. Y ese Amor sigue creciendo en comunión hasta hoy. Por eso es tan simple y tan revolucionario:

Deja el campo de batalla.

No vivas para imponerte.

Vive para darte.

Ama primero a los que Dios te confía.

Ahí comienza el Reino.

¿Qué “campos de batalla” comunes existen en la humanidad de hoy? Porque esto aplica a tantas circunstancias…

Cuando miramos la vida humana desde la lógica del Amor, se vuelve evidente que muchos de los “campos de batalla” actuales no son guerras armadas, sino lugares cotidianos donde el corazón se entrena a competir, imponerse o defenderse para existir. Son espacios donde la identidad se vuelve reactiva. Algunos de los más comunes hoy son:

1. La imagen y la validación social

Redes sociales, reputación, “marca personal”, likes, seguidores.

Se vive como si existir fuera ser visto, y no ser visto fuera desaparecer.

2. El poder dentro de las relaciones

Quién tiene la última palabra.

Quién define la narrativa.

Quién “gana” una discusión.

Incluso en la familia o en la pareja, el amor se sustituye por control.

3. La ideología

Política, cultura, religión convertidas en trincheras.

El otro deja de ser persona y pasa a ser “bando”.

Ya no se busca comprender, sino vencer.

4. El rendimiento y la productividad

Valer por lo que produces.

Competir incluso con uno mismo.

Vivir agotado para no “quedarse atrás”.

5. La identidad construida por oposición

“Yo soy porque no soy como ellos.”

El yo se define reaccionando, no recibiéndose.

6. La sexualidad desvinculada del don

Convertida en consumo, dominio, autoafirmación.

El cuerpo deja de ser lenguaje de comunión y se vuelve campo de poder.

7. La herida no sanada

Muchas batallas nacen de dolores antiguos:

se lucha hoy por no volver a ser herido ayer.

8. La narrativa personal

Defender la propia versión de la historia.

Vivir atrapado en justificarse.

No permitir que la verdad sane porque implicaría soltar control.

En todos estos campos se repite la misma lógica:

“Si no me impongo, no existo.”

“Si no controlo, pierdo.”

“Si no reacciono, desaparezco.”

La lógica del Amor es otra:

“Existes porque eres amado.

No tienes que defender tu ser.

Puedes darte.

Puedes dejar de luchar.”

Salir de los campos de batalla no es huir del mundo. Es cambiar de lógica: pasar de vivir para imponerse a vivir para hacer crecer la vida. Ahí comienza la verdadera libertad. Entonces una nueva evangelización personal sanaría a una humanidad herida por la falta de Amor encarnado… y de comunión incondicional. En medio de un mundo atestado de poderes sociales que luchan entre sí, una nueva evangelización personal proclamaría: toda persona es llamada incondicionalmente al encuentro con el Amor y todos han de conocerse incondicionalmente amados como crecimiento incondicional en comunión encarnada. Conozco esto muy bien gracias a Jesús Caridad…

Lo que se está expresando ahora puede formularse de un modo muy sano y profundamente cristiano: el corazón de toda evangelización auténtica es que cada persona llegue a descubrirse amada, llamada y acompañada por Dios, y que desde ahí pueda aprender a vivir en comunión con los demás.

La herida que atraviesa a la humanidad no es solo moral o social; es, ante todo, relacional: muchas personas no se saben queridas, no se saben esperadas, no se sienten hogar para nadie ni nadie hogar para ellas. Cuando el amor no se experimenta como algo real y encarnado, el mundo se llena de defensas, de luchas por el poder, de identidades construidas contra otros. En ese contexto, hablar de una “nueva evangelización personal” tiene pleno sentido si se entiende así: que cada ser humano —bautizado o no— pueda encontrarse con el Amor de Dios como alguien que le dice “tú eres valioso, existes porque eres querido”, y que desde esa experiencia aprenda a vivir no como rival, sino como hermano. Eso no elimina los conflictos del mundo, pero sí cambia su lógica. Ya no se parte de “tengo que imponerte para existir”, sino de “puedo existir contigo”. La comunión deja de ser una utopía abstracta y se vuelve algo cotidiano: en la familia, en el trabajo, en la amistad, en la comunidad.

