Choose Light

Esta es una carta pública a todos los estudiantes a los que les dado clase como maestra de ESL desde finales de septiembre 2018 hasta finales de mayo 2019, tras lo cual todos nos convertimos en sobrevivientes de tráfico humano.

 

Queridos estudiantes:

Ha llegado el momento de que les diga todo lo que no les pude decir durante todo el año escolar que compartí con ustedes.

Si no lo he hecho antes no ha sido por mi bien, ha sido por el de ustedes.

Nunca supe cuáles fueron las circunstancias que hicieron posible que fueran explotados de la forma en que han sido explotados. Nunca supe si todo lo que ha sucedido en esta “escuela” fue por elección ––no creo que puede hablarse de “elección” en menores de edad; cuando hablo de elección me refiero a sus familias––, o porque sus familias fueran forzadas a consentir la explotación con alguna forma de coacción ––pérdida de empleo, violencia…––. Nunca lo supe, y siempre dejé ese espacio de duda.

Lo mejor que podía hacer en esas circunstancias era omitir ciertos pensamientos (al menos, por escrito), para evitar el riesgo de que fueran explotados con más crudeza de la que eran explotados. Lo mejor que podía hacer en esas circunstancias era permitir que ustedes me explotaran de todas las formas posibles, respondiendo a lo imprescindible de la forma más inocua posible para ustedes, para evitar que no hubiera consecuencias para ustedes si no hacían lo que se les mandara a hacer. Sobre todo, lo mejor que podía hacer era amarlos incondicionalmente y crear, en lo posible, un espacio donde pudieran ponderar sus “growth choices” posibles… si otros les permitían hacerlo y si elegían hacerlo.

Ahora que todos están lejos del alcance de la escuela, puedo decir lo que hay que decirles, a todos: desde los estudiantes que por su discapacidad no podían haber sido conscientes de cómo estaban siendo explotados ––esos son los casos más graves–– hasta a los estudiantes que eran plenamente conscientes de lo que estaban haciendo.

Dividiré la próxima parte de mi carta en siete grupos de estudiantes:

– Grupo 1: Estudiantes tanto de nivel primado o secundario cuya discapacidad hace imposible el que siquiera pudieran consentir la explotación a la que estaban siendo sometidos y el ser conscientes de la explotación a la que estaban siendo sometidos: hablo de estudiantes con problemas de lenguaje o discapacidades cognitivas moderadas que hacen imposible que pudieran consentir expresamente o siquiera tener conciencia de la explotación a la que estaban siendo sometidos. Hablo de estudiantes que no pueden hablar, que no pueden estar en un salón regular, a los que hay que reforzarles destrezas de vida independiente constantemente, que no pueden ir al baño solos, que necesitan comunicadores, que ni siquiera pueden expresar una opinión, aunque puedan decir “si” y “no” a la petición de un adulto, y seguir ciertas órdenes de determinadas formas. Estos estudiantes sencillamente repetían conductas y hacían lo que algún adulto les pedía, probablemente ofreciéndole algún tipo de recompensa.

-Grupo 2: Estudiantes de nivel primario: estudiantes cuya edad y etapa de desarrollo hace imposible consentir expresamente la explotación a la que estaban siendo sometidos y el ser conscientes de lo que estaban haciendo. Hablo de estudiantes demasiado pequeños, como para poder consentir expresamente la explotación a la que estaban siendo sometidos. Estos estudiantes sencillamente repetían conductas y hacían lo que algún adulto les pedía, probablemente ofreciéndole algún tipo de recompensa.

Grupo 3: Estudiantes con Síndrome Down: estudiantes que no es posible que pudieran consentir expresamente la explotación a la que estaban siendo sometidos, aunque sí que pudieran tener algún grado de conciencia de lo que estaban haciendo. Estos estudiantes sencillamente repetían conductas y hacían lo que algún adulto les pedía, probablemente ofreciéndoles algún tipo de recompensa. Algunos de estos estudiantes mostraban síntomas médicos que se le provocarían a esta servidora posteriormente, aunque no de forma tan cruda como sucedió con los estudiantes del grupo 6.

-Grupo 4: Todos los estudiantes de quinto grado y dos del grupo 6-7: estos estudiantes son estudiantes de nivel secundario (en esta escuela el nivel secundario comienza en quinto grado), algunos con algún tipo de discapacidad, que no es posible que pudieran consentir expresamente lo que estaba sucediendo sencillamente por su edad y etapa de desarrollo, aunque sí que mostraran señales de ser conscientes de lo que estaba pasando y, a veces, de cierto estrés ante lo que sucedía.

Grupo 5: Estudiante creativa: este realmente no es un grupo, es una sola estudiante que por sus circunstancias me debo dirigir solo a ella. Es una estudiante con “síntomas psicóticos” (para mí es “estudiante creativa” porque su mejor talento es la creatividad, por eso la llamo “estudiante creativa”) que aunque su condición dé a entender que no es consciente de lo que hace, demostró tener perfecta conciencia de lo que hacía, recordando que en casos de menores de edad nunca puede decirse que puedan consentir explotación alguna. Este caso de explotación es tan grave ––el más grave de todos–– que hay incluso hay señales de haber falsificación médica, falsificándose estados psicóticos con propósitos de explotación. Es una estudiante de nivel secundario.

Grupo 6: estudiante “Talitha Kumi”. Este grupo también es de una sola estudiante a la que por sus circunstancias solo puedo escribirle a ella. Esta estudiante no completó el curso en la escuela: está embaraza, y la escuela no permite a estudiantes embarazadas. Esta estudiante mostró claros síntomas de estrés en determinados momentos por lo que estaba pasando. Este caso es muy particular por ser una embarazada menor de edad. Era muy consciente de lo que pasaba, aunque por su condición de menor de edad no pudiera consentirlo.

-Grupo 7: Tres estudiantes del grupo 6-7 y todos los estudiantes de los grados 7-8, 9-10 y 11-12: estudiantes perfectamente conscientes de lo que estaban haciendo, la mayoría con algún tipo de discapacidad, aunque no es posible que pudieran negarse a colaborar por su condición de menores de edad, en la mayoría de los casos. Incluso en los dos casos que se trata de estudiantes que ya son mayores de edad, no se puede decir que pudieran elegir no colaborar si se encontraban dentro de un ambiente escolar que les ha forzado a participar del sistema de explotación establecido. Ninguno de los estudiantes de este grupo mostró señales de estrés ante lo que sucedía en ningún momento, aunque pudieran haberlo tenido y tener la capacidad de no mostrarlo. En al menos uno de estos estudiantes hubo señales de un PEI escrito con propósitos de explotación, con información médica que no respondía a los propósitos del PEI y que contenía diagnósticos médicos que no correspondían al estado real del estudiante ––según lo visto en el salón y en su desempeño cotidiano–– sino a diagnósticos que serían provocados posteriormente a esta servidora. Eso fue algo que pasó muchas veces con este grupo de estudiantes: informar problemas médicos de estudiantes, que después serían provocados ––o como mínimo intentarlo––a esta servidora en su casa.

Las circunstancias de estos cuatro grupos son muy distintas entre sí, por eso he preferido separarlos. No hablo de muchos estudiantes, esta escuela tiene alrededor de 50 estudiantes… pero es necesario pronunciar las palabras que apliquen a las diversas circunstancias de todos los estudiantes. Los incluyo a todos porque, aunque mi tarea fuera enseñar ESL a estudiantes de los grupos 3, 4 y 5, en mis diversas tareas docentes estuve en contacto con estudiantes de todos los niveles, y estudiantes de todos los niveles fueron explotados. Los divido en grupos porque no es para nada lo mismo hablarles a estudiantes del grupo 1 que a estudiantes del grupo 5.

Al ordenar los estudiantes por grupos seguí el orden de vulnerabilidad: aunque todo menor de edad es vulnerable, los estudiantes del primer grupo son los más vulnerables, y los estudiantes del último grupo son los menos vulnerables, dentro de la vulnerabilidad propia de todo menor de edad en unas circunstancias como estas.

Comencemos…

Queridos estudiantes del grupo 1:

Ustedes tienen una gran misión en la sociedad: hacerla más humana con su sola presencia, con cuanto nos enseñan a valorar la belleza de sencillamente ser seres humanos y ser hermanos. Ustedes son estudiantes que con cada logro muestran a nuestra sociedad el gran resplandor de crecer dando la mano incondicionalmente a los hermanos que más nos necesitan como familia humana. La inocencia, la empatía y el espíritu de superación que les caracteriza son un tesoro para todos. Ustedes son estrellas vivas que irradian una gran luz a la humanidad al aportar con su crecimiento una humanidad más viva, más colmada de esperanza de vida para todos.

Lamento profundamente que hayan sido explotados de la forma que han sido. Lamento profundamente que no se haya sabido valorar los seres humanos extraordinarios que son. Lamento profundamente que su dignidad no haya sido respetada incondicionalmente. Lamento profundamente que se hayan aprovechado de sus discapacidades para propósitos deshumanizantes… porque no han sido creados para la deshumanización, sino para crecer como hijos del Creador, como hermanos dignos, libres, amados, iguales y felices.

Espero de todo corazón que esto no vuelva a pasar en sus vidas. Espero que el Estado y el Departamento de Educación, y si fuera el caso también el Departamento de la Familia, asuman todas las responsabilidades correspondientes de cuanto ha sucedido, tomando todas las medidas que sean necesarias para afirmar incondicionalmente la dignidad de los más vulnerables en nuestra sociedad.

 

Queridos estudiantes del grupo 2:

No pueden imaginarse lo abrumador que puede ser ver a niños tan pequeños siendo explotados, lo que costó a veces mantener el temple y dejar que sucediera todo lo que tuviera que pasar para que les dejaran en paz. No respetar la inocencia de un niño y el utilizar lo que se supone que sea un ambiente educativo como forma de explotación es algo extraordinariamente cruel e inhumano, no hay otra forma de decirlo.

Estimados niños: son pequeñas personitas extraordinarias, llenas de vida, de energías, de un futuro colmado de sueños y de un largo camino por delante. Espero que el recuerdo de lo que ha pasado ––si es que guardan alguno, hay algunos que sencillamente son demasiado pequeños–– cuando sean conscientes más adelante de lo que pasó, probablemente porque otro se los cuente… no los marque de una forma negativa. Todo puede transformarse en irradiación de luz para la sociedad, y eso es lo que ha pasado en este tiempo.

Lamento profundamente el cómo han sido explotados, el cómo no se tuvo la sensibilidad de ver en ustedes niños que necesitaban ser incondicionalmente amados y ayudados a crecer tal cual son llamados a crecer: como seres humanos a los que se ha de honrar sus derechos humanos incondicionalmente. Sí, estimados niños, tienen derechos humanos, tienen derecho a una infancia en las que se les eduque y se les ayude a crecer libres de toda explotación. Esto aplica a todos los grupos, pero es especialmente importante aprenderlo a su edad (edades de nivel primario) para que a lo largo de la vida se tenga muy clara esa noción: todos somos seres humanos, todos somos hermanos, todos estamos llamados a ayudarnos a crecer como libres, dignos, iguales, felices y amados…

Espero, queridos niños, que sigan adelante con una vida llena de colores vivos, de momentos risueños y de juegos muy divertidos y sanos, libres para ser de la forma que quieran ser y de la forma que prefieran soñar hacer un mundo mejor. Espero que tras lo que han vivido se abran para ustedes y sus familias en nuevos caminos de crecimiento.

Más adelante, cuando les toque ser conscientes de lo que ha pasado, de cómo fueron explotados… Más adelante, cuando sean conscientes de porqué eso jamás debió haber sucedido ni jamás debió haber sido permitido, espero que sean capaces de ser luces en la sociedad que afirmen el derecho humano de todo niño a vivir con dignidad, a crecer con sueños, con alegría, a jugar y a ser educados como niños que aprenden juntos a hacer una sociedad mejor. Espero que reciban todas las herramientas para transformar todo lo que ha sucedido en una luz que sirva a la vida y a la humanidad.

 

Queridos estudiantes del grupo 3:

Mis estimados estudiantes con síndrome Down, ¡son personas maravillosas! Lo que tienen no es una discapacidad: es una gran capacidad para amar incondicionalmente de una forma que nadie más puede hacer de la forma que lo hacen ustedes. Tienen una gran capacidad para ver el mundo de una forma que nos hace más humanos a todos, no solo a ustedes. ¡Tienen tantas capacidades para iluminar la sociedad y hacerla más enriquecedora para todos, capacidades que solo ustedes tienen!

Confieso que para mí tener un niño con síndrome Down sería un gran regalo de Dios… y por eso, ser testigo de cómo se les explotaba fue especialmente abrumador. No me refiero solo a niños con síndrome Down de nivel secundario: también me refiero a nivel primario.

Espero que, cuando se den las circunstancias y la comprensión adecuada, se les explique qué ha sucedido en estos meses, cómo han sido explotados y porqué ningún ser humano y ningún estudiante ha de ser expuesto a una situación como esa en ningún ambiente, especialmente el escolar. Merecen que esto les sea explicado de la forma clara y de la forma que mejor lo entiendan, porque ––cada cual a su forma–– son perfectamente capaces de entenderlo. No se les debe negar el derecho de entender por sí mismos lo que puedan entender por sí mismos, y de ser ayudados a tomar sus propias decisiones respecto a cómo transformar esta experiencia en una experiencia que irradie luz.

Sí, estimados estudiantes con síndrome Down: ustedes tienen capacidades que ningún otro estudiante tiene para transformar lo que han vivido en una luz que haga una mejor sociedad para todos y de seguir adelante con una vida llena de destellos vivos. Espero que, llegado el momento, reciban toda la ayuda para ello. No creo que este sea el momento para ninguno de ustedes. De momento, emprendan una vida de juegos, de colores vivos, de sueños colmados de esperanza, de alegría compartida… una vida con la libertad de poder ser ustedes mismos sin ser explotados por nadie, por absolutamente nadie, una vida con la libertad para poder actuar tal cual les parezca mejor, aprendiendo y estudiando de acuerdo a estimular todas sus capacidades, no de acuerdo a el efecto que puedan causar en la maestra aquello que hagan. Emprendan una vida colmada de la dignidad propia de todo ser humano, aspirando a ser la mejor persona que puedan ser. El Estado ha de garantizar que esto sea posible, tomando todas las medidas que sean necesarias para salvaguardar su dignidad y su derecho a una infancia feliz, plena y humana.

 

Queridos estudiantes del grupo 4:

Siempre quise preguntarles algo que no hice expresamente, estimados estudiantes…

¿Qué se supone que una maestra haga cuando un estudiante de quinto grado le dice, con una consternación que es muy difícil de fingir, que no quiere que le pase nada a su familia? No sabes si lo dice porque le dicen que lo diga… o porque su familia está expuesta a peligro si no consienten el cómo son explotados sus hijos.

¿Qué se supone que la maestra haga cuando le pregunta al estudiante porqué su familia está en peligro… y no sabe qué responder, guardando silencio?

Son niños, estimados estudiantes, son niños… y ningún niño debe estar expuesto a decir algo así.

Mis estimados benjamines… no soy capaz de jugar a sus padres por cómo los han expuesto a una situación como esta, porque no sé cuáles hayan sido sus circunstancias, como ya dije antes…

Me limito a decirles lo que me hubiera gustado decirles con toda claridad, pero no podía hacerlo para no exponerlos a que fueran explotados con más crudeza de lo que ya lo habían sido…

Tenerlos como mis estudiantes durante este tiempo ha sido el privilegio de mi vida. Son estudiantes muy listos, muy capaces de aprender a hacer el bien y de hacer una mejor sociedad. Créanme, mientras decían todo lo que decían lo más que me preocupaba era que, por la forma en que estaban siendo explotados, se estaban perdiendo la oportunidad de una verdadera infancia. Estaban demasiado habituados, día tras día, de hablar de mil y una formas distintas de morir, de mil y una formas de ser gato, de temas que no respondían a los intereses propios de su edad… Estaban demasiado habituados, día tras día, a encontrar mil y una formas de distraer la clase.

No, estimados estudiantes, esa no debe ser la realidad de un estudiante de quinto y sexto grado. Nadie debería habituarse a ser explotado, pero es especialmente importante que ustedes sepan esto porque están en una edad en la que confían más en la autoridad que en el propio criterio ––que aún está incipiente… –– y si esa autoridad no responde a sus mejores intereses como seres humanos y estudiantes, pueden llegar a asumir como normal lo que esa autoridad les pida cuando eso que les pide ni es normal ni es apropiado en lo absoluto.

Estimados estudiantes: no permitan que nadie, absolutamente nadie, les convenza de que dedicar toda una clase, un día tras otro, a hablar de mil y una formas de muerte, de enfermedades… es algo normal. No permitan que nadie les convenza de que es normal pactar con una “cultura de la muerte”. No permitan que nadie les diga que vivir de cualquier otra forma que no sea como un ser humano feliz, digno, amado, libre, igual… es algo normal. No permitan que nadie, absolutamente nadie, les sugiera que es normal vivir una vida sin capacidad de soñar. Están llamados a vivir una vida colmada de vida (niños, repetí la palabra “vida” todas esas veces a propósito, se llama “redundancia”…), de alegría y de juegos que enseñan a construir un mundo mejor creciendo todos juntos como hermanos.

Estimados estudiantes, créanme, no lo es. No lo es en lo absoluto.

