Family Blessings Journal: Jueves, 3 de junio de 2021 (Fiesta de Corpus Christi en algunos lugares)

En el diálogo contemplativo que tuve hoy con Jesús Caridad al soñar Él me sugirió una idea contemplativa que comienzo a hacer vida con este blog post: crear un Family Blessings Journal (creo que en español se diría: un “diario de bendiciones familiares”). En estos momentos no me es posible diseñar físicamente un journal (programas para diseñar custom books como Blurb son muy buenos para esto) pero en cuanto me sea posible lo haré. Mientras tanto, comenzaré el Family Blessings Journal en forma de blog, hoy, día de Corpus Christi. Este journal debe tener citas inspiradoras, así que debo usar alguna cita inspiradora también, no solo citar las citas bíblicas de las lecturas de la liturgia de hoy (las bendiciones deben discernirse con ayuda de las lecturas de la misa del día y también de la vida cotidiana del día a día doméstico).

La primera lectura de hoy relata como Tobías encontró esposa gracias al arcángel Rafael como guía e intercesor. Por supuesto, dialogué con Jesús Caridad la bendición que estoy a punto de compartir: gracias, amado Jesús Caridad, por la bendición de esta vocación esponsal que me has concedido. Hablamos de como hemos de rezar por el futuro cónyugue, y como hemos de estar preparados para cuando llegue el momento de conocerlo todo suceda según la voluntad de Dios. Jesús Caridad me preguntó como me lo imagino, y me atrevo a compartirlo aquí porque es parte de la bendición que he acogido, incluso si aún no he conocido a la persona, pues sé que está en alguna parte de este planeta y que cuando Jesús Caridad quiera, le conoceré.

