A Thanksgiving Note

Hace algún tiempo que no escribo en el blog, así que hagamos una recapitulación de lo que nos corresponde dar gracias en este Thanksgiving. Hagamos un Thanksgiving Note.

Para empezar, en mis circunstancias, la primera cosa por la que debo dar gracias es por el tener un cerebro para pensar y escribir. No tengo ninguna patología neurológica que me impida expresar mis sentimientos, mis pensamientos, ni que me impida crear para hacer posible un mundo mejor para todos. 

Es decir: tras años de intoxicación de aire con gases tóxicos a bajo nivel (a veces, no tan bajo) en esta casa de torturas, intoxicación hecha con el expreso propósito de discapacitarme o de causarme una enfermedad grave como cancer cerebral… estoy funcionalmente intacta. No solo puedo pensar: puedo caminar, puedo memorizar (a mi forma), puedo estudiar temas que me interesan, puedo moverme con total control de movimiento, y sobre todo…

¡Puedo rezar, puedo adorar, puedo glorificar al Dios Amor que me ha dado todos estos talentos para Su gloria!

Hablando de talentos, esa es otra razón para dar gracias: todos estos talentos que he recibido para dar gloria a Dios Amor. De hecho, le escribí a Jesús Caridad una tarjeta de Thanksgiving dándole gracias por los talentos que me concedió para servir y amar: creatividad, talento intelectual, hospitalidad y acogida, problem solving, intuitive, amistad leal, visión contemplativa, sabiduría, responsabilidad, juventud, compromiso, alegría, ser artista, ser escritora, ser trabajadora, generosidad… todos esos talentos son Suyos, son para Su gloria…

Sin embargo, Jesús Caridad me dijo que olvidé un talento muy importante entre los que mencioné. 

Olvidé el talento de perdonar, de saber perdonar.

Lo dijo Él, no yo.

¿Qué puedo decir al respecto?

Todos saben que la crueldad en esta casa ha llegado a extremos inverosímiles. No solo me refiero a la intoxicación de aire y a forzarme a vivir en un gas chamber al estilo de Auschwitz. Nada más por eso debería tener secuelas permanentes que gracias a la sanación de Dios Amor (otro talento que Él dice que tengo, el talento de la sanación de corazón que también repercute en sanación física) no tengo. Como escribí al comienzo de este note, en estos momentos estoy funcionalmente intacta. Sí, siguen provocándome efectos secundarios con sus intoxicaciones (últimamente están jugando mucho con los efectos instestinales y de alergia nasal)… pero si, por ejemplo, voy a Costco, no me pasa nada, estoy totalmente bien. Quiero decir: todos los efectos secundarios que suceden se limitan a esta casa, al carro o al usar mascarillas que estaban en el carro, lo que significa que no hay secuelas permanentes de todos estos años de intoxicación de aire. Aun puedo salir de la casa y hacer una vida biológicamente normal, dentro de mis circunstancias de social slavery. 

Claro, no puedo comer bacon, tengo el colesterol muy alto, pero puedo ofrecer ese sacrificio por las nuevas vocaciones de la Iglesia. 😂 Es lo más llamativo de mis laboratorios: mi colesterol malo está en 135. El colesterol general está en 208, bajando. El otro subió, posiblemente por mi costumbre de comer bacon en el hamburger todos los días. No son grandes cosas las que estamos hablando aquí, esto se corrige con mejor nutrición. O sea: médicamente hablando, estoy totalmente funcional e independiente, cosa que es un auténtico milagro en mis circunstancias. Soy una proeza neurológica y pulmonar (mis pulmones también deberían tener algún daño por los años de exposición a gases tóxicos).

Justo al escribir esto acaban de provocarme vomitar a la fuerza. Lo han hecho muchas veces: de repente sientes náuseas, y no puedes contener el vómito segundos después, aunque a veces he aguantado hasta cinco minutos sin vomitar. Esta ves fueron unos treinta segundos de aguantar náuseas, no fue mucho. Acababa de comer el almuerzo/cena (no pude salir a almorzar, no me lo permitieron, la hermana progenitora se quedó en la cocina cuando sabía que yo iba a salir, así que la misma comida era almuerzo y cena a la misma vez) y me había tomado las últimas dos vivarín que me quedaban para poder escribir mejor (escribo mejor con cafeína, pero esa era poca, aunque igual me la tomé). 