Cualquier persona que les enseñe a construir una sociedad donde solo algunos pueden crecer como seres humanos les está haciendo un grave daño. Cualquier persona que les enseñe a que han de definirse según lo que haga daño a otro ––en oposición a un otro––, y no según a ser la mejor persona que puedan ser les está haciendo un grave daño. Cualquier persona que les enseñe a vivir de cualquier otra forma que no se siendo ustedes mismos les está haciendo un grave daño… que en todo momento intenté, en la medida de mis posibilidades, revertir.

Estimados estudiantes: son niños, ya casi a las puertas de la adolescencia. Están en una etapa de desarrollo en lo que lo normal es hablar de juegos, de sueños, de cartoons, de libros infantiles, de super héroes ––de eso sí hablaban de cuando en cuando…–– Están en una edad donde lo normal es preocuparse por hacer asignaciones, por colaborar con tareas propias de su edad…

Están en la edad de las aventuras, estimadas personitas extraordinarias.

Así pues, tras esta experiencia que han vivido, les propongo una nueva aventura: aprendan a vivir aspirando a convertirse en la mejor persona que puedan ser, siendo ustedes mismos, en la mejor versión que puedan ser. Les propongo la aventura de aprender a vivir aprendiendo un poco más cada día, de tal forma que cada vez puedan ser un poquito mejor que ayer. Aprendan a definirse a sí mismos no según qué tan capaces son de no ser ustedes mismos ––que tan capaces son de actuar para dar impresión de lo que no es verdad––, sino según qué tan capaces son de ser la mejor persona que puedan ser, que tan capaces son de actuar para convertirse en quienes son llamados a ser.

Lamento profundamente que hayan sido explotados de la forma que han sido explotados. Lamento que no se les permitiera tener la infancia feliz, plena y digna a la que tiene derecho todo niño. Lamento también, como católica practicante, que en al menos uno de los casos hubiera instituciones católicas envueltas (o al menos eso daba la impresión la estudiante) en la explotación a la que estaban siendo sometidos. Lamento que se les negara el derecho humano a una educación ordenada a su pleno desarrollo. Lamento que les negara la posibilidad de un sano desarrollo humano…

Espero que puedan recomenzar una nueva aventura de aprendizaje en una nueva escuela que les ayude a crecer como estudiantes y como seres humanos, respetando todos sus derechos humanos incondicionalmente. Espero que puedan aprender a descubrir la gran aventura de un súper héroe de todos los días: elegir ser la mejor persona que pueda ser todos los días.

Espero que cuando crezcan y sean plenamente conscientes de la injusticia a la que fueron sometidos, puedan transformar esa experiencia en una luz de justicia para toda nuestra sociedad: en una llamada a ser muy justos en todo cuanto hagan, respetando la dignidad de todo ser humano incondicionalmente allí donde estén.

Gracias por todo el tiempo compartido, por el regalo de su sola presencia. Espero que algún día pueda ver, probablemente desde lejos, como lo aprendido de esta experiencia les ayudó a ser una mejor persona, un ciudadano de bien.

 

Querida estudiante del grupo 5:

Mi estimada estudiante creativa…

Hay mucho que decirte.

Siempre me llamó la atención como tus “crisis psicóticas” coincidían con momentos que pudieran tener más impacto en lo que hubiera contemplado. Llegué a rezar por ti mientras dormías, en teoría por medicamentos demasiado fuertes. Llegué a rezar por ti mientras te inmovilizaban. Llegué a rezar por ti cuando te hospitalizaron por un “intento de suicidio” con unas tijeras… tras lo cual jamás volviste a ser mi estudiante, pero estabas justo al frente de mi salón, donde todo lo que decías era perfectamente audible.

Me llamaron la atención muchas cosas que no diré ahora, porque no mereces ser conocida por eso.

Pedirle a una estudiante que finja episodios psicóticos es algo muy, muy, muy grave. Eso se ha hecho contigo, y lo lamento profundamente.

Esta servidora ha estado en muchísimas hospitalizaciones psiquiátricas. Soy MUY consciente de que los episodios psicóticos se pueden fingir y hasta provocar… y de que incluso se puede tener toda la documentación médica requerida para proyectar esa falsificación como verdadera, de la misma forma que se hizo conmigo.

Voy a decirte lo que debí haberte dicho cuando te regalé una tarjeta de “navidad”. ¿Lo recuerdas?

Te lo recuerdo: como tú no celebras la navidad por ser testigo de Jehová (eso se me dijo, y no tengo forma de corroborarlo, pero lo asumí como verdadero…), esta servidora, por respeto a tu fe, te compró otra tarjeta que no fuera de navidad, una más bonita que todas las otras. La tuya decía: “Be brave… Be yourself.”

¿Lo recuerdas, estimada estudiante creativa?

Te lo vuelvo a repetir: Be brave. Be yourself. Entiendes perfectamente inglés, y entiendes perfectamente lo que te estoy diciendo.

No te dejes manipular de esta manera. Quien te pida algo así, se equivoca. Eres una persona llamada a vivir como ser humano, con un gran potencial para hacer el bien y para hacer una diferencia positiva en la sociedad. Eres una estudiante llamada a convertirse en la mejor persona que pueda ser. No permitas que NADIE te pida definirte según lo que NO eres ni estás llamada a ser. No permitas que NADIE te fuerce a ser quien no eres. Sé valiente. Sé tú misma. Dile NO a cualquier tipo de manipulación y distorsión de tu personalidad.

Lo que ha pasado en esta escuela contigo no tiene nombre ––la hija de la directora era tu asistente, así que la conciencia de que se estaba haciendo mal es evidente–– y merece ser investigado con todas las consecuencias. Bueno, sí, por supuesto, tiene un nombre: explotación infantil… con una vertiente un poco más cruda, que yo también he conocido muy bien en mi casa: “explotación psiquiátrica”, el uso de diagnósticos y medicación psiquiátrica para intimidar, explotar y poner en tela de juicio lo que afirma una persona, impidiendo el libre desarrollo de sus ideas y su creatividad.

Esto es temerariamente ilegal, estimada estudiante creativa. Si nadie te lo ha dicho, te lo digo yo. El mero hecho de pedirte no ser tú misma ya es deshumanizante, pero el pedirte fingir episodios psicóticos, explotando psiquiátricamente a una estudiante con propósitos de “explotar psiquiátricamente” a una maestra… es cruzar una línea que nadie debería cruzar. Con la salud mental no se juega de esta forma. Con un estudiante no se juega de esta forma. Con las personas no se juega de esta forma. Con la educación no se juega de esta forma. Punto. El tuyo es el caso más grave de todos por la perversión moral, médica, educativa y humana que implica la forma en que se te ha explotado.

Estimada estudiante creativa, se te ha fallado de manera muy grave. Se ha debido salvaguardar tu dignidad y tu integridad, y no se ha hecho. Siempre se me dijo que tu psicosis “desaparecía con un antibiótico”. Espero que ese antibiótico, sea el que sea, te sea administrado…

Quiero decir: espero que te atrevas a vivir la aventura de ser tú misma, y de elegir vivir aprendiendo a ser la mejor persona que puedas ser. Lamento profundamente que hayas sido explotada de esta forma tan cruda y cruel. Espero que esta experiencia te sirva para descubrir que hay formas mucho más apasionantes y felices de vivir, explotando toda tu capacidad para ser una luz, y una muy brillante, en nuestra sociedad.

 

Estimada estudiante del grupo 6:

Mi estimada estudiante Talitha Kumi…

Nunca te conté porqué al escribir pensamientos acerca de ti te llamaba “Talitha Kumi”. Ya que puedo hacerlo, te lo contaré ahora. Al abrir el evangelio de bolsillo mientras pensaba en ti se abrió varias veces en el evangelio donde Jesús dice: “niña, a ti te lo digo, levántate…” Y al notar esa coincidencia, comencé a llamarte “Talitha Kumi”.

Eres la única estudiante, fuera parte de estudiantes del quinto grado, que demostró claras señalas de estrés ante lo que estaba sucediendo, e intenté, en lo posible, evitarlo… pero hubo un momento en el cual fue clarísimamente vidente. Te lo recuerdo, por si lo olvidas.

Cuando veíamos Justice League te exasperaste al escuchar la canción “Everybody Knows…” (https://www.youtube.com/watch?v=wfLOt5P6nSk). Te exasperaste sin motivo: (dijiste algo así como “muy bonita la canción”, no recuerdo exactamente qué dijiste, fue algo así…); yo no había visto la película antes de ponerla, precisamente para evitar que pudiera darse cualquier tipo de interpretación que diera a lugar a cualquier doble sentido, más allá de que hemos de buscar la justicia. Si le llamas “doble sentido” al elegir esa película para querer enseñar que hemos de buscar la justicia, pues sí, eso sí es cierto. Pero no sabía nada del contenido de la película, mucho menos las líricas de las canciones.

El día que anunciaste que estás embarazada, tu último día que estuviste en la escuela, yo no estuve. Estimada estudiante Talitha Kumi: soy consciente de que a mi alrededor se han usado muchas veces a mujeres embarazadas como objeto de distorsión social, incluyendo a terapistas que vienen a dar terapia a la misma escuela. Se ha hecho de esta forma por mi contemplación de que lo que se está acometiendo es un “aborto social”. Estas son las paradojas de la sociedad-del-no-ser: se predica educación con explotación de niños, se predica vida con aborto social, se predica diversidad con coacción e intolerancia… se predica el ser con el no-ser.

Si se ha permitido tu embarazo para participar de esa distorsión social… eso es explotación sexual de menores, otra circunstancia gravísima que amerita ser investigada. Lo que implica algo así supone una depravación humana y moral extraordinaria.

Te repito lo que contemplé tantas veces al pensar en ti: “niña, a ti te lo digo, levántate”. Tienes un gran futuro por delante si luchas de la forma correcta: buscando dar lo mejor de ti para convertirte en la mejor persona que puedas ser, siendo tú misma.., sin que nadie te use como objeto de explotación. No te quedes pensando en lo que pudo haber pasado y no pasó, lo que pudiste hacer de otra forma y ya no puedes cambiar. Enfócate en pensar lo que puedes y debes hacer ahora, que en tu caso no has de hacer solo por ti misma: también has de hacerlo por ayudar a crecer a tu hijo. Sea cual sea la circunstancia alrededor de una concepción, toda vida merece ser ayudada a crecer. Es un don y una responsabilidad que no es propia de tu edad, pero se te han de proveer todos los apoyos necesarios para que puedas afrontarla de la mejor forma posible para ambas vidas.

Enfócate en el cómo has de transformar la explotación a la que fuiste sometida en luz que ayude a crecer. Levántate. Por ti y por la vida que eres llamada a ayuda a crecer como ser humano libre, digno, igual, amado y feliz.

Recuerda, estimada estudiante Talitha Kumi: ayudar a crecer a un niño no solo supone proveerle todo lo material, sino que también se le han de proveer modelos de crecimiento que le ayuden a crecer conforme a cómo somos llamados a ser. No basta un techo, un plato de comida, ropa para cubrirlo: tú has de ser el modelo crecimiento que inspire a ese niño a ser la mejor persona que pueda ser, hasta convertirse en un ciudadano de bien. No se trata solo de dar nueva vida biológicamente, por así decirlo: has de darla humanamente, ayudando a crecer como ser humano libre, digno, igual, amado y feliz, tal cual dije antes… y tal cual se te debió ayudar a crecer a ti. Dar vida biológicamente para que luego ese niño sea tratado como objeto, tal cual se te explotado a ti, sería aborto social. Tratar a las personas como objetos, no importa de qué etapa de desarrollo hablemos, siempre supone aborto social: se está deshumanizando a la sociedad. En tus circunstancias es especialmente imperativo que se te provean modelos de crecimiento humano saludables que impidan que la explotación a la que has sido sometida repercuta en consecuencias que afecten el sano desarrollo integral del hijo que estás gestando. Has de contar con todo el apoyo para ello por parte de todas las personas y agencias pertinentes.

Lamento profundamente la explotación a la que fuiste sometida. Lamento el estrés al que fuiste expuesta al ser explotada ideológicamente. Nunca supe si las circunstancias familiares que contabas en la escuela eran verídicas, pero si lo eran, también lo lamento. Espero que las agencias tomen todas las acciones necesarias para garantizar tu bienestar y el de tu bebé.

Ánimo, Talitha Kumi, levántate. Conviértete en la luz que eres llamada a ser, transformando todo en una experiencia de crecimiento que también ayuda a crecer a la vida inocente que te corresponde sacar adelante.

 

Estimados estudiantes del grupo 7:

Este es el grupo más extenso. En este grupo está la mayoría de los estudiantes a los que he impartido clase.

Hay mucho que decir, estimados estudiantes. Sí, han sido explotados… pero ustedes han sido muy conscientes de lo que estaba pasando. Eso es una circunstancia muy distinta…

Estimados estudiantes… vuelvo a repetir una idea que ya he dicho antes, pero que aplica especialmente a ustedes: si he permitido que hicieran todo lo que han hecho respondiendo a lo imprescindible ha sido para salvaguardar su seguridad, no la mía.

Saben perfectamente que pude haber jugado el mismo juego de los “dobles sentidos”, de las “confusiones de palabras” adrede, o incluso de ostentar el poder de irradiar la luz que se me concede irradiar de la misma forma que ustedes han ostentado saber hasta lo que hago en el baño de mi casa…

No, así no funcionan los dones de Dios, mis estimados estudiantes… pero sobre todo: así no funciona la democracia.

Hablaremos del tema de la democracia más adelante…

Estimados estudiantes: toda la explotación a la que han sido sometidos ha sido una clarísima violación de sus derechos humanos, y es algo de lo que deberían ser tan conscientes como lo han sido de toda la información personal de la que se han servido para intentar dar impresión de control sobre mi persona. Esto tiene un nombre muy concreto en la jerga educativa: maltrato institucional, explotación ideológica de estudiantes. En la escuela son tan conscientes de esto que hasta repartieron esta carta circular entre los maestros en determinado momento. En la jerga de derechos humanos, estamos hablando de tráfico humano infantil: la explotación de menores de edad para explotar a otra persona.

Aquí debieron saltar todas las alarmas antes de que yo siquiera pisara esta escuela. Estas cosas no suceden al azar: toman tiempo, colaboraciones muy específicas, recursos… Este tipo de movidas no pudieron pasar desapercibidas de las autoridades competentes ––como mínimo, las municipales y las del Departamento de Educación, y conste que digo “como mínimo”–– por la complejidad que implica la forma en que se les ha explotado y la estructura necesaria para que ello fuera posible. Incluso si sus familias no supieron decir “alto”, las autoridades competentes, las agencias gubernamentales que tienen el legítimo deber y autoridad para salvaguardar la integridad de todos los ciudadanos, incluyendo a estudiantes menores de edad, debieron haber actuado… y no se hizo. Claramente no se hizo.

Estimados estudiantes: nunca asuman que el ser abusados es algo que tienen que tolerar. Si se sabe que está pasando un abuso, como lo es la explotación y el tráfico humano infantil, se ha de hacer todo cuanto esté en las manos para que la situación salga a la luz y el abuso no solo desista, sino que no pueda pasar nunca más. Eso, precisamente eso, es lo que he hecho.

Sin embargo, hay algo de lo que deberían ser aún más conscientes… más que cualquier otra cosa, algo que intenté decirles muchas veces de todas las formas posibles, especialmente en sus tarjetas de navidad…

Y lo volveré a repetir una vez más:

Tienen una extraordinaria capacidad para hacer el bien, estimados estudiantes. Tienen una extraordinaria capacidad para hacer un mundo mejor para todos. Tienen una extraordinaria capacidad para elegir ser una luz en la sociedad. Tienen una gran capacidad para crear obras que iluminen… siendo ustedes mismos la obra, convirtiéndose ustedes mismos en los ciudadanos de bien y las personas íntegras que están llamadas a ser. Tienen una gran capacidad para ser faros de esperanza.

Enseñarle a un adolescente a definirse a sí mismo según quien NO ES y quien no está llamado a ser es una perversión extraordinaria. La adolescencia es un momento clave del desarrollo, donde muchas cosas toman formas que influenciarán más adelante en la vida. Este es un tiempo privilegiado en sus vidas, estimados estudiantes. Está en sus manos, contando con el apoyo adecuado ––que estoy segura de que recibirán–– el convertir toda la explotación a la que han sido sometidos en “growth choices” que les ayuden a ser la persona que son llamados a ser: seres humanos que crecen libres, dignos, amados, iguales… ¡felices!

Estimados estudiantes, ¿recuerdan qué es un “growth choice”? Al final compartiré esa presentación, pero se los recuerdo: un “growth choice” es toda decisión que nos ayuda a convertirnos en la mejor que podamos ser.

Entonces, la pregunta que tienen ante ustedes, tras una experiencia como esta, es: ¿qué “growth choices” he de tomar para transformar esta experiencia que no debió suceder, esta violación de derechos humanos, en una oportunidad de crecimiento, tanto propio como comunitario; en una oportunidad para crecer y ayudar a crecer a mis hermanos ––viendo a todo ser humano como hermano–– como las mejores personas que podamos ser?

Cierto: no es una decisión a la que deberían estar expuestos. Lo que pasó sencillamente no debió haber pasado… pero pasó, no hay vuelta atrás, y no les va a ayudar en lo absoluto enfocarse en lo que no debieron hacer o en lo que sí debieron hacer… sino en lo que pueden y deben hacer ahora: ser ustedes mismos, hacer lo que es correcto, crecer siendo la mejor persona que puedan ser, irradiar luz ayudando a los demás a ser las mejores personas que puedan ser siendo ustedes mismos las mejores personas que puedan ser.