La verdad es que lo imagino de corazón bastante parecido a Jesús Caridad, mi modelo de masculinidad. Una persona que sonría a menudo y que lo dé todo por cumplir la voluntad del Padre juntos. Una persona que lo dé todo por decir y vivir en la verdad, tal cual somos llamados a hacerlo a vivir la fe encarnadamente, dando a luz a la Palabra, haciendo vida los sueños de Dios. Tiene que gustarle leer y debatir ideas sanamente, tiene que ser hablador ––es la única característica de San José con la que no concuerdo: no me imagino casarme con alguien que guarde silencio todo el tiempo porque lo escocoto–– , tiene que gustarle expresar su vida interior, tiene que ser un pastor doméstico de pies a cabeza, una persona que sepa pastorear al pueblo doméstico que se nos encomiende hacia el Cielo en el cual Jesús Caridad siempre nos esperará enviándonos más y más el Espíritu que haga posible que cumplamos juntos con esta vocación esponsal. Tiene que ser creativo y gustarle las artes y las aventuras en la naturaleza y en la playa. Tiene que gustarle cocinar porque me tiene que enseñar a mí a cocinar, o al menos estar dispuesto a ir a clases conmigo (he olvidado básicamente todo cooking skill doméstico, no recuerdo ni como cocinar un simple arroz blanco y la última vez que hice steak ––eso fue lo último fresco que cociné–– me quedó medio chamuscado). Tiene que saber compartir la vida interior… o sea, tiene que tener vida interior, no solo vida de imagen y mediática. No me inoportuna que sea… como explicar esto de tal forma que se me entienda como me entendió Jesús Caridad… no me inoportuna que sea muy dado a cuidar su imagen física, pero eso no puede convertirse en el fin y centro, sino que ha de ser parte de ser templo doméstico del Espíritu Santo. Tiene que ser un esposo proveedor en todo el sentido de la palabra: espiritualmente, emocionalmente, económicamente, domésticamente. Inaceptable que fume, eso atenta contra la salud. Lo mismo aplica a addicciones, que no me inoportuna que tuviera en el pasado y haya dejado atrás ––todos tenemos pasado––. Inaceptable que no le gusten los perros y las mascotas. Inaceptable que no le guste tener una vida social saludable ––no pienso volver al estado que estoy ahora, estar todo el tiempo encerrada en una casa sin contacto social alguno––. Inaceptablísimo que no le gusten los niños y que no esté abierto a la vida incondicionalmente. Inaceptable que sea un gamer que dedique más horas del día a jugar con el Xbox o la consola que sea, en lugar de cumplir sus responsabilidades domésticas como corresponde. Se puede negociar que no le guste limpiar si está dispuesto a distribuir las tareas equitativamente con ayuda de una empleada del hogar. También se puede negociar que le guste invertir si me explica sus inversiones en forma que las entienda. Tampoco es aceptable que dedique más tiempo al carro que a sus responsabilidades domésticas, cristianas y conyugales. Tiene que ser muy libre y también respetar mi libertad creativa, de la misma forma que yo respetaré su libertad ––no me interesa tener un esposo para decirle lo que tiene que hacer, pero tiene que hacer por sí mismo lo que corresponda hacer cara a Dios, tampoco se trata de libertinaje––. Tiene que tener padres dispuestos a adoptarme, porque esta servidora no tiene familia alguna y necesitaré el ejemplo de alguien para cumplir esta vocación esponsal. Tiene que ser muy trabajador, como San José del Nuevo Albor. Llevo muy mal tolerar la vanidad y la falta de humildad, pero otros pecados varios pueden trabajarse en pareja, santificándonos mutuamente. Tiene que tener interés en la filosofía y en la teología. Si tiene intereses en la política no puede ser en partidos e ideologías contrarios a la fe católica. No puede escuchar reguetón en mi presencia, y preferiblemente nunca, ni siquiera cuando yo no estoy. No puede ser quisquilloso con una mujer que siempre está creando algún invento, tiene que dar espacio creativo. No puede dejarse intimidad por mujeres que tengan contenido cerebral en la cabeza, no solo una bonita imagen. No puede dejarse intimidad por mujeres que hagan pregundas y que no toleren mentiras ni medias verdades. Tiene que estar dispuesto a ser un mejor amigo y compañero espiritual, no solo un esposo en funciones. Debe tener hobbies propios, para poder contrastar estilos. No me suele inoportunar ningún hobbie concreto que sea saludable y que no genere mucho ruido todo el tiempo. Por ejemplo: no me imagino a un esposo que toque la batería todo el tiempo o que le guste hacer ruidos con los carros como voceteo o manipular los ruidos de motor/muffle, pero eso no significa que no escuche música alta de cuando en cuando, con moderación, siempre y cuando no sea reguetón ni ninguna música que contradiga la fe cristiana. Debe estar dispuestos a encontrar algún hobbie común, algo que sea common ground. Debe saber lo básico de mecánica porque yo no tengo ni idea de como funcionan los carros, eso tiene que hacerlo alguien por mí. Lo mismo aplica a tareas de handyman y mantenimiento de patios: no tengo la más mínima idea de como gestionar esas cosas. Debe ser paciente, amable y divertido, sin caer en lo chabacano. Nada de palabras soeces, sobre todo delante de los niños. Si sabe latín es un gran plus, para que se lo enseñe a los niños. Si ronca tiene que estar dispuesto a operarse o a hacer algo para erradicar el ronquido, el sueño es sagrado. Tiene que estar dispuesto a tener un programa de vida espiritual conyugal en el que hagamos algunas normas de vida espiritual juntos, como el rosario. Tiene que ser un verdadero maestro de fe para niños, y tiene que estar dispuesto a crear una liturgia doméstica. No puede ser tacaño ni poco generoso, ni con los seres humanos, ni con los animales, ni con Dios. Tiene que ser un buen administrador económico para que me enseñe. Si va a casinos tiene que hacerlo muy de cuando en vez y con mucha moderación, no creo en los casinos. No puede tener el hábito de bebida (ya hablé de las adicciones) pero puede beber socialmente y puede beber con la debida moderación. Tiene que tener su lado tierno, no puede ser tan y tan macho que no tenga su lado tierno. Dicho sea de paso, no tolero el machismo bajo ninguna circunstancia, eso debí haberlo dicho antes, es tan intolerable como el cigarrillo y el reguetón. Tiene que ser detallista, siempre buscar formas nuevas de demostrar lo que siente el