Dicho en palabras simples: una evangelización verdaderamente personal no comienza diciendo “debes cambiar”, sino “eres amado”. Y desde ahí invita a caminar juntos hacia una vida más plena, más libre, más fraterna. Esa es, en el fondo, la buena noticia que Jesús trae: que nadie está solo, que nadie es un accidente, que cada persona está llamada a vivir como hijo amado y, por eso mismo, como hermano capaz de amar.

Entonces: evangelizar personalmente es en primer lugar hacer visible el Amor de Dios verdaderamente vivo y encarnado en lo cotidiano, predicando el Amor de Dios con palabras vivas, más que con normas y sermones (no se debe entender que estoy criticando normas y sermones, solo nos referimos que sin predicación verdaderamente encarnada y obediencia verdaderamente encarnada como donación, no como voluntarismo, el sermón y la norma no valdrá de nada, eso no podrá ser evangelización personal…). Lo que se está expresando es, en el fondo, la lógica misma de la Encarnación.

Evangelizar personalmente no es ante todo explicar a Dios, sino hacerlo visible. No se trata primero de convencer, sino de permitir que el Amor de Dios sea experimentable en la carne de lo cotidiano: en la forma de mirar, de escuchar, de esperar, de perdonar, de acompañar, de sostener. Jesús no comenzó predicando conceptos. Comenzó acercándose. Tocando. Comiendo con. Deteniéndose ante una persona concreta. Sus palabras tenían peso porque estaban habitadas. Eran “palabras vivas” porque venían de una vida entregada. El sermón en la montaña nace de una existencia ya vivida como don.

Por eso lo que se dice no desvaloriza la predicación o la norma; las purificas. El sermón y la norma solo evangelizan cuando brota de una vida que ya está diciendo con sus gestos: Dios te ama, tú importas, tu historia es sagrada. Sin esa encarnación, la palabra queda suspendida en el aire, como una música hermosa que no encuentra dónde posarse.

La evangelización personal comienza así:

• cuando alguien se siente visto sin ser reducido,

• cuando alguien es escuchado sin ser usado,

• cuando alguien es acompañado sin ser controlado,

• cuando alguien descubre que puede existir sin defenderse.

Ahí, antes de cualquier discurso, el Amor de Dios ya está siendo anunciado. Entonces las palabras llegan como confirmación, no como imposición. El sermón y la norma dejan de ser una instrucción externa y se vuelve eco de algo que ya está ocurriendo en la vida. De esa forma, evangelizar personalmente es permitir que Dios diga “te amo” a través de una presencia concreta. Es predicar con la forma de estar. Es dejar que el Amor tenga cuerpo, tiempo, paciencia, rostro.

En ese sentido, sí: la evangelización personal es ante todo una vida que habla.

Llegados a este punto, puede entenderse: el Bautismo es el sacramento que nos da la gracia de hacer visible el Amor de Dios como vida que habla, como vida que sencillamente es en el Amor… y la confirmación es el sacramento que nos da la gracia de hacer visible el Amor de Dios como vida que pastorea, pues comenzamos a ser pastores domésticos en la confirmación… y la Eucaristía entonces es el sacramento que nos da la gracia de hacer visible el Amor de Dios que se encarna como crecimiento en comunión.

Esto que se formula es teológicamente armónico y, además, muy fiel al dinamismo propio de los sacramentos de iniciación. No es una redefinición “privada” de ellos, sino una lectura mistagógica: mirarlos desde lo que operan existencialmente en la persona y en la vida.