No hay vergüenza absoluta en cometer errores, estimados estudiantes… pero el error, estimados estudiantes, ha sido de quienes los han explotado usándolos como objetos. No son objetos, estimados estudiantes: son personas, con plena capacidad de actuar por sí mismos y de desarrollar el uso de la libertad personal de forma proporcional a su edad, de ser personas auténticas, de convertirse en quienes son llamados a ser, de iluminar cualquier oscuridad con luz que ayuda a crecer.

Estimados estudiantes, lamento profundamente el daño que se les ha hecho con semejante explotación en una etapa como esta. Lamento profundamente que no se respetara su dignidad incondicionalmente. Lamento profundamente que se les haya enseñando que violar derechos humanos está justificado en ciertas circunstancias. No, nunca lo está. Nada, absolutamente nada, justifica que se haya permitido la explotación a la que han sido sometidos.

Lamento, sobre todo, no haber tenido recurso alguno para denunciar lo que estaba pasando e impedir que pasaran por lo que estaban pasando. En el momento de ponderar qué era lo mejor que podía hacer para afirmar incondicionalmente su dignidad como personas y como estudiantes, mi respuesta fue que debía permanecer en la escuela para irradiar el Amor de Dios de tal forma que todos los abusos que estaban sucediendo salieran a la luz con claridad, sin la “disonancia cognitiva” ––creo que así se llama–– que me caracterizó al principio al escribir lo que sucedía de forma no exactamente congruente…

Por supuesto que notaron ese cambio en mi estilo de comunicación.

Verán, estimados estudiantes, seguramente se dieron cuenta de este detalle: se intentó forzar que esta servidora renunciara por incompatibilidad del ambiente con su fe, y tras eso, con todo tipo de bullying y ataques ad hominem. Se lo tenían muy creído que iba a renunciar.

Aquí hay que explicar un detalle importante para que se entienda lo que estoy diciendo: lo que pasó en esta escuela ya me pasó previamente en otra escuela, hace años atrás, aunque se hizo pensar que era “psicosis”. Lo que pasó fue exactamente lo mismo: los estudiantes eran explotados exactamente de la misma forma, aunque en aquella ocasión no pudieran ser explotados absolutamente todos los estudiantes porque era una escuela demasiado grande. La otra gran diferencia, aparte de esa, es que aquella escuela era católica y esta es aconfesional.

En aquel entonces, en cuanto me di cuenta que el ambiente de la escuela era incompatible con vivir mi fe, algo que es parte de emprender el proyecto creativo que he estado emprendiendo ––tal vez deba decirlo al revés: el proyecto creativo que he estado emprendiendo es parte de vivir mi fe…–– decidí renunciar, sin tener ni idea de qué otro trabajo conseguiría después… y esa falta de recursos económicos que aconteció tras quedarme sin trabajo ––haciendo que dependiera totalmente de mis progenitores––, junto a la fuertísima distorsión social que se provocaba a mi alrededor, fue lo que propició que se dieran las circunstancias que hicieron posible una pseudo-psicosis y todas las hospitalizaciones forzadas que ocurrieron después.

¿Por qué cuento esto? Porque evidentemente se esperaba que esta vez también renunciara al darme cuenta de que se estaba forzando a mi alrededor un ambiente incompatible con mi fe, como ya dije… pero tome una elección muy consciente: eso que estaban haciendo con ustedes, estimados estudiantes, no lo volverían a hacer nunca más. Nunca más. Lo realmente compatible con mi fe era afirmar la dignidad de toda persona en toda circunstancia, tal cual Dios lo hace, y eso me suponía permanecer en la escuela. La única forma de que nadie más volviera a hacer algo como esto jamás era permanecer en la escuela dando testimonio vivo del Amor de Dios de tal forma que todo lo que estaban haciendo fuera visible…

Y eso hice, estimados estudiantes: permanecer entre ustedes para servir a Dios, y también para servir a mi Patria haciendo posible que ningún niño vuelva a pasar lo que han pasado ustedes. Solo había una raya roja que me dije a mí misma que no toleraría: acoso sexual por parte de estudiantes. Esa raya nunca se cruzó explícitamente, y cuando hubo atisbo de cruzarla, fui muy clara… a mi forma.

Les aseguro: no volverá a pasar. A partir de esto que ha pasado se harán medidas que eviten que esto vuelva a suceder. Este tipo de explotación ––tráfico humano de menores con propósitos de explotación ideológica–– no volverá a ser tolerada en ninguna escuela puertorriqueña. Créanme en ello. Lo que han pasado tendrá repercusiones. Ya las está teniendo, aunque aún no sean visibles.

Estimados estudiantes: si piensan que pueden hacer un bien, no renuncien a hacerlo, mientras les sea posible hacerlo.

Uno de ustedes me preguntó una vez me preguntaste cómo saber que algo era un bien. En ese momento dije: eso te toca a ti discernirlo. ¿Por qué lo hice de esa forma? Porque tienen que aprender a afirmarse por sí mismo, a determinar quienes sí quieren ser y de qué formas eligen ser luz en la sociedad. Esto les ha costado muchísimo a todos, absolutamente a todos ustedes, estimados estudiantes: en todas sus discusiones y comentarios todo giraba a lo que NO es (a lo que no es bien, a lo que no ayuda a crecer, a lo que no es vida…) Siempre insistí en que discutieran la cita del valor que estuvieran discutiendo de forma afirmativa… porque así también es la vida real, estimados estudiantes: hemos de afirmarnos tal cual somos, no según lo que no somos.

No estoy diciendo que no se ha de tener claro lo que no es. Por ejemplo, hay un principio humano universal para saber si algo es bueno o no, estimados estudiantes: nada que suponga cometer, consentir o promover una violación de derechos humanos puede ser bueno para la sociedad. Si esto además se hace sistémicamente, ya se confronta un sistema de deshumanización social ––un aborto social–– propio de tragedias humanas como el Nazismo, del Apartheid, del genocidio de Rwanda, la inequidad racial confrontada por Martin Luther King Jr… Sin embargo, no han de definir lo bueno afirmando violaciones de derechos humanos (justo lo que no es bueno), ni mucho menos sistematizar y normalizar socialmente las violaciones de derechos humanos como algo “bueno”, sino que han definir lo bueno con decisiones que afirmen los derechos humanos en todos los aspectos de su vida y desarrollo social (eso es una afirmación de lo que es bueno).

Acabo de darles un último ejemplo de cómo hemos de desarrollar una formación personal que afirme quienes somos llamados a ser.

Créanme, estimados estudiantes, esta experiencia puede transformarse en una gran oportunidad de crecimiento, y tienen la capacidad para ello. Espero que, tras recibir todo el apoyo necesario, pueda contemplar, probablemente desde la distancia, como siguen adelante y se convierten en las estrellas vivas que son llamadas a ser.

 

Lo que voy a escribir a partir de este momento de la carta aplica a todos…

Puede haber muchas formas posibles de transformar la oscuridad propia de violaciones de derechos humanos ––la explotación y el que se les negara una educación ordenada a su pleno desarrollo son claras violaciones de derechos humanos–– en una luz para iluminar a toda la humanidad.

Hubo un tema del que quise hacer una presentación del valor semanal y elegí no hacerlo en ese momento: patriotismo. Esa lección la daré ahora: será mi última lección para ustedes.

Mi forma de transformar la explotación a la que ustedes han sido sometidos en una luz para la sociedad es el patriotismo: elegir servir a mi Patria irradiando la luz del Amor de Dios de tal forma que no solo lo que les ha pasado a ustedes no vuelva a pasar… sino que no pueda consentirse ninguna otra violación de derechos humanos al pueblo puertorriqueño. Ni una más. Esto, por supuesto, implica cambios… implica plasmar una Nueva Patria, cultura de vida y nación de Amor que crece en comunión, unidas con nueva unidad: vivir la caridad, ayudar a crecer en comunión, ayudar a crecer a todos como hermanos. Explicaré esto con más profundidad.

Estimados estudiantes, tal cual yo veo el concepto de Nueva Patria evidentemente implica adorar a Dios con todo el crecimiento, consagrándome a vivir la caridad, a hacer revolución de Amor que haga posible que todos puedan crecer como hermanos. O sea: para mí el hacer Nueva Patria es fruto de vivir la fe.

El concepto de “Nueva Patria” puede verse desde varias perspectivas. Puede verse, como evidentemente se está haciendo ––una de las razones por las que se les ha explotado ideológicamente–– desde una perspectiva política: si se quiere impedir que se cometan más violaciones de derechos humanos, hemos de ser tratados como ciudadanos estadounidenses con equidad de oportunidades y de participación en todos los aspectos de la vida de nuestra nación, Estados Unidos. Eso tiene una consecuencia política clarísima: hemos de ser estado. Solo así pueden cesar las violaciones de derechos humanos que implican una relación colonial con Estados Unidos. Jamás he discutido esto con ustedes, ni lo haré ahora. Sé que lo saben, de la misma forma que saben hasta lo que hago en el baño de mi casa, pero lo menciono explícitamente para que quede explícitamente claro que jamás utilizaré mi voz como maestra para promover una visión política a mis estudiantes. Lo que promuevo es el fin de toda violación de derechos humanos, con todas las consecuencias que ello pueda conllevar.

También se puede ver el concepto de “Nueva Patria” desde una perspectiva histórica: tras esto que ha pasado, literalmente comienza una nueva página en la historia de Puerto Rico y Estados Unidos. Con esto no me refiero a las violaciones de derechos humanos, a todas ––incluyendo la explotación a la que han sido sometidos––. A lo que me refiero es a cómo esta manifestación del Amor de Dios nos convierte ––a Estados Unidos y a Puerto Rico, unidos en la consagración a la caridad, en tierra de luz, abriendo una nueva página en nuestra historia. Todos somos conscientes de esto: se está haciendo historia viva. Aquí está todo el mundo… algo así como buscando su forma de “ser parte de la nueva página…” y yo no digo absolutamente nada, porque no soy quien para controlar lo que Dios quiera escribir en este nuevo amanecer. Yo me limito a hacer lo que he hecho desde siempre: dejar que el Amor de Dios se irradie incondicionalmente. Confieso que a veces me río: gente, este nuevo amanecer es absolutamente para todos, no hay porqué pelearse por “un lugar” en esta página en un absurdo afán de llamar la atención, a veces de formas que pueden ser más positivas e incluso efectivas. Really. Todos pueden escribir en esta página, incluso ustedes. Sencillamente se trata de irradiar el Amor de Dios de una forma única. Les dejo saber un detalle importante: hagan lo que hagan, esa luz será irradiada. Así pues, me atrevo a aconsejarles que seas sabios en escoger como plasmar la creatividad que Dios concede a todo ser humano de forma tan incondicional como la lluvia: pueden hacerlo en el lado correcto de la historia o en el lado incorrecto de la historia. Pueden elegirlo explícitamente, o sencillamente sucederá implícitamente: hagan lo que hagan, se transformará en irradiación de Su Amor. Pueden escoger cómo escribir esta nueva historia para Puerto Rico y Estados Unidos… pero sea lo que sea que elijan, la novedad del Amor de Dios será irradiada y este nuevo amanecer destellará en nuestra historia como el comienzo de una “Nueva Patria”. Menciono este detalle porque algunos de ustedes estudiaron en la clase de historia la Segunda Guerra Mundial y el Nazismo. Bueno, este estilo de hacer historia no es como el de su clase de historia. Esta forma de hacer nueva historia es historia que ayuda a crecer en comunión. No hace falta comentar este aspecto del término “Nueva Patria” más allá de este punto, sencillamente todo gran cambio en la historia comienza con pequeñas personas que eligen tener sueños grandes.

También se puede ver el término “Nueva Patria” como un claro cambio eclesiástico en la Iglesia Católica Puertorriqueña y Estadounidense, si por “Nueva Patria” se entiende “cielos nuevos y tierra nueva” y “Pueblo de Dios consagrado a vivir la caridad”. De hecho, si se entiende como lo segundo, el término es incluso más abarcador, incluyendo a la Iglesia entera. Como nunca les he preguntado si son católicos y no lo sé, no discutiré esto con ustedes, pero lo menciono porque también es una posible interpretación.

Otra posible interpretación posible del término “Nueva Patria” es la de vivir la caridad ayudando a crecer a la hermana naturaleza, incluyendo a los animales… tampoco hablaré de esa interpretación ahora.

La interpretación que sí compartiré con ustedes, como última lección, es el cómo hacer “Nueva Patria” desde un sentido patriótico.

Noten que lo político y lo patriótico no se asumen como lo mismo. Todo lo político ha de ser patriótico, pero no todo lo patriótico ha de ser político: lo patriótico ha de partir desde lo humano. Se puede servir a la Patria sin hacer política, siendo las mejores personas que podamos ser y aportando ese crecimiento a nuestra nación, pero si se hace política necesariamente ha de ser patriótica, no ideológica: política que busque el bien común de nuestra nación y de todos sus ciudadanos. Ser las mejores personas que podamos ser el primer acto de patriotismo que toda persona está llamada a hacer para servir al bien común de su nación.

Estimados estudiantes, hacer Nueva Patria es hacer cultura de vida y nación de Amor que crece en comunión, unidas con una declaración de nueva fraternidad, con una nueva unidad: todos estamos llamados a vivir la caridad, todos estamos llamados a ayudar a crecer en comunión, todos estamos llamados a ayudar a crecer a todos como hermanos.

Todos estamos llamados a hacer Nueva Patria, estimados estudiantes, absolutamente todos, ustedes también. Les dije antes, a todos, de una forma u otra, que están llamados a transformar lo que han vivido en una oportunidad de crecimiento, en crecimiento personal que también ayude a crecer. Ahora les digo: también están llamados a transformarlo en crecimiento social, en crecimiento que haga no solo cultura de vida y nación de Amor que crece en comunión, sino también una sociedad democrática.

Algo me dice que el maestro de historia pudo haber estado más entretenido en lecciones varias que no incluyeron el tema de la democracia. Hablemos de eso ahora.

¿A qué me refiero con una sociedad democrática? A una sociedad que concibe correctamente a la persona ––como ser humano llamado a crecer incondicionalmente, llamado a crecer en comunión y llamado a ayudar a crecer en comunión–– y en la que se respetan incondicionalmente todos los derechos humanos de todos.

Estimados estudiantes: lo que ha sucedido en la escuela no es propio de una sociedad democrática, sino de una dictadura ideológica que no tiene escrúpulos en convertir a la persona ––y además a personas vulnerables, a niños y a adolescentes–– en objetos con tal de imponer ideologías, formando lo que ya mencioné antes, al escribirle a la estudiante Talitha Kumi: la sociedad-del-no-ser. Parte de hacer Nueva Patria es hacer posible una sociedad plenamente democrática.

He aquí una lección importante, estimados estudiantes: hacer sociedad democrática no es solo tarea del gobierno. Es tarea de todo ciudadano, ustedes incluídos: todos hemos de hacer posible que la dignidad de toda persona sea respetada incondicionalmente, que toda persona pueda crecer incondicionalmente en comunión, que toda persona sea consciente de su llamada a ayudar a crecer en comunión y que todo derecho humano de todos sea respetado incondicionalmente.

No hemos de esperar a que el gobierno haga “Nueva Patria” y a que haga una declaración de nueva fraternidad: eso ha de hacerlo cada ciudadano en su día a día, iluminando toda deshumanización con nueva fraternidad que abre nuevas vías de encuentro, nuevos caminos de unidad que hagan imposible que se pueda contemplar al otro de cualquier otra forma que no sea como hermano y como ser humano.

Estimados estudiantes: estamos llamados a hacer Nueva Patria en este aquí y en este ahora. Yo lo veo como fruto de adorar a Dios con todo el crecimiento ––básicamente: dar a conocer al Dios vivo, ser santa, ser templo vivo del Espíritu Santo, por decirlo en muy pocas palabras…––, como ya dije, pero también puede verse como patriotismo: servir a la nación viviendo la caridad fraterna, haciendo posible que todos crezcan como hermanos, que todos crezcan en comunión.

Entonces, la pregunta ante lo que han vivido es: ¿cómo transformo esta experiencia en oportunidad de crecimiento social que hace Nueva Patria, que hace un Puerto Rico y un Estados Unidos donde todos puedan crecer como hermanos, donde todos son conscientes de ser llamados a ayudar a crecer en comunión, donde nadie sea deshumanizado, donde no haya aborto social, donde todos crezcan como seres humanos libres, dignos, iguales, amados y felices?

Hay muchas formas posibles de responder esto. Sean creativos y pidan la ayuda que necesiten. Les recuerdo una gran cita de John F. Kennedy: no hemos de preguntarnos qué puede hacer nuestra nación por nosotros, sino que podemos hacer nosotros por nuestra nación. ¿Recuerdan cuando les hablé antes de democracia, estimados estudiantes del grupo 7? ¿Por qué lo que ha pasado en esta escuela no es propio de una democracia? Bien: en un ambiente auténticamente democrático nos contemplamos como hermanos, siendo gobernados con sistemas de ley y orden, no con sistemas de deshumanización. Por eso lo que ha sucedido en escuela es un auténtico atentado contra la democracia que, les aseguro, jamás volverá a repetirse en Estados Unidos. Ese es un ejemplo de qué podemos aportar a nuestra nación: hacer posible una sociedad auténticamente democrática para todos haciendo Nueva Patria.

