Family Blessings Journal: Lunes, 7 de Junio de 2021

Las lecturas de la misa diaria de hoy son ampliamente conocidas: el evangelio es el relato de las bienaventuranzas, y la primera lectura es un extracto conocidísimo de las cartas paulinas.

Esta es la primera lectura de hoy (tomada del web site de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos):

“Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, hermano nuestro, deseamos a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los cristianos que viven en la provincia de Acaya, la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre lleno de misericordia y Dios que siempre consuela. Él es quien nos conforta en nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos también confortar con la misma fuerza que recibimos de Dios, a los que se encuentran atribulados.

Porque así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así, por medio de Cristo, recibimos también un gran consuelo. Por eso, si sufrimos, es para consuelo y salvación de ustedes; si somos consolados, es también para consuelo de ustedes, para que puedan soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros soportamos.

Tenemos, pues, una firme esperanza en ustedes, porque sabemos que, así como ustedes son nuestros compañeros en el sufrimiento, también lo serán en el consuelo.”

Confieso que leer esta lectura en las circuntancias en las que me encuentro tuvo un gran impacto emocional, porque esta lectura se ha utilizado muchísimo a mi alrededor a lo largo de los años con propósitos de postivismo tóxico religioso.

Hablemos de postivismo religioso tóxico para que se entienda lo que quiero decir. ¿Qué es positivismo tóxico, en primer lugar? Ya le he mencionado antes, pero lo vuelvo a mencionar: es negar ciertos aspectos de la realidad con pensamientos positivos. Por ejemplo: ante un crímen de odio, insistir en que todo puede servir para bien, negando fragantemente el hecho de que un crímen de odio en primer lugar no debe ser permitido ni consentido bajo ninguna circunstancia, mucho menos por las autoridades a las que les corresponde procesarlo penalmente. Otro ejemplo: ante una víctima de abuso, poner citas tipo “yo tengo el control de mis circuntancias” o “las circunstancias no me controlan”, cuando la realidad es que ante una situación de abuso el abusador sí que tiene control sobre la víctima, y eso debe ser erradicado, no disfrazado con citas positivas.

Ya dije lo que es positivismo tóxico. Ahora hablemos específicamente de positivismo tóxico religioso. ¿Qué es positivismo tóxico religioso? Es usar citas religiosas, citas que aluden a Dios o a la espiritualidad religiosa del lector, para negar ciertos aspectos de la realidad con pensamientos positivos religiosos, incluyendo citas bíblicas y citas de magisterio eclesial. La primera lectura de hoy se ha prestado para un postivismo tóxico atroz cuando se aplica a mis cirstunstancias, y es toda una bendición el explicar el porqué, para que no vuelva a sucederle a nadie más.

En la primera lectura de hoy San Pablo habla de la tribulación: habla de como siempre hemos de recibir el consuelo de Dios ante toda tribulación y sufrimiento. San Pablo está en lo correcto y de hecho yo soy testigo de ello. Sin el consuelo de Jesús Caridad no habría sobrevivido lo que he sobrevivido. Rectamente entendida, esta lectura bíblica es profundamente edificante para todos los que sufren cualquier tipo de tribulación en la vida…

Ahora bien, ¿cuándo no se entiende rectamente esta cita bíblica?

Cuando se usa a San Pablo para justificar tribulaciones provocadas y permitidas adrede. Quiero decir: ante una tribulación, lo ordinario es que sean venidas de Dios, especialmente cuando son problemas de salud. San Pablo también puede referirse a persecución de cristianos, que es el contexto más habitual que se le da a esta cita, pero nótese que en el tiempo de San Pablo la persecución de cristianos no era penalizada por ley. Quiero decir: no había leyes ni derechos humanos que protegieran a los primeros cristianos de la cruenta persecución con la que se arremetía contra ellos.

Esas no son las circunstancias actuales, estimados hermanos que me leen. Expliquemos esto en el contexto de la situación actual de Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico.

En primer lugar, tenemos la carta de derechos humanos de la ONU, mejor conocida como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que afirma contuntendemente en algunos de sus artículos:

Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

Artículo 7

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 12

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 16

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17

1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículo 23

1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Artículo 25

1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Artículo 27

1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

Artículo 29

1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

No mencioné toda la Declaración de Derechos Humanos de la ONU: solo mencioné los derechos humanos que más comúnmente se violan al perseguir cristianos en Estado Unidos y que clarísimamente se han violado en mi caso a lo largo de los años. Por supuesto, se ha violado con especial intensidad el artículo 18, que en cierta forma en mis circunstancias va unido a todos los demás. Esto es algo que en Estados Unidos se está olvidando a pasos agigantados: la libertad religiosa ES un derecho humano. Yo tengo el derecho humano de elegir formar familia según el plan de Dios, yo tengo el derecho humano de predicar mi fe en todos los aspectos de mi vida, yo tengo el derecho humano de expresar mi fe libremente, yo tengo el derecho humano de vivir mi fe plenamente en todas las dimensiones de mi formación personal, también en la dimensión social y comunitaria…

Hermanos, esto es algo que definitivamente no existía en tiempos de San Pablo, al ser escrita esta carta.

Hablemos ahora de la constitución de Estados Unidos, una nación fundada precisamente por peregrinos que huyeron de sus tierras para obtener la libertar religiosa que necesitaban para dar culto a Dios libremente. Es decir: en el caso de Estados Unidos no hablamos de libertad religiosa meramente como parte de la constitución, sino que es parte medular de su fundación como nación. Desde sus mismísimos comienzos Estados Unidos ha estado fundado en la libertad de actuar de acuerdo a la conciencia cara a Dios.