Explico todos los detalles para que se entienda la extrema crueldad de la que estamos hablando aquí: no solo se trata de provocarte vomitar, sino que saben que esa es tu única comida con proteína en el día (era un Jimmy Deans) y que te estás tomando las únicas pastillas de cafeína que te quedan para poder escribir mejor… y entonces, te hacen vomitar todo.

Bueno… lo diré en palabras de Jesús Caridad, con toda Su ternura: “Elije lo que quieres vomitar, princesa del Cielo”. Explico sus palabras.

Se me está forzando a vomitar comida y cafeína, cosas que necesito para mi nutrición y para funcionar mejor intelectualmente, en teoría…

¿Pero voy a vomitar, como lo están haciendo ellos, odio y crueldad, dehumanización y desfraternización, violaciones de derechos humanos y tortura, una tras otra?

Sonreí a Jesús Caridad con el corazón al contemplar eso. Puestos a elegir, prefiero tener que ser forzada a vomitar la comida y la cafeína a vomitar todo el odio que se vomita a mi alrededor. 

[Mientras escribo esto están provocando runny nose. Estoy caminando para escribir concentrándome mejor, y el runny nose me obliga a detener el caminar para soplarme la nariz. Estoy escuchando “Te adoramos, Jesús”, de Athenas]. 

Así pues, hermanos, lo que hicieron mis hermanos torturadores, a los que perdono de todo corazón, solo añade belleza a este texto. 

[La hermana progenitora se pone a ver televisión a alto volumen mientras escribo esto. No la entiendo porque tengo música de adoración puesta].

Sí, perdono de todo corazón a mis torturadores (esto no lo hicieron mis progenitores y familiares solos), una y otra vez, no solo por la tortura a la que me han sometido a lo largo de 37 años, sino por la extrema crueldad y horror de su social slavery, el hecho de que yo misma no sabía que estaba siendo controlada socialmente y torturada con la intención explícita de provocárseme condiciones de salud —especialmente neurológicas y oncológicas— cuyo daño fuera irreversible y discapacitante. 

Sí, los perdono, porque aunque no pueda evita cuando intoxican el aire con lo que sospecho que es CO2 (los vómitos siempre han estado asociados a sintomatología que concuerda con intoxicación con monóxido de carbono, todo depende de la intensidad y el lugar que usen; hoy durante el día tuve somnolencia), soy absolutamente incapaz de vomitar odio, envidia o rencor. Really, el odio me parece una traición a la alianza de la caridad que Jesús Caridad me colocó en el dedo y en el corazón como sello. Soy incapaz de odiar, ni siquiera puedo odiar a las autoridades que han permitido esto abiertamente por los últimos 10 años.  

Ese es un punto importante a la hora de hablar de perdón, hermanos: hay que perdonar tanto a los torturadores como a las autoridades que lo han permitido. Esto que está sucediendo aquí ha sucedido de forma públicamente conocida por al menos diez años, y eso siempre ha sido lo más duro para mí: saber que todo este Auschwitz moderno fue conocido por todas las autoridades incluso antes de que yo misma fuera consciente de que estaba siendo intoxicada, y no solo nadie lo detuvo, sino que hicieron todo un juego de posts, tweets y app notifications para jugar a hacer falsas proyecciones en lugar de sencillamente hacer lo que se tiene que hacer en un estado de derecho. Todos sabemos que ha de hacerse en un estado de derecho: honrar los derechos humanos, reconocer la verdad ante violaciones de derechos humanos y arrestar a los violadores. 

O sea, no solo se trata de perdonar a los torturadores: se trata de perdonar también a todos los doctores, enfermeras, jueces, policías, trabajadores sociales, FBI… que debieron haber puesto fin a todas estas violaciones de derechos humanos desde hace muchísimo tiempo atrás, pero en lugar de detenerlas, decidieron también jugar con mi vida, de la misma forma que lo han hecho mis torturadores.

No es un perdón fácil, pero tampoco imposible. Sobre todo, porque en palabras de Jesús Caridad, tengo el talento de perdonar.