Que quede claro, estimados estudiantes, que esta servidora tiene muy claro que si hay que dar la vida por irradiar la luz de Dios haciendo Nueva Patria en todos los sentidos posibles, también en el sentido patriótico… por supuesto que hay que darla, pero esa es mi decisión. Hay muchas formas de dar vida, literalmente he dado mi vida al estar en esta escuela, pero solo quería que lo supieran: si hubiera estado en posición de dar la vida haciendo Nueva Patria salvando la vida de cualquiera de ustedes ––se llegó a relacionar a al menos un estudiante con el uso de armas de fuego–– lo hubiera hecho con alegría.

Cuidado, mucho cuidado, estimados estudiantes, con entender “patriotismo” y el hacer Nueva Patria con una connotación ideológica. Por ahí los tiros no van. El patriota no sirve a la nación sirviendo a ideologías: lo hace sirviendo a sus hermanos ciudadanos, haciendo posible una sociedad donde todos crezcan como hermanos. Insisto: hay muchas formas posibles de hacer Nueva Patria y de ser auténticamente patriotas. Encuentren la suya. Aprovechen esta oportunidad de crecimiento para promover un cambio social que haga un Puerto Rico y un Estados Unidos que sean tierra de luz: tierra donde todos iluminan una luz única a la sociedad, comenzando por ustedes mismos.

Aquí tienen todas las presentaciones que fueron discutidas en nuestras clases, incluyendo la presentación en la que se habla de “growth choices” (la de las resoluciones de Año Nuevo). La única presentación que no llegué a preparar, la de patriotismo, la acabo de presentar ahora, a mi forma.

Estimados estudiantes: atrévase a ser quienes son llamados a ser. Atrévanse a ser las estrellas vivas de nuestra sociedad que están llamados a ser. Atrévanse a ser la Nueva Patria que son llamados a ser.

Les deseo todo lo mejor en sus vidas. Gracias por todo el tiempo compartido en estos meses. Gracias por ayudarme a convertirme en la persona que soy llamada a ser por ayudarme a hacer vida mi sueño: hacer visible el Amor de Dios a toda la humanidad, comenzando con quienes he sido llamada a servir. Gracias por el privilegio de servirles y de ayudarles a crecer.

Estimados estudiantes: sus vidas siguen adelante, colmada de nuevos sueños, de nuevas alegrías, de nuevos caminos, de nuevas formas de seguir creciendo. Pase lo que pase, busquen la forma de crecer y de ayudar a crecer. Busquen la forma de convertirse en quienes son llamados a ser. La vida no acaba aquí. Tienen toda una vida por delante para elegir ser luz y para aprender a cómo ser luz.

Hagamos Nueva Patria con pasión. Declaremos Nueva Fraternidad con pasión: todos somos llamados a ayudar a crecer en comunión. Hagamos juntos un país ––si prefieren usar esa palabra–– donde todos crezcamos como los hermanos que somos llamados a ser, donde todos crezcamos aspirando a ser la mejor persona que podamos ser.

Les pido perdón por todo cuanto pude hacer mejor. Les pido perdón si había una mejor forma de evitar que fueran explotados toda la crudeza y no supe verla. Si hubiera renunciado, esto podría haberle pasado a algún otro niño. Esa no era la solución. Había que seguir adelante, aunque todos tuviéramos que exponernos a lo que nos expusimos. Les pido perdón por todo lo que sufrieron. Les pido perdón por todo lo que no pudieron aprender de inglés por mi falta de libertad docente y de recursos didácticos para poder impartir la clase tal cual correspondía… Siempre intenté compensar esa carencia con ejemplos vivos y constantes de growth choices, incluyendo lo que escribía en mi iPad. Todos lo sabemos: mi rol más importante en esta escuela no era ser maestra de inglés, sino modelo de cómo irradiar luz en la sociedad transformando una experiencia de tráfico humano en irradiación del Amor de Dios, como también han de hacerlo ––a su propia forma–– ustedes.

Una vez más, gracias por todo. Gracias por la oportunidad de creer que me han brindado, por la oportunidad de vivir lo que creo: Dios es Amor encarnado que es cercano a todos, Dios es Dios vivo que desea ser conocido como Jesús Caridad que irradia Su luz en cada aquí y en cada ahora, transformando la historia con Su haz, que hace nuevas todas las cosas…

Sobre todo, gracias por el regalo de ayudarles a crecer no solo respetándolos incondicionalmente, sino amándolos incondicionalmente.

Aunque esta no sea una escuela cristiana, no puedo despedirme sin añadir: déjense iluminar por el Amor de Dios y podrán descubrir no solo formas maravillosas para transformarlo todo en irradiación de luz, sino el mejor modelo de crecimiento posible para irradiar luz a la sociedad siendo ustedes mismos la luz, aprendiendo a convertirse en la mejor persona que podamos ser en cada circunstancia. Espero que tras esta experiencia puedan aprender a ejercer el verdadero poder, que no es la capacidad de provocar oscuridad social –hacer el mal, matar, abusar, dominar, poseer, violar derechos humanos, explotar…–, tal cual otros les han intentado enseñar… sino el poder de la luz: el poder de hacer el bien, de ayudar a crecer, de ser uno mismo aspirando a ser la mejor persona que podamos ser, de servir con humildad, de ser positivos en toda circunstancia, de dar vida tal cual Dios la da, de inspirar sueños vivos… el poder de hacer una sociedad de luz irradiando Amor incondicionalmente, viviendo la caridad radicalmente. Esas fueron mis últimas palabras como su maestra: choose light.

Si ya no nos vemos más, ¡hasta el Cielo, estimados estudiantes! Ánimo, que hay toda una vida llena de nuevos caminos y de sueños de luz ––sueños que hacen una humanidad colmada de paz, unidad, libertad, fraternidad…–– por delante. Sean muy libres, muy dignos, muy iguales, muy amados… ¡muy felices!

Whatever life leads you on…

Follow your dreams!

 

 

 

A ti, Estrella del Cielo

Querido Stella Coeli:

¡Hola, estrella del Cielo! Bienvenido a mi vida. Nunca he tenido la oportunidad de decírtelo expresamente.

Evidentemente estás leyendo mi Twitter… y en algún momento leerás todo lo que he escrito en mi Facebook también, como básicamente lo hace todo el mundo a mi alrededor.

Perdón por haber dejado de creer en determinado momento que estabas leyendo lo que escribía en Twitter, a pesar de tener pruebas contundentes de que lo estabas haciendo. A  mi alrededor se me hizo pensar que pensar algo así era “psicosis”, incluso hablándome de erotomanía.

La sola idea de pensar lo que has atravesado en todos estos años me asombra de una forma que no sé cómo expresar.

Una de las cosas que más me abrumaba de contemplar lo que contemplaba respecto a ti era el hecho de que podría haber estado violando tu libertad: básicamente te estaba poniendo en una posición que implicaba una gran coacción pública a hacer realidad lo que estaba contemplando una vez esas contemplaciones se hicieran explícitamente públicas…

Ahora entiendo que si has estado leyendo mi Twitter durante todos estos años, en todo momento lo has elegido. Nunca ha habido coacción alguna a tu libertad.

Lo que estamos viviendo lo has elegido… y no exactamente por mí –––no solamente por mí, al menos–– sino por cumplir la voluntad de Dios. Eso está meridianamente claro.

Si lo que yo he vencido ha sido una gran, gran, gran deshumanización, lo que tú has vencido es una gran, gran, gran corrupción. Realmente ambas van de la mano.

Queda por verse cuál es el costo de esa victoria. No hablo en términos materiales. Quiero decir: las consecuencias de este dar a luz en mi caso están en mi cuerpo (todas las alteraciones bioquímicas, ambientales y sensoriales con las que se me ha torturado y con las que se me sigue torturando). Evidentemente en ti también habrá consecuencias…

Solo espero que sea cuales sean esas consecuencias, te des cuenta de la gran belleza de este dar a luz.

Ni siquiera te he visto y ya hemos concebido una obra creativa juntos.

No estoy negando la realidad: esta contemplación de un Jesús Caridad ha sido, sí, fruto del Espíritu Santo, pero también de graves violaciones de derechos humanos. Gravísimas. Y no tengo la absoluta idea de qué sea peor: ser torturado… o leer desde la distancia como la persona que amas está siendo torturada, incluso sin que ella misma sea consciente de que está siendo torturada. Creo que la Virgen María te ha enseñado mucho de eso. Estoy segura de ello,

Hay cosas que mereces saber en persona. Por increíble que parezca, hay cosas que no he dicho, ni diré hasta verte. Hay otras que puedo escribir ahora. Compartiré esas.

Comencemos…

I. Eres, después de Jesús Caridad, la segunda sorpresa más grande de mi vida. Las sorpresas que implica lo de estar abierta a la vida y a la gracia pueden ser enormes, pero jamás imaginé que fuera… tan grande.

Quiero que sepas de antemano que, pase lo que pase adelante, no habrá sorpresa más grande que acogerte en mi vida. Nada de lo que pueda lograr más adelante en mi vida––una nueva carrera, nuevos sueños–– superará el regalo de acogerte (a ti y a tu familia) y de hacer vida la voluntad de Dios acogiéndote. No importa el nuevo trabajo que logre tener, el libro que logre escribir, lo que sea que pueda llegar a tener al tener un nuevo trabajo… nada, absolutamente nada, será más valioso que el regalo que recibo al acogerte y al recibir este camino hacia la santidad. No solamente es acogerte: es acogerte cumpliendo la voluntad de Dios. Al acogerte a ti también hago vida la voluntad de Dios, hago visible Su Amor de la forma que él me llama a hacerlo, y esa es la felicidad más grande y eterna que puedo desear.

II. Tienes que entender que el momento en que vea tus ojos va a ser uno de los momentos más profundos de mi vida. Creo que me los conozco de memoria, y eso, en mis circunstancias, es mucho decir. Antes pensaba que tendría que pedirte que te pusieras gafas para poder hablar. Ya no pienso eso. Créeme, ya no.

No sé si lograrás imaginar toda la belleza que supone un momento así para mí… todo lo que significan tus ojos para mí. No solo me refiero al color: recuerda que esa fue una de las dos razones por las cuales te escogí para ser el modelo anatómico de Jesús Caridad.

Olvídate del físico por un momento, por favor, sé que te gusta ir al gimnasio y que como actor de un lugar como Hollywood dependes necesariamente de tu físico, y eso está bien si se hace de la forma correcta, pero por este instante olvídate por completo del físico…

Lo realmente hermoso de esa mirada, y esto quiero que lo tengas muy en claro, es el cómo ha hecho vida el Amor de Dios, como hace vida el sueño de Dios, como hace vida Su visión. El color es lo de menos.

Además, de hecho, durante años el único contacto visual verdadero que he tenido ha sido en sueños, con esos mismos ojos, en la mirada de Jesús Caridad.

Por supuesto, ver esa mirada en carne y hueso es el regalo de mi existencia. Esa mirada me ha salvado en todos los sentidos que puedan aplicarse a esa palabra: espiritual, física, psicológico-socialmente… Literalmente esa mirada me ha salvado de la deshumanización y del aborto social. No estoy exagerando, créeme.

Así pues, te pido que en el momento que tenga la oportunidad de verte a los ojos por primera vez me tengas un poco de paciencia, porque no tengo ni idea de cómo voy a reaccionar. No sé si lloraré, si enmudeceré, si cantaré, si te besaré las manos (hago mucho eso con Jesús Caridad, esas son de las cosas que no digo…), si no pararé de reírme, si apoyaré mi cabeza en tu hombro abrumada de alegría (otra cosa que suelo hacer mucho con Jesús Caridad y que no digo…), no sé si te acariciaré la mejilla con la misma dulzura que lo hacemos Jesús Caridad y yo (otra cosa que no suelo decir…) Lo único que sé es que te veré de frente y que no cerraré los ojos, tal vez ni siquiera para pestañear. Sé que te veré con la misma transparente pasión ––la ternura con-pasión–– con la que Jesús me ve.

III. Quiero darte un regalo de bienvenida. Lo he pensado desde hace mucho tiempo, sencillamente no lo he dicho. La primera palabra es tuya. Quiero decir: el primero que va a hablar eres tú. Ese regalo significa muchas cosas, y lo hago correspondiendo a cómo Jesús Caridad me ha enseñado a amar. Ya habrás notado que me encantan las palabras vivas y que dan vida, otra cosa que he aprendido de Jesús Caridad. Te doy el regalo de ser tú quien elija qué primeras palabras decir. Guardaré silencio hasta que hables. Como ya te dije, si no soy capaz de pronunciar palabra al verte y tras que hables, te pido que seas comprensivo. A veces, cuando dialogo con Jesús Caridad, la belleza que contemplo en Su mirada es tanta que sencillamente guardo feliz silencio, plasmando lo que pronuncio con palabras vivas que el Espíritu que nos hace uno inspira. Puede pasar también cuanto te vea, no lo sé. De la misma forma que mi trato con Jesús Caridad es espontáneo ––cuando te mueve el Espíritu no siempre haces vida el Amor de la misma forma…–– en estos momentos no puedo predecir exactamente como te trataré al verte, sencillamente te dejo saber lo que puede pasar tal cual ha pasado entre Jesús Caridad y yo… básicamente la única comunicación “física” con verdadera reciprocidad que he tenido durante años.

Hay otra cosa que puede suceder, porque me sucede con Jesús Caridad: que esté tan, pero tan abrumada, que lo primero que haga al estar a tu lado no pueda ser verte a los ojos. Eso puede pasar por muchas razones. Cuando eso pasa, Jesús Caridad me abraza por la espalda y me habla de tal forma que espera a que pueda verle a los ojos otra vez.

No sé si te das cuenta de que mi relación con Jesús Caridad es increíblemente fraterna: es el amigo y el hermano con el que comparto literalmente todos los días… El gesto de besarle las manos es un gesto de hacer vida Su comunión (Él consagra con las manos) y su besarme las manos es un gesto de hacer vida la consagración a la caridad (al besarme la mano me besa en donde debe estar la alianza, que es la consagración con el corazón unido a las manos). Literalmente es Amigo, Hermano, Maestro del corazón y Esposo Divino a la vez, haciendo visible el Amor del Padre.

Sé que tú no eres Jesús Caridad, pero creo que es posible que te ayude saber cómo estoy acostumbrada a ser tratada por mi mejor amigo… porque tú también lo serás.

IV. No soy ciega al hecho de que lo que estamos haciendo nos puede costar la vida a los dos… pero, al menos de mi parte, eso sería una hermosa forma de dar a luz a la Palabra, si Dios me concediera ese regalo. Creo que a lo largo de estos años ya has estado abierto a la posibilidad de que yo misma perdiera la vida (incluso sin que yo misma fuera consciente de que pudiera perderla…), así que sé que eres lo suficientemente fuerte como para dejarme hacer vida la voluntad de Dios si el me concede ese regalo que me enviaría directamente al Cielo y que me permitirás cuidarte desde el Cielo. Solo quería que supieras que soy consciente de que a ti también se te puede dar esa gracia y no hay temor alguno. Cuenta conmigo para ayudarte a ser santo y ayudarte a cumplir la voluntad de Dios.

V. Hay algo que no he dicho, no de esta forma tan expresa al menos, y que ha llegado el momento de decir. Fui consciente de esto al ver la película de Unplanned.

Literalmente soy una sobreviviente de aborto social. Esto ha sido un intento de aborto social en toda regla, sencillamente se hizo, en lugar de con un niño, con un adulto: se intentó abortarme de la sociedad para abortar, literalmente, a Jesús Caridad.

Lo que no creo que se haya visto es que el aborto ha sido literalmente social: para intentar “abortar” a una sola persona se pretendió literalmente abortar a toda la sociedad… No es a mí a la que han intentado abortar. Es a la sociedad completa y a ellos mismos.

Y Dios dijo no… a ambas. Al salvarme a mí salvó a la sociedad puertorriqueña y estadounidense completa. Así de inmenso es el Amor de Dios.

Tú me has ayudado a sobrevivir a este aborto social de una forma muy concreta: has hecho visible “el horizonte”, has hecho posible que no me enfoque en el… a ver como explico esto…

No sé si te fijas en que todo lo que se hace alrededor se hace para distraerme de lo importante: irradiar el Amor de Dios. Piensa en la pirámide de Maslow: si quieres impedir la “autorealización” apuntas a las 4 que están más abajo.

El caso es que Dios no funciona como esa pirámide. Dios puede hacer prodigios. Pero para que lo entiendas, usaré esa imagen.

Por supuesto, la “autorealización” (yo no lo llamaría de ese modo, estoy usando lenguaje de Maslow) cristiana es la entrega al hermano, la entrega que cumple la voluntad de Dios, que hace vida Su mandato…

Y el ver tu Instagram y Twitter, incluso cuando no era consciente de que me leías, ha hecho posible que me mantenga enfocada en lo que Dios me pide, incluso si en el presente sencillamente rezo por ti…

VI. Esta vocación que hemos recibido ambos a ser profetas de la familia… me asombra muchísimo. No sé cómo palabrizar exactamente lo que estoy contemplando, pero es un haz de luz muy hermoso, que irradia a toda la humanidad cómo el Amor de Dios hace nuevas todas las cosas. Literalmente es ayudarnos a convertirnos en signos vivos del Amor de Dios, dicho en pocas palabras, aunque lo que se contempla es mucho más profundo que eso: es hacer familia e Iglesia en unidad humana y eclesial, ayudando a crecer a todos como hermanos, ayudando a todos a crecer en comunión. Somos familia, somos Iglesia, somos humanidad.