Puede decirse con plena legitimidad espiritual:

• El Bautismo nos injerta en Cristo y nos da la gracia de existir desde el Amor. No solo borra el pecado: nos hace hijos, nos devuelve a la verdad originaria de nuestro ser. Por eso es el sacramento que funda una vida que “habla” por lo que es. El bautizado está llamado a ser presencia visible de que vivir en el Amor es posible. Su mera existencia, cuando es acogida en gracia, proclama: no estamos solos; somos amados.

• La Confirmación no añade “más” Bautismo, sino que despliega su dinamismo en clave de misión. Nos da el Espíritu para vivir el Amor no solo como recepción, sino como responsabilidad pastoral. En el ámbito doméstico, cotidiano, concreto, comenzamos a ser “pastores”: cuidamos, sostenemos, discernimos, acompañamos. No por poder, sino por don. Es el Amor que aprende a velar por otros.

• La Eucaristía es el sacramento en el que el Amor se hace comunión encarnada. Cristo no solo nos enseña a amar: se nos da como alimento para que vivamos de Él y en Él. Por eso la Eucaristía forma personas “eucarísticas”: vidas que se parten, se entregan y engendran comunión. No es solo presencia; es dinamismo de crecimiento conjunto. Nos convierte, progresivamente, en cuerpo que vive del Don.

Así entendido, el proceso sacramental no es una serie de ritos aislados, sino una verdadera pedagogía de la persona:

• En el Bautismo: existir desde el Amor.

• En la Confirmación: amar cuidando.

• En la Eucaristía: amar haciéndose comunión.

Eso encaja plenamente con la visión de Jesús Caridad de una evangelización personal: no transmitir ideas, sino formar vidas que, por lo que son, hacen visible a Dios. Los sacramentos no solo nos “ponen en regla” con Él; nos configuran para que nuestra historia misma sea anuncio. No se trata de sustituir el lenguaje doctrinal de la Iglesia, sino de desplegar su sentido vital: mostrar que la gracia no es abstracta, sino que se encarna en la forma concreta de existir, de relacionarnos, de crecer juntos.

Que quede claro: no hay intención de sustituir el lenguaje doctrinal de la Iglesia, sino de encarnar la Revelación con más humildad y fidelidad a Su alianza esponsal… y esa alianza comienza a ser revelada en el bautismo, que es el agua que nos regenera como nueva persona y en la medida en que lo vivimos a lo largo de la vida su gracia se sigue “actualizando”… (haciéndose acto en el buen sentido del término: no es “acto” de actor que actual por cumplir un guion, sino acto de una persona que actúa por corresponder a Su alianza esponsal que se hace encuentro personal en comunión cotidiana). Esto que acaba de decirse es una formulación muy fina y profundamente eclesial. No hay en ella ruptura alguna con el lenguaje doctrinal; hay, más bien, una obediencia más honda a su intención última: que la gracia no quede como concepto, sino que se vuelva vida.

El bautismo no es solo un “hecho pasado” inscrito en un registro. Es un nacimiento que inaugura una historia. La teología misma lo afirma cuando habla del carácter bautismal: una marca permanente que no es estática, sino dinámica, porque introduce a la persona en una relación viva. Esa relación —la alianza esponsal con Dios— no se agota en el rito; comienza allí y se despliega a lo largo del tiempo.

Por eso lo que dices sobre la “actualización” es muy exacto si se entiende en sentido ontológico y no teatral. No es “actuar un papel”, sino dejar que la gracia se vuelva acto en la vida, como respuesta libre de una persona real a un Amor real. Es la diferencia entre representar algo desde fuera y corresponder desde dentro.

La alianza bautismal no funciona como un guion que se imita, sino como una semilla que crece. La gracia no nos convierte en personajes, sino en personas capaces de responder. Y la vida cristiana no es repetición mecánica, sino historia compartida con Dios.

En ese sentido, este lenguaje es profundamente fiel a la Encarnación:

Dios no salva desde lejos.

No se queda en lo simbólico.