Él es un poco tramposo, hermanos. 😂 Lo pone como talento cuando realmente es una gracia: es Él quien da el corazón y la gracia para perdonar de este modo.

Lo de corazón lo digo muy literalmente. Los gases tóxicos que se acumulan en el cuarto disparan los latidos cardiacos, y no pocas veces me han provocado dolorosísimas arritmias por encima de los 160 latidos por minuto. O sea: si tengo corazón, es literalmente gracias a Jesús Caridad. 

Sí, hermanos, doy gracias a Jesús Caridad por el “talento” de perdonar, tanto a torturadores como a las autoridades que a lo largo de los años debieron detener esto y actuaron como cómplices o sencillamente jugaron con mi vida forzándome a permanecer donde se sabe perferctamente que vivo como esclava social (y como esclava médica, by the way: los hermanos progenitores pretenden controlar mi cuerpo como si fuera una marioneta, incluyendo el “supervisar” medicaciones forzadas y usar eso de excusa para no dejarme nunca sola en la casa, siempre hay uno de los dos en la casa para “supervisar” que me tome medicinas que sabemos que no necesito).

Los perdono a todos, sencillamente porque eso es lo que Jesús Caridad me ha enseñado, y por ello también doy gracias: por TODO lo que Jesús Caridad me ha enseñado… y por todo lo que me ha ayudado a sanar, y aún queda por ayudarme a sanar.

Ese es otro talento que Jesús Caridad dice que tengo: el don de la sanación del corazón, que también es sanación física. Es muy curioso que diga esto porque justo al escribir estas palabras el dolor físico de corazón que tenía cesó. O sea: literalmente estoy viviendo lo que Jesús Caridad dice. No es que yo me lo esté buscando, es que las circunstancias se dan de tal forma que literalmente vivo lo que dice.

Para quienes no lo sepan, les vuelvo a recordar: al yo contemplar la teología de la luz y el tema de la formación personal y de hacer familia humana, eclesial y civil según su plan… yo no sabía nada de lo que pasaba en esta casa. No sabía nada de lo que han hecho los hermanos progenitores a lo largo de la vida. Fue Jesús Caridad quien me regaló la teología de la luz y el modelo integractivo de la formación personal y la Sagrada Familia del Nuevo Albor para salvarme del horror que ha sucedido en esta casa a lo largo de mi vida, una vez fui consciente de ello. Créanme, no tenía la más mínima idea de lo que ha estado pasando en esta casa a lo largo de los años. Esta casa fue literalmente diseñada y construída para torturar, y aquí hay actividad ilícita compatible con narcotráfico. O sea: son narcs en doble sentido, narcisistas y narcotraficantes. Jamás me enteré, hasta que ya la crueldad llegó a extremos inverosímiles y fue evidente que se necesita un dineral para hacer lo que han hecho aquí a lo largo de los años. No digo “extremos ilícitos” porque lo que han hecho siempre ha sido ilícito, solo que a partir de cierto momento comenzaron a ser públicamente ilícitos (a partir del uso de hospitalizaciones forzadas via ley 408, cometiendo perjurio). 

Lo que han hecho solo confirma la veracidad de lo que Jesús Caridad me ha dado a contemplar. “Por sus frutos lo conoceréis”, dice el Evangelio. Pues bien: A mí Jesús Caridad me ha salvado en todas las formas que una persona pueda ser salvada. Mi propia vida es el fruto más hermoso de como el Amor de Dios es capaz de hacer nuevas todas las cosas, todos los corazones, toda la historia: después de todo el horror que he sobrellevado, el ser capaz de perdonar y sanar —y sanar a otros al compartir lo que comparto— no es solo un “talento”, sino también un regalo por el que doy gracias. 

Sí, como pueden notar, hay muchas razones por las cuales dar gracias. Todo este perdón y toda esta sanación es una gran ocasión de dar gracias. Toda esta transformación que trae Jesús Caridad para Puerto Rico y para toda América, emprendiendo juntos el camino de la nueva fraternización para poner fin a toda violación de derechos humanos sistémica en el continente, comenzando con acabar con el colonialismo en Puerto Rico, comenzando así una nueva era de nueva fraternidad que ponga fin a la era del colonialismo comenzada en el 1492… es una razón para dar gracias. Toda esta revolución de luz que emprendemos para hacer posible una sociedad luz donde todos puedan resplandecer como hermanos es una razón para dar gracias. 