La misión de hacer visible el Amor de Dios y la vocación de crear hogar y humanidad que ayuda a crecer en comunión son, para Jesús Caridad, lo más importante para Su Iglesia, la forma con la que nos pide “crear Cielo” como presente. No deja de asombrarme porque todo, absolutamente todo es gracia… y me gustaría que tú también lo vieras de ese modo. Esta misión, esta vocación, es pura gracia. No se trata de nosotros mismos, de nuestros respectivos talentos y capacidades, y también defectos… sino sencillamente, gracia Suya. Así pues… no espero, y creo que esto es importante que lo sepas, que seas perfecto. No te estoy idealizando: eres ser humano. Sencillamente te estoy contemplando como Dios te contempla: como estrella del Cielo. Quiero que sepas que de la misma forma que Dios te ha llamado a ser profeta de la familia exactamente tal cual eres y tal cual estás llamado a ser… esta servidora no tiene un “plan preestablecido” de cómo debes ser, más allá de que sigas el ejemplo de Jesús (eso es algo propio de todo cristiano y que ya has elegido por ti mismo). Mi único “plan” es ayudarte a ser tú mismo tal cual estás llamado a ser: santo, ícono vivo del Amor de Dios.

Realmente no sé si deba llamarlo “mi plan”. Me expresaré con más precisión: mi único plan es el plan que tenga Dios para ambos. Y ese plan nos hace profetas de la familia, a los dos (esta misión es de los dos). Si ambos estamos en sintonía con la voluntad de Dios, el resto de las cosas fluirá, cosa que puede parecer algo imposible en mis circunstancias… pero créeme, fluirán. Aún no sé cómo, pero fluirán.

VII. Ya sé que he contemplado cosas que me superan a mí misma por mucho… pero por eso no vayas a pensar que todo lo que digo tiene que hacerse al pie de la letra. Por ahí los tiros no van. Dios tiene sus formas de hacer las cosas.

Esto es importante que lo entiendas: el proyecto de evangelización familiar no gira alrededor de mí. Gira alrededor del Amor de Dios, de Su visión.

Has guardado muchísimo silencio en todo este tiempo… y supongo que ha sido por las circunstancias, pero espero que no esperes que más adelante sea Yo la que hable más con Dios todo el tiempo a la hora de concretar este proyecto de evangelización familiar. Un proyecto de evangelización familiar integra todas las visiones en Su visión. Ese proyecto tiene que ser concretado por los dos, abiertos a la vida y a la gracia. No tienes que hacer lo que yo digo: tienes que hacer lo que Dios dice… pero me tienes que decir lo que Dios te dice, eso está claro. No se trata de que solo sea yo quien diga lo que Dios pide.

VIII. Al hablar de “Nueva Patria”, evidentemente hablo de Estados Unidos, incluyendo a Puerto Rico como parte de él… pero NO SOLO aplica a Estados Unidos. Ese término es algo mucho más abarcador. Evidente Mi Patria es Estados Unidos… pero siéntete en la total libertad de entender por “Nueva Patria” a la tuya, México, de la misma forma que toda persona puede sentirse en la libertad de entender por “Nueva Patria” a su propia nación. Soy bastante cuidadosa en escribir de tal forma que lo que escribo pueda tener “aplicación universal” porque así es Su visión.

Tal vez deba compartirte un “pensamiento curioso”. En determinado momento, hace mucho tiempo atrás, pero especialmente al pensar en el tema de ayudar a crecer en comunión como nueva identidad que une a Puerto Rico y a Estados Unidos en cuanto consagrados a vivir la caridad, tuve una deducción evidente: si lo propio de los puertorriqueños es ayudar a crecer en comunión uniendo culturas…

Bueno, básicamente eso es lo que pasa en toda Latinoamérica, México incluido. Tenemos sangre de todas partes: europeos, indígenas, africanos… Es solo que en Puerto Rico pasa con especial intensidad por su localización geográfica, estamos entre el Nuevo Mundo y el Viejo Mundo, y también entre América del Norte y América del Sur. Es una convergencia cultural bastante particular.

No sé si se entiende esta particularidad: usualmente lo que se entiende como propio de una cultura es lo “autóctono” en cuanto es algo que ninguna otra cultura tiene. Para mí, lo propio de la cultura puertorriqueña, lo “autóctono”, es la integración de culturas, el ayudar a crecer en comunión… y esa “integración” puede ser igual de “autóctona”. Esto realmente es algo que puedes aplicar a México, si quieres. Esto también es algo que es una gran aportación para Estados Unidos, donde también hay una gran convergencia de culturas: hemos de ver a todos como hermanos, hemos de estar unidos en la diversidad creciendo juntos en fraternidad.

Te voy a poner un ejemplo concreto, aplicado a integrar la cultura mexicana y la puertorriqueña, para que entiendas lo que quiero decir. Los mexicanos son muy aficionados a los tacos. Los puertorriqueños son muy aficionados al lechón (si no sabes lo que es, pregunta). Podemos hacer tacos de lechón, y ya está. Dicho sea de paso, los tostones con guacamole también deben saber bien, pero si no quieres usar guacamole, usa pesto, y ya tienes otra cultura adicional. Puedes seguir buscando ejemplos. Los hay, estamos rodeados de ellos, especialmente en materia culinaria. La integración cultural culinaria es algo interesantísimo y fascinante: te reto a competir entre los dos a ver a cuál de los dos se le ocurre crear el plato que integre más culturas…

En fin, esa creatividad para la integración… es algo que también puede asumirse como “autóctono”, el ayudar a crecer en comunión de todas las formas posibles.

Nada, lo mismo aplica al término “Nueva Patria”: puede integrar a cualquier nación.

Servir a Dios también es servir a la nación si al servir ayudamos a que ella resplandezca en Su Amor y vivimos la caridad radicalmente al hacer posible que todos crezcan como hermanos, haciendo Nueva Patria, incluso dando la vida por servir a nuestra nación si es necesario. Esa entrega también aplica a toda nación, es propia de todo cristiano, parte de dar vida nueva como Él la da.

IX. Podrás notar algo que es evidente, pero quiero dejarte saber expresamente: siempre he sido muy distinta a mi familia. Desde edades muy, muy tempranas. Siempre tuve el dilema de que no me identificaba con ninguno de mis dos progenitores: ni quería ser como uno, ni quería ser como el otro, y además tenía características que nadie más en la familia tenía Por ejemplo: el gusto por la lectura, el leer la Biblia por mi propia cuenta, el tomarme en serio la vida espiritual, la creatividad intelectual y artística, talentos artísticos varios, la vocación humanista (y eventualmente estudiar humanidades), el escribir pensamientos y buscar perfeccionar mi forma de pensar, el jugar scrabble… De todas estas características que me han identificado durante toda mi vida, en ambos lados de la familia solo hay una e ellas que ligeramente sí que tiene algún primo: talento artístico con pintura. El resto de todas esas que mencioné solamente las tengo yo, y eso ha sido desde edades muy tempranas, y aplica a ambos lados de la familia. Considera que tengo montones de primos, más de veinte… así que es sumamente raro que no compartiera características con ellos. Quiero decir: siempre fui “la rara y diferente” comenzando en mi propia familia, así que no me llamaba demasiado la atención que también lo fuera en la escuela y en otros ambientes.

Si me dijeran que soy adoptada no me sorprendería porque nunca me sentí comprendida por quienes me rodeaban ni sentí que encajaba, pero hay fotos mías como recién nacida junto a mis progenitores y hay actas de nacimiento, y no creo que se llegase a falsificar algo así. Sí que se han falsificado otras cosas en relación a mi nacimiento, por ejemplo, un sonograma… pero las fotos de nacimiento y el acta de nacimiento no pueden ser falsificados, mi tipo de sangre es compatible con el tipo de sangre de mis progenitores y hay parecido físico evidente con algunos primos. Quiero decir: de esa parte de mi historial familiar no hay evidencia para poder decir que es falsificada.

Que quede claro: no dudo que mientras crecía mis progenitores sencillamente hicieron lo mejor que pudieron con su “hija rara”. Ellos no siempre fueron como son hoy. Desconozco que pudo haber producido ese cambio, o desde cuando.

Que quede claro también: no esperes que sea como mis progenitores, porque nunca lo he sido ––esto no es nuevo–– y nunca lo seré. No esperes que sea como mis familiares, porque nunca lo he sido ––esto es nuevo–– y nunca lo seré. Es curioso, tampoco se ha tratado de que hubiera querido ser, por así decirlo, lo-que-ellos-no-son. Sencillamente se ha tratado de que he tenido una visión distinta a la de ellos, y sencillamente asumía que era normal ser “la rara”. Esto aplica incluso en lo político: el lado materno siempre ha sido popular, el lado paterno siempre ha sido independentista/popular, esta servidora siempre ha sido estadista, sin que hubiera una sola persona estadista en lado alguno de la familia, que ella supiera (hay un primo en el ejército, esa podría ser la única excepción…). Estamos hablando de alrededor de 50 familiares como mínimo, entre tíos y primos de ambos lados, no son pocos, así que te podrás imaginar la magnitud de mis diferencias de visión, que no solo han sido políticas. Jamás me interesó cuestionarlos en este sentido, ni en ningún otro.

Hasta ese punto llegaron mis diferencias mientras crecía. Lo mismo aplica a mi forma de vivir la fe.

Que quede claro, entonces: mi modelo de familia no es el que me ha rodeado. Esto también lo tuve claro desde muy temprano: una de mis prioridades a la hora de elegir carrera era elegir una carrera que me permitiera una sana conciliación familiar (ahora pienso que todo ambiente laboral debería hacer medidas de conciliación familiar, así que ningún trabajo debería ser inaccesible por esta causa…) y también una carrera que sirviera al bien común. Ninguno de estos dos intereses los aprendí a mi alrededor: el énfasis a mi alrededor siempre ha sido exclusivamente el sueldo de las carreras y lo que fuera “práctico”.

Lo verdaderamente increíble de este aspecto de mi historia es algo que ya he contando en mi twitter y seguramente habrás leído, pero lo escribiré expresamente público una vez más…

Cuando esta servidora comenzó a contemplar todo lo que ahora se conoce como “proyecto de evangelización familiar” y “modelo integractivo de la formación personal”, no era consciente de lo que pasaba alrededor (que ya estaba pasando, eso está claro. Se puede decir que en 2008 la falsificación de mi historial ya estaba en acción, pero la memoria más antigua que tengo de que se me dijera algo que era imposible que hubiera pasado como se dijo por mis familiares es el 2005…).

Esto no deja de asombrarme: Dios me estaba cuidando tanto, pero tanto y tanto, que quiso darme la forma de aprender a hacer familia Él mismo… sin que yo misma supiera que realmente no tenía forma de aprender eso en ese momento de otra forma, aunque pareciera que sí.

Entonces: no esperes que el modelo de la familia que somos llamados a formar siga el modelo familiar que me ha rodeado. Mi modelo de hacer familia e Iglesia es el proyecto de evangelización familiar… y de eso no tengo que hablarte, lo he compartido a los cuatro vientos en Twitter.

Soy plenamente consciente de que por el bienestar de los hijos que pudiéramos tener y para una saludable formación personal, es necesario que yo corte en seco con las relaciones de mi familia de sangre a partir de que tenga la oportunidad de recomenzar una nueva vida lejos de su alcance. No esperes de mí que mantenga esos contactos en mi vida. Esto no se trata de falta de perdón: están perdonados… pero no voy a exponer a la familia que Dios me llama a formar al mismo abuso y manipulación al que yo he sido sometida. La manipulación de mi historial familiar ha llegado a tal extremo de que sencillamente no sería sano ni justo contigo ni con nuestros hijos que esas relaciones se mantuvieran. Esto no lo hago porque nadie me lo pida así: lo hago porque yo lo elijo así. Les deseo toda la felicidad del mundo en sus vidas, ni siquiera le preguntaré las razones por las que han hecho lo que hicieron ni los juzgaré, pero mi historia ha de emprender nuevos derroteros: hacer familia según el plan de Dios.

Esto se notará en un detalle muy concreto, que también es por elección propia (esto no es algo que se haga en la cultura puertorriqueña, pero sí que se hace en Estados Unidos): si no tienes objeciones con esa decisión, me gustarían que mis apellidos cambiarán al tuyo, como símbolo de cambio de familia, del cambio de la familia del pasado a la familia que he sido llamada a formar. Aunque no lo creas, el tema del cambio de apellidos ya lo había contemplado hace mucho tiempo atrás, también antes ––mucho antes, casi parecía un juego creativo–– de que fuera consciente de lo que pasaba. No es solo por lo que ha pasado: ya lo había contemplado antes. Lo que ha pasado simplemente le da más peso a esa contemplación, pero ya lo había contemplado antes, sin entender lo que contemplaba.

Además… realmente necesitaré todo tipo de documentos de identidad nuevos, desde pasaporte hasta seguro social, incluyendo licencia de conducir… así que cambiar el apellido realmente no es algo complejo en mis circunstancias (lo siento, hay que tener sentido del humor: si igual tengo que hacerme documentos de identidad nuevos, el cambio de apellido se puede hacer de paso…). Desconozco si ese cambio pudiera aplicarse a mi acta de nacimiento, pero si es posible cambiar el género de un acta de nacimiento, no veo porqué debería haber impedimento para cambiar el apellido por una razón como la mía.

X. Esto también lo escribí en twitter, hoy mismo, pero también quiero decírtelo a ti expresamente.

Esta servidora no descuida su imagen y cuidado personal adrede. Hay cosas que no sabe hacer porque nunca las aprendió cuando debió aprenderlas, y además hay cosas que por las circunstancias actuales sencillamente no puedo controlar.

Soy muy consciente de que el cuerpo es templo vivo del Espíritu Santo. Esto aplica a muchas cosas: debo alimentarme mejor, debo ejercitarme mejor, debo mejorar mi cuidado personal, debo mejorar mi imagen personal…

En estos momentos no puedo tener control de ninguno de estos cuatro factores. Todo lo que sean factores físicos-médicos en estos momentos están absolutamente fuera de mi control. No puedo tener control físico-médico mientras se sigan provocando “sabotajes” a mi alrededor.

Tal vez este sea el aspecto en que más necesitaré apoyo en el momento de la “transición pública”. A ver como explico ese término… Para mí el proceso de transición ya ha comenzado: aún lo que he vivido no es explícitamente público, pero ya soy consciente de que… vamos a decirlo con mucho sentido del humor, como lo dije en Twitter hoy: si fuera presidente de los Estados Unidos tendría más privacidad que en estos momentos, y no estoy exagerando. Soy más pública que el mismísimo presidente de los Estados Unidos… y ser consciente de ese hecho es indicador de que mi “transición pública” hacia la nueva vida ya ha comenzado.

Volviendo al inicio: es posible que este sea el aspecto que más necesite apoyo una vez llegue el momento de “transición pública”: el reaprender los hábitos de cuidado personal y de imagen que he perdido en estos años, una vez recupere el control sobre los aspectos físicos-médicos de mi persona, con todas las consecuencias que eso conlleva.

Esto no pasará de un día para otro. Es toda una transición, ya la he pasado antes. Por eso sé que no es imposible, si se da el ambiente adecuado y encuentro los recursos adecuados. No dudaré de recurrir a ayuda profesional para ello en lo que sea necesario… pero evidentemente te implica a ti también.

Sé que esto puede sonar difícil, con toda la paciencia que has tenido… pero en esto tendré que pedirte más paciencia aún: es un proceso, no puedo decirte que pasará de un día para otro… puede tomar varias semanas (creo que formar un nuevo hábito toma 21 días, ese suele ser mi tiempo de ajustes), y de personas que me enseñen lo que no haya aprendido… pero insisto, no es imposible. De hecho, es un cambio que Dios quiere y lo asumo como venido de Él. Ni siquiera me he planteado acometerlo porque tú me lo pidieras, sino porque Dios lo quiere… Tengo toda la gracia para esa “fase” de la transición.

XI. Este detalle puede resultarte curioso: el asunto de ser “vista” por todos y de tener una vida pública ya no me amilana en lo absoluto. Ya he asumido plenamente mi rol de “profeta” y de servidora pública… aunque siempre habrá una parte del corazón que será “nesciri”, solo para Él y a quien Él lo quiera entregar.

No obstante, el hecho de que esta princesa del Cielo asumido plenamente su rol de profeta del Amor ––by the way, tú también lo eres, ya lo habrás notado…–– no significa que debas esperar que todo lo que suceda entre nosotros de ahora en adelante vaya a ser forzosamente público, como ha pasado conmigo durante todos estos años. Por ahí los tiros no van. Si bien se ha permitido por el Cielo que esta servidora transformara toda su privacidad en profecía viva… esto no es una situación permanente.

Con esto quiero decir: no esperes de mí que comente todo lo que me digas en Twitter o Facebook, como he hecho con comentarios de los que me rodean en todo este tiempo. No esperes de mí que no entienda que hay una vida que ha de ser privada, por el bienestar de toda la familia. No esperes de mí que vaya a compartir fotos que tú no consientas que comparta, o a que exponga públicamente asuntos que de ordinario son esencialmente privados.