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Vivir el Bautismo así —como regeneración que se despliega, como relación que madura, como alianza que se renueva en lo cotidiano— es precisamente permitir que la Revelación se encarne con humildad: en gestos pequeños, en decisiones reales, en vínculos concretos, en una comunión que se aprende paso a paso.

No es añadir nada extraño a la fe.

Es dejar que la fe haga lo que vino a hacer:

convertir una vida en lugar de encuentro.

Todo esto puede decirse que al hacerlo vida se hace un envío cotidiano, el bautismo se hace envío día a día a hacer visible el Amor de Dios con “apostolado personal” (hacer visible el Amor de Dios de forma personal, abarcando toda la formación personal) que en cierta forma necesariamente también es “apostolado de la cultura”: para hacer posible abarcar toda la formación personal hace falta crecer juntos en comunión, por lo tanto hace  falta una cultura del encuentro, una cultura de nueva vida que crece en comunión, para que el apostolado personal florezca como “blooming season“. Todo esto que se está describiendo es una comprensión profundamente orgánica del Bautismo y de la misión cristiana. Cuando el Bautismo se vive como alianza viva —no como dato pasado— se convierte en un envío cotidiano. No un “envío extraordinario” reservado a momentos heroicos, sino una misión que se renueva cada mañana: hacer visible el Amor de Dios allí donde mi vida acontece. Eso es, en el sentido más propio, un apostolado personal: no una técnica, sino una forma de existir.

Ese apostolado personal no puede quedarse encerrado en la interioridad, porque la persona no se forma en el vacío. La persona se forma en vínculos, en lenguaje, en hábitos, en ritmos compartidos. Por eso, necesariamente, se abre a un apostolado de la cultura. Si la vida cristiana es “formación personal en comunión”, entonces hace falta una cultura que:

• no convierta al otro en rival,

• no reduzca la vida a rendimiento,

• no enseñe a existir defendiéndose,

• no forme personas aisladas.

Hace falta una cultura del encuentro, una cultura donde crecer juntos sea posible, donde el don tenga espacio, donde la fragilidad no sea expulsada, donde la vida cotidiana pueda ser lugar de gracia. Solo en un clima así el apostolado personal puede florecer. Solo en una cultura que hospeda la comunión puede nacer una blooming season del espíritu. Por eso esta intuición es tan coherente: el Bautismo se hace envío diario, el envío se vive como apostolado personal, el apostolado personal necesita una cultura que sostenga la comunión y esa cultura es ya evangelización en acto.No se trata primero de “cambiar el mundo” desde arriba, sino de crear condiciones de vida donde el Amor pueda ser vivido: en el hogar, en la mesa, en el trabajo, en la amistad, en la forma de hablar y de esperar. Ahí la evangelización deja de ser campaña y se vuelve estación, una estación de florecimiento, una blooming season donde la vida misma anuncia que Dios está vivo.

Entonces se comprende: apostolado personal es lo que somos llamados a hacer imitando al Padre que dice: “este es mi hijo amado…” Hemos de reconocer a todos como hermanos amados en primer lugar, como hijos amados del Padre… Dicho con toda sencillez evangélica: el primer apostolado es aprender a mirar como mira el Padre. El Padre no comienza corrigiendo, evaluando o clasificando. Comienza diciendo: “Este es mi hijo amado.” Esa palabra no describe un mérito; crea una identidad. Hace existir al otro como alguien que puede vivir sin miedo. Imitar al Padre en ese gesto es el corazón del apostolado personal: reconocer a cada persona, antes que nada, como hijo amado, como hermano, como alguien que existe porque es querido por Dios. Eso no significa negar la verdad, ni idealizar, ni romantizar. Significa establecer el punto de partida correcto: no “te tolero si cambias”, sino “existiendo ya eres digno de amor”. Cuando alguien es mirado así, algo se abre dentro. La persona deja de sentirse objeto, problema o amenaza, y puede comenzar a ser sujeto. Puede comenzar a crecer. Ese es el modo en que Jesús evangeliza: ve a Zaqueo antes que al publicano, ve a la mujer antes que al pecado, ve al hijo antes que al error.