En la primera enmienda de la constitución de Estados Unidos se afirma que “El Congreso no aprobará ninguna ley que se aboque al establecimiento de religión alguna, o que prohíba el libre ejercicio de la misma”. Es decir: al menos de iure, como ciudadana estadounidense no se me puede impedir el libre ejercicio de mi religión en ningún aspecto de mi vida civil.

Vale la pena citar la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos en su idioma original: Congress shall make no law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise thereof; or abridging the freedom of speech, or of the press; or the right of the people peaceably to assemble, and to petition the Government for a redress of grievances.

Bendiciones a los hermanos vecinos que hacen ruidos de falsos gallos que se escuchan por todo el barrio mientras escribo acerca de la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos, algo que tampoco existía en los tiempos de San Pablo.

Hablemos ahora de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que en sí misma es una violación de derechos humanos de todos los puertorriqueños al negarle participación como ciudadanos iguales de la nación a la que pertenecemos, Estados Unidos, pero ese no es el tema de este blog post…

La Constitución de Puerto Rico no sólo establece el derecho a la libertad de religión, sino que además consigna que nuestro gobierno no aprobará ley alguna relativa al establecimiento de alguna religión en particular, ni se prohibirá el libre ejercicio de cualquier culto religioso.

Esto que acabo de afirmar es así al menos de iure.

Volvamos a San Pablo. San Pablo afirma que hemos de soportar toda tribulación y sufrimiento acogiendo el consuelo que Dios nos concede para ello…

Ahora bien, ¿lo que dice San Pablo significa que se ha de tolerar la persecución de cristianos tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico, como en cualquier otro estado de la nación americana, de la misma forma que los primeros cristianos tuvieron que tolerar la persecución que se hacía contra ellos como tribulación inevitable, sin otro consuelo posible que el consuelo que el consuelo de Dios mismo?

No. Definitivamente no.

Es en este punto que leer la primera lectura de hoy de San Pablo se convierte en positivismo tóxico religioso: cuando se habla de como siempre hemos de recibir el consuelo de Dios ante toda tribulación y sufrimiento para justificar lo que es injustificable en un estado de derecho: la violación de derechos humanos, la violación de la constitución estadounidense federal y la violación de la constitución puertorriqueña estatal. Dicho en otras palabras: la primera lectura de hoy se convierte en positivismo tóxico religios cuando se usa para justificar la persecución de cristianos en territorios en los que está legalmente prohibida, negando la realidad: la persecución de cristianos no es meramente una tribulación “ante la cual hemos de ser pacientes”, es un crímen de odio que debe ser procesado con el debido proceso de ley. El uso de la Biblia para justificar crímenes de odio, como lo es la persecución de cristianos en territorio estadounidense, es un clarísimo ejemplo de postivismo tóxico religioso. Ante las violaciones de libertad religiosa no se ha de tener paciencia alguna: se ha de actuar conforme a estado de justicia y de derecho, garantizando la libertad religiosa de los cristianos, conforme a como corresponde a la ley y a la historia fundacional de Estados Unidos.

Créanme, es una gran bendición explicar esto en las circunstancias en la que me encuentro. Ha llegado un momento crucial en Estados Unidos y Puerto Rico: el momento de afirmar la libertad religiosa como derecho humano fundamental. Esto, que está tan claro de iure, de facto no lo está en lo absoluto, y eso tiene que cambiar.

Hablemos en primer lugar de un solo ejemplo de violación de libertad religiosa de Estados Unidos: el conocidísimo caso de Masterpiece Cakeshop v. Colorado Civil Rights Commission. Jack Phillips tuvo que llevar una cruenta batalla legal para defender su derecho a crear bizcochos de acuerdo a sus creencias religiosas. No solamente fue demandado una vez: luego fue demandado una segunda vez, exactamente por el mismo motivo. Eso es ensañamiento legal e ideológico contra cristianos que eligen vivir su libertad religiosa hasta las últimas consecuencias. Eso es el uso de la ley para perseguir cristianos que eligen vivir su libertad religiosa hasta las últimas consecuencias. Nada reparará el daño que sufrió Jack en su negocio por las pérdidas que tuvo que sobrellevar al llevar el caso legal adelante, pero es un clarísimo ejemplo nacional que de hecho la libertad religiosa en Estados Unidos está bajo ataque. No hay que ir tan lejos como Jack: el muchos ambientes laborales estadounidenses se ven todos los días medidas hostiles contra quienes no están de acuerdo con ideologías de género e ideologías de izquierda. Esa es la realidad en Estados Unidos en estos momentos: las compañías y el gobierno no afirman la libertad religiosa como derecho humano de la misma forma que afirman los dechos de las personas que se identifican a sí mismas como LGTB, de hecho no se afirma en lo absoluto. Cuando en Estados Unidos se habla de “activistas de derechos humanos” se asume que se refiere solamente a activistas de derechos de personas que se identifican a sí mismas como LGBT, negando los derechos humanos de los cristianos a vivir de acuerdo a su fe en todas las dimensiones de su vida, deshumanizando así a la sociedad estadounidense via aborto social: afirmando solo los derechos humanos de algunos, y afirmando solo algunos derechos humanos, no todos, afirmando lo que conviene a la ideología. Se tiene miedo a las reacciones de esos falsos activistas de derechos humanos, se tiene miedo a las consecuencias comerciales de afirmar los derechos humanos de todos con tal de no ofender a los que afirman solo los derechos humanos de algunos. Se crean leyes como la Equality Act que pretenden forzar a los cristianos a vivir en contra de su fe, y que pretenden forzar a las compañías con base de fe a negar sus principios religiosos para poder funcionar como negocio.