corazón. Otra cosa que debí haber dicho antes: no debe ser una persona que no demuestre sentimientos ni debe sentirse intimidado con los sentimientos, porque a mí los sentimientos me sobran. Debe saber tener conversaciones profundas. No significa que todo lo que hable sea profundo, pero no me imagino una vida conyugal sin conversaciones profundas. No debe ser muy quisquilloso con el orden porque yo soy alguien muy visual que necesita tenerlo todo a la vista, y eso suele significar tener muchas cosas encima de los lugares por donde paso a menudo. No debe forzarme a tomar jugos verdes, los odio, pero me da igual que los tomen alrededor. No debe importarle que haga “grandes inversiones” en mi vida por razones de calidad de vida, como comprar pasta Sendodyne en lugar de comprar la pasta más barata (esto tiene que ver con no ser tacaño) porque eso ayuda más a mis dientes. Debe respetar mis gustos, sin forzarme a cambiar algo que me gusta, aunque eso no significa que no esté abierta a nuevas opciones si se me presentan como corresponde. Debe ser muy amante de los Apple devices porque toda mi vida creativa intelectual y comunicativa gira alrededor de Apple, soy una chica Apple. Debe ser un esposo dispuesto a compartir toda la vida, tanto la espiritual como la social y también la económica. No me imagino un matrimonio teniendo cuentas separadas y vidas económicas separadas. Eso no significa que uno tenga que “controlar” los gastos del otro, pero si se han de compartir recursos y de distribuir los gastos equitativamente, sin hacer grandes gastos que afecten el presupuesto familiar sin uno consultar al otro. Tiene que gustarle ahorrar para que me enseñe. Debe estar dispuesto a compartir una cuenta de Amazon Prime sin que le importe que yo vea sus compras y que él vea las mías. Tiene que gustarle viajar de cuando en cuando, y si quiere tener una casa de vacaciones en alguna parte, mucho mejor. Tiene que ser filantrópico, que le guste ayudar a los demás. Tiene que colaborar con buenas causas sociales y enseñar a los niños a hacerlo. Es preferible que cante y que componga canciones para componerlas juntos, y me enseñe a tocar el piano y lea la música por mí. Tiene que estar dispuesto a ir a misa diaria juntos. Tiene que comulgar habitualmente, tener una vida sacramental cabal. Debe vivir la castidad, la modestia y la pureza, sin pavonear el físico y el cuerpo por ahí. Si tiene armas de fuego tiene que demostrar ser SUMAMENTE responsable con ellas, sin dejarlas tiradas por ahí ni sin seguro, y tenerlas exclusivamente por propósitos de seguridad (no para caza de animales, no tolero la caza de animales de trofeo, los animales se respetan). Si le gustan las piscinas tiene que demostrar hacerlo con seguridad, sin que ningún niño pueda ahogarse y debidamente mantenidas. No puede ser recoroso, tiene que estar dispuesto a perdonar las mil quinientas cosas que pasan sin querer en la vida esponsal cotidiana, incluso estando dispuesto a hacer el compromiso de no irnos a dormir ni un solo día de nuestro matrimonio enojados sin hablar y hacer las pases. Tiene que ser disciplinado para que enseñe a los niños con sana disciplina, sin golpearlos. Tiene que estar dispuesto a ayudar a crecer a los niños como San José lo haría. Tiene que estar dispuesto a dialogar el estilo de crianza de los niños, de tal forma que ambos concordemos en las decisiones en relación a crianza (nada de papá dice y mamá dice: ambos dicen)… No puede temer ir a terapia y recibir toda la ayuda profesional que sea necesaria para ser una familia como Dios nos llama a serlo. Creo que sería muy positivo hacer una maestría juntos en matrimonio y familia, o de algún estudio teológico, online. Debe colaborar en algún ministerio de la parroquia a la que vayamos. Debe saber dar consejos. Debe tener amigos y amigas que me tomen en cuenta en sus vidas, sin tener cada cual amigos que no quieran compartir también con el cónyugue. Nada de compartir la intimidad conyugarl indebidamente por terceros. Debe gustarle compartir en todas las redes sociales la vida doméstica de forma debida, como apostolado social familiar. Debe gustarle el bacon y estar dispuesto a tener un día a la semana de comida vegetariana. Debe estar dispuesto a ser la primera persona que lea todo lo que escriba para publicar como libro. No debe ser majadero salvo que sea estrictamente necesario. No debe ser violento bajo ninguna circunstancia, ni conmigo, ni con hijos, ni con amigos, ni con nadie, ni siquiera de broma. No debe jugar mind games de ningún tipo, diciendo las cosas con paralelismos o de cualquier otra forma que sea de forma franca y directa, como corresponde decir las cosas. Debe trabajar como corresponde hacerlo: no vivir para trabajar, sino trabajar para vivir, tomando el debido descanso cuando corresponda. No debe vivir en un avión, dejando a la familia sola (salvo que sea un soldado y tenga que irse de deployment) por los constantes viajes. Tampoco debe tener reuniones de trabajo en horarios que interrumpan la debida dedicación a la vida doméstica. Bajo ninguna circunstancia puede irse de viaje de trabajo solamente con una mujer como compañía, indiferentemente sea casada o soltera. Lo mismo aplica a negarse a estar a solas en una oficina de trabajo con personas del sexo opuesto si no hay paredes de cristal donde todos puedan ver lo que sucede. Debe tener el debido respeto en todo momento a las mujeres con las que trabaja y convive en su quehacer profesional. Debe tener apetito intelectual, afán de aprender cosas nuevas constantemente. Le debe gustar caminar, especialmente en la playa, y acompañado de los perros. Un poco de sano perfeccionismo ––querer hacer las cosas lo mejor posible–– tampoco viene mal. Debe ser ambicioso en el sentido de aspirar a metas altas y nobles. Debe ser digno de admirar como ser humano y cristiano, no solo en logros académicos o en cualquier otro aspecto. Debe buscar tener buenas memorias como familia (fotos, videos, momentos y experiencias compartidas). Debe buscar que toda la familia se convierta en los santos que somos llamados a ser, en los cristianos luz que somos llamados a ser, en los ciudadanos luz que somos llamados a ser… Debe ayudar a crecer a imagen y semejanza de la Trinidad y debe ser muy devoto mariano y a la Sagrada Familia del Nuevo Albor… y debe tener algún deporte favorito. También debe ser bueno jugando Scrabble y Mario Kart.