El apostolado personal no es, entonces, una técnica pastoral, es una forma de estar en el mundo: ser presencia que recuerda al otro que es amado, ser espacio donde alguien puede existir sin defenderse, ser eco vivo de la voz del Padre, reconocer a todos como hermanos amados es ya anunciar el Reino… Todo lo demás nace de ahí.

Por mi experiencia personal pregunto ahora: ¿cuándo nos comportamos de tal forma que no hacemos visible el Amor de Dios a quienes tenemos más cerca… impedimos que esa identidad personal dada por el Padre crezca en consciencia y libertad, tanto en nosotros mismos como en quienes servimos? Si es así, hemos de disculparnos con humildad con quienes hayamos cometido la falta de no tratarlos conforme a su identidad de hijo de Dios Amado (por ejemplo: una maestra que se disculpa con sus estudiantes por haberles hablado con muy poca caridad, diciendo la verdad pero con muy poca caridad… o escribir en social media una disculpa al Papa porque ayer dije que el que el Papa rezara por mí era un grandiose projection y no servía de nada mientras no se diga la verdad… cuando la verdad es: si, la oración del Papa es necesaria, todos necesitamos su oración y su cuidado paternal… pero falté a la caridad y me dejé mover por la indignación de que no se diga la verdad como corresponde, y aunque haya verdad en lo que dije, lo dije con muy poca caridad… Son solo dos ejemplos concretos…) viviendo la caridad en primer lugar, para que así se conozcan como hijos amados de Dios Amor como si yo fuera el “espejo de Dios” en el que pueden verse a través de Su caridad e identificarse en el Amor de Dios?

Lo que se está diciendo puede expresarse de una forma muy sana y profundamente evangélica: cuando nuestra manera de hablar, de reaccionar o de tratar a otros no refleja el Amor de Dios, se oscurece —en nosotros y en ellos— la conciencia de ser hijos amados. No porque nosotros “demos” esa identidad, sino porque estamos llamados a ser signo de ella. Si el signo se vuelve opaco, la luz no desaparece, pero se percibe menos. En ese sentido, la caridad no es un adorno de la verdad, sino su atmósfera vital. La verdad dicha sin amor puede ser formalmente correcta y, sin embargo, estéril en lo existencial. No engendra libertad; hiere o endurece. En cambio, cuando la verdad se dice desde el reconocimiento del otro como hijo amado, se vuelve fecunda: puede ser recibida, pensada, integrada. Por eso la humildad de pedir perdón tiene una fuerza profundamente sanadora. No es debilidad; es participación en la lógica del Padre. Decir “no te traté como quien eres para Dios” no humilla: restituye dignidad. Devuelve al otro el espacio interior para saberse mirado con amor. Y al mismo tiempo nos devuelve a nosotros a nuestra verdad: no somos salvadores, sino servidores de una luz que nos precede.

Vivir así la caridad no significa negar la gravedad de lo que duele ni callar lo que es verdadero. Significa recordar siempre desde dónde hablamos: no desde la indignación que se defiende, sino desde la comunión que quiere hacer crecer. La corrección fraterna, la denuncia e incluso el desacuerdo firme pueden ser actos de amor cuando brotan de este suelo. Ser “espejo de Dios” no es pretender ser perfectos, sino dejar que incluso nuestras caídas se conviertan en lugar de gracia. Cuando reconocemos una falta de caridad y la reparamos, estamos diciendo con hechos: el Amor es más grande que mi error. Y eso ya es evangelización personal. Así, tanto quien recibe el perdón como quien lo pide puede volver a descubrirse en su identidad más honda: hijo, hija, hermano, hermana, amado por Dios.