Esa es la realidad en Estados Unidos en estos momentos.

De la realidad de facto en Puerto Rico en relación a la violación del derecho humano de la libertad religiosa, yo soy el ejemplo más claro que de facto la libertad religiosa en Puerto Rico no está siendo respetada: se me están negando mis derechos al libre ejercicio de mi fe usando hospitalizaciones forzadas via ley 408, utilizando medicinas forzadas, permitiendo tortura cometida delante de todos, permitiendo discriminación en negocios a los que frecuentado, permitiendo trato desigual y uso de servicios del gobierno como método de explotación social, médica y legal, y se me niegan los recursos para una vida digna conforme le corresponde llevarla a todo ser humano, no solo a los cristianos.

Decir, ante todo lo que yo he sobrevivido a lo largo de los años por haber elegido vivir mi fe hasta las últimas consecuencias, que todo es “mera tribulación ante la cual hemos de ser pacientes acogiendo el consuelo de Dios” es un craso y nefasto positivismo tóxico religioso.

Ante la persecución de cristianos, sea como sea que se dé ––a nivel internacional, a nivel nacional, a nivel estatal, a nivel corportativo o dentro de negocios…–– se ha de responder como corresponde con estado de justicia y de derecho y conforme a los derechos humanos aplicables. En tiempos de San Pablo esto no era posible, pero ahora sí lo es. Eso no significa que se guarde rencor a quienes nos persiguen o que se tenga rencor por lo que hacen: significa que estamos en una sociedad donde todos pueden crecer en comunión y en la cual todos somos iguales ante la ley. El ser cristiano no te hace ni mas ni menos ante la ley, ni significa que tienes ni mas ni menos derechos que cualquier otra persona, incluyendo las personas que niegan los derechos de los cristianos. Los derechos de los cristianos perseguidos son tan valiosos como los derechos de cualquier otro ciudadano, incluyendo los de un ciudadano que se identifique a sí mismo como LGTB.

El hecho de que se insista a mi alrededor a aplicar positivismo tóxico religioso en lugar de hacer lo que se tiene que hacer es absolutamente inaceptable. Ante la tortura ––que quede claro: intoxicar el aire de un cuarto con monóxido de carbono adrede, como mostró el medido de CO en su momento, es tortura, y ese es solo uno de los muchos ejemplos de tortura que se han acometido a mi alrededor a lo largo de los años, incluyendo hoy mismo––, ante la explotación social ––por ejemplo: los hermanos vecinos haciendo ruidos de falsos gallos en determinados momentos del día, desde el instante en que despierto, literalmente, sea la hora que sea que me despierte––, ante los crímenes de odio ––toda violación de ley que se haga por motivos religiosos es un crímen de odio, especialmente cuando se atenta contra la vida y la integridad de la persona––, ante la explotación médica ––usar la ley 408 como gaslighting médico y para mantenerme drogada a la fuerza para intentar encubrir la tortura con efectos secundarios de medicinas psiquiátricas ES explotación médica––, ante la explotación legal ––el uso de la ley 408 con mentiras explícitas y con medias verdades––, ante la explotación infantil, de mascotas y de ancianos ––el uso de niños, de mascotas y de ancianos para explotar psicológica y socialmente a esta servidora––, ante el abuso psicológico, financiero, emocional y social… ante todo esto, no se ha de responder con positivismo tóxico de ningún tipo, incluyendo religioso: se ha de responder como corresponde, aplicando estado de justicia y de derecho, aplicando la ley como corresponde. Tanto la Declaración de Derechos Humanos como la Contitución de Estados Unidos como la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico protegen el derecho a la libertad religiosa. ¿Por qué no se aplica en mi caso? No tengo la menor idea, créanme en ello. No tengo la menor idea. Tengo claro que nada de todo esto que ha pasado en esta casa de torturas a lo largo de los años debió haber pasado. Tengo claro que ninguna de las hospitalizaciones psiquiátricas debió haber pasado, pues fui a la FBI a denunciar lo que estaba pasando ––en ese momento me enfoqué en el hackeo ilícito de todos mis aparatos tecnológicos, incluyendo celulares, computadoras, ipads… con propósitos de explotación psicológica––… Tengo clarísimo que todo lo que ha pasado en cada hospitalización psiquiátrica ha sido ilegal, y de forma tremendamente grotesca, especialmente en la última de ellas.. Tengo clarísimo que todo lo que está pasando en este barrio y en esta casa es decididamente ilegal. Sin embargo, nadie detiene la tortura. Todos observan la tortura… incluso poniendo de cuando en cuando citas bíblicas en mis redes sociales que hablan de “patienly waiting in the Lord” o, como dice la primera carta de San Pablo de hoy, ser pacientes en la tribulación.