Sobre todo, debe estar dispuesto a darlo todo por su familia y por cumplir el llamado que Dios Amor nos dé. Tiene que estar profundamente enamorado no solo de mí y de los hijos que Dios nos dé, sino de Dios en primer lugar, viviendo la castidad consagrada que nos corresponde vivir. Y le tiene que gustar la poesía mística.

Ya sé la cita inspiradora que usaré en este family blessing journal entry: seamos los santos que somos llamados a ser y encederemos al mundo. Parafraseando a Santa Catalina de Siena: seamos la familia de santos que somos llamados a ser y encenderemos al mundo.

Esa es la vocación esponsal por la que doy gracias porque es una gran bendición. Sé que la personita que describo está en alguna parte. Le creo a Jesús Caridad. Sé que soy como Sarah, que luego de un tiempo de gran dificultad pudo encontrar a quien Dios llamaba a ser su esposo. Probablemente me suscriba a algún site de citas católicas para conocer más personas compatibles con mi fe.

También doy gracias por la bendición de tener una relación tan cercana con Jesús Caridad, pudiendo decir con verdadera autenticidad que le amo con todo el corazón, con toda la vida, con todo el ser, con toda las fuerzas… Doy gracias por la bendición y la gracia de darle a luz como lo estoy haciendo con la ayuda del Espíritu Santo día a día, aprendiendo de Él a hacer vida la entrega de Su cuerpo y de Su sangre como me corresponde hacerlo…

De los detalles domésticos del día de hoy, doy gracias por comenzar este journal, y porque a los doggies no le están saliendo más tumores (los verifico todos los días) y le están mejorando los ojos. Doy gracias por la bendición de cada lametazo de Princesa. Doy gracias también por la bendición de poder escribir y rezar el rosario escuchando música que me gusta.

Algunas de las bendiciones que he descrito son muy grandes, otras son muy pequeñas y cotidianas, pero todas son bendiciones. Jesús Caridad quiere que aprendamos a vivir una vida bendecida, fijándonos constantemente en las bendiciones del día a día.

Esa es la misión doméstica y sacramental de todos los días, el envío sacramental y doméstico de todos los días, acoger más y más Su bendición de luz…

Sigamos creciendo juntos en el Amor…

Si, “growing together in love” es una gran forma de titular un Family Blessings Journal, haciendo más y más vida juntos Su Eucaristía doméstica.