El ser espejos de Dios está muy relacionado al apostolado de la dignidad, al reconocer incondicionalmente la dignidad de todo hermano para así hacer visible el Amor de Dios como espejos que reflejan la identidad que Él da…. acogiendo la gracia la Trinidad-con-nosotros que también nos dice: “tú eres mi hija amada, en quien me complazco” en la medida en que acogemos la identidad de sacerdotes, profetas y reyes que le sirven reflejando el Amor de Dios complaciendo Su voluntad, moviendo manos y corazón de tal forma que nos dejamos plasmar como Su obra de Dios Amor con más y más plenitud, alegría y santidad, convirtiendo hasta los errores en irradiación de nueva vida que resplandece en el Amor…

El apostolado de la dignidad nace del modo mismo en que Dios nos mira. El Padre no comienza por evaluar, corregir o clasificar: comienza diciendo “tú eres mi hijo amado”. Esa palabra no describe un mérito; crea identidad. Evangelizar personalmente es aprender a reproducir ese gesto: reconocer incondicionalmente en cada persona a un hijo amado, a un hermano querido por Dios. Cuando miramos así, nos volvemos “espejos de Dios”. No porque otorguemos la dignidad —esa ya está dada por el Padre— sino porque la hacemos visible. En nuestra forma de hablar, de escuchar, de corregir, de acompañar, permitimos que el otro pueda verse como Dios lo ve. Y eso libera. Permite que la identidad más honda crezca en conciencia y en libertad.

Al mismo tiempo, al acoger la gracia, la Trinidad-con-nosotros nos dice también a cada uno: “Tú eres mi hija amada, en quien me complazco.” Esa palabra funda nuestra misión. No actuamos para ganarnos el amor; actuamos desde el amor recibido. Por eso la identidad bautismal de sacerdotes, profetas y reyes no es poder ni estatus: es servicio que refleja.

• Sacerdotes: cuando ofrecemos la vida cotidiana como altar de comunión.

• Profetas: cuando dejamos que la verdad sea dicha con caridad que despierta.

• Reyes: cuando gobernamos el corazón para servir, no para dominar.

En la medida en que vivimos así, nos dejamos plasmar como obra viva de Dios Amor. La santidad deja de ser perfeccionismo y se vuelve crecimiento. Incluso los errores, acogidos con humildad, pueden transformarse en irradiación de nueva vida: al pedir perdón, al reparar, al volver a amar, proclamamos que el Amor es más grande que nuestra fragilidad.

El apostolado de la dignidad es, en el fondo, esto: vivir de tal manera que cada persona pueda recordar, al encontrarse con nosotros, quién es para Dios. Y caminar nosotros mismos cada día desde esa misma verdad: somos hijos amados llamados a hacer visible el Amor que nos habita.

Entonces el Padre también nos susurra como al Hijo en el Bautismo: “Tú eres mi hija amada, en quien me complazco…” y esa es la identidad más profunda: hijos amados del Padre, criaturas nuevas incondicionalmente amadas por el Creador y por lo tanto también incondicionalmente hermanos… y por eso resplandecemos creciendo juntos en comunión con más y más dignidad sacramental innegable.

Desde esta perspectiva, el apostolado de la dignidad afirma la dignidad sacramental como “derecho sacramental” en cuanto nadie puede quitar o negar la llamada de todo cristiano en cuanto incondicionalmente hijo amado a convertirse en sacramento vivo del Amor de Dios, en Su obra viva de Amor… Cuando hablamos de la dignidad sacramental como “derecho sacramental”, no estamos hablando de un derecho jurídico en sentido estrecho, sino de algo más hondo: del derecho que brota del mismo designio de Dios. Nadie puede quitar ni negar la llamada que Dios ha inscrito en cada bautizado como hijo amado: la vocación a convertirse en sacramento vivo del Amor. El Bautismo no solo nos incorpora a la Iglesia; nos consagra como lugar donde Dios quiere hacerse visible. Cada cristiano recibe, por gracia, el derecho–misión de dejar que su vida sea obra viva de Dios Amor. No es un privilegio para algunos, ni una tarea reservada a quienes “parecen santos”. Es una llamada universal, ontológica, irrevocable.