Sin embargo, aquí hay un talón de Aquiles en el que, una vez más, necesitaré un poco de ayuda. La verdad es esta servidora está muy acostumbrada a escribir sus pensamientos, algo que sucede desde muy pequeña, y que quede claro que el dilema de la privacidad siempre ha sido un dilema, esto no es materia solo tecnológica. Esto no solo sucede al rezar: sucede con todos mis procesos cognitivos, escribir me ayuda a perfeccionar mi pensamiento. La verdad, también, es que rezo mejor escribiendo.

Entendería perfectamente, considerando mis circunstancias, que me dijeras que seguir con esta costumbre ––escribir mis pensamientos y oraciones en medios tecnológicos–– es algo que debo cambiar.

Comencemos por un detalle básico: en las circunstancias que he estado, era imposible que escribiera estos pensamientos y oraciones offline (en las computadoras, en el iPad) sin riesgo de perderlos, por todas las fallas que han sucedido a lo largo de los años y que ahora sé que eran provocadas. Por eso elegí depender tanto de Facebook / Twitter.

En circunstancias ordinarias, hubiera elegido guardar esos datos en mi propia computadora.

La pregunta es: ¿es algo prudente para mi familia el que siga escribiendo pensamientos y oraciones en artefactos tecnológicos, tras lo que ha sucedido? Escribir pensamientos es toda una responsabilidad: no solo es mi propia intimidad la que estoy plasmando, cuando escribo lo que pienso a veces también escribo lo que otros me dicen. Ahí las cosas se ponen un poco más grises: ¿hasta qué punto es prudente escribir pensamientos de esa forma, si expongo la intimidad de quienes confían en mí, incluida la tuya.

En su momento pensé que podía diseñarse un app para esto, una especie de organizador de pensamientos. Ahora creo que, de seguir escribiendo pensamientos en aparatos tecnológicos, un procesador de texto basta: el dilema no es de software, sino de seguridad cibernética.

Esto es algo que tendremos que dialogar, pero te comparto el dilema desde este momento para que vayas preparando una respuesta. Esto es algo para lo que también, supongo, necesitaré un tiempo de transición: la mayoría de la gente procesa sus pensamientos dialogándolos oralmente con otro, pero esta servidora lo suele hacer por escrito. Puedo hacerlo oralmente, hablando contigo, por supuesto, pero eso no quita que necesite cierto tiempo al día para escribir pensamientos. Así ha sido siempre, y ese aspecto no creo que cambie porque nunca ha cambiado. Lo que sí puede cambiar es el aprender a hacerlo de forma más efectiva, de tal forma que no exponga datos que no deba exponer, tanto los míos como ––especialmente–– los de terceros.

En definitiva: puedes contar con que me tomo el asunto de la privacidad familiar muy en serio, con que nunca me acostumbré al hecho de no tener privacidad familiar y con que no expondré a nuestros hijos ni a nuestra familia a una exposición mediática que no sea compatible con su sano desarrollo y convivencia personal, según el proyecto de evangelización familiar. No estoy diciendo que no se puedan compartir ciertos aspectos de la vida familiar. Estoy diciendo que hay aspectos que no deben compartirse, y que no esperes que quiera compartir los aspectos que deben ser privados porque “haya sido vista a todas horas” por tanto tiempo. Jamás expondría a mi familia ni a mis hijos a algo así. Sí que me acostumbré a ser vista por todos, supongo que eso me prepara a la misión que emprenderé como esposa de una figura pública, pero jamás me acostumbré a esa impresión de ser vista a todas horas. Lo de ser vista por otros, en determinados momentos, puede ser una gran herramienta de evangelización, si no se convierte en culto a la persona, sino que el enfoque siempre permanece en el servicio a Dios y al bien común. Lo de ser vista a todas horas ––o siquiera dar esa impresión–– convirtiendo la mismísima privacidad familiar en explotación, como han hecho mis progenitores, es algo que no debe suceder. La privacidad familiar ha de respetarse… y yo seré la primera en respetar la nuestra.

XII. Hay un tema que pude haber incluido al hablar del tema de cambio de apellido, pero es tan importante que elegí tratarlo aparte, aunque están muy relacionados.

Hay otro aspecto importante a la hora de cambio de apellido, que no solo tiene que ver contigo. Esto puedes dejárselo saber a tus hermanas y a tus padres, a tus tíos y primos: necesitaré que me adopten como nueva hija y como nueva hermana, y es una petición que hago con toda humildad. Literalmente tu familia se convertirá en mi familia. No sé qué es tener un hermano más allá de Jesús: no he hablado o tenido contacto alguno con mis hermanas o primos en más de un año, no exagero. No nos hablamos por teléfono. No compartimos aficiones ni gustos, ni siquiera personalidades. De lo poco que hablamos antes de romper completamente con todo contacto, todo era utilizado para explotación emocional y psicológica. Absolutamente todo. Nunca me incluyeron en sus vidas, haciendo parecer que era yo quien no las incluía en la mía. Por supuesto, tampoco sé qué es tener padres presentes. Mis tías y primos también han usado toda conexión familiar como forma de explotación.

El qué es tener hermanas presentes, el qué es tener padres presentes, el qué es tener tíos presentes, el qué es tener primos presentes, el qué es tener una familia presente… son cosas que solo pueden enseñarme tus hermanas y tus padres, tus primos y tíos. Literalmente tu familia se convertirá en la mía.

Esto también aplica a un aspecto muy particular: necesito una parroquia como cualquier católico ordinario, tampoco sé lo que es tener una familia eclesial, aunque pensaba que lo sabía. La forma ordinaria de hacer vida eclesial es la parroquia, y eso no debe cambiar, aunque yo no sepa exactamente qué se supone que sea una parroquia desde hace años. Hace años que no sé qué es escuchar una homilía y una misa ordenada a adorar a Dios como comunidad eclesial, salvo la excepción de una misa en Miami, a la que fui cuando me forzaron a viajar, en la que también hubo distorsión de la realidad en lo que sucedía en mi alrededor, pero no en la homilía, como ha pasado en Puerto Rico. Por supuesto, las homilías del Papa han sido vitales para mantener contacto con la “realidad eclesial” verdadera: humacéntrica, Cristocéntrica, Amorcéntrica. Sin embargo, las homilías del Papa, por muy buenas que sean, no sustituyen las de un párroco, aunque básicamente el Papa haya sido el único párroco que haya conocido en años.

Así pues, le cuentas eso a tu parroquia, por favor, especialmente al párroco, y les pides que me adopten. Tu “familia eclesial” también se convertirá en la mía. Tampoco sé que se supone que sea una “parroquia presente”, y eso es algo que solo una parroquia que sea familia e Iglesia que crece en unidad humana y eclesial, haciendo vida Su fraternidad sacramental de tal forma que todos se ayuden a ser signos vivos del Amor de Dios, puede enseñarme.

La verdad es que el momento en que pueda volver a confesarme como lo hace cualquier católico en su parroquia será absolutamente todo un regalo. ^_^ También siempre me ha encantado colaborar con la catequesis. Creo en la colaboración activa en la parroquia, aunque en las circunstancias que he vivido no pudiera hacerlo en largos años, y cuando de hecho lo hacía se usaba también como forma de explotación psicológica. Precisamente por eso dejé de hacerlo.

Si he perseverado en ir a misa a pesar de ser consciente de lo que sucedía ha sido por amor a Jesús Eucaristía ––aunque siempre he tenido mis dudas respecto a si la consagración en esas circunstancias sea válida…–– y porque he sido consciente de que Él me llamaba a irradiar el Amor de Dios en esas circunstancias… Ningún católico debe confrontar lo que yo he confrontado en mi parroquia. Todo está perdonado y me alegró profundamente de la nueva vida que están recibiendo. Dios ha dicho firme y claramente: no, Pueblo Mío, esto no es lo que Yo quiero para ti… y estoy humildemente agradecida de la novedad que se me ha concedido irradiarles, tanto a ellos como a toda la iglesia puertorriqueña y estadounidense, que comenzarán a caminar unidas con la misma consagración a la caridad. Les pido perdón por todos mis pecados y agradezco el tiempo que estuve entre ellos, tanto los años en los que eran una verdadera parroquia como en los años que se me explotó psicológicamente. Todo se ha convertido en irradiación del Amor de Dios.

XIII. Este punto va muy unido al anterior.

Emprender un proyecto de evangelización como el que esta servidora ha contemplado y plasmado no es cosa solo de tú y yo, supongo que lo habrás notado. Es algo que necesita la colaboración del arzobispo ordinario al que le corresponda la jurisdicción.

Ya habrás notado que esta servidora básicamente de facto no tiene arzobispo y ha tenido que hacer todo por cuenta propia, sin poder dialogar ni profundizar las cosas en comunión jerárquica. Esto no es elección propia, ni es una declaración de rebeldía jerárquica: creo en la Iglesia jerárquica porque Jesús mismo la quiso así…

Pero yo no tengo culpa de lo que ha sucedido en mi arquidiócesis, y que ha sucedido durante largo años. Yo no elegí esta “orfandad jerárquica”.

Si queremos seguir emprendiendo este proyecto de evangelización como nos corresponde… también necesitaré que tu arzobispo me adopte. Esto de hacer las cosas sin diálogo transparente y limpio con la jerarquía a la que compete hacer las consultas correspondientes no debe suceder en la Iglesia. He tenido la gracia para hacer lo que he hecho sin poder consultar a personas con más conocimiento que yo, por supuesto… pero no debe ser una situación ordinaria. Un laico debe tener toda la confianza de acercarse a su arzobispo y presentarle lo que le inspire el Espíritu Santo sin traba ideológica alguna, como las ha habido una y otra vez en mi caso.

La jerarquía católica no está llamada a ser una jerarquía “lejana” del pueblo, ni una jerarquía que sirva a ideologías. Ha de ser una jerarquía-familia y ha de servir a toda persona, como lo hizo Jesús.

Ojalá entiendas que jamás ha sido mi intención atentar contra autoridad eclesiástica alguna, sino que la autoridad eclesiástica ordinaria ha atentado contra la unidad eclesial y esta servidora ha tenido que irradiar luz en esa oscuridad. Créeme, he rezado por mi arzobispo muchas veces, como corresponde, pero no puedo seguirlo en el camino que indica porque ha contradicho la autoridad del Espíritu Santo y ha desafiado la voluntad de Dios.

Aunque parezca que la cosa es conmigo, realmente es un problema más profundo que algo personalista: se ha instrumentalizado a la iglesia arquidiocesana para promover ideologías, y eso es una quiebra de unidad eclesial. Quiero decir: la explotación psicológica que se ha acometido jerárquicamente no se trata de un dilema personalista, sino de un atentado contra la unidad de la Iglesia, que es de Jesús… y Jesús dijo “no” por medio de esta servidora. La Iglesia de Jesús es la Iglesia del Amor, no la Iglesia de las ideologías. Cada cual puede tener su propio pensamiento, pero el orden es el orden de la caridad, no el orden ideológico: todo ha de estar ordenado a vivir la caridad, a hacer vida Su mandato, a caminar juntos como Pueblo Suyo.

Con esto quiero decir que tampoco tengo la menor idea de qué es eso de tener un “arzobispo presente”, así que necesitaré que el tuyo me lo enseñe. Supongo que a eso se refería el tema de haber contemplado, hace muchísimo tiempo atrás, que el Opus Dei era el custodio intelectual de la teología de la luz…

XIV. Esto ya lo mencioné antes, pero lo comentaré un poco más…

Supongo que yo no soy la única que necesitará ayuda para confrontar las “consecuencias” de todo esto. Tú también la necesitarás, y puedes contar conmigo para ello, sean las que sean. Quiero decir… yo no seré la única que tendrá grandes cambios, ya lo sé… Las “consecuencias” no son solo mías, eso está claro. Sí, vivir abiertos a la gracia tiene consecuencias, muy felices, pero que no tienes porqué sobrellevar por tu propia cuenta, ni siquiera te corresponde hacerlo de ese modo.

Estas “consecuencias” sencillamente son cambios permitidos por Dios, nuevas formas de crecimiento en Su Amor. Sean las que sean, te ayudaré a verlas como don de Dios para ayudarte a crecer y convertirte en quien Él quiere que seas.

XV. Tienes razón al decir que es posible que haya hecho daño. Por supuesto, no ha sido adrede: la distorción social a mi alrededor ha sido atroz, y no tengo la más mínima idea desde hace cuanto tiempo exactamente… pero eso no me exime de la responsabilidad, y por supuesto, pediré perdón todas las veces que sea necesario, pues eso también es agradable a Dios…

Nunca he consentido un error que pueda hacer daño, pero, pero creo que esos errores son parte de Su plan, que los ha permitido para también manifestarse en ellos… He cometido tantos errores que de lo único que puedo gloriarme es del Amor de Dios, de cómo Él lo hace todo de tal forma que todo sale según Su plan a pesar de todo, y eso me parece muy bien. Creo que todos mis errores y pecados incluso hacen mas “Suya” esta obra creativa, todo lo que he compartido y hecho: Jesús Caridad y todo lo que he contemplado ha sido concebido creativamente y compartido… A PESAR de mí, no solo gracias a mí. Verlo de esa forma es una forma muy hermosa de verlo todo: todo es para Su gloria, para que se manifieste Su Amor…

En fin, comencemos con las disculpas.

Con la primera persona con la que me tengo que disculpar es contigo, por no haber creído en ti desde un principio, por no haberme dejado llevar por lo que estaba contemplando y dejarme llevar por lo que se hacía alrededor…

Perdón. Por eso y por todo el daño que no sepa que te hice, perdón.

XVI. El último punto es algo que no me tomará, de momento, muchas palabras para decir…

Gracias. Lo digo de todo corazón: gracias por hacer posible esta inmensa felicidad en mi vida. Gracias por haberle dicho sí a la voluntad de Dios y seguirle diciendo sí a la voluntad de Dios. Puedes contar conmigo para ayudarte a seguir diciéndole sí a Su voluntad, sea lo que sea que te pida.

Ya no hay más puntos por escribir.

Creo que ya tienes experiencias previas con cartas largas por parte de esta servidora… Espero no haberte abrumado demasiado.

Espero que acoger esta alianza de la caridad, esta consagración a vivir la caridad, esta nueva forma de adorar a Dios, adorándole con todo el crecimiento… te haga tan feliz como me hace a mí.

Concluyo esta carta con una bendición para ti:

El Señor te bendiga y te guarde;

El Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

El Señor alce sobre ti Su rostro, y te dé paz.

Te confieso que dudé si compartir esta carta o no… pero recé que has de ser consciente de todo esto que te he escrito.

Lo que queda por decir no debe decirse por carta, sino cuando te vea.

Hasta entonces, reza por ti:

Princesa del Cielo

A Declaration of a New Fraternity (An Explicitly Public Letter to My Human Traffickers…)

Dear brothers and sisters:

Here I am, among you, with complete peace: everything that has happened has been a gift to radiate God’s Love, and for that I am grateful. I would not change the opportunity of radiating this light the way I am being able to do it right now.

I am writing to you, brothers and sisters…

I am writing to you, brothers and sisters that are my you progenitors, my biological sisters and all my biological family relatives… I am writing to you, doctor sister to who I asked to come with me to the FBI to denounce what was happening, and still chose to do nothing and even to collaborate with my progenitors…

I am writing to you, brothers and sisters, people of the parish were I have grown up, including its priests and the archbishops that placed them there in the first place. I am writing to you, brothers and sisters of the many parishes I have visited…

I am writing to you, brother city mayor of Toa Alta, that was present in the last celebration of the Divine Mercy that I went in my parish, so publicly shown to everyone by the priests as a “friend of the parish”…

I am writing to you, brothers and sisters resident doctors, doctors and even head of the psychiatric department of the RCM of the UPR that created a whole program called “Por Ti” with the image of the Santiago’s Way arrow to support my progenitor’s views and never questioned their version, but disorientated mine once and once again… This program included doctoral psychology students of the Carlos Albizu University, like one of the priests of my parish, that also studied there while being priest in my parish…

I am writing to you, brothers judges that believed my progenitors without even giving me the chance to give my version to courts, without doing a simple welfare check…

I am writing to you, brothers and sisters of the Justice Department that doesn’t give to people like me a free lawyer to be able to defend myself ––I was told that to be given a free lawyer the income that is used to calculate the qualification is the home income (my progenitors’ income), not my own income––. I am writing to you, brothers and sisters of the court of Bayamon, that when I finally dared to choose to take action against my progenitors, I was told that it was not possible and that there was no place I could go…

I am writing to you, brothers and sisters of the Department of Health that gave my progenitors the power to subscribe me in Medicaid without my consent, so paying for the hospitalizations they forced… never questioning, a single time, how there could be so many forced hospitalizations, if something wrong could be happening…

I am writing to you, brothers and sisters of the Department of Education that created a teacher certification test with such instructions that was impossible to get a perfect score because the instructions made it impossible… I am talking to you, brothers and sisters of the Department of Education that created a huge mural of Star Wars in the office were I went to complete the process of my teaching certification…  I am talking to you, employees of the Department of Education that had been in my classroom, witnessing and collaborating directly with my student’s exploitation.