Hace algún tiempo atrás contemplamos que se le debía dar la oportunidad a narcotraficantes a confesar sus crímenes y recibir una amnistía a cambio de que eligieran cambiar de vida y aceptaran un puesto de empleo como constructores del American Alliance… Ese sueño sigue en pie, también para los narcotraficantes que me rodean y que probablemente acabaron como narcotraficantes por falta de oportunidades. Allí donde se vaya a construir el American Alliance, denle la oportunidad a narcotraficantes de cambiar de vida, dándoles la oportunidad de un sustento y sueldo digno como constructores de las facilidades del American Alliance, que tomarán años en ser construídas. Eso sería vivir el sueño Americano según Jesús Caridad: dar opor unidades de crecimiento digno a absolutamente todos. 

¿Cual es el sueño Americano según Jesús Caridad? Construir una América donde todos, absolutamente todos, puedan convertirse en la mejor persona que puedan ser.  Para Jesús Caridad el sueńo americano no es meramente trabajar duro para tener unas poseciones o un status social: el sueño americano es trabajar duro haciéndolo todo de tal forma que te puedas convertir en la mejor persona que puedas ser, seas quien seas. 

¿Saben quienes son mis mejores maestros del sueño americano? Por supuesto, mis estudiantes, que también son mi mayor razón para dar gracias. Como todos saben, doy clases de inglés entre los grados PK-4. Pues yo de mis estudiantes aprendo día a día a que realmente todos tienen la oportunidad de crecer como la mejor persona que puedan ser. Realmente son muy ocurrentes en sus formas de aprender a crecer, y con la guía adecuada —que la tienen— serán todos grandes personas de bien. Desde muy temprano en la vida todos merecen las oportunidades de crecimiento que tienen mis estudiantes: una escuela en la que pueden desarrollarse como personas de bien, papás, mamás y abuelos que les cuidan y están al pendiente de ellos, espacios para jugar y crecer como la mejor persona que puedan ser con la ayuda de Dios Amor… Sí, doy clases en una escuela católica, así que Dios Amor es parte fundamental del crecimiento de mis estudiantes. Incluso, en mi clase han ido a rezar delante de la eucaristía. Este pasado 19 de noviembre —Día del Descubrimiento de Puerto Rico y día de Nuestra Señora de la Divina Providencia— lo celebré regalándole a la Virgen un girasol por cada uno de mis estudiantes. Nuestra escuela es una escuela a la que definitivamente le faltan recursos, pero si se logra que haya una fundación que ayude a compensar la falta de recursos, lograremos que nuestros estudiantes tengan todas las oportunidades de crecimiento posibles…

Pero la verdad es que no solamente hay que lograrlo con ellos. En toda América hay estudiantes a los que les falta educación por falta de escuela. En Estados Unidos hay una grave crisis de falta de maestros —mi escuela no está excenta de esa crisis— por los bajos sueldos de los empleos de maestros y la falta de recursos para dar clases auténticamente enriquecedoras. Si algo he aprendido de mis propios estudiantes es que parte del sueño Americano es hacer posible una buena educación para todos los niños de América y Estados Unidos. En el caso de Estados Unidos, corresponde hacer una revolución de teaching funding a la que llamo Seeds Act. En el caso de toda América, tiene que haber un American Alliance que construya escuela en lugares de difícil acceso a la educación y que logre la equidad entre todos los niños americanos en términos de educación: que todos tengan las mismas oportunidades de educación, sin importar cuan pobres sean. Sí, eso es parte de hacer posible que todos crezcan como la mejor persona que puedan ser.

Voy a hacer una confesión. En mi instagram ojeo la página de la escuela Saint Johns, una escuela con mucha más matrícula y recursos que la escuela donde yo trabajo. La verdad es que nuestros estudiantes y maestros necesitan más recursos didácticos y eso puede resolverse… pero en el tema de la fe, nuestros estudiantes tienen un fundamento que nadie les puede quitar, dicho con todo respeto y admiración a St. Johns por todo lo bueno que hacen. Nuestros estudiantes tienen un sentido de trascendencia que solo una escuela católica puede dar. No estamos aquí para servirnos a nosotros mismos, sino para ser hermanos, ese es el mandamiento de Jesús. De hecho, es bastante común que mis estudiantes se llaman a sí mismos “hermanos” o “bro”. 