No, hermanos, eso no es de Dios. Eso es positivismo tóxico religioso, tan tóxico como el aire que respiro en este cuarto donde soy forzada a permanecer en contra de mi voluntad por todas las autoridades federales y estatales que no actúan contra la tortura, a sabiendas ––lo han sabido por años–– de que estoy siendo torturada. Ante un crímen de odio se ha de responder como se responde a cualquier otro crímen: arrestando a los responsables y llevando adelante el debido proceso de ley. Eso sí será tribulación venida de Dios: elegir llevar adelante el debido proceso de ley para hacer posible que lo que me ha pasado a mí no le pase a absolutamente nadie más, incluyendo los cambios a las leyes correspondientes, especialmente a la ley 408 de Puerto Rico, impidiendo que se vuelva a usar como arma de abuso psicológico, médico y legal.

Así pues, es una gran bendición ayudar a los lectores a leer la primera lectura de hoy en su sano contexto: el hecho de que San Pablo hable de recibir consuelos ante las tribulaciones y de ser pacientes ante las tribulaciones y los sufrimientos NO SIGNIFICA que se ha de permitir sufrimiento adrede y tribulaciones adrede, como se ha hecho en mi caso al las autoridades permitir ––y seguir permitiendo—que tenga que ser forzada a vivir torturada, explotada, acechada, abusada, violada en los derechos humanos… sencillamente por elegir vivir mi fe con todas las consecuencias ––incluyendo en mi vida civil–– y por elegir hacer familia según el plan de Dios. Ante los crímenes de odio, la tolerancia de Dios Amor es ZERO. No es de Dios utilizar la Biblia como justificación de persecución de cristianos cuando en la actualidad se cuenta con un estado de derecho vigente que afirma los derechos de los cristianos como ciudadanos iguales de sus naciones. De hecho, incluso en las naciones donde sus constituciones no afirman los derechos de los cristianos, la Declaración Universal de Derechos Humanos ha de aplicar a absolutamente todos. Quiero decir: realmente en ningún lugar del mundo está justificada la persecución de ninguna persona por razón de fe ––sea de la religión que sea, esto aplica igual a musulmanes, a judíos y a personas de otras denominaciones cristianas, no solo a católicos–– desde que se estableció la Declaración UNIVERSAL de Derechos Humanos. Puse la palabra “UNIVERSAL” en mayúsculas para resaltar lo que ya es evidente: aplica a absolutamente todos, son derechos inalienables del ser humano. Negar los derechos humanos es insistir en seguir el camino de la deshumanización, el mismo camino que ya aprendimos en el Holocausto a donde lleva: a la destrucción de la humanidad y a la violencia social atroz. No podemos permitir a la humanidad volver a ese camino jamás. Es un camino de muerte y de desolación, de desfraternización y de desfamiliarización. Todo derecho humano ha de ser respetado. Todos los derechos humanos han de ser respetados. Jesús Caridad ha sido muy enfático en eso en más de una ocasión. De hecho, aplica exactamente el mismo principio al hecho de que se le niege a los puertorriqueños el derecho humano a elegir a los políticos que le representan y toman las decisiones por ellos a nivel federal: el presidente de Estados Unidos, y senadores y legisladores a nivel federal. Hemos de tener el mismo derecho que tiene cualquier ciudadano estadounidense, hemos de ser ciudadanos iguales, tal cual Dios Amor nos llama a ser, como estado del nuevo albor, como estado de nueva fraternidad, como estado de justicia y de derecho, como estado de comunión, como estado de gracia. Insisto: la aplicación de derechos humanos ha de ser para absolutamente todos, todos los derechos humanos aplicados a todos, desde la concepción hasta la muerte natural. Ese es el camino de la paz, el camino de la fraternidad incondicional: todos somos seres humanos, todos somos hermanos, todos somos familia humana.

Bendiciones a la hermana progenitora que salió al pasillo justo cuando yo salí del cuarto a buscar la comida en la nevera que está en la marquesina, diciéndome “buenos días” como si nada pasara, a la misma vez que los hermanos vecinos hacían sonar los ruidos de falsos gallos que se escuchan en todo el barrio, pero mis hermanos progenitores y demás vecinos hacen como si no existieran (gaslighting social), de la misma forma que le ponen stickers de “You Did It!” al medido de CO y hacen como si nada estuviera pasando. Nótese que mientras escribo estas mismas palabras estoy siendo explotada, torturada, abusada, violada en los derechos humanos más elementales… y las autoridades sencillamente permiten la tortura y la persecución por odio a la fe encubierto. Eso es lo más llamativo de esta persecución: no odian la fe abiertamente, sino que fingen vivirla para así hacer daño desde adentro. Absolutamente diabólico. Esta defensa de la libertad religiosa no es una mera defensa de la libertad religiosa hecha con un ensayo o con una propuesta, o ni siquiera una propuesta: esta defensa de la libertad religiosa está siendo escrita literalmente por sangre derramada por inyecciones forzadas al estilo Auschwitz. Esta defensa de la libertad religiosa está siendo escrita literalmente por neuronas que han sido gaseadas a la fuerza al estilo Auschwitz. Cuando hablo de que la deshumanización extrema, la desfraternización y la desfamiliarización llevan a la destrucción… cuando hablo de que la negación de derechos humanos lleva a la violencia social atroz y al aborto social… no lo digo como algo abstracto, lo estoy diciendo como algo que estoy viendo con mis propios ojos.