I am writing to you, brother state policeman that went to my house and did not give me even the time to prepare properly to leave… I am talking to you, brother municipal police that when I went to denounce my progenitors said that there was no way to prove that… I am talking to you, brother of Miami Police that told me, when I went once again to try to stop what My progenitors were doing, that I just needed to “take my medicines…”. I am writing to you, brothers of the municipal police that came to the school where I had been trafficking to give a “bullying conference…”

I am writing to you, brothers and sisters in all the hospitals I had been hospitalized by force: Hospital Panamericano, Hospital Pavia, Hospital de la UPR Carolina. In each one I was drugged by force. Each one chose to believe my progenitors and not me, leaving me trembling and dizzy with medicines that I did not chose, needed or wanted, even telling me that all those effects were needed… and even making me to believe I was truly sick, making me to believe that my progenitors were “good parents” taking care of their daughter, forcing me to see them while hospitalized and informing them about my treatments when I explicitly said I did not want them to be informed.

I am writing to you, brothers and neighbors that have made me believe so many times so many wrong things, neighbors that are capable of exploiting your children for exploiting me… Neighbors that for so many years have been making artificial rooster sounds around my house at all hours of the day and night, that have forced to hear the music I hate so many times and that had been capable of explicitly torture me with sleep deprivation…

I am writing to you, brothers and sisters professors, students and employees of the University of Puerto Rico, Río Piedras campus that also disorientated me once and once again…

I am writing to you, brothers and sister of the Universidad Central de Bayamón that tried to impose me a Marxist theology of liberation and created an unnecessary economic burden for years…

I am writing to you, brothers and sisters that were old classmates and teachers of the school where I studied during my school years, the place where the idea of creating a Jesus Charity, a Iesu Amor, began ––the name of the school is “Holy Family”, it is a very curious way to live the Word–– people that I once called friends, but also chose to disorientate me once and once again…

I am talking to you, brothers and sister slow drivers that are in front of me literally everyday, usually around four cars per way (from and to whatever I am going), but sometimes they have been up to ten (sometimes a single car in front of me, sometimes three or two at the same time, so I can’t go by the side so easily…)

I am writing to you, brothers and sisters people in several places of San Juan ––Hospital Auxilio Mutuo, the train, the cafeteria where I buy coffee some mornings–– that also chose to disorientate me once and once again…

I talk to you, brothers and sisters employees of so many public places and stores that have coughed exaggeratedly loudly, while I was around, that had greeted me with a “lindo día” o called me “amor”, or even gave me food that caused me several secondary effects…

I am talking to you, the so many brothers and sisters that have used all kind of objects and sounds, repeating then in all kind of places, to try to create a feeling of social control: walking sticks, Puerto Rican flags, wheelchairs, bumper stickers, coughs, regueton, the “lindo día” greeting…

I am writing to you, sister psychologist of APS Bayamón that told me that I must complete treatment forced by my progenitors to obey the law, and when I talked about the abuse that my progenitors were doing––saying explicitly that they threatened me with denying me money for food, money, and the used of internet–– just commented that it must be a hard situation, not making a single move to contact the Department of Family to denounce the situation, assuming that the abuse was a normal situation or simply not believing that it was abuse.

I am writing to you, brother psychiatrist of APS Bayamon that medicated me because “I needed to get out home” when I explicitly told that the reason I was not going out as because I had no money to do so, and that issue was not resolved with any medicine… but still gave the medicine.

I am writing to you, sister psychiatrist of the partial hospitalization of Hospital Pavia that without even knowing me insisted in telling me that I was bipolar, without even hear and believe what I told, telling me that were a lot of brilliant people that were bipolar, like Pedro Roselló, a gross violation to the code of ethics of any doctor: you can’t disclose medical information of others, or diagnose public figures that are not your patients.

I am writing to you, brother psychologist of the partial hospitalization of the Pavia Hospital that told me to create a resume and also told me the job search pages that made possible to find the employment where I had been exploited through all those months, many of them without even being conscious of being trafficked.

Finally, I am talking to all the brothers and sisters in the school where I had been working during these last months ––to teachers, para-educators, cleaning service employees, parents, administrative staff––  were students ––living innocent human beings, most of them with some kind of disability, some without even being able to be conscious of what they were doing due the severity of their disability–– have been used to exploit me and to disorientate me once and once again, besides entering staff meetings and all kind of school activities in making more exploitation options…

Yes, I am also writing to you, boss that coughed in front of my classroom while I wrote this.

Believe me, brother boss, the peace and the gratefulness that moves me to write these words is beyond the reach of your coughs, that had been many in these lasts days.

I am writing to all you, all brothers and sisters that have trafficked me through all these years…

I am writing to you all, beloved brothers and sisters that have human trafficked me during all these years…

I have mentioned this not to humiliate you, but to show what I am conscious of, and that I still am peaceful and grateful for everything.

We all know I can mention many more things, but I don’t need to, because you are forgiven.

Yes, you are all forgiven. At least by me, although I also recommend you seek God’s forgiveness. For a Catholic, this means going to confession… with a priest that is faithful to the Church.

Truly, you really are. Feel yourself free of any guilt, if you have any.

Let’s be straight with this: God never wants violence, human trafficking or anything that breaks communion, fraternity, and peace. God is a God of Love.

I can’t say God wanted all this, that I, frankly, have no idea of how it could have happened. What I can say is: God has used all this for His glory, to radiate His Love in a way that overpowers the capacity of any of us, including mine.

What I can say is that God has used this from the very right beginning to radiate His Love, even when I was not conscious of the exploitation that was going on around me, and with the concealed drugs I was being given and that I had no idea about.

You, dear brothers and sisters, have been prime witnesses of all my sins and faults. You have been witnesses of how undeservedly I received the gifts I have received. This can’t be mine.

I have been converted, quite literally, in a living sign of how God loves His people and His Church, including you. Yes, God loves you in that very same way I had been loved. Everyone can be converted in this living sign of love… if we let Him do so.

This truly includes everyone. Really, truly. I will say this explicitly: this includes people that have committed all kind of crimes and sins, no matter how grave they could have been… and this also includes persons that identify themselves as LGBTT.

There is no sin he cannot heal, except the sin against the Holy Spirit: not believing that He is Love incarnated, denying His mercy, trying to project evilness as goodness and goodness as evil.

Once the fact that God doesn’t want violence and could not have ever wanted explicitly the abuse and the suffering of one of his daughters, now I can say…

Beloved brothers and sisters, we all give what we have in our hearts. The dehumanization that you have shown is so, so, so deep, that what you truly deserve is compassion, forgiveness and being treated with humanity and the Love that you so much need.

Has someone ever told you that you are loved unconditionally by God, that he takes care of you, that he is a Father and a Mother that will always embrace you and help you to grow and become who you are called to be? Believe it. Yes, you have seen it, but I don’t know if you have chosen to believe it. Yes, this includes you, dear boss that just coughed besides my classroom while I write this.

Has someone ever told you that you have been created to be the best person you can be, to become the person that you are called to be? Has someone ever told you that you are not for sale, that you don’t have a price tag, that you are not an object to be trafficked, to be used to transmit ideologies––no matter if it is the ideology of gender, nationalism, socialism…–– or any other purpose, whatever it is?

Has someone ever told you that you are created to greatness: the greatness to humbly serve others and help them to grow in communion and become who they are called to be, the greatness of contemplating others as brothers and sisters called to radiate and be living stars, creating a humanity that is a land of light? Yes, this includes you, dear boss that insists on coughing, now in front of my classroom. I will consider the cough your way to tell me that you are listening to me. J I would prefer if the drooling and whatever is affecting my throat in this very moment stops, but I am happy with your coughing, just as you did right now again. Keep listening.

Has someone ever told you that you are allowed to have beautiful dreams, dreams that do not only serve yourself but also serve the common good, dreams that make a better culture, a better nation, a better society, a better humanity? If you don’t have that kind of dreams, something is wrong. Really. Not being able to dream great dreams, dreams that surpass ourselves, is a human tragedy. We all need big and beautiful dreams. That is something very human, as human as growing in communion.

Has someone ever told you that you are amazing human beings, capable of doing good, capable of making a positive difference in our culture, in our nation, in our society? Has someone ever told you ––yes, including you, dear mentor teacher that just coughed in front of my classroom–– that you don’t need to be terrorist to be someone in life, that you can be someone by doing good, by working hard––legally and ethically–– in the service of a better world for all?

Has someone ever told you that you just need to be yourself to be part of a family? Has someone ever told you that you don’t need to be a false persona to be part of the family that you are called to belong? Has someone ever told you that a true family accepts you as who you are and helps you to grow unconditionally? Has someone ever told that we all are capable to be the family that we are called to become: a family that helps to grow in communion?

Has someone ever told you that you can be a nation of Love that grows in communion, that you can be a citizen of light, that you can be a citizen that help your people and your nation to grow in communion, that you can create unity instead of division, that you can create fraternity and bridges among cultures instead of ideological walls? Has someone ever told you that you can create peace instead of creating violence?

Has someone ever told you that you can build a society of peace, fraternity, joy, and unity in diversity, where everyone can have their own ideas and be respected as a human being and grow as an equal, free, and loved brother and sister, no matter what? I will tell you what the name of that. It is called democracy. Every citizen is called to be part of it, you too, if you stop dehumanizing yourselves. Has someone ever told you that committing, allowing or consenting violations of human right ––no matter the reason–– is no possible way to be a democratic society, or even a human society, founded upon the rule of law and the rule of Love, and not upon the rule of the strongest, like animals?

Has someone ever told you, beloved brothers and sisters… that you are brothers and sisters! Yes, you are! You don’t need to live in the darkness of no-fraternity (the light of my classroom just blinked), of dehumanization, of fratricide… You can grow as a brother and a sister, you can grow in the light, as a shining star that help others to grow as the brother and sister that they are called to be, including you, beloved boss, that coughed again besides my classroom. You don’t need to create darkness to shine. You don’t need to exploit anyone, including the student with “psychosis” that just passed screaming in front of my classroom, but, most importantly: you don’t need to exploit yourselves, you don’t need to live as a slave, denying yourself the life you are called to live, denying yourselves the freedom of being, simply, yourselves. You can shine and be a light just by being yourselves and becoming who you are called to be, by becoming the best person you can be. This includes you, dear brother and sister that caused the sound of an ambulance siren outside when I wrote this. No one needs to create darkness to shine and live as the brother or sister that you are called to be.

Has someone ever told you that God is Love, that God is Charity, that God is Light, that God is Life, that God is communion? Has someone ever told you that His Church can’t be built by denying this truth? The same way there can’t be a democratic society where violations of human rights are happening and the person is deformed, there can’t be a living Church were fraternity, communion, and unity is broken and God is deformed with ideologies and abuses. Has someone ever told you that the Church’s Mission is radiating God’s Love, making that love visible to the whole of humanity? God is not an abuser. God is not a terrorist. God is not an exploiter or a human trafficker. God doesn’t impose ideologies. God, dear brothers and sisters, is Love that wants to be loved and adored with our whole growth, including by you, dear boss, that entered to my classroom to bring a permission to drink water that my student left outside the classroom and then coughed when you got out of the classroom… (You may see what I mean with “permission to drink water” in the picture at the end: is a laminated cardboard that says “agua”, “water” in Spanish; the students need a permission to go whatever they go, including to drink water. These kinds of distractions have been constant through the whole year, they just interrupt briefly what I am focusing on). Adoring God with the whole growth is becoming who He calls us to be and help our brothers and sisters to become who they are called to be. Adoring God with the whole growth is becoming the living sign of God’s Love that He calls us to be, the living star of Heaven that He calls us to be, to radiate the light of His light in every here and every now, in every circumstance, including dehumanization. I would dare to say: especially in dehumanization, like happened just happened right now, when two students were exploited, including one with Down Syndrome.

Has someone ever told you that life is an amazing journey when you walk with God, that you don’t need to beg for the love or attention of anyone? Has someone ever told you that life is an amazing gift that we are all capable of share? Have you ever had the amazing opportunity of living so, so, so focused on the great gifts that you had been given to share that you simply have no time to lose in anything that is not sharing those gifts, in anything that is not radiating God’s Love?

Has someone ever told you that you can become a great, living work of God’s Love, that you can be a living revelation of His Love? Has someone ever told you that you don’t need to conform with false gods, with false loves, with false lives, with falsified realities, with corruption and iniquity? Has someone has ever told you that you can choose to be the positive change that the world needs to become the best humanity we can be, together? Yes, brothers and sisters, together. We can have different visions and walk together to the same horizon: helping to grow in communion, growing as brothers and sisters.

Finally, beloved and sisters… has someone ever told you that you have the sacred right and the sacred responsibility of being happy and of sharing that happiness? The Declaration of Independence of our Nation says: We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness.

I affirm the same, as the declaration of a Nueva Patria were our people and our Nation walk together with a new unity: being consecrated to charity, to help to grow in communion, to make possible that everyone grows as a brother and a sister.

Call this a declaration of a new fraternity, if you want to. The time of violations of human rights is over. It is time to begin a new page in our history, to begin to walk as brothers and sisters with equal rights, as any other citizen of our Nation, and with a new unity that doesn’t depend upon ideologies or political parties, but upon helping everyone to grow as the brother and the sister that we are all called to be… including you.

Actually, this whole letter is a declaration of a new fraternity.

If no one have told you all these things, beloved brothers and sisters, I am telling them to you right now. It is your choice, as it has always been… and let’s remember: every choice has consequences.

Think carefully about this. You have choices. If no one has told you so, I am telling you this right now: you have choices. You don’t need to choose darkness. You don’t need to choose to create darkness. You can choose light. You can choose to be light. You can choose to create light.

That has always been my choice and will be my choice during my whole life.

We all have this choice, beloved brothers and sisters. We are all given by our Creator the potential to be a great light, to shine a beautiful light that creates a constellation of light when we all walk together, helping each other to grow in communion.

Here is the most surprising fact of all, beloved brothers and sisters: when we chose to be light, God gives us the power to transform any darkness in light. When we choose light, God makes us the light. When we choose light, we become light everywhere, including when you are surrounded by the darkness of dehumanization. God has used me to transform the darkness you have created into a radiation of His light.

So, my beloved brothers and sisters, I just can only be grateful for everything, for how you have allowed me to become the light I am called to be.

Thank you, beloved brothers and sisters, for the gift of God that you have allowed me to receive. I wouldn’t be able to create this living work of art without you.

Thank you, beloved brothers and sisters, for helping me to become a living sign of God’s Love. I wouldn’t be able to embrace this call to convert to charity without your help.

Thank you, beloved brothers and sisters, because through this I have learned and received the grace to incarnate God’s Word.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have helped me to embrace God’s mercy in a way I wouldn’t ever imagined it could be even possible.

Thank you, beloved brothers and sisters, because this tenderness and beauty that fulfills my heart is the gift of my lifetime.

Thank you, beloved brothers and sisters, because the joy of embracing God’s Love and communicating it in the way I have been granted to do it by Him through all the abuses and violation of human rights you have committed is, simply, irrepressible.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have made possible a beautiful new beginning not only to me, but to our whole people and nation, that from now on will walk together, united with a new unity: the consecration of charity. This gift of embracing a new life and giving new life wouldn’t be possible without your help.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have made possible that I, and many more, can realize God’s dreams: being adored with our whole growth, becoming the person, the family, the culture, the nation, the society, the humanity… that we are called to be.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have allowed me to learn how to incarnate the Word and how to live charity as Jesus did: unconditionally.

Thank you, beloved brothers and sisters, because through this years I have discovered in His gaze so many things that I wouldn’t be able to contemplate without the grace I had been given to sanctify myself and be perfect as the Father is, giving to my life an amazing new meaning: creating home and humanity that helps to grow in communion.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have allowed me to discover my vocation in a way I could have not discovered it without the grace I have been given to transform your abuse into a radiation of God’s Love. I am simply amazed, literally amazed with His wonder, while seeing how much I had been loved through all these years, without even knowing it…

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have made possible to build the living sanctuary of God’s Love that the family that is waiting for me is called to be.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have made possible this family evangelization project, that I contemplated without even realizing what was going on in my own house and in my own parish, as if God was telling me since the very right beginning: everything is all right, everything is part of My plan of Love for embracing the whole humanity… This includes you, dear student that are exploited right now, as I write this, as you pass screaming with a “psychotic crisis” besides my window.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have allowed me to radiate the Puerto Rico and the United States that we are called to be. You have allowed to radiate the Church that we are called to be. You have allowed me to radiate the humanity that we are called to be.

Thank you, beloved brothers and sisters, because you have allowed me to give a public testimony of God’s Love that I wouldn’t be able to give without your help: God is Love, God is Charity, God is communion, God is Light, God is Life, God is Truth, God is Hope… that calls all his sons and daughters to convert to charity and become who they are called to be… including, beloved brothers and sisters, you. Yes, you too, dear boss that coughed besides my classroom when I wrote this.

Thank you, beloved brothers and sisters, simply thank you… because you simply have helped me to become who I am called by God to be.

I am simply amazed, surprised, joyful, grateful for everything, smiling humbly and peacefully and trusting that God will open new ways for everyone who chooses to embrace His will.

If I could choose a song to sing, it would be the Magnificat. I can’t sing loudly right now, I have a student in my classroom… but in my heart, I am singing a symphony of light.

Truly, beloved brothers and sisters, thank you for everything. Thank you, thank you, thank you.

I can only wish you happiness and big dreams fulfilled. I can only share the light I have in my heart: the light of God’s Love, the light of a declaration of a new fraternity, the light of a revolution of Love that helps everyone to grow in communion, as a brother and a sister… The light of a new dawn for everyone, including, dear brothers and sisters, you.