Por supuesto, también hace falta una revolución en el tema de la disciplina de las escuelas, introduciendo una disciplina pro-growth que en lugar de actuar solo cuando el estudiante haga algo malo (disciplina negativa), sea una disciplina pro-crecimiento, enfocada en lograr que el estudiante crezca según su mejor potencial, aprendiendo a determinar él mismo objetivos de crecimiento para que lo aprendido ej el salón no sea mera teoría, sino aprendizaje aplicado a la vida. Esto, aunque no lo crean, también me lo han enseñado mis propios estudiantes: la disciplina tradicional no sirve para ayudar a crecer y para cultivar el sueño Americano, sino que sirve para aterrorizar a estudiantes (respetan por temor, no por aprender a honrar al otro como hermano o como autoridad fraterna). Mis estudiantes me han preguntado si los veo como hijos, y les he dicho que los veo como hermanos pequeños a los que hay que ayudar a crecer (con humanidad, siempre respetando su dignidad personal y conforme a la tarea docente asignada). Entonces, si queremos un sistema educativo que haga posible el sueño Americano de Jesús Caridad, tenemos que hacer posible una disciplina enfocada en growing best, en lugar de solo enfocarse en behaving well. Necesitamos growers que cultiven una disciplina que haga posible que cada estudiante pueda afirmar: yes, we can grow best! Creo que no miento al decir que todas las escuelas necesitan una revolución en el tema de la disciplina, esto no es cuestión de una sola escuela, pero para aue esto pueda hacerse hay que hacerlo con data y rigor científico, aplicando tecnología y recursos humanos a lo que sería una profunda innovación educativa y psico-pedagógica. 

¿Cuántas escuelas puertorriqueñas se apuntan a la revolución pro-growth? Algo como esto sería una profunda innovación al sistema educativo de todo Estados Unidos, surgida en Puerto Rico.

Acabo de mencionar un solo ejemplo de los muchos que podría dar de otra cosa por la que solo puedo dar gracias: el como mis estudiantes me ayudan a descubrir más y más formas de irradiar nueva vida que resplandece en comunión. En el fondo, es al darnos que descubrimos nuevas formas de dar nueva que resplandece en el Amor… y de eso se trata celebrar Thanksgiving: celebrar juntos el como crecemos como familia humana, eclesial y civil según Su plan, creciendo juntos como hermanos en el Amor.

He visto en instagram otras escuelas (Baldwin, Tasis) que tienen comités de la ONU. Imagínense si con la coordinación de escuelas puertorriqueñas y colaboración de escuelas a lo largo del mundo se presenta a la ONU la propuesta de la Declaración Universal de Derechos Fraternos, mejor conocida como Declaración Universal de Amor: el afirmar como derecho fraterno el derecho de todo ser humano ancrecer en familia, incondicionalmente amado. Esto ya lo he mencionado otras veces, pero lo menciono ahora para que se entienda el nombre de “Declaración Universal de Amor”: ¿han notado que a la Declaración Universal de Derechos Humanos le falta la palabra “amor”? Grave omisión que hay que subsanar con la Declaración Universal del Amor, aplicando los derechos humanos de tal forma que sean derechos fraternos que garanticen que todos crezcan en familia, conforme a su dignidad.

¡Imaginen toda la nueva vida que irradiaría una declaración así! 

Eso es por lo que más doy más gracias: por cada oportunidad de irlo transformando absolutamente todo en irradiación de nueva vida que da el Amor.

Mi menú de Thanksgiving es simple: una pechuga de pavo de Costco, sweet potatoes también de Costco, cranberries frescas para hacer la salsa, también de Costco, un poco de vino de parcha de Costco… y pumpkin pie de Costco. Para hacer honor a Walmart, el bacon Oscar Mayer es de allí, tengo el colesterol alto y no puedo comprar los cuatro paquetes de bacon de Costco 😂. Todo lo que compré para hacer el coquito fue de Econo. 🙂 El gravy the turkey McCormick creo que lo compré en Amazon el año pasado. De appetizer tendré Tostitos con habichuelas refritas Old del Paso, me encantan los chips con habichuelas. Como Amazon puso 16 dólares de shipping a la pasta de estrellitas que quería comprar para Thanksgiving, no la pude comprar, así que no hay pasta. 😡 En fin, será una comida sencilla, compartida con los peludos y llena de encanto y agradecimiento.