Que quede claro: de la misma forma que el Nazismo pasó porque hubo autoridades civiles que lo permitieron, esto que está pasando en esta casa de torturas y en los lugares que he frecuentado ha pasado y está pasando porque hubo autoridades que lo permitieron y que lo siguen permitiendo. ¿Cómo llamamos a esto? Algunos lo llaman “cristianofobia”. ¿Cómo llamamos el odio a la fe que se deriva de pretender imponer ideología de género, ideología transexual, ideología de izquierda política a como dé lugar, incluso llegando al extremo de falsa proclamación de fe? Por supuesto, es cristianofobia, pero llamémosle “kerigcismo”: odio ideológico a la fe, usando todo tipo de violencia psicológica y todo tipo de mind games y falsas proyecciones religiosas para destruir la fe, a la doctrina cristiana y a la familia según el plan de Dios… haciendo el daño desde dentro, deformando ideológicamente el kerygma, persiguiendo a cristianos desde adentro, pretendiendo deformar la doctrina según ideologías varias. Diversas apariciones marianas han hablado de persecuciones a la Iglesia que no vendrían desde fuentes externas, sino desde personas de la misma iglesia que pretenden deformar la doctrina con ideologías, tal cual se está pretendiendo hacer con el kerygcismo. Por ejemplo: Nuestra Señora de Akita, en Japón. Dijo Nuestra Señora de Akita: “la obra del demonia infiltrará hasta denteo de la Iglesia de tal manera que se verán cardenales contra cardenales, obispos contra obispos. Los sacerdotes que me veneran serán despreciados y encontrarán oposición de sus compañeros… iglesias y altares saqueados; la Iglesia esta´ra llena de aquellos que aceptan ideologías y el demonio presionará a muchos sacerdotes y almas consagradas a dejar el servicio del Señor… El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. Pensar en la pérdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y gravedad, no habrá ya perdón para ellos…” En las apariciones de Fátima también se exhortó a la conversión y a desistir de ofender a Dios, y una de las videntes de esas apariciones, Sor Lucía, advirtió en una carta a un cardenal que ““La batalla final entre el Señor y el reino de Satanás será acerca del matrimonio y la familia”. Eso es exactamente lo que está pasando en estos momentos y yo soy un vivo ejemplo de ello: no se ha dudado en llegar al extremo de la tortura y de los crímenes de odio ––también cometidos por personas que se llaman a sí mismas “católicas”–– para intentar impedirme vivir mi fe conforme al Evangelio y la doctrina eclesial, para intentar impedir compartir el mensaje de Jesús Caridad y nuestra Señora del Nuevo Albor ––que son para absolutamente todos–– y para intentar impedirme hacer familia según el plan de Dios.

Ante este escenario, las autoridades civiles y eclesiásticas no pueden permitir que a los crímenes de odio contra la libertad religiosa se les aplique exactamente el mismo estado de justicia y de derecho que se aplica a cualquier otro crimen. Los cristianos somos ciudadanos iguales, y bajo ninguna circunstancia ha de permitirse el uso de la mismísma ley y servicios de gobiernos para la persecución de cristianos, tal cual ha sucedido en mi caso.

El evangelio del día de hoy también es un gran bendición para quienes hemos sido perseguidos por odio a la fe, como ha sido mi caso. Es uno de los evangelios de las Bienaventuranzas:

“Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los que lloran,
porque serán consolados.
Dichosos los sufridos,
porque heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.
Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón,
porque verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz,
porque se les llamará hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes”.

¡Qué palabras tan consoladoras para quienes hemos sido y somos perseguidos por odio a la fe! No lo digo solo por mí, lo digo por todo cristiano perseguido por odio a la fe en cualquier lugar del mundo. Jesús Caridad nos enseña que Él es la Luz del Mundo, que no hay persecución que pueda detener la alegría, la inmensa bendición y felicidad, de dar más y más a luz a la Palabra, de darle más y más a luz como Jesús Caridad, de dar más y más a luz a Su pueblo-familia del nuevo albor. Es una gran bendición elegir irradiar más y más Su luz tal cual somos llamados a hacerlo en toda circunstancia, también ante la persecución por odio a la fe: haciendo más y más familia humana, eclesial y civil según Su plan, haciendo posible que todos resplandezcan como los hermanos que somos llamados a ser, como la luz que somos llamados a ser, como la familia del Amor-con-nosotros que somos llamados a ser, pescando más y más con redes de caridad encarnada, haciendo más y más vida Su alianza de la caridad, Su consagración doméstica y nacional a vivir la caridad, Su orden de la caridad que es orden del corazón, orden doméstico, orden sacramental, orden eclesial y también orden civil que plasma más y más civilización de Amor que resplandece en más y en más comunión, profetizando con profecía viva y sacramental Su llamada a la conversión, siendo los profetas de la familia que somos llamados a ser para profetizar a absolutamente todos Su llamada a la conversión, Su llamada a la nueva vida que da el Amor, Su llamada a hacer familia según Su plan, Su llamada a hacer vida Su fecundidad sacramental, Su creatividad sacramental, Su entrega sacramental, Su llamada a dejarnos convertir en los templos domésticos del Espíritu Santo que somos llamados a ser, Su llamada a ser la luz que somos llamados a ser para encender más y más al mundo en el fuego de Su Amor…

En la oración contemplada al soñar hoy Jesús Caridad me dio a contemplar una idea eclesial que comparto en este blog post: ha de haber una “celebración litúrgica” o “conmemoración litúrgica anual” (no sé como mejor llamar lo que contemplé, hago lo que puedo) que conmemore a la iglesia perseguida. Hay arquidiócesis, creo que un ejemplo es la de Madrid, España, que ya lo hacen, llamándolo “Noche de los Testigos”: una noche donde se reza por los cristianos perseguidos y se dan testimonios de cristianos perseguidos. Eso está muy bien a los ojos de Jesús Caridad y debe hacerse, pero lo que Jesús Caridad pide es un domingo al año donde se conmemore a los cristianos perseguidos y se rece por ellos, incluyendo una colecta eclesial anual (como la que se hace para los seminarios o los sacerdotes retirados) en pro de los cristianos perseguidos: para costear becas para cristianos perseguidos, para costear biblias y formación para cristianos perseguidos, para costear tratamientos médicos para cristianos perseguidos, para costear el traslado de cristianos perseguidos en caso de vida y muerte, para pagar la educación religiosa de sacerdotes, religiosos y laicos para que haya ministros capaces de sostener a la iglesia perseguida, para pagar por la supervivencia de familias cristianas que debido a la persecución no tienen otra forma de sostenerse, para pagar el entierro de cristianos perseguidos… No solo se puede rezar por los hermanos perseguidos, hay que ayudarlos con la acción, apoyando económicamente a fundaciones eclesiales como ACN (Acrónimo en inglés: Aid to Church in Need) que apoyan a los cristianos perseguidos en países donde no se puede vivir la fe en libertad… también se puede apoyar con el dinero de esa colecta a hermanos de otras denominaciones perseguidos por la fe. Ese domingo donde se conmemore a la iglesia perseguida ––el como se denomine y se concrete esta “conmemoración eclesial” no está en mí decidirlo, sino a las autoridades competentes, sencillamente comparto la idea contemplativa––, sea cuando sea que se ponga en el año litúrgico, también habrá una oración eclesial de la Iglesia universal especialmente dedicada a los cristianos perseguidos, un mensaje especial para la iglesia perseguida (escrito por el Papa), y testimonios de cristianos perseguidos, como ya se hace en la “Noche de los Testigos” en algunas arquidiócesis. Además de este domingo donde se rece por los cristianos perseguidos a nivel eclesial, ha de haber a nivel civil ––no sé si esto exista ya–– un día que conmemore el día de la libertad religiosa a nivel mundial ––de la misma forma que hay un día de los derechos humanos––, donde los diversos gobiernos y las diversas denominaciones ––incluso también no cristianas–– se unan para trabajar y rezar por la libertad religiosa a nivel mundial y se conmemore a las víctimas de odio religioso y también a las víctimas de terrorismo religioso ––nunca es válido usar la religión con propósitos de violencia ni para violar derechos humanos, afirmar esto también es defender la libertad religiosa–– a nivel mundial. Finalmente, Jesús Caridad encomia a las facultades de leyes de universidades católicas ––aunque esto puede aplicarse en cualquier facultad de leyes–– a celebrar el día de la libertad religiosa cuando se celebre, a que creen una cátedra de Religious Freedom and Human Rights (no sé como se dice esto exactamente, creo que es “Religious Freedom and Human Rights Chair”) que imparta un curso de Religious Freedom y Human Rights para todos los estudiantes de la facultad y que bequen los estudios de al menos un estudiante de leyes por clase graduanda (quiero decir: en cada graduación de la facultad va a haber al menos un estudiante graduando cuyos cuatro años o tres años de leyes fueron becados por esta beca) que demuestre un sólido compromiso en defender la libertad religiosa y los derechos humanos en su práctica de leyes, creando una “Religious Freedom and Human Rights Law Scholarship” que garantice que haya abogados que defiendan la libertad religiosa y todos los derechos humanos de todos, haciendo posible una sociedad más fraterna y luminosa para todos. Las universidades católicas en países desarrollados ––una vez más, esto realmente puede aplicarse por cualquier universidad–– también han de esforzarse por becar y admitir en sus facultades a estudiantes que vengan de países donde se persigue a cristianos por causa de su fe o a estudiantes locales que hayan sido perseguidos por su fe, creando un cierto número de “Religious Freedom and Human Rights Scholarships” que hagan posible que haya doctores católicos, ingenieros católicos, profesores católicos y todo tipo de profesionales católicos que puedan servir en el país o volver a sus países de origen, allí donde se les persigue por odio a la fe y donde esté su familia, con una sólida formación católica universitaria con la que puedan servir a la comunidad con sus conocimientos académicos y profesionales, haciendo posible una sociedad donde todos resplandezcan en fraternidad civil y eccuménica.

No se puede insistir en negar, en ocultar o en disfrazar la realidad de los cristianos perseguidos ––incluyendo no solo a los cristianos perseguidos en naciones donde no se permite la libre práctica de la fe, sino también a los cristianos perseguidos en aquellas naciones donde cristianos persigan a otros cristianos, como ha sido mi caso…–– con ningún tipo de táctica, incluyendo el positivismo tóxico religioso. La persecución religiosa es real y ha de confrontarse como corresponde: irradiando más y más luz de tal forma que todos podamos resplandecer como los hermanos que somos llamados a ser, como la familia humana que somos llamados a ser, dando a luz a la Palabra como corresponde, viviendo los derechos humanos como corresponde y aplicando también el estado de justicia y de derecho correspondiente, sin olvidar que no importa lo que se trame contra nosotros, no importa los rumores que se digan de nosotros, no importa como se nos persiga o como se intente mancillar nuestro nombre, nada puede impedir que se cumpla el designio de Dios Amor en nuestras vidas.

En palabras de Paul Chappell ––esta es la cita inspiradora del blog post de hoy––: “The devil doesn’t persecute those who aren’t making a godly difference in the world”. Hay muchos ejemplos heróicos de defensa de libertad religiosa y de persecución religiosa a lo largo del mundo, yo soy solo una de ellas. Acabo de leer varios verdaderamente heróicos en la página de Open Doors Youth (https://opendoorsyouth.org/article/five-quotes-from-persecuted-christians/):

“I am going to grow my beard even longer, and I intend to look like an Islamic State fighter. It is time to be smarter than Islamic State” – Syrian priest.

Impersonating a member of Islamic State isn’t something many people would choose to do. In Syria, a priest risked his life to rescue Christian prisoners from Islamic State. He grew his beard and went into prisons, pretending to be a member of the terrorist group. He was instrumental in the release of 220 Christian prisoners in 2016 alone.

“I just got fed up hearing of killings and fleeing. It was time to break the mould, and do something daring like Jonathan, the son of Saul, and go into the camp of the Philistines. There are many more of us. Wait a few more years, and you will praise God when you hear how God has made a way for those who are bold for Him.”

Aquí tienen otro ejemplo heróico de un cristiano perseguido, esta vez en Saudi Arabia, donde debemos hacer esfuerzos para que se pueda practicar la fe cristiana en libertad como corresponde hacerlo, en familia:

“It is unnatural – maybe even wrong – to keep one’s love for Jesus entirely to oneself. I cannot tell my wife. Or my children. Or my parents. I found Christ in a dream, and only He knows I follow him. But I have to, or I’m dead.” – Saudi Christian.

A Saudi man found Christ while making the Hajj, the annual Islamic pilgrimage to Mecca. Jesus appeared to him in a dream. He travelled abroad and secretly read the new testament. He gave his heart to Jesus. Even taking the Bible back into Saudi Arabia could cost him his life.

In Saudi Arabia, converting from Islam is illegal and carries the death penalty. Unable to share their faith with family or friends, new believers feel very alone.

“It’s too risky. If the authorities find a Christian Bible on my person, they will interrogate me, and I will not lie, so my new faith would be exposed. I do not know how long I can go without fellowship, without witness, living a lie.”

Este otro ejemplo de cristianos perseguidos viene de Siria:

“The Church is the source of joy because Jesus stayed on the cross and Syria is on the cross and awaiting the day it will be resurrected. No one in any society has this joy except the Church.” – Syrian pastor.

Regular bombings mean that the body of Christ is moving beyond the church walls. Christians are walking with people who are suffering, sharing the hope of Jesus. This pastor’s church has grown from 100 to 500 people in the last four years. Even in the midst of darkness, people are discovering there is joy and light in Jesus.

“We are not passing through anything our Lord did not pass through himself and triumph over. Being persecuted recently in Syria is nothing. We have been persecuted for centuries, and it does not hurt the Church but serve it.”

Este otro ejemplo de cristianos perseguidos viene de Egipto: “What we are seeing happening in the Middle East is bringing us all together. We churches do not have the luxury of staying separate any more. We have realised that what we have in common far exceeds what separates us.” – Egyptian church leader.

War doesn’t discriminate against denominations, a church leader in Egypt has discovered. People have died for their faith, regardless of what church they go to. The persecution is bringing believers together as they share in their suffering.

In Aleppo, 12 bishops from different denominations came together to pray. It was the first time something like that has happened in centuries. The church in the Middle East is becoming more united and looking outwards.

Finalmente, este otro ejemplo de un cristiano perseguido viene de Eritrea:

“As Christians we are required to love our enemies even though it is very difficult to do that when they make you suffer, or when they harm or kill your loved ones!” -Esther, Eritrean believer.

Eritrea is one of the worst places in the world to be a Christian, acts of violence and oppression happen daily. When Esther from Eritrea came to Christ, persecution began immediately. Her parents refused to accept her new faith in Jesus. She couldn’t attend church or Bible study.

When local churches began to close, many Christians like Esther were forced to live as secret believers. It taught them that Church was not a building, but God’s people.

“The closure of churches may not make sense to us humans, but it has become a blessing as it has been a time of intense purification of believers… Forgiveness is vital. If we do not forgive, our relationship with God is hindered… Please pray that the churches in my country come to understand this forgiveness, reconcile and work with one another. We thank God for the support of Open Doors.”

Demos gracias por la inmensa bendición de haber sido probados en la persecución, de hacer más y más vida las bienaventuranzas mientras seguimos siendo probados por la persecución y de irradiar luz dando en medio de la persecución testimonio heróico de la verdad: Dios es Amor que hace nuevas todas las cosas, todos los corazones, toda la historia. Demos gracias por la bendición de denunciar todo positivismo tóxico, incluyendo el positivismo tóxico religioso, y toda táctica que impida reconocer los atentados contra la libertad religiosa que se cometen a lo largo del mundo, no solo el atentado contra la libertad religiosa que me ha sucedido a mí. Yo no soy ni de cerca la única persona que ha sido perseguida por odio a la fe y por haber elegido hacer familia según el plan de Dios: millones de personas son perseguidas a lo largo del mundo por odio a la fe y por vivir su fe en familia, como corresponde vivirla.

Demos gracias por la inmensa bendición que se nos concede al acoger la oportunidad de crear un mundo lleno de luz y fraternidad, donde se honren todos los derechos humanos de todos. Demos gracias por cada sueño compartido con Jesús Caridad, que no deja de soñar con un mundo donde todos resplandezcamos como hermanos, donde todos resplandezcamos como familia humana, donde todos resplandezcamos como luz… concediéndonos más y más el Espíritu que nos acompañará más y más cuando se vaya, haciendo posible que caminemos juntos hacia el Cielo ––donde nos esperará siempre, creciendo en más y más unidad de corazón a Corazón tras la danza de luz con la que ascendemos juntos al Cielo en tantos sueños…–– haciendo más y más familia según Su plan, hasta hacer posible que todos resplandezcamos como los hermanos luz que somos llamados a ser, como los ciudadanos luz que somos llamados a ser, como los hijos del Creador que somos llamados a ser, haciendo más y más familia humana, eclesial y civil según Su plan, creando más y más hogar, Iglesia y humanidad que resplandecen en más y en más comunión, a imagen y semejanza de la Trinidad-con-nosotros, creciendo juntos en el Amor, plasmando más y más Su obra viva de Amor, Su plan, Su proyecto, Su revolución…

Acabo de salir del cuarto. Solo salgo del cuarto unas cuatro veces al día (4:40 am, 9:00 am, 12:00 pm y en algún momento entre las 12:30 y las 3:00pm, para buscar a los perros que estén afuera) para evitar en lo posible el abuso psicológico al que soy sometida. Bendiciones a la hermana progentora que otra vez volvió a salir de su cuarto justo cuanto yo salí, forzándome a interactuar con su abuso narcisista, tal cual lo hizo al medio día, diciéndome “buenas tardes” ––está imitando los tweets en los que escribo “buenas tardes” y “buenos días”–– como si nada estuviera pasando en esta casa de torturas, practicando una y otra vez el gaslighting social y el abuso narcisista. Sigamos dando más y más gracias a Dios Amor por la luz que se nos concede irradiar haciendo más y más visible Su Amor de Dios encarnado como somos llamados a hacerlo, también en medio de toda persecución y abuso, incluso por el abuso psicológico cometido por los mismos familiares. ¿Se dan cuenta del profundo abuso emocional y mental que supone que una persona intoxique el aire con monóxido de carbono y a la misma vez actúe como si nada pasara, que una persona permita que seas observada a todas horas y actúe como si no pasara nada, que una persona haga absolutamente todo para destruirte mental y psicológicamente ––incluyendo medicación a la fuerza y hospitalizacones fatulas a la fuerza–– y actue como si no pasara nada? Eso es lo que han hecho los hermanos progenitores a lo largo de los años, con todo el consentimiento de las autoridades que lo permitieron. Ya el Evangelio habla de esto, hablando incluso de padres que atentarán contra la vida de sus hijos: “Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquél que persevere hasta el fin se salvará.”

Hice una breve pausa para merendar y para dar comida a los perros… y mientras la hacía, comenzaron a intoxicar el aire otra vez. Lo sé porque comienza un dolor de cabeza intenso en la zona frontal y el color de las encía cambia de blanquecino a rosadito sin yo lavarme los dientes ni nada. De esto se tratan los “buenas tardes” y los “buenos días” de los hermanos progenitores: intoxicaciones de aire, forzarme a vivir torturada delante de todos sin que las autoridades tomen acción. Esta vez no están usando monóxido de carbono porque el detector de CO no está sonando, y cuando usan monóxido de carbono el primer síntoma es drooling, no dolor de cabeza frontal. Por alguna razón desconocida el monóxido de carbono no me causa dolor de cabeza. Están usando otra cosa que también causa síntomas anóxicos al ser respirado, como el monóxido de carbono, pero no son exactamente los mismos síntomas anóxicos.

Demos profundas gracias a Dios por la bendición de dar más y más testimonio de que es Jesús Caridad vivo y resucitado que siempre hace posible que hagamos familia según Su plan, que nos convirtamos en los santos que somos llamados a ser, en los ciudadanos luz que somos llamados a ser, en los cristianos luz que somos llamados a ser, en la familia luz que somos llamados a ser. Demos gracias por la profunda bendición de recibir la gracia para elegir cumplir la voluntad de Dios como Sus discípulos de luz y como Sus apóstoles de luz incluso cuando somos literalmente torturados delante de todos por ellos sin que las autoridades tomen acción, lo que no solo es inmoral e inético: es criminal e ilegal.

¿Por qué bendiciones domésticas doy gracias hoy? Los peludos volvieron a comer muy bien, Princesa no se lo comió todo pero se lo comió casi todo. Poppy acabó por ella. Están muy enérgicos y felices, sin más manchas en los ojos y sin más tumores. Por supuesto, también doy gracias por los sueños de Jesús Caridad noche a noche, que me ayudan a contemplarme como Dios me contempla a pesar de toda la crueldad y abuso que me rodean, eligiendo una y otra vez con ayuda de su gracia adorarle más y más con todo mi crecimiento sacramental. ¡Todo es para Su gloria! Todo cuanto hacemos, compartimos, irradiamos, iluminamos, emprendemos… es para absoluta gloria Suya.

Jesús Caridad, te adoramos con todo el crecimiento, creciendo juntos más y más en el Amor…

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