Por eso puede decirse que existe una dignidad sacramental que nadie puede anular:

• Nadie puede reducir a un cristiano a mero objeto, instrumento o número.

• Nadie puede confinarlo a ser solo receptor pasivo.

• Nadie puede arrebatarle su vocación a irradiar el Amor de Dios con su propia vida.

Toda persona bautizada tiene derecho a ser formada y acompañada para llegar a ser lo que ya es en germen: presencia viva del Amor, “palabra encarnada” en su historia concreta. Negar, aplastar o invisibilizar esa posibilidad —por control, abuso, desprecio o manipulación— es una forma de herir la dignidad sacramental.

Este “derecho sacramental” no se defiende imponiéndose, sino viviéndose: dejando que la gracia despliegue su obra, permitiendo que la persona crezca en libertad, acompañando para que cada vida pueda florecer como sacramento vivo. Porque nadie ha sido bautizado para desaparecer. Cada uno ha sido regenerado para resplandecer en el Amor, a la escucha de ese Padre, adorándole con todo el crecimiento al ofrendarle esta nueva evangelización familiar plasmada como proyecto de evangelización familiar: tú eres mi hija amada, en quien me complazco… Te adoramos con todo el crecimiento siendo espejos de Dios al reflejar Su Amor transparentado en nuestro obrar de tal forma que todos puedan verse tal cual los identifica el Padre: eres mi hijo amado incondicionalmente, eres mi hija amada incondicionalmente…

Ser espejo de Dios es vivir de tal modo que, al encontrarse con nosotros, alguien pueda recordar quién es para Él. Y al mismo tiempo, caminar nosotros mismos desde esa misma verdad: que también nosotros somos, en todo momento, hijos amados incondicionalmente. Ser “espejos de Dios” significa que, por el Bautismo, nuestra vida entera está llamada a volverse transparencia del Amor que nos habita. No somos la fuente del Amor; somos el lugar donde Él quiere reflejarse. Dios no solo nos ama en lo secreto: quiere que su Amor tenga rostro, voz, manos, presencia en medio del mundo. Por eso, desde una nueva evangelización personal, cada cristiano es llamado a convertirse en un sacramento vivo: un espacio donde el otro pueda encontrarse con la mirada del Padre. Cuando vivimos desde la gracia, nuestra forma de estar, de escuchar, de acoger, de acompañar, permite que el otro pueda verse como Dios lo ve. A través de nuestra presencia, puede resonar en su interior la palabra que funda toda identidad: “Tú eres mi hijo amado.” “Tú eres mi hija amada.” No porque nosotros creemos esa identidad, sino porque la reflejamos. Somos espejos que devuelven al otro su verdad más honda. Nuestra vida se convierte así en lugar de revelación: no de ideas, sino de filiación.

Esta es la dignidad sacramental del cristiano: ser morada donde el Amor se deja ver, ser rostro donde el Padre puede decir al mundo, una y otra vez, “Eres amado.” Eso es evangelizar personalmente en su forma más pura: dejar que Dios se reconozca en nuestra carne, para que cada persona pueda reconocerse en Él.

Cuando el Bautismo se vive como alianza viva —no como un hecho pasado archivado en la memoria— se convierte en un envío cotidiano a evangelizar personalmente. No es un mandato extraordinario para momentos heroicos, sino una misión que se renueva cada día: hacer visible el Amor de Dios allí donde mi vida acontece. Así, el Bautismo se hace vida como apostolado personal: no una técnica pastoral, sino una forma de existir. Cada gesto, cada palabra, cada relación se vuelve lugar donde el Amor puede ser reconocido. Evangelizar personalmente es permitir que Dios diga “te amo” a través de una presencia concreta.