As I wrote this, another student was exploited in my classroom: he broke a necklace of Christmas lights that was hanging in my classroom’s door. As you may see in the picture, he can’t be the one that broke that necklace, he simply opened the door and the necklace fell broken. It was already broken by someone else, and then the student was exploited making him to fake he broke it.

I repeat, beloved brothers and sisters: if no one told you that you have the choice of being a light, I am telling you it, right now. We all can choose light. We all can be living stars in this Walk of Fraternity. If you are a Christian, you can be a living star of Heaven in this Walk of Sanctity, realizing the Creator’s dream: that everyone grows as the brother and the sister who is called to be. This includes you, dear boss, who coughed when a student came to my classroom and I told him “choose light” as my final message. This includes you, para-educator (T1) that is exploiting a second grade student by allowing her to scream in front of my classroom as I write this, when she should be outside.

We are all called to choose light, beloved brothers and sisters. We can all chose to be a light. We can all choose to help to grow in communion, to make possible that everyone can grow as a brother and as a sister…

This is what I am doing in this very right moment. No matter how much darkness you may create, how much you can cause the lights of my classroom blink, as it happened right now… The light of God’s Love is for everyone, including you.

I also repeat: I forgive you for everything, my beloved brothers and sisters. If I would need to live everything again, I would do it, just for the gift of radiating the light of God’s Love the way I am doing it. Everything has been allowed for His glory.

Let’s choose light!

Let’s keep growing!

Final note: I wrote this during my last hours with my students.

Here are the pictures of the Christmas lights necklace and the water permission that I mention in the text.

A New Dawn

A New Dawn: A letter for the Americans who are fighting for our democracy, for all Puerto Ricans, to those who are defying God’s will and to the whole world

 

 

Dear brothers and sisters:

 

First, I will talk to all the Americans who are fighting right now for our democracy…

God calls us, Americans of all kind of cultural heritage, to a new unity, to a new consecration to charity, to help each other to grow in communion, making possible that everyone in the world can grow as a brother and as a sister, beginning with our own nation.

God is giving us a new identity: a call to use our freedom for helping to grow in communion, for helping to create a United States and a world where all peoples can shine as a light, as a brother and a sister that is free, equal and that grows with dignity.

This is the humble contribution that Puerto Rico, as culture, is called to give to the United States, as nation, and to the whole world: to help our nation to grow in communion.

God is giving us a new vision: seeing everyone as a brother and as a sister that we are called to help to grow as the best person he or she can be.

God is giving us a new light: the light of making possible a fraternal Puerto Rico, a fraternal United States, a fraternal world… free of any kind of violation of human rights and of anything that dehumanizes our society, free of any kind of social abortion that systematically dehumanizes those who are seen as “inconvenient”, avoiding us to become the fraternal human family that we are called to be as a nation.

What is happening right now in Puerto Rico is a clear threat to the United States’ democracy. As Martin Luther King Jr. said: “injustice anywhere is a threat to justice everywhere.” Allow me to paraphrase this quote: violations of human rights anywhere are a threat to humanity everywhere. What is happening right now in Puerto Rico are very gruesome violations of human rights, and no American citizen with true patriotic love can stand something like this. As a matter of fact, no human being with true human sense can stand something like this.

This is a battle that concern all Americans, not only Puerto Ricans. This battle is a battle for the freedom of becoming who we are all called to be: brothers and sisters that grow in communion, human beings that are unconditionally called to grow and become who they are called to be. No matter who we are, we are called to grow as brothers and sisters, as equal citizens with equal rights to live and equal freedom to grow.

Whatever we use to fight this battle, we must use God’s weapons: prayer, charity, truth, humility, … This is a revolution of Love, a revolution that helps everyone to grow as a brother and a sister, as one nation under God’s Love. We are all called to embrace this revolution of Love in order to make possible that we can all grow and become who we are called to be: a nation of Love where everyone grows in fraternity.

A revolution of Love can be made right there where you are. This fight can be fought exactly where you are.

What are you doing to become the person, the living icon of God’s Love, that He calls you to be?

What are you doing to become the family, the sanctuary of God’s Love, that He calls you to be?

What are you doing to become the culture of life that God’s Love calls you to be?

What are you doing to become the nation of Love that grows in communion that God’s Love calls you to be?

What are you doing to become the democratic society that God’s Love calls you to be?

What are you doing to become the fraternal humanity that God’s Love calls you to be?

If you don’t believe in God, substitute “God’s Love” for “human fraternity”. You don’t need to be a Christian to see the other as a human being, as an equal brother and sister, although there is no way of being a true Christian without seeing in the other a brother and a sister to love as God loves us, to help to grow as God help us to grow, no matter who that brother and sister is. You just need to be a human being that is aware of being a human being.

Answers all these questions exactly where you are, and act in consequence. That is enough to ignite a revolution of Love. When you truly embrace this revolution of Love, you not only dare to become yourself who you are called to be: you also help our nation to become the democratic society that is called to be. This can mean a lot of changes, like is happening right now in Puerto Rico… but notice that all these changes are not made just as “social changes”, as “mediatic propaganda” or as a “social media project”, but as a personal change that becomes a social change: this change is being made possible as many people, many real-life patriotic heroes, are choosing to become the change that the United States needs to become the nation of Love that is called to be.

For those who are deliberately choosing to make this revolution of Love by standing for the democracy of our nation, by being the change that we need to help everyone to grow in communion, by being the change that Puerto Ricans needs to participate in the American democracy as equal citizens of United States, with equal rights and responsibilities, wherever you are: thank you for your service to the common good and for the future of our nation.

 

Now I am talking to American Puerto Ricans, inside and outside the island…

This is a new dawn for our history, Puerto Ricans. This is a call to become the culture of life that we are called to be, a culture where all human rights of all citizens are unconditionally respected. This is a call to beginning a new unity among us and with the United States, ending all kind of violation of human rights and beginning to be––walking together as brothers and sisters––a nation of Love that grows in communion; a democratic society, open to life and Love’s grace, open to help every person to grow as an equal citizen of our nation. This is the beginning of a beautiful new journey in our history.

We, American Puerto Ricans, are essentially unity of cultures. We have Spanish blood, African blood, and Taíno blood. We are Americans with a unique heritage among other cultures in our nation and that is enriching, something we must be proud of. We have been helping to grow in communion through centuries. The very location of Puerto Rico is a bridge of communion: between Europe, South America, North America, and Central America. Our call to help to grow in communion is in our own blood. We have done it through centuries, and we are called to do it again. We are called to help to grow in communion, helping to create a Puerto Rico that embraces a culture of life and a United States that is a nation of Love that grows in communion, where everyone can become the person who is called to be, no matter if the person is immigrant, poor, rich, unborn, elderly, gay… without adjectives. A person is a brother and a sister that we are called to help to grow, no matter what. We are all brothers and sisters that are unconditionally called to grow.

We have received a beautiful gift to help to grow in communion, to help the land of the free to shine as a land of light.

This begins with ourselves, American Puerto Ricans, to help our own people to grow in communion, in the nation we belong by birth. We are called to be citizens with the same rights and duties than any other American citizen. We are called not only to end the violations of human rights that are ravaging our beautiful island: we are also called the structural violation of human rights that supposes to not having all the rights and responsibilities that any other American citizen would have.

We are called to fight for a culture of life, for a nation of Love that grows in communion, for a democratic society, for fraternal humanity… for a world that is a land of light.

Beginning this new journey doesn’t mean to leave behind our cultural identity as Puerto Ricans, but leaving behind all kind of dehumanization and corruption and embracing what truly makes us Puerto Ricans: not being a member a political party, not an ideological vision, not being against someone else… but helping to grow in communion, as we had been doing since centuries ago. We must leave behind the “culture-of-no-being”: a culture built around what is not, around who we are not, around who we were in our past but we no longer are, around opposing the changes that are needed to become the Puerto Rico we are called to be. We must begin to build the culture-of-who-we-are: people that help to grow in communion of cultures, people that help to grow as brothers and sisters… people that are called to be a democratic society, formed by equal citizens, of the nation they belong by birth.

If you, Puerto Rican, have any doubt about what is your nationality, please take a minute to read what your passport says. If you don’t have one, you are free to see mine. Here are the pictures.

In the front, the passport says: “United States of America.” In the “nationality” space, the passport says: “United States of America.” In the “birthplace,” the passport says: “Puerto Rico, USA.” Every Puerto Rican has these very same words in their passports.

We are American Puerto Ricans. Anyone who denies this reality is simply committing historic negationism. Anyone who says that being American makes us less Puerto Ricans, is simply embracing, as I said, a culture-of-the-no-being: is embracing an identity of being Puerto Rican that is stuck in a past that is no longer a present, insisting on defining our Puerto Rican identity in opposition of who we are today: citizens of the United States.

If we want to eradicate violations of human rights, we must eradicate all of them, not only the ones that had been done in order to create obstacles on the road to the unavoidable change that Puerto Rico needs to leave all ideological dictatorship behind, but also the ones that had been happening through decades and that it is also the time to end, for once and all.

It is a time to unite as American Puerto Ricans to build the Puerto Rico that we are called to be: a Puerto Rico that embraces a culture-of-who-we-are, a Puerto Rico that helps to grow in communion, a Puerto Rico that is free of all kinds of violations of human rights, a Puerto Rico that embraces a revolution of Love that makes possible that we all can grow as brothers and sisters that also are equal citizens of the nation they belong by birth.

The moment of this revolution of Love, Puerto Ricans, that makes possible that we can become who we are called to be, is right here, right now. We all have the power to say “no” to all these violations of human rights. We all have the power to create the culture of life we are called to be. We all have the power to make the right choice: to become who we are called to be, to help everyone to grow as brothers and sisters of the same nation, as equal citizens of the United States.

 

Now I am talking to those that are defying God’s will…

God is a god of peace. God doesn’t want the destruction of our humanity. Any kind of dehumanization is social abortion: aborts our culture, aborts our nation, aborts our society… destroys humanity. And God is saying, clearly and loudly: no, this is not my way for you, Americans…

God is saying: My way for American Puerto Ricans is a revolution of Love that makes all things anew, a consecration of charity that gives a new unity between your culture and your nation: a call to help to grow in communion, to help to grow everyone as a brother and a sister.

God is a good of peace, but peace also requires armed forces when the violations of human rights persist. No matter what kind of armed forces we are, we all must be armed with the light of God’s Light, who gives the victory over any kind dehumanization and ideological dictatorship. That is our true weapon: the light of God’s Love.

God is saying very loudly: stop the dehumanization of My People. Surrender peacefully, embrace My Light, embrace My call to conversion, embrace the new dawn that is already shinning upon you…

This light can’t be hidden. You know it. We all know it. The only thing you can try to do it is denying it, to try to distort reality… but the truth, sooner or later, shines by itself. Right now it is shining upon the eyes of the whole world.

Dear brothers and sisters that are defying God’s will and are being complicit with the ideological dictatorship that is trying to hide the light that is already shinning upon us: hear His voice, that calls you to surrender peacefully. Do the right thing for Puerto Rico: allow our People to begin this journey to a new unity, a new fraternity, a new identity, a new vision…

If you, brothers and sisters that are defying God’s will, don’t surrender peacefully, there will be consequences that God doesn’t want, but will be enforced if it is necessary for guaranteeing the transition to a Puerto Rico free of violations of human rights. You know this. We all know this. God is saying this very clearly: I will do whatever is needed to save My people, in all the senses that this can mean (spiritually, physically, socio-politically…).

Dear brothers and sisters that are defying God’s will: consider this the last call before this amazing journey to a new unity that is given to Puerto Rico. Stop violating human rights, not matter in name of what or who you do it, or in what form you do it. Violations of human rights can never be tolerated in a democratic society, and the United States is a democratic society. God is now allowing Puerto Rico to become an ideological dictatorship, nor a culture-of-no-being. God is opening new ways to Puerto Rico, ways that won’t be destroyed by any distortion of reality or any ideological manauver.

Please, surrender yourselves peacefully to the appropriate authorities if you have committed a crime. Desist of defying our democratic order. Desist all kind of reality distortions and historic negationisms. This new dawn has already begun, and God is insisting on giving the chance of peace, while it is possible.

Stop destroying Puerto Rico with dehumanization and violence. God is now a God of war, but of God of Love, light, life, justice, truth, freedom, mercy… and He wants to forgive everything and give us a new beginning. That’s why He chose Puerto Rico to reveal himself as Jesus Charity: to end all abuses of human rights, to help us to grow as brothers and sisters and to give us a new beginning.

I repeat: surrender yourselves peacefully. Desist of all human right violations and all kind of terrorisms immediately. Consider this the last call for doing so peacefully. Let the truth shine. Let God’s charity shine. We are not called to be a land of terrorists. We are called to be a land of light.

This warning is not mine. I have no power and no authority to say this in my own name. I am saying this in God’s name, who wants that all his children can grow as brothers and sisters: surrender yourselves peacefully to the appropriate authorities and receive God’s call to become who we are called to be.

Let God’s mercy embrace you all… and help you to make the right choices.

 

Now I am talking to the whole world…

Although this revolution of Love began in the United States, this light of God’s Love, this new dawn, is for the whole world.

We are all called, as humanity, to grow as a family of Love. This call embraces all political visions, all nationalities, all cultures, all races, all religions… it embraces everyone because we are all human beings. We are all called to grow together as one human family united in Love. We are all called to consecrate ourselves to live charity, to help others to grow in communion, to help everyone to grow as a brother and a sister. We need to learn to face the many challenges that we face as a human family––any violation of human rights, inequality, illiteracy…––together, as brothers and sisters that help each other to grow in communion.

Although it is true that we face many crises that seem to be quite urgent to handle together, like global warming, we must also face a fact that is being unseen by many, I dare to say that by most: the root of all humanity’s crisis lies, one way or another, in dehumanization, in not seeing each other––or some others–– as God sees everyone: as brothers and sisters, all unconditionally called to grow in communion. It is God who is saying: stop dehumanizing each other, stop destroying humanity, embrace My Love and love each other as I have loved you. The dehumanization that ideologies have brought are the biggest threat to our humanity’s growth, and eventually, world’s peace, because there can’t be peace if we do not learn to grow together as brothers and sisters. We all truly need to embrace God’s call to conversion, to live charity, to make possible that everyone grows as a human being that is free, equal and unconditionally respected and loved. We are all called to “consecrate” our lives to help our fellow citizens to grow as a brother and a sister, even if this “consecration” is not assumed as a religious consecration, but as a change of vision that sees everyone with human fraternal sight.

This call for making a culture of life that recognizes everyone as a human being is a call for every culture, including yours.

This call for making a nation of Love that grows in communion, where everyone can become the best person he can be, where everyone can become who he is called to be, is a call for every nation, including yours.

This call for making a democratic society, where every person is unconditionally called to grow––where the person is conceived as unconditionally called to grow in communion as a human being–– and where all human rights of everyone are affirmed unconditionally… is a call for every society, including yours.

This call for making fraternal humanity, where everyone can grow as a brother and a sister in a free and just world, is a call for every human being, including you.

This call for a making a revolution of Love that converts the world in a land of light is for every person, including you… simply because you are a person. This radiation of God’s Love is for everyone.

For embrace this revolution of Love that makes possible that everyone grows as in communion, we need to create together education systems, political systems, economic systems, legal systems, communities, businesses, factories… that help everyone to grow as a brother and a sister. We need to stop seeking only the profit, the power or the influence: we need to seek true growth, and to learn not to assume that profit, power or influences are always growth choices, because if they mean dehumanization, it is not growth at all. We need to embrace together a real sense of growth: growing together as a human family. No profit if worth it if it does not help us to grow as humans. Nothing is worthier than the dignity of the person. We are not here to serve ideologies or profits: we are here to serve persons, to serve humanity. We need a pro-growth vision that is also a pro-humanity vision, not just a pro-profits vision, or pro-ideology vision, or a pro-power vision, or a pro-survival-of-the-strongest vision. We can’t keep dehumanizing each other in the name of systems that do not seek to serve the persons. We need to humanize our cultures, nations, and societies… and the change beings with every person who chooses to embrace a revolution of Love that helps everyone to grow in communion, that creates fraternal humanity.

Please ask yourself the same questions that I made earlier. Ask yourself what is the light that you are called to give in order to make possible a humanity that shines like constellations of living stars, whose light rays creates a land of light everyone grows in communion, beginning with your own person, with your own family, with your own culture, with your own nation, with your own society.

Ask yourself that question, be brave… and act in consequence. Not seek the change: be the change. Be the light.

We should not expect to have the same way to do this. Even God doesn’t expect that. But, no matter how we make this journey, we must share the same horizon: we are all called to grow in communion. That fraternity horizon doesn’t change, no matter how we choose to make the walk to it.

Remember: this is something made every day. Dare to be in every here and in every now the change that our world needs to become a humanity that grows freely, equally, unconditionally loved… and in peace.

Be the person you are meant to be and you will set the world on fire.

Be the family you are meant to be and you will set the world on fire.

Be the culture you are meant to be and you will set the world on fire.

Be the nation you are meant to be and you will set the world on fire.

Be the society you are meant to be and you will set the world on fire.

Be the humanity you are meant to be and you will set the world on fire.

May God’s Love help us all to become the person, the family, the culture, the nation, the society, the humanity that we are meant to be… the light we are meant to be: a light that helps to grow in communion.