Hablando de Costco, con un poco de suerte en el Black Friday paso por allí y me llevo una savy but mighty laptop, que cueste entre 350 a 425. Sino, ya tengo una vista en Amazon. Con esa laptop trabajaré en la teología de la luz en diciembre. Ese es otro gran ejemplo de como todo puede ser transformado en irradiación de nueva vida en el Amor: al contemplar la teología de la luz y el modelo de formación personal integractivo, como ya dije, no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo aquí… ni en mis computadoras (han hackeado todas mis computadoras y devices con propósitos de sabotaje intelectual y control social). Eso también ha quedado transformado en una hermosa irradiación de nueva vida que resplandece en comunión: todo una nueva teología que hace uso de la tecnología a lo Carlo Acutis, especialmente la tecnología de Apple, que es la que más uso. Sí: podemos ser apóstoles también en los blogs —como estoy haciendo ahora— y en las redes sociales. También con la tecnología se puede irradiar nueva vida que resplandece en comunión.

De todo este viaje en este año he aprendido a confiar más en Jesús Caridad, que me ha salvado en todas las formas posibles… y doy gracias por siempre poder confiar en Él y tener la conciencia de aue Su Amor es siempre gratuito, incondicional y para todos. ¡No hay mayor esclavitud que creer que el Amor se gana! Seamos libres, hermanos, al menos en el Amor. Vivamos para darnos, para amar como Él nos ama, para caminar como Él camina, para darnos como Él nos enseña a dar, consagrándonos más y más a vivir la caridad de tal forma que consumemos más y más Su obra viva de Amor, Su obra salvífica. Como dice el Catecismo: “Catecismo 2637: La acción de gracias caracteriza la oración de la Iglesia que, al celebrar la Eucaristía, manifiesta y se convierte cada vez más en lo que ella es. En efecto, con la obra de salvación, Cristo libera a la creación del pecado y de la muerte para consagrarla de nuevo y devolverla al Padre, para su gloria.“ O sea: mientras más gracias damos, más nos parecemos a Cristo, pues Él lo transforma todo en Eucaristía viva cuando no dejamos de dar gracias como Él las da, siendo más y más creativos a la hora de plasmar las enseñanzas de la Palabra, del Concilio Vaticano II, del Magisterio y la Tradición…

Demos gracias, pues, por el don de ser don, por el don de hacer vida Su consagración, Su Eucaristía viva… Seamos agradecidos por el don de darnos como la Palabra siempre presente que somos llamados a ser, como la Palabra siempre encarnada que somos llamados a ser, siempre creciendo más y más, convirtiéndonos más y más en lo que somos llamados a ser, ¡creciendo como la mejor persona que podamos ser!

Como dicen mis estudiantes, y la puerta de mi salón: yes, we can grow best! 🙂

Nuestra Señora de la Divina Providencia, ¡ruega por nosotros! Gracias por el don de sanar la historia puertorriqueña, predicando con Palabra viva de tal forma que todo se convierte en irradiación de luz, en irradiación de nueva vida que resplandece en el Amor, incluyendo el terrorismo ideológico y las violaciones de derechos humanos… transformando todo en nueva vida en el Amor, transformando todo de la misma forma que Jesús Caridad pide que se le adore como Dios Amor transformando el 14 de febrero en el día del Divino Amor y la Divina Fraternidad, en la Solemnidad de Jesús Caridad, celebrando como Iglesia el don de vivir una fe que encarna el Amor, celebrando juntos el don de vivir un Amor que encarna el Amor de Dios…

¡Happy Thanksgiving 2022 a todos! ¡No dejemos de dar gracias por la vida nueva que se nos da para transformarlo todo en irradiación de luz, en irradiación de Eucaristía viva, en irradiación de nueva vida en el Amor! 

Let’s keep growing and loving… and eating! 🙂

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