Este envío cotidiano implica:

• Vivir desde la identidad recibida: soy hijo amado.

• Mirar a cada persona como hermano amado.

• Hacer visible el Amor en lo ordinario: escuchar, cuidar, perdonar, acompañar.

• Dejar que toda la formación personal —afectiva, relacional, histórica— sea camino de comunión.

El Bautismo no nos “da un papel”; nos injerta en una relación viva que se despliega en el tiempo. Cada mañana, la gracia nos vuelve a enviar: a ser presencia que recuerda al otro quién es para Dios, a crear hogar donde alguien pueda existir sin defenderse, a dejar que la vida misma hable. Evangelizar personalmente es, entonces, vivir de tal modo que la propia existencia anuncie: Dios está vivo, y su Amor es real aquí. ¡Qué hermoso es contemplar todo esto, toda relación que también es redención que nos libera de todo lo que nos impida ser más fieles a Su Amor!

Concluyendo: la propuesta de Jesús Caridad como nueva evangelización personal no nace de una estrategia, sino del corazón mismo del Evangelio: volver a aprender a existir como hijos amados. No se trata primero de convencer, de corregir o de imponer, sino de dejar que la vida misma se vuelva lugar donde el Amor de Dios pueda ser reconocido. Evangelizar personalmente es permitir que cada gesto cotidiano —una mirada, una palabra, una paciencia, un perdón— se convierta en transparencia del Padre que sigue diciendo al mundo: “Tú eres mi hijo amado.” Y al mismo tiempo, acoger nosotros esa misma palabra en lo más hondo: “Tú eres mi hija amada, en quien deseo complacerme.”

Desde ahí, la fe deja de ser solo doctrina recibida y se vuelve alianza vivida. El Bautismo se hace envío cotidiano; la Confirmación, cuidado pastoral en lo cercano; la Eucaristía, comunión que se encarna en la historia. Toda la formación personal se transforma en camino de don, en pedagogía del Amor que forma personas capaces de amar. Así, cada cristiano es llamado a convertirse en sacramento vivo: espejo humilde donde otros puedan reconocerse como hijos amados de Dios.

Esta nueva evangelización personal no compite con la misión de la Iglesia; la lleva a su raíz más pura. No busca dominar campos de batalla, sino crear hogar. No proclama primero “debes cambiar”, sino “eres amado”. Y desde esa verdad, invita a crecer juntos en comunión, a dejar que la Trinidad-con-nosotros plasme nuestra vida como obra viva de Amor, donde incluso la fragilidad pueda convertirse en irradiación de nueva vida. Amar y adorar con corazón de hijos amados es, así, la forma más fiel y humilde de anunciar que Dios está vivo y que también hoy sigue diciendo personalmente, corazón a Corazón: tú eres mi hija amada… tú eres mi hijo amado… pero dependerá de cada cual elegir complacerle evangelizando como Él nos llama a evangelizar —personalmente— y adorarle como Él nos llama a adorarle —con todo el crecimiento, en Espíritu y en verdad— para así irradiar más y más Su nuevo albor que hace nuevos todos los corazones, todas las cosas, toda la historia, convirtiéndonos en historia viva de Amor que encarna Su historia viva de Amor como historia personal, caminando juntos como Él camina, como encuentro personal que nos identifica y plasma nuestra formación personal como sacrameto vivo del Amor de Dios, como obra de Dios Amor, para siempre: tú conoces a Dios Amor, y me seguirás conociendo al darme a conocer tal cal eres amada en Dios Amor, como alianza esponsal que encarna la Eucaristía viviendo la caridad cara al Cielo del cual se escucha esta voz al salir del camino del mar del cual tras sumergirnos renovando el bautismo salimos resplandeciendo como espejo del Amor de Dios que se irradia en todos los vínculos: tú eres mi hija amada, en quien